Siempre he sido tuyo
Scott lo sabía antes de tocar la puerta, pero aun así necesita verlo con sus propios ojos, comprobar que realmente Malia se había ido, no era la primera vez que alguien lo abandonaba y contrario a lo esperado, se hacía más difícil cada vez, todas sus relaciones habían terminado de esa forma; Allison, Isaac, Kira y ahora Malia.
Peter estaba al otro lado de la puerta, sabía que el moreno se presentaría y abrió después del segundo toque, lo dejo pasar sin decir nada, porque Scott honestamente no parecía de humor para algún comentario malintencionado del mayor, cuando podía oler su tristeza y dolor.
Malia se había mudado a la casa de Peter los últimos meses y hace unas horas había terminado su relación con Scott sin muchas explicaciones, solo que quería vivir experiencias nuevas y que Beacon Hills ya no era suficiente, fue así de directa, pero como siempre podía al menos agradecerle su cruda honestidad.
Peter lo observo entrar a la habitación que antes ocupaba su hija, su olor aún permanecía, pero ya no había ninguna pertenencia personal, Scott se giró a mirarlo con tristeza y Peter no estaba seguro si esperaba algún tipo de consuelo, así que señalo lo obvio.
—Sabías que esto pasaría.
—Aun así, duele —dijo Scott y Peter no lo iba a contradecir en eso.
—El dolor es temporal y podría ayudarte a adormecerlo un poco ¿Quieres un trago? —pregunto el mayor y espero la reacción del menor.
—Sí, supongo que me haría bien —admitió el moreno después de una larga pausa.
Se fueron a la mesa y sin mucha ceremonia Scott bebió del licor que le ofreció Peter, un vaso tras otro, sintiendo por primera vez en 20 años el efecto del alcohol en su cuerpo, era relajante y desconcertante, que ni siquiera le paso por la cabeza preguntarle a Peter como había conseguido un licor así, porque también era cierto el dolor se había difuminado un poco, aunque se sentía un poco más lento, su alrededor parecía en constante movimiento y también se le soltó la lengua.
Empezó a hablar y le sorprendió que de hecho parecía que Peter estaba escuchándolo, se quejó de no ser lo suficientemente bueno para que alguien lo amara y el mayor que tenía el ego hasta el cielo, solía odiar a las personas así, pero a Scott ya no podía odiarlo y vaya que lo había intentado.
En realidad, lo que Peter sentía por él era más complicado, pero definitivamente no era odio, él era un experto en engañar y mentir, incluso se mintió a si mismo muchos años, porque en todo este tiempo nadie había notado sus sentimientos por el alfa verdadero y eso que su conexión comenzó desde el momento en que sus colmillos habían perforado su tersa piel y descubrió que ese adolescente era su pareja predestinada.
—Los que te dejaron ir no te merecían —dijo en un intento de frenar el discurso de autocompasión de Scott.
—Sabes que también estás hablando de tu hija ¿Cierto? —aclaro el moreno lentamente.
—Lo sé y lo mantengo, tú puedes conseguir algo mejor —dijo y Scott ladeo su cabeza frunciendo ligeramente el ceño, como intentando encontrar la mentira, pero simplemente no sucedería, porque además que sus sentidos estaban aletargados, lo que dijo era verdad.
—¿Cómo quién?
—Como yo —dijo Peter convencido, aunque eso sí era una mentira, en realidad era una mentira y verdad a partes iguales, bueno tal vez la balanza estaba más inclinada para ser una mentira, Scott se merecía una persona tan buena como él, pero necesitaba alguien que aceptara todos sus matices, alguien que no lo juzgara por sus errores, alguien que lo apoyara y pudiera lidiar con un alfa, alguien que estuviera siempre a su lado.
—Peter... ¿estás hablando en serio? —pregunto porque la realización que el hombre que lo transformo, pudiera estar remotamente interesado en él, era inconcebible y cuando el hombre asintió solo fue capaz de preguntar —¿Por qué?— su voz reflejaba una genuina curiosidad y aunque era una pregunta totalmente razonable no era fácil de responder.
Como Peter podía explicar que él era su complemento ideal, que después de morderlo su frágil conexión lo volvió más humano, (si, un humano con una sed sangrienta de venganza, pero un humano finalmente) que regresar de la muerte y saber que su lazo alfa-beta estaba roto hizo que fuera más lenta su recuperación, que lo odio y lo envidio cuando se convirtió en un alfa verdadero, que quiso matarlo y lo hubiera hecho aunque eso rompiera una parte dentro de él, pero que ahora se sentía orgulloso aunque no tenía ningún mérito en el hombre en que se había convertido.
—Me gustas —dijo simplificando todo y aunque no era la respuesta que Scott esperaba le sonrió y se acerco un poco más para inclinarse y besarlo, fue suave, lento e inesperado, sus manos subieron a su rostro tomándolo con una delicadeza que el hombre lobo nacido no merecía, luego el moreno inclino un poco la cabeza para explorar la boca del otro. Era tan perfecto que Peter no podía recordar la última vez que lo besaron así, o si es que le había permitido a alguno de sus amantes intentarlo, el tiempo parecía transcurrir de forma diferente, hasta que el mayor no pudo reprimirse más para morder suavemente el labio inferior de Scott, que dejo escapar un gemido para después abrir los ojos sorprendido, separarse y ponerse de pie para irse.
