Fic

Historias de Albert y Candy

Solo Tu

Por Mayra Exitosa

La vio dormida en su cama, ya no tenía a donde ir, solo deseaba sacarla de ese estado de constante negación, al haber sufrido sola por tanto tiempo la separación, mientras él se dedicaba a olvidarla entre otras mujeres y copas, dejando su vida mal trecha y sin animo de seguir, si no fuera por esa información, la idea de perder tantos activos, al no vender un edificio viejo en un lugar que le dolía recordar, ahora lo comprendía, todo fue tan minuciosamente planeado y ella seguía escondida, sabía que la haría pagar todo lo que había hecho a su preciosa mujer, si, porque aunque lo negara siempre sería suya, fue ella quien le dio la pauta de detenerse y ver lo que estaba perdiendo y si no le hubieran hecho creer que estaba con Grandchester, si él lo hubiera confortado y corroborado no pasaría tanto tiempo como logro hacer un imperio de abuso, tragedia pagada y sometida colmada de impunidad. - ¡te amo, mi vida! ¡te amo tanto! Nunca deje de sentirte mía, aun sabiendo que podía estar con otro, solo pensaba que jamás lo amarías. Fui un tonto al permitir tanto daño que, si no hubiera vuelto, ahora quizás te hubiera perdido para siempre.

Candy estaba débil, su piel carecía de músculos, comía tan poco, no tenía dinero y ver ese lugar que fue la evidencia de que era un paraíso donde se habían conocido y amado.

Lejos de ahí, el actor firmaba la nueva película continuación a la que había realizado hacía tres años, donde su amor había perecido por una injusticia, los parajes que grabarían de recuerdos para al final la película traería de nuevo ala vida a la mujer que creyó muerta y que el director anterior tuvo que dejar enterrada debido al embarazo, más ahora que ya estaba bien, y aceptaba revivir en la película, todo se tornaba positivo, hasta que vieron los parajes desaparecidos, el director y sus asistentes no podían creer lo que estaba sucediendo, así que usaban eso para revisar la problemática y saber que se dio una grave injusticia contra el pueblo y que uno de los inversionistas principales estaba de regreso, que la maquinaria limpiaba el lago y traía un sedimento mineral para sacar todo lo que se había ido por los mantos acuíferos, así como renovar la flora y fauna perdida en ese lugar.

El director pidió hablar con el inversor para saber los alcances de la situación y como podían ayudar, los contratos estaban firmados y se requería la filmación, los permisos y ahora que el azufre se había eliminado deseaban buscar la manera de ver que volviera a la vida aquel paraíso en el que se gravo la película.

Candy estaba siendo asesorada por los abogados, firmando las denuncias cuando el actor la vio sentada frente a un hombre solo grito llamando la atención del rubio, - ¡pecosa! Ella giraba y al verlo se levantó gritando como enamorada fanática del actor con una escena que ante los ojos del rubio parecía la de una pareja enamorada fervientemente, - ¡Teeerry!

Se fue apresurando el paso a lo que el actor abrió sus brazos para recibirla, pero fue el rubio quien se atravesaba tomaba en el viento a Candy y sin soltarla agregaba, - Un placer verte de nuevo, ¿tu esposa, tus hijos, todo bien? - ¡Eh! Si, todo bien ¿Quién eres tú? - El prometido de Candy. Ella se negaba y a gritos decía, - No es verdad, bájame Albert, Terry, dile que me baje, que me veo mal con el trasero expuesto. El actor al ver como lo había nombrado comentaba, - Pues mal no te ves, te veo igual que cuando te conocí como mono capuchino entre las ramas. - ¡Teeerry! Dile que me baje. - En parejas de prometidos no me puedo meter, luego se hacen los rumores y le informan a mi mujer. - Mira mis manos no tengo anillo, es mentira. Alegaba con el rostro ruborizado de la presión que sentía, - Se lo quito para ajustarlo, le quedo grande. Agregó el rubio mintiendo, - La que te quedo grande soy yo, tu me bajas ahora Albert. Trató de sonar más firme en su solicitud, a lo que el rubio con amabilidad fingida resolvía, - Nos disculpas, Terry. Dijo para luego llevarse a la fanática del actor en su hombro y el actor respondía con una sonrisa graciosa al ver a su amiga tan enamorada, -Por supuesto.

Albert se subía en el elevador, ahora había luz, agua y todos los servicios en el edificio, mientras su personal hacía las pesquisas necesarias para localizar a la culpable de todos los daños efectuados en el pueblo y sus alrededores. El rubio serio y con un semblante de indignación confirmaba, - Te ibas a lanzar a sus brazos. Ella soltando un puchero y cruzando sus brazos en forma de revelarse respondía, - Y si así lo hiciera, no es tu problema. - Quieres que nos enfademos, pero ya te dije, no te dejaré de nuevo y nos casaremos. - No me has propuesto matrimonio y no aceptaría luego de todas esas mujeres que tuviste estos años. - No soy un eunuco y en todo caso no fue nada formal, ninguna fue novia, solo amigas. - ¡Con derechos! y vaya que estuvieron muy felices mientras el pueblo desparecía. - Pero ya esta apareciendo de nuevo, por favor Candy deja ya de negarte, no dejare que estes a menos de tres metros del actor. - Albert, no soy tu prisionera. - Eres mi mujer, y casi te secuestran o asesinan, así que no y no aceptare que vayas a la filmación del actor con la secuela de la película que hizo que creyera que estabas a punto de casarte con él. - Si, a punto y haciendo el amor una semana antes contigo, ¡por favor! Albert, donde tenías la cabeza. - Estaba celoso, Amanda destrozó nuestra relación, ella fue llamada para quitarme de encima a la mujer de mi vida diciéndole que me estaba acosando una fanática tóxica. - ¿fanática tóxica? ¡Tu tía Elroy! Esa es más que una fanática, para que quería tanto dinero si no se lo iba a llevar a su tumba… - ¿a su tumba? ¡cierto! para que quisiera el dinero, ya no podría pasear ni gastarlo no le quedaba una eternidad de años… ahí debe estar la respuesta, ella debe tener un plan más elaborado, por algo deseaba esa fortuna, ¡Johnson! ¡Morrison! ¡Gordon!

Candy pensaba en lo que había salido a relucir, ella quería para algo esa fortuna, pero no pudo tomarla pues solo Albert podía extraerla de la cuenta bancaria, debía tener un plan alterno para desear tener ese negocio, algo que requería con tal urgencia que no le importaba ir a la cárcel al ser descubierto, debía haber un beneficiado más.

Continuará…


Gracias por continuar comentando y siguiendo las historias que pueden finalizar en cualquier momento.

Agradezco el respeto por los escritos de mi autoría por no copiarlos ni adaptarlos en otras plataformas

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa