Fic

Historias de Albert y Candy

Solo Tu

Por Mayra Exitosa

En el edificio donde era su oficina se encontraba mirando por los ventanales donde el rubio veía salir el sol ahora que un solo árbol se encontraba de los muchos que antes cubrían ese paisaje. De pronto uno de sus hombres entraba solicitando su permiso y comentaba,

- Señor, la encontramos, anoche la vieron salir de compras en este lugar y la siguieron, está en una casa del hombre llamado Bob quien trabajo aquí de limpieza. - Bien dame la dirección. Vamos de inmediato.

Candy miraba cocer las verduras cuando alguien la sorprendía abriendo a golpes la puerta, ella apenas tuvo oportunidad de tomar el sartén y aventó el guisado a quien intentaba ir por ella, buscando la manera de escapar de la casa que era el único lugar que le funcionaba como hogar. La llegada de William con sus hombres fue oportuna, uno de ellos aseguraba que algo no estaba bien, fue la mejor coincidencia que podía pasar, así William salía del auto y observaba parte del techo de la propiedad para ver a Candy salir por un ventanal tratando de huir, sus hombres corrieron sacando las armas al escuchar disparos, fue lo peor que se imaginó. Los guardias intentaron detenerlo, pero al no poder hacerlo respondieron a los dos que ingresaron a la fuerza. Candy en su escape llegaba por fin a la entrada donde él la atrapaba de una forma sorpresiva parta luego subirla al auto escapando al escuchar otra ráfaga de proyectiles. - ¡Albert! - ¡Caaandy!

Sus brazos no la soltaban la escondían con tal fuerza que ella ya no podía ni quería huir, solo se dejaba tranquilizar por la angustia que acababa de pasar, al creer que esta vez acabarían con su vida. El chofer encendía el auto apenas los vio ingresar y con la misma velocidad cerraba la puerta saliendo de forma inmediata con la pareja que permanecía en la parte trasera abrazados, dejando atrás a los hombres que habían ingresado a resolver la situación, para después mientras manejaba respondiendo que se habían ido para alejar a su jefe junto a su compañera los cuales se encontraban a salvo en el auto, uno de los que se quedó aseguraba que se hallaban bien, confirmando que los hombres habían sido detenidos, de los dos que atraparon uno de ellos se encontraba gravemente herido, por lo que esperaban a que vinieran para hacerse cargo las autoridades del pueblo, debido a la situación actual ninguna autoridad se encontraba cercana y el servicio médico estaba muy lejos para que llegara a tiempo, más los hombres de William se movilizaban para que los atendieran e investigaban sobre su intromisión a la propiedad. Recabando así los datos, órdenes y a quien le servían para sus fines, todo esto sucedía en el trayecto en helicóptero al nosocomio más cercano, sin embargo, no lo lograba y moría antes de llegar para ser atendido.

El edificio que una vez fue el trabajo de muchas personas en el pueblo ahora servía como lugar para resguardarse de cualquier atentado en contra de ella, no la dejaría irse de su lado jamás, si la volvía a perder podía enloquecer de angustia, ahora sabiendo todo lo que había pasado hacía ya tres años de su partida y un mes de su regreso. - ¿te sientes mejor? - Gracias, pensé que no iba a salir librando esto. - Nunca debí irme, lo siento tanto. Ahora estoy al tanto de todo, gracias por esperarme a que regresara. -Te conozco bien, sabía que volverías tarde o temprano y te darías cuenta de lo que estaba sucediendo, ella lucía muy segura de convencerte de no volver. - Vine solo por ti, estabas ahí dentro y… - Lo siento, pero te lo merecías, incluso si pudiera volverlo hacer, les daría más fuerza a mis brazos para golpearte con la escoba. - Si, lo merezco, eso y más por ser el tonto más grande del mundo. - si. lo eres, pero me salvaste la vida. - No creo que quisieran matarte, porque con un disparo a la distancia lo hubieran logrado, creo más bien que iban por ti.