—Peter... yo... no debí... lo siento —dijo caminando a la salida.
—Oye está bien —dijo intentando detenerlo.
—No, está mal, tan mal—dijo con voz firme como si el efecto del alcohol se hubiera volatilizado, pero, aunque no estuviera borracho estaba alterado y no era prudente dejarlo ir.
—Quédate está noche.
—No puedo —dijo, pero detuvo sus pasos y dejo que el mayor se acercara de nuevo.
—Déjame cuidarte —dijo con un tono seductor acorralándolo entre su cuerpo y la pared, Scott no contesto, pero cerro los ojos y aspiro su olor, no podía explicar porque, pero su aroma lo hizo sentirse en casa, sus respiraciones se sincronizaron y dejo caer sus barreras.
El mayor coloco su mano en su espalda acercando sus cuerpos, pero luego fue moviendo su mano hacia abajo, el moreno se estremeció por la caricia pero se descubrió deseando más, y el mayor tomo el aroma de excitación de Scott como una invitación.
—Si me dices que no te gusta, me detendré, di que no sientes nada, que no quieres que nunca más te toque y así será —dijo como si tuviera la certeza que Scott no podría decir esas palabras, y el moreno evadió su mirada porque sentía como si se hubiera sonrojado, Peter lo tomo de la cadera y lo pego más a él—. Pero necesito creerte —dijo susurrando en su oído y subió su otra mano a su asimétrica mandíbula, para levantarle el rostro y que viera su imagen en el reflejo de sus pupilas —Y más importante debes creerte a ti mismo.
Su ojos estaban fijos en el otro y cuando Scott bajo su mirada a sus labios, ese era el momento de atacar de Peter inicio el contacto de forma contundente, demandante y más hábilmente que el moreno antes, sin dejar espacio a dudas y Scott no entendía como un simple beso podía ser tan sexual, su lengua, sus labios, sus dientes, sus manos en su cuerpo, se sentía tan inexperto, jamás había sentido una disociación así, una parte de él le decía que lo que estaban haciendo estaba mal, pero algo en fondo de él se sentía feliz de lo que estaba pasando una parte primitiva y salvaje, una voz que a menudo tenia acallada.
—Vamos dime que también lo quieres —pidió Peter desesperado mientras besaba con pasión su cuello, tal vez era en parte su ego, pero también necesitaba escuchar que Scott estaba disfrutando de eso tanto como él, pero aunque todo su cuerpo decía que sí, el moreno negó con su cabeza, pero Peter no se detuvo hasta que lo vocalizo.
—No, no lo quiero —dijo luchando contra él mismo, porque aun sentía el dolor de la perdida de Malia y no quería usar a su padre para olvidarla, de alguna forma se sentía diferente, independiente, como si finalmente hubiera encontrado a la persona que siempre había buscado, pero entonces Peter se alejó, no insistiría, Scott sintió el frio de la ausencia de su cuerpo rodeándolo y de sus manos contra su piel, pero le correspondía a él ser quien mantuviera la cordura en esa situación—. Esto está mal, será mejor que me vaya Peter —dijo sin mirarlo a los ojos y salió rápidamente por la puerta.
A Peter le preocupaba haberlo arruinado todo con Scott, después de todo ese tiempo que había esperado, imagino que el chico lucharía contra sus sentimientos, que no sería tan fácil, por eso no debió de insistir y acorralarlo, de alguna forma él lo había orillado a huir, se bebió el resto de la copa y se fue a acostar.
Eran las 4:00 a.m. cuando sus sentidos lo alertaron, mentiría si dijera que había podido descansar mucho esas horas, pero no se esperaba la presencia del alfa tan pronto, lo espero con la puerta abierta antes que el moreno hubiera tenido la oportunidad de tocar.
—Lamento la hora... yo no entiendo y sigo sin entender, pero no puedo ignorar que jamás había sentido lo que sentí cuando me besaste... —dijo y Peter asintió porque le había pasado lo mismo, no podía imaginarse como se sentiría una interacción más íntima con su alma gemela.
—¿Y qué quieres hacer al respecto? —pregunto Peter manteniendo las distancias a pesar de querer estrecharlo en sus brazos de nuevo.
—Quiero estar contigo... pero, aunque no puedo intentarlo a medias... ¿podemos ir lento?... es decir ¿a ti te gustaría? —pregunto el moreno, eso evidentemente superaba sus expectativas y si no fuera tan bueno leyendo a los demás hubiera pasado por alto el ligero temblor en su voz, como si dudará que el otro hombre no quisiera lo mismo.
—Sí, será a la velocidad que tu decidas —dijo Peter sin dudarlo un segundo y entonces Scott lo recompenso con una brillante sonrisa y él redujo la distancia para estrecharlo de nuevo en sus brazos.
