Capítulo 11 Sinag

"Nadie encuentra su camino sin perderse varias veces"

En el capítulo anterior…

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" No te perdono..."

"Tienes que creerme..."

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[Narra Pacifica]

"Por favor, Dipper. Tienes que creerme..." suplico a Dipper, no podía estar pasándome esto. Quería tiempo para demostrarle que había cambiado, quería regresar, pero no como una Northwest sino como solo Pacifica. Quería que me viera como era y me aceptara, pero tal vez el error fue pensar que podía regresar como si fuera alguien más.

Entonces como si de algo tirará de Dipper, se aleja flotando hacía alguna parte que no alcanzo a visualizar y me quedo sola a la luz del flash de mi móvil. Y siendo así, empece a llorar y me abracé desconsolada. Era bastante buena manteniendo la compostura en situaciones aplastantes, pero esta me superaba con diferencia. No supe cuanto estuve ahí abajo llorando, hasta que la misma fuerza que empujo a Dipper me llevo de regreso a Mabel que me esperaba preocupada al lado del hoyo.

Nada más verme, supe que estaba hecha un desastre y salto a abrazarme con fuerza. No pude corresponderle el abrazo con la misma intensidad pues me sentía abatida de la vida y únicamente quería acurrucarme en una esquina.

Durante todo el camino a casa de los mellizos, Mabel estuvo disculpándose conmigo por todo y diciéndome que las cosas se arreglarían. Pero yo sabía que no iba a ser mi caso. Al llegar a la casa, esta se encontraba vacía y silenciosa. Mientras corría a encerrarme en la habitación de Mabel, visualice la puerta de Dipper abierta y no pude evitar echar un ojo en ella. Algunos libros de su estantería, diario y mochila habían desaparecido de su lugar, lo que supuse que Dipper no volvería a casa esa noche. Lo que me puso aún más triste y me escape a encerrarme en la habitación.

En algún momento el recuerdo de esa noche se volvió borroso, entre el llanto y la lástima dieron las 12 de la noche y caí rendida ante el sueño.

Al despertar, el otro lado de la cama se encontraba ocupado y me giré levemente para descubrir a una Mabel en el quinto sueño y una nota sobre su frente que ponía: "Hay pizza en la cocina". Me levanté despacio para no despertarla y me encerré dentro del cuarto de baño. Mi cara ante el espejo era el vivo ejemplo de la tragedia: el maquillaje descompuesto, ojeras del cansancio y una mueca de tristeza.

-Eres patética- me dije tras apartar mi mirada del espejo y me lavaba la cara con agua y jabón. Aunque me gustara la idea de volver a la cama y no salir nunca, había conseguido un trabajo que ahora no sé si quería y empezaba dentro de una hora. Aún podría llorar a la hora del descanso.

Cuando llegue al sitio, estaba ya abierto y el olor a café recién echo inundaba el lugar. Nada más entrar fui recibida por el alegre humor de Susan, quien no comento nada sobre mi aspecto al verme y se lo agradecí. Camine hacía el vestuario rápidamente, donde me esperaba mi uniforme rosa y delantal; me los puse enseguida y comencé a preparar me para los primeros clientes. Aunque estaba segura de que no lo vería hoy, no pude evitar mirar hacia la puerta para ver si era Dipper quien entraba por ella. A la misma vez, me reprendía internamente por pensar que fuera así pues estaba segura de que él no vendría hoy y dudo que en mucho tiempo se acercara a tomar café. No fue hasta llegado el medio día que el sitio se llenó de clientes hambrientos y me vi deseando un milagro, cuando la puerta del restaurante se abrió dejando paso a la persona que tanto había echado de menos desde que llegue a Gravity Falls.

- Hola, Pacifica querida- dijo Richard saludándome con su movimiento de dedos ágiles, no lo podría creer. ¡Mi mejor amigo estaba en Gravity falls! ¿Qué hace aquí?

