Una disculpa esta pequeña demora, aquí esta la continuación. Y es casi el final. Gracias por seguirme leyendo y gracias especialmente a Elodia Ayu por sus comentarios
Penélope
Penélope García creía en el amor, probablemente más que en nada, incluyendo el internet, los datos y los unicornios. Creía que el amor del mundo compensaba mucho de lo terrible que veía en ese trabajo, por eso, cuando Rossi le planteó intervenir para lograr un romance en la oficina estuvo más que dispuesta, sobre todo porque se trataba de su amiga.
García nunca había sido una mujer discreta, pero al momento de intervenir lo fue, sabía perfectamente que su espontaneidad, su atrevimiento y sus insinuaciones directas lograrían bloquear a Emily más que motivarla. Por eso, mientras JJ y Rossi se lanzaban directos y conspiraban, ella tomó el otro camino y cada que se acercó a Emily fue insospechablemente cuidadosa, no le mostró sus cartas, no mencionó a Hotch, no se lanzó a hablar de si necesitaba una relación.
Y cuando terminaron aquel caso en los Hamptons, se vio recompensada, porque Emily la llamó directamente a ella, y fue honesta con todo lo que había pasado. Y García, por primera vez comprendió lo mucho que había luchado su amiga con lo que estaba sintiendo y que esa noche, con un baile, una actuación y un vestido se había salido de control.
-Le he dicho que quería besarlo, directamente- se lamentó Emily al teléfono- y ahora no sé qué hacer-
-¿Qué dijo él?-
-Nada, en ese momento fue que se dio el arresto- explicó Emily- nos separamos y ya nadie ha vuelto a decir nada… Con demasiada buena suerte él entiende que fue parte de estar encubiertos-
-¿Tú lo creerías?- contratacó García
-Para nada…- Emily sonaba en crisis- creo que no volveré a hablarle o mirarlo-
-¿Y no sería más fácil, me atrevo a decir, hablar con la verdad?- preguntó García arriesgándose y escuchó a Emily quejarse- cariño, ya casi estas ahí, si después vas a evitar mirarlo o hablarle que sea por toda la verdad y no sólo por un afortunado desliz-
-Es mi jefe, Penélope-
-Nadie manda sobre el corazón, no elegimos de quien nos enamoramos, pero elegimos qué hacer con eso… y creo que tú ya te lo guardaste por mucho tiempo- y lo decía convencida de ello tal vez por eso Emily no replicó- Piénsalo y ven a verme en cuanto aterricen-
Al llegar a la UAC, Emily no había ido directo a ella y lo entendía, sabía, porque Rossi lo había insinuado, que estaba conflictuada, hermética y alejada de todos, especialmente de Hotch, y también sabía que Rossi le había regalado el vestido de aquella noche, de algo tenía que servir. Y ella lo haría posible. Ya era hora.
Llamó a Morgan y le pidió que le contara lo que había pasado en el caso. Tras unos diez minutos hablando, pudo hacerse a una idea general de todo, algo con lo que trabajar. Entró el mensaje de JJ, pidiendo refuerzos. Y ella tenía que dárselos. Era hora de que García los sorprendiera entrando en acción.
-¿Sabes qué es lo que más amo de ti?- le preguntó García a Morgan
-Que soy un escultural dios de chocolate- bromeó él
-Claro, eso siempre, pero después de eso…- se explicó ella y cómo él no contestó al instante continuo explicando- que eres un amigo de los que respaldan siempre y que cuando llega el momento lo haces saber -
-Agradezco que creas eso de mí-
-No es un cumplido, Derek, es una responsabilidad-
-¿Qué quieres?- se hizo una luz en la mente de él
-Ve y se su amigo, creo que es lo que necesita-dijo García- un amigo que la respalde hasta el final-
-Sabes que no estoy convencido de todo esto-
-Lo estas, en el fondo lo estas más que nadie, porque también crees en el amor, pero sientes que resistirte a ello, evitar que pase, es de algún modo protegerlos, protegerla, de todo lo que pueda salir mal- García le tomó la mano al decir eso- pero Rossi tiene razón, es inevitable y… es como un proverbio irlandés que escuche, "tus pies te llevarán hasta donde esté tu corazón"… ayúdala a que llegue por el camino corto-
-Si inventan el premio Nobel a la amistad deberían dártelo- dijo Morgan besando su frente y saliendo por la puerta
García sonrió. Quiso contarles a los demás que había puesto a Morgan en camino, pero prefería que nadie perfilara ese momento. Esperó… Esperó… Y unos minutos después Emily llegó a su puerta, parecía lista para partir.
-¿Lista para irte?- preguntó García sonriéndole, sin ir directo al punto
-En unos diez minutos me voy, pero no sin antes pasar a verte- contestó Emily- para despedirme-
-Mejor aprovecha bien esos minutos y muéstrame ese vestido- contestó García- que me contaron que es una maravilla de adquisición y que te ves sensacional-
Emily sonrió levemente y sacó el vestido del porta-traje, pero García quería un mejor modelado y casi la llevó a rastras a cambiarse. Emily no tenía todas las fuerzas para oponerse y finalmente terminó la noche nuevamente con el vestido. Modeló para García, sonrió, se sentía bonita
-Es bonito ¿no?-
-Eres una aparición- declaró García
-Es precioso, pero siento que no soy del todo yo-
-Porque no es la ropa de todos los días, pero te ves increíble, más bonita que un unicornio con glitters, de hecho bonita es una palabra tibia para ti, Em- logró hacer reír a Emily- te ves verdaderamente hermosa… ¿no jefe?-
Hotch acababa de llegar, buscando a Emily, y la miraba con una expresión indescriptible… Ver a Emily con ese vestido en una fiesta a la que no pertenecían, como si fuera un disfraz, había sido increíble, pero verla con ese vestido, ahí, en la UAC, en el lugar de trabajo, dónde se habían conocido, dónde se había enamorado de ella, era… mucho más.
-Definitivamente- dijo al fin- ¿nos… vamos?-
-Sí…- Emily había enrojecido- déjame cambiarme-
-Cariño, pasa de medianoche- intervino García- ya vete así, es una noche fresca, nada malo te pasara-
Y sin saber cómo contradecirla, Emily se quedó con el vestido puesto y salió de la UAC con Hotch. No dijeron ni una palabra hasta llegar al auto, Emily se sentía expuesta, pero de cierto modo, que Hotch estuviera ahí con ella la hacía sentir valiente. Mientras salían y se enfilaban a la primera calle, aunque se había resistido a hacerlo toda la noche, Hotch la miró
-García tiene razón- le dijo mirándola fijamente- te ves muy hermosa, Emily-
-Gracias-contestó ella nerviosa
-Y no creo que sea sólo por el vestido-
Emily frenó sorprendida y lo miró, por primera vez desde que habían salido de la fiesta, él también la miraba y era como estar a miles de años luz del resto del mundo… y saber, sin entender porque, que ellos pertenecían ahí. Sólo una pizca de valor más, era todo lo que necesitaban y podían quedarse en ese otro mundo para siempre.
-Ahora ya es muy tarde, pero…- Hotch dudó un momento- ¿puedo invitarte a cenar mañana?-
-Me encantaría- contestó ella y sonrió- sería todo un placer-
