Capítulo 11

"Infiltración Imperial"


En los varios días que siguieron de este, se han hecho muchas cosas, entre ellas, los vehículos y pertenencias para llevar hasta allá, seguido de que Ignis estaba dando clases para Genesis, para el consejero fue increíble ver lo rápido que ha progresado, además Iris y Talcott, con mucha precaución y con el gil que tienen ahorrado quieren llevarlo de compras. Principalmente Iris ya que se está hartando de ver la misma ropa todos los días… Bueno, no la pueden culpar por querer obtener nueva ropa…

Y cuando regresaron ya tenían al menos tres pares de camisas (en diferentes colores), pantalones, incluso unas de ligas para atar su increíblemente largo. Otra cosa que ha sucedido fue que Genesis no conoce acerca del Arminger, incluso para los estándares normales dentro del reino, era extraño, ¿nunca ha escuchado de ello? Pero él es un usuario de magia (no relacionado con su familia pero cerca) ¿Cómo no iba a tener conocimiento de este poder? Y sin embargo, es capaz de convocar espadas como si fuera un Arminger normal…

Por lo que, Ignis, -mientras los demás ya tenían casi todo listo para irse-, le explica con detalle acerca de este poder, ver su cara de fascinación y curiosidad fue oro puro para él, era divertido verlo hacer preguntas cual niño pequeño. Por supuesto, las responde todas por absurdas que sonaran.

Genesis pidió aprender ese poder, sin embargo, no lo permitieron ya que no era un miembro de su sequito, además no estaban seguros si sería buena idea, o al menos hasta que estuvieran completamente seguros.

Con eso lo calmaron. En un par de días más ya podrían por fin irse a Caem, mientras tanto, Iris le enseñó a combinar la ropa que compraron: Genesis ahora está usando una camisa manga larga de color rojo oscuro con cuello de tortuga, pantalones chándal combinados con sus botas militares negras. Su cabello ahora está recogido en una coleta baja mientras que en el frente, la Amicitia menor, acomodó su cabello en una especie de fleco hacia un lado y lo sostiene con un broche que tenía de sobra.

— ¡Uff! Peinar un cabello tan largo como este fue un reto — ella finge secarse el sudor de su frente — Pero… ¿Qué piensan ustedes, chicos? — El pelirrojo se ve levemente nervioso, incluso viéndose así mismo con las ropas, aunque, también luce un poco reconfortado, como si hubiera encontrado una especie de calma al usar sus colores — No sabía que a Genesis le gustaba el rojo, así que lo quise complacer.

El grupo mira de pies a cabeza al pelirrojo. Prompto es el primero en sonreír:

— ¡Wow amigo! ¡Iris hiciste un trabajo fenomenal! — Ignis es el siguiente en sonreír.

— Bueno, para ser solo un par de pantalones y camiseta, se ve cómodo y libre para variar — dice — Al menos, no batallará con los pantalones de Prompto.

— Se te ve bien, Genesis — dice Noctis mientras se acerca para darle un leve empuje amistoso a su lado — Incluso el cabello se ve genial. Gracias Iris. — la chica se sonroja levemente pero sonríe ante el cumplido.

— Oh Noct, no fue mucho la verdad.

— No está mal — dice Gladio finalmente — Finalmente nos deshicimos de la camisa emo de nuestro príncipe.

— ¡HEY! — exclama Noctis — ¡Ese diseño es mi favorito! — Se ríen, incluso Genesis ante el intercambio de palabras entre los cuatro amigos.

El día transcurrió sin incidentes, pero entraron en debate en cómo llevar a Iris con ellos cuando ya tienen al pelirrojo, este, simplemente disolvió todo con su excusa de volar por los cielos. Y aunque no lo parezca puede volar bastante alto.

No quedaron del todo convencidos, Noctis piensa que podrían hacer que vaya en el auto, sin embargo, este les afirmó que los seguirá desde arriba, entonces a la mañana siguiente Iris ya los esperaba afuera con la Regalia.

— ¡Buenos días! ¿Quién está listo para patear traseros? — dice ella, Prompto mira desde su lado del auto y preguntar al pelirrojo.

— ¿Vas a estar bien Genesis? — los demás voltean a verlo, este asiente, dando una suave palmada a su hombro izquierdo.

