Disclaimer: Esta historia y sus personajes no me pertenecen. La historia es de AnisaAnisa y los personajes son de Rumiko Takahashi, yo únicamente traduzco.

Capítulo 101: Padres

Ella no lo notó, él no dio a conocer su presencia.

Inuyasha estaba sobrecogido (como estaba a diario) observando a Kagome, que se situaba cerca de la puerta. Le sonreía amablemente a la mujer que tenía al lado y su rostro estaba iluminado de aquella forma que la hacía tan accesible, tan simpática, que la gente a su alrededor no podía evitar enamorarse, como lo estaba él. Verla interactuando con el mundo exterior la ponía bajo una luz que a Inuyasha le recordaba las pequeñas cosas que hacía y que adoraba de ella, un pasatiempo suyo al que era difícil renunciar.

La niña que atravesó las puertas a toda velocidad hacia ellos lo desenmascaró.

—¡Mamá! —gritó, movió la nariz y clavó los ojos en su ubicación en un lateral—. ¡Papá!

Kagome giró la cabeza hacia él, una sonrisa confusa adornó su rostro una vez que lo vio al acecho.

—Renacuaja —la saludó él, toqueteando la punta de la nariz que lo había delatado una vez estuvo a su alcance. La aplastó bajo su brazo (en castigo), una risita salió de ella mientras la mano de su mujer encontraba la de él.

—¿Cuánto tiempo llevas ahí de pie? —preguntó Kagome, inclinándose contra él con una sonrisa coqueta que le hizo arrugas en los ojos.

—No tanto —insistió, pero ella no se lo creyó, levantando una ceja mientras esperaba pacientemente—. Estaba admirando las vistas. —El beso en su mejilla le aseguró que había escogido sabiamente sus palabras e inclinó la cabeza hacia abajo para recibir una felicitación.

La hija de ambos torció el gesto mientras intentaba liberarse, pero sus padres se rieron a sus expensas mientras Inuyasha alejaba al par de la puerta del colegio.

—Di una palabra y te meterás en problemas.

Fin


Nota de la traductora: Llegó la hora de colgarle el cartel de completo a este fic con un capítulo que ya no tiene el límite de 100 palabras, así que es como si la autora nos hiciera un último regalo en la forma de un epílogo largo. Nunca me había propuesto actualizar tan seguido y durante tanto tiempo, así que ha sido un desafío de constancia para mí.

Quiero agradeceros muchísimo a todas las personas que habéis apoyado este fic, ya desde el principio, ya sumándoos cuando estaba más avanzado. Vuestros reviews, favoritos y alertas me mantuvieron muy motivada para seguir traduciendo y corrigiendo esta preciosa historia.

Por último, os aviso (para quienes no me sigáis en Twitter o Facebook) que el martes que viene empezaré a subir el fic que vengo anunciando desde que nos pusimos al día con Tras la pantalla de seda, se llama Enciéndeme un farolillo y espero que os guste mucho.

¡Hasta pronto!