Capítulo 9

"BUST-A-BASE"


El mago se quedó dormido en algún punto de la cena, lo cual dio a entender que la magia que ha estado utilizando lo ha dejado completamente drenado. Su plato estaba vacío afortunadamente, Ignis odiaría ver como una buena comida se desperdicia de esa manera. Gladio lo mete a la tienda, este no se mueve, ni se queja, era como ver un segundo Noctis con cabello pelirrojo.

Lo dejó dormir en la esquina mientras los demás toman su tiempo para tener sus propias reflexiones…

Gladio, aunque no lo quiera admitir, se ha estado ablandando con Genesis, Prompto ya estaba prácticamente enganchado aunque incomoda que haya silencio de la nada, Ignis simplemente sigue preocupándose como la mamá chocobo que es.

Noctis por su parte, le dio un poco que pensar ante la charla del "pasado", los dioses no fueron prácticamente… Bueno "Dioses" toda la vida, en la antigüedad fueron "Invocaciones" como suele llamar él. El poder de crear terremotos como Titan o crear tormentas como Ramuh, incluyendo el dato de que había más de ellos era todavía un plus.

Dioses que alguna vez fueron manejables y completamente obedientes y serviciales.

Seis… Eso fue mucho para asimilar.

Más tarde todos fueron a dormir, un poco apretados en la tienda debido a la persona extra dentro, pero de alguna manera lograron acomodarse, sin embargo, al apagar la luz de la tienda, el consejero del rey fue el primero en darse cuenta de algo bastante peculiar -y espeluznante según Prompto- en el pelirrojo.

Notaron como algo estaba brillando, entonces al voltearlo notan un par de puntos brillando sobre los parpados del pelirrojo, encendieron la luz de nuevo, ese brillo ya no está, vuelve a apagar la luz de nuevo, los puntos brillantes volvieron nuevamente, se movían levemente entre el sueño. Extraño. Extrañamente divertido…

— Tengo que tomarle una foto — dice Prompto, saca su teléfono y pone su cámara en modo nocturno y la toma. Ahora finalmente se van a dormir.


A la mañana siguiente, Noctis se despertó, notando como el pelirrojo sigue estando descansando en la tienda mientras que los demás ya estaban preparados para su próximo movimiento.

El joven rey con una mano toma el hombro ajeno y comienza a sacudirlo, este gruñe, y se hace mucho más pequeño con su cuerpo. El de cabello negro hace el mismo movimiento, mucho más fuerte, Genesis aleja su mano con un manotazo y vuelve a dormir…

Déjame dormir — dice él.

— Vamos, él único que puede dormir más de 10 horas, soy yo — dice Noctis — Despierta Genesis.

Angeal, déjame en paz — contesta nuevamente entre sueños, el joven de cabello negro pincha ese nombre en su mente por si acaso, lo mueve una vez más y por fin consigue que finalmente se despierte. Este gruñe malhumorado, sin embargo, se calma al ver a Noctis.

— Buenos días, Genesis — dijo el joven rey a su amigo — ¿Cómo dormiste?

— … Buenos, días… Dormí… Solo… Dormí — dice.

— Te escuché mencionar un nombre — dijo el otro — Me llamaste "Angeal" ¿Quién era? — Se sorprendió al ver como el pelirrojo se tensó al escuchar ese nombre, mirándolo casi aterrorizado de que supiera sobre ello — ¿Era un amigo?... No tienes porqué responder a ello si no te incomoda, pero, me gustaría conocer más de ti en otra ocasión ¿Sabes?

— Lo… sé — dice finalmente, jugando con su cabello y cepillarlo — Era… Mi mejor amigo…

— Ya veo… — El joven rey le da una suave palmada para calmarlo — Hey, recuerda que iremos al ver esa base imperial y los demás están esperándonos ¿Está bien? — El otro asintió para luego tomar sus botas y ponérselas mientras que Noctis sale de la tienda.

— Miren, la bella durmiente finalmente ha despertado — dice el escudo del Rey con una ligera sonrisa — Te tomó un tiempo.

