Vestido

David Rossi sabía que todo había salido bien, que el caso se había resuelto a una velocidad importante, sobre todo porque el sospechoso atrapado no había tardado nada en confesar todo. Estaba orgulloso del equipo. Y también suponía que poner a Emily y Hotch en esa situación había sido bueno, se habían acercado inevitablemente y por sus miradas al salir de la fiesta había sucedido algo más. Supuso que era cosa de nada que tuvieran que hablar al respecto. El problema es que, después de estar tan cercanos, tan embriagados uno del otro, no entendía porque habían corrido en direcciones opuestas.

Tras salir del lugar parecía que hubieran hecho un acuerdo de no acercarse en lo mínimo. Rossi no estaba seguro de si los había visto al menos hablar, pero tratar de rehuir la mirada del otro eso sí que lo había visto. Le parecía que la negación no podía seguir. Y él iba a hacer algo al respecto.

Volaban de vuelta a casa, era un viaje corto, así que tuvo que organizarse muy rápido. El equipo se acomodó estratégicamente en el jet, Hotch y Emily no tuvieron más opción que quedar frente a frente. Todos parecían demasiado enfrascados en lo suyo, así que había total silencio. Cuando hubo calculado el tiempo, Rossi se levantó con aquello que hábilmente había guardado en secreto. Cruzó el jet y las miradas de todos lo siguieron. Llegó hasta Emily.

-Tengo algo para ti- le dijo

-¿De qué se trata?- preguntó ella con curiosidad

Frente a ella Rossi dejo un porta traje oscuro, al abrirlo Emily se encontró con el precioso vestido naranja que había usado en la fiesta encubierta algunas horas antes. Abrió muchísimo los ojos, claramente sorprendida.

-Pero, Dave…-

-Sé lo que dirás, pero fuimos a regresarlo- y señaló a JJ para explicar que fue su acompañante- y las dueñas de la boutique estaban tan contentas de la maravillosa historia de triunfo sobre el criminal que les contamos, que permitieron que nos lo quedáramos- explicó él

-Además tiene un ligero desperfecto en la parte baja- completó JJ al momento- un hilo que se jaló o una tontería así, yo no lo noto, pero al parecer el desperfecto jugó a nuestro favor-

-Entonces, ya que te hicimos pasar por un ambiente en el que no querías estar- continuó Rossi sonriéndole- pero viendo lo increíblemente bien que lo hiciste, creo que el regalo es merecido-

-Yo no…- Emily no acertaba a opinar

-Además el vestido te queda perfectamente- opinó Reid desde su sitio

-No sé qué decir-dijo al fin ella

-Sólo disfrútalo, Emily, te lo ganaste- completó Rossi, antes de alejarse puso su mano sobre el hombro de Hotch y se acercó a susurrarle- y con las cartas bien jugadas también es un regalo para ti-

Hotch no dijo nada, pero se notó el sobresalto al momento, luego miró a Emily, al vestido, y evocó su baile, su noche, las palabras dichas y que ya no podían ser borradas. Desvió la mirada a la ventana, sin atreverse a mirar a Emily Prentiss de frente, porque se vería forzado a decirle lo bien que le quedaba ese vestido, lo increíblemente hermosa que se había visto, como opacaba a las luces y a la noche entera, como se había sentido atrapado él como una polilla ante la luz, deseando permanecer pegado a ella. Y que, en realidad, no era el vestido, era ella, que le robaba el aire con sus ojos o su sonrisa. Se sentía atrapado.

Había ignorado mucho tiempo lo que estaba sintiendo, pero la insistencia de Rossi y las situaciones de las últimas semanas, seguramente propiciadas por el agente mayor, lo obligaban a tener eso presente. Y esa noche en particular, tenía claro que a Emily no le resultaba indiferente, aunque llevaba meses convenciéndose de qué había visto todo eso, esa atracción, porque era lo que deseaba ver, porque era lo que él quería. Cuando aterrizaron aún no sabía bien que hacer. Pero agradeció que Emily, con el vestido, bajara pronto del jet.

En la UAC, Emily no tenía las cosas más claras, se sentía expuesta y un tanto avergonzada, sentía que se había lanzado con demasiadas fuerzas a los brazos de Hotch y, aunque se había sentido recibida en ellos, no terminaba de procesar eso. Y el vestido, precioso, brillante, delicado, le recordaba con fuerza la noche. Y quería volver a ese momento, por supuesto, pero no dejaba de preguntarse si volvería a ser recibida o si había sido parte del acto.

El resto de los miembros de la UAC se encontraban expectantes, cada uno intentaba estar en lo suyo, preparándose para partir a casa o realizar el informe, pero pendientes de Hotch y Emily. Rossi se había ofrecido a hacer el informe, JJ, aunque moría por ir a casa, se ofreció con él.

-¿Cuánto te costó el vestido?- le preguntó ella

-¿Importa realmente?- contestó él- puedo gastar mi dinero en eso… lo que me preocupa es que ese vestido no pueda hacer el trabajo que ellos se niegan a hacer-

Para esa misión habían hecho un grupo. JJ les envió un mensaje: "Necesitan otro empujón", pero ella misma no sabía cómo proceder. Reid estaba a unos pasos de Emily pero no se le ocurría qué hacer. Rossi le avisó a Hotch que no podía ir a su casa por su coche esa noche, porque él se quedaría haciendo el informe, a la espera de qué volviera a pedirle transporte a Emily, pero más no podía hacer. Él ya había puesto todo de su parte.

-Hola princesa- llegó Morgan hasta Emily antes de dejar la unidad esa noche- te cuento algo-

-Dime-

-Sabes que eres una de mis mejores amigas ¿no?- empezó él y ella asintió sonriéndole- significa que eres importante para mí y me preocupo por ti…- Morgan dudó un momento- y que creo que te mereces todas las cosas buenas de la vida, como ese vestido por supuesto, pero también como ir por la compañía de quien realmente quieres-

-Derek, no entiendo-

-Claro que sí. Si quieres a alguien luchas por él, y sé que tú no eres de las que se rinden, así que… Ve Emily, tú y ese vestido que te hace lucir deslumbrante, ve e inténtalo y recuerda que yo te apoyo, incluso, que no lo creo para nada, si saliera mal- parecía que le hubiera costado decir eso, pero se veía convencido- ten buena noche-

Morgan salió sin dar tiempo a Emily de replicar. Se sentía sorprendida, pero miró el vestido. También se sentía agradecida. Juntó valor, quien sabe de dónde, y subió a ver a Hotch.

-¿Quieres que te lleve?- preguntó sin atreverse a mirarlo directamente a los ojos.

Quizás fue su impresión, pero Hotch parecía temblar cuando asintió.

-Dame diez minutos…- dijo él, aunque no sabía ni para que los quería

-Vale, sirve que me despido de García- contestó ella

Emily se sintió silenciosamente agradecida de tener unos minutos extra para procesar lo que estaba haciendo, con buena suerte García le ayudaba a calmarse.