Fic
Historias de Albert y Candy
Solo Tu
Por Mayra Exitosa
Reto Imagen Kitten White
Con la carta, pedía todas las ventas y reportes de comisiones que había realizado desde ese austero lugar la señorita Candy White, mandaba llamar vía celular al coordinador de recursos humanos quien no se encontraba, buscaba a todos los relacionados con esas acusaciones que hicieron a su princesa y cada que iba investigando veía las ratas que habían huido ahora sin poder dar la cara. El señor Morrison hacía tres puestos desde varias partes, su asistente pagaba y cumplía con las actividades que él supervisaba a la distancia, todo estaba muy desordenado, con los informes tenían a tres departamentos cobrando sin trabajar con los nombres de sus sobrinos Niel Legan, Anthony Brown y Archivald Cornwell. Cada uno de ellos felizmente de vacaciones cada dos meses y su estancia en el trabajo era solo de lujo, la situación era de mal en peor, el domicilio donde había vivido Candy estaba carbonizado, el pueblo era muy austero, nada que ver con el que había visto colmado de visitantes y tiendas de souvenirs. El lago fue tapado con una barrera para riego que no hacía más que desviar el agua, todo ahí se había desmerecido y Albert estaba anonadado de que solo en tres años, la fabrica hubiera perdido tanto para retirarse, el agua no era potable, la vida silvestre estaba lastimada y parecía un lugar seco y abandonado por doquier.
- Quiero una explicación de todo esto Johnson, una investigación exhaustiva y localizar de inmediato a Candy White. - Si señor, me temo que tras de esto su prima y su tía deben estar muy metidas, le dije que dejar las cosas en manos inexpertas no era correcto, todo por un desamor, vea usted, cuando habíamos visto que Anthony no estuviera trabajando, Archivald fuera enviado a Europa y Niel este en Florida con documentos firmados por su tía Elroy. - ¿Y qué? ¿acaso son niños? - No, pero supongamos que les dijeron lo mismo que a usted. - ¿Cómo es eso? - Si a usted le hicieron creer que ella se casó y se fue, ¿Qué serían capaces de decirles a ellos? ¿Qué usted dio la orden? - ¡No! - Me temo que este documento dice su nombre y la firma es solo un sello. Albert miraba las hojas que los abogados tenían de cómo se fueron deshaciendo de quienes pudieron luchar para defender a Candy por el cariño, la amistad o de perdido por la competencia que sentían contra él por haberles quitado a quien consideraban una posible conquista hasta que había llegado y se las había arrebatado.
Anthony tenía un numero diferente, al igual sus otros sobrinos, Alistar estaba en Europa desde hacía tiempo haciéndose cargo de los negocios y dejó a su hermano apoyando la ausencia de él quien estuvo viajando por otros lugares mientras ella sufría su ausencia por el desastre que había hecho su exnovia y muy problemática al ingresar y hacer esas escenas tan intensas enfrente de la mujer que más había amado.
- Johnson, ¿Dónde está mi tía ahora? - Es la directora ejecutiva de su corporativo, supongo que debe estar en su oficina, señor, allá en New York o quizás en la de Chicago. -¿directora ejecutiva? - Ya sabe señor, a falta del gato, los ratones hacen fiesta. - Hagamos esto lo mejor posible, tenemos que encontrarla y enfrentar estas acusaciones, habla con los abogados y busca la cuenta bancaria de Candy, donde cobra, y su nueva ubicación, me urge que sea lo antes posible. - Si señor.
El edificio estaba en las condiciones más simples, había uso de agua, y luz, pero muy leve, como que se habían encontrado situaciones precarias y usaban solo lo necesario para subsistir, lo seguro era que no lo hizo sola, debía haber alguien ayudándola a lograr eso, por lo que tenía que encontrarla y pagarle todo lo que se le debía, arreglar e investigar que fue lo que paso con el lago, por lo que giraba y veía al vendedor. - Que sucedió con el lago. - Lo ignoro, pero no hemos vendido nada y esto ha desmerecido mucho, el ochenta por ciento de la población se fue luego del azufre y acidez del algo, se tuvo un incidente y para no dañar más el pueblo, se hicieron las correcciones, más el agua dejo de fluir. - Era un lago con peces, como es que salió azufre. – Lo mismo se preguntaron y nunca hubo una respuesta concreta y correcta.
Candy por su parte recibía el pago de sus comisiones y se iba por los pasillos donde no le diera mucho el sol, a buscar los víveres para la semana. La tienda de reventa era más costosa, pero no quedaba de otra, tenía que comprar ahí, porque salir era rendirse y eso no era justo, no se los permitiría, ellos no tenían otro lugar eran pocos, pero habían logrado salir durante todo ese tiempo y sus propiedades se habían devaluado demasiado para venderse. Pagaba y notaba que de sus comisiones quedaba casi nada, por lo que con bolsos se iba por los pasillos y entraba por las escaleras de los costados, - Candy, ya está lista la comida. - Traje algunas cosas, espero nos alcance para esta semana. - hija, me iré esta semana, te dejare las llaves, no podemos seguir gastando todo lo que tenemos, así que buscaré otro lugar y puedes irte conmigo. - Gracias Bob, pero me quedaré aquí. - No seas terca, ya no hay nada que hacer. - Si, pero deseo quedarme un tiempo más.
Albert era informado de quienes trabajaban con Candy y donde vivían, tres adultos de mayor edad habían estado con ella todo ese tiempo, ellos recibían sueldo de Candy, de sus propias comisiones dividía su sueldo con ellos tres. Cada que se enteraba de más cosas se sentía muy miserable, buscaba a sus amistades de geología y medio ambiente, eran llamados para ver lo que había sido del río y del lago del pueblo. Por lo que buscarían un hotel y traería a especialistas a ver los detalles de ese lugar.
Continuará…
Gracias por comentar, esperando darle una continuación más seguida a esta historia
Agradezco de corazón, el respeto por los escritos de mi autoría por no copiarlos ni adaptarlos en otras plataformas
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