— Es que parece que alguien me quiere robar mi puesto — responde el joven de cabello negro mientras ve a Genesis salir de la tienda de acampar, entendiendo el mensaje, Prompto se ríe de ello mientras el pelirrojo se mira confundido.

— Bueno ya que todos han despertado, — comienza el consejero — no estamos muy lejos de la base, lo cual no será necesario utilizar chocobos. — Hablando de ellos, estos se fueron a pastar mientras tanto, como un descanso de regalo por lo que han hecho durante el juicio de Ramuh — Genesis si te sientes en buenas condiciones, será bueno comenzar ahora.

Genesis no ha desayunado, por supuesto, sin embargo… él habiendo sido un soldado de Elite, la comida era su menor preocupación debido al mako en su sistema, que lo mantiene sano hasta una semana o dos (si proporciona bien sus raciones) cuando de verdad necesite comer.

A la mierda, solo iban a la base imperial. El hombre alado asiente al consejero y este le devuelve el gesto, ahora todos ya de acuerdo, comienzan a trotar hacia dicho lugar.


En el camino no tan largo Genesis tuvo tiempo para apreciar el lugar, Duscae, como llaman ellos, era sinceramente hermoso. Incluso se puede ver el Disco de Cauthess a la distancia donde peleo contra Titán y un volcán más allá al horizonte.

— Cindy es la chica más dulce que hay — dice Prompto de la nada. Genesis lo miró, Gladio resopla.

— Aquí vamos de nuevo — dice él mientras trata de llamar en su teléfono.

— Haciendo todo lo que puede para ayudarnos estos dos días… Estoy seguro de que tiene mejores cosas que hacer.

— Todo por nuestra perdida causa. — dijo Noctis mientras esquiva un grupo inofensivo de Garulas y Garulets que pastaban — Ahora me siento mal por haber rechazado el carro de cortesía.

— Un auto de cortesía no es la Regalia — contesta Ignis repentinamente.

— Se sentiría como engañar — dice Prompto, el hombre alado no entiende por qué tanto cariño por un auto, quiero decir, es un buen modelo clásico, elegante, pero fuera de ello. Simplemente no llega a comprenderlo. Escuchó nuevamente a Gladio murmurar algo sobre su hermana quien no contesta las llamadas, sin embargo tuvieron que detener la conversación una vez que llegan.

Genesis llegó a notar luces en rojo. ¿Era una barrera? No, no parece serlo. ¿Solo serán efectos de esa piedra roja brillante en la torre?

— Esto es una fortaleza — dice Noctis una vez que estaban cerca de la entrada.

— Sí, una Porta-Fortaleza. Aunque esas paredes no parecen muy "Portátiles" — comenta Gladio, el hombre alado mira por los lugares y agudiza su sentido del oído, es extraño que nadie haya salido para atacarlos siendo lo cerca que estaban.

— Son restos de la Antigua Guerra, el ejército imperial se ha validado de la protección adicional. La entrada no será sencilla — comenta Ignis — Será mejor que nos vayamos antes de que el imperio sepa que estamos aquí. Hay un lugar más cercano donde podemos acampar y pensar en una estrategia.

Todos asienten y regresan. El consejero se toma la molestia de darle un desayuno finalmente al pelirrojo…


Al anochecer, todos nuevamente estaban en una fogata, con sus sillas alineadas frente a Ignis, quien este, estaba de pie listo para dar su idea.

Los cuatro restantes se sentaron:

— ¿Entonces, algunas ideas brillante, Ignis? — dijo Noctis para comenzar.

— Una oscura, por así decirlo. Un asalto frontal nos dejaría expuestos — Responde el de lentes — pero si nos movemos al amparo de la noche, podríamos infiltrarnos en la base sin ser notados. Por eso, Genesis… Podrá sonar atrevido y sin embargo, por las circunstancias podrías ser de ayuda aquí.

El pelirrojo se endereza ante la sugerencia.