-¡Richard! ¿Qué haces aquí?- digo acercándome entusiasmada hacia el rubio, quien vestía una camisa hawaiana rosa y unos pantalones cortos blancos con unos tenis de mismo color. -¿Y por qué vistes así, te han robado en el aeropuerto o algo?- digo en broma mirando su conjunto.

- Que va... voy de incógnito. Ya sabes de "persona promedio", ¿no lo ves?- dice entusiasmado mientras se quitaba las gafas de sol y las ponía en su bolsillo de la camisa. - ¿A que estoy fabuloso? Estoy seguro de que no has visto a nadie que luzca tan bien en una camiseta así que a mí- comentaba mientras sacaba su móvil para mirar su reflejo.

- Pues la verdad es que luces… llamativo. Si, muy tú. Pero a la pregunta de antes, ¿qué haces aquí? ¿En gravity Falls?- digo intentando llamar de nuevo su atención a la conversación.

- Gracias, pues estoy aquí en Gravity Falls para verte. ¿No es obvio? Sentemos no en algún sitio y te explico todo, querida- dice mientras nos dirigía hacia un puesto vació, pero lleno de platos sucios.- Uf ¿ cómo es que nadie limpia esto? ¿ Cuánto tenemos que esperar para que se lo lleven de nuestra vista? Voy a llamar a alguien, ¿si? - dijo Richard a punto de avisar a mi jefa, pero enseguida le interrumpo.

- Richard, eso no hace falta que lo hagas porque... trabajo aquí- digo mientras cogía una bandeja de la barra y recogía la basura de la mesa. Al momento que le confieso a Richard sobre mi nuevo trabajo, su mirada se dirige rápidamente al uniforme de camarera que llevaba puesto y se sonroja. Creo que me quedo corta si digo que mi amigo es un poco despistado a veces, pero aun así lo adoro por ello.

- Ay perdón P, no me había dado cuenta de que estabas trabajando. Pensaba que estabas desayunando aquí después de una gran fiesta de disfraces de los años 60 y que tú ibas de camarera. Solo te falta los patines de rueda y listo- dice mientras se peinaba nervioso un pelo detrás de la oreja.

-jajajajajajajja… Pues la verdad es que sí, se parece un poco a un disfraz, pero en verdad es el uniforme del trabajo. Lo que me recuerda que aún no estoy en mi descanso, si quieres pide algo y luego hablamos ¿si?- digo mientras me marchaba con la bandeja a la cocina.

Nada más desaparecer por las puertas, le envié un mensaje a Mabel para que distrajera a Richard y así también grabar la reunión. Ver este encuentro es como estar en primera fila con el Big Bang.

A los minutos del aviso, un coche derrapa en el aparcamiento del restaurante y sale una Mabel emocionada, quien es perseguida por detrás por una Candy algo mareada. ¿Cómo ha obtenido su carnet esta chica?

- ¡Hola P! He salido corriendo en cuanto he visto tu mensaje, ¿dónde esta ese Richard, "prometido tuyo", del que hablamos por mensaje?- dice asaltándome con su energía positiva e hiperactividad.

- Está en esa mesa de allí, pero no hagas nada hast- digo para ser escuchada por la nada, pues Mabel ya había ido a asaltar a mi mejor amigo, quien se encontraba tranquilo tomando una limonada sin azúcar. Pobrecito, sabía que debía haberle avisado primero sobre Mabel, pero se las apañara.

-¡Hola! ¡Hola! ¡Hola! ¡Hola! ¡Hola! ¡Hola! ¡Hola! Me llamo Mabel Pines, tú debes de ser el famoso "Richard". Encantada de conocerte, me encanta tu camiseta hawaiana, ¿todos los Miami vestís así o solo pasan en las películas?- dice Mabel mientras ocupaba el asiento del frente de Richard y le sacudía la mano con entusiasmo, Richard, por el contrario, estaba agobiado de tanta energía espontánea.

