Notes:
Hola aquí!
Este es un capítulo extra de "El niño de los ojos azules"
Vengo con algo quizás complementario a un capítulo de "El niño de los ojos azules"
En el capítulo 2, se da esta conversación entre el padre de Utahime y Gojo
—¡¿No te basto haber deshonrado a mi hija?!— soltó furioso aquel hombre mientras estrellaba su taza en la mesa de té
—¿Y ahora quieres que regrese a ese maldito mundo? ¡Ni loco aceptaré por el bien de mi hija! ¡Ya déjala vivir en paz y sobre todo ahora que ya lleva una vida normal!—
Gojo llevo una mano a la barbilla analizando aquellas palabras con una gran sonrisa
—¡Oh! ¿Con "deshonra" se refiere a la vez que usted nos chacho a su hija y a mi en el...
bueno, aquí esta contestada dicha pregunta…
También para comentar que este one shot está inspirado en un bellísimo arte de Utahime del artista mayskalih (Twitter)
Espero les guste
CONTENIDO R18
Verano del 2009
—Quiero ser tuya...Satoru... quiero que seas mi primera vez...
Aquellas palabras hicieron que el corazón de aquel hombre latiera a mil mientras su vista se deleitaba con aquella mujer cubierta con aquel hermoso Yukata
Aquella tradicional habitación solo estaba siendo iluminada por la poca luz de luna que entraba
Ambos estaban inclinados el uno frente al otro, mirándose a los ojos y viendo como sus cuerpos se asomaban a través de aquellas delicadas prendas
Al ser verano, aquella suave tela permite que la piel se refresque, pero en situaciones como esta donde las pasiones se desbordan, solo provoca el querer arrancarlas del cuerpo por el deseó
Ambos habían regresado de un Matsuri, pero no estaban para nada cansados...
Gojo trago saliva antes de preguntar
—Utahime ¿Quieres hacerlo? ¿Estas segura?
Acarició las mejillas carmesí de aquella mujer e hizo uno de sus mechones de cabello hacia atrás de su oreja
Se veía tan hermosa al ser iluminada por aquella tenue luz
Sus intenciones iba más allá, mirando con deseo sus clavículas que se asomaban por su Yukata color rosa palo
La azabache solo le miraba sonrojada, sabía que aquella propuesta "estaba mal"
Pero en aquel momento, eso le importaba una mierda, sólo quería que ese idiota la hiciera suya
Utahime trago saliva antes de acercarse más
Roso sus labios con los de Gojo mientras le contestaba en un jadeo
—Si... quiero ser tuya...
Gojo no lo dudo más, sabía que aquella era su señal de aprobación
Pego sus labios para besarle con pasión mientras Utahime se acomodaba sobre su regazo
Los besos empezaron a subir de nivel, Gojo empezó a morder suavemente sus labios mientras se habría paso con su lengua en aquella boca
Utahime empezó a pasar sus manos por los hombros y el cabello de este mientras sus caderas empezaban a moverse suavemente
Aquella ola de excitación empezaba a hacerse presente en sus pantaletas
Gojo paso sus labios por las clavículas descubiertas de Utahime y sus manos empezaron a hacer de las suyas en aquel cuerpo
Acaricio sus muslos descubiertos y empezando a abrir más aquella fina prenda de la parte superior
Utahime se estremecía al tacto de aquellos labios, sabía que era en vano resistirse ante aquella tentación
Solo cubría sus labios con su mano para ahogar sus gemidos y no despertar a nadie en aquel lugar
—Desde hace años que quería hacer esto...— contesto Gojo en un susurro mientras bajaba sus labios
Poco a poco empezó a hacer un caminito de besos desde su cuello hasta el medio de sus pechos
Acaricio suavemente aquellos redondos senos, los cuales cabían perfectamente en sus manos
—Son tan suaves como unos mochis... desde que comí uno en el festival, quería saber si tus senos eran tan suaves como esos pastelillos.