— Puedes volar. Sería de ayuda si puedes analizar cómo es la base por dentro, que nos espera ahí dentro y localizar La Regalia, así podremos tener una infiltración mucho más eficaz — dice el de lentes, Genesis le tomó un tiempo para procesar toda la sentencia, mientras tanto, Noctis entre su Arminger sacó una libreta y un plumón. Estos fueron entregados al hombre alado.

— Te servirán para trazar un mapa — dijo el joven rey. El otro lo mira sorprendido, bueno, todo tiene sentido, una vista aérea les conviene para recuperar el auto, además para evitar que alguno de ellos termine muerto o capturado…

— Puede… tardar… un poco — dice Genesis, para el poco tiempo que tienen para poder actuar, sin embargo, Gladio lo calma y presume que Ignis es un estratega veloz y capaz. Con eso, el hombre alado no perdió tiempo más, se levanta y se aleja hasta el borde de la roca donde acampan. Se estiró los casi inexistentes músculos de su cuerpo para luego soltar un suspiro…

Noctis perdió el aliento al ver como dicha ala sale de su espalda, negra, chueca pero enorme e impresionante. Las plumas negras sobrantes se soltaron, sacude su extremidad plumada y ahora se alza en su punto más alto y con un poderoso aleteo, Genesis salió disparado al aire a gran velocidad. En el cielo y la apenas visible luz de las estrellas ve como abre una vez más su ala para irse volando hacia la fortaleza.


Una hora más tarde, el pelirrojo alado aterrizó cerca del campamento, para luego venir corriendo hasta acá, mostrando un plano medianamente detallado de la fortaleza.

— Listo. Tomó un tiempo… Volar y… Dibujar, es difícil. — dice, se podía notar en algunas líneas tambaleantes en la libreta, pero sinceramente, era razonable pero también era bastante completo el mapa, algunos bocetos de maquinaria y señalando puntos donde vigilan soldados. Si esto es lo que mostraba adentro entonces Ignis ya tiene con qué pensar para la infiltración.

— Muchas gracias — dijo el consejero tomando el mapa — Los demás, será mejor que vayan preparándose para cuando sea el momento. Necesito pensar nuestra ruta. — Los tres asintieron, el hombre pelirrojo guarda su ala una vez más, las plumas negras revolotearon alrededor y fueron llevadas al viento fresco de la noche para desaparecer en el pasto alto, nadie las notará, pensó el joven Rey mientras tomaba una de las plumas para arrojarla al fuego.

Prompto comenzó a darle un mantenimiento rápido a su pistola y ametralladora, Gladio prepara su espada mientras que Noctis da un rápido mantenimiento a su espada con motor, Genesis por su parte comienza a preparar hechizos para cada uno y a sí mismo. Barrera, Regeneración y Barrera Mágica por si acaso.

Entonces, el escudo mira la dedicación del hombre alado con su magia, tenía aún muchas dudas sobre él y su pasado. No cualquiera haría que Noctis se encariñara con tanta rapidez como lo hizo este. Era extraño. Los sigue sin cuestionar, aunque ni siquiera sabía que hay una guerra, pero aún así tiene ojos de un guerrero experimentado.

— Hey — Llama Gladio, todos lo voltean a ver, sin embargo, él solo mira al pelirrojo — ¿Sabes usar una espada?

— … ¿Espada?... — pregunta él, luego mira la espada ancha del Escudo.

— ¿Sabes usar una? — pregunta nuevamente, levantándose — Noct, dale una espada.

— ¿Perdón?

— Hay algo que quiero probar — dice él, Genesis se levanta también. Viendo al más alto lo estaba mirando de manera más analítica, intentando descifrar algo, oh.

— Noctis… — dice el pelirrojo — ¿Una Rapier? ¿Espada larga? — Ahora prompto estaba sin palabras, ambos hombre se miran, el joven Rey les da una mirada a ambos, la seriedad de Gladio ante el nuevo integrante, haciendo que ceda ante la petición, entonces iba a darle una espada cuando de repente el consejero habla.