- ¿Esos son muchos "holas"? ¿No?- responde Richard analizando a mi amiga morena, mientras que su novia se sentaba a su lado como podía, pues seguía algo mareada del trayecto.

- No los suficientes, he saludado el número de veces de letras que tiene tu nombre. Ocho veces. ¿Por qué te llamas Richard, no? ¿O me equivoco?- dice alegremente mi amiga mientras cogía un menú de postres de la mesa y lo leía.

-Sí, soy Richard. El mejor amigo "gay" de Pacifica, seguro que habrás oído mucho de mí, básicamente Pacifica no puede vivir sin mi presencia Alpha. ¿Tú me entiendes? ¿Si?- dice al final Richard tras salir de su análisis, no había respondido borde. Bien.

- Si, te entiendo. Yo también soy una melliza Alpha- responde Mabel sin apartar la mirada del menú.

- Vaya que graciosa es esta chica, Pacifica. ¿De dónde os conocéis?- dice divertido el rubio girándose a verme, se caen bien. ¡Genial!

- Richard, ya te he hablado de Mabel. Es la chica con la que me… ya sabes. Ehhh… tuve una rivalidad cuando vino el primer verano que estuvo. Es Mabel, sip- digo mientras me sentaba al lado de mi amigo, para mí era un poco difícil hablar sobre ese verano pues me siento ahora un poco ridícula al analizar mi comportamiento pasado y ver que de verdad me comporte como una niñata pija. Bueno, siempre puedo culpar a mis padres por la forma en la que me educaron.

- No puedes ser… ¿Esa Mabel? O-M-G, chica me tienes que enseñar una foto de tu hermano. Sinceramente, creo que es la única razón por la que Pacifica está aquí perdida y no perdiéndose las fiestas en yates que celebra mi familia- dice entusiasmado Richard mientras se apoyaba con interés sobre la mesa, mientras miraba hacia Mabel.

- Nosotras también lo pensamos, pero ella es muy testaruda como para admitir que en parte este viaje es por él- habla por primera vez Candy mientras se ajustaba sus gafas sobre el puente de su Nariz. Richard se da cuenta de su presencia, Candy podría haber pasado desapercibida para él si no fuera por su comentario.

- Ay perdón linda, no te había visto. ¿Cómo te llamas? ¿Y como es que tienes mucha razón?- dice Richard ofreciéndole la mano para estrecharla en modo de saludo, lo que Candy acepto amablemente.

- Hola, me encanta tu personalidad extrovertida. Soy Candy, novia de Mabel- dice Candy susurrando la parte de novia, hasta que Mabel no le confiese sobre su sexualidad a su familia, no tenía por qué enterarse todo el pueblo antes. Sin embargo, estábamos entre personas de confianza.

- Ohhhhhh por eso dijiste eso, la última vez que hablamos por teléfono. Ahora todo tiene sentido, pero que sepas que sigo siendo tú número 1, Pacifica.- dice Richard, sacando su lado celoso- diva.

- No he podido encontrar una foto de Dipper en la que se vea presentable, solo uno sin camiseta en la piscina- comenta Mabel, girando su teléfono hacia nosotros. Que manipuladora es cuando se lo propone, ¿cómo no iba a tener una foto de Dipper con camiseta? El chico no se pasa la vida semidesnudo, estoy segura de eso.

- Madre mía chica, seguro que por la calle te gritan cuñada al ver tu hermano. Ahora entiendo todo, yo también hubiera vuelto a este pueblo si mi crush de la infancia fuera así de guapo como él. Si no lo quieres, me lo quedo y lo convierto- dice Richard sujetando el teléfono de Mabel mientras se comía con los ojos la imagen de Dipper. Tenía que estar exagerando ¿No?

