Capítulo 7
Los personajes son propiedad de Rumiko Takashi.
Kagome abrió los ojos para verificar que todo lo que estaba sucediendo no fuera un sueño.
El beso fue largo, e hizo en los dos querer un poco mas, pero Inuyasha no iba a proceder sin el consentimiento de la chica, siempre lo había deseado, pero era respetuoso, y dejarse llevar por sus instintos podría destruir toda relación entre ellos.
Kagome lo vio por un momento como aceptado un poco mas, que le besó en el cuello. Esto hizo que al hanyo se le erizara la piel, debía controlarse o su lado yokai saldría de la emoción. Ahora éste fue el que cerró los ojos para disfrutar de eso besos húmedos en su cuello y como esas manos acariciaban sus oreas y cabellos.
Se escuchaban las respiraciones de ambos, jadeando un poco, regresaron a los besos pero ahora mas apasionados, Inuyasha posó sus dedos sobre los labios de Kagome y los abrió un poco para introducir su lengua, con cuidado de no lastimarla con sus colmillos.
La miko rodeó con sus brazos el cuello del hanyo para estar cada vez más cerca. Sin darse cuenta el peli plateado estaba sentado en la orilla del pozo con Kagome a horcadas sobre él.
El Hanyo comenzó a acariciar la espalda de ella, a atraerla hacia sí, la besaba en el cuello y comenzó a bajar hasta el nudo de ese uniforme, Kagome solo giró la cabeza hacia atrás como dando permiso de continuar, lamió su clavícula, y ella soltó un pequeño gemido, eso solo provocó que la entrepierna de Inuyasha respondiera a ese sonido, y no ayudaba mucho que la miko se estuviera moviendo un poco al momento de estarse besando.
Inuasha solo dio un pequeño gemido ahogado, la sacerdotisa se dio cuenta de lo que estaba pasando, sintió una presión en su entre pierna. ¿Que debía hacer? ¿Estaba lista para el siguiente paso?.
Kagome: Inuyasha =algo avergonzada= estamos demasiado expuestos aquí, además…sería mi primera vez y…
Inuyasha: no te preocupes, no te forzaría a nada que tu no quisieras =ocultando su disgusto, y sus infinitas ganas de seguir=
Kagome: sí quiero, solo lo haría contigo.
Kagome lo besó y se inclinó hacia adelante empujando a Inuyasha hacia el fondo del pozo, ambos cayeron hacia el mundo de la miko.
