Fic

Historias de Albert y Candy

Un Highlander en tus sueños

por

Mayra Exitosa

Reto imagen portada y título asignado

- ¡Otra vez! ¡por Dios! ya no más. Ni siquiera lo he visto en toda mi vida. - Mantenga la clama señorita, fue solo una pesadilla. - No lo fue, fue extraño, solamente eso. - ¿Extraño? Eso es pariente de lo desagradable. - Me temo Dorothy que no fue desagradable, por lo que no fue una pesadilla, más sentí claramente su aliento, su cuerpo estaba muy unido al mío y...

Ella se avergonzaba de lo que iba a decir por lo que se arrepentía ya sin continuar con lo que deseaba agregar, su cuerpo estaba sudado y por más que deseaba recordar a alguien así, ese rostro nunca lo había visto en su vida, más todo lo que experimento en esos instantes en sus sueños, fue realmente algo que nunca se imaginó sentir, su corazón iba a colapsar de la agitación que le dio su acercamiento. La joven la miraba asustada por lo que trato de componerse, y giro para continuar con su cambio de atuendo. La joven Dorothy estaba muy preocupada, pues su niña ahora estaba completamente sola, nunca había salido de Reino Unido y ahora viajaría con un itinerario muy ajustado hasta llegar con su tía Romina.

-Le aseguro que no me he despegado de usted mientras descansaba señorita, el viaje a tierras altas será hasta la próxima semana, debe estar preocupada por todos los días que viajaría sola. Por eso se encuentra tan agitada, - Sabes Dorothy, al menos mi madre descansa tranquila, debe estar junto a mi padre, lo mejor es ir con la tía Romina, ella necesita mi compañía y no podemos continuar aquí con una vida de lujos perdidos, cuando somos el hazme reír de todo Reino Unido.

La joven Dorothy apenada sin poder ayudar salía de la habitación luego de ajustar su corsé para vestirla, salía corriendo para preparar el desayuno, meditando en todo lo que había pasado luego de la partida de Lord Philips Montgomery, dejando a su esposa e hija devastadas pagando todo lo que debía hasta quedar casi en la ruina, callando las malas lenguas pues su promedio había tenido que romper el compromiso por no contar con la dote adecuada para un matrimonio decente, por lo que Dorothy odiaba a ese bueno para nada que no pudo cubrir a su prometida para que no hablarán de ella, por el contrario se fue a casar con la primera que encontró con fortuna para que lo siguiera manteniendo con sus privilegios y gastos constantes de bebida y mujeres que se le conocía por todos lados.

Para la rubia había sido una vergüenza al recibir ofrecimientos de posición de amante de señores que antes hubieran debatido por casarse con ella, todo eso había hecho mermar la salud de su buena madre, hasta morir apenada por la vergüenza y los excesivos intereses que habían agregado al faltar su padre, dejando a su hija sin la dote que le correspondía, tuvieron que soportar todas las burlas y desprecios al sopesar la cancelación del matrimonio, y al ser la única hija de un gran comerciante que en otros años había tenido una amplia fortuna y nunca le faltó el cariño de sus padres, ahora le dejaba una casa en herencia de sus antepasados y que por decreto no podía vender, más tampoco solventar a los sirvientes que le daban el mantenimiento adecuado, así que para disminuir todas esas habladurías de que ella ya no podía casarse adecuadamente al no poseer la fortuna suficiente para concretar un buen partido, ahora tomaba la decisión de no ser más parte de las víctimas de la pobreza y se iría de viaje con su tía Romina quien le había extendido una invitación a su humilde hogar para que pasara una temporada y gozará de la primavera fresca que había en tierras altas de Escocia, donde su amada tía que había enviudado hacía años, no tenía hijos y era la única hermana de su madre, su única familia por lo que seguir ahí soñando en un desconocido que la atormentaba cada noche poseyendo su cuerpo, desvirgando su tranquilidad y que desde semanas atrás lo veía tan cerca abrazando su cuerpo desnudo mordiendo su cuello como los viejos cuentos de hombres seductores de mujeres que las marcaban de esa manera en los cuellos de las damiselas. Cerraba los ojos y podía verlo de nuevo como ella disfrutaba de eso que él le hacía, como su no le doliera cuando se lo hacía.

