Los años los volvieron grandes héroes, poderosos héroes dignos de ser el número uno. Ya eran unos graduados con las responsabilidades del bien encima, una responsabilidad lo suficientemente grandes para unos héroes recién formados. Sin embargo, ese había Sido el sueño de muchos de ellos y finalmente dos años después de la academia lo han logrado por completo.

Las luces del día resplandecía por su ventana iluminando por completo la habitación del rubio quien maldecía a las cortinas de aquel lugar por no cumplir su trabajo de cubrir la luz. Abrió sus ojos con lentitud adaptando su vista A la luminosidad mientras mantenía su ceño fruncido y continúa maldiciendo en su mente por ser el único día que decidía levantarse más tarde y dormir plácidamente hasta que su cuerpo no pudiera más, pero la maldita luz interferir en sus planes.

Algo frustrado y con un fuerte suspiro se levantó y camino hacia el baño de su casa, el silencio absoluto del lugar le parecía completamente extraño durante las mañana, por lo general Kirishima o Denki regaban un bullicio al despertar y desayunar, pero ambos se habían ido hace algunos días para tomar unas vacaciones con sus familias y sus parejas. Por otro lado, Deku Siempre se levantaba temprano en completo silencio así que él jamás era una preocupación.

Los cuatro chicos había decidió mudarse juntos al encontrarse con el desastre de la adultez. Las deudas y los pagos no eran algo que supieran manejar en su totalidad así que cuatro personas en una misma casa no parece ser tan malo, de todas formas lo disfrutaban bastante y podían mantener esa vieja amistad aún viva.

—¿Kacchan?— la vos del peli verde lo desconcertó un poco al salir del baño.

—¿Qué haces aún aquí Nerd, no se supone que trabajas hoy?

—Sí... Lo que sucede es que el día de hoy no trabajaré, All night necesita ayuda en otra ciudad. Últimamente, hay unos seres extraños que se multiplican rápidamente y no se detienen... Iremos a investigar eso y quería preguntarte si quiere ir con nosotros...— los ojos rubís del rubio lo miraron fijamente con aquella expresión molesta tan característica de él.

—No gracias, Todos estarán fuera. La ciudad quedará desprotegida si me voy— No se dijo nada más, él peli verde se dio la media vuelta y salió de su hogar. Por otro lado, Kacchan solo deseaba descansar, sus heridas no habían sanado en su totalidad de su última pelea. Últimamente, los villanos parecían hacerse aún más fuertes y parecía reducirse el número de Héroes. No existía una explicación lógica ante eso, no obstante él presentía que algo sucedía.

—¡¡Aaaah!!— los gritos desesperados de la gente se hicieron presentes tan pronto como caminaba a su habitación, seguido de la sacudida del suelo y el sonido de explosiones. Coloco rápidamente un par de zapatos y salió disparado para ver qué era lo que sucedía afuera. Pronto solo pudo divisar el humo cubriendo las calles y el fuego consumiendo las casa y vidas de las personas, una horrible escena frente a sus ojos que lo impulso rápidamente a proteger a la gente.

—¡Kacchan!— Deku hizo su pronta aparición con una mujer en sus brazos, dejándola rápidamente en el suelo para que pudiera huir.

—¿Qué está causando esto?— no recibió respuesta alguna pues si no lo hubiera esquivado una pequeña daga que hubiera quedado incrustados en su garganta. Dirigió su vista hacia el frente buscando al causante de tal estupidez.

Frente a sus ojos hizo su aparición una criatura humanoide sin rostro, una criatura completa de color blanco que parecía ser más un maniquí el cual apresar de no tener rostro poseía una boca enorme que deje ver unos filosos y rojos dientes. Una criatura aterradora sin duda y ese miedo aumentaba si eso no era el único. Un gran manada de Monstruos se dirigía a gran rapidez hacia ellos, pero eso no los detendría.

—Aleja lo que más pueda a los civiles, derrumbaré ese edificio sobre ellos— Deku simplemente asintió y comenzó a correr a todo velocidad en busca de salvar las más vidas posibles. El rubio comenzó rápidamente a explotar cuerpos humanoides a su Pazo mientras se acercaba con velocidad al pequeño edificio que parecía tambaleante, sería muy simple derrumbarlo sobre todas esas pestes.

—¡Bakugo cuidado!— el grito de Deku lo alertó en su máximo, pero era demasiado tarde Para cuando se dio cuenta, era evidente que no podría esquivar el siguiente ataque de las dagas que se dirigían a su cuerpo, sin embargo, algo inesperado sucedió.

—Aléjate de la zona— ordenó aquella voz femenina que le había cubierto el cuerpo con una clase de escudo transparente de color azulado.

