Capítulo 2
"El extraño"
El pobre chico de cabello negro no tiene idea de que hacer ahora. Acaba de hacer despertar a este hombre y podría significar el final de su vida o podría destruir el lugar si lo quisiera, después de todo, fue él mismo quien perturbó su lugar sagrado; de solo pensarlo ya podía escuchar a Ignis y Gladio darle la reprimenda de su vida por entrar en asuntos donde no lo llaman.
Aunque, lo que ciertamente lo confundió fue que este hombre no estaba haciendo nada, aparte de hablar en algún idioma ciertamente antiguo y olvidado, y mirarlo como si esperara algo.
— ¿qué? — dijo Noctis, sin entender alguna sola palabra del extraño.
El individuo lo mira fijamente, con esos extraños ojos verdes y tan brillantes como lo era esa esfera flotante.
Lo vio levantarse, aunque con mucho esfuerzo, notando en la luz de su linterna lo delgado que era, si no fuera porque aún parece humano, lo hubiera confundido con un demonio o monstruo de apariencia humana. Entonces otra cosa se hizo notoria. ¡SEIS! ¡ESTÁ DESNUDO! ¡ESTABA TAN METIDO EN COMO ES QUE ESTABA ATRAPADO QUE NO SE DIO CUENTA!
El pelirrojo le gritó para sacarlo de su estupor, al parecer ya notando su desnudez al cubrir pobremente sus partes con su mano y mirarlo entre el enojo y la vergüenza. Vuelve a decir algo ese idioma extraño, aun esperando a que haga algo.
Oh. OH. Claro, ayudar a un hombre desnudo que probablemente podría matarlo apenas tenga la oportunidad. Un hombre tan delgado que probablemente no ha comido en años y está en un lugar desconocido y muera de frío si no lo saca de aquí…
No es que no lo pensara, lo hizo, pero simplemente hizo caso a sus instintos y ayudó a levantar al hombre. Ahora que lo ve, no están alto como creyó, quizás es hasta un poco más bajo que su amigo Prompto.
Por ahora debe confiar en que este hombre no le hará daño mientras tanto.
Lo escuchó murmurar algo que parece un 'Gracias' en su idioma. Ahora tenía otro problema… ¿Cómo salían de aquí? Tampoco es que una escalera mágica de la nada apareciera para hacerlos subir de vuelta, tampoco puede teletransportarse, así como así con su magia. El pelirrojo parece darse cuenta al mirar hacia arriba donde está la salida, murmura algo al joven Rey y entonces…
El hombre que hace unos momentos apenas podía levantarse, tuvo la fuerza suficiente para sostenerlo de la cadera, escuchó el sonido de un aleteo y antes de que lo procesara correctamente la situación, ya estaba elevándose en el aire mientras era agarrado con fuerza por el hombre misterioso, en un par de segundos ya estaba al borde del acantilado donde había resbalado.
Ambos cayeron de rodillas al suelo helado. El hombre misterioso soltó un suave siseo de frío al sentir el hielo con su piel desnuda, también murmuró algo aparte. Noctis estaba seguro que eso fue una palabrota…
— ¡Noct! — Exclama Prompto mientras aleja a su mejor amigo de la figura misteriosa — ¡Escuchamos una explosión ahí abajo! ¿Qué pasó? — preguntó apuntando su pistola hacia el hombre.
Los demás no tardaron en hacer lo mismo, Gladio con su espada, e Ignis con sus dagas:
— ¡No! — exclama Noctis, sus amigos lo miraron — ¡El me llevó de regreso hasta aquí!
— ¿él? — Preguntó Gladio al ver lo escuálido que era el hombre — Ese tipo es un monstruo ¿No viste su ala? — exclama el escudo.
¿Un ala? El joven voltea hacia él, notando que no había nada, exceptuando las plumas negras en el suelo helado, sin embargo, no hay ninguna ala. Pero sabe que está ahí… ¿Como pudieron haber volado de la nada, hm?
El tipo intentó levantarse nuevamente, sin embargo, la fuerza de unos momentos se desvaneció en él y lo único que puede hacer ahora es toser e intentar estar de pie. Noctis no tardó en su ayuda…
— ¿Qué estás haciendo? ¡Déjalo! — Exclamó el escudo, pero Ignis lo detuvo.
— Suficiente Gladio… — el consejero se acercó al hombre pelirrojo y al joven rey — ¿Dónde lo encontraste?
— Cuando caí encontré una cueva y un orbe gigante, él estaba ahí dentro — respondió al mismo tiempo que levanta ahora mejor al hombre pelirrojo — No tenía la intención de despertarlo.
— Entonces la explosión que escuchamos fue-
— Sí, fue él — ambos hombres miran al pelirrojo, este les devolvió la mirada, extrañado. Él dijo algo, sorprendiendo a los otros presentes, excepto Noctis, volvió a decir algo — Ah, no habla nuestro idioma. Parece un lenguaje muerto o algo. No se parece nada al idioma de antaño tampoco…
El hombre parece replicar algo, para desconcierto de los presentes.
— Bueno, esto es una sorpresa — dijo Ignis de manera calmada — Será mejor que nos movamos rápido, antes de que quedemos congelados aquí también — Ignis hace aparecer una manta, para cubrirlo del frío mientras acomoda al pelirrojo, poniendo el brazo derecho alrededor de su cuello y su otro brazo en su cintura para mantenerlo firme.
— ¿En serio vas a dejar que venga con nosotros? — dijo Prompto, preocupado — ¿Qué tal si nos está engañando y nos ataca en cualquier momento?
— Lo dudo — respondió Noctis — Si apenas puede levantarse, ¿cómo nos haría daño?
— ¡No lo sé! ¿Cómo hizo para traerte aquí? — Exclamó el rubio.
— Menos charla, más caminar — exclamó Ignis, mientras avanza con el pelirrojo a cuestas — Veremos que hacer una vez que salgamos de aquí.