Gojo sonrió mientras veía el rostro todo rojo de la vergüenza de Utahime por aquel comentario
—I...Idiota
Soltó apenada por aquella rara comparación
—No sabes cuánto he deseado esta oportunidad...— dijo Gojo en una voz seductora mientras daba un beso en los labios de esta
—Yo también... No sabes cuánto lo he deseado Gojo...— dijo Utahime acariciándole las mejillas y el cabello
Gojo empezó a acariciar con sus dedos índices y pulgar aquellos rosados pezones, los apretaba suavemente mientras Utahime arqueaba un poco su espalda y ahogaba sus gemidos
Poco a poco aquel chico empezó a pasar su lengua por uno de esos pezones y como si se tratara de una paleta, empezó a saborearlos, jugaba con su lengua y lo succionaba suavemente
Así turnaba su boca y sus manos para darle placer a ambos montículos
Utahime movía más y más su cadera, aquel suave movimiento empezaba a excitar aquel hombre
Su erección empezaba a ser notoria debajo de su Yukata de líneas azules, esa fina prenda ya no podría esconderla
Utahime busco los labios de Gojo, sujetando sus mejillas para que él la volteara a ver
Después de un leve intercambio de miradas donde el brillo de sus ojos los reflejaba y su respiración agitada era frecuente
Ambos se comieron los labios con apasionantes besos mientras dejaban escapar leves jadeos por la excitación
El rose de la erección de Gojo con las húmedas pantaletas de Utahime, hacía que ambos se estremecieran de placer
Gojo acostó a Utahime con suma delicadeza en aquel futón, como si se tratara de una valiosa y delicada pieza de joyería ... ella era su apreciada joya
Poco a poco, el albino empezó a besarle las piernas
Subiendo con delicadeza hasta sus ingles para dejar leves marcas de sus dientes
La azabache se estremecía de placer y arqueada su espalda con cada espasmo que sentía por esas punzantes marcas
Poco a poco, el albino empezó a quitarle las pantaletas, deslizándolas suavemente por sus caderas y dejando aquella prenda hasta la mitad de una de sus pantorrillas
Gojo la admiro en aquella posición, radiante con su cabello despeinado y semi desnuda solo para él
La azabache estaba lista para abrirle paso entre sus piernas
El calor de sus cuerpos era imparable
—Que calor... en serio Utahime...no sabes cuánto he esperado para esto...— soltó Gojo con una sonrisa mientras deslizaba la parte superior de su Yukata, dejando al descubierto todo su torso y espalda torneada
Algunas gotas de sudor bajaban por su cuerpo por lo excitado que se encontraba
De paso deslizó su ropa interior, su polla estaba muy dura
Utahime se puso más roja de solo verlo... estaba deseosa de él, pero a la vez muy nerviosa
— Utahime...— Gojo la miro mientras acariciaba sus piernas —¿Estas lista? ¿Quieres que continúe?
El pecho de Utahime subía y bajaba por su respiración entrecortada
Una leve sonrisa marcó sus hermosos y carnosos labios
—Lo estoy...te quiero en mi Gojo... hazme tuya...— dijo en voz baja mientras una leve sonrisa marcaba sus comisuras
Abrió sus piernas para darle paso a ella
Gojo tomo un poco de aire, sonrió y se fue acomodando
Con su polla acaricio su entrada, pasando la punta por la línea de su intimidad
Utahime estaba muy húmeda y el simple tacto hizo que se estremeciera de placer
—Voy a entrar Utahime...
Dijo muy sonrojado mientras se acomodaba y tomaba con delicadeza aquellas caderas
La sentía muy estrecha...
Utahime arqueo la espalda al sentirlo abrirse paso... incluso tomo con fuerza las sábanas de aquel futón
Unas lágrimas rodaron por sus mejillas y su respiración se volvió más cortante, aquel era un dolor muy punzante
—¿Estas bien Utahime?— pregunto Gojo subiéndose con cuidado en ella y secando sus lágrimas
—Lo estoy... solo continua — suplico mientras buscaba sus labios
Gojo empezó a moverse suavemente, aquel leve dolor punzante empezó a volverse placer poco a poco mientras se acostumbraba a él
Aquel Yukata sería la prueba de aquella noche... con unas leves manchas carmesí en aquella fina tela
El ritmo de sus caderas fue aumentando
Se hundían en apasionantes besos mientras sus manos recorrían cada parte de sus cuerpos
Utahime hacia leves rasguños en la espalda de Gojo por aquel excitante dolor en sus entrañas
Gojo admiró el rostro rojo de Utahime, sus ojos enterrados con algunas lágrimas y como de su jadeante pecho apenas salía su nombre
—Satoru... Sa...Satoru!
Gojo comía su boca como si fuera el azúcar más pura y deliciosa que hubiera probado
—Utahime...
Jadeaba Gojo con mucha excitación mientras sus manos recorrían con delicadeza el cuerpo de aquella chica, de arriba abajo y por donde sus manos pudieran tocar
El cielo había sido tocado, Utahime sintió una gran ola de placer en sus entrañas las cuales se cubrieron de una inmensa humedad
Sus piernas temblaban mientras su cuerpo se recuperaba de aquel espasmo
Gojo culminó poco después, quería terminar dentro de ella, pero no se atrevió a hacer aquello
Así que soltó todo su cálido semen sobre el abdomen de Utahime... manchando aún más aquel Yukata rosa
Y mientras aquella primera experiencia era asimilada entre más besos y caricias...
Alguien los descubrió al abrir aquella puerta corrediza por que el amanecer estaba por llegar...
Aquella primera vez fue en el santuario de la familia Iori... y desde ahí el padre de Utahime empezó a detestar a Gojo por haber "deshonrado" a su hija...