Una semana la cual había pasado muy ajetreada, por lo que escuchar los llantos de su dama de compañía al tener que quedarse en la mansión Montgomery para que no se quedará sola la propiedad, era doloroso, ella junto con sus baúles subía al carruaje que por un día completo sería llevada hasta quedarse en una posada en el camino para el ingreso a Escocia, donde su tía Romina había preparado que se le recibiera y fuera atendida por una mujer para que la ayudara a cambiarse y preparase hasta el día siguiente donde viajaría en otro carruaje de pasajeros hacia tierras altas donde ella la esperaría.

El agobio que sentía al viajar sola por primera vez la hizo quedarse en silencio todo el camino, una mujer mayor y su dama viajaban ese día junto a ella, por lo que al presentarse pensaba que era mejor ir acompañada de mujeres que de caballeros.

- Señorita ¿hasta dónde dice que viajará? - No se lo he dicho mi lady, pero cruzaré Escocia. - Comprendo, me da gusto que sea quien la acompañe y al verla vestida de luto, supuse que es una viuda. - No lo soy, el luto es por mi madre y antes por mi padre, viajo a casa de una tía y mi dama de compañía no pudo acompañarme. Candy guardaba silencio ante la mirada escrupulosa de la dama que viajaba, pues ella no tenía porque enterarse de que estaba arruinada y había perdido la posibilidad de casarse por usar su dote para pagar las deudas que dejo su padre. La dama se había presentado como Lady Elroy Andrew, quién viajaba a su hogar en Escocia, más ella no debía dar más información de todos sus padecimientos al haberse quedado casi sin fortuna, con que medio Reino Unido lo supiera era suficiente, ya quería olvidar su desgracia y descansar de todos los rumores en los que la había metido su ex prometido al no poder cumplir con el pago de la dote.

Para la dama que la observaba en cada movimiento que realizaba, incluso en sus expresiones se daba cuenta que era una joven muy hermosa, de principios y se conducía con toda propiedad en sus conversaciones por lo que pensaba en cuanto había hecho por encontrar una mujer adecuada para su sobrino y por más que había planeado, nada se había concretado, hasta que había notado el parecido de la joven con la fallecida sobrina hermana de William y supo que podía darse una posibilidad al ver que el destino le había puesto sola, sin padres y frente a ella a quien pudiera usar para lograr sus más preciados sueños.

- Si va a descansar en una posada sola, lo mejor sería que pasará la noche en la mansión donde me alojó y cuidar de usted hasta llevarla con su tía. - Le agradezco mucho mi Lady, más no me está permitido mover el itinerario que mi tía organizó tan cuidadosamente para a mi viaje. Candy sabía de todas las limitaciones que padecía más no iba a dejarse humillar por una Lady que al parecer muy rica, pero que venía en un carruaje de pasajeros en vez de uno privado.

Eso le daba más gusto a la anciana dama al tener a una joven virtuosa frente a ella, no podía creer posible que se la pusiera el destino y no hiciera nada para que su amado sobrino conociera a una hermosa mujer así al fin pudiera casarse y dar un heredero a la familia como todos esperaban de él.

- Como sea le daré mi tarjeta con mi dirección para que no deje de visitarme ahora que se encuentre en Escocia. - Muchas gracias mi Lady, será un honor decirle a mi tía que me acompaño todo el camino una gentil dama escocesa. Candy sonreía cordial, como si la dama supiera que su tía era humilde y ella parecía de la realeza, por poco y seguro le da un infarto a su tía si le mencionara esa visita, no llevaba atuendos de fiesta en su equipaje, nada tan elegante como lo que ella vestía tan solo para salir de viaje, ahora que estuviera por recibir visitas debería lucir aun más elegante y eso sería un despilfarro tomando en cuenta su actual situación.

Continuará…


El reto a subir las últimas historias del mes de febrero basadas en las imágenes realizadas por Loren Mont continúa y tratando de cumplir con el compromiso continuamos iniciando las historias románticas y apasionadas que surgen de Los Highlanders.

Gracias por sus amables comentarios, por el respeto a mis escritos al no tomarlos ni usarlos en parte completa o parcial en otras historias.

Respetando el origen de los personajes a sus creadores al no escribir con fines de lucro.

Sinceramente,

un abrazo a la distancia

Mayra Exitosa