— Estaré bien… Tengan buen viaje — dice él con una leve sonrisa, ante el recuerdo de Angeal preguntando siempre lo mismo cuando se iba a una misión. El grupo asiente, Iris le sonríe y se despide, entonces Genesis toma su propio camino una vez que ellos no están a la vista, comienza a caminar por las calles de Lestallum buscando estar lo más alejado que puede de la gente, llegó sin querer a la planta eléctrica… El mal recuerdo de Shinra hizo que se le pusieran los pelos de punta de solo verla… Incluso si la planta no es –ni de lejos—las enormes plantas Mako de Midgar, el recuerdo aun pega reciente en su piel.

Genesis sacude ese recuerdo y opta simplemente mejor caminar por la misma ruta donde los chicos se fueron, al menos con suficiente distancia nadie lo vería... Ya podía escuchar a Angeal regañarlo…

Cuando no había nadie más, saltó de la barandilla, dejó salir su ala, alzándose al cielo rápidamente, más alto de lo que estaba acostumbrado, en un fuerte aleteo se alejó de Lestallum.


— ¿Creen que vaya a estar bien? — pregunta Iris, un poco preocupada por el pelirrojo que dejaron atrás.

— Estará bien, créeme, es más duro de lo que hace ver — dice Noctis con naturalidad, luego prompto sonríe hacia la chica para confirmarlo, luego Ignis asiente mientras conduce, por último, gladio, aunque no lo quiera igualmente asintió para confirmarlo, al menos para calmar la preocupación de Iris.

— Ah, malas noticias chicos… — dice Prompto, los cuatro restantes llegaron a identificar el sonido de una nave imperial, era aquellas mismas que vieron antes al salir de Fociaugh.

— Oh, genial, otra fortaleza flotante — dice Gladio observando en qué dirección se ha ido. Podría ser a donde el general Caligo.

— Detengámonos entonces — Ignis llega a una pequeña ciudad llamada Viejo Lestallum, estacionaron La Regalia al lado del motel, los cinco observaron la cantidad de banderas que había puestas del Imperio. Este era ya terreno peligroso, por lo que no era buena idea traer a Iris con ellos para esto — ¿Tomando cartas en el asunto? — El consejero dice en voz baja, su rey asintió.

— Sí. Para traerle justicia a Jared

— Y a Talcott también — El rubio con pecas fue el siguiente en hablar. Gladio da una mirada rápida a su hermana.

— Iris, necesito que te quedes aquí.

— Está bien — ella asiente.

— ¿Dónde está Genesis? — Pregunta el rubio mientras mira al cielo — No se habrá perdido ¿verdad?

— Esperemos un poco de ser así — Ignis responde mientras Gladio e Iris van a rentar una habitación para que pase la noche mientras ellos van por el general. El rey nota escucha un aleteo, muy suave, su mejor amigo le dirigió la mirada para indicar que también lo escuchó, una pluma negra cae al suelo y poco después no muy lejos de ahí, ven como alguien aterrizó al suelo. La cabellera roja brilló ante la luz del sol, ah… Ahí estaba Genesis. Pensaron el trío de amigos, mientras que los Amicitia apenas regresaban de registrar el hotel…

El pelirrojo alado guarda su ala una vez más para dirigirse a ellos:

— Te tomó un tiempo — saluda el joven Rey.

— Irse sin ser visto es difícil — contesta el pelirrojo — Es una suerte haber, haber, reconocido, la… el auto — Iris lo miró extrañada. Oh, claro, ni siquiera lo oyó llegar, Gladio con una mirada le transmitió que lo explicaría más tarde cuando vuelvan, ella sin mucho más que hacer, asiente.

— Bueno, ¿estás listo? — pregunta el rubio con pecas, el pelirrojo asiente al grupo.

— Entonces, será mejor irnos, entre más aprovechemos la luz de día podremos tener un mejor plan de acción — responde Ignis, volvieron a subir al auto mientras que la Amicitia menor entra a su habitación de motel. La Regalia arrancó y cruzaron el puente en dirección a la base Imperial.


En poco minutos Ignis tuvo que estacionar el auto en un pequeño escondite, por si acaso, al menos podrán escapar con mayor eficiencia. Corrieron hacia la entrada:

— ¿Y cuál es el plan 'cuatro-ojos'? — dijo Noctis, entraron por un espacio -convenientemente grande- y se escondieron en los contenedores que había cerca de la base.

