"El exceso de alcohol es perjudicial para tus secretos..."
Mi cabeza daba vueltas mientras me levantaba, apenas podía abrir mis ojos cuando me levante de donde me encontraba y con todas mis fuerzas intente volver a mi misma. Al parecer, me encontraba en el suelo de una habitación algo desordenada, había dormido en un saco de dormir y conservaba todavía el top y pantalón que llevaba en la fiesta. Así que anoche alguien tuvo que llevarme hasta donde estoy y me acostó sin cambiarme, que alivio pero todavía no sabia donde estaba.
No me dio tiempo a descubrirlo hasta que algo se movió a mi lado, haciendo que saltara de mi asiento para luego descubrir la cara de Mabel que se había despertado en la cama de matrimonio.
- Buenos días, Paz- dice susurrando mientras luchaba por mantenerse despierta aun, a diferencia de mi, ella si llevaba puesto el pijama.
- ¿Qué ha pasado? No recuerdo nada de anoche, ni como llegue- digo sujetándome la cabeza con las dos manos por el terrible dolor de cabeza que tenía.
-A noche bebisteis mucho, más que yo y tuvimos que regresarnos a casa antes de que alguno de los dos hicieran una tontería- dijo mirándome con una sonrisa en su cara mientras miraba algo en su teléfono móvil.
-¿Los dos? ¿Te refieres a ti y a mi?- pregunto mirándola curiosa por su sonrisa, la misma que pone cuando tiene algo en manos.
- No, Dipper y tu. Mira- dice enseñando una cosa de su móvil. Una foto de Dipper y yo con la cabeza apoyada sobre el hombro de este mientras dormíamos.
- Madre mía...No me acuerdo de nada, ¿tan borrachos íbamos?- pregunto mientras miraba la foto con sorpresa, notando como mis mejillas se sonrojaban.
-¿Qué si ibais? No se lo que paso que te perdí de vista pero cuando te encontré de nuevo, estabas en medio de una competición de shots con Stan y todos apoyándoos- dice Mabel enseñando otra foto, en la que parezco haber ganado la competición. A noche tuvo que pasar algo para que me descontrolado bebiendo y debía de averiguarlo.
Me levante como pude del suelo, mi cuerpo se sentía raro pero podía seguir adelante y mire hacia la habitación.
- ¿Estamos en tu habitación, Mabel?- pregunto viendo un stand de purpurina y manualidades. Ella gira hacia mi alrededor, viendo el lugar confusa para luego mirarme.
- Si,¿te gusta?- pregunta sonriendo.
-Esta bien pero no es mi estilo- digo mirándole con una cara neutral mientras me buscaba mi bolso.- Pero,¿qué pensara tu novia de que haya dormido contigo?- pregunto en plan broma, cambiando de tema.
- No importa-
Derrepente me asalto, debajo de las mantas de Mabel aparece la cabeza de una chica de melena lacia azabache un poco despeinada. Esta se acomoda en su sitio, revelando su identidad.
- Espera, ¿Sandy?- digo asombrada mirándola.
- Es Candy pero te lo perdono por ser mi futura cuñada- dice mientras se ponía las gafas que se encontraban en la mesilla de noche.
- Perdón, pero ¿has estado aquí todo el rato?- pregunto nerviosa.
- Correcto- responde sonriéndome.
-¿Y has escuchado…?-
-¿Como Mabel te llamaba Paz? Si pero no te preocupes, Mabel y yo nos contamos de todo y le prometí que no se lo diría a nadie- dice mientras se abrazaba a esta y le daba un beso en la mejilla de forma cariñosa.
- Gracias por guardarme el secreto, no quiero que nadie más sepa quien soy por el que diran- digo cogiendo mi movil de debajo de la cama y a punto de irme para dejarlas sola.
- No es problema, eso ya lo has echo tu- dice tranquilamente, lo que hace que me pare en alto delante de la puerta.
-¿Qué?-
-¿No te acuerdas? Vaya- comenta Mabel saliendo de la cama y acercandose a su armario a coger ropa para cambiarse.
-¿A que te refieres con que no me acuerdo?¿Qué hice?- pregunto nerviosa mirando a la pareja que actuaba tranquilamente.
