Capítulo 3

"¿Quién eres?"


El grupo avanzó a pasos lentos debido al nuevo "miembro" del grupo, un hombre potencialmente peligroso, desnudo y los ataque en cuanto le quiten la mirada de encima. Gladio aún quiere darle una buena reprimenda una vez que salgan de aquí. Primero deberían conseguir esa "Arma Ancestral"…

— No lo sé Noctis. — Habla Prompto mientras bajaban con cuidado la cueva — No me agrada este tipo.

— ¿Él? — Pregunta el joven rey y luego mira hacia su miembro más nuevo, aun siendo llevado por Ignis — ¿Qué hay con él?

— Noct, ¿Viste su ala? — Preguntó — ¿Qué tal si nos ataca? ¡Ya tengo suficiente con los monstruos aquí abajo!

— ¿Y si es solo un buen tipo? — Pregunta con diversión para horror de su amigo rubio — Hey, de haber sido uno como esas cosas, ya me hubiera atacado. Tampoco se hubiera dejado ayudar…

— … Gladdy te pateará el trasero si esto resulta mal — contestó el rubio en un suspiro derrotado.

Durante el camino llegaron a notar que este hombre era extraño. El hombre volteaba a todos lados, a veces gimoteando con dolor mientras su mano toca su cabeza y guardaba crucial silencio cuando escuchaban un sonido sospechoso. Y alza la voz para alertar de los monstruos venideros, lo cual les dio tiempo de prepararse. Aunque quizás lo que más les sorprendió es que el tipo sabía usar magia, para todo lo que han enfrentado, fue conveniente que él de la nada comenzara a lanzar hechizos a los monstruos. Algunos hechizos de cura básica si alguno de ellos salía lastimado y sorprendentemente hechizos para quitar el veneno…

Lo que creyeron una carga, resultó ser útil de una manera. Pero también una intriga enorme. ¿Cómo es que puede usar magia?

Se preguntaron durante el camino, solo la Familia Real era capaz de nacer y controlar esa magia, lo que fue todavía más extraño fuera que parece tan natural de usarlo, no es algo reciente.

Ignis tuvo que detener las teorías del hombre cuando llegaron a la tumba real:

— ¡Por fin! ¿Eso significa que podemos irnos afuera? — exclamó Prompto, contento y aliviando de que hayan encontrado la tumba. Noctis ignora sus quejas, se puso en la puerta y saca su llave y abre las puertas de piedra. Estas se abrieron lentamente, para sorpresa del pelirrojo, quién observó atentamente al joven Rey…

Ignis se quedó afuera, mientras sostiene al hombre desnudo. Ambos lograron distinguir una luz proveniente, era "Las Espadas del Errante", el pelirrojo de cabello largo no tiene idea de que está pasando, pero simplemente se quedó callado…

— Esa espada se veía genial — dijo el mejor amigo del Rey — ¿Qué tal se siente?

— Igual que las otras — Respondió Noctis a su amigo — Debemos irnos — Dijo mientras miraba al de cabello más largo. Quién parece ahora inusualmente exhausto, supongo que despertar y caminar por… ¿Horas? En esta cueva con los pies descalzos era un verdadero ejercicio…

Ignis solo soltó un suspiro mientras reacomoda al hombre misterioso nuevamente. Gladio, entonces se ofreció para llevarlo. El pelirrojo dijo algo que nadie pudo entender y daba la sospecha de ser una queja.

Nadie respondió solo Gladio se lo llevó, escucharon todavía más palabras extrañas del hombre, otra vez, que nadie entiende…

Luego de unos treinta minutos de viaje a la salida, se detuvo y pareció resignado a ser llevado…


Al estar en la entrada de la cueva, Prompto fue el primero en saborear la cálida mañana de Cleinge, después de todo habían estado ahí moviéndose sin parar en un ambiente tan helado como ese. Era lógico que uno quiera saborear por una vez la calidez en la piel.

— Hey mira, que suerte. Los monstruos se han ido — Dijo el rubio.

— Por ahora. No cantes victoria todavía, debemos ir devuelta al hotel con Iris — Dijo Gladio — Y debemos todavía discutir que hacer con él — Se refirió al hombre que lleva cargando a cuestas. Él también los miró a los cuatro, frunciendo el ceño, casi cauteloso.

— Lo estás asustando Gladio — Dijo Noctis en broma, dio el primer paso al salir de la cascada. Y pronto se sintió mareado, su cabeza pinchaba de maneras dolorosas e inimaginables, su mente comenzó a mostrar imágenes rápidas y confusas, un ojo color amarillo brillante, el disco de cauthess y una región cercana de Lestallum.

— ¡Noct! ¿Estás bien? — Preguntó Prompto preocupado. El rey, con voz temblorosa contesta:

— ¿Qué era…? ¿Dónde estaba eso? — murmuró, Gladio e Ignis se acercaron de igual forma, preocupados el pelirrojo miró con confusión nuevamente y miró al chico que lo liberó.

— ¿Qué era? — Preguntó el escudo.

— Un hoyo en el suelo… algo quemándose… ¿El meteoro? — se preguntó Noctis. Los ojos de Ignis se abrieron al reconocer la descripción.

— Viste "El Disco de Cauthess"? — Noctis asintió, entre ellos se miraron. Sabiendo que tenía que hacerse ahora…

— Hay que volver a Lestallum — Gladio reafirmó su agarre con el pelirrojo.

— Sí, — respondió Prompto — tenemos que reportar a Talcott… Y ver qué hacer con el hombre desnudo pelirrojo que puede usar magia y no es de la familia real.

El pelirrojo miró al rubio antes de decir algo con ese idioma desconocido, pensaron que era similar a un "cállate". Una razón extraña para hacerlos reír. No perdieron más tiempo y regresaron al estacionamiento en donde dejaron el auto…

Afortunadamente no estaban muy lejos. Además, podrían pasar todo el rato en la caravana y darse una merecida ducha.

El primero en entrar fue Gladio y con cuidado hizo pasar al pelirrojo, detrás entraron los otros.

En las cuatro camas de la caravana, dejaron al pelirrojo en el centro. Este se acomodó la sabana que tenía encima para taparlo mejor, pero se sentía finalmente a gusto con el calor -a juzgar por su expresión-. Los cuatro miraron al tipo…

Noctis comenzó:

— Ok, ya que nadie quiere hablar. Iré yo. — él fue el primero en acercarse, el de cabello largo lo miró con cautela — Primero que nada. Hola.

El hombre no contestó, de hecho, lo miró extraño. Exacto, no lo entiende. Intentó hacer un gesto con su mano, un saludo… Los ojos del hombre parpadearon.

— Hola. Soy Noctis… — repitió, ahora señalándose a sí mismo y luego señaló al otro — ¿Y tú?

— Noct ¿Qué tal si no te entiende así? — Preguntó su amigo — Quiero decir, quizás no entiende la etiqueta o-

Genesis… — Escucharon al hombre, mirando al de cabello negro — Genesis Rhapsodos… — los cuatro se quedaron callados al escuchar su nombre.

— Bien, es un progreso — comentó — Quizás si entiende… ¿Cómo quedaste dentro del orbe?

Silencio. El hombre lo miró confundido, casi intentando procesar lo que dijo.

Es… Esfera… — repitió de manera decente, aunque no era exactamente la misma palabra, pero seguía funcionando, luego, habló en su idioma. Y una vez más, silencio…

Esto iba a ser difícil.

— Ok, ok. Tú… no digas nada — hizo un gesto para que lo dejara hablar — Por ahora, dejemos solo la base. Nuestros nombres. Como sabes, soy Noctis. Este es Prompto, Gladio, Ignis — señaló a cada uno. El pelirrojo los miró a todos, no estaba del todo convencido, de hecho, se ve desconfiado. El rey nota que sigue aceptándolo las presentaciones.

Bueno. Al menos como dijo hace un momento… Es un progreso.