—¿Puedo quedarme?
—Claro, ¿quieres usar mi cama? yo iré a la de invitados —dijo intencionalmente porque le encantaría percibir el aroma del latino en su habitación, aun después que se hubiera marchado.
—¿O podemos quedarnos juntos? —dijo tanteando el terrero, el mayor le dio una mirada de duda y Scott se apresuró a agregar —solo para dormir.
Scott se quitó su ropa y uso un pijama que le dio Peter, se acomodaron de costado y el moreno se sentía nervioso, sus sentidos parecían más intensificados, era consciente de la respiración del mayor contra su cuello, su olor impregnado en toda su habitación y sobre el mismo en la ropa que usaba, el calor que irradiaba su cuerpo y parecía que necesitara más.
Empujo su trasero hacia atrás, y se sorprendió de notarlo duro, pero lo hizo de nuevo, sabía que estaba siendo incongruente cuando le pedía que fueran lento hace unos minutos y ahora se frotaba contra su miembro, pero Peter tampoco era inmune a los movimientos del chico y tomo el elástico de la ropa interior de Scott para comenzar a bajarla, pero el moreno se tensó.
—Espera Peter quiero esto, pero yo nunca...
—Lo sé —dijo y Scott se preguntaba si Peter en realidad sabía lo que quería decir cuando ni el mismo entendía sus sentimientos, sus acciones, hace mucho que no se sentía tan vulnerable —Confía en mi —pidió y aunque la lógica, la experiencia y la razón le decían que no lo hiciera de sus labios salió una respuesta afirmativa.
—Si... —dijo y se dejó quitar las prendas de cintura para abajo, sin siquiera girarse, Peter fue más rápido y de pronto sintió el miembro húmedo de Peter frotándose entre sus nalgas, pero luego lo guio más abajo donde estaban sus piernas.
—Déjame entrar cachorro— Scott se estremeció ante la forma en que Peter lo llamo e hizo justo lo que pidió, el mayor lo tomo de la cadera y metió su miembro entres sus muslos, el moreno se sorprendió, pero le agrado la sensación parecía que su piel hervía donde se juntaba con la de él y después de unos movimientos su propio pene estaba totalmente erecto.
—Mmmm Peter —dijo en un tono totalmente sensual y de forma inconsciente curvo su espalda y saco sus nalgas pegando su culo a la pelvis del mayor, consiguiendo una fricción muy agradable.
—Cachorro aprieta un poco más tus piernas —dijo en su oído provocando otro estremecimiento, era obvio que le gustaba esa forma en que lo llamaba y apreso entre sus muslos el caliente miembro de Peter —Si... justo así— era consciente de su tamaño y podía imaginarse lo que sería tenerlo dentro, la idea era tan atractiva que el mismo empezó a moverse al mismo ritmo que marcaba Peter, estaba muy excitado se sentía tan bien, comenzó a masturbarse hasta que el mayor sustituyo su mano por la suya —Yo me encargo— y sin importar cuantas veces se hubiera tocado el saber que era la mano de su alfa el que le daba placer aumentaba todo exponencialmente.
Gimió con fuerza antes de terminar en la mano del mayor y el de ojos azules empezó a empujar más rápido más errático y poco después sintió el cálido liquido escurrir entres sus piernas se quedaron así hasta que el mayor dejo de sentir los espasmos de su violento orgasmo e intento separarse.
—Vamos a limpiarnos —dijo de forma suave besando su hombro.
—Espera no te vayas aun —pidió y el mayor atento a sus deseos lo acerco a él para abrazarlo.
—No me iré nunca si así lo quieres.
—No puedes prometer eso —dijo Scott sintiendo un poco de dolor al recordar su vida amorosa pasada.
—Haces bien en desconfiar, pero hablo enserio y te lo demostraré— Scott sonrió porque no parecían palabras vacías.
—Peter, por raro que suene esto, creo que lo nuestro va a funcionar, no sé si tiene algo de sentido lo que diré, pero siento que siempre he sido tuyo.
—Así es, mi pequeño alfa verdadero, solo que fuiste un poco lento en darte cuenta, pero no te culpo, para mí fue necesario verte a lado de mi hija para convencerme...
—Malia... sé que ya no estamos juntos, pero creo que debo decirle...
—Es probable que ya se lo imagine.
—De cualquier forma, prefiero que lo sepa por mí —dijo antes de girarse para besarlo— de hecho, me gustaría decírselo a todos, si estás de acuerdo claro —dijo y si Peter parecía sorprendido por lo apresurado de la situación no hizo nada para demostrarlo
—Es decir no tengo precisamente un club de fans en tu manada, pero sé que con excepción dé Stiles ninguno te cuestionara, es la ventaja de salir con el alfa ¿no
¡Hola! Siendo honesto es posible que no termine de escribir todos las indicaciones, ni todas las parejas que quisiera al final del mes, así que tienen alguna preferencia háganmelo saber para darle prioridad.