- Anoche cuando te encontré ibas muy mal por algo que no sabemos y cuando estábamos a punto de meterte en el saco para que te durmieras, decidiste llamar a Dipper por llamada pero como te habrás enterado este estaba cao en su habitación por lo que salio el contestador- dijo Mabel con naturalidad mientras se probaba unos pantalones cortos rotos.
- ¿Pero como lo llame si no tengo su numero agregado al teléfono?-digo confusa mirando el suelo.
- Yo te lo di.-
- ¿Porqué hiciste eso?-pregunto sorprendida.
-Sabes muy bien que soy partidaria de vuestra relación y borracha das unos respuestas muy convincente- dice sonriéndome.
- No tenemos nada, ¡no hay nada!- digo a Mabel mientras me acerco a ella desesperada a que me creyese, aunque sabia que lo que decía no era del todo verdad.
- Eso no decías anoche cuando lo llamaste- suelta Candy que se había terminado de vestir mientras nosotras hablábamos.
- ¿Como? Dime que estáis bromeando y que no solté nada que me deje en evidencia o peor- suplico esperando que el Karma no me hubiera jugado una mala pasada.
- Dependiendo de lo que tu consideres tu dejar en evidencia o peor.-
- Confesar mis sentimientos o mi identidad a una persona que tengo mucho aprecio pero que no me corresponde- digo esperanzada, esperando a que alguna de las presentes me revelara mis pecados de borracha.
- No se, ¿Mabel que dices?- pregunta Candy confusa sin saber que responderme.
- Mmmm… creo que si- dice Mabel mirándola dudosa.
-¿Como que crees?¿Lo hice o no?-pregunto aun nerviosa más todavía.
- Es que has dicho "a una persona que tienes mucho aprecia pero que no te corresponde" y no se si mi hermano no te corresponde. Pero si no lo fuera, entonces si, lo hiciste- me explica sentándose sobre su cama con las piernas cruzada en una pose de indio, apoyándose tranquilamente en un peluche almohada.
Juro que me acaba de dar un mini-paro cardíaco y ver mi vida pasar por delante de mis ojos a la vez, estaba perdida, la vida había acabado para mi. Debía de escaparme antes de que Dipper despierte de la resaca, no podía verlo a la cara, sentía un miedo y vergüenza de solo pensar en ver su cara preciosa de nerd.
- Debo irme- solamente digo mientras recojo mi cargador y mi móvil.
- ¿A donde vas?- pregunta Mabel viéndome apresurada.
- Debo de huir, no estoy lista para afrontar la verdad- digo saliendo de la habitación y buscando mis cosas para meterlas de nuevo en las maletas. Entonces escucho los paso de Mabel y Candy corriendo hacia donde estaba alarmadas, impidiéndome que me fugara.
-Ni te atrevas, loca. Estas exagerando la situación- dice Mabel sacando ropa mientras yo buscaba más cosa por meter.
- No estoy exagerando, me voy- digo decidida a seguir mi plan de huida.
- No puedes irte, no tienes a donde ir- comenta Mabel preocupada.
- A donde sea, a Las Vegas o París, donde sea menos aquí- digo nerviosa, estaba pensando mi huida con la marcha.
A continuación soy parada por los hombros por una Candy que no había comentado nada en lo que había entrado para retener mi huida, mirando me con unos ojos serios y una sonrisa tranquila que me preocupaba.
- Paz, calma. Estamos en el siglo XXI, la gente no mira sus mensajes de voz ya, ahora dejan audios de voz. Así que deja empacar la maleta y tomemos este día para bajar la resaca, ¿de acuerdo?- me tranquiliza mientras me rodea en su brazos en un gesto tranquilizador.
- De acuerdo. Creo que he exagerado un poco, es decir, ¿qué probabilidad hay que mire los mensajes de voz?- en lo que termino de hacer esa pregunta retorica, aparece el rey de roma (Dipper) en un aspecto desaliñado de su habitación.
- Buenos días, chicas.-
-Buenos días- respondemos todas en coro mirándolo curiosas.
