Este capítulo estuvo listo pronto y ojala lo disfruten.
Confianza
Emily Prentiss se sentía intranquila, era lo más que podía aceptar que sentía, intranquilidad, y no sabía si era por algo bueno o malo. Era demasiado incomprensible todo eso. Llevaba meses intentando no interpretar lo que decía o hacía Hotch cuando estaba cerca de ella, meses de negar gestos o miradas que sabía no significaban lo que ella creía o quería, meses de negarse a sí misma sentimientos que ya tenían largo tiempo ahí. ¿Y todo para qué? Para que una noche, después de una rara reunión en casa de Rossi, terminará ahí, frente a Hotch sin que ninguno se atreviera a hablar o a dejar de mirarse.
Los mensajes seguían llegando cada tantos segundos, no tenía que leerlos para saber que eran de JJ y que la instaban a avanzar, a hablar, a decirle a Hotch lo que no quería decirle porque el rechazo no le apetecía. ¿Por qué Hotch no dejaba de mirarla? Mientras él mantenía su mirada en ella, le costaba más hilar sus pensamientos, resistirse a acercarse… Los mensajes entraban, el semáforo cambiaba, el tiempo pasaba pero ellos no se movían. Y Emily sabía que no iba a resistir mucho más así.
Detrás de su auto otro tocó su claxon, varias veces y con enojo, debían llevar unos minutos sin moverse. Finalmente un hombre muy enojado tocó a la ventada de Emily, empezaba a gritar la imprudencia de detener el tráfico, cuando ambos finalmente cortaron la mirada y en un acto que casi podía haber sido planeado, sacaron identificaciones y miraron seriamente al hombre, casi amenazantes.
-Agentes de FBI- dijeron a la vez
-Siga su camino- declaró Hotch tan en su papel de jefe que era intimidante.
El hombre, un tanto turbado, se alejó y un minuto más tarde ya había rodeado el auto y alejado. De pronto ambos se soltaron a reír, Emily más abiertamente que Hotch, por supuesto, rompiendo con todo el embrujo anterior. Por un instante se sintieron cómplices y eso definitivamente los hizo sentir muy cómodos. Como si ese momento compartido los uniera.
-Te llevo a casa- dijo Emily volviendo a arrancar el auto
-Perfecto, que en algún momento repetir el truco de agentes del FBI podría verse mal- contestó él con una sonrisa
-Propongo que no hablemos de esto con nadie, sospecho que no vale hacer esa trampa con las leyes de transito- completó ella
-Nadie lo sabrá por mí- le contestó él- prometido-
-De acuerdo, confío en ti-
Se quedaron sonriendo, e ignoraron el sonido de los otros mensajes que entraron al teléfono de Emily un minuto después, no querían volver a eso. En menos de diez minutos ya estaban frente a casa de Hotch. Emily detuvo el auto pero él no se sintió capaz de bajar de inmediato, como si eso les robara algo, o fuera una grosería.
-Gracias por traerme-
-Ha sido un placer- contestó ella, pero inmediatamente supo que no quería cortar ahí la conversación- espero que lo de tu auto se pueda resolver pronto, sino no tengo inconveniente en volver a llevarte-
-Gracias por eso, lo tendré en cuenta- dijo él y le sonrió- seguro el mecánico de Rossi lo resuelve en nada, pero quien sabe cuándo Rossi de verdad lo llame-
-¿Desconfías de Dave?- preguntó ella extrañada
-No es desconfianza, es…- pero no supo cómo explicarlo- en fin, seguro se resolverá en su momento-
-Seguramente- dijo Emily y hubo un silencio
-Pero si por alguna razón no estuviera pronto…- titubeó él- ¿puedo volver a pedirte transporte?-
-Las veces que quieras-
-Pero me dirás como pagarte- pidió él
-Si voy a verte sonreír de verdad cada que te lleve, ya lo considero pagado- contestó ella y al instante se sintió atrevida- pero café de vez en cuando se recibiría con gusto-
-Dalo por hecho- contestó él y finalmente abrió la puerta del vehículo- Gracias, Emily-
Y quizás por que entró otro mensaje, o porque había tenido un momento atrevido, o por la sonrisa de Hotch, o por todo a la vez, Emily se atrevió a acercarse y como despedida le dio un beso en la mejilla. Con una última discreta sonrisa, se despidieron.
Emily retuvo el aire hasta que lo vio desaparecer en el edificio. No estaba segura de que había pasado. Y menos aún de lo que significaba todo eso. Finalmente tomó su teléfono, había ya 35 mensajes de JJ, su amiga había sido exageradamente insistente. Pero habían pasado ya casi cuatro minutos de la entrada del último, él que decía: "Atrévete, Emily, se lo merecen los dos". Por su mente paso qué todo eso tenía una intención, desde la reunión en casa de Rossi hasta que los mensajes de JJ se hubieran detenido justo en el tiempo que se calculaba se llegaba de casa de Rossi a la de Hotch.
Estaba a punto de arrancar, aún con los mensajes de JJ en mente, cuando entró un mensaje de Hotch: "¿me llevarías en la mañana? Cumpliré lo pedido". Algo sí que había pasado ahí.
Emily Prentiss no sabía a qué estaban jugando los demás miembros de su equipo, porque ya iba entendiendo que no era cosa de JJ nada más, pero en ese justo momento, con ese mensaje y ese algo que no sabía interpretar, no sé sintió capaz de enojarse con ellos. Le habían reglado ese momento.
