1. Si él fuera, Si yo fuera

Shoko nunca se había divertido tanto en su vida con los "daños" que podía producir una maldición desconocida como esta que sus ojos observaban en aquella guardia nocturna

Por la ranura de sus ojos ya salían algunas lágrimas mientras trataba de controlarse, pero era Inútil

Lo único que quería saber era que karma estaban pagando esos dos

—Jajaja, en serio jajaja esto jajaja no puedo jajajaja

Ni podía completar la frase por la risa que le daba

—¡Shoko! ¡Esto es serio!— soltó furioso un hombre alto de cabellos color negros azabaches, sus ojos eran color ámbar y tenía una gran cicatriz en la mejilla derecha

—No creo que esto sea tan grave— dijo una voz muy femenina
—¡Uy! ¡No pensé que tener senos sería tan entretenido — dijo aquella mujer de mediana altura, de cabellos blancos y ojos azules, quien se estaba tocando los senos por encima de su camiseta

—¡Gojo deja de hacer eso!— grito furioso aquel varón por el comportamiento de aquella mujer

—¡Vamos Utahime! ¡Mis senos son muy suaves! ¿No quieres tocarlos?— dijo seximente aquella mujer

Shoko seco unas lágrimas y sacó un cigarro

—Bien... vayamos al inicio — dijo mientras encendía aquel cigarrillo —¿Qué demonios les pasó?


Hace un rato atrás...

Unas horas atrás habían mandado a dos hechiceros en específico a una misión que simplemente terminó en algo... inexplicable

La hechicera de grado semi uno, Utahime Iori había sido enviada como refuerzo junto al hechicero más fuerte Gojo Satoru a investigar un prostíbulo donde además de ofrecerse trabajos sexuales, estaban desapareciendo clientes de manera inexplicable

—Según algunas investigaciones que se hicieron por la zona, se ha detectado una maldición de grado "especial" en este mmmm como llamarlo...— Utahime arrugó la frente al ver donde estaban parados

A aquella mujer le incomodaba estar en aquel prostíbulo

—Llamémoslo "Lugar de perdición" porque al parecer también es un lugar de apuestas— dijo Gojo con una gran sonrisa —Vaya, hace un tiempo que no vengo a uno de estos lugares a divertirme un rato— se llevó las manos a los bolsillos

Utahime frunció los labios por aquella declaración

—¡agh!

Un ruidito de inconformidad salió de su boca... aquel sitio desde su perspectiva como mujer era un lugar "denigrante" y más observando la cantidad y "calidad" de personas que entraban ahí

Utahime tomó un respiro, acomodó su ropa de civil que consistía de unos jeans, unos botines y una camiseta blanca con un muy leve escote

Su look "flojo" contrastaba demasiado con el de su acompañante

Gojo iba más vestido un tanto formal, un saco negro, unos pantalones de vestir del mismo color que el saco y una camiseta beige de cuello alto muy elegante que hacía juego con sus elegantes gafas de sol

Aunque estaban en una misión, debían pasar desapercibidos en aquel lugar lleno de perdición

—Bueno, andando que no vinimos a divertirnos — dijo Utahime caminando hacia la entrada de aquel lugar

—Quizás dentro sea más colorido— Gojo acomodo sus gafas siguiendo a aquella mujer

Y tal como dijo este hombre, dentro ya era más "colorido"

Lleno de luces neón y parpadeantes

La música estaba a todo volumen y en la pista estaban haciendo su show aquellas bailarinas que subían y bajaban por los tubos mientras acercaban sus traseros o sus senos a los depravados clientes a cambio de unos billetes

— Este lugar es horrible y denigrante para las mujeres— Utahime cruzo los brazos mientras estaban sentados viendo aquello

Gojo río un poco por aquellas palabras antes de darle un sorbo a su bebida dulce mientras "disfrutaban de la vista"

—¿De qué te burlas?— Pregunto Utahime un tanto molesta por la actitud de Gojo

—No me estoy burlando, al contrario, deberías relajarte un poco Utahime, para eso son estos lugares— comento aquel albino viendo como una de las bailarinas bailaba frente a su mesa y empezaba a juguetear con su diminuto sostén y pantaleta

Aquel hombre solo sonreía disfrutando un poco de aquello

Utahime rodo los ojos
—Eres un asco por considerar una mujer como algo para tu placer — soltó molesta

—¿Acaso dices eso por feminista? O ¿Lo dices por qué estas Celosa? — cuestiono Gojo al ver como Utahime trataba de ignorar muy roja aquella mujer que seguía moviéndose seximente sobre la pista

—¿Celosa yo? Ja—ja—ja Ya quisieras...— Utahime miro como los ojos de Gojo estaban fijos a los senos de aquella bailarina exótica

—Tierra a Imbécil, recuerda a que vinimos — le trono los dedos frente a él para sacarlo de aquel trance —Vinimos a investigar sobre una maldición no a ver mujeres desnudarse —

—Tranquila, quizás ella pueda ayudarnos— dijo Gojo con una gran sonrisa y coqueteo con su mirada con aquella bailarina

Utahime se estaba muriendo de coraje por la actitud de aquel idiota

Quien se estaba luciendo de más, una vez que aquella bailarina se acercó a su mesa

—Hola guapo... ¿Quieres un privado? Claro, eso si tu "novia" no se molesta o a no ser que quiera ser parte de un "trío"— dijo seximente aquella mujer mordiéndose los labios

Utahime rodo los ojos por aquellas palabras

—Te lo regalo— dijo Utahime levantarse de ahí

—¿Eh? ¿No quieres divertirte un poco Utahime? Con razón no eres popular ni con hombres ni con las mujeres — dijo este con una gran sonrisa de burla

—No gracias... iré al baño y de ahí por un trago— dijo alejándose de ahí muy molesta, mientras aquella sexi mujer se sentaba en el regazo de Gojo

"Ojalá él fuera una mujer y entendería este estúpido sentir"

Fue el pensamiento que recorrió la mente de Utahime al ver con desagrado aquella escena donde Gojo coqueteaba con aquella "prostituta"

¿Eran celos?
Podría ser, ya que ella no era tan atractiva como aquella mujer que estaba sobre las piernas de Gojo

Ella nunca tendría el valor para usar algo así de diminuto, además que le desagradaba estar ahí

Rodeada de hombres que pagaban por las caricias de una mujer que quizás hacia ese trabajo porque no tenía de otra ya sea por necesidad o amenaza y quizás Gojo era uno de esos hombres

Ese lugar le daba asco y al mismo tiempo escalofríos por la energía maldita que era asfixiante

Una vez en la barra, decidió pedir un trago un poco más fuerte y estuvo preguntando al bartender sobre algunos "clientes" y si "veía algo raro de vez en cuando"

Este hombre le contó algunas cosas pensando que aquella mujer pudiera ser una "policía encubierto"

Así que este solo le dijo por "encima" que hace poco habían desaparecido algunos clientes "importantes" cuando estos "contrataban" los servicios de la mejor prostituta del lugar

Esta siempre los llevaba al mejor y al más "elegante" cubículo que se encontraba al fondo de aquel pasillo de la lujuria

Utahime noto a quien se refería aquel bartender, ya que en aquel pasillo vio como una mujer muy atractiva y que desprendía una fuerte cantidad de energía maldita entraba con una nueva víctima

Utahime estaba pensando en cuál sería su siguiente movimiento, pero sabía que no podía hacerlo sola ya que aquella maldición parecía ser categoría uno o hasta especial

Con la mirada buscaba a Gojo, quién era un puto imán de mujeres

Solo veía como dos prostitutas le ofrecían sus servicios, estando muy pegadas sobre aquel hombre que parecía estar en el paraíso

—Idiota.

Soltó Utahime con desprecio mientras se tomaba otro trago para armarse de valor e infiltrarse en aquellos cubículos

Y cuando iba a poner en marcha su plan, alguien la detuvo

—¡Hola linda! No te había visto por aquí — dijo una voz masculina detrás de ella

Utahime había bajado la guardia y brinco de la sorpresa

Lentamente se dio la vuelta y un hombre en elegante traje se acercó a ella

Utahime frunció los labios, no estaba de humor para soportar a los "hombres" esa noche

—¿Qué diablos quieres?— soltó molesta

—Solo quiero invitarte una copa, preciosa— soltó aquel hombre con su amargo aliento, estaba muy ebrio

—No me interesa, gracias — Utahime trato de ignorarlo, empezando a alejarse de ahí rumbo a dichos cubículos pero aquel hombre era muy insistente

—Vamos preciosa... o que te parece si entramos en un cubículo, puedo hacer que cambies ese mal humor— dijo acercándose demasiado a Utahime, poniéndose frente a ella

—¡Dije que no, gracias! — se volvió a defender, pero aquel hombre le sujeto la muñeca

—¡Suelteme!— Utahime grito molesta

—¡Las zorras como tu solo sirven para complacer y más si tienen una horrible cara como la tuya!— dijo aquel hombre apretando su muñeca y arrastrándola hacia él

"Como desearía ser un hombre en este momento para poder defenderme mejor y nunca ser molestada por idiotas como este"

Fue el pensamiento de Utahime al ver como aquel hombre no la soltaba

No le quedaba de otra que darle duro con su puño, el cual apenas había formado

Pero rápidamente una voz les llamó la atención

—Amigo, yo que tú la soltaría...

Utahime miro con odio el cómo Gojo ya había llegado a "salvarla"

—Y tu que te metes Imbécil— soltó aquel hombre muy molesto

—Siempre me meto donde nunca me llaman— dijo Gojo con una gran sonrisa

Aquel comentario molesto demasiado a aquel hombre, quien le soltó un puñetazo a Gojo

Este peliblanco solo se burlaba al ver como el puño de ese sujeto se acercaba muy lentamente gracias a su infinito

En un movimiento rápido, Gojo logró noquear aquel sujeto de un golpe

—Y entre esas cosas donde no me llaman, está el "defender" a las damiselas débiles como ella, ¿Verdad debilucha?— soltó Gojo con arrogancia

Utahime entrecerró los ojos por aquel comentario

—Imbécil— Utahime torció la boca—Yo lo tenía bajo control—

—Se dice de nada— Gojo acomodo sus gafas de sol mientras el sujeto caía al suelo

Aquello llamo la atención de algunas personas

—Jejeje ¡Él está muy ebrio!— dijo Gojo levantando más manos —¡Aquí no pasó nada!—

Utahime suspiro de molestia al ver como uno que otro de los presentes felicitaba a Gojo por "ayudar a aquella mujer" mientras un guardia de seguridad sacaba a aquel sujeto que yacía desmayado en el suelo

Los hombres podían hacer lo que quisieran y ser los "héroes" en aquellas escenas y las mujeres solo serían las "provocadoras" de todo aquello

—"Como quisiera ser hombre... para que este idiota no tuviera que defenderme siempre"— fue su mayor pensamiento ante aquello

Si el fuera... si yo fuera

—Utahime— musito Gojo sacándola de sus pensamientos —¿Estas llorando?— acercó su rostro al de ella

Esta solo suspiro
—Ya lo tenía controlado

—¡Uy si! "Muy controlado"— él albino soltó con sarcasmo

Utahime gruño ante aquello

—Bueno, regresando a la misión ¿Descubriste algo? — pregunto mirando alrededor

—Parece que la maldición está escondida en los cubículos — dijo Utahime apuntando al pasillo

—¡Perfecto! ¡Vayamos por ella!— soltó Gojo con alegría

Y así, fingiendo ser una pareja buscando un "espacio feliz" entraron en aquel sucio pasillo

Utahime sentía pena y un tanto de repulsión por estar ahí

Escuchar los gemidos de las personas y el choque de sus cuerpos en aquellos reducidos espacios simplemente era incómodo

Y aquella incomodidad le acompañaba el escuchar aquellas palabras sucias que en cualquier película porno podrías escuchar cuando la gente imita malas prácticas

Para Utahime todo eso era repulsivo, pero para Gojo parecía ser algo pasajero

—Vaya, parece que hay mucha actividad hoy— bufo Gojo por aquellos ruidos

—Parece que esto no te incomoda — Utahime soltó con molesta

—Al inicio si me incomodaba, sobre todo la primera vez que vine a un privado, pero de ahí en adelante solo es "ruido"— dijo Gojo aún caminando por aquel pasillo

Mientras más caminaban, sentían que aquel pasillo se hacía más y más largo

Incluso las luces neón empezaron a brilla con menor intensidad al igual que los gemidos se empezaban a dejar de escuchar

—Repulsivo... con razón eres un Imbécil como todos estos hombres — dijo Utahime molesta por aquel comentario

Gojo se detuvo para responder por aquello

—Mira quien lo dice, la damisela que siempre está en peligro, si no fuera por mi Utahime de seguro ya hubieras muerto desde hace mucho— dijo este acercando su rostro al de ella

—Al contrario, deberías agradecer que un hombre como YO sea tu salvador — comento levantando sus gafas para mirarla a los ojos

—¿Un hombre como tú? Jaja ya quisieras — dijo Utahime muy molesta cruzando los brazos —Eres un hombre que no sabe tratar a las mujeres —

—¡Ja! Mira quien lo dice... la mujer con el peor carácter del mundo, con razón nunca fuiste "popular" y por eso te cuesta tener novio— Se burló Gojo

Utahime hizo puños sus manos

—¡Eres un maldito!— apretó sus labios por el enojo —¡Eres un desconsiderado! ¡Ojalá supieras como se siente una mujer como yo por culpa de un idiota como tú!—

Gojo río por aquello
—Pues si yo fuera mujer, te aseguro que no sería como tu... al contrario, sería muy femenina y hasta tendría buen carácter y seguiría siendo popular — se halago por aquello

—¡Imbécil!

—¡Gruñona!

—¡Si yo fuera un hombre ten por seguro que sería mucho mejor que tú en todo! ¡Y así podría darte una lección incluso a golpes!— grito Utahime muy molesta

—¡Pues si yo fuera mujer ten por seguro que te demostraría como ser una dama de verdad!— dijo Gojo burlándose de ella

Pero en aquel intercambio de palabras... ambos hechiceros no notaron que habían entrado en un territorio casi incompleto

Las luces empezaron a parpadear y ya no se oía gemido alguno

Aquella maldición apareció por los comentarios de esos dos

Y en un dos por tres las cosas no terminaron como uno quería, aunque ambos habían logrado eliminar aquella maldición

Algo los "transformó" al último momento

Sus alturas eran diferentes, la ropa le quedaba muy ajustada a Utahime y a Gojo muy floja...

—¿Utahime?— una voz muy afeminada hablo

—¡¿Qué carajos?!— la voz muy gruesa de un hombre sonó

Esos dos Intercambiaron una mirada de asombro por lo que estaban viendo

Ambos hechiceros gritaron de sorpresa


Actualmente...

—Y así logre eliminar la maldición— Gojo fue interrumpida por la voz grave de Utahime

—¡Eliminamos! ¡Qué no se te olvide que yo te ayude!— Utahime Cruzo sus gruesos brazos

—Pero yo hice todo el trabajo "querida" — dijo Gojo en una tono chillante y recargada seximente en el escritorio de Shoko

—Tsk— Utahime chasqueo la lengua

—Pero cuando las luces regresaron yo ya tenía esta escultural figura — dijo Gojo sacudiendo su larga cabellera blanca

—Y yo estaba transformada en ... esta cosa— La voz gruesa de Utahime sonó con desprecio

—Ya veo...— dijo Shoko Acabando aquel cigarrillo
— Quizás la maldición los toco antes de que muriera, pero es algo raro que sucediera de esta manera —

—¿Shoko puedes regresarnos a la normalidad? — pregunto Utahime seriamente

—Podría intentarlo— dijo está apagando su cigarrillo con su zapato

—¡¿Qué?! ¡Noooo espera! ¡Yo quiero quedarme así un rato más!— la voz de Gojo sonó similar al de una chica caprichosa

—Si ya eres insoportable como hombre, como mujer debes ser el doble — soltó Utahime en un grueso gruñido

—Mira quien lo dice, el señor aguafiestas— Gojo cruzo sus delicados brazos

Shoko suspiro
—Ustedes ni con un cambio de sexo dejan de jóderse ... muy bien, mejor acabemos con esto de una vez, ya debo volver a mi guardia nocturna —

En ese momento, Shoko puso su mano derecha en el hombro de Utahime y su mano izquierda en el hombro de Gojo

Y así empezó a usar su técnica de maldición inversa para volver a esos dos a la normalidad

Pero...

—¿Shoko?— pregunto Utahime viendo como sus gruesas manos no se transformaban en unas delicadas

Shoko frunció el ceño y volvió a usar su técnica, pero seguía sin funcionar

—tssss... parece que mi técnica no funciona en ustedes — se llevó la mano a la barbilla analizando aquello

—¡No me digas eso!— Utahime se levantó molesto —¡Este cuerpo no es mio! ¡Yo soy una mujer!— grito con furia

—¡Y yo soy hombre! ¡Pero tener estos senos no me molestaría aun siendo hombre!— dijo Gojo tocando sus senos

—¡Deja de hacer eso idiota!— Utahime seguía muy molesto

—¿Qué? ¿Acaso esto te excita Utahime?— dijo Gojo seximente y moviendo coquetamente sus hombros

—Gojo ¿Ni tu técnica de maldición inversa puede regresarte a ti a la normalidad?— pregunto Shoko

Esta solo negó con la cabeza
—Lo intente, pero parece que hasta mis poderes disminuyeron con esta condición —

Shoko suspiro por aquello y los miro fijamente
—Si la técnica de maldición inversa no sirve para regresarlos a la normalidad, significa que su condición puede que tarde días en desaparecer —

—No puede ser...— Dijo Utahime con su mandíbula varonil desencajada

—Eso significa que...— Gojo pestaño varias veces y sus delicados labios se abrieron de golpe ante aquello

—Lo siento chicos, pero van a tener que acostumbrarse a ser su sexo opuesto por unos días...— dijo Shoko cruzando los brazos

—¿Cuántos días?— pregunto Utahime muy molesto y haciendo puño sus gruesas manos

—Pudiera ser tres días, cinco, una semana, un mes... la verdad desconozco cuanto tiempo durarán así ustedes dos— soltó Shoko con sinceridad

Gojo y Utahime se miraron atónitos

—Así que mientras descubrimos como volverlos a la normalidad, deberán convivir así y aprender a ser como su sexo opuesto— dijo Shoko sonriendo

¿Qué les deparará a esos dos? ¿Podrán acostumbrarse a ser el sexo opuesto?
¿Acaso este es su karma?

Continuará...