— No vamos a pelear ahora — los interrumpe Ignis — Nuestro objetivo ahora es recuperar La Regalia — se ajusta los lentes — Los ruidos van alertar a las tropas y aún no hemos empezado. Así que como adultos responsables, hay que mantenernos al margen, muy bien, tengo un plan y debemos repasarlo antes de poner todo en marcha…

Gladio mira al hombre alado, quien este asiente ante la orden.

— Esto es lo que haremos — dice Ignis, mostrando el mapa.

Nuestra meta es la Regalia — El equipo espera escondido en un almacén al aire libre a unos pocos metros de la fortaleza — Lo último que necesitamos es comprometer a una completa milicia. Eviten cualquier detección a toda costa.

— Entrar y salir antes que amanezca, entonces… — Gladio responde.

— Así es. Incluso si eso significa dejar la tarea sin terminar, nos retiraremos antes de que nos quedemos más de lo debido — comentó Ignis. El grupo se mantuvo agachado mientras ven los tanques aparecer, Genesis miró con curiosidad dichas maquinas — Síganme, callados y atentos…

Lo siguieron, poniéndose en posición detrás de unas cajas. Debido a la oscuridad, nadie los iba a ver, un soldado Magitek pasó al lado suyo, el pelirrojo tuvo que usar lentes oscuros ya que según Ignis, sus ojos verdes resaltan demasiado.

— A mi señal, todos juntos. Hasta entonces, mantengan posición… Tres — la luz que hace de vigilancia nocturna se movió — Dos… — otro soldado Magitek sigue su ruta de patrullaje — Uno… — El que quedó se dio la vuelta — Ahora. — Noctis hizo un Warp-kill al guardia, rápido, simple y silencioso. Rápidamente se esconde de la luz y cuando se va mata al segundo guardia para adentrarse a la base…

Nadie vio nada… Perfecto. Ahora a recuperar el auto. El consejero los hace detenerse para vigilar, Genesis escuchó algo acercándose, entonces apuró a todos a que se escondieran nuevamente debajo de un contenedor y llegaron a notar como un robot se acerca hacia su posición, se agacharon otro poco más para no ser vistos, luego, Noctis alza la cabeza cuando el robot se va y ve a un grupo de soldados acercándose.

— Se ha ido — Dice el rey, refiriéndose al robot.

— Una armadura Magitek — dice Ignis.

— Huh, no quisiera entrometerme con uno de esos — dice Gladio, luego siguen moviéndose.

— No deberíamos si seguimos en las sombras — dice el consejero. Se esconden nuevamente, el de lentes avisa a su rey — Apunta al punto ciego. Un golpe, una muerte.

— Quiero… ayudar… — Dice Genesis, Gladio es el primero en dirigir su atención — Noctis, tú ve… por ese… — señala al de la derecha — Ese… Es mío — Señala al de la izquierda, luego, alza la cabeza ligeramente — Hay, tres… Lo haré… — cuenta en silencio con sus dedos. 3… 2… 1… ¡Ahora!

Noctis hace un warp-kill y mata a su guardia. Genesis, toma por detrás al suyo, lo inmoviliza y le rompe el cuello. Un tronido se oyó entre ellos, para que después el guardia se disolviera en un montón de charco viscoso, luego, al lado de ellos se escuchó una cuchillada, fue la espada mágica roja, esa... El otro guardia cayó y se desvanece en las sombras…

A Genesis no le dio muy buena espina.

Noctis desactiva la barrera de seguridad, Prompto pregunta al ver la torre que emanaba un rayo luminoso de color rojo.

— ¿Esa cosa está dando energía a esta base?

— Un generador Magitek de alguna descripción. Explicaría porqué los soldados son inusualmente fuertes.

— Yo digo que la destruyamos, ahorraría el ir a escondidas — dice Gladio.

— El riesgo es muy alto. Encontrar la Regalia viene primero — le responde Ignis, luego se pone en alerta una vez más — No hagan ruido… o alertarán al enemigo — otro grupo de soldados se dividió, cada uno en un lugar distinto, Noctis esperó a que uno estuviera distraído, el pelirrojo, con rapidez y silencio se acerca a otro guardia y lo elimina. Fueron seis esta vez.

El consejero desactiva la barrera y se adentraron a una nueva zona. Ahí el grupo logró distinguir el auto:

— Ahí está nuestra vieja chica — dice Noctis.

— Un verdadero espectáculo para ojos adoloridos — Dice Prompto, contento de encontrarla.

— Y nada peor para su tiempo en manos imperiales — Dice Ignis, luego, algo se mueve, Genesis es el primero en lanzar su espada hacia esa dirección, siendo que fue una armadura Magitek. Los demás sacaron sus armas, viendo que no tienen otra opción más que pelear. El hombre alado les da una nueva barrera y así combatir sin recibir mucho daño. Entonces, la batalla comienza.

Gladio y Noctis comienzan con un ataque frontal, Genesis crea misiles de hielo y son arrojados a gran velocidad contra esta desde atrás, la maquina se da la vuelta para que luego Prompto con su ametralladora dispara a las piernas de la armadura.

Iggy apunta a varios lugares específicos de las piernas, Noctis entonces utiliza un ataque en cadena a dichos objetivos. Mientras que el pelirrojo lanza un Thundara hacia el robot.

— Ya no tiene mucha más vida — dice Gladio, Noctis responde:

— Terminemos con esto.

— ¡Sin piedad!

— Con gusto

Noctis dio el golpe final a la cabeza de la armadura, esta cae, inactiva al suelo y los rayos chispean, el grupo, el pelirrojo los aleja al escuchar el pitido viniendo, haciendo que unos segundos más tarde explote. Pronto los soldados restantes del lugar fueron alertados y al darse cuenta de nuestros héroes, comienza una nueva batalla.

Gladio entonces le pide a su rey:

— ¡Noct! ¡Dale una espada! — dice el escudo mientras ataca. Genesis usa un hechizo de hielo para que atrape los pies de las tropas y no puedan moverse, Iggy tomó esa oportunidad para atacar a los que fueron congelados, Prompto toma una foto de Genesis lanzando una bola de fuego hacia otro grupo.

Cuando no hubo más, el consejero sugiere:

— Destruiremos el generador y a los enemigos del área. Noctis, pon tus esfuerzos en el generador, hay una oportunidad que al hacerlo debilite a las MT's.

— ¿No más sigilo? — Pregunta el Rey.

— Ya fuimos expuestos. Hay que seguir.

— ¡Sí señor! — Exclama Prompto, contento, puede moverse libremente ahora.

— ¡Hey, tú! ¡Rojito! — dice Gladio, Genesis se voltea, confundido y posiblemente ofendido por como lo acaba de llamar — ¿No quieres pelear? ¡Entonces toma! — De su Arminger saca una espada de Noctis, una Broadsword. El otro, la atrapa del mango y rápidamente la califica. Es algo robusta y corta para su gusto, no era pesada como creyó a pesar de su forma… Es eso o simplemente ya tiene tanto mako que no lo siente.

— Por ahora… Funciona… — dice el pelirrojo — Y no… me llames así.

Con eso, los cinco se dirigieron al generador. El de lentes les dijo que ya debían contenerse al pelear, después de todo, el caos desbalancea a los enemigos, y así lo hicieron, ahí Genesis fue -nuevamente- el primero en ir contra las tropas… Gladio estaba sorprendido, su juego de pies tan limpio, su forma de tomar su espada y la inclusión de magia lo hizo más entretenido de ver. Luego una de las armaduras se activó e iba tras ellos, sin embargo, el hombre alado, de un solo corte parte a la mitad la armadura y explota.

Al llegar al generador, otra armadura Magitek mucho más grande se activó y los soldados restantes comenzaron a atacar, el mago del grupo lanza unas nuevas barreras ante el peligro inminente.

Los cinco pelearon ferozmente, Ignis lanzando sus dagas a tres soldados, Noctis y de ellos, Gladio y Genesis atacan las piernas de la armadura mientras que Prompto carga su metralleta hacia los soldados que estaban disparando desde las alturas. El pelirrojo al ver otro grupo de soldados viniendo, lanza una poderosa bola de fuego a uno de los barriles, suponiendo que tienen un liquido inflamable, esta explota y las tropas son derrotadas fácilmente.

Noctis entonces presiente, algo, una magia antigua llamando, el mira su marca. La marca del fulguriano que lo llama. EL joven Rey no lo duda dos veces y llama a Ramuh…

Genesis fue el primero en sentir el tirón de magia, para cuando mira hacia arriba una mano gigante toma a Noctis para protegerlo.

¡Ramuh! — grita el pelirrojo, Gladio, Prompto e Ignis dirigen su mirada hacia el dios de la tormenta, el ver como prepara su bastón con rayos supo que debería venir, saca su ala, con rapidez toma al consejero y al pistolero de la cintura mientras que el escudo se agarra de su tobillo con fuerza mientras sol elevados al aire para evitar el golpe inminente. Ramuh en el ultimo segundo mira al pelirrojo y lanza su bastón hacia el generador. Un enorme estallido de truenos y rayos destruyen todo el lugar, el sonido fue tal que hizo zumbar los oídos de todos. Especialmente a Genesis por sus oídos mejorados…

El Fulguriano luego de que todo pasa, el dios baja con cuidado al rey, Genesis hace lo mismo por los chicos, siendo el primero Gladio, segundo Ignis, al ultimo Prompto… Todos miraron la destrucción que acaba de hacer el ser todo poderoso de las tormentas, sin embargo el hombre alado no escuchó nada de lo que estaban diciendo, solo mira al dios que tenía enfrente… Es esa misma mirada que tenía cuando el Rey hacía su juicio en Fociaugh Hollow…

La mirada juzgadora, en el poco tiempo que tenía Ramuh, este sonrió suavemente cual dulce anciano e hizo una reverencia antes de desaparecer lentamente en luces purpuras.

Eso fue… ¿Una aprobación? ¿Un perdón? ¿De qué lo estaba aprobando? ¿Esto fue una prueba para él? ¿Sabía de su pasado? ¿Esa mujer espíritu le ha dicho algo?

Una vez que se va, los rayos del amanecer hacen acto de presencia. El grupo festeja sobre su victoria, sin embargo se detienen abruptamente cuando ven que Genesis aún sigue volando mirando hacia donde se fue el dios.

— ¿Genesis? — Lo llama Noctis, este sale de su tren de pensamientos para bajar a tierra nuevamente, el ala se extendió para estirarse — ¿Pasó algo?

— … No… Solo Ramuh — dice mientras da una ultima mirada hacia la destrucción que hizo el dios.

— El poder de los dioses es increíble — dice Noctis de acuerdo.

— Fue genial destruir la fortaleza. Podríamos llamar a estas operaciones "Destroza bases". Vemos una base, entramos y lo destrozamos, ¡Destroza bases! ¡Y Como sea, lo nombraré así porque me gusta!

— Paso… — dice Noctis, obviamente no emocionado.

— Parece un poco flojo — dice Ignis mientras caminan de regreso a donde fue encontrada La Regalia.

— ¿Por qué no ir por algo un poco más épico? — Dice el escudo.

— Porque lo pensé primero, así que ese es el nombre, "Destroza bases", acostúmbrate — le responde Prompto, luego mira al hombre alado — ¡Hey, Genesis! ¿Verdad que "destroza bases" es genial? — Este lo mira, entre el silencio lo piensa y responde:

— Me gusta — dice para darle gusto al rubio con pecas, este grita de alegría y pone un brazo sobre el cuello del pelirrojo con familiaridad. Le recordó a Zack, aunque más en sus era como 2da Clase.

— ¡Wo-hoo! ¡Genial! ¡Eres el mejor Genesis!

— Lo sé, cachorro — dijo entre las risas, Prompto dejó de reír y lo mira confundido. El otro, al darse cuenta de su error pronto se corrige — ¡Quiero decir Prompto! ¡Prompto, claro! ¡Sí! — Pudo escuchar un resoplido del grupo ante el apodo, haciendo que ahora se queje el rubio y como no lo dejarán en paz, se disculpó como pudo por ello.