- Bueno, no te preocupes por eso. Dipper me odia y dudo que vuelva a dirigirme la palabra nunca más- digo tristemente recargándome contra el respaldo del asiento. Hasta ahora no había pensado en eso, pero recordarlo hace que quiera desaparecer para siempre.

- ¿Qué ha pasado? ¿Por qué esa cara, P?- me pregunta preocupado mi amigo al ver mi cambio de actitud.

- Es una larga historia, ahora debo de seguir trabajando. Mi turno acabó hace 2 minutos- digo intentando escapar de la conversación, pero Richard no me iba a dejar escapar con tanta facilidad.

- De eso nada, bonita. Me he pasado horas de viaje metido en un avión, luego en un coche rentado para llegar hasta aquí. Llevo semanas sin recibir un mensaje tuyo o llamada, lo último que supe de ti era que te ibas de fiesta. ¿Sabes lo que creí cuando no respondiste a mis mensajes? Lo peor, P. Y ahora vamos a coger las cuatro, nos vamos a ir a la casa de alguna que esté disponible. Nos vamos a encerrar y vamos a tener una charla de chicas, porque eso es lo que pasa cuando juntas a tres tías buenorras y con un macizo como yo- exclama Richard enojado mientras me agarraba del brazo con una mano y me apuntaba con su dedo acusador con el otro. Todo eso junto a una mirada que si matara yo estaría exterminada.

- ¿Y como piensas hacer eso? Si me voy ahora mismo, me echaran del trabajo y no llevo ni 1 día trabajando aquí- digo mirando seriamente a mi amigo, la vida no era color rosa.

- No te preocupes por eso, yo me encargo. Tú solamente cámbiate de outfit y nos vemos afuera- dice tranquilamente Richard mientras se ponía sus gafas de sol, cada quien se separó por su lado y cuando salí me encontré a todos reunidos enfrente del coche de Candy.

- ¿Qué has hecho?- pregunto al rubio tras ver que Linda Susan no comentaba nada sobre mi salida temprana y al contrario, estuviera muy contenta.

- Nada, solo le he pagado por la bebida y le he dado una buena propina mientras le comentaba la situación. Que tú y yo hacía mucho tiempo que no nos veíamos y que si pasaba algo si salias un poco antes. Ha dicho que sí- dice con voz inocente mientras fingía mirarse las uñas.

- Le has sobornado-

-Básicamente, pero no ha puesto pega. Así que vayámonos a tener esa charla de chicas que he mencionado antes, estoy entusiasmado por escucharte a mi querida Pacifica lo que tiene que soltar- anuncia Richard mientras se metía en el asiento trasero del coche de Candy.

- Pacifica me encanta tu amigo- dice Mabel emocionada mientras se metía en el asiento del copiloto, esta vez evitaríamos tener un accidente o si no Richard la mataría por no llegar a poder interrogar me.

- Si bueno, tiene sus cosas, pero es un buen amigo- digo subiendo me también en el asiento de atrás junto a este, quien al escuchar me lanza un codazo a traición el brazo- ¡Au! Es verdad.-

- Lo que tú digas- comenta sin nada más que decir. A la media hora de viaje, ya estábamos en la calle del edificio de Mabel. Aparcamos y subimos a preparar todo para la "pijamada" como había renombrado Mabel a la charla de chicas, durante el viaje en coche. Una vez listo el salón, nos sentamos en círculo y todos miraban hacia mí.

- ¿Por qué me estáis mirando todos? - pregunto algo nerviosa.

- No se dímelo tú- dice Mabel quien había ocupado un puff, que había arrastrado desde su habitación hasta el salón para este momento.

- Mabel, chica. Te voy a enseñar una cosa que necesitas aprender de nuestra amiga, aquí la rubia platino. Si nos ponemos con preguntas evasivas, no terminamos en toda la noche, tú ve directa- dice Richard, quien estaba sentada al otro lado del sofá. Mientras que yo ocupaba el otro extremo, algo que me dio un poco miedo pues tenerlo al lado significa no poder huir de la situación.

