Capítulo 6
"Chocobos y una visita inesperada"
Prompto fue el primero en atrapar a Genesis antes de que pudiera tocar el suelo, los demás van a verlo, aliviándose de que solo haya sido un desmayo ante toda la actividad física y mágica que tuvo que forzar para combatir contra Titan.
— ¡Oh seis! — Exclama Ardyn mientras se acercaba actuando una convincente preocupación hacia el grupo — ¿Se encuentra bien?
Noctis no tardó en mirarlo con el ceño fruncido, mientras que su consejero toma en brazos al pobre hombre pelirrojo para acomodarlo en una esquina y dejar que descanse.
— Solo se ha desmayado — dijo Ignis — Se ha forzado demasiado que el más mínimo momento de calma lo dejó inconsciente.
— Oh, santo cielo — Contestó Ardyn — Pobre cosita. Se veía tan delgado desde que lo vi. Quién hubiera pensado que sería capaz de tener tales habilidades.
— Eso no te concierne — Habló Noctis.
— ¿Qué harás con nosotros? — pregunta el consejero.
— ¿Dudas? Solo les doy un viaje seguro, junto como dije — contesta el canciller.
— Una oferta un tanto generosa — El ceño de Prompto se frunce — Para un Imperial.
— Oh, vamos — canturrea el canciller con su característica voz grave — ¿Es justo envidiar a un hombre las circunstancias de su nacimiento? — Le soltó una risa astuta, haciendo que el rubio se muerda la lengua y baje la mirada.
— Bueno, no… creo que no — el rubio bajó la cabeza, avergonzado.
— Entonces, ¿Qué haremos cuando nos deje ir? — comentó Gladio en voz baja, detrás de ellos, a unos pocos metros estaba el canciller "observando" la nada en algún punto fijo de la nave.
— Ir por el auto — contesta el joven Rey.
— No podemos dejarla desatendida por mucho tiempo — le siguió el consejero para luego levantarse para hablar con Ardyn. Genesis no se movió en todo el resto del viaje, de hecho, Prompto estaba dudando si ya estaba muerto de no ser que entre cierto tiempo toma una bocanada de aire.
— ¿Y qué haremos con él? — Señala el pistolero al pelirrojo alado.
— ¿Él? — Noctis mira al pelirrojo inconsciente — Se queda.
— Noct. No puedes estar hablando en serio — Gladio se queja.
— ¿Y qué harás al respecto? Es una decisión que he tomado desde que se lanzó para salvarme — Genesis no se movió — Debiste verlo, fue espectacular — contempló — Detuvo el puño de Titan, y de hecho, tenía fuerza suficiente para empujarlo… No sé ustedes pero sería estúpido dejarlo ahí afuera.
— Te encariñaste demasiado rápido — se queja el escudo — Apenas lleva tres días.
— Para tres días, tiene su encanto — se encoje de hombros — Verás a lo que me refiero.
Gladio iba a decir algo más cuando Ignis regresa con la noticia de que todavía hay que esperar, de ahí el escuchó soltó un suspiro para deshacerse del enojo de hace un momento.
Ahora solo quedaba esperar.
Cuando por fin los dejaron ir, estaban en la región de Duscae, aún estaban a tiempo para poder caminar un par de horas antes de que anochezca. Si no debían suponer mal debe de estar una caravana en el rancho de chocobos… Prompto no se queja a decir verdad.
En cuanto encontrar el rancho, no fue demasiado problema encontrarlo, al atardecer estaban ya ahí, el dueño, por un precio asequible los dejó usar la caravana. Y lo primero que tenían que hacer era descansar apropiadamente luego de todo lo sucedido era algo merecido. Dejaron al pelirrojo en una de las camas mientras los demás iban a las suyas, se dieron las buenas noches y por fin pudieron dormir.
(Varios días más tarde)
— Todavía no me lo creo — dijo el pistolero, Prompto, llevan varios días esperando a que el Impero les regrese su auto pero no ha pasado nada — Quiero decir, ¿no deberían ya tener nuestro auto devuelta?
— Deberíamos esperar hasta que Cindy haya preguntado a todos los garajes locales, antes de molestarnos.
— Sí alguien se hubiera quedado como le pidieron en lugar de ir a luchar contra Titan — dijo el escudo, Gladio, mirando a Genesis con cierto enojo. El solo mencionar al Arcaico y el auto supo que lo estaba culpando, bueno, en parte tiene algo de razón. Que incluso apartó la mirada en gesto avergonzado — No hay que engañarnos más, el Imperio lo tiene.
— Entonces podríamos pedirle a Ardyn que nos ayude de nuevo ¿Cierto? — dice Prompto esperanzado.
— Oh, quieres decir. El canciller imperial — contesta Gladio con tono juguetón.
— El representa un problema, no una solución — habla Ignis.
— ¿Entonces en que eso nos deja? — pregunta el rubio.
— … Varados, esperando noticias de Hammerhead — dijo el consejero.
— Mientras tanto hay que arreglárnoslas-
— ¡Miren, es Umbra! — exclama Prompto. Genesis miró al consejero.
— … ¿Quién?... — pregunta el pelirrojo, Ignis solo comenzó a caminar e hizo un gesto para que camine con él. No se niega, de hecho, se sorprende al ver que Umbra era un perro, el pelaje negro y blanco lo hace ver fuera de lugar… Además de sentir un leve poder emanando del cachorro. No era un animal común, no era tan grande como lo fue Titan pero sí lo suficientemente único para sentir curiosidad.
El perro comenzó a correr mientras Noctis lo persigue, con el grupo detrás, Genesis le pide una explicación hacia Ignis, de manera muy breve, explica la función del canino…
Todos se detienen cuando Umbra se detiene. El rey se da la vuelta cuando nota a alguien parado a unos metros a su lado, el pelirrojo la vio, sintiendo magia, fría y poderosa.
— Gentiana — Dice Noctis al verla.
— Escúchame, oh Rey de Piedra — Para el remitente de las Tormentas se abrirá el camino hacia la piedra. El oráculo fue ahí en el nombre de su Rey. — El joven abre los ojos.
— Luna… ¿En dónde está ella? — pregunta. Y fue interrumpido por Gentiana.
— Al ojo de la tormenta. Cuando se forje el pacto, el oráculo y el anillo esperarán a su rey en el muro de agua. No te desvíes del camino... — La mensajera después miró al grupo, o más bien, miró a Genesis. Esta dio unos pasos lentos… El exsoldado no mentirá en que se siente ligeramente intimidado — Entonces las palabras del Arcaico fueron ciertas... El bendecido de Minerva ha despertado de su largo letargo.
El grupo ahora mira al pelirrojo, este se sorprende de que esté hablando en su idioma natal.
— ¿Qué es todo esto? — No se contuvo, con expresión confundida y dolorosa — ¿Qué ha pasado?
— Bendecido, todo esto puede serte abrumador. Sin embargo, debes persistir. La diosa, te ha dado un don…
— ¿Pero por qué? ¿Qué ha sucedido? ¿Shinra?¿Midgar? ¿Cuánto tiempo he estado dormido?
— No soy yo para responder. Te recordamos. Algunos perdonaron tus pecados, otros no. Si buscas respuestas, habla con tu viejo compañero… — la mujer puso una mano, fría pero cariñosa sobre la mejilla huesuda del pelirrojo, él parpadeo y Gentiana ya no está.
Solo la mirada sorprendida del grupo, incluso el cachorro lo mira con curiosidad.
— ¿Qué… fue… eso? — pregunta Prompto.
— Una mensajera, un espíritu fiel a su oráculo — Comentó Ignis, siendo el primero en salir de su estupefacción.
— Ah… ¿de verdad? — Prompto no lo veía del todo creíble — ¿Y que tiene que ver él? — El grupo mira al pelirrojo, quién se veía desconcertado, nadie, ni siquiera él sabe que acaba de pasar.
— No… tengo idea — contestó el consejero — Hasta ahora solamente los dioses se han comunicado con su rey, nunca he visto que hablen con alguien más.
— ¿Eso significa… que Genesis es de la realeza? — Prompto llegó a esa conclusión luego de esas palabras — ¿Es un hermano perdido?
— ¿No será más bien por la magia? — pregunta Noctis cuando escucha la teoría de prompto — Tiene magia como la familia, no creo que sea un familiar exiliado o abandonado, — como Genesis se acercó a los chocobos, los cuales estos comenzaron a tomarle demasiado cariño apenas se acercó a ellos. Incluso llegando a jugar con su cabello — Su magia se siente similar a la de los dioses.
— ¿Entonces es un Dios? — pregunta Prompto.
— ¿Tampoco? — se preguntó el Rey, para confusión de su mejor amigo — ¡No me mires así, yo tampoco tengo idea!
— Sí, pero fuiste tú quien lo despertó — dijo Gladio.
Noctis iba a replicar algo cuando escucha los chillidos de los chocobos, los cuales todos estaban rodeando a Genesis y este estaba comenzando a impacientarse:
— Será mejor que nos movamos — dijo él — Rentaremos unos chocobos para ir a donde está el Fulguriano — El grupo asintió. Noctis escuchó una voz dentro de su cabeza:
"Solo para el Rey escucha esta voz"
"Al seguir las palabras, sigues el camino elegido.
Uniendo el cielo y la tierra golpea, la Luz efímera pero eterna de la Tormenta.
A la luz debe ir el rey"
Antes de avanzar y apartar a los animales del pobre hombre atormentado, Gladio no perdió la oportunidad de bromear sobre ello, para confusión del pelirrojo. El dueño, les dio permiso de llevarse unas cuantas aves y hacer su camino más rápido, la tormenta comenzó a caer sobre sus cabezas, el pistolero se queja de su cabello…
Genesis volvió a sentir ese tirón en la magia, no fue tan doloroso como el de Titan, este se sentía más una invitación que una batalla como tal, al mirar al cielo pudo ver los rayos caer en un mismo lugar.
El exsoldado Shinra pensó:
"¿Si no es ella quién me dará respuestas? ¿Quién lo hará entonces? ¿Mi viejo compañero? ¿Alguien de mis antiguos amigos sobrevivió? ¿Zack está vivo en alguna parte?"
Tenía ya demasiadas dudas desde la pelea de Titan y al aparecer irán en aumento si no pregunta al muchacho o al grupo.
Definitivamente iba a preguntarle a Noctis después de terminar con esto.