—¿Quién te crees para darme órdenes?— grito el rubio hirviendo en rabia mientras explotaba un par de cabezas que tenía agarradas con sus manos.

—Dije que te alejaras rubio ¿Eres sordo o qué?— le gritó al chico mientras golpeaba con sus puños y piernas a un par de criaturas que se acercaban.

—Cállate y ayúdame a llegar a ese edificio— ordenó con fuerzas y seriedad el alto rubio que la tomo del brazo para correr en dirección al edificio que se encontraba pocos metros frente a ellos.

—Lánzame— está vez la chica exigió desconcertando al hombre delante de ella. A simple vista parecía algo verdaderamente lógico pues las criaturas se estaban concentrados en ambos y se agrupaban impidiendo un rápido paso hacia la zona.

—Destruye la columna...

—No me digas que hacer— la chica simplemente se echó hacia atrás para luego correr hacia el rubio preparado para lanzar una fuerte explosión bajo los pies de la chica que eran cubiertos nuevamente por aquel escudo transparente. Acción que provocó que volará varios metros más lejos de él, llegando instantáneamente al edificio al cual de un solo puñetazo derrumbó eliminando a casi todas las criaturas y las pocas que quedaban rápidamente retrocedieron en una huida, desapareciendo de la vista de los tres héroes.

—¿Qué era eso?— finalmente el peli verde llegó a su lado.

—No lo sé, pero me da más curiosidad algo más— el rubio camino hacia el edificio destruido viendo como entre los escombros la chica anterior buscaba algo.

—¡Hey! ¿Quién mierda eres tú?— la chica que le daba las espaldas finalmente se dio la vuelta, está vez logrando poder apreciarla por completo. Dejándolo algo impresionado ante tal belleza, ante tal actitud, ante tal aura, simplemente lo había hipnotizado por completo.

—Mi nombre es , pero la gente me llama Láscar— el traje de colores negros y rojizos de la chica se ajustaba perfectamente a su cuerpo, el cual tenía una hermosa figura de reloj de arena y unas muy grandes caderas y piernas. Sus botas militares le daban un toque aún más rudo y su cinturón lleno de bolsos que prometían tener no solo un kit de emergencia sino que también una gran cantidad de armas blancas. Avanzábamos a sus brazos los cuales eran descubiertos en su totalidad por el traje que cubría su cuello y terminaba ahí, su cabello largo caía sobre sus hombros y terminaba en su espalda baja, era cubierto por un pañuelo de color rojo.

—¿Cómo el volcán?— el peli verde rompió la tensión entre ambos héroes que no paraba de mirarse de pies a cabeza.

—Si, ahora... ¿Ustedes quienes son?— la chica bajó de los escombros y dirigió toda su atención al peli verdoso que era un centímetro más alto que ella y se rascaba la nuca sumamente nervioso por la cercanía de la chica.

—Soy Izuku Midoriya— la chica asintió para luego ver al Rubio hacia arriba, este era mucho más alto que ella y su presencia imponía.

—Tsk... Soy Katsuki Bakugou, Nunca te había visto ¿De dónde eres?

—¡Vaya! Directo al grano... Últimamente, los héroes han desaparecido repentinamente dejando muchas ciudades desprotegidas. He estado siguiendo a estas cosas durante semanas esperando que sean ellos los causantes de tales desapariciones, pero al parecer son una simple pantalla para distraernos.

—¿Y qué has descubierto hasta ahora?— pregunto nuevamente el rubio casi exigiendo las respuestas.

—¿Tú no mides tu tono de vos, verdad?— el rubio chasqueo su lengua para luego mirar a la chica con una expresión sería y bastante molesta.

—En fin rubio, no he descubierto mucho más que esas cosas se multiplican a través de una máquina. El problema radica que no sé dónde está o quién la controla o por qué.

—Esos nos deja en el inicio— dijo está vez el peli verde.

—Bien, Kacchan tú quédate aquí con la señorita , ella podrá ayudarte estos días— el peli verde les dirigió una amplia sonrisa a ambos que rápidamente se negaron a colaborar.

—Por favor, necesitamos apoyo aquí y tú vienes de muy lejos, no creo que tengas dónde quedarte. Puedes quedarte en mi cuarto este tiempo— Ambos chicos no parecían con malas intenciones para nada, ambos simplemente querías salvar las más vidas posibles y proteger su ciudad, no era nada distinto a lo que ella quería. Además, el Peli verde no se equivocaba, no tenía dónde quedarse y no le haría mal descansar un poco.

—Bien, acepto su propuesta. Me vendría bien un descanso el día de hoy— No se dijo más pues el rubio asintió después de chasquear su lengua y darse la vuelta para irse.

—Vamos...