— Mientras sea de día, hay adentrarnos sin llamar demasiado la atención — comentó Ignis mientras se ajusta sus lentes — Falta poco para que anochezca, lo que significa que el comandante podrá llegar en cualquier momento…

El grupo asiente, ahora, con un plan en mente y con ayuda de Genesis, les ayudó a moverse con más silencio sin ser detectados por las tropas o la armadura que estaba vigilando, ayudó el hecho que las espadas rojas del pelirrojo se manifestaran en distintos lugares.

Mataron a los guardias que vigilaban la torre para subir a la cima, la vista cuando es de día se ve increíble, eso pensó el mago, un poco nostálgico ante sus patrullas cuando era parte de Infantería. El grupo se mantuvo agachado para evitar ser vistos por los demás soldados de abajo, Ignis analiza el entorno antes de acomodarse sus lentes nuevamente:

— ¿Y el siguiente paso? — pregunta el muchacho de cabello negro.

— Encontrar al comandante y tomarlo bajo custodia. Apuntar a los hombres de metal rendirá poco en el camino del reconocimiento, pero los huesos se doblan fácilmente... Nos dividiremos en dos grupos, Prompto, Génesis y Gladio generarán un desvío.

— Oh sí, hacer una escena es lo que mejor hago, y con Genesis de nuestro lado será mucho mejor — el joven rubio pone un brazo en el hombro del mencionado, este suspira, divirtiéndose ante la alegría de este.

— Noct, ¿estás preparado? — El consejero miró a su rey, este asiente. Prompto sonríe, confiado.

— Operación: ¡Atrapar a un comandante comienza!


Ya en la noche, alrededor de las 10, Noctis e Ignis comenzaron su parte, mientras que los tres restantes comenzaron a moverse gracias al mensaje que envió el consejero…

— Muy bien, tenemos poco tiempo — dice Gladio, Genesis (usando nuevamente lentes oscuros) y Prompto lo siguieron detrás. Genesis puso todos sus sentidos más agudos para escuchar, observar y alertar en caso de algún imperial, Prompto agarró a uno por la espalda para romperle el cuello y después tomar uno de sus Snipers. Chico inteligente.

Los tres continuaron, Genesis no detectó ningún soldado por lo que avanzaron con cautela hasta el generador. Ese intervalo, aprovechó para escuchar al comandante:

"No soy un hombre tonto, envió a Highwind para vigilarme"

¿Highwind? ¿Cid Highwind?

¿El candidato a astronauta? ¿Es él o es un descendiente?

"No es pura coincidencia que 'ella' y yo nos encontremos a donde quiera que vaya"

Ah… Es un descendiente… Tiene sentido, quizás hayan sido años desde que ha escuchado sobre el hombre, aparte, desde lo lejos pudo notar el pequeño destello azul de Noctis. Gladio de pronto se detiene cuando están cerca del generador, notando que hay poco guardias custodiando, serán tontos o solo están distraídos por proteger al comandante, entraron por una apertura que había entre los contenedores y el mago pelirrojo se encargó de eliminar a los que estaban merodeando con sus espadas mágicas.

Agudizó una vez más sus sentidos para escuchar si alguien venía, Gladio mira los alrededores, Prompto sostiene firmemente el Sniper del soldado al que se lo robó. Los tres avanzaron en silencio al notar que no había nadie más:

— ¿Cómo llamaremos la atención de las tropas? — se pregunta suavemente Gladio.

— Un ruido lo suficientemente fuerte para alertarlos — contesta Genesis, luego Prompto sonríe ante lo obvio que será llamar su atención.

— Una explosión — dice él, campante.

— Puedo crear una para ello — mostrando sus espadas explosivas.

— ¡Jo-joo! ¡Sí! — dice Prompto — Para que sea mas fuerte tengo un par de Firas que servirán para hacerlo mucho más grande.

— Perfecto — Dice Gladio, contento con la idea, de su Arminger sacaron unas cuantas bombas, el mago pelirrojo mira confundido dichas firas ya que parecen más bombas que Materia pero puede sentir la magia, eso fue extraño, sin embargo; eso no lo detiene para comenzar a convocar varias espadas rojas, listas para detonarse mientras que los dos restantes apilaron las esferas cerca del generador — Muy bien, hay que alejarnos.

— Que comience la fiesta — dice el rubio pistolero, los tres se movieron. Y sin más, Genesis dejó caer sus espadas.


