BDSM, unos lo llaman placer, otros tortura, y unos más parafilía. Depende la persona, depende la circunstancia y los hábitos. El gusto por lo desconocido y el miedo que este mismo genera. Juegos de roles, sentimientos o no están involucrados. Tú pones los límites y las reglas. Tú eliges con quién y cómo jugarlo.