Capítulo 6


Los personajes son propiedad de Rumiko Takashi.


Decidieron regresar a la aldea de la anciana Kaede.

Kagome: Lo siento Inuyasha, debí darme cuenta antes, yo…=aún sobre su espalda=

Inuyasha: Tsk! ¿De qué hablas?, fue mi culpa!, tuve que percatarme de todo cuando llegamos!.

Miroku: muchachos, basta de culpas, todos bajamos la guardia demasiado al ver la inmensidad de la ciudad y la belleza de la princesa.

Sango: el único que se le caía la baba por la princesa era usted excelencia!, es un mujeriego !

Miroku: Sanguito, no seas así, ¿estás celosa? =se acerca y le toca el trasero=

Solo se escucho una fuerte cachetada hacia el monje….

(¿no aprende ese monje verdad?)

Kaede: Kagome!, chicos, ¿se encuentra bien?

Inuyasha: sí, solo uso mucha fuerza espiritual para derrotar a nuestro ultimo enemigo.

Kagome: Lo siento muchachos, anciana Kaede, enséñeme a ser más fuerte, necesito fortalecerme para poder ayudarlos en la recolección de fragmentos.

Inuyasha: estás loca, no te pares!, descansa!; yo me encargaré de eso, y también de Naraku, él casi tiene completa la perla, pero no dejaré que lastime a nadie.

Kagome: Inuyasha =dijo con voz conmovida=

Sango: Es cierto, cada vez estamos más cerca de enfrentarnos con él. Chicos, tengo que ir a mi aldea, necesito mas herramientas y especies para crear mis bombas, destruyeron todo cuando nos encerraron, de no ser por Shippo hubiera perdido mi hiraikotsu.

Shippo: no fue nada Sango, de hecho yo también tengo que recolectar mas cosas para hacer mi magia.

Miroku: bueno, todos necesitamos reponer energías, no puede ser que no me percatara de las fuerzas malignas de aquella entidad; iré a las montañas a meditar unos días.

Kaede: deben estar exhaustos, les preparé una comida, tengan. Después de esto, ¿no crees conveniente Kagome regresar a tu época por unos días?.

Kagome: gracias, eso haré.

Cayó la tarde y todos partieron hacia sus destinos. Inuyasha cargó en su espalda a Kagome hasta la entrada del pozo.

Inuyasha: que tienes? =con voz preocupada como un cachorrillo a su ama=

Kagome: la verdad es que por un momento pensé que te perdería, no lo recuerdas, pero mientras estábamos ahí, dijiste que te quedarías a proteger a la princesa y…y …=solo se le pusieron algo llorosos los ojos cuando recordó cuando en la fiesta Inuyasha había besado a la princesa=

Inuyasha abrazó a Kagome como diciéndole todo lo que sentía por ella, estaban tan juntos que ella pudo sentir ese palpitar de él también, esos brazos fuertes le transmitían tanta seguridad que por un momento pensó que no debió desconfiar de él cuando vió lo sucedido.

Inuyasha: tonta, ¿no te has dado cuenta?, no hay nadie más para mi que tú, te pertenezco Kagome. =se acercó al rostro de la chica=

Éstas palabras pusieron roja a la miko, ¿que acababa de decir Inuyasha? ¿Eso realmente era una confesión de amor o todavía estaba media cansada?. Ella alzó la mirada y esos ojos dorados la cautivaron de inmediato, se quedaron así segundos hasta que él le dió un beso en los labios. Kagome lo único que hizo fue cerrar los ojos y disfrutar, su corazón comenzó a palpitar a mil por hora, sus mejillas las sentía calientes, mariposas en el estómago, era su primer beso.