La explosión fue vista y escuchada desde la posición del Rey y su Consejero, siendo que estos lograron capturar a Caligo, Ignis le pidió que vaya con los demás a ayudar mientras este se encarga del comandante. Noctis no lo pensó dos veces y se fue, al mismo tiempo las tropas comenzaron a moverse hacia dicha explosión encontrándose con el joven rey de camino.

Lo cual estos comenzaron a atacarlo. Él se abre paso entre ellos hasta llegar al generador.

El trio estaba combatiendo contra los soldados Magitek y una armadura que se activó:

— ¡Noct! ¡Por aquí! — dice Gladio, los otros dos vieron llegar al rey — Todo juego de lado, esto podría ser malo.

— ¿Entonces nosotros nos alejamos de ahí? — Pregunta Prompto.

— Nah, está bien. Andando — dice mientras batallan contra los soldados y aquella máquina.

— Quitando el juego, te odio — contesta el rubio nuevamente resignado.

— Pero fuiste de la idea — dice Genesis, haciendo una barrera sobre los tres y a sí mismo — Yo solo di ayuda adicional.

— ¡Hablaremos de ello más tarde! — exclama Noctis mientras elimina a un soldado, los demás ahora se concentraron en eliminar a todos lo que pudieran, el rey le dio al mago nuevamente una arma con la que luchar, esta vez era una lanza estilo Rapier. No exactamente no que buscaría y ciertamente no es el tipo de arma que está acostumbrado, sin embargo, lo manejará.

Luego de ello, continuó la batalla, Noctis hizo su parte con usar armas imperiales para hacer todo más sencillo, Prompto disparó hacia la ventanilla roja brillante y tomó unas cuantas fotos en medio de la batalla y Gladio por su parte se propuso a atacar a las articulaciones de esa máquina.

Genesis siguió lanzando unas cuantas thundaras para desestabilizarlo, hielo para los soldados que llegaban para ganar tiempo y luego hace unas cuantas espadas explosivas a estos.

Cuando finalmente cayó, los cuatro se alejaron para evitar su autodestrucción. Gladio ahora mira el generador:

— Bien ¿Listo para volar esta cosa? — pregunta el escudo a su rey, este asiente, tanto él como el mago destruyeron el generador. La luz rojiza dejó de brillar, declarando su trabajo ya terminado.

— Me alegra saber que fueron exitosos — La voz de ignis se oyó detrás de ellos.

— Eso significa ¿que tu no? — le pregunta Noctis.

— Puse a nuestro cautivo en custodia de los "Cazadores" pero me han informado que huyó — les informa el de lentes a su grupo. El pelirrojo alza la mirada hacia el consejero, extrañado — El vive para morir otro día — contesta, molesto.

— Y alegremente ayudaré con eso — dice Noctis.

— Entonces no tenemos nada más que hacer aquí — dice Prompto — ¡Wohoo! Tengo fotos increíbles para mostrar cuando regresemos.

Genesis por si acaso se mantuvo nuevamente alerta, ahora, quitándose los lentes para mirar mejor en la oscuridad, además ya de nada servía usarlos cuando ya todo mundo los ha visto, los cinco trotaron hacia la salida. Un ruido se percibe en los oídos del pelirrojo:

— ¡NOCTIS! — exclama mientras Noctis se alerta y saca su espada, rápidamente tanto su arma como la de la mujer, chocaron.

— Hola niño bonito — dice la mujer de cabello gris. Ella da un empujón al rey mientras todos sacan sus armas para pelear — Veamos qué eres capaz. — juguetonamente suelta un suave beso hacia el rey mientras la batalla se da comienzo.

— Esto va a tomar un tiempo — resopla Noctis, esperaba por fin ir a dormir.

— ¿Qué? ¿Te preocupa? — se pregunta Gladio.

— ¡Ya desearías! — Exclama antes de que el joven de cabello negro tomara el primer golpe. El grupo logró escuchar disparos a lo lejos y si no fuera por las barreras hechas por Genesis hubieran muerto espectacularmente, pero eso no quito que doliera un poco, el mago les colocó rápidamente un hechizo Regen.

— Protéjanlo, yo me encargo, de las tropas — exclama él, antes de colocarse a sí mismo una barrera y un Regen para lanzarse nuevamente a la batalla contra los imperiales mientras ellos batallan contra aquella mujer.

Las habilidades de esta mujer era algo de mención, entiende porqué Highwind en su nombre, piensa tanto Noctis como Genesis al ver sus ataques aéreos, algo digno de mención, además parece que usa alguna especie de tecnología del imperio debido a las ondas rojas que emana y los daños que causa. Algo relacionado con fuego.

Lo bueno, es que el rey pareció darse cuenta de su truco y pudo contrarrestarla finalmente, de ahí la batalla fue un "poco" más fácil…

— Aw, ¿es la hora ya? — pregunta la mujer

— ¿Qué hora? — Pregunta Noctis, jadeando de cansancio.

— La hora de irse. Lo siento, pero esta chica no trabaja fuera del horario — dice la mujer — Lo haría pero no habrá ni un solo Gil para mí. Deberíamos volver a jugar en otro momento, niño bonito. — y con ello, ella se retira en un salto al aire. Nadie la vio en qué dirección. Excepto alguien.

Genesis termina de matar al último, al parecer, de las tropas. Se disuelve en una nube negra, baba, y plasma. Le dio un par de recuerdos ver ese liquido negruzco… Los demás sueltan un suspiro colectivo de alivio que ya no haya más peleas por ahora, a pesar de que el comandante ha huido.

— ¿Quién demonios era ella? — se pregunta el rey, cansado y bastante extrañado.

— Ni siquiera pudo responder a ello, fue tan veloz que no pude identificarla — dice Ignis.

— Ni siquiera deberíamos preguntar, por si acaso — dice Gladio.

— … Sigo preocupado por Iris — dice Prompto para aliviar la situación.

— Me imagino que está bien. — responde el consejero.

— Pero no deberíamos mantenerla esperando — dice el escudo — Es nuestra llamada para irnos.

— Oh, finalmente una ducha… — dice Noctis, más relajado, luego se voltea hacia el pelirrojo — ¡Genesis es hora de irnos! —No respondió, se quedó mirando al suelo, donde mató al último soldado, algo no le sentó bien. El rey se acerca para confrontarlo — ¿Genesis? — llegó a notar que estaba apoyando una mano en su hombro izquierdo, temblando, no se mueve mucho pero sabe que lo hace — Hey ¿Estás bien? — da una ligera palmada a su espalda, haciéndolo espabilar de lo que sea que tenía en su cabeza. El pelirrojo finalmente lo mira… — Finalmente despiertas, ¿Qué ocurre? Te quedaste mirando a la nada…

Se frotó su hombro izquierdo.

— Nada, solo… estoy cansado…

— … Bueno, es tu día de suerte — dice el rubio con pecas — Porque es hora de irnos.

— Sí. Claro — responde automáticamente, aun masajeando su hombro. Los cuatro lo atribuyeron de que se lastimó o simplemente fue un musculo adolorido, más tarde preguntarían.


El grupo condujo nuevamente hacia el motel y reencontrarse con Iris, está al notar por la ventana la Regalia, sale con rapidez para recibirlos:

— ¡Volvieron! — exclama feliz — ¿Les patearon el culo?

— Oh, claro que sí — El rey responde a modo de saludo.

— Todo en un día de trabajo — el Amicita mayor sonríe para felicidad de su hermana.

— Oigan, ¿Les molesta si paso el rato con ustedes en su cuarto? — ninguno se opuso a la petición de la chica, así que todos fueron a pasar el rato.

El mago optó por quedarse afuera en el balcón del hotel, al menos para relajarse con el aire frío de la madrugada, dulce Minerva, aquella que lo ha salvado de su inminente muerte, eso no quitaba el terror que sintió durante esa etapa oscura de su vida, no llegó a pensar lo mucho que lo marcó.

Prompto de pronto lo saca de sus pensamientos nuevamente e invitarlo a un juego de cartas, incluso le quiere enseñar las reglas por si no sabe. El grupo lo miró expectante y una sonrisa.

Un breve recuerdo llegó a su mente, el olor a comida wutaniana, risas escandalosas, un uniforme de SOLDADO primera clase y uno de infantería, pelirrojo parpadea un par de veces antes de volver a la realidad.

Este acepta, Prompto lo arrastra con rapidez para entregarle sus cartas correspondiente mientras le explica como se debe jugar, puso atención a ello, sin embargo; no lo detuvo de pensar en lo que acaba de pasar por su cabeza. Era un recuerdo…

Pero no era suyo…