- Ahhhhh... Entiendo. Paz, ¿qué ha pasado entre mi hermano y tú? Llevas sin hablar desde que llegamos a esta casa desde el día de ayer hasta hoy, tengo una teoría de lo que pudo pasar y es necesario que nos cuentes para que podamos ayudarte a solucionarlo- dice Mabel mirándome seria y directa en todo momento, para luego girarse sonriente hacia mi mejor amigo sonrientemente.- ¿Lo he hecho bien?- pregunta ella entusiasmada, a lo que Richard unicamente responde con un guiño y un gesto de aprobación con la mano.

- Creo que no tengo escapatoria, así que lo contaré desde el principio. Había quedado con Mabel enfrente del Misterio Shack, no sabía para qué exactamente y ella nos llevó en su carrito a un hoyo con la excusa de que íbamos a tirar unos platos con nuestros pensamientos oscuros. Yo no sabía que era una trampa planeada por Mabel para reunirnos en el hoyo a Dipper y a mí, para que hablásemos. Entonces, cuando sentí que me tiraban al hoyo pase mucho miedo, pero se me paso cuando vi que no estaba sola, sino que Dipper también estaba allí. Nos pusimos a hablar de como llegamos aquí, nos tiramos algunas pullas en ese momento y entonces se me escapo el porqué estamos allí. Él me pidió que me explicara, yo me puse nerviosa y me intente excusar, pero era demasiado tarde. Me había puesto contra pared – en un sentido metafórico no literal- y confesé de mi identidad- digo seriamente, intentando no llorar y gesticulando mucho con las manos.

La habitación se quedó en silencio, cada uno de los presentes estaban pensando en lo que había dicho y en que podían decirme para sentirme bien. El primero en hablar fue Richard.

- Tengo varias cosas que comentar y preguntar al respecto con lo que has dicho: 1. ¿Cómo se te ocurre esas ideas tan descabelladas, Mabel? Are you crazy? LOL; 2. Creo que Mabel esta loca, pero ha tenido buenas intenciones al hacer que habléis, por lo que tengo entendido y conozco, es que si no hubiera hecho algo ella. Tú nunca hubieras dicho nada sobre quien eres; y 3. ¿Qué paso después? No te pusiste tan mal por confesar le tu identidad o paso algo más?- dice Richard abrazándome de forma protectora.

- Primero, si estoy un poco loca; segundo, pero hago locuras con buenas intenciones, eso es verdad; y tercero, pienso que paso algo más. Cuando Dipper salió estaba super enfadado cuando salió- dice Mabel defendiéndose con dignidad.

- Lo que paso después es algo que aun intento entender hasta yo misma, Dipper se enfadó por no haber confesado mi identidad antes. Yo intenté explicarle que lo había hecho para protegerme, pero él- confuso por la situación espero- pensó que la razón por la que no le dije fue para reírme en su cara o algo por el estilo. Lo que no es cierto, pero no pude hacerle cambiar de idea porque una fuerza lo saco del agujero antes que pudiera decir algo y ahora me ve como una persona mentirosa y retorcida- Termino por confesar y empiezo a llorar. Richard me abraza fuertemente, sabía por qué estaba así.

Nunca me había visto llorar así con alguien que no fuera mis padres, estos 6 años en los que había estado alejada de Gravity falls se podía traducir: en peleas con mis padres, noches sola en mi habitación, escapadas con Richard de las fiestas, … y eso sin contar con las cosas que hice para redimir me sobre las cosas horribles que hizo mi familia como asistir a los actos benéficos para hacer una donación anónima. Mi familia es todo apariencia, ir a los actos benéficos está bien pero preocuparse por otras personas está mal.

- Pacifica, creo que nunca pararé de pedirte perdón por lo que hice. En serio lamento mucho que haya ocurrido todo esto de esta forma, a veces no pienso en las consecuencias de mis actos hasta que ocurre. Lo siento, por favor no llores o me harás llorar a mí también- decía Mabel mientras se le caía unas lágrimas por las mejillas.