- Mabel ¿me prestas tu cargador de móvil? Creo que me olvide de empacar el mio y necesito mirar algo del móvil pero no tengo batería como ya habrás supuesto- pregunta mientras se dirigía a la cocina a servirse una taza de café.
- De acuerdo- dice Mabel pasando al lado de el para prepararse unos cereales azucarados, mientras que Candy y yo simplemente tomamos un poco de café que había preparado Dipper.
- Gracias hermana- dice contento.
- ¿Y que es lo importante que tienes que mirar?- pregunto yo curiosa por saber.
- No es nada, se suponía que la universidad llamaría a mi teléfono para hablar de unas cosas de mi carrera pero no creo que el móvil este cargado para cuando llame. Así que tendré que revisar mi buzón de voz- dice tranquilamente a lo que sorbe su café.
En ese momento, Candy, Mabel y yo escupimos lo que estábamos bebiendo/comiendo en ese momento con la sorpresa, casi atragantando nos a la vez, haciendo que Dipper nos mirara curiosos por nuestra reacción.
-¿Qué os pasa esta mañana? Estáis muy raras, ¿he dicho algo mal?-pregunta Dipper.
- ¿Qué? No es eso, es solo que no es muy anticuado eso de mirar el buzón de voz. Osea,¿quién mira el buzón de voz en la actualidad? ¿A que si chicas?- digo buscando apoyo de las chicas, las cuales asintieron.- ¿Lo ves? Muy raro- digo finamente mientras me limpio el resto de café que había quedado en mi cara cuando escupía.
- Bueno yo miro esos mensajes, me parecen muy importantes, nunca se sabe cuando dejaran de existir las cosas- dice dejando su taza en el fregadero y marchándose a su habitación.-Nos vemos luego chicas- se despide entrando de nuevo a su habitación.
Asegurándome que había pasado un tiempo y que no nos escuchaba, me levante rápidamente de la mesa y volví a mi plan de huir. A lo que una Mabel salvaje salta sobre mi y me derriba sobre el suelo.
- ¡Dejame Mabel!- le grito mientras intento soltarme de su agarre de boa constrictor.
- ¡No te dejare! Debes afrontar la realidad a la cara, es ahora o nunca- dice agarrándome más fuerte que antes.
- ¡Nunca!-
Debido a nuestra pequeña pelea y los gritos de desesperados de Candy por que dejemos de pelear, Dipper se asoma de nuevo al pasillo alarmado por el escándalo.
-¿Qué esta pasando aquí?- dice separando a Mabel de mi, dejándome así libre de su agarre.
-¿Pasar? No esta pasando nada. ¿Verdad, Elise?-pregunta Mabel mirándome fijamente.
- Verdad- contesto sujetándole la mirada.
- ¿Entonces porque peleabais?-
- Estábamos decidiendo quien te acompañaría a comprar la pintura para las paredes y por supuesto a perdido Elise- contesta rápidamente Candy con una sonrisa tranquila.
- De verdad que no hacia falta que os pelearais para decidirlos, sois muy raras- dice Dipper desapareciendo de nuevo de la sala. En cuanto cierra la puerta, miro enfadada a Candy.
- ¿Porque has dicho eso?- pregunto.
- Porque es parte de un plan que se me ha ocurrido ahora mismo- dice sonriéndome a lo que mi cara de enfado pasa a ser de confusión.
-¿Tu plan?-
- Mi plan- me afirma esta con la cabeza mientras bebía su café de vuelta.
-¿Y de que trata este plan tuyo?- pregunto mirándola seriamente con los brazo cruzados.
- Mi plan consiste en coger su móvil, en lo que vosotros estáis comprando la pintura a lo que tu lo distraerás un buen rato para que nosotras podamos borrar tu llamada y el registro de su móvil. Así no sabrá que anoche le confesaste tus sentimientos borracha- dice finalmente dejando su taza vaciá sobre la mesa.
- ¿Y como harás para que se deje su móvil en casa? No crea muy descuidado para dejárselo.-
- Mi querida Northwest, eso dejalo en nuestra manos. Conozco a mi hermano a la perfección, se que decir para que no se lo lleve- dice Mabel astutamente mientras imita que lleva una pipa en la mano y fuma de esta.