- Ya no sirve de nada, mi testimonio fue entregado a la justicia. - Y desaparecido en cuestión de horas, porque ya no está en la documentación del informe y de la denuncia. - ¿de verdad? Es más poderosa de lo que te creí a ti. - No, no lo es, no pudo tomar las ganancias de todo cuanto fraguó, no pudo falsificar mi firma realmente, además jamás pudo sacarte de mi corazón. - ¿tu corazón? Pues tienes uno muy grande y con apartamentos exclusivos en París, Viena, Venecia y hasta Singapur...solo por mencionar unos cuantos - Veo que estas al tanto de los rumores. - ¿rumores? Amanda era mucho más que un rumor. - Para mí estabas casada con un actor. - Si, él ya es padre de dos niños y yo… - No, no lo digas, sé que fue lo más triste de todo esto, pero te juro que acabaré con ella con mis propias manos. - Y luego, irte a ver en la penitenciaria del condado… no, mejor así, al final, no sé si podía volver a verte y tardaste tanto. - ¿tardé tanto? ¿ya hay alguien en tu vida? - Si lo hubiera no sería asunto tuyo. - Por supuesto que lo seria, siempre serás asunto mío. - Díselo a Kathleen, a Jimena, Paola, Marian e Isabella y ellas son parte de la larga lista de asuntos que arrastras actualmente. - ¿estás celosa?

- ¿celosa? ¿Por qué debería estarlo? No hay nada entre nosotros, lo que hubo terminó hace tres años y hasta ahora regresas para ver el mal que hiciste con tu ausencia. - Nunca imagine… - Ya no imagino, ahora veo mi realidad cada día, sé que nosotros ya no podremos estar de nuevo juntos. - ¿eso crees? Dilo cien veces al día luego multiplícalo por los tres años y dime, ¿no estamos aquí de nuevo? no te dejaré ir de mi lado, jamás. - ¿crees que me quedaría contigo luego de todo este tiempo creyendo que podrías ayudar a este pueblo a volver a ser lo que era. - Si eso es necesario, lo haré, pero separarme de ti solo me haría enloquecer. - Lo siento, ya no creo que pueda darte nada, mi corazón no tiene nada para ofrecer y… - No necesitas darme nada, soy yo quien te debe todo, tu sueldo, tus sufrimientos durante estos tres años, todo eso que trate de desaparecer de mi pensamiento al creer que estabas en otros brazos siendo la madre de esos hijos que anunciaron las noticias, o que sonreías y le dabas tu amor que para mí siempre había sido único e inigualable, te imaginaba radiante con ese mientras buscaba como olvidarte.

- ¿lo lograste? - No. ni antes ni ahora y mucho menos dejaré que pienses que no hay nada que ofrecer, cuando solo te toca abrir tus brazos y recibir cosas buenas, mereces ser feliz y sin ti mi vida no tiene un rumbo, porque lo nuestro jamás se cubrió, no hay algo fuera de nosotros, no existe la posibilidad de algo con otra mujer que no seas tú, cuando supe que estabas aquí, en ese edificio vacío y que no podía creerlo hasta que te escuche esa noche, a golpes pude entender que jamás te habías ido, que nunca estuviste con él y desde ese momento te he buscado y hoy por fin lo hice a tiempo para no perder la única oportunidad de verte y tenerte por siempre.

Ella ya no respondía, no podía ni quería hacerlo, su mente ya no le proporcionaba palabras para defenderse, internamente deseaba que sus palabras fueran ciertas y que esas fotos que guardo en su maleta no existieran siquiera, que esas mujeres no lo hubieran besado, ni esos brazos lo tuvieran como suyo, para poder olvidar sería soltar todo lo que tantas veces la hizo llorar.

Continuará…


Gracias por comentar cada capítulo y darle seguimiento para continuarla constantemente

Agradezco el respeto por los escritos de mi autoría por no copiarlos ni adaptarlos en otras plataformas

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa