LINTERNA VERDE
CAPÍTULO TRES: IRA DESATADA
El plan de Chandler para ganarse la confianza de Lana seguía marchando a la perfección. Con la fachada que montó al haber orquestado ese ataque al Centro de Investigaciones del lado Oeste de Metrópolis logró que ella lo ayudase de forma incondicional, lo que significaba que a largo plazo se volvería un valioso secuaz que también podría ayudarle para sus turbios negocios y asuntos que deben mantenerse ocultos para el ojo del público.
Siempre y cuando la mantenga contenta y la ayude con lo que necesite, en especial, con Lola.
-Eso es, un paso a la vez- ayudaba a la gemela herida a caminar para que recuperase la movilidad de su pierna derecha, pero cada paso, era una completa tortura.
-Ah… ah… no… ¡NO PUEDO MÁS!- su muy lastimado lado derecho del cuerpo no dio para más y estuvo a punto de caer, si no fuese porque Lana, que obviamente también estaba ahí presente, creó con su anillo una gran mano con la que la sujetó.
-Ya ha sido suficiente por hoy- no soportaba verla así de convaleciente, así que la tomó con varias manos verdes y con cuidado la postró en su cama para arroparla -descansa, mi hermanita- acarició su quemado cabello dorado no pudiendo suprimir sus lágrimas.
-Tú también debes descansar, Lana- pidió el magnate poniéndole una mano en el hombro -¿No quieres ir a comer algo? Conozco unos buenos restaurantes en dónde comerás como una reina.
-Chandler…- tal gesto la dejó de lo mas cautivada -me encantaría, pero ya sabes que no puedo dejar sola por mucho tiempo a mi hermana, a menos que sea para atender algo de mucha importancia- quiso tomar asiento junto a la pilota, pero su estómago rugió indicándole que requería alimento generándole un poco de vergüenza.
-El autocuidado también es algo de gran importancia, Lana. Cristina y los médicos que contraté pueden ocuparse de Lola mientras vamos a comer algo, y no te preocupes, yo invito- recurrió a una pequeña broma para sacarle una risita que significaba que la convenció.
-Lola, no voy a demorarme mucho. ¿Estarás bien?- tomó la mano sana de su hermana, que siendo ya costumbre de su parte, asintió sin ánimo alguno -¿A dónde iremos, Chandler?
-Primero te recomiendo que te pongas algo, porque siendo franco, tus ropas ya están… oliendo algo mal- hizo una genuina mueca de repulsión y carraspeó un poco.
-¿Eh?- ya sea porque está acostumbrada a no tener la mejor higiene de todas o por descuido al estar siempre pendiente de Lola, no se percató de eso hasta que se olió la axila derecha y sonrió apenada -este… ¿Esperas a que me cambie?
-Claro, claro. Te espero- cuando fue al baño a asearse, Cristina entró en escena -dale el vestido más elegante y el mejor de los perfumes y procura que el restaurante en dónde comeremos no tenga demasiados chismosos. Aún no es momento de que el público sepa de lo nuestro- ordenó.
-Entendido, Señor Luthor- su asistente vio un momento a Lola que no pudo oír de lo que hablaban al ya estar lejos -¿Y qué pasará con su ex-prometida una vez que se gane el corazón de la otra tonta?
-No la voy a descartar o hacer a un lado si es lo que insinúas. Ella sigue siendo una pieza vital de mi plan con la que me garantizará el apoyo incondicional de su hermana. Solo hay que asegurarse de que dependa totalmente de mí para tener a la otra amarrada a mi correa- explicó como si fuera lo más normal del mundo y también fue a arreglarse.
(…)
-No entiendo como a Lola le gustaba usar estos trajes tan incómodos- Lana se quejaba al usar un elegante vestido igual al que la aludida usó el mismo día en el que sufrió ese terrible accidente, solo que el suyo lógicamente, es verde.
-Porque vestidos como ese resaltan la belleza de quién lo usan, aunque, tú no lo necesitas para hacer notar lo bella que ya eres- el halago del pelón la volvió a apenar -bien, ya llegamos- la limusina en la que están se detuvo y se bajó para ofrecerle caballerosamente la mano.
Impresionada quedó por el fino restaurante que ahora está frente a ella. Ya antes había visto lugares así cuando a Lola la invitaban, pero esta sería la primera vez que ingresaba a uno siendo ahora la invitada y no una espectadora como las veces anteriores, por lo que igual a como pasó cuando ingresó por primera vez en el Penthouse de Luthor, sentía que el Cielo le abría las puertas.
-¿Andando?- espabiló cuando le ofreció caballerosamente el brazo derecho.
Volviendo a apenarse, le correspondió e ingresaron al fino lugar en el que "casualmente" hay pocos comensales por lo que el lugar era casi exclusivamente para ellos dos y aprovecharían para charlar no solo de Lola, sino también de temas más triviales conociéndose mejor en dónde él contaba sus "humildes orígenes" y como a base de trabajo duro pudo volverse el empresario multimillonario que ahora es.
-… podría decirse que el estrés de tanto trabajo fue lo que me dejó calvo- bromeó rascándose su peluca castaña casi haciendo que se ahogara con la copa de vino que tomaba por la risa que causó.
-Parece que la vida de un millonario no es tan glamurosa como muchos la pintan- se golpeó varias veces el pecho mientras seguía riendo.
-¿Sabes una cosa, Chandler? Tú… realmente no eres como te pintan o como muchos te ven. Digo, al principio creía que eras de ese tipo de multimillonario que se cree un Pan de Dios y que trata a los demás como un tapete, pero, todo lo que has hecho por mí y en especial por Lola… hace que me trague cada una de mis palabras. Eres mucho más de lo que aparentas.
Lex tuvo que esforzarse para disimular la sonrisa triunfal que iba a formarse en su cara, porque esas palabras eran todo lo que necesitaba para saber que logró su objetivo y que ahora ella lo idolatra y algún día se volverá no solo una valiosa herramienta para sus planes, sino algo más.
-Oh… me… me halagas, Lana. Eres una de las pocas que ha logrado ver más allá de la imagen que el resto de la sociedad tiene de mí- fingió estar enternecido y le tomó la mano con la que ella sujetaba su copa haciendo que desviara la mirada muy apenada.
Sin que se dieran cuenta de que Lincoln los había observado y oído a lo lejos desde que llegaron a ese restaurante teniendo una expresión contraria a una reconfortante.
Gruñó sin poder ocultar su inconformidad, y aunque la habilidad de poder leer la mente de las personas está en la lista de los poderes que no posee, sabe perfectamente que Lex tiene algo entre manos y que Linterna Verde es su objetivo principal y se aprovecha de la situación tan delicada de Lola para lograrlo.
Más adelante deberá tener una seria charla con ella, como la que tendría un padre o un hermano mayor con su hija o hermana cuándo sale con un novio que no le conviene.
(…)
Siendo de noche, Lola dormía plácidamente gracias a los medicamentos que le suministraron y Lana, que luego de asegurarse de que estuviera bien, fue de patrullaje sobrevolando la ciudad teniendo una sonrisa relajada y feliz que no ha esbozado desde que ocurrió ese trágico accidente.
-Veo que ya has recuperado tu buen humor- detuvo su vuelo cuando alguien le habló y al girar vio a Superman flotando ante un enorme anuncio dedicándole una mirada severa teniendo los brazos cruzados.
-¡Ah, eres tú, Superman!- ignoró ese gesto y fue a saludarlo -¿Cómo has estado? ¿Has podido mantener las cosas bajo control mientras yo he estado ocupada con Lola y otros asuntos?
-En su mayoría sí. Pero, debo hablar contigo sobre Lex y lo que este realmente desea de ti- con decirle esto hizo que su radiante sonrisa se transformara en una confusión y cierta molestia.
-¿Lo que él desea de mí? ¿De qué estás hablando?- arqueó una ceja cuando se quitó el antifaz.
El peliblanco cerró los ojos y respiró hondamente sabiendo que no sería fácil lo que se avecinaba.
-Mira, Lana, esto que te diré no es para molestarte y menos para arruinar tus sueños e ilusiones, pero estás cayendo justamente en la artimaña de Lex- dijo sin rodeo alguno.
Será todo lo amable que su gran corazón le permita, pero sabía muy bien cuándo decir las cosas sin tapujos, en especial, cuando se trata de ayudar a alguien que aprecia bastante.
-¿Qué estoy cayendo en la artimaña de Chandler? ¿Qué cosas estás diciendo, Superman?- por el forma en como lo llamó por su nombre de héroe, decía que no le gustó para nada como habló.
-Lana… ¿Es qué no te has dado cuenta? Todos esos "nobles gestos" que él te ha dedicado a ti y la ayuda que le ha dado a Lola han sido para engancharte, para hacerte creer que es un Santo enviado del Cielo y así tú lo ayudes sin chistar en las cosas que te pida y sin que te des cuenta de que le estás entregando tanto el control de tu mente como de tu corazón, porque créeme, que cuando menos te lo esperes te pedirá hacer algo que no quieras hacer- con cada palabra que decía el entrecejo de la rubia se fruncía más.
-Tú no lo conoces, ¡Nadie lo conoce en verdad! Tú, esa reportera odiosa y el resto de personas no saben la clase de persona que él realmente es. Ustedes solo lo ven como un ególatra prepotente, ¡Cuando él es mucho más que eso!
Lo que más temía el Kryptoniano se hacía realidad, porque ella ahora defendería con espada y escudo cualquier ofensa dirigida a Luthor no estando dispuesta a ver más allá de los falsos actos benevolentes que le ha dedicado y a su hermana.
-Tienes razón, él es mucho más de lo que la gente cree: es un vil manipulador que ahora mismo se aprovecha de la desgracia de tu gemela para ganarse tu confianza y afecto, un experto en el engaño y la mentira que finge perfectamente cada acción altruista que ha hecho ante tus ojos para que así te enamores de esa fachada que romperá una vez que…
-¡CÁLLATE!- no esperó para nada que ella, sumamente furiosa, lo golpease con un enorme puño verde que lo mandó a un contenedor de agua quebrándolo y quedase mojado cuando chocó contra el techo del edificio en dónde está esa estructura.
-No voy a dejar que nadie, ni siquiera tú, le hable así al hombre que tanto ha hecho por mí y por mi hermana. Así que guárdate esas estupideces para ti mismo, ¡Porque yo no las voy a tolerar!- después de dedicarle esta advertencia, se retiró a toda velocidad dejando tras de sí una intensa estela verde esmeralda.
-¡LANA, ESPERA!- la llamó luego de sobarse la cara, pero ya no había nada más que pudiera hacer -ah, cielos… espero que cuando la verdad salga a la luz no reaccione de un modo tan violento.
No habiendo nada más por hacer, se fue por su lado para socorrer a quién necesitase de su ayuda ahora teniendo muchas cosas en mente al intentar pensar qué más poder hacer para ayudar a su colega heroína sin lastimarla o correr el riesgo de perder su amistad, si es que no la ha perdido ya por lo ocurrido hace unos momentos.
Para su terrible desgracia, para la de Lana e incluso la de Chandler, dentro de poco ocurrirá algo que no solo los pondrá en grave peligro a ellos, sino al resto del mundo cuando se desate una ira asesina como nunca antes se ha visto.
(…)
Al seguir pasando el tiempo juntos, era inevitable que Chandler y Lana llamasen la atención del público que no se demoraba en inventar y expandir chismes, en especial, los que decían que si él está con ella es para tener un reemplazo de su ex-prometida.
-Cómo se nota que no desperdició el tiempo en buscar a alguien que la sustituya- espetó Ronnie cuando los vio salir de una clínica en dónde al parecer compraron unas cosas para Lola siendo abarrotados por las miles de preguntas que diversos reporteros les hacían.
-Solo falta que le pida vestirse de color rosa para que sea la misma imagen de la otra- Zach no pudo evitar hacer una broma al respecto mientras le tomaba varias fotos.
-Veamos lo que tienen que decir al respecto- más que por hacer su trabajo, la latina dijo esto para hacerles mofa y ver que le respondería Lex fastidiándolo como tanto le gusta hacerlo.
Kal-El no los siguió y permaneció en su sitio manteniendo una agria expresión. También quisiera hacerle muchas preguntas a Chandler para así desenmascararlo en frente de Lana y viera su verdadero ser, pero temía que fuera a reaccionar del mismo modo violento que hizo en esa noche.
Necesitaba el lugar correcto y momento oportuno para que se diera cuenta de la verdad.
-Veo que no perdiste tiempo en buscarle un reemplazo a tu prometida, Lex. ¿Tan rápido superaste tan terrible acontecimiento para abrirle las puertas de tu corazón a alguien más?- pudo oír la burla que Ronnie les dedicó.
Tensándose enseguida por la cara que Lana puso.
-¡¿Por qué mierda no se van a joder a otro lado?!- hizo que todas las burlas que los reporteros y camarógrafos se detuvieran cuando estremeció el piso al dar un fuerte pisotón al ser envuelta por su aura esmeralda.
-Chandler y yo tenemos muchas cosas que hacer por el bien de mi hermana y no tenemos tiempo para lidiar con un montón de imbéciles como ustedes que no tienen nada mejor que hacer con sus putas vidas. ¡ASÍ QUE LÁRGUENSE Y DÉJENNOS EN PAZ!- con tan solo intensificar la energía verde que la rodeaba causó que retrocediesen asustados y así junto con al magnate ingresó en la limusina en dónde una también asustada Cristina los esperaba.
-Tranquila, Lana. No es para que te pongas así- quiso calmarla poniéndole una mano en la espalda.
-Es que en serio, ¿Qué esa parvada de buitres no tiene nada mejor que hacer que acosar a los demás? Hay que admirar la enorme paciencia que Lola siempre tuvo cuando debía lidiar con idiotas así- tanto Luthor como Cristina tuvieron que suprimir la risa irónica que eso les generó.
-No cualquiera es capaz de aguantar el acoso de esos odiosos. Sin dudas también has sido dotada de una gran paciencia- volvió a halagarla tomándole una mano.
-Nada que aguantar los gritos y reclamos de un líder mecánico y rechazos de diversas editoriales no pueda prepararme- compartieron una risita hasta que vio su anillo que palpitaba tratando de decirle una advertencia, pero no lograba entender de qué se trataba.
-Hablando de ser paciente… ¿Has seguido patrullando junto con Superman? En las últimas noticias ya no se hablan de ustedes juntos, ¿Pasó algo?- alejarla de la influencia del Hombre de Acero también era uno de sus principales objetivos.
-¡BAH! No me hables de ese tonto que no sabe lo que dice- se cruzó de brazos y desvió la mirada molesta nuevamente, gesto que de nuevo casi le saca una sonrisa triunfal al déspota empresario.
-¿Pasó algo entre ustedes?- volvió a fingir desconcierto y extrañez.
-Nada importante, solo… que él cree tener siempre la razón y a pesar de su Súper Visión no es capaz de ver más allá de las apariencias- no sabía a qué se refería ella, pero eso lo alegraba mucho.
-Hasta los más poderosos se equivocan… en especial los que se creen intocables y que pueden hacer lo que quieran sin que nadie se atreva a detenerlos- Lex dijo esto último para sí mismo en un tono tan bajo que casi era un susurro.
-Pero, antes de regresar con Lola, ¿No quieres primero ir al refugio de animales que abrí hace unos días? Creo que a esas pobres criaturas que salvé de las calles les vendrá bien la presencia de la más grande heroína que esta ciudad ha visto.
Ya sabía muy bien el gran amor que ella tiene por los animales, así que no duraría en utilizarlos como otro de los diversos medios que ha usado para seguir ganándose su confianza y afecto.
(…)
Pero al haber decidido ir a ese refugio, olvidaron por un momento a Lola. Ya se había repuesto lo suficiente como para moverse por sí misma y no seguir dependiendo de ellos y del personal médico encargado de cuidarla y ya no se limitaba a estar todo el día tendida en la cama.
Aunque no es como si tuviera muchas ganas de volver al mundo exterior, no cuando de ahora en adelante deberá lidiar con las miradas y opiniones despectivas que las otras personas le dedicaran a ella, a la que se autoproclamaba la "Princesa Rosa" que tenía a todos los hombres a sus pies con tan solo dedicarles un sensual chequeo de ojos y que ahora solo causa lástima y pena ajena.
¿Cómo sería su futuro? ¿Qué clase de vida tendrá? Estas y más preguntas pasaban por su todavía muy dañada mente, pero al menos, se consolaba al saber que todavía cuenta con el incondicional apoyo tanto de su hermana gemela como del hombre que tanto afirma amarla.
-"Aquí Katherine Mulligan con lo último en noticias"- no le prestó atención al noticiero -"si alguien le quedaba duda alguna de que el magnate y filántropo Luthor ha hallado un reemplazo para su trágica prometida, entonces esto despejara todas sus dudas"
Eso sí que fue del interés de la pilota y vio algunos de los muchos vídeos que hay del millonario calvo en compañía de su hermana y como ambos parecen llevarse lo más de bien, llegando a compartir genuinas sonrisas y gestos de afecto que se supone él solo podía dedicarle a ella.
A la mujer que ama más que a cualquier cosa en la vida, al menos, eso debe ser.
-¿Lana con Lex? No… no es posible. Debe ser un malentendido- en un inicio creyó que solo eran malentendidos y que lo mostrado en el noticiero solo era para hacerle mala publicidad a Luthor.
Hasta que en una de esas grabaciones se vio como él le tomó a la otra blonda una mano haciendo que desviara la mirada de lo más apenada y con un casi imperceptible rubor en sus mejillas.
-"¿Acaso se necesitan más pruebas? Habría que estar ciego hasta de la nariz para no darse cuenta de que hay algo entre la más reciente defensora de Ciudad Metrópolis y el millonario más cotizado de todos. Lo que seguramente hará que varios de ustedes se pregunten: ¿Qué pasará entonces con la antes adorada Lola Delisle? ¿Cómo reaccionará una vez que sepa que ella ocupo su lugar al lado de Luthor al aprovecharse de su tragedia?"
Lola apagó la TV para no seguir escuchando. No podía ser verdad, es imposible que Lana le clavase tremendo puñal por la espalda. ¿Ella tomando su lugar al lado de Chandler? ¡Era ridículo! Pero cuando más lo pensaba, cuando recordaba como luego de ayudarle con sus terapias ellos dos se iban juntos, a no sabe qué lugar, la semilla de la duda se sembraba en su interior.
Junto con la semilla de una ira, una furia, de un odio que no se demoraba en expandir sus raíces y que le hacía traspirar como un animal endiablado y sus pupilas se contrajeron volviéndose puntos pequeños al sentirse traicionada por las personas que más ha querido.
-¡RING, RING!- estaba tan metida en sus pensamientos que no le prestó atención al teléfono cuando comenzó a sonar, como combustible para alimentar esos nefastos sentimientos.
-¡¿QUÉ?!- gritó como poseída una vez que se dignó en contestar el aparato.
-"Eh… ¿Estoy hablando con la señorita Lana Delisle?"- habló con algo de temor la otra persona.
-No, soy su hermana Lola. ¡¿Quién la llama?!- exigió saber no mermando para nada su mal humor.
-"¡Ah, es justo con usted con quién he querido hablar! Soy la Investigadora Maggie Sawyer y quiero compartirle nueva información sobre el accidente que sufrió"- eso bastó para apaciguar su ira.
-¿Nueva información sobre lo que me pasó? ¿De qué está hablando?- no comprendía nada.
-"Los detalles son algo que debo explicárselo en persona. ¿Puede venir al Departamento de Policía para que se los diga?"
-¡CLARO QUE SÍ! Voy volando- colgó con brusquedad el teléfono y se dispuso a irse ignorando el dolor de sus aún muy delicadas lesiones.
Si era algo referente al suceso que acabó con su vida, necesitaba saber todos los detalles.
Pero se detuvo cuando pasó por un espejo de cuerpo completo. Esa enorme ira se convirtió en angustia y desesperación al ver la vendas y gasas que cubrían la mitad derecha de su cuerpo y llevó su temblorosa mano sana al perfil.
No podía salir así, no podía mostrarse al público en tan deplorable estado, no podría aguantar que todos la señalen y se burlen denigrándola de todas las formas existentes. Debía pensar en cómo tapar su deformidad, o mejor aún, con que cubrir su verdadera identidad y nadie la reconociera.
Así que primero fue al gran closet del cuarto y buscó de entre tantas prendas de vestir algo que la ayudase a pasar de ser percibida y notó una gran gabardina con la que seguramente podrá cubrir su cuerpo desde el cuello hasta los pies junto con un elegante sombrero y gafas negras.
En otras circunstancias no estaría muy conforme a usar tales atuendos que no consideraría de su estilo, pero no había tiempo para ser quisquillosa o exigente.
-Esto bastara- al ponérselas se vio de nuevo en el espejo y tomó su muleta para poder irse.
-¿Señorita Delisle? ¡¿A dónde cree que va?!- uno de los miembros del personal médico encargados de cuidarla, y que convenientemente no estaban muy al pendiente de ella, la vio ir a la puerta.
-A hacer algo de mucha importancia, ¡ASÍ QUE NI SE TE OCURRA DETENERME!- este grito lo dejó tieso y no supo que más hacer o decir al respecto.
Tomando un taxi, diciendo que Luthor pagaría el viaje, llegó a la Estación de Policía teniendo siempre cuidado de que nadie la descubriera intentando ser lo más natural posible (Algo muy difícil porque alguien con una gabardina como esa y que anda con muleta llama la atención)
De todos modos, llego hasta la oficina de la Investigadora Sawyer que la puso al tanto de lo que ha descubierto, dándole detalles que ni Lana ni Chandler le han dado.
-¿Qué los responsables de lo que me pasó fueron unos inútiles mecánicos que no hicieron bien su trabajo a la hora de darle mantenimiento a mi avioneta?- la ira que sintió al ver el noticiero regresó con el doble de fuerza.
-Así es. ¿Acaso su prometido y su hermana jamás le contaron de eso?
-No, nunca me dieron nada al respecto. Es más, ¿Por qué esos imbéciles fueron los que no hicieron bien su trabajo? Si se supone que ella era la principal encargada de que mi avioneta estuviera siempre operable.
-Eso fue lo mismo que le pregunté a ella en el hospital- tomó ahora la palabra el Investigador Turpin -y nos dijo que debido a su "caridad de héroe" no pudo estar al pendiente si los otros hacían bien o no su trabajo. Nuestras investigaciones más recientes indican que si usaron materiales de mala calidad para reparar su avioneta fue porque el aeropuerto no tenía el presupuesto para conseguir unos de mejor estado. ¿Usted, su hermana u otra persona sabían de la difícil situación económica?- muy raro se le hacía ella, al ser muy adinerada, desconociera de tan situación complicada para lo que se suponía era su lugar de trabajo.
La Teniente Sawyer iba a decir otra cosa, pero de repente recibió un llamado sobre un robo al museo principal de Ciudad Metrópolis, por lo que junto con su colega dejaron la oficina diciéndole a Lola que terminarían con la charla otro día.
No dándose cuenta de que dañaron aún más la ya bastante flagelada mente de la pilota.
Porque al atacar cabos, al unir los puntos, al encajar las piezas del rompecabezas, ya sabía el por qué le pasó lo que le pasó, al menos, lo que cree que realmente pasó.
Lana le tenía una enorme invidia, tanto por su éxito de pilota que todos idolatraban, como por tener como pareja a un millonario apuesto como lo es Lex, así que dejó de darle mantenimiento a su avioneta, para que así las manos torpes de otras personas hicieran un mal trabajo y sufriera un grave accidente que acabaría con su vida y su carrera para quedarse con todo lo que alguna vez tuvo y ocupar su lugar al lado de su hombre.
Teoría que tendría sentido si se viera desde la perspectiva de alguien que lo perdió todo y que ya no es ni la mitad de lo que alguna vez fue, pero que está bastante lejos de la verdad.
-"Ella lo planeó todo… me hizo esto… por su culpa yo estoy así… me traicionó… ¡ME TRAICIONÓ!"
Tenía tantas ganas de gritar ese último pensamiento que salía de lo más profundo de su alma, pero ese no era el lugar más apropiado para eso. Así que con una furia mil veces peor con la que salió del Penthouse de Luthor se retiró del Departamento de Policía para encarar a la única persona que se ha ganado todo su odio.
(…)
Lo que ignoraba era que del espacio exterior recibiría un regalo parecido al que Lana consiguió de Abin Sur. Casi igual pero al mismo tiempo diferente en casi todos los aspectos.
Algún tipo de cometa rojo había transitado el campo de meteoritos que hay entre Marte y Júpiter. Más que maniobrar entre las rocas espaciales para eludirlas, ese objeto seguía en línea recta chocando y destruyendo todas las que se les cruzara en camino sin mermar la velocidad, cómo si estuviera respondiendo un llamado.
Hasta que al estar cerca de la Tierra comenzó a perder empuje y cayó en la Luna cerca de donde Neil Armstrong hizo el primer alunizaje alzando una alta pared de polvo espacial.
Siguió emitiendo un brillo rojo escarlata, y cuando esa polvareda se mitigó, se pudo ver en medio del gran cráter que causó lo que era en verdad:
Un gato, o al menos, lo que parecía ser un gato gris llevando puesto un traje parecido al que lleva Linterna Verde o Sinestro, solo que de color rojo como la sangre y en su cola tiene colocado un anillo del mismo tono.
Se hallaba en muy mal estado, como si acabara de salir de una cruenta lucha, al grado en que parecía que moriría en cualquier momento, motivo por el cuál escupía sangre cada vez que traspiraba soltando roncos gemidos (Algo contradictorio porque no hay aire en el espacio)
Aún siendo un animal, demostró tener el razonamiento suficiente para darse cuenta de que no iba a sobrevivir, así que con sus patas delanteras tomó el anillo y lo puso frente a sus ojos amarillos cuyas pupilas solo eran delgadas líneas verticales.
-Meau… miau… miau… muoh…
Sea lo que sea que dijo, fue lo último que su hocico pronunció antes de sucumbir a sus lesiones soltando el anillo que permaneció levitando encima suyo por un momento.
Todo su ser brilló de color carmesí antes de desvanecerse por completo dejando únicamente una marca en el piso de la Luna con la forma de su cuerpo, que ardía como si hubiera sido hecha por lava, y el anillo volvió a ser un cometa carmesí al retomar su rumbo hacia la Tierra.
En busca de alguien que sea digno de su poder.
(…)
Esta vez no pudo conseguir un taxi que la llevara de regreso al Penthouse, por lo que no le quedó más alternativa que hacer el tortuoso viaje a pie pensando en las miles de cosas que le diría y haría a Lana cuando la vuelva a tener en frente.
Hasta que inevitablemente el dolor de sus heridas la obligó a detenerse y apoyarse en un poste para darse un respiro haciendo el esfuerzo sobrenatural para no sucumbir ante tal agonía, pareciendo ser el enorme odio en su corazón lo único que lograba mantenerla en pie.
Iba a seguir su camino, hasta que vio en la TV de una tienda como hablaban de ella y varias personas se reunieron para cuchichear al respecto, por lo que fue a prestar toda atención.
-"Todos se preguntan qué será de la antes aclamada Lola Delisle ahora que su hermana le robó a su hombre. Porque al ya no poder ser una esposa trofeo y tampoco ser capaz de volver a ser una pilota, ¿Qué le espera? ¿Volverse una de esas víctimas de accidentes que hablan de sus malas experiencias en los documentales de Discovery Chanel o National Geografic?"- perdió el aliento cuando se mostró una imagen de ella cuando estaba inconsciente en el hospital seguida de una risa por parte del que hizo tal comentario.
-No puedo creer que en serio halla babeado por esa pobre idiota cachona- oyó una burla perteneciente a uno de los muchos hombres que veían eso.
Ahora toda su rabia se dirigió a ellos, a los que se suponen debían seguir idolatrándola sea lo que sea pero que desde que ocurrió el fatal suceso no han hecho nada más que reírse de su desgracia tachándola peor que basura, un bufón, que se merecía lo que le sucedió.
Tenía también unas fuertes ganas de arrancarles las cabezas a todos aquellos que antes decían amarla y que no le han dedicado ni un ápice de piedad y genuina preocupación.
Y para seguir echándole más sal a la herida…
-"Y hablando de desdichadas criaturas, ¿Ya han visto cómo les está yendo a los animales que se hallan en el refugio que el todo benevolente Luthor abrió? Parece que tiene todo lo necesario para cuidarlos y atenderlos a todos con el mínimo de personal"
Mostraron como Lex le daba comida a unos tiernos perritos callejeros en compañía de Lana, que al haber creado muchas manos de energía verde, podía atenderlos prácticamente a todos teniendo en su cara una sonrisa de gozo y satisfacción que no ha visto de su parte en mucho tiempo.
Totalmente contraria a la mirada y expresión asesinas que ahora mismo posee por la ira que le puso roja la cara cuando se le subió toda la sangre a la cabeza como el magma de un volcán.
No iba a contenerse por más tiempo y no podría resistir a llegar al Penthouse para expresar lo que sentía. Debía ir a un lugar en dónde poder sacarse del pecho todo lo que la esta carcomiento por dentro antes de perder la poca cordura que le queda.
Notó que había un gran parque cerca, el mismo en dónde Superman detuvo ese avión que casi se accidenta, así que se dirigió ahí rugiendo nuevamente como bestia enfurecida sintiendo con cada paso que daba miles de puñales clavándose en su corazón, siendo un dolor mil veces peor que el de sus heridas físicas y que no tienen como ser tratadas.
Comenzó a llover, pero poco le importo. Las gotas de lluvia se combinaban con las lágrimas que salían de su ojo izquierdo y solo aceleró su pasado moviéndose entre las personas que se retiraban del lugar y que la veían extrañados.
Llegó a un pequeño claro y con dificultad se subió a una roca desde la cual podía ver toda la Zona Sur de Metrópolis, la ciudad que se ha deleitado de su desgracia.
La lluvia se intensificó y cántaros de agua le caían encima junto con estremecedores truenos y destellantes relámpagos que parecían intensificarse con su rencor inconmensurable
-Arg… arg… arg…- empezó a rugir entrecortadamente cerrando tan fuerte los puños que le sacó sangre a su palma derecha mientras mantenía la cabeza gacha.
-¡AAAAAAAAUUUUUUUUUAAAAAAAAAAARRRHHHHHH!
Soltó el grito más bestial y ensordecedor que alguna vez se haya oído en la ciudad cuando alzó la cabeza mirando al oscurecido cielo a la vez que varios rayos caían a su alrededor desgarrándose no solo sus cuerdas bocales, sino el poco espíritu que aún le quedaba.
-¡MALDITA SEA ESA PUTA TRAIDORA! ¡MALDITO SEA ESE BASTARDO INFELIZ! ¡MALDITOS SEAN TODOOOOS!- sus gritos sin dudas le daban más potencia a los rayos y truenos, casi como si de una fuerza de la naturaleza se tratase y que acaba de desatar toda su ira.
Siendo un llamado para el anillo rojo que ya había traspasado la atmosfera terrestre siguiendo moviéndose en línea recta hasta dar un giro en forma de U y dirigirse hacia quién ha demostrado tener el principal requisito para ser merecedor de su enorme poder.
Chocando contra su nuca acallando de golpe sus gritos demenciales.
-¡¿Quién se atreve a…?!- giró para atrás pensando que alguien le arrojó un objeto pero no vio a nadie mientras se sobaba la parte posterior de la cabeza.
Hasta que se percató del anillo carmesí tirado en la piedra que palpitaba intensamente.
-¡¿Qué es esta porquería?!- lo tomó y vio por un segundo para arrojarlo como de una mera pelota de beisbol se tratase y amañó con seguir expresando todo lo que la atormentaba.
Pero de nuevo el objeto espacial golpeó su nuca.
-¡¿Qué mierda es esta cosa?!- parecía que su intención era avivar más la furia que la poseía.
Lo agarró para tirarlo lo más lejos posible, pero al verlo mejor esta vez, detuvo su acción.
Su expresión iracunda se transformó en una de hipnotización y ahora lo sostuvo con ambas manos sintiendo como algo se calaba en su interior, algo que le hacía sentirse completa y plena a pesar de las circunstancias.
Ahora escuchando no los truenos demoniacos, sino diversas voces dentro de su cabeza.
(NA: Oigan la canción de Godo f War 4 cuando Kratos recupera las Espadas del Caos)
-Con ira y sangre rojo carmesí…- repitió lo que le decían sujetando el anillo con la mano izquierda.
-Llenamos las almas de oscuro temor y las inundamos con odio y dolor…
A medida que lo acercaba a su dedo corazón de la mano derecha, los truenos se volvían agónicos alaridos que resonaban como miles de ecos, cantos del sufrimiento generado por los anteriores portadores de ese anillo y los relámpagos tomaron un color rojo la sangre.
-¡LOS QUEMAREMOS A TODOOOOSSSS!
Al ponerse al fin el anillo un rayo le cayó encima generando una explosión carmín que pulverizó la roca en dónde estaba parada junto con la vegetación cercana.
No murió, ni nada parecido, pero cayó de rodillas agonizando porque de nuevo sentía que se quemaba, pero no por afuera, esta vez por dentro porque su sangre hervía al grado de que su cuerpo producía un vapor rojo.
Rugía manteniendo los dientes apretados y al apoyar las manos en el suelo se percató que dejó impresas las palmas, porque al igual que ese gato, emanaba tanto calor como magma ardiente.
Se incorporó cuando sus ropas y vendajes se incineraron y desde la punta de los dedos de ambas manos todo su cuerpo fue recubierto por un traje rojo y negro envuelta también por una intensa aura rubí que se comportaba como las llamas de un Sol.
-¡ESE ES SU DESTINO!- este grito salió de su anillo cuando miró a las oscurecidas nubes expulsando de su boca y ojos unos últimos haces de luz escarlata.
Permaneció de rodillas traspirando mientras su aura roja se calmaba al igual que la intensa lluvia quedando todo en una paz… que anticipaba verdadera la tormenta que se avecinaba.
-Qué… ¿Qué es esto? ¿Qué fue lo que ocurrió?- miró sus manos y luego su cuerpo al pararse apreciando el uniforme que ahora llevaba.
Raro se le hizo que pudiera mantenerse de pie por sí misma sin depender de la muleta a pesar de seguir sintiendo aún muy fresco el dolor de sus quemaduras.
Pero al ver su reflejo en un charco creyó que estaba metida en un sueño, porque si bien todo su perfil derecho sigue desfigurado, y de hecho, se veía más grotesco de lo que ya era, el izquierdo resplandecía más que nunca y su antes quemada melena dorada ahora palpitaba como un fierro al rojo vivo al igual que sus ojos que antes eran verdes y ahora quemaban como sopletes.
-"Eres digna del incontenible poder de la ira, nunca te contengas al usarlo y nunca dudes en aplicarlo en aquellos que se han ganado tu furia…"- habló alguien a su oído, pero no vio a nadie.
No entendía cómo paso esto, pero al verse las manos, en especial su anillo, sonrió enormemente al cerrar los puños porque ahora tiene los recursos necesarios para castigar a los que osaron lastimarla y ridiculizarla.
Y no duraría en usarlos.
-Espero que sepan rezar… ¡PORQUE NECESITARAN DE UN MILAGRO PARA SALVARLOS DE LO QUE LES ESPERA!
Soltando una carcajada tan aterradora como su grito de cólera, fue rodeada por esa aura rubí y salió disparada como un misil agraviando aún más el terreno bajo sus pies siendo un cometa rojo.
-"Esto no puede estar pasando…"- tal espectáculo no pasó de ser percibido por los Guardianes del Universo que desde Oa pudieron verlo todo desde que ese gato cayó en la Luna.
-"La hermana del Linterna Verde del Sector 2814 se ha convertido en un Linterna Roja"
-"Algo que ninguno de nosotros pudo haber previsto…"
-"Y por eso es poco probable que esté dispuesta a hacer lo que sea necesario para detenerla antes de que su ira demencial le haga aniquilar a todos los habitantes de su mundo"
-"De nuevo requerirá de la ayuda del Kryptoniano para vencer a tan temible enemigo, pero, también es poco probable que él se preste para hacer lo que haga falta"- en las azules y arrugadas caras de todos ellos se reflejó la misma expresión de preocupación.
Hablando del Hombre de Acero, él también acudió al robo del museo al que fueron Maggie y Dan, en dónde no fueron azotados por esa llovizna y detuvo sin esfuerzo alguno a los maleantes involucrados haciendo que un montón de reporteros quisieran entrevistarlo.
Iba a retirarse después de decir un mensaje ético (Y medio cursi) sobre que el crimen no paga, hasta que con su Súper Audición pudo escuchar el escándalo que Lola hizo en el parque.
-Esos gritos… esta sensación… nunca había sentido algo así- usando su potente visión miró a la lejanía la tormenta que se produjo en el parque en dónde ella consiguió el anillo rojo.
-¿Te pasa algo?- preguntó algo basto el Investigador Turpin.
-Este… ¿Me disculpan un momento? Debo atender otro asunto de gran importancia- sin dar mayores explicaciones se retiró volando más rápido que una bala a lo que el oficial preguntó: "¿Y ahora que mosca le picó a este?"
(…)
-Parece que la lluvia al fin terminó- dijo Lana a Chandler desapareciendo el techo de energía verde que creó para que los animales no se mojaran.
-Nunca vi algo así… ¿Rayos rojos?- a Cristina se le hizo muy raro ese fenómeno natural.
-Sí, muy inusual- Lex tuvo que quitarse la peluca y exprimirla como una esponja porque se la mojó -bueno, Lana. Creo que ya va siendo hora de volver a casa, Lola ya debe de estar… disculpa un momento- sacó su celular porque sonaba -¿Qué? ¡¿Qué cosa?! ¡¿Cómo que Lola se fue?!
-¡¿CÓMO DICES?!- soltando al perrito que cargaba, Lana lo tomó de los hombros -¡¿LANA SE FUE?! ¡¿CÓMO, DÓNDE, CUÁNDO?!- no pudo evitar sacudirlo con violencia.
-¡CÁLMATE, LANA! No se sabe a dónde fue, solo tenía mucha prisa y se largó sin dar explicaciones- para él era una situación crucial porque de perder a su ex-prometida entonces ya no contaría con su póliza de seguro para mantener bajo control a Lana.
-Mi hermanita… está por ahí sola, perdida y herida… ¡DEBO ENCONTRARLA!- el cuerpo de ella se iluminó para dar paso a su uniforme de Policía Espacial y estuvo a punto de emprender vuelo.
Hasta que su anillo empezó a palpitar sin control alguno, advirtiéndole que una grave amenaza se aproximaba a su posición y no tenía idea de que pudiera tratarse.
-¿Me buscaban? ¡PUES AQUÍ ESTOY!
Inesperadamente, una poderosa explosión se produjo en la entrada del refugio de animales, como si un meteorito hubiera caído, mandando a volar a varios de ellos y a los empleados más cercanos.
-¡¿PERO QUÉ DEMONIOS…?!- Lex se cubrió la cara con el antebrazo derecho mientras se sujetaba la peluca para que no saliera volando también.
-¡FUEGO, TODOS CUIDADO!- gritó Cristina porque ese estallido genero llamas totalmente rojas.
-¡NO, LOS ANIMALES!- Lana de inmediato creó un gran cúmulo de agua verde que usó para extinguir las flamas antes de que se expandieran y lastimaran al resto de inocentes criaturas.
-Como siempre, anteponiendo la seguridad de los animales por encima de todo, ¿Verdad, hermanita?
Todos guardaron silencio cuando de entre las llamas más cercanas al lugar de la explosión salió caminando el culpable quedando atónitos al ver que se trataba de Lola cuyos ojos brillaban con mucha más intensidad que esas llamaradas; parecía un diablo salido de las entrañas de la Tierra.
-¿Lola? ¡LOLA, ESTÁS BIEN, HERMANA!- la felicidad que a Lana le dio verla opacó cualquier otra emoción y se le aproximó para abrazarla.
Pero de un contundente puñetazo al rostro cargado de toda esa ira despedida su gemela la envió hacia una pared reventándola por completo y que parte del refugio se derrumbara.
-¡LANA!- Chandler quiso ir a ayudarle, pero quedó tieso en su lugar cuando Lola dio un paso hacia él con tanta fuerza que estremeció todo el lugar.
-Tú… asqueroso traidor infiel…- su tono gutural casi demoniaco lo puso pálido -tanto decías amarme, tanto que me prometiste darme el mundo servido en bandeja de plata, ¿Y para qué? ¡¿PARA APUÑALARME POR LA ESPALDA CON MI HERMANA A LA PRIMERA OPORTUNIDAD?!
Rugió a medida que intensificaba su fuego escarlata derritiendo el piso a su alrededor y amenazando con quemar tanto a los animales como a los pocos trabajadores que hay.
-¿Qué-qué? ¿De qué es-estás hablando?- imposible le resultó ocultar su miedo a medida que caminaba de espaldas y Cristina sacó de una funda una pistola apuntándole a pesar de estar igual de asustada.
-¡NO TE LAS HAGAS DEL IDIOTA!- alzó la mano derecha concentrando toda su aura de fuego en la palma para extenderla hacia adelante arrojando una ancha llamarada.
El magnate cayó sentado gritando del susto y su ayudante por instinto disparó su arma, pero sus meras balas de plomo se derritieron al dar contra esa energía.
Pero una gran esfera de energía verde los rodeó por completo protegiéndolos de las llamas que se dispersaron en todas direcciones quemando a algunos árboles y no dando de milagro contra los testigos ahí presentes.
-¡¿PERO QUÉ DIABLOS TE OCURRE, LOLA?!- Lana se puso en medio -primero desapareces de repente y ahora resulta que tienes poderes parecidos a los míos con el que nos agredes sin motivo alguno, ¡¿TE HAS VUELTO LOCA O QUÉ?!- le reclamó sobándose la mejilla izquierda que ella le pegó y en dónde tiene una humeante marca con la forma de su anillo rojo.
-¡OH, Y TIENES EL DESCARO DE RECLAMARME LUEGO DE LO QUE ME HICISTE, MALDITA TRAIDORA! ¡¿QUÉ NO TIENES VERGÜENZA?!- nuevamente intensifico su ardiente aura.
-¿Lo que yo te hice? ¡¿DE QUÉ ESTÁS HABLANDOME?! ¡Si todo lo que he hecho es cuidarte desde que sufriste ese accidente!- su hermana también intensificó su energía verde al percatarse de que la situación va a empeorar
-¡ACCIDENTE QUE TÚ PROVOCASTE! ¡¿Acaso pensaste que yo jamás iba a descubrir la verdad?!
-¿Qué yo provoque? ¡¿QUÉ LOCURAS ESTÁS DICIENDO, LOLA?! ¡ESTÁS DELIRANDO!
-¡NO SON LOCURAS NI DELIRIOS! Todo tuvo sentido para mí cuando esa oficial me dio los detalles sobre ese maldito accidente que acabó con mi vida. Tú me tenías una enorme envidia por el éxito que poseía y por eso dejaste que esos inútiles atendieran mi avioneta dejándola inservible para que así al sufrir ese accidente quedará totalmente de lado y te robaras al amor de mi vida y toda la fama y gloria que me gané con el sudor de mi frente volviéndome el hazmerreír de toda la ciudad, ¡TÚ CANSASTE TODO ESTO!
Explicaba mientras lágrimas de fuego escurrían tanto de su perfil sano como del quemado, porque esa "traición" le dolía y le seguirá doliendo mucho más que las llamas de los peores incendios y ese dolor era combustible que potenciaba más el poder de su furia.
-¡NO, NO, NO, ESO NO ES ASÍ! Es decir, tal vez tuve algo de culpa por no haberle puesto atención a tu avioneta como se supone debía hacerlo, ¡PERO YO JAMÁS HABRÍA HECHO ALGO PARA LASTIMARTE Y MENOS PARA ARRUINAR TU VIDA!- ahora no era capaz de verla a la cara porque, le duela o no, indirectamente ese accidente fue culpa suya.
-¡YA DEJA DE DECIR TANTAS ESTUPIDECES Y MUÉRETE!
Golpeó el suelo con el puño derecho haciendo que surgieran miles de estalactitas carmesís que se dirigieron a su hermana y antiguo pretendiente. Lana tomó a Lex y a Cristina para irse volando esperando que ella los siguiera y no le hiciera nada a los animales que no tienen la culpa de nada.
Eso fue lo que ocurrió y así se inició una persecución por el cielo sobre Metrópolis en dónde Linterna Verde debía maniobrar para evitar las bolas de fuego que la recién bautizada Linterna Roja le arrojaba con toda la intención de exterminarla y cada uno de esos lanzamientos que fallaban daban contra las edificaciones más altas creando infernales incendios que no pasaron de inadvertidos por los ciudadanos.
-¡Mira, mami, fuegos artificiales!- dijo inocentemente una chiquilla señalando hacia arriba.
-¡TIENES QUE HACER ALGO, LANA!- imploró Lex sujetándose la peluca porque esas esferas calientes casi le dan a él y a Cristina porque seguían siendo cargados por ella.
-¡¿Pero qué se supone que debo hacer?! Ella es mi hermana y nunca podría lasti… ¡AAAHHH!
Gritó porque su espalda recibió de lleno una de las tantas esferas candentes que la envió contra uno de los edificios, casualmente el mismo Penthouse en el que ha estado viviendo todo este tiempo, cayendo como una bomba destruyéndolo todo.
Los tres quedaron inmóviles por unos segundos, siendo Linterna Verde quién por supuesto estaba en peores condiciones, casi inconsciente, y Cristina fue la primera en reponerse gimiendo dolida.
-Auch… parece que su plan de enamorar a la hermana de la Señorita Delisle no salió cómo lo pensó, ¿Verdad, Señor Luthor?- trató de animarlo al bromear cuando le ayudó a incorporarse.
-¿Qué…? ¿Qué dices? ¿Su plan para enamorarme?- Lana seguía lo suficientemente consciente como para escucharle decir eso haciendo que Chandler se estremeciera.
Fue su turno de sentirse como una total idiota, porque muy tarde se dio cuenta de las verdaderas intenciones del empresario, aún por más advertencias que recibió, al dejarse cegar por los lujos que él le ofrecía y falsos gestos nobles que tanto la habían maravillado.
Pudo ver su verdadero rostro, el que Superman le dijo que debiera tener tanto cuidado.
-No, no, Lana. Lo que ella trató de decir fue…- él rápidamente trató de pensar en una excusa más asustado que antes porque ahora también deberá lidiar con su furia al ver su expresión.
Si es que sobrevive a la arremetida de su antigua prometida.
-El lugar en dónde me han visto la cara de idiota será el lugar de su muerte- Lola descendió despacio ahora creando un cañón con el que les apuntó -¿Alguna última voluntad?
-Ah… ah… no… no, Lola, por favor… yo te quiero, hermanita… jamás podría… herirte de alguna manera- trató de persuadirla Lana retorciéndose por las graves quemaduras en su lomo.
-Lola… querida… todo esto es un malentendido. Si me dejaras explicarte, te darás cuenta de que…- Luthor también quiso razonar cuando su asistente al fin pudo ponerlo de pie.
-¡SILENCIO!- los interrumpió con otro grito demoniaco -¡DESAPAREZCAN DE MI VISTA!- activó el cañón disparando un potente proyectil de energía concentrada con el que los pulverizaría.
Sin embargo…
-¡TOMK!- Superman llegó justo a tiempo y desvió el disparo hacia arriba de un contundente puñetazo.
-¿Estás bien, Lana?- giró la cabeza para atrás para verla -Lex…- afiló la mirada al verlo.
-Esto no cambia las cosas entre tú y yo, maldito extraterrestre- escupió desprecio a lo que espetó con sarcasmo: "De nada"
-¡A TI NADIE TE LLAMÓ!- con su furia volviendo a elevarse a niveles dantescos, Lola formó otros cañones y disparó varias veces como si del armamento de un buque de guerra se tratase.
Kal-El volvió a desviar a base de puñetazos cada uno de esos cañonazos y de inmediato destruyó esas armas al expulsar de la boca su Aliento Congelante para que se quebraran como si fueran de cristal y prosiguió a apartar a Lola al asestarle un fuerte codazo en el abdomen.
-¡NO, SUPERMAN, POR FAVOR NO LA LASTIMES! Ella es Lola, mi hermanita. Por favor, ¡No le hagas daño!- pese a las heridas que ella le generó, Lana seguía demostrando el gran amor que le guarda.
-¿Tu hermana? ¿Pero cómo? Si se supone que ella está muy mal, ¿Qué le pasó? ¿De dónde sacó este poder?- no entendía que pasaba y se sobó los puños que tenían marcas de quemaduras.
-Ni yo misma lo sé. Si vas a detenerla, por favor hazlo del modo menos doloroso posible- solicitó cuando se puso de pie al sobarse la espalda que aún expulsaba mucho humo.
-Haré lo que pueda- no muy seguro de poder cumplir esa petición, fue a luchar contra Lola.
-En cuánto a ustedes…- al enderezarse por completo le dedico una dura mirada Lex y Cristina -ya ajustaremos cuentas después- amenazó y fue a detener a su gemela.
-Gr…- gruñó el pelón porque perdió la herramienta a los que tantos planes le tenía guardados -Cristina… vamos a tener mucho que hablar, especialmente no hablar cuando el momento no sea el más oportuno- un leve escalofrío recorrió la columna de su ayudante.
Lola volaba de espaldas expulsando de su anillo miles de dagas en dirección a Superman que lograba eludir a duras penas al acercársele recibiendo leves cortes en distintas zonas del cuerpo hasta que creó dos grandes yunques, uno arriba y el otro debajo de él, para juntarlos y aplastarlo generando una fuerte onda expansiva en el aire que sacudió a toda Metrópolis.
No bastó para exterminar al Kryptoniano que hizo añicos el yunque superior de un puñetazo y el inferior con una patada para de inmediato posicionarse a sus espaldas e inmovilizarla con un fuerte abrazo.
-No sé cuál sea su problema, Señorita Delisle, pero será mejor que se calme- cumpliendo la promesa que le hizo a Lana, intentó contenerla del modo menos violento posible.
-¡QUÍTAME TUS MANOS DE ENCIMA, IMBÉCIL!- no podía liberarse por más que forcejeaba, así que otra vez intensificó su aura de fuego carmesí.
Lincoln empezó a rugir del dolor a medida que lentamente se quemaba. Antes ha podido soportar sin problema alguno las llamas de los incendios más voraces, pero nada comparado con este fuego potenciado por el odio, así que no lo pudo aguantar mucho tiempo y la soltó para apagar las brasas que rodeaban su cuerpo, en especial las que consumían su capa.
-¡DESAPARECE!- materializando un enorme puño de fuego, Lola lo golpeó mandándolo hacia el enorme globo de metal que el diario Daily Planet tiene en su techo con la apariencia de la Tierra.
-¡¿Qué diantres fue eso?!- exigió saber Ronnie porque toda la edificación tembló con violencia.
-¡MIREN ESO DE ALLÁ! ¡¿QUÉ ES ESO?!- Zach señaló la enorme antorcha humana que flotaba en el cielo y que se les acercaba, y junto con sus colegas, aprovechó la oportunidad para tomar fotos.
-Ahí es dónde trabajan todos los desgraciados que se han divertido con mi agonía humillándome ante toda la ciudad… ¡TAMBIÉN LOS EXTERMINARÉ!- sin pensarlo dos veces, Lola creó un enorme misil y lo arrojó después de tomar impulso.
-¡TODOS, CÚBRANSE!- la reportera latina fue la primera en hacer esa acción y se escondió detrás de un escritorio; el pelirrojo de gafas lo hizo a su lado soltando un grito de niña.
Justo cuando el misil iba a impactar, Lana creó una tubería en forma de U para que el misil al ingresar en un extremo saliera por el otro evitando una catástrofe irreparable y casi devolviéndoselo a Lola que tuvo que agacharse.
-¡YA DETENTE, LOLA!- exigió flotando a su altura para verse directamente a los ojos.
-Por favor… mi hermanita. No voy a pedirte que no me odies, porque me merezco todo tu odio por mi estupidez, pero te suplico que no lastimes a nadie más. Las otras personas son inocentes y no tuvieron nada que ver con el accidente, no puedes desquitarte con los que no…
-¡CÁLLATE!- su gemela la interrumpió con un grito acompañado de llamas que le obligaron a cubrirse la cara con ambos brazos al ser empujada -¡TODOS PAGARÁN POR LO QUE ME HAN HECHO! Todos esos desgraciados que antes decían adorarme y quererme y que desde que quedé desfigurada no han hecho nada más que burlarse de mí, ¡MEREN SUFRIR POR SU TRAICIÓN!
Con ese grito que volvió a crear millares de relámpagos carmesís que caían en todas direcciones, su aura se volvió una esfera de la que salieron disparados miles de picos que podrían matar a toda persona con la que tuvieran contacto.
Superman al reponerse y ver eso, voló en círculos sobre los edificios alrededor del área en dónde esos picos iban a caer a una velocidad tan alta que creó una fuerte ráfaga de aire trascendente que los desvió hacia arriba evitando que las personas en las calles salieran heridas.
-¿Cómo te encuentras, Lana?- flotó a su lado viendo preocupado las heridas con quemaduras que posee -debemos detenerla de un modo u otro antes de que lastime a gente inocente. ¿Algún plan?
-No… no tengo ninguno- a diferencia de cuándo peleó contra Sinestro, su mente amante de los comics no podía, o no quería, idear alguna estrategia que usar para vencer a su hermana.
-"Escúchennos, ustedes dos"- les hablaron los Guardianes del Universo dentro de su cabezas.
-¿Qué quieren? ¿No se dan cuenta de que estamos ocupados?
-"Debemos darles información vital sobre su actual adversario"- esto les fue de completo interés a ambos súper héroes que prestaron toda su atención a lo que fueran a decirles.
-¡DEJEN DE ESTAR AHÍ COMO NUBES Y MUERAN!- Lola no iba a esperar por más tiempo a que hicieran el siguiente movimiento y les lanzó ahora múltiples cierras circulares.
Lincoln las destruyó todas al juntar sus manos creando un "Súper Aplauso" que también le lastimó los oídos dejándola desorientada para sujetarle ambos pies para girar como trompo y arrojarla lo más lejos posible para que no hiciera más cosas que pongan en peligro a los ciudadanos.
-¿Qué nos pueden decir para vencer a Lola?- exigió saber Lana.
-"Ella es ahora un Linterna Rojo, perteneciente a una facción parecida al Cuerpo de Linterna Verde, solo que a diferencia de nosotros, es la ira el sentimiento que potencia todos sus poderes"
-¿Y también depende de una batería con forma de linterna para recargar sus energías?
-"No. A diferencia de los Linternas Verdes, el poder de un Linterna Roja se nutre de la ira del usuario y no requiere de alguna fuente externa para ser recargado, y mientras más furioso esté, más poderoso será"
-"Y no solo eso, sino que mientras más ira o rencor sientan los seres cercanos al usuario, más lo fortalecerán e incluso podrá usar en su contra ese odio para quemarlos desde dentro"
-Con razón parece ser que mientras más pasa el tiempo, más fuerte es… ¿Alguna sugerencia de como vencerla?- pidió Kal-El cuándo al usar su Súper Visión notó que Lola se les acercaba rugiendo como bestia volviendo a ser un cometa escarlata.
-"Deben hacer algo para apaciguar su ira, y si logran esto, se debilitará lo suficiente para que le puedan quitar su anillo. De lo contrario, la única opción que les quedará para detenerla y evitar que siempre la muerte y destrucción en su mundo es…"- dudaban en si decirles lo siguiente.
-¡NO, ESO NO!- Lana supo enseguida a lo que se referían -si para detenerla hay que quitarle el anillo, entonces haremos lo mismo que hicimos cuando vencimos a Sinestro: hacer que se confíe y baje la guardia. Escucha, Superman, yo me encargaré de distraerla y cuando baje la guardia aprovecharás para quitarle esa maldita cosa.
El albino asintió y se alistaron para pelear una vez que Lola llegó abriendo la boca expulsando un gran cúmulo de sangre corrosiva capaz de derretir el metal más duro. Él contrarrestó ese ataque al soplar nuevamente su Aliento Congelante, qué al chocar contra ese líquido carmín, produjo un estallido de vapor generando una intensa neblina.
Linterna Roja se detuvo y comenzó a toser no pudiendo ver nada, a lo que Linterna Verde aprovechó la oportunidad para crear una máscara que la protegió del gas y así aproximársele pegándole en el rostro tan fuerte que la sacó de la nube de vapor.
-¡ES LINTERNA VERDE!- volvió a señalar Zach viéndolas con el lente de ángulo amplio de su cámara -¡Y está luchando contra…! ¿Su hermana?
-¿Cómo dices?- Ronnie le quitó la cámara para poder mirar la lejanía -¿Pero qué diantres…? Zach, toma tus mejores cámaras. Esto huele a noticia de Primera Plana.
Lana siguió golpeando a Lola para alejarla de la ciudad teniendo cuidado de medir su fuerza para no herirla de gravedad, pero ella no se iba a contener del mismo modo y la sujetó de las muñecas quemándoselas por lo ardiente de su aura dedicándole un rugido diabólico.
Se liberó al patearle el estómago y tomó distancia para crear una larga cadena esmeralda para envolverla. Su hermana no tuvo que hacer fuerza para liberarse porque su ira candente derritió los eslabones y en sus manos creó ametralladoras para dispararle.
Para defenderse, formó dos hélices delante suyo para que al girar desviaran cada bala y solo las desapareció cuando ella creó gigantescas tijeras con las que iba a partirla por la cintura, así que recordando el juego infantil de "Piedra, Papel o Tijera" materializó una roca que quebró las filosas hojas justo cuando estaban por cerrarse.
Exasperada por no lograr asesinarla como tanto desea, creó en sus piernas unos cohetes con los que se impulsó tan rápido que Lana no tuvo tiempo para defenderse del doble puñetazo que recibió en el abdomen que le hizo escupir sangre.
Después de abrir los ojos de par en par, Lana frunció el ceño y juntó las manos para darle un golpe en la nuca enviándola hacia abajo, pero antes de que pudiera chocar contra alguno de los edificios, se puso debajo y le pegó en la espalda con un gran martillo impulsándola hacia arriba y formó unas enormes fauces metálicas con las que quiso atraparla.
Deteniéndose en seco al extender los brazos a los lados y crear una cierra circular con la que cortó al medio esas fauces que pasaron a sus lados y alzó la mano derecha amañando con arrojar una colosal esfera de energía carmín que Lana no sabía si podía detener.
Superman se cansó de ser un mero espectador y lanzó sus Rayos Láser hacia esa técnica causando una explosión que de haber ocurrido al nivel del suelo habría destruido muchas cuadras.
-¡DEJA DE METERTE EN DÓNDE NO TE HAN LLAMADO!
Lo que salió de su anillo fueron ahora fueron una parvada de grotescas aves de rapiña que al soltar unos chillidos que acabarían con los nervios del hasta más valiente de los hombres lo atacaron. Con sus puños a él no le costó trabajo destruirlos, pero eran tantos, que no podía evitar recibir varios picotazos y rasguños que le dejaban humeantes lesiones.
Varias de esas aves les sujetaron los brazos y piernas para volverse cadenas unidas a anclas que tenían impresas el símbolo del Infinito, siendo tan pesadas que no se pudo mantener flotando e inevitablemente cayó golpeando el pavimento con la fuerza de una locomotora.
-¡SUPERMAN!- Ronnie, Zach y los demás reporteros y camarógrafos del Daily Planet habían bajado justo a tiempo para ver como su amado protector se hundía por el incalculable peso de las anclas.
-¡NO, NO SE ACERQUEN!- si esas cadenas ardientes eran capaces de herirlo, no quería ver lo que podrían hacerle a las personas normales si llegasen a tocarlas.
-Muy bien, y ahora… ¿En qué estábamos, hermanita?- al creer que él no sería un obstáculo, Lola volvió a centrar su atención en Lana sonriendo macabramente y haciendo que de entre sus dientes saliera ese vapor rojo.
Al no contar con el único apoyo que tenía, Lana supo que no habría caso contenerse y se alistó para luchar con todas sus fuerzas le gustase o no.
Volviéndose cometas rojo y verde respectivamente se acercaron la una a la otra para atacarse golpeándose los rostros con los puños izquierdos tan fuerte hicieron estallar las ventanas de los edificios bajo ellas y dispersar las nubes a cientos de metros encima suyo expulsando un sin número de relámpagos hechos de sus colores.
Permanecieron quietas por unos segundos soltando un compartido gemido de dolor al tener las caras volteadas, hasta que rugieron frunciendo el entrecejo y se alejaron tomando nuevamente impulso para golpearse ahora Lana dándole un codazo a Lola en el ojo derecho al mismo tiempo que ella le asestó un rodillazo en el abdomen.
Repitieron ese patrón varias golpeándose de todas las formas posibles y alejarse para repetir el proceso siendo literalmente un choque de cometas que sacudía los cimientos de toda la ciudad generando más de esos grotescos y letales fuegos artificiales que ponían al borde de la histeria a casi todo aquel que los veía.
Lana tendrá ventaja al tener más experiencia en el combate por llevar más tiempo con su anillo verde junto a su conocimiento sobre todo lo relacionado con comics, pero Lola compensa eso con su mayor agresividad al momento de luchar y porque mientras más furiosa esté más fuerte será.
Pero esa misma violencia la hace más impulsiva, y su gemela aprovechó eso cuando al tratar de atraparla con un par de grandes manos poseedoras de filosas garras, se metió en un portal verde eludiéndolas por poco y aparecer a sus espaldas para inmovilizarla con una llave al rodearle el cuello con un brazo y sujetarle la mano izquierda torciéndosela hacia atrás.
-¡SUÉLTAME, JODIDA ESTÚPIDA!- comenzó a darle codazos en el abdomen con su brazo libre.
-¡NO HASTA QUE TE CALMES Y DEJES DE ACTUAR COMO UNA LOCA POSEÍDA!- intentó mantenerse lo más firme posible a pesar del dolor.
Al no lograr liberarse, Lola se dirigió al suelo llevándola consigo convirtiéndose en un meteoro que tiene la fusión de ambos colores dejando tras de sí una intensa estela de fuego hasta chocar contra un edificio que estaba planeado para ser demolido destruyéndolo por completo.
-¡HEY, NOS QUITÓ EL TRABAJO!- alegó uno de los obreros que iban a demolerlo.
La nube de polvo generada por la colisión fue disuelta por una fuerte brisa que reveló que Lana todavía sujetaba a Lola aún por más que esta forcejeaba y creaba llamas para liberarse caminando ambas erráticamente expulsando descargas de energía.
-¡SUPERMAN, VEN RÁPIDO Y QUÍTALE EL ANILLO!- lo llamó porque no aguantaría por más tiempo.
-¡DAME UN MOMENTO!
El otro héroe ya había sido hundido decenas de metros bajo el piso por culpa de esas anclas con un aparente peso infinito, pero con su desmedida fuerza física rompió las cadenas que las unía a ellas y se dirigió a dónde batallaban para sujetarle a Lola la muñeca derecha y despojarla del anillo.
Pero no se lo pudo quitar con la misma facilidad a como lo hizo con Sinestro, al contrario, apenas su mano derecha lo tomó y trató de jalarlo, el anillo aparte de producir descargas eléctricas por fuera, también hirvió tanto su sangre como la de Lana haciéndoles sentir un dolor incomparable a ninguna de las cosas que Lola ha usado contra ellos hasta ahora.
-¡UUUAAAHHH!- el Kryptoniano finalmente cedió y una explosión escarlata lo envió hacia una edificación causando que gran parte de ésta le cayera encima sepultándolo por completo.
-¡CIELOS SANTOS, SUPERMAN!- Ronnie se hallaba entre las muchas personas que vieron eso y no vaciló en ir a ayudarle levantando todos los escombros que lo cubrieron.
-Espero que esta vez sí te quedes quietecito y no interfieras- advirtió creando un leve destello con sus ojos -y bien… ¿Quién tiene a quién, Lanita?- los roles se invirtieron y ahora sujetaba a su hermana del cuello con la mano izquierda y en la derecha tenía una llameante espada.
Ella ya no parecía tener las fuerzas para seguir luchando y lo único que podía hacer aparte de gemir pidiéndole que se detuviera, era sujetarle la muñeca tratando inútilmente de soltarse.
Solo logró sacarle una otra risa sádica y estuvo a punto de apuñalarla.
Hasta que, de entre todo el gentío que se produjo por su contienda, divisó algo que la detuvo en seco y apaciguó ligeramente todo ese odio que se apoderó de su corazón.
Un niño y niña mellizos. Al parecer, resultaron heridos por el impacto que causó cuando destruyó ese edificio en demolición y el varón ayudaba a su hermana que tenía una pierna lastimada, pero detuvo su acción y expresó una cara de gran terror cuando se dio cuenta de que lo miraba.
Esa desmedida ira, ese rencor mal infundado, ese desprecio inhumano, por un momento fueron opacados por pensamientos, por recuerdos que desde hace mucho tiempo no vienen a su mente.
De aquella muy lejana época cuándo ella y Lana eran unas jovencitas y alguna se lastimaba para que la otra enseguida la atendiera y hacía todo lo posible para hacerle sentir mejor, apoyándose de manera incondicional tanto en las buenas como en las malas.
-Lo… Lola… por favor… mi hermanita… de-detente…- miró otra vez a Lana.
Sintiendo una enorme opresión en su pecho al verla llorar por su culpa.
La soltó llevándose la mano derecha al corazón, haciendo que su anillo palpitara sin control como una alarma que le decía que estaba sintiendo cosas que se supone no debe de sentir.
¿Por qué? ¿Por qué hacía esto? ¿Cómo llegó al punto de querer asesinar sin misericordia a la persona que más ha hecho por ella? La misma que la ha apoyado en todo y amado a pesar de que la ha denigrado y tratado como sirviente en más de una ocasión.
Ahora la furia dirigida hacia ella se le devolvió en contra odiándose a sí misma.
-La… Lana… yo… yo no…- la soltó y sus ojos volvieron a ser los verdes normales de siempre al igual que su voz cuando estuvo por disculparse.
Pero justo cuando iba a decir esas palabras, puso atención a cómo todas las otras personas la veían. Ya no únicamente con desprecio, desdén o burla, sino con miedo, intriga, confusión… e ira.
Oh, cierto, ahora ya recordaba porque hace lo que ahora mismo está haciendo.
-No me vean… ¡NO ME VEEEEEAAAAANNNNNN!
Con otro de sus atronadores gritos, creó una explosión en su lugar que mandó a volar a Lana y aumentó nuevamente su aura roja, solo que ahora, esta se incrementaba lentamente evaporando a todo lo que estuviera en su camino mientras que otra vez caían rayos carmesíes del cielo acompañados de truenos igual de potentes.
-¡CORRAN, TODOS, CORRAN!- gritó Zach luego de tomarle fotos y cada uno de los testigos hizo esa acción actuando como un rebaño de animales aterrados.
-¡NO, ESPEREN, DEBEN AYUDARME!- los llamó Ronnie porque seguía retirando los escombros que cayeron sobre Superman.
-Dios… no tengo más opción- parándose de dónde cayó, Linterna Verde se sobó la garganta sabiendo bien lo que tenía que hacer, por más que no quiera hacerlo.
-¡LOLAAAAA!- su grito detuvo ese letal aumento de energía antes de que lastimara a alguien -¡ES HORA DE TERMINAR CON ESTO!- extendió hacia adelante el puño concentrando las pocas energías que le quedaban en su anillo para hacer su movimiento final.
-¡CON MUCHO GUSTO!- su gemela imitó su acción.
Por unos segundos lo único que hicieron fue enfocar todo su poder en las respectivas armas que les fueron conferidas por opuestas organizaciones espaciales alistándose para dar su mejor golpe.
(NA: oigan la música de DBZ cuando Gohan y Cell chocan sus Kame Hame Ha)
-¡JJJUUUAAAHHHH!
Gritaron expulsando una intensa onda de energía proyectada de sus anillos que desintegraron el suelo bajo ellas, chocando entre sí con tanta fuerza que destruyeron las estructuras más cercanas, generando temblores más violentos como ningún otro que se ha visto en la ciudad y esparciendo un número ilimitado de chispas y centellas esmeraldas y carmesís en todas direcciones.
Los cuerpos de ambas también se sacudían por el forcejeo al intentar sobrepasar el ataque de la otra desarrollando gruesas venas que palpitaban con tanta fuerza que estallarían en cualquier instante al estar llegando hasta sus límites.
Infortunadamente para Lana, la energía de su anillo estaba agotándose y comenzó a ceder, a lo tuvo que apoyar una rodilla en el suelo haciendo una mueca de dolor sintiendo como los huesos de su brazo se fracturaban no pudiendo resistir por más tiempo, contrario a Lola que su ira seguía dándole el poder suficiente para sobrepasar su voluntad.
No podrá ganarle este duelo… al menos, no sola.
-¡LA VAN A MATAR!- vociferó desesperada Ronnie sujetándose los costados de la cabeza.
Inesperadamente, los escombros que había tratado de quitar fueron apartados por Lincoln. Humeaba mucho y podían apreciarse las varias quemaduras que tenía debido a lo dañado que está su traje azul, pero no eran letales y estaba más que dispuesto a seguir peleando.
Esto último lo confirmaba la dura mirada que ahora tenía en sus ojos que brillaban levemente de color ojo.
-Señorita Santiago… gracias por su ayuda, pero necesito que por favor se retire. Lo que está a punto de ocurrir es algo de grave peligro para todos.
La latina quedó perpleja por el tono que usó para decirle esto. No era iracundo, ni desesperado o algo parecido, pero era uno con el que decía que va hacer algo que no quiere hacer pero que es necesario para salvar las vidas de los inocentes.
-Eh… sí, sí. Como digas, solo… te cuidas mucho- él le sonrió ligeramente por el voto de confianza y fue a ayudar a su amiga heroica.
-¡NO AGUANTO MÁS!- Lana prácticamente se había hecho un ovillo y comenzó a quemarse porque el poder de Lola se hallaba a tan solo medio metro de distancia suyo.
-¡YA PERDISTE!- Linterna Roja sonrió sardónicamente segura de su victoria.
Gesto que se invirtió cuando Superman se paró al lado de Lana y le puso una mano en el hombro a la vez que expulsó de los ojos sus Rayos Láser que chocaron contra su poder carmín haciéndole retroceder.
-¡Arriba, Lana, necesito de tu ayuda para ganarle!- la alzó de un jalón motivándola.
-¡ENTENDIDO!- su apoyo fue lo único que bastó para que recuperase la voluntad de seguir peleando y volvió a intensificar el poder de su anillo que al combinarse con su Visión Calorífica pudieron empujar aún más el ataque de Lola.
Era como si su propia voluntad aumentara y reforzara la de Lana, y en consecuencia, le daba más poder a su anillo recargándolo. Si el miedo alimentaba el anillo de Sinestro y la ira el de Lola, por lógica la voluntad de otros fortalecerá el anillo de un Linterna Verde.
-No… no puede ser… ¡NOOOOOO!
Lo último que Lola vio antes de ser tragada por una colosal explosión fueron los ataques combinados de los dos héroes de Metrópolis dirigirse hacia ella que se reflejaron en sus ojos que expresaron el mismo horror que ha cultivado en los inocentes ciudadanos.
-Al fin… todo se terminó- suspiró el Último Hijo de Krypton cerrando los ojos.
-Lola… mi hermanita… ella… ¿Ella acaba de…?- la mecánica se frotó su brazo herido temiendo lo peor de lo peor.
-Lo siento, Lana. Yo jamás pensé llegar a estos extremos con algún enemigo, aún cuando se trató de alguien con un poder tan tremendo como el de Lola, pero los Guardianes tenían razón. Si no hacíamos algo para detenerla, entonces todas las personas del mundo habrían…
-¡IIIIAAAARRRRGGGGG!
Guardó silencio ante este grito de cólera pura que dispersó el humo generado por la explosión y atónitos quedaron cuando vieron que Lola seguía viva.
Al menos, viva por muy poco. Estaba muy herida, peor a como quedó luego de sufrir el accidente, a tal grado de que pareciera que fuera a morir en cualquier instante y tuvo que apoyar las rodillas y las manos luego de dar un par de torpes pasos.
Solo era mantenida viva por esa furia asesina que quemaba su alma.
-Malditos… ¡MALDITOS IDIOTAS!- escupió el ardiente magma que tiene por sangre -esto… ¡ESTO AÚN NO HA TERMINADO!- alzó la mano derecha para atacarlos, pero su anillo solo produjo unas pequeñas chispas.
-Parece que… si tiene límites después de todo- refutó Lincoln colocándose en guardia.
-Infelices… me vencieron por ahora. Pero ya verán… algún día… cuándo esté recuperada por completo y sepa usar correctamente el poder que se me ha dado… ¡VOLVERÉ Y TERMINARÉ DE CASTIGARLOS Y A TODOS LOS QUE HABITAN ESTE MALDITO MUNDO!
Usando las pocas energías que le quedaban, emprendió vuelo otra vez siendo un cometa carmesí perdiéndose en la infinidad del espacio exterior ya no representando una amenaza para la Tierra… por el momento.
-¡NO! ¡NO, LOLA, ESPERA POR FAVOR, ESPERA!- Lana quiso seguirla, pero ya no tenía las energías y condición física para eso y tuvo que ser sujetada por Superman para no caer.
-Rayos…- él la miró fijamente hasta que estuvo demasiado lejos para poder verla con su Súper Visión porque también quiso seguirla, pero debía darle tiempo a su cuerpo para reponerse.
-Mejor vamos a un hospital para que traten tus heridas, Lana- la cargó y llevó al hospital más cercano.
(…)
Las noticias de lo ocurrido no se demoraron en recorrer cada rincón de Ciudad Metrópolis, sino también el resto del país y el mundo entero que deseaban saber que pasó exactamente y cómo era posible que la que antes fue una famosa y aclamada pilota que cayó en desgracia haya obtenido poderes iguales a los de Linterna Verde y con los que amenazó con exterminar toda la forma de vida que existe.
Muchas preguntas que todas las personas querían que ella y Superman les respondieran al tener el enorme temor de que alguno de ellos quisiera desatar una matanza sin precedentes como la que Linterna Roja quiso hacer.
-¿En serio no tienes nada que decir al respecto, Lex? Porque hasta dónde tengo memoria, Lola fue tu prometida y durante un tiempo pareciste tener interés en su hermana. ¿De verdad no tienes algo que ver con eso?- interrogó Ronnie a Luthor porque él si era mucho más fácil de entrevistar que cualquiera de los dos súper héroes.
-¡Ya les he dicho que no tengo nada que ver con ese par de locas destructoras! Ahora lárguense, déjenme en paz y llévense sus preguntas a esos dos idiotas- no quería hablar con nadie sobre el tema y le ordenó a Cristina que pusiera en marcha su limusina.
-¿En serio espera que las persona crean que no tuvo nada que ver con eso?- ironizó Zach -¿Y si va a hacerles preguntas a Superman y a Linterna Verde sobre lo ocurrido, Señorita Santiago?
-Eso quisiera, pero… no creo que sea muy prudente- aun cuando es una persistente reportera, sabe perfectamente cuándo hacer y no hacer investigaciones a fondo, en especial a los que han salido más perjudicados.
Porque obviamente ninguno de los súper héroes quería dar entrevistas al respecto y debían atender asuntos de mucha más importancia unas semanas después de que vencieran a Lola.
-¿Segura de lo que tienes pensado hacer, Lana?- se habían reunido en el mismo edificio en dónde le advirtió por primera vez lo peligroso que puede ser Lex tiendo de nuevo el ocaso a sus espaldas.
-No, pero debo hacerlo- ella terminó por quitarse las pocas vendas que le quedaban al estar totalmente recuperada de sus heridas y lista para la acción.
Teniendo, por siempre, la cicatriz en forma de anillo en su mejilla izquierda en dónde Lola le pegó.
-No sabes con lo que te podrás encontrar ahí afuera. Puede que incluso con amenazas mucho peores que Lola- trató de persuadirla para que no hiciera un movimiento abrupto.
-Lo sé, Superman, lo sé…- se quitó su gorra verde para rascarse el cabello -pero no puedo dejar que Lola expanda su ola de ira irracional por el resto del universo, o peor, encuentre una forma de volverse más poderosa y cumpla con su amenaza de regresar y asesinarlos a todos.
Cuando el Sol terminó de ocultarse, ella vio las estrellas en el firmamento buscando entre ellas la respuesta a su encrucijada o al menos un indicio para saber por dónde comenzar.
-Ah…- al cerrar los ojos para suspirar pesadamente, Lincoln le dedicó una mirada de compasión porque nada de lo que le diga le hará cambiar de opinión -si eso es lo que realmente deseas… entonces te deseo la mejor de las suertes, Lana. Ve, detén a tu hermana, evita que ese anillo la termine de consumir y tráela de regreso. Aquí… te esperaré con los brazos abiertos- puso una mano en su hombro dedicándole una sonrisa amistosa.
-Sí, muchas… muchas gracias por todo, Super… Lincoln- para ambos era muy difícil despedirse y ella lo llamó por su nombre real para enseguida darle un fuerte abrazo, igual al que una chica le daría a su hermano mayor o a su padre no pudiendo contener sus lágrimas.
Se las secó y le dio la espalda para alzar lentamente el vuelo y al estar ya a una distancia de un par de decenas de metros se convirtió en un cometa esmeralda para desaparecer de la faz de la Tierra dejando únicamente una estela verde.
Y a un muy decaído Hombre de Acero que agachó la cabeza dejando que una fuerte brisa que agitó su capa también se llevara las pequeñas lágrimas que salieron de sus ojos, hasta que escuchó a lo lejos el sonido de disparos.
-Purf… nunca aprenden- resopló desganado, pero sin más opciones, fue a ejercer su labor.
Dándose cuenta de lo realmente grande que es Ciudad Metrópolis y el resto del mundo, detalle que nunca antes noto… hasta ahora al no contar con la compañía de su fiel camarada contra las múltiples fuerzas del mal.
Historia completada el 04/05/2022.
(Suena la música de los créditos de Infinite War cuando Thanos gana y mira el horizonte) No puede ser. ¿Un fic de súper héroes de mi parte que termina con un final triste en dónde los buenos no salen ganando? ¡UNA LOCURA TOTAL! Jamás había hecho algo así… hasta ahora.
Seguramente por un momento creyeron que Lola recapacitaría cuando vio a esos mellizos y dejaría ese enorme odio en su corazón, ¿No? Se necesitaría mucho más que eso para apaciguar la cólera de alguien como ella cuya mente y alma flageladas terminaron por corromperse por el poder del anillo rojo, pero era algo que ya tenía pensado desde que comencé a hacer este fic.
Realmente me costó mucho trabajo hacer este capítulo (Mas de 13 mil palabras) porque tuve que meter no solo como "florecía la relación" de Lana con Chandler, como Lincoln estaba inconforme con eso, como Lola "se dio cuenta de la verdad" y la encarnizada pelea que tuvieron.
Esa pelea desde hace mucho tiempo que quise escribirla y no podía recortarla ni nada de eso, así que espero que les haya gustado como se daban con todo y como Lana casi pierda hasta que con "el poder de la amistad" por parte de Lincoln le pudo ganar.
Y sí, técnicamente hablando los buenos salieron "ganando" pero las consecuencias que dejó la lucha es algo que les repercutirá bastante, especialmente a Lana que deberá buscar por el frío y oscuro espacio exterior a su gemela y detenerla antes de que haga alguna estupidez dándose cuenta de nuevo que no todo es color de rosas en la vida de un héroe.
Espero que les gustase las referencias que hice y sé que algunas cosas quedaron en el aire (Como de dónde salió ese gato espacial) pero es algo que explicaré más adelante cuando haga los demás fics relacionados con este metaverso crossover de DC con TLH.
Tal vez la siguiente historia será de… no sé, ¿Aquaman? ¿Flash? ¿Lobo? XD
Así que hasta la próxima y que tengan un muy buen día ;D