- Vale pero si no funciona vuestro plan, el plan b sera Las Vegas, ¿entendido?- digo dirigiéndome al cuarto de baño a cambiarme.
- No hará falta el plan b, estamos segura de lo que hacemos- dice Mabel antes de que cerrara la puerta.
Decidí ponerme unos mayas negras de deporte junto con una camisa de tirantes blanca con un estampado de Florida colorida y unas deportiva. Aunque el interior del apartamento se encontraba fresco, el ambiente de fuera era bochornoso. En cuanto salí del baño, Dipper ya me estaba esperando en la sala para marcharnos.
- ¿Vamos?- me pregunta en cuanto me ve venir hacia el, yo solamente asiento con la cabeza, a lo que el salia por la puerta del apartamento yo le lanzaba una mirada nerviosa a Mabel y Candy que se traducía a "espero que lo consigáis". Mientras bajábamos los dos piso, ninguno de nosotros hablo y estaba nerviosa. ¿Porque no me habla? ¿Aparte de la llamada de voz, hice algo más que no me acordara? ¿Es por eso que me emborrache al principio?
Muchas preguntas se acumulaban en mi cabeza mientras nos dirigíamos hacia su coche. Al entrar a este y ponernos en marcha, él rompe el silencio entre nosotros.
- Tenemos que hablar sobre anoche- dice así der repente, mi corazón se para y mis oídos dejan de escuchar mi respiración. Lo sabía.
Me giro lentamente sobre el asiento, dispuesta a saltar del coche pero Dipper se adelanta a mi y cierra de golpe las puertas del coche. Estaba atrapada, no había salida.
- Se que no quieres hablar sobre eso pero es algo que debemos aclarar para que sigamos con nuestras vidas- continua diciendo mientras yo evitaba mirarle, no me atrevía.
-¿No me vas a responder? Lo entiendo, no hace falta. Solo quería decirte que entiendo que tengas tus motivos para no decírmelo, en fin, nos hemos encontrado hace poco y es muy difícil que te abras a una persona que no conoces apenas.-
Madre mía, lo sabe. Voy a buscar precios de apartamentos en Francia.
- Así que espero que me perdones por pensar y comentar lo que te dije la otra sobre tus padres- dice derrepente Dipper, sacándome de la depresión en la que me estaba sumergiendo.
-¿Perdón?-dije mirándolo confusa a Dipper, quien me miraba igual de reojo mientras conducía.
- Si, ¿no te acuerda? Dije sin pensar que deberías haber enfrentado hace tiempo a tus padres, al parecer mi comentario te molesto mucho, porque te fuiste enfadada a otro lado. Me había pasado un poco con los tragos de tequila, pero ya sabes como es Tio Stan, ¿verdad?- dice finalmente Dipper.
Ahora mismo me importaba menos el tema de mis padres, Dipper no sabia sobre mi secreto. Era un milagro que tuviera aun tiempo para recuperar la llamada.
- No me acuerdo mucho de anoche, pero tienes razón, debía haber afrontado a mis padres y no debía haberme enfadado por tu opinión. Gracias- digo intentado tranquilizarlo con mi respuesta.
- Aun así me siento mal, ¿ te parece bien que te lo compense con helado en el Greasy´s Dinner después de comprar la pintura?- dice mirándome sonriente mente, a lo que le sonreí de vuelta.
- ¿Y qué pasa con Mabel? Nos estará esperando para pintar- digo curiosa.
- Eso mi querida Elise, no importa-
Queridos lectores, lamento la tardanza del capítulo, he estado ocupada con la matricula de la universidad. Como leéis, así que a partir de ahora a adelante intentare subir capitulo cada domingo, alternando entre semanas. Dependiendo si tengo trabajos o exámenes pero ten por seguro que no dejare sin finalizar este fanfic, estoy comprometida para acabarlo.
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Espero que os haya gustado con quien he emparejado a Mabel, quería hacer algo innovador y no hacer el cliché de emparejarlo con Gideon, aunque no tengo problema con este ship. Estoy segura que en un futuro donde este fanfic este acabado y tenga tiempo, decidiré hacer un one-shot de Dipcifica en el que Mabel salga con Gideon.
