Fic

Historias de Albert y Candy

Solo Tu

Por Mayra Exitosa

Reto Imagen Kitten White

No había podido dormir, pero si había regresado era tiempo de salir, él iba a vender el edificio que hacía años no habían logrado deshacerse de él, sacaba su maleta poniendo sus prendas, guardaba sus cobijas y todas aquellas cosas personales que no fueron quemadas de su departamento, los recortes de los periódicos los coloco secretamente en su valija, quiso llorar, pero ya no había nada que hacer, una cosa era chantajear a los abogados y al gerente convencerlo de que podía ser comisionista hasta que se vendiera el edificio, pero con él ahí, no era justo, sentía que si lo veía se echaría corriendo a sus brazos como una tonta y rogaría por su amor, cuando eso ya era pasado, uno que tenía tres años sepultado. Las seis de la mañana se presentaba Bob, este le ofrecía su casa y Candy por primera vez aceptaba viendo que tenía unas ojeras marcadas de casi no haber podido dormir.

- Si Bob, ya regreso el propietario, ahora si es decir adiós al edificio, ahorré suficiente y podemos poner nuestro propio negocio usted, Maggie y Betsy podríamos hacer algo para tener una manera de subsistir con buenos ingresos. - Ya lo habíamos hablado, Betsy dijo que los departamentos del edificio donde vivía se desocuparon, podrías poner un negocio ahí, la renta es económica en estos lugares. - No hay gente que quiera cosas en este pueblo, todos buscan irse a otros lugares para pasear y adquirir mejores cosas, tendríamos algo atractivo, pero con el clima cada vez es menor la posibilidad. La llegada de Betsy y Maggie las hizo quedarse casi en la puerta al enterarse que ya habían vendido el edificio. Eso lo mencionó con una seguridad Candy que ambas damas recogieron sus cosas para luego salir con la frente en alto, Candy les daba un sobre con efectivo y las despedía asegurando que las vería pronto.

Bob la miraba había traído la caja con las llaves de todas las puertas desde la azotea hasta el sótano, entregaba todo a Candy para luego colocarlo todo en la recepción, hacia una llamada al ver que era la hora en la que llegaba a su oficina Judith y comentaba, - Señorita Judith, requiero mis comisiones con urgencia, podría conseguírmelas para hoy con la fecha tope de las ventas de ayer. - Si Candy, sabes que tienes acceso directo, pediré que te hagan el depósito de tus comisiones para que no sufras, ¿se fue la luz? ¿o fue esta vez el agua? - Si, es usted una adivina la luz y el agua, ya sabe edificio viejo y sin mantenimiento problemas constantes. - Hablaré con el jefe para que vea lo del programa de mantenimiento. - Gracias. Cortaba la llamada y se preparaba, - ¿Listo Bob? - Si Candy, aquí está el carrito sube las cosas, me iré adelantando y la habitación del fondo es la tuya. - Gracias Bob, sin usted nunca lo hubiera logrado. - ¿quieres que haga algo de comer? - Si, por favor, aquí ya no hay nada, no hice compras esta semana, parecía que esto ya lo presentíamos. - ¡parecía! El viejo sabía que el amor de su vida estaba ahí, sus ojeras le indicaban que ella estaba triste, sufriendo porque sabía que todo estaba perdido para ellos.

Bob salía por la puerta de atrás, Candy echaba el cerrojo viéndolo salir luego dejaba las llaves en la parte de la recepción, exactamente en la entrada, volvía a cerrar el frente y dejaba una nota finamente documentada e impresa, sin su letra nada que dijera que había estado ahí, miraba a todos lados con suspiros de haber amado ese lugar que le dio tranquilidad y resguardo, se iba por el sótano. Llevaba el candado de la puerta para dejarlo todo bien cerrado el edificio como si nunca hubiera estado viviendo y durmiendo en ese grandioso hogar provisional.

