«La inteligencia se caracteriza por una incomprensión natural de la vida.»
—Henry Bergson.
[...]
Ella ya iba por su tercer café de la tarde. A decir verdad, su ansiedad no le permitía pensar en otra cosa que no fuera café.
Refunfuñaba, golpeteaba su pocillo con la punta de sus largas uñas e infla a sus mejillas tras su frustración.
Ella se encontraba sentada en una de las mesas para dos personas de la cafetería cerca del edificio donde diseñaban la revista más popular entre los famosos del mundo de la moda.
Yaoyorozu estaba cruzada de piernas, cubriéndose con su falda y moviendo nerviosamente el pie que se encontraba en el aire. Su índice sostenía la asa de la taza y su mirada se perdía en sus pensamientos. El vapor de su infusión entibiaba su piel, pero al final de todo no lograba calmarla. Aquella propuesta la desestabilizó y la acorraló al punto de encontrarse en un callejón sin salida.
«Para que llevemos a cabo tu proyecto, necesitas un modelo que refleje tu estilo, lo que deseas transmitir a través del arte fotográfico. No sé cómo lo harás, pero tienes dos días para demostrarle a la revista que la belleza tiene otra interpretación, que el físico no es lo que vale.
En conclusión, no se trata de palabras, sino de la propia imagen.»
Momo resopló al recordar lo que aquella mujer le había dicho durante su entrevista y se cuestionó su propia idea.
¿Cómo mostrar al mundo que el físico había pasado a un segundo plano? ¿Cómo debía exponer ese lado intelectual que muchos hombres tenían pero pocos mostraban? ¿O era que acaso su proyecto resultaba muy utópico en el mundo donde lo superficial era la prioridad?
Fuera de todas esas preguntas, había una que daba mil vueltas en su cabeza: ¿cabría la posibilidad de hallar un hombre dispuesto a ser su modelo para el proyecto que le daría el trabajo que tanto soñaba?
Dio un sorbo largo a su café, ignorando la temperatura, su sabor amargo y la cantidad que tenía. Llevó sus manos hasta su rostro y suspiró.
Después de meditarlo, Yaoyorozu estaba resignándose a la idea de conseguir un puesto dentro de la revista. Aquel sueño de romper con los estándares de belleza para instalar uno que fuera visible entre los consumidores de la moda resultaba bastante lejano si no contaba con el apoyo necesario.
Masajeó su sien, jugueteó con sus dedos sobre la mesa y cerró sus ojos. Tenía un listado de varios modelos en mente que podrían cumplir con su objetivo, pero no la complacería en absoluto. Buscaba exclusivamente un perfil intelectual que debía ser genuino, natural y propio de esa persona; contagioso con sólo mirarlo y que erizara la piel ante el contacto visual.
Definitivamente era una petición muy ambiciosa de su parte.
Yaoyorozu dejó atrás su ofuscación y decidió retirarse. Buscó la cámara fotográfica, su billetera y llamó al camarero para abonar lo que había consumido.
Una vez que lo hizo, se levantó de su lugar y comenzó a caminar rumbo a la salida.
«Adiós sueño... » pensó con un fuerte pesar. Le dolía tener que dejarlo atrás, pero la presión que estaban ejerciendo era demasiado para alguien que iba en contra de sus ideales.
Tras abrir la puerta y salir al exterior, una escena capturó por completo su atención: un hombre sentado en una banca sostenía en sus manos un libro de filosofía. No se trataba de uno cualquiera, un autor desconocido, sino que sabía perfectamente quién era y qué labor hacía.
Lo que captó su atención no fue su cabello luciendo el color carmesí en el lado izquierdo de su cabeza y albino del derecho, ni su elegancia al vestir, ni sus lentes de lectura acomodados de modo que sus pestañas se vieran aún más hermosas...
Sino que fue el movimiento de sus ojos al leer, capturando la esencia de los párrafos puntillosamente ordenados, transmitiendo una idea que podría generar placer en sus lectores. Tal vez se trataba de aquella ligera curvatura de sus labios al enfocarse en la lectura o quizás de sus largos dedos bordeando las hojas de aquel libro que aparentaba tener un buen tiempo guardado, pues sus páginas no eran blancas sino más bien amarillentas... Todo de él la maravilló.
Esa naturaleza del hombre inteligente y sin miedo a mostrarlo, la cultura en carne y hueso que puede ser disfrutado en público, aún cuando el barullo es demasiado invasivo era todo lo que necesitaba ver. De eso se trataba la verdadera cara de la belleza humana.
Yaoyorozu no lo pensó dos veces y llevó la cámara a su rostro para focalizar.
Dejó de lado el perfil profesional para centrarse en la esencia que necesitaba capturar: su espíritu taciturno e intelectual, una mezcla que podría hipnotizar a quien se atreviera a mirar. Rogaba que el hombre se mantuviera en la misma postura por algunos segundos más. Una vez que lo tuvo justo en el plano ideal, tomó la fotografía y olvidó que tenía el flash activado.
El asombro y enfado del joven al darse cuenta de lo que ella estaba haciendo la apenó y por esa razón apuró el paso para retirarse del lugar.
—¡¡Soy una tonta!! —murmuraba mientras metía torpemente la cámara en su bolso e intentaba huir más rápido.
El hombre cerró su libro y fue tras ella. Al final, él resultó ser mucho más veloz de lo que Momo imaginó y terminó alcanzándola a pocos metros sin problemas.
La sujetó de la muñeca para que se detuviera y exclamó: —¡Ey! ¿Acaso tú eres una de ellos o qué?
Al no comprender lo que le estaba preguntando, Yaoyorozu volteó su rostro y frunció su ceño, confundida.
—¡Lo siento! Y-yo... —Se disculpó por su atrevimiento. Estaba consciente de que tomar fotografías a cualquier persona no era bien visto, pero aquella escena no podía perderla por nada del mundo.
—¿Eres una de esas metiches periodistas que busca fotografiarme aún sabiendo que odio que lo hagan? ¡No pienso darles ninguna respuesta a sus estupideces! —Siguió cuestionando y se acercó aún más a la joven. Con su mano libre quitó sus lentes y mostró su rabia a través de su ceño fruncido.
El rostro del hombre se enfocó en sus ojos, notando que ella estaba nerviosa, confundida y atemorizada. La reacción del joven fue inesperada e incómoda y no lo culpaba, pues debía haberle solicitado cortésmente si podía prestarle su imagen antes de actuar por impulso.
—¡¡No soy ninguna periodista!! —Soltó su agarre. Estaba molesta y su orgullo no se dañaría con un mal entendido. —¡¡Soy fotógrafa y me pareciste un hombre muy atractivo intelectualmente!! Necesitaba una captura de la inteligencia y tú eras un ejemplo que se podía apreciar con claridad. —exclamó.
Una brisa removió sus cabellos. El de la mujer era largo, sedoso y tan brilloso que encandilaba bajo los rayos del sol. Su falda danzaba sutilmente ante el vaivén.
En el de él se mezclaban sus tonalidades y tras haberse quitado los lentes, Momo podía apreciar el inusual brillo de la mirada del joven. Era diferente a la que tenía cuando estaba leyendo y estaba segura de que ese sentimiento, sus gestos y movimientos se debían al placer que sentía por la filosofía.
—¿¡Qué...!? —La confusión se adueñó del hombre, quien se avergonzó ante su actitud con Yaoyorozu. —Entonces tú...
—Sé que tenía que consultarte antes, no debía tomar tu imagen sin tu consentimiento, pero tu perfil era el perfecto para mi proyecto fotográfico y no quería perder esa mirada penetrante en ese libro de filosofía, lo genuino de tu sonrisa al interpretar cada párrafo y...
Momo interrumpió su justificación al ver el rubor de las mejillas del hombre. De inmediato, sujetó su libro y lo utilizó para tapar su pena. A Yaoyorozu le pareció una expresión muy adorable y aún más bella que la que vio anteriormente. Sonrió y tomó su cámara fotográfica para buscar la imagen que había capturado.
»—Aquí está —Le mostró la fotografía y su dedo estaba sobre el botón de eliminar. —y si tú me lo pides, lo borraré.
El joven observó el detalle que Momo le mencionó y, de hecho, pudo comprender el momento exacto en el que su perfil intelectual tomaba su cuerpo. Su piel se erizó y sus ojos brillaron al percatarse del placer que transmitía su rostro al leer su libro favorito.
— La inteligencia se caracteriza por una incomprensión natural de la vida. —citó en voz baja.
Yaoyorozu se sorprendió por segunda vez. Ese hombre había logrado asombrarla en pocos minutos y eso llamaba aún más su atención.
—Es la frase que más representa mi proyecto. En cierto modo, me inspiré en la frase de Henry Bergson... —confesó con timidez, escondiendo una sutil sonrisa que evidenciaba la emoción contenida en su ser.
En ese momento, quien se asombró fue el muchacho. Sus mejillas ruborizadas fueron desvaneciéndose junto a un ligero suspiro que alivió su alma. Pensó por algunos segundos antes de dar una respuesta.
—No la elimines. Sólo te pido que me cuentes a detalle sobre tu proyecto. Noto que tú eres una mujer muy cautivadora en el plano intelectual y me interesa saber más sobre lo que estabas haciendo antes de encandilarme con el flash... —Bromeó y ambos rieron.
—¡Claro! Bueno, primero que nada, me presentaré —Extendió su mano. —, me llamo Yaoyorozu y soy una fotógrafa a prueba en la revista de moda "The popular".
—Es un placer conocerte, Yaoyorozu —Sujetó su mano y apretó sutilmente. —. Soy Shoto Todoroki, historiador y filósofo. Amante de la lectura.
—El placer de conocerte es todo mío, Shoto. —susurró.
No necesitaban palabras porque sus expresiones denotaban el arte que salía por sus poros.
Shoto tenía la llave que podría llevar a Momo al éxito en su proyecto. Su conocimiento podía enriquecer sus propósitos y unirla más a él, quién por muchos años huyó de las cámaras fotográficas por un problema que lo marcó de por vida y que nadie, absolutamente nadie sabía. Yaoyorozu, por su parte, sería la mujer que capturaría ese momento para demostrarle al mundo cuál era la verdadera belleza y que esa no era la física, sino aquella que muy pocas personas apreciarían con todo su corazón, observando con los ojos del alma.
Fin.
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Hola a todos!! Cómo han estado?? Aquí les traigo una bella colaboración con una de las artistas que admiro y que adoro con mi corazón!! Zelmi, la diosa de muchas de mis portadas!!!
Pueden seguirla en ig como @zel_gp y en fb como artzel!!! No se lo pierdan!!!
Muchas gracias al club de lectura del fanfiction en Facebook por la espera y por proponer estas actividades colaborativas!!! ️️️️