— ¿Saben qué? — dice el pistolero — Solo vamos por nuestra chica.

— Por supuesto, cachorrito — dice Ignis y revuelve los cabellos alborotados del "nombrado". Al llegar a la Regalia, tanto el hombre alado como el pistolero se dan la vuelta.

— Ah… ¿Chicos? — llama, haciendo que ahora todos dirijan su atención a la persona que se acerca a ellos, llevaba un uniforme mayoritariamente blanco, con ciertos toques de negro, cabello rubio platino recogido hacia atrás, ojos de diferente color, uno morado y otro azul, además en su brazo izquierdo hay una… ¿Prótesis de metal? Mientras que en su derecha tiene una espada, estilo Rapier.

— Ha pasado mucho tiempo, Noctis — dijo el ser misterioso.

— Has conseguido la Bendición de la Tormenta — Ravus, como llamó Noctis, tanto Ignis como Gladio se pusieron al frente para proteger al Rey, de pronto, Ravus apunta con su espada a la garganta de Noctis — Y aún así, no sabes de las consecuencias. — avanza un par de pasos, seguido del rey quien da un par de pasos atrás.

— Cuida tu lengua- — intentó decir el escudo, pero pronto el hombre tiene su espada a unos pocos centímetros de cortar la cabeza de Gladio, Genesis formó varias espadas rojas alrededor del hombre de blanco, Ignis e Prompto ya iban a sacar sus armas cuando este vuelve a decir.

— Quietos… Todos ustedes — levanta su mano, especialmente mirando al pelirrojo alado.

— Esto… no es bueno — susurra Prompto. Ravus monologa una vieja historia:

— Heredero de la corona como ningún otro... Sean testigo de su esplendor y gloria. Todos alaben al Rey Elegido... — Dirige su mirada nuevamente en Noctis, una mirada de odio frío y vengativo, fue el turno del Rey para hablar.

— Muy alto y poderoso para una rata imperial. ¡Sirviendo al enemigo para cazar a Luna! — la mano metálica toma el cuello del joven Rey.

— ¡Yo no sirvo, yo ordeno! — lo empujó hacia atrás para soltarlo, ahora Gladio se interpuso e ignis delante él, Genesis miró todo en confusión ¿Quién era este hombre? ¿Porqué acaba de hacer eso? ¿Qué le pasó a su brazo? — El Escudo jurado del Rey.

— Será mejor que lo creas — Dice Gladio seriamente, enderezando más su espalda, mostrando su superioridad ante Ravus, quien solo se ve ¿Decepcionado?

— Un escudo débil solo protege nada — ataca a Gladio, el escudo invoca su espada gigante para protegerse, funcionó pero por un par de segundos cuando siente que la fuerza de Ravus aumenta y hace retrocederle, el hombre más grande hace un lado su ataque aunque no le dio tiempo para reaccionar al codazo del de blanco.

El golpe fue tan fuerte que le sacó volando hasta el auto.

— ¡Gladio! — Exclama Noctis mientras que Prompto es quien va a revisarlo, Genesis del enojo, sus ojos brillaron en un verde brillante y pronto invoca sus espadas mágicas alrededor de él — ¿Así va a ser?... — Noctis se pone a la derecha del hombre alado, muy molesto por lo hecho a su querido amigo, sacando sus armas reales — ¡Hagámoslo entonces!

Ravus los mira a ambos, principalmente al hombre de una ala, sin embargo, todavía tiene cuentas pendientes con el joven rey:

— Debería el Elegido caer, ese también es su destino — dice el rubio.

Genesis aprieta el mango de su espada en la mano derecha, mientras que en la izquierda, sigue en alto su brazo, luego, todos escuchan a alguien llegar en un peculiar sonido. El pelirrojo reconoce esa presencia, entonces, no tardó en redirigir su ataque al recién llegado:

— Yo digo que es- ¡WOAH! — Ardyn, el canciller, se agacha mientras las espadas chocan contra el suelo detrás suyo y explotan en conjunto, el canciller, dramáticamente pone una mano en su pecho y finge (muy bien) estar asustado de muerte — ¡Eso- casi me mata, tú-! ¡Lunático!

