Capítulo 2


Los personajes son propiedad de Rumiko Takashi.


Quién sabe cómo el monje hacia para que los dejaran entrar a los palacios y casas de señores feudales, tenía una facilidad de convencimiento, pero bueno, gracias a eso seguían teniendo alimento, lugares donde dormir y bañarse cómodamente.

Encargado del palacio: Muchas gracias su excelencia por venir a ayudarnos, ni los sacerdotes de este palacio han podido exterminar al demonio que nos acecha.

Inuyasha: HA!, no se preocupe anciano (con voz orgullosa) lo derrotaremos enseguida.

Encargado: también eres un demonio? °-°

Inuyasha: y eso que importa? (Voz de fastidio) ⌐ _⌐

Miroku: cálmate Inuyasha (voz zen), gracias por recibirnos, muéstrenos por favor en donde ha aparecido el demonio, nos encargamos de él.

Les dio un poco de batalla, porque Kagome no veía bien en dónde se encontraba el fragmento, era muy pequeño y se le dificultaba encontrarlo.

Terminaron un poco cansados porque era un demonio muy veloz, pero gracias a Kirara y las flechas veloces de Kagome lo acorralaron y los demás lo destruyeron. El fragmento que encontraron era pequeño, no sabían porque al demonio le había dado tantas habilidades.

Encargado: wow!, muchas gracias excelencia, a nuestra princesa le preocupaba que ese demonio hiciera más estragos en nuestro reino. Aquí esta su recompensa.

El monje de manera rápida y sin que se notara su alegría por tanto dinero, guardó esa bolsa de monedas de oro.

Encargado: les preparamos un banquete en agradecimiento, si no fuera por ustedes no sé cuánto mas hubiéramos estado en apuros.

Sango, Miroku y Kagome se miraron entre sí, aun no veía la comida pero se podía oler el exquisito aroma al otro lado de la habitación, ¿qué hacer?, ya estaba por caer la tarde e Inuyasha estaría en apuros….pero, pero ….

Solo se escuchó las tripas gruñir del zorrito, "chicos, tengo hambre", dijo con unos ojos enormes suplicando quedarse a comer.

Inuyasha: qué hacen?, no se preocupen por mí, aun falta para que anochezca.

Kagome: estas seguro Inuyasha?

Inuyasha: Tsh!, no soy tan debil.

Kagome: gracias Inuyasha!.

Aceptaron la invitación y fueron al salón donde se encontraban mesas llenas de comida, era maravilloso, todo un banquete en su honor.

Unos minutos más tarde el encargado anunció la entrada de la princesa.

Princesa: muchas gracias por su ayuda (con una voz angelical)

Miroku: mi vida…digo…de nada :3

Sango: Excelencia! ⌐ _⌐

Princesa: son muy divertidos ^◡^ por favor, coman cuanto quiera, estamos de fiesta.

Encargado: (da dos aplausos) entren por favor!.

Entraron al salón dos hermosas chicas que sirvieron una bebida exquisita que se terminaron en transcurso de la noche.

Encargado: sirvan más, ellas estarán con ustedes.

Miroku: vengan lindas, siéntense conmigo.

Sango: excelenciaaaaa!

Miroku: lo vale, lo vale (con una lagrima en el ojo y un chichón en la cabeza).

La princesa llamó con la mirada a otra chica y dio la instrucción de que estuviera al servicio de Inuyasha.

Inuyasha solo estaba esperando el "abajo" de Kagome, pero cuando volteó, la miko estaba muy alegre escuchando a los músicos que animaban el banquete, además, de algo ebria (inexperta al fin).

Sin darse cuenta estaba por anochecer, las bebidas los habían puesto de muy buen humor y ni cuenta se habían dado de la hora.

Princesa: por favor, pasen aquí la noche, les prepararemos habitaciones para ustedes.

Shippo: muchas gracias princesa pero no podemos quedarnos a dormir =era el único sobrio, porque los niños no beben= ¿Inuyasha?, =volteó para que apoyara su petición=.

Inuyasha: Gracias princesa, tomaremos su invitación.

Shippo: qué?!, pero Inuyasha!.

Inuyasha: no te preocupes Shippo, todos estarán muy cómodos durmiendo aquí, no siento ninguna presencia maligna cerca y si me quedo en la habitación no pasará nada.

Shippo: bueno…=no muy convencido=

Cada uno tenía su alcoba, el Hanyo acompaño a cada uno a la suya, y aunque él tenia la propia, decidió quedarse al lado de Kagome.

Se sentó cerca de la ventana y contemplaba la belleza que estaba postrada en la cama, de repente comenzó a sentir que su entrepierna estaba respondiendo a la pelinegra que estaba frente a él. Sacudió su cabeza tratando de calmarse, ser un humano era un fastidio. Decidió irse a su habitación antes de que algo pasara y actuar sin el consentimiento de Kagome.

A la mañana siguiente todos con algo de resaca saltaron de sus camas alarmados angustiados de ¿qué habría pasado con Inuyasha, cómo habían sido tan descuidados?.

Kagome corrió en busca del semi demonio, abrió la habitación donde le dijeron que se encontraba, empujó el par de puertas y escuchó los ronquidos de…ronquidos?.

Kagome: Inuyasha, estas bien?

Nunca había escuchado que roncara por mas cansado que estuviera, levantó las sabanas, estaba junto a la base de la cama, vio los pies y el traje rojo del Hanyo…se sintió aliviada, se acercó para sentarse a su lado y despertarlo cuando.

Kagome: Inuyasha! °-°

Qué estaba pasando? Ya era de día y aún seguía con el cabello negro, sus orejas de perro no estaban.

Inuyasha: aaah! cállate Kagome!, ya voy, me duele la cabeza.

Kagome: Inuyasha!, Inuyasha! =lo sacude de las solapas del haori= Inuyasha mirate al espejo!

Inuyasha: que?!, pero, pero.

Sango, Miroku y Shippo entraron enseguida, no les vibraba bien esos gritos de sus compañeros.

Sango: que te sucede Inuy..? °-° =quedó en shock=

Shippo: Aún eres humano?!=sorprendido=

Miroku: algo no está bien…=cerro las puertas de la habitación de Inuyasha=