- Chicas voy a traer pañuelos antes de que Richard o yo empecemos a llorar también- habla Candy levantándose del suelo, ella había estado sentada en las piernas de Mabel en todo momento. Unos minutos después regresa con una caja de pañuelos y nos la acerca a Mabel y mi. Ambas cogemos un pañuelo y nos quitamos la lágrimas. Necesitaba esto, llorar era una manera sana de desahogarse opino yo y que Mabel llore conmigo me demuestra lo empática que puede ser a veces con la gente que más quiere.

- Bueno querida, ahora que te has desahogado ya puedo decir mi veredicto final- dice Richard apartándose del abrazo, así dejándome espacio para respirar y recuperarme.- Creo que es normal que Dipper reaccione de esa modo, básicamente desde que has llegado a su vida de nuevo has sido otra persona para él y que de pronto te digan que es otra, hace parecer que le has estado mintiendo. Él no conoce a la Pacifica Northwest de estos 6 años, para él sigues siendo esa chica pre adolescente que se vestía con marca y se maquillaba en exceso que estaba en fase de cambio. No sabe por lo que has pasado, es posible que ahora necesite tiempo para reflexionar y así poder perdonarte o dirigirte la palabra. Puedes estar triste por lo que te dijo, pero no enfadada, demuéstrale que has cambiado y se solucionara. Perdonar a alguien puede tardar tiempo, por eso no te desesperes. Porque si en verdad te importa, esperaras.-

Richard tenía razón. Había cambiado por desgracia Dipper no había podido verlo, pero esperaría lo que hiciera falta para demostrárselo si llegaba a hablarme de nuevo.

- Richard siempre sabes que decir para consolar a una chica, ¿ cómo lo haces?- digo en broma, quitándole peso a la situación.

- Ya lo sé, muchos ex me han dicho que soy una persona muy sabia y profunda. Es un don que tengo- comenta siguiéndome el royo.

Las chicas, Richard y yo continuamos la tarde hablando de temas aleatorios, dejando por zanjado el tema de Dipper. En la pijamada, Richard me comento que se iba a quedar en Gravity Falls por una semana y Mabel lo invito a quedarse a dormir a su piso con nosotras, ofreciéndole la habitación de Dipper. Según ella se había mudado a Misterio Shack por el momento y que estaría hay por una temporada. Eso me alivio un poco, pues así podría tener su espacio para pensar en...mi. Se me hacía raro, pero es algo que pasa cuando alguien te odia. Piensa mucho o nada en esa persona, ojalá pensará en mí como... Menos mal que Mabel no lee mentes.

[En otra parte en Gravity Falls]

James hace desaparecer una tele que había invocado.

- Madre mía, que capitulo. No me esperaba la llegada de Richard, que personaje. Me encanta, aunque lo que me encanta aún más es lo inocente que es Pacifica. Obviamente, le gusta Dipper, pero no sabe como expresarlo y claro, como tiene miedo a ser rechazada prefiere verlo como un amigo y eso la confunde más. Es una pena que Mabel no pueda leer las mentes como yo, pero es algo que a nadie le gustaría. I know but mejor, ya a hecho suficientes locuras. Ahora es tiempo para que ambos lo solucionen y espero que sea pronto- dice levantándose del sillón que ocupaba y desaparecía en su lámpara.


Espero que os guste mucho este capítulo, por fin he tenido tiempo para escribir en lo que he estado de cuarentena por Covid. Considero este confinamiento como algo del Karma por pensar siempre en escribirlo pero no ponerme a ello. Si os preguntáis, mañana es posible que salga del confinamiento y pueda regresar a la Universidad. No hace falta decir que espero vuestros comentarios con preguntas, sugerencias o no, no hace falta.