El hombre alado no cambió de expresión, solo lo miró con el ceño fruncido, lo sabe Ardyn. Este siguió con su teatro de seguir asustado:

— Su alteza, ¿necesita una mano? — pregunta, ahora calmándose del susto (otra vez, fingido).

— No viniendo de ti — responde de manera cortante mientras guarda sus armas nuevamente en el Arminger.

— Oh, pero he venido aquí para ayudar — Su voz vuelve a ser más tranquila y profunda.

— ¿Y como es eso? — pregunta Ignis, no confiado del canciller.

— Al llevarme la armada

— ¿Esperas que creamos eso? — dice Gladio desconfiado de igual manera.

— La próxima vez que nos veamos, será al cruzar los mares — dice el pelirrojo más oscuro — Solo pasa que tenemos asuntos propios con la Deidad Tutelar ¿No es así? — El canciller da un paso a Noctis — Que le vaya bien. Su majestad, y tenga buen viaje. Y ah- dígale a su… "querido amigo" que no vuelva a darme esos sustos.

El joven rey da una mirada a Genesis a su lado, quién este, no parece arrepentido de su decisión, de hecho, parece mucho más enojado por haber fallado.

— No prometo nada. Canciller, el es nuevo — dice el joven Rey, sin embargo, fue suficiente para que Ardyn asintiera, luego ambos hombre, Ravus y Ardyn se retiran.

Una vez ya lejos Prompto habla:

— ¿Ustedes lo conocen, chicos?

— Ravus Nox Fleuret. Hijo mayor de Tenebrae…y hermano mayor de Lady Lunafreya — aclara el consejero, Noctis frunce el ceño — Hablaremos más tarde ello, una vez que estemos fuera de esta base Imperial. Y Genesis, no vuelvas a hacer eso…

— … Fue un desliz — contestó, mirando hacia otro lado. La verdad es que no, no lo fue.

— Solo hay que irnos… — Dice Gladio, los demás asintieron mientras toman el auto y quitan sus restricciones, para por fin comenzar a conducir fuera del lugar.


Cuando el auto se va, tanto Ravus como Ardyn observaron de manera sigilosa al grupo mientras van alejándose en la carretera, el comandante mira al canciller:

— Apesta a Magia… — dice Ardyn de repente — Cuando lo vi Lestallum eso es lo que pensé, antigua y poderosa magia en un cuerpo tan frágil… Apesta a magia de los dioses.

— ¿No es un familiar lejano de los Lucis Caelum? — pregunta el comandante.

— Si lo fuera ¿Crees que no me daría cuenta? — dice el canciller — Esa ala, él, ya no es humano por más que quiera parecerlo…

— ¿Entonces es un dios? ¿Qué hace un dios ayudando activamente al Elegido? ¿No se supone que los dioses imparciales?

— ¡No lo sé! ¡Si tuviera la respuesta todo sería más sencillo! — exclama el pelirrojo — Dios o no, eso no importa, nada va a cambiar la profecía.

Ninguno de los dos habló, simplemente se quedaron en silencio uno a otro… Entonces, Ravus mira al canciller de manera discreta ante la idea (probablemente) más loca que haya tenido. El otro lo mira de regreso:

— ¿Y si es tuyo? — dice el hombre, si Ardyn tuviera una bebida ya la habría escupido — Tiene magia, sus espadas son rojas, un ala, probablemente sea un Daemon. Y lo más obvio, es pelirrojo como tú.

Ardyn lo mira incrédulo ¿Ese hombre? ¿Su hijo? ¿Otro Lucis Caelum?

— ¡¿PERDÓNEME?! — exclama exageradamente.

— Solo lo pensé.

— ¡Y es el pensamiento más tonto que he oído en toda mi vida, Comandante!

— Uno nunca sabe Canciller, siempre hay rumores sobre usted.

Una nave imperial llega a recogerlos, mientras se queja que no hay posibilidad que ese muchacho Genesis sea suyo.