Capítulo 1
Los personajes son propiedad de Rumiko Takashi.
Un Hanyo junto con 3 humanos y un pequeño demonio están en la búsqueda de los fragmentos de la perla de Shikon
Inuyashaaaaaa! =se escuchó a lo lejos, o al menos eso parecía=
Ka…gome… =pronunció el Hanyo antes de perder la conciencia=
Todo había comenzado como cualquier viaje, Kagome trajo comida ninja, habían escuchado rumores que en un castillo habían fragmentos de la perla de shikon, era muy lejos, pero al oír Miroku que lo reinaba una hermosa princesa no dudó en incentivar a sus compañero a emprender el viaje.
Miroku: es mi deber como monje, proteger a todos los que se encuentren en problemas.
Kagome y Sango: monje libidinoso!
Shippo: de seguro solo lo hace por ver a la princesa.
Inuyasha: hay pues de que tanto se quejan!, ya saben cómo es de pervertido!, ya vámonos.
Miroku: no sean así conmigo, no solo lo hago por eso, escuché que también tienen problemas con un demonio y la paga es realmente buena.
Casi le salen símbolos de dinero en los ojos del monje, y es que sí, era mucho dinero, el reino del que hablaban era conocido por sus grandes riquezas y comercio extranjero.
Sango, Miroku y Shippo se fueron en Kirara e Inuyasha se agachó para que subiera Kagome a su espalda, ya era costumbre transportarla de esa forma.
No sabía cuando había comenzado a experimentar esta necesidad, esperaba ese momento de viajar para sentir esos brazos sujetarse a su cuello, que su espalda fuera cubierta por un cálido pecho que le producía seguridad e ímpetu de protegerla siempre, su amada mujer del futuro, obviamente nunca se lo diría, porque no mostraría su debilidad ante nadie, pero en su corazón siempre estaría ese sentimiento.
Cayó la noche y acamparon cerca del reino, estaba a medio día de donde se encontraban, pero decidieron descansar para recobrar con energías.
Kagome: Inuyasha estas seguro de pasar aquí la noche?
Sango: a que te refieres?
Miroku: es porque mañana habrá luna nueva, ¿no es así Inuyasha?
Inuyasha: Ha! Y eso qué? No siento que la presencia del monstruo sea fuerte, mañana mismo lo derrotaré!
Sango: tienes razón, la presencia del demonio no es fuerte como en otras ocasiones.
Kagome: y sí siento la presencia del fragmento de shikon cerca.
Shippo: Además Inuyasha es fuerte!, yo confío en ti.
Inuyasha: cállate! =se sonroja y le da un zape=
Kagome: Jeje Inuyasha, déjalo.
Todos durmieron cerca de la fogata, Inuyasha hizo la primera guardia; se alejó un poco y se sentó viendo hacia donde se iban a dirigir, pudo ver la inmensidad del reino, era luminoso y con edificios grandes, volteo hacia arriba y trató de ver las estrellas pero vio a Kagome.
Inuyasha: qué?, Que haces aquí?! =lo tomó por sorpresa=
Kagome: Pues no podía dormir, me preocupa que mañana sea luna nueva y algo pueda salir mal…no sé Inu…que?, que haces? =su corazón latió fuerte=
El Hanyo se recostó en las piernas de la miko, si iba a acompañarlo un rato, quería una mejor vista que las estrellas.
Inuyasha: solo un momento Kagome.
Kagome: es…está bien..=lo dijo algo sorprendida y sonrojada. Sin darse cuenta comenzó a acariciar esos mechones plateados que con la luz de la luna parecían brillar=
El semi demonio se sintió tan relajado, solo a ella le dejaría hacer ese tipo de caricias, solo a ella.
En la mañana Kagome se dio cuenta que se había quedado dormida ahí junto con Inuyasha, no había pasado frio porque se percató que estaba cubierta con el haori rojo, y solo sonrió para sí.
Sango: Kagome?
Escucho que su amiga la estaba buscando, y sin mucho cuidado, se levantó tan rápido que solo se escuchó el golpe de la cabeza de Inuyasha caer al suelo.
Kagome: hay, lo siento Inuyasha _
Inuyasha: que te pasa!?, eso me dolió ! ⌐ _⌐
Kagome: hay no exageres, ya vámonos!