Los autos llegaron, los abogados, contadores y todos los citados ingresaban con la seguridad de que él deseaba ver su propiedad. William Albert contaba con unos rasguños que la escoba le había propinado durante la madrugada, cubiertos con una gasa blanca y dos pedacitos de cinta médica. El hombre que estaba encargado de la venta del edificio mostraba todos los intentos de venta, clientes que habían ido a ver el edificio, hablaba detalladamente mientras el rubio entraba despacio girando de un lado a otro viendo por donde se encontraba ella, buscando que saliera en cualquier momento ya era un horario en el que todas las sucursales estaban abiertas en el país.

- Como podrá ver estos tres años han venido más de cuarenta clientes, pero no hay ofertas por el lugar, el pueblo es casi fantasma, desde que cerraron las fábricas, la minería y el desastre del lago todo cambió, si lo hemos dejado sobrevivir ha sido porque ella era el ama de llaves - ¿ella? ¿Dónde está ella? - Me llamo muy temprano, me dijo que usted ya había vendido el edificio y que estaría todas las llaves en la recepción, como ya las vimos. - ¿ella vive aquí? - ¡señor! Aunque lo hiciera, no tenemos servicios, no hay luz, ni agua, no hay nada con que sobrevivir aquí. - Anoche estuve aquí, duerme en el quinto piso. - ¿duerme aquí? No lo sabía señor. - No se haga el tonto, como es que ella ha estado haciendo ventas durante estos tres años. - ¿con magia? no hay teléfonos. - ¿no hay teléfonos? - No.

Candy caminaba sonriendo había dejado atrás el edificio y él ahora sabía la verdad, ya no había nada que le debiera, su corazón estaba tranquilo, él por fin había regresado, sobrevivió a su ausencia, un pueblo casi solo sin tantas personas, pero con el amor dentro de ese lugar. Betsy había superado sus ataques de ansiedad, Maggie ya no tenía a quien robar y Bob, no estaría solo, la tenía a ella. Un suspiro y todo quedaba en esa nota.

Apreciado señor Morrison

Agradezco me haya enviado las comisiones que me debe la empresa, supongo que ya han vendido el edificio, el propietario ya ingreso y creo que estaremos terminando la idea de injusticia en la que deseaban liquidarme por abuso de confianza, faltas tres veces consecutivas a mi trabajo, actos de inmoralidad al llevarme a la cama aun directivo propietario de esta institución, trabajo con aliento alcohólico, referencias e información de mi hoja laboral falsa, participación en una discusión con los gerentes de la comercial, operativo y de relaciones laborales, poner en riesgo la salud de mis compañeros al introducir un animal salvaje a las oficinas, desobedecer al señor Andrew al no esperarlo para el finiquito justificado, revelarle a los competidores secretos de la empresa, golpear al sobrino del propietario de la empresa, incumplimiento de actividades laborales y por lo cual no se me daba mi liquidación hace tres años. Así bien, he visto que el señor Andrew ya ha regresado espero se valore mi espera para que me liquide en forma sin mentir en mi expediente y mostrar los resultados de trabajo solo por comisión ya que durante todo este proceso no recibí sueldo por las acciones que se me imputaron.

Sin más por el momento y agradeciendo se me haga la liquidación por la tarjeta donde recibo mis comisiones, quedo lejos de estar a las órdenes de quienes me inculparon de tantas barbaridades como para seguirles con todas las cosas con las que he cuidado este edificio mientras se vendía y ahora que todo este aclarado, puede estar tranquilo, si el propietario asegura que me llevara a la junta de trabajo, mis abogados presentaran todas las pruebas para demandarlos como es debido.

Atentamente Candy White.

William abría sus ojos leyendo esa nota que decía claramente como había sido tratada por su familia al salir huyendo él del país, ella no se casó, había estado cuidando ese edificio viejo sin servicios y por lo que se veía, estaba en perfectas condiciones, limpio, incluso los cristales de cada ventana y cada escritorio no mostraba ni una sola parte de polvo

- ¿Dónde vive la señorita Candy White?

- Pues donde vivía fue quemado, señor, no sé dónde viva ahora.

Continuará…

Continuará…


Gracias por sus amables comentarios, por solicitar la actualización de esta bonita e increíble historia y esperar cada continuación,

Agradezco de corazón, el respeto por los escritos de mi autoría por no copiarlos ni adaptarlos en otras plataformas

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa