Crepas

La batalla final había terminado. Shigaraki, All for One y la liga de villanos habían sido derrotados. Sin embargo, no había sido fácil, varios héroes habían perdido la vida, y muchos habían sido gravemente heridos.

El hospital estaba abarrotado, muchos héroes y estudiantes héroes llenaban las salas. Uraraka Ochako era una de ellas. Había sido herida en su batalla contra Himiko Toga, pero afortunadamente, ya había sido tratada. Cuando recupero la conciencia ya se encontraba en el hospital, a su lado estaba su amiga Tsuyu Asui, quien también estaba herida, pero consciente.

- Ochako-chan ¿Cómo te sientes? - le pregunto Tsuyu con preocupación

- ¿Tsuyu-chan? – pregunto Uraraka con confusión recuperando la conciencia- ¡Tsuyu-chan! ¡¿Estas bien?! ¿Dónde estamos?

- Estoy bien, Ochako-chan, estamos en el hospital, la batalla ya termino

- ¿Termino? - dijo Uraraka incorporándose en la cama- ¿Todo?

- Así es- dijo Tsuyu con una sonrisa- Los héroes ganaron.

Un revoltijo de emociones lleno a Uraraka, entre ellas la más destacable fue el alivio, alivio de que aquella terrible guerra por fin llegara a su fin. Pero luego, una nueva emoción la invadió, miedo.

- ¿Están todos bien? - pregunto con temor

- Muchos están heridos y… algunos héroes profesionales han muerto, pregunte por nuestra clase y al parecer todos están con vida, escuche de que Todoroki y Bakugo están graves, pero estables y se recuperarán… el problema es…- dijo Tsuyu dudando de si continuar.

- Deku-kun… -concluyo Uraraka con temor- ¿Él está bien?

- No lo sé- dijo Tsuyu bajando la cabeza- cuando desperté le pregunté todo esto a las enfermeras, ellas pudieron darme información de casi todos, menos de Midoriya, así que realmente no sé nada sobre él…lo siento.

Un nudo se formó en la garganta de Uraraka, aquellas palabras no significaban nada bueno. Si todos fueron llevados al mismo hospital, ¿porque no podían decirle el estado de Deku-kun?

Tsuyu debió notar la angustia de su amiga y puso su mano en el dorso de la mano de ella.

- Midoriya fue quien derroto a Shigaraki… y a All for One- dijo Tsuyu también con el nudo en su garganta- él lo logro.

Uraraka ahogo un sollozo, pero esbozo una sonrisa conteniendo la lágrimas.

- Si, sabía que lo haría- le dijo a su amiga sin dejar espacio para dudas. Tsuyu le sonrió en respuesta.

Paso un rato donde ellas solo se hicieron compañía, en su pequeña habitación de hospital para ellas dos, en silencio, pensando en todo lo que habían vivido, en sus amigos, mentores y familias, luego la puerta de abrió.

- ¡Aizawa-sensei! – exclamaron ambas al ver al hombre en su puerta.

- Uraraka, Asui, me alegro de que se encuentren bien.

Aizawa ingreso a la habitación y las felicito por su desempeño en la batalla.

- Aizawa-sensei… - comenzó a decir Uraraka- ¿sabes algo sobre…?

- Midoriya está vivo- la interrumpió Aizawa. Los rostros de Uraraka y Asui se iluminaron- Sin embargo… su estado es crítico.

- ¿Critico? - preguntó Uraraka con la garganta apretada. Aizawa suspiró.

- Sus heridas son graves, está en cirugía, ya van varias horas y los médicos aún no nos han dado información.

Tanto Uraraka como Asui guardaron silencio mirando el suelo. Otro suspiro salió de la boca de Aizawa.

- Las mantendré informadas, estoy al pendiente de la condición de Midoriya…- Al ver que no había reacción de parte de sus alumnas, agregó- No den por muerto al niño problema… saben que es demasiado terco para darse por vencido.

Eso saco unas risitas de las chicas. Aizawa les puso las manos en la cabeza, luego se dio la vuelta y salió por la puerta.

Uraraka y Asui se recostaron en sus respectivas camas. Paso otro minuto de silencio, el cual fue roto por un sollozo.

- Ochako-chan…- dijo Tsuyu al percatarse de que su amiga estaba llorando. Se incorporó y se acercó a la chica que se había cubierto la cara con las mantas- Midoriya va a estar bien… sé que lo estará.

- Eso quiero- dijo la chica entre lágrimas- quiero que la operación salga bien… que se recupere y que podamos volver juntos a clases… vivir en los dormitorios… estudiar juntos… verlo esforzarse por ser mejor…escuchar sus murmullos… verlo anotar en sus cuadernos y divagar sobre los héroes… quiero que todo vuelva a ser como antes de que esta estúpida guerra comenzara… quiero… solo quiero estar con el…

Tsuyu se acercó a su amiga y se sentó en la cama junto a ella colocando su mano sobre su cabeza.

- Pues… cuando vuelvas a ver a Midoriya… deberías decírselo

Uraraka detuvo sus sollozos y se enjugó las lágrimas mientras se sentaba en su cama, mirando a su amiga a los ojos.

- ¿Qué? - pregunto Uraraka con confusión.

- El… ¿Te gusta? ¿Cierto? - pregunto Tsuyu, no haciendo una acusación, era más como una afirmación. Uraraka desvió la mirada y la deposito en sus manos que apretaban las sábanas- No tienes que decirlo si no quieres… pero sé que al menos le tienes un gran cariño, más que el de un simple amigo.

Uraraka lo pensó durante un segundo, luego habló.

- Quiero… quiero comer crepas con él… ir al parque de atracciones… tomarnos de las manos…- dijo Uraraka en un susurro mientras recordaba las palabras de Midoriya durante el inicio de la batalla contra Toga.

Asui entendió, también recordando el enfrentamiento contra Toga.

- Espero que puedas decírselo… cuando Midoriya se recupere- dijo la chica rana con una sonrisa. Uraraka asintió levemente sonrojada y aun con la cara mojada por las lágrimas.

Las chicas se quedaron nuevamente en silencio, incapaces de conciliar el sueño o descansar, en parte por la preocupación por su amigo y el estado del resto de sus compañeros, y en parte por todas las emociones acumuladas de los últimos días.

Pasaron las horas, recibieron más visitas, sus familias, algunos maestros y los compañeros de clases que estaban menos heridos, hasta que finalmente, Aizawa volvió a entrar a la habitación.

- La operación salió bien, Midoriya esta estable, pero su condición es delicada todavía… y no es sorprendente decir que le espera una larga recuperación por delante.

Uraraka y Asui suspiraron en alivio.

- ¿Podemos verlo? - pregunto Uraraka esperanzadoramente

- Ustedes deben recuperarse de sus heridas, no saldrán de esta habitación hasta que sean autorizadas por un médico.

- Pero…

- Y Midoriya esta inconsciente, lo estará por un tiempo, así que no irá a ningún lado… descansen, se lo merecen.

Al día siguiente durante la tarde, las chicas recibieron una visita inesperada.

Midoriya Inko toco a su puerta. Las chicas se encontraban sorprendidas pero aceptaron con una sonrisa la visita de la mujer.

- Quería asegurarme de que los amigos de mi hijo estaban bien- dijo la mujer con una sonrisa amable- Estoy segura de que cuando él se despierte será lo primero que preguntará.

Aquel amable gesto les recordó a las chicas al mismo Midoriya. Así que de ahí lo había sacado.

- Uraraka-chan, también quería hablar contigo sobre algo- le dijo la mujer a la chica, quien se puso algo nerviosa por estar en el foco de atención de la madre del chico que le gustaba.

- ¿Sí? - pregunto Uraraka

- Quería agradecerte por lo que hiciste por mi hijo aquel día, cuando lo trajeron de regreso a UA.

- ¡Oh! No es necesario…- dijo la chica sonrojada

- Estoy muy agradecida, con todos ustedes- dijo refiriéndose también a Tsuyu- pero cuando te paraste frente a toda esa gente para defender a mi hijo y ver el estado en el que él se encontraba, me sentí muy conmovida… gracias…- le dijo la mujer con una dulce sonrisa y aquellos amables ojos verdes, iguales a los de aquel muchacho.

- Yo solo… siempre he pensado en quien salva a los héroes cuando están sufriendo- contesto Uraraka tímidamente- Como sus amigos, era nuestro trabajo traerlo de regreso

- Así es- agrego Tsuyu

Midoriya Inko las miro con dulzura.

- Son buenas chicas… ambas. Estoy muy feliz de que Izuku tenga amigos como ustedes.

Uraraka y Asui sonrieron en respuesta.

Después de unos días a Uraraka y Asui se les permitió dejar el hospital. Lo primero que hicieron fue ir a visitar a los compañeros que aún no se habían recuperado, como Bakugo y Todoroki, quienes ya estaban consientes, pero aún se les retenía debido a la seriedad de sus heridas. Obviamente, también decidieron visitar a Midoriya.

Cuando llegaron a la unidad de cuidados intensivos, se toparon con All Might. El hombre ya las había visitado durante su estadía en el hospital, pero de todos modos las saludo con alegría a verlas.

- Joven Uraraka, Joven Asui, me alegra verlas ya recuperadas, debo suponer que vienen a visitar al joven Midoriya

- Yo también- dijo una voz a sus espaldas cuando vieron a Iida, quien también había sido dado de alta ese día.

- Joven Iida, que gusto verte- saludó All Might al recién llegado

- ¿Podemos ver a Deku-kun? - pregunto Uraraka.

- El joven Midoriya tiene visitas limitadas, pero creo que puedo arreglarlo- le dijo All Might- Sin embargo…- agrego con voz seria y una expresión de tristeza- ya se imaginarán que no está en el mejor estado, se encuentra inconsciente y conectado a varias máquinas para mantenerlo estable, no será una vista agradable…

Iida, Uraraka y Asui asintieron en comprensión, pero expresaron sus deseos de ver a su amigo de todos modos.

Lograron que los tres pudieran visitar a Midoriya, pero al ingresar, tal como había dicho All Might, la vista no era bonita. Sus corazones se encogieron al ver a Izuku inconsciente, pálido y ojeroso. Con una máscara de oxígeno sobre la cara, y muchas máquinas y cables a su alrededor. Con cautela se acercaron a él. Bajo la bata de hospital, se alcanzaban a ver algunas de las vendas que cubrían la herida más seria que era la que estaba en su pecho. Sus brazos estaban enyesados, al igual que una de sus piernas. También había una gasa que le cubría la cabeza. Realmente se veía mal. Sin embargo, lo que logro apaciguar sus corazones fue, que a diferencia de todas las otras veces que lo habían visto herido en el hospital, en esta ocasión no había una expresión de angustia sobre su rostro mientras dormía, sino que de paz. Parecía que finalmente estaba descansando de todos los desafíos que había tenido que enfrentar y superar. Lo más cercano a aquella expresión que habían visto fue cuando se quedó dormido en el sofá de la sala común, aquel día cuando lo trajeron de regreso a UA.

Se quedaron un rato en silencio, All Might les había dicho que podían quedarse el tiempo que quisieran hasta que llegara alguna de las enfermeras o el médico a revisar al muchacho.

- No hemos hablado mucho de esto…- rompió el silencio Iida- pero… después de escuchar su historia, del quirk heredado de All Might, creo que entiendo un poco mejor a Midoriya

- ¿A qué te refieres? Kero- pregunto Tsuyu.

- Bueno… - trato de explicarse Iida- Por mucho tiempo me pregunte porque un chico con un quirk tan poderoso era tan tímido y temeroso

- Ya veo… entiendo a lo que dices - dijo Tsuyu en rápida comprensión.

- ¿Qué cosa? - pregunto Uraraka un poco confundida

- Se refiere a que Midoriya, durante la mayor parte de su vida, vivió como Quirkless- le respondió Tsuyu

- Suelen molestar mucho a las personas sin quirk, recuerdo haber visto un reportaje alguna vez- dijo Iida

- Acoso escolar…- dijo Tsuyu en un susurro- ese es el porqué de la disculpa de Bakugou

Uraraka tarareo en acuerdo.

- Deku-kun…tiene muy baja autoestima- dijo Uraraka- a pesar de todas las cosas tan increíbles que ha hecho… siento que él no reconoce lo genial que es

- Su timidez, sus murmullos, su evidentemente poca preocupación ante su propio bienestar… no quiero imaginar cómo fue su vida antes de UA…- dijo Iida

- Pero ahora está bien- dijo Uraraka con optimismo- Deku-kun, a pesar de todo lo que ha pasado… a pesar de todo lo que ha sufrido, se ha levantado una y otra vez, y… después de todo lo que paso… él por fin comprendió que no está solo y que puede confiar en nosotros… y si no… pues… ¡se lo haremos recordar!

- Tienes razón Uraraka- le dijo Iida con una sonrisa- aunque, me gustaría escuchar la historia de como All Might lo escogió como su sucesor

- Yo también quiero saber eso- dijo Tsuyu- me pregunto como hizo Midoriya para llamar su atención, además de que es todo un fanboy, debió ser algo divertido, kero

- De seguro hizo algo imprudente y loco- respondió Uraraka con un suspiro resignado, pero luego agrego con una dulce sonrisa- pero increíblemente heroico.

Se quedaron un rato más hablando de su querido amigo, hasta que un médico los hechó de la habitación.

Poco a poco la vida iba volviendo a la normalidad. Los estudiantes que se iban recuperando podían regresar a los dormitorios. Las clases aún no se habían reiniciado, y tampoco los dejaban participar en las actividades de reconstrucción de la ciudad, pues fueron sermoneados por sus maestros y padres para que se tomaran un descanso holgazaneando como adolescentes normales, pues ya habían hecho demasiado. Fue así como pasaron dos semanas, días en los cuales los estudiantes se turnaban para visitar a Midoriya al hospital. Era el único que aún no se había recuperado, y quien aún no había despertado.

El día de hoy era el turno de Iida y Uraraka. En las semanas que habían pasado, Midoriya se encontraba en mejor condición. Habían sido retirados los yesos, y ya no usaba la máscara de oxígeno, sino que bastaba con un tubo que pasaba por debajo de su nariz. Aún estaba conectado al monitor cardiaco y sus brazos tenían un par de intravenosas. También seguía pálido y ojeroso.

Uraraka e Iida se sentaron en unas sillas una a cada lado de Midoriya y cerca de la cabecera. Pasaron su rato de visita hablando de cosas sin sentido, sobre todo de todo lo que le esperaría a Deku cuando por fin volviera a los dormitorios. Esta rutina comenzaba a hacerse común para ellos e Iida fingía no darse cuenta de cómo en medio de sus divagaciones la mano de Uraraka se entrelazaba con la del chico dormido. Aunque una sonrisa se le escapaba al ver aquella muestra de afecto. Sin embargo, no lo mencionaría para no avergonzar a la chica.

De pronto, en medio de su charla, Uraraka se detuvo abruptamente y miro la mano con la que sujetaba la de Midoriya.

- ¿Pasa algo? - pregunto Iida extrañado por el repentino silencio.

- Tal vez fue mi imaginación, pero creí sentir un apretón en mi mano- respondió Uraraka, luego un gemido provino desde su izquierda y los dos rápidamente miraron a Midoriya- ¿Deku-kun? - pregunto Uraraka dándole un apretón en la mano al chico esperando una reacción. Grande fue su sorpresa cuando sintió un débil apretón de respuesta y el rostro de Midoriya se arrugo mientras lentamente recuperaba la conciencia.

- ¡Está despertando! ¡Midoriya! ¿Puedes oírme? - pregunto Iida acercándose a su amigo.

Midoriya gimió de nuevo mientras lentamente abría los ojos mirando el techo de la sala del hospital y rápidamente los volvía a cerrar, siendo deslumbrado por la luz que ingresaba por las ventanas.

- Cerrare la cortina- dijo Iida cubriendo la luz del sol de la tarde mientras Uraraka aún sujetaba la mano del chico dándole aliento para que despierte. Nuevamente Midoriya abrió los ojos, y aunque los tenía entrecerrados y se veía terriblemente cansado, no los volvió a cerrar.

- ¿Deku-kun? ¿Puedes escucharme? - le pregunto Uraraka suavemente. Midoriya seguía mirando al techo. Parecía como si recién estuviera procesando que estaba despierto.

- ¿Hmmm?- fue el único sonido que salió de su boca mientras parpadeaba con fuerza.

- Llamare a la enfermera- dijo Iida saliendo de la habitación.

Cuando Iida salió, Midoriya por fin dejo de ver el techo y miró con ojos entrecerrados y desenfocados a Uraraka, quien estaba tan feliz por verlo consciente que podía sentir las lágrimas corriendo por su rostro.

- ¿Ura…Uraraka-san? - pregunto con la voz áspera de alguien que no ha hablado en semanas. También se le escapo una leve tos.

- ¡Si! - dijo Uraraka feliz apretando su mano, lo que hizo que Midoriya dirigiera su atención a las manos entrelazadas, luego su mirada perezosa volvió a Uraraka quien sonreía, pero lloraba suavemente. Esto pareció confundir al pobre Midoriya, pero el chico no alcanzo a hacer algún comentario porque rápidamente llego Iida con la enfermera. Al verla, Uraraka le hizo espacio separándose de la cama y soltando la mano de Midoriya.

- Hola ¿Puedes escucharme? – le pregunto la enfermera suavemente. Midoriya centro su atención en ella.

- Si- dijo débilmente. La enfermera le sonrió.

- ¿Puedes decirme tu nombre? -le pregunto la mujer

- Midoriya…Izuku…- respondió el chico

- ¿Cuántos años tienes?

- 16…

- ¿A que escuela vas?

- UA…

- ¿Sabes dónde estás?

Midoriya se tomó un tiempo para responder, miro la habitación alrededor y luego dijo:

- ¿Hospital?

- Así es- le dijo la enfermera con amabilidad- ¿Recuerdas lo que paso?

Nuevamente Midoriya se tomó su tiempo, esto preocupo a Uraraka e Iida, hasta que vieron que el chico volvió a arrugar el rostro como pensativo, para luego responder.

- La guerra…. ¿ganamos? - pregunto inseguro

- Si- le dijo la enfermera con una sonrisa- Buen trabajo

- ¿Estoy vivo? - pregunto Midoriya con genuina sorpresa, cosa que desconcertó a la enfermera y encogió el corazón de sus amigos. Por fortuna la mujer se recompuso rápidamente.

- Si, aunque algo golpeado- le dijo con una leve risita para subir el ánimo del muchacho.

- Que bien…- respondió Midoriya cerrando los ojos y lanzando un suspiro de alivio. Uraraka e Iida lo miraron con curiosidad, luego el chico dirigió su mirada hacia ellos mientras decía con una sonrisa avergonzada- tenía el presentimiento que si no sobrevivía… iba a ser regañado por muchas personas.

Uraraka e Iida se tragaron las lagrimas

- Eso te lo aseguro- le dijo Iida secándose los ojos mientras reía en respuesta. A su lado Uraraka asentía con fuerza.

- Bien, Midoriya-san- le dijo la enfermera- Iré a informarle al médico, puedes quedarte y hablar con tus amigos, pero si te sientes cansado puedes dormir, tu cuerpo lo necesita.

- Gracias…- le dijo Midoriya, pero cuando la enfermera se giró para salir de la habitación el chico la detuvo- ¡Espere!

- ¿Sí? - pregunto esta amablemente

- ¿Mi mamá…y All Might? – Pregunto Deku tímidamente.

- Les avisare que despertaste- le contestó ella. La enfermera salió por la puerta y Midoriya se relajó contra las almohadas. Urarka e Iida volvieron a su lado.

- ¿Cómo te sientes? - le pregunto Iida

- Cansado…- dijo Midoriya cerrando los ojos.

- Puedes volver a dormir si quieres- le dijo Uraraka con amabilidad.

Sin embargo, no alcanzo a obtener respuesta, porque antes de eso notaron que Midoriya ya estaba profundamente dormido. Uraraka e Iida se miraron y sonrieron, y ambos tomaron nuevamente sus lugares sentados alrededor del muchacho. Uraraka volvió a tomar su mano.

No paso mucho tiempo para que All Might y la madre de Midoriya llegaran al hospital. Uraraka e Iida les contaron lo que paso. Midoriya seguía dormido, así que los muchachos se retiraron por aquel día. Por supuesto que al llegar a los dormitorios de la UA lo primero que hicieron fueron contar las buenas noticias y fue así como todos decidieron ir a visitar a Midoriya al día siguiente, con la esperanza de verlo consciente.

All Might e Inko Midoriya se quedaron un largo rato después de que los jóvenes se retiraron, pero Midoriya seguía profundamente dormido. Sin embargo, la fortuna le sonrió a All Might ya entrada la noche. Inko se había quedado dormida en el sofá que había en un rincón de la habitación (la mujer se había negado a irse hasta que viera a su hijo despierto y All Might le hacía compañía), el hombre dormitaba en la silla al lado de Midoriya cuando una débil voz lo despertó.

- ¿All Might?

Al hombre, desorientado por su medio sueño, le tomo un momento notar de donde provenía la voz, pero todo tomo sentido cuando noto unos ojos verdes mirándolo en la penumbra de la habitación.

- ¡Mi muchacho! ¡Estas despierto! ¿Cómo te sientes? ¿Estas bien? - pregunto el hombre nervioso acercándose al chico que solo lo miraba somnoliento. No recordaba la última vez que había estado tan feliz, pues lo que más quería en el mundo era ver abiertos de nuevo aquellos ojos.

- Mmm… no estoy muy seguro…- dijo Midoriya por primera vez considerando el estado de su cuerpo- supongo que todo está adormecido…

- Bueno, te tienen con un montón de analgésicos- le dijo All Might sonriendo, mientras acercaba su mano para acariciar aquellos risos verdes- Me alegra mucho verte despierto mi muchacho

- Yo también… -dijo Midoriya volviendo a dormitar.

- ¡Espera! ¡no te duermas todavía! Tu madre quiere verte- le dijo el hombre apretándole el hombro. Midoriya abrió ligeramente los ojos. All Might aprovecho para acercarse a la mujer que dormía en el sofá para despertarla. En cuanto la mujer vio a su hijo despierto comenzó a llorar, lo que hizo que Midoriya llorará también. La mujer se acerco y lo abrazo lo más suavemente que pudo intentando no hacerle daño. All Might también sintió los ojos húmedos por aquella escena, y se retiró para darle privacidad a la familia.

Al día siguiente, toda la clase, incluido Aizawa-sensei, fueron a visitar a Midoriya. Aunque el muchacho seguía increíblemente cansado, logro mantenerse despierto para saludar a todos sus compañeros. Recibió saludos calurosos y palabras de aliento de todos su amigos, incluido de Bakugou quien logro decir un simple "es bueno verte despierto, nerd", probablemente lo más lindo que le había dicho en la vida, sin contar la disculpa que había dado hace algún tiempo.

Con el pasar de los días Midoriya fue recuperando la fuerza suficiente como para sentarse y no tener que estar recostado todo el tiempo, pero aún le esperaba un largo tiempo en el hospital. Fue así como sus amigos, quienes ya habían vuelto a sus clases, habían decidido que dos de ellos lo visitarían cada día para que el chico no se sintiera solo, lo cual Midoriya les agradecía cada vez que lo veían y aunque el insistía que no era necesario, ellos lo rechazaban de inmediato recalcándole que no había nada que los pusiera más feliz que verlo despierto.

Aquel día era turno de Uraraka e Iida. Cuando iban saliendo del campus de la UA, Iida menciono que había recordado que tenia deberes del representante de la clase así que no podría ir. Lo cual confundió a Uraraka, pues Iida rara vez olvidaba algo, pero no alcanzo a decir nada, pues el chico se despidió rápidamente mencionando que le saludara a Midoriya y corrió de regreso al campus. Lo que no sabia la chica es que Iida había sido arrinconado el día anterior por Mina y Tooru quienes le pidieron que le dieran tiempo a solas a Uraraka con Midoriya, a lo cual el muchacho, conociendo a que se referían al ser el amigo más cercano de aquellos dos, había accedido.

Uraraka se encogió de hombros y siguió su camino. Fue cuando iba ingresando al hospital que se dio cuenta de su situación y maldijo a Iida. A pesar de que le había admitido abiertamente a Tsuyu acerca de sus sentimientos a Midoriya, aún se ponía nerviosa al respecto, y no había estado a solas con el chico desde que este había despertado. Es como si el universo le dijera "esta es tu oportunidad, díselo", pero la chica aún no se sentía preparada y se mentalizo con la frase "eres solo una amiga visitando a un amigo, todo estará bien". Con suerte All Might o la madre de Midoriya se encontrarían en la habitación visitándolo también.

Cuando Uraraka llamo a la puerta, fue recibida por la voz de Midoriya dejándola entrar. Al hacerlo, vio a Midoriya sentado en su cama de hospital, haciendo los deberes que sus amigos le habían traído para no quedarse atrás en sus estudios.

- ¡Oh! ¡Uraraka-san! Es bueno verte- le dijo el muchacho saludándola con una sonrisa. Lo que solo la puso más nerviosa ("¡él y sus estúpidamente adorables sonrisas!").

- ¡Hola Deku-kun! ¿Haciendo los deberes? – pregunto la muchacha ingresando a la habitación y sentándose en la silla de siempre junto al chico.

- Si… bueno, no quiero atrasarme… aunque debo admitir que me quede dormido cuando intente hacerlos más temprano… así que de igual modo voy con algo de retraso.

- Bueno, aun te estas recuperando- le dijo la chica amablemente- así que no te fuerces tanto.

Midoriya pregunto sobre Iida, ya que siempre solían ser los dos juntos los que lo iban a visitar. Uraraka le explico a grandes rasgos lo que había pasado, lo cual también confundió a Midoriya. Luego la chica se ofreció a ayudarle con los deberes, lo cual hicieron durante un rato. Luego pasaron el rato hablando, sobre trivialidades. Fue una tarde agradable, y no fue hasta que Uraraka pensó que ya era hora de irse, que volvió a ponerse nerviosa.

Era su oportunidad, estaba muy segura de que sus amigos habían conspirado para darle esta oportunidad. También quería ser fiel a si misma. Cuando se fue de la UA, lo único que quería era traerlo de regreso y darle un fuerte abrazo y luego un fuerte golpe por haberse ido en primer lugar. Cuando lo encontraron, también quería abrazarlo y decirle que podía descansar, que no tenia que hacer todo por si mismo. Cuando termino la guerra, lo único que quería hacer era celebrar junto a él. Cuando pensó que podía perderlo, lo único que quería hacer era decirle que quería estar junto a él, quería decirle lo importante que era para ella. Pensaba en todas las cosas que no le había dicho y las cosas que quería hacer junto a él.

Midoriya noto la repentina distracción en su amiga.

- ¿Esta todo bien Uraraka-san? - le pregunto el chico preocupado.

- ¡¿Umm?! ¡Si! ¡Todo está bien! - dijo tal vez demasiado fuerte, lo que solo confundió más al muchacho.

- Debes estar cansada por venir a visitarme después de clases- le dijo con una sonrisa de comprensión

- ¡No! ¡No! ¡Para nada! - dijo la muchacha- pero ya es algo tarde… tal vez debería irme- dijo comenzando a despedirse.

- Claro, nos vemos después- contesto Midoriya despidiéndose también, con una sonrisa.

Uraraka se levantó y se dirigió a la puerta, con la duda de si debería o no todavía en su mente. Es así como decidió armarse de valor, si podía enfrentarse a Himiko Toga, podía hacer esto. Pero ¿cómo se lo decía?

Ver a Uraraka detenerse a centímetros de la puerta solo confundió más a Midoriya.

- ¿Uraraka-san?

- La verdad… hay algo que quiero preguntarte- dijo la chica volviendo a sentarse junto a él, sonando demasiado seria, lo cual preocupo al muchacho.

- Oh… ok ¿Qué cosa? - pregunto Deku

- Yo… ummm… Quería saber si tú…- "(¡¿Cómo se lo digo?!"). De pronto recordó la conversación con Tsuyu- Umm… cuando te recuperes y puedas salir del hospital… te gustaría que… ¿Fuéramos a comer Crepas?

La chica podía sentir que su cara se estaba poniendo roja y no podía mirar al muchacho a los ojos.

- ¡Oh! - reacciono el chico con sorpresa por la extraña solicitud- Umm…claro, eso sería divertido- dijo rascándose la mejilla.

- ¡¿En serio?!- pregunto Uraraka emocionada, pero al ver la reacción bastante calmada de Midoriya, el chico que solía sonrojarse cuando simplemente estaba cerca de una chica, comprendió que no había transmitido correctamente el mensaje. ¡Por supuesto que el chico, después de todo lo que había pasado, no recordaba lo que le había dicho a Toga!

Uraraka maldijo en su cabeza y concluyo que, ya había dado los primeros pasos, así que se forzó a ser más específica, pese a su vergüenza ("¡¿Porque tienes que ser tan denso?!").

- A lo que me refiero…- dijo la muchacha para aclarar el mensaje- es que quiero que vayamos a comer crepas… los dos… solos…

Podía jurar que ya estaba tan roja como un tomate, mientras miraba al suelo apenada. Sin embargo, el repentino silencio hizo que se armara de valor para levantar la vista. Midoriya la veía claramente sorprendió con la cara algo roja. Eso significaba que había entendido lo que ella trataba de decir, pero el silencio hizo que Uraraka se pusiera más nerviosa, lo que la obligo a seguir hablando.

- Quiero… quiero comer Crepas contigo… y… algún día seria lindo…si también fuéramos a un parque de diversiones y…- volvió a mirar el suelo avergonzada. El valor le fallo al final, pues lo siguiente lo dijo en un susurro- Y tomarnos de las manos…

Eso definitivamente saco una reacción de Midoriya.

- ¡¿Eh?!- exclamo el chico de pronto sorprendiendo a Uraraka, quien levanto la vista del suelo, lo que le permitió ver la cara en llamas de Midoriya – Pe…Per…Pero esas son las cosas que yo le dije a Toga que era lo que hacen las pa…pa…pa…

- Parejas- termino de decir Uraraka ante el tartamudeo del muchacho- ¡Esta bien si no quieres! – dijo chica rápidamente, aunque aquello le dolía profundamente, pero no iba a obligar a Deku a hacer nada que él chico no quisiera, ni siquiera sabía si él la había mirado alguna vez de aquella forma- Soy… soy muy feliz de ser simplemente tu amiga… pero yo…

- ¡Espera! ¡No me refiero a eso! -La interrumpió Midoriya rápidamente mientras agitaba exageradamente sus manos- Solo… ummm… ¿Estas segura?

- ¿Eh? - pregunto Uraraka confundida mirando al chico a los ojos, quien avergonzado aparto la mirada, y comenzó a apretar nerviosamente las sábanas, solo para tener algo en lo que ocupar las manos. Su cara seguía roja.

- Es solo que… umm… Tu… Quieres hacer esas cosas… ¿Conmigo?

Eso encendió una alarma en Uraraka.

- ¿A qué te refieres? - le pregunto esta

- Es solo que yo… bueno… soy ¿Algo raro?... - dijo este avergonzado - ya sabes… soy algo nerd como dice kacchan, y fanboy…- de pronto comenzó a murmurar- y otaku… también están mis murmullos raros… y parece que lo único que puedo hacer es atraer problemas… y… Uraraka-san es realmente fuerte, apasionada, agradable, amable… tu cabello te sienta muy bien… eres realmente linda…y creo que realmente puedes conseguir algo mejor aunque seas la chica que me gusta y…

- ¡Espera! - lo detuvo Uraraka de pronto tomando sus manos con la suyas, sorprendiendo al chico que soltó un chillido y dejo de murmurar para mirarla a los ojos- ¿Qué estás diciendo?

- Yo… ummm…- Midoriya se quedó en blanco por el repentino contacto con la chica.

- Deku-kun también es genial- dijo ella con valor, aunque su cara, como la del muchacho estaba en llamas, aun así no aparto la mirada- Eres valiente y muy fuerte, no te rindes nunca y eso es inspirador, eres inteligente, siempre encuentras la manera de superarte, eres amable y agradable, divertido…eres nerd y otaku pero de una manera muy linda, tus pecas son adorables, me gustan tus ojos y ¡tu cabello también te sienta muy bien!

Uraraka termino su discurso con la voz algo alta y aguda mientras aún sostenía las manos de Midoriya quien la miraba con la boca abierta. Ambos se quedaron así, simplemente mirándose con las caras rojas, ambos procesando las palabras que se habían dicho mutuamente.

- Yo… ¿yo te gusto? - rompió el silencio Midoriya preguntando dubitativo. Uraraka asintió tímidamente.

- ¿Yo también te gusto? - pregunto está en respuesta. Midoriya también asintió, lo que hizo que aquel peso que había estado cargando todo este tiempo, desde que Aoyama le había hecho esa pregunta hace tanto tiempo, finalmente se levantara, llenándola con una felicidad indescriptible- ¡¿En serio?!- pregunto algo incrédula y eufórica, recuperando su burbujeante personalidad, ahora que la incertidumbre de su enamoramiento se hubo desvanecido- ¡¿Desde cuándo?!

- ¡¿Hhmm?!- Midoriya fue atrapado con la guardia baja por aquella pregunta- Emm… ¿Recuerdas cuando evitaste que me chocara de cara contra el suelo? - dijo el muchacho desviando la mirada avergonzado.

- Claro que recuerdo eso… pero… ¿No fue ese el día en que…? - pregunto ella confundida arrugando el ceño.

- Fue cuando nos conocimos…- admitió este en voz baja- ¡Pero en ese entonces solo pensaba que eras la chica linda y amable que me ayudo! ¡No es como si pensara en otra cosa! ¡Solo pensaba que eras genial! Y Yo…- Midoriya comenzó a divagar.

Uraraka resoplo y comenzó a reír.

- ¿Qué pasa? - pregunto este confundido y algo avergonzado.

- Tenia razón…- dijo Uraraka calmando su risa - Ambos somos unos bichos raros

- ¿Por qué lo dices?

- Porque ese día, cuando me salvaste del robot arriesgándote a no ganar ni un solo punto… también pensé que eras genial… - dijo dándole a Midoriya una cálida sonrisa que hizo que su corazón se acelerara- Claro que fue mucho después que me di cuenta de que me gustabas- agrego la chica desviando la miraba avergonzada.

Se quedaron en silencio nuevamente, aun tomados de las manos, aunque ya no se miraban a los ojos, ya que no estaban muy seguros de que hacer.

- Entonces…- rompió el silencio nuevamente Midoriya- Crepas… ¿Cierto? - pregunto avergonzado.

- ¡Si! - afirmo está feliz, asintiendo con energía.

- Me… me encantaría ir a comer crepas… contigo…- dijo Midoriya mirándola a los ojos, con una sonrisa nerviosa.

Aquella sonrisa temerosa hizo que el corazón de Uraraka saltara en su pecho, y sin pensarlo, se arrojo a los brazos del muchacho dándole un cálido abrazo, pasando los brazos alrededor de su cuello y enterrando su cara en su hombro. Midoriya se congelo en el acto, inseguro de que hacer y completamente nervioso mientras su corazón martillaba sin control. Sentía que en cualquier momento le iba a dar un paro cardiaco por estar tan cerca de la chica que le gustaba.

Sin embargo, como Uraraka no lo soltaba (pues estaba muy complacida disfrutando el abrazarlo después de haber deseado hacerlo por tanto tiempo), que el chico comenzó a relajarse y en un acto de valentía, logro devolverle el abrazo envolviendo los brazos alrededor de la espalda de la chica, lo que no hizo más que alegrar a la muchacha que lo apretó con más fuerza.

Se quedaron así, disfrutando del contacto mutuo, cuando fueron interrumpidos por la puerta de la habitación que se abrió repentinamente.

- ¡Aquí estoy con la merienda de la tarde! - dijo All Might entrando con una bandeja, cuando noto la escena frente a él.

Completamente avergonzados, rápidamente Midoriya y Uraraka se separaron alejándose lo más posible el uno del otro. Uraraka quedo topando contra la pared tras suyo y Midoriya en el borde de la cama más alejado de la chica, ambos mirando a All Might con la cara en llamas. El hombre por su parte se había quedado congelado en la puerta en la posición que había usado para proclamar su entrada.

- Volveré más tarde- dijo el hombre dando media vuelta listo para irse.

- ¡No estábamos haciendo nada! - gritaron los dos adolescentes avergonzados.

Antes de que All Might pudiera salir por la puerta. Uraraka se deshizo de todo el valor que había reunido para aquella tarde y decidió huir.

- ¡Yo…Yo ya me voy! ¡Nos vemos! - dijo/grito y salió rápidamente por la puerta casi dejando una nube de humo en su carrera. All Might y Midoriya quedaron solos en la habitación mientras la veían irse.

Paso un segundo de silencio, hasta que All Might miro a Midoriya y le sonrió mientras se rascaba la cabeza avergonzado.

- Lo siento… tocare para la próxima- dijo el hombre disculpándose.

Midoriya, aún con la cara roja, se dio la vuelta y enterró la cabeza en la almohada para gritar en esta avergonzado. Por otra parte Uraraka, quien se encontraba en el ascensor para llegar al primer piso del hospital, enterraba la cabeza en las manos para también ahogar su grito avergonzado. Aunque parte de esos gritos también eran de felicidad.

All Might se acercó a su alumno, dejo la bandeja con la comida en la mesita junto a la cama, y le golpeo suavemente la espalda. Midoriya desenterró levemente la cara de la almohada.

- ¿No podías darme un minuto más? - le pregunto a su maestro con el ceño fruncido y la cara roja

- ¿Estas molesto joven Midoriya? - pregunto All Might riendo, ante lo cual Midoriya volvió a esconderse. El hombre soltó una carcajada- ¿Y bien? ¿Paso algo? - pregunto curioso, pues era relajante ver al diligente muchacho hacer algo propio de un adolescente normal, ya era hora que se relajara un poco. Midoriya se tomo su tiempo para responder.

- Vamos… vamos a ir a comer crepas- dijo en un murmullo algo ahogado por la almohada.

- ¿Cómo una cita? - pregunto All Might con tono burlón. Midoriya asintió avergonzado. All Might volvió a reír mientras procedía a revolver el cabello del muchacho- Bien por ti joven Midoriya, ustedes tienen todo mi apoyo- Midoriya gimió en la almohada. Luego All Might se puso más sentimental- Estas creciendo tan rápido…

Eso hizo que Midoriya desenterrara la cabeza de la almohada y mirara a su maestro curioso.

- Suenas como una madre orgullosa, All Might- le dijo el chico, también burlonamente, para distraerse de su propia vergüenza

- Bueno, me siento más como un padre orgulloso- contesto el hombre sin pensar mucho en sus palabras, pero recapacitó cuando Midoriya lo miró boquiabierto- Quiero decir… ¡No es como si me sintiera tu padre! ¡Pero supongo que eres lo más cercano a un hijo que voy a tener!… y verte crecer es… ummm- All Might comenzó a divagar. Midoriya se quedo en blanco durante un momento y volvió a refugiarse en su almohada.

- ¡Esto es demasiado para mi corazón por hoy! - gimió él chico, mientras All Might entraba en pánico. Más tarde ese día, superada su vergüenza, Midoriya le aclararía al hombre que estaba completamente bien para él tenerlo como figura paterna, lo que genero lagrimas del héroe retirado, y por ende, también de parte de Midoriya.

Cuando Uraraka llego a los dormitorios, todos pudieron notar que algo había pasado. Pues durante del resto del día y hasta que se fue a dormir, la chica estaba en las nubes, con una sonrisa enorme y la mejillas más rosas de lo habitual. Finalmente, antes de irse a dormir, Urarka invito a Tsuyu a su habitación para contarle lo que había pasado, ya que necesitaba hablarlo con alguien. La chica rana se encontró feliz por su amiga y la apoyo pacientemente mientras Uraraka contaba su historia a base de chillidos de felicidad y sonrojos de vergüenza. Lo que no sabían ambas chicas es que tras de la puerta, otras 4 adolescentes escuchaban la historia extasiadas gracias a la peculiaridad de alguien y a base de los regaños de su vicepresidenta de clase que de igual forma escuchaba emocionada. Cuando Tsuyu se levantó para irse, abrió la puerta, lo que causó que las cuatro chicas cayeran hacia dentro de la habitación. Uraraka se mortifico de la vergüenza cuando se entero de que ellas escucharon de su confesión, pero se relajo cuando las demás chicas la felicitaron sin burlarse de ella, aunque se notaba que Mina quería hacerlo. Cuando las chicas se fueron, Uraraka suspiro derrotada. Con Mina y Tooru enteradas, todo el mucho lo iba a saber a esta hora mañana. Pero a pesar de eso, nada pudo borrar la sonrisa de su rostro.

Uraraka se fue a dormir, pero realmente no podía dormir, a pesar de que tenia clases al día siguiente. No podía dejar de pensar en lo que había pasado, lo que la hacia tan feliz. Solamente iban a ir por crepas, pero a ella le gustaba a él y él le gustaba a ella y eso era todo lo que necesitaba para abrazar su almohada y dar vuelas de felicidad en la cama. Cuando llego la medianoche y seguía son poder conciliar el sueño, se rindió e hizo lo que cualquiera. Tomo su celular para vagar por la internet (si, ahora tenía un celular inteligente. Merecía algo después de ayudar a salvar al mundo ¿No?). Sin embargo, cuando revisaba que no tuviera ningún mensaje viejo sin leer, vio algo que llamo su atención. Tal parece que alguien más no podía dormir.

Uraraka: "¿No deberías estar durmiendo?"

Deku: "Creo que podría decir lo mismo"

Uraraka: "Yo no me estoy recuperando en el hospital"

Deku: "Yo no tengo clases mañana"

Ambos sonreían como tontos mientras miraban sus celulares en la oscuridad de la noche. Siguieron hablando durante un rato, sobre nada en particular, sumado a stickers divertidos.

Uraraka: "¿Por qué no puedes dormir ahora? Has estado muy somnoliento desde que despertaste luego de la batalla"

Deku: "…"

Deku: "Sigo pensando en lo que paso hoy"

Uraraka ahogo un chillido.

Uraraka: "Yo igual"

Uraraka: "Le conté a Tsuyu, ella está feliz por nosotros"

Deku "Yo le conté a All Might"

Deku "Claro que él se enteró por sí mismo"

Deku: "Se disculpo mucho por eso"

Uraraka: "Lamento haber huido"

Deku: "Esta bien"

Deku: "Si no estuviera atrapado en esta cama yo habría hecho lo mismo"

Uraraka: "También deberías saber que cuando le conté a Tsuyu"

Uraraka: "El resto de las chicas nos espiaron"

Uraraka: "Así que ahora todas lo saben"

Uraraka: "Y no creo que Tooru y Mina se queden calladas"

Uraraka: "Lo siento"

Deku: "Esta bien"

Deku: "No es como si quisiera ocultarlo"

Uraraka volvió a chillar, ("¿Él siempre había sido tan tierno?").

Uraraka: "¿Entonces esta bien si se enteran todos?"

Deku: Envía un sticker de All Might diciendo ¡Todo está bien!

Uraraka resoplo de la risa, aunque luego pensó en algo, aún no le habían puesto titulo a lo que había pasado entre ellos.

Uraraka: "Aunque no sé qué debería decirles"

Uraraka: "¿Estamos saliendo?"

Uraraka: "Creo que solo nos confesamos y planeamos una cita"

Deku: "All Might arruino el momento"

Uraraka: "¿Entonces?"

Paso un minuto en el que Deku no contesto, lo que preocupo a Uraraka, pero luego tuvo que ocultar su grito de sorpresa cuando su celular comenzó a sonar y contesto rápidamente para no molestar a nadie con el ruido a aquellas horas.

- ¿Sí? - pregunto esta dubitativa

- ¿Qui…Quieres salir conmigo? - dijo una voz nerviosa.

Uraraka se quedo en silencio, procesando aquellas palabras y queriendo grabarlas para escucharlas una y otra vez, luego recordó que debía dar una respuesta o podría estresar al pobre muchacho.

- Si- respondió tímidamente.

Un suspiro de alivio sonó de la otra línea, lo que hizo que Uraraka riera. Luego Midoriya explico que sentía que era un momento muy importante para hablarlo solo por mensaje. Eso calentó el corazón de Uraraka. Fue así como siguieron hablando, aunque esta vez a través del celular, hasta que, mientras Uraraka le contaba sobre algo divertido que había pasado en clases aquel día, noto que Midoriya hace un rato que no hablaba. La chica hizo silencio para poder escuchar la otra línea y el sonido ligero de una respiración tranquila fue el que llego a sus oídos. Se había quedado dormido. Uraraka sonrió con cariño, le dio un ultimo "Buenas noches" antes de cortar la llamada, para luego quedarse dormida pacíficamente.

Al día siguiente, Uraraka estaba muerta de sueño durante la clase, por lo cual Mina y Tooru le hicieron burlas acerca de ella desvelándose por pensar en su amor. Por otro lado, Midoriya tuvo que enfrentarse a la ira de su madre que le había sermoneado sobre no quedarse jugando con el celular hasta tarde, más cuando se supone que debía de estar recuperándose en el hospital (esto al ir a visitar a su hijo en la mañana y encontrarlo profundamente dormido con el celular junto a su cabeza).

Pasaron los días, Midoriya se iba recuperando lentamente, hasta que finalmente se le permitió salir del hospital. Aun no en la mejor condición, pero con la aprobación del médico, Midoriya pudo regresar a los dormitorios y se le dio el permiso de volver a clases para por fin poder comenzar su segundo año en UA, aunque claro, tenia estrictamente prohibido realizar cualquier actividad física.

Fue así como un domingo en la mañana, Midoriya regreso a los dormitorios y por supuesto que sus amigos le entregaron una cálida bienvenida, celebrando por fin el final de la guerra.

Aunque Midoriya y Uraraka habían acordado salir juntos, no cambiaron su comportamiento el uno con el otro, salvo por alguna mirada o sonrojo entre ellos, que los de ojos más ávidos podían notar. Milagrosamente, Mina y Tooru no habían abierto la boca al respecto, por lo que las únicas que seguían sabiendo sobre la relación de estos dos, eran las chicas de la clase.

A Midoriya se le dio permiso de faltar a clases hasta que se sintiera preparado para ello, pero como era de esperarse. Midoriya ingreso al aula inmediatamente al día siguiente. Soporto perfectamente los primeros bloques de clases, emocionado de volver y preparado para demostrar que no se estaba quedando atrás. Fue hasta el último periodo que finalmente el cansancio lo derribo y termino durmiéndose sobre su escritorio durante la clase sobre héroes dictada por Aizawa-sensei.

La primera en notarlo fue Uraraka, por supuesto, cuya mirada se desviaba repetidamente hacia el chico de cabello verde. Cuando vio que este apoyaba su cabeza sobre su mano y luego sobre el escritorio supo que algo andaba mal y comenzó a pensar en un plan para despertarlo antes de que desatara la ira del sensei. Poco a poco los demás a su alrededor también lo notaron, hasta que Aizawa, mientras se paseaba por el salón explicando los contenidos, noto al chico dormido. Se paro junto a el mientras lanzaba un suspiro de frustración, luego le sacudió el hombro, pero el chico no despertó. Aizawa volvió a suspirar y decidió ignorarlo, prosiguiendo con la lección.

Cuando el periodo termino, Aizawa se preparo para salir del salón y mientras lo hacía dijo:

- Cuando Midoriya despierte envíenlo para que descanse en la enfermería o que se retire a los dormitorios. Ahora hay clase práctica de heroísmo así que no importará si se la pierde.

- ¡Espere! - lo interrumpió Kaminari - ¿No está en problemas por dormirse en clases?

- Él ni siquiera debería estar en clases aún según Recovery girl, pero fue difícil convencer al niño problema- dijo Aizawa de mal humor- como sea, si esto se repite con frecuencia, yo mismo arreglare que le prohíban la entrada al salón hasta que se recupere por completo.

Aizawa salió del salón mientras Kaminari y Mineta se quejaban de que si ellos se quedarán dormidos en clase no la sacarían tan barata. Uraraka e Iida se acercaron a Midoriya para intentar despertarlo.

- Deku-kun, Deku-kun- le llamaba Uraraka mientras le sacudía en hombro. El chico solo gruño en su sueño, sin ninguna intención de despertarse.

- Esta realmente fuera ¿No? – dijo Kirishima acercándose.

Bakugou, quien se sentaba frente a Midoriya, estaba arto de aquella charla e hizo lo único que sabía hacer. Se dio media vuelta e hizo sonar pequeñas explosiones en sus manos cerca del oído del chico. Midoriya se quejo ante el ruido, pero solo enterró su cara en sus brazos, intentando seguir durmiendo. Esto solo molesto a Bakugou.

- ¡Despierta de una vez Nerd de mierda! - dijo golpeando la mesa con las palmas mientras generaba otra explosión. Por fortuna esto si funciono (trayendo malos recuerdos para el pobre Midoriya), pero sacándolo de su sopor, mientras se sentaba recto en la silla con grito agudo, mirando en todas direcciones para recordar donde se encontraba.

- ¿Q..qué?- pregunto confundido

- ¿Estas bien? - le pregunto Uraraka preocupada- Te dormiste durante la clase y costo mucho despertarte

- ¡¿Me dormí?!- pregunto el chico alarmado- ¡Oh no! ¡Aizawa-sensei me va a matar!

- De hecho, nos dijo que te dijéramos que seria mejor que fueras a dormir a los dormitorios o a la enfermería- le dijo Iida.

- ¿Qué?

- Necesitas descansar si quieres recuperarte- le dijo Uraraka amablemente- Así que deberías hacerle caso, de todos modos, ahora viene la clase práctica de heroísmo y no puedes participar todavía.

- Pero puedo mirar- intento argumentar Midoriya, pero se arrepintió cuando vio a Uraraka mirarlo con el ceño fruncido- Pero…

- Tienes que descansar- le insistió la chica

Midoriya la miro un rato y luego lanzo un suspiro de resignación.

- Esta bien… volveré a los dormitorios- dijo el chico levantándose y tomando su mochila, Mientras Uraraka se unía a él para acompañarlo hasta el lugar, y así asegurarse de que el hiciera caso. Midoriya se despidió se sus amigos y emprendió su marcha acompañado de Uraraka.

- Bien, deberíamos comenzar a ir a los vestidores para la clase práctica- dijo Kirishima cuando vio a Bakugou e Iida pensativos- ¿Qué pasa?

- Pensé que sería más difícil convencer a Midoriya- dijo Iida

- Nunca es tan sumiso cuando se trata de cosas como estas- agrego Bakugou raramente interesado

- Bueno, tal vez de verdad está cansado- dijo Kaminari restándole importancia

Mina que iba pasando por ahí escucho la conversación y una sonrisa traviesa se dibujó en su rostro.

- O tal vez se debe a que su linda novia fue la que le insistió- les dijo a los chicos.

Los muchachos en cuestión se concentraron en ella.

- ¿De qué hablas? - pregunto Kaminari- Ellos no están saliendo ¿O sí?

Mina se rio, mientras Tsuyu también paso junto a ellos y se sintió curiosa por la extraña atmosfera

- ¿Qué pasa? - pregunto la chica rana

- Oh, es que Ashido dice que Midoriya y Uraraka están saliendo- dijo Kirishima- ¿Sabes algo de eso? - le preguntó curioso sabiendo que Tsuyu era la mejor amiga de Uraraka.

Tsuyu lo pensó durante un momento, Uraraka le había dicho que ella y Midoriya habían acordado que no era un secreto, solo no lo iban a ir proclamando.

- Si, están saliendo- respondió Tsuyu sin rodeos. A los chicos se les cayo la mandíbula, mientras Mina reía.

- ¡¿Qué?!- pregunto Kaminari y Mineta, quien salió quien sabe de donde

- ¿Cuándo paso esto? - pregunto Kaminari incrédulo

- Ochako se confesó cuando Midoriya estaba en el hospital- dijo Mina rebosante

- ¡No puede ser! - grito Mineta dramáticamente- ¡Midoriya consiguió novia antes que nosotros!

- ¡Sabia que los tímidos eran los peores! - dijo Kaminari

- Por favor no arruinen el momento con sus quejas sin sentido- les dijo Tsuyu

- ¡Si! ¡El amor entre Midoriya y Uraraka es lo más tierno y puro del universo! - exclamo Mina

Bakugou se levantó para irse seguido por Kirishima e Iida. A Bakugou realmente no le interesaba el tema, si mejillas redondas podía hacer que el nerd se preocupara por su salud, entonces estaba bien. Por otro lado Iida desde hace un tiempo sentía que pasaba algo entre ellos dos, así que no le sorprendió mucho. Kirishima solo hablaba de lo varonil que era Uraraka por confesar su amor.

Por otra parte, Midoriya y Uraraka iban caminando por el pasillo para salir hacia los dormitorios, cuando Deku se tambaleo levemente y se apoyo en la pared, lo que preocupo a Uraraka.

- ¿Estas bien? - le pregunto preocupada

- Creo… que mejor debería ir a la enfermería- dijo el chico angustiado mientras sentía la vista algo borrosa. Uraraka se dio cuenta de su malestar y tomo su brazo para pasarlo por sus hombros y ayudarlo a caminar. No tardaron mucho en llegar a la enfermería, pero en el momento de abrir la puerta, Midoriya se desmayó.

- ¡Deku-kun! - exclamo Uraraka mientras lo sostenía para evitar que cayera.

- ¿Qué paso? - pregunto Recovery girl acercándose a la pareja.

- Se quedo dormido en clase… ahora lo iba a acompañar para que fuera a dormir a los dormitorios, pero comenzó a sentirse mal en el camino- mientras hablaba, Uraraka uso su peculiaridad en el muchacho, para eliminar su peso y poder llevarlo a la cama que le indicaba Recovery girl. La anciana puso una mano en la frente del chico, una vez estuvo recostado.

- Tiene fiebre- menciono la mujer mientras suspiraba- lo más probable es que se esforzó demasiado. Después de dormir un poco debería estar bien, pero no se va a salvar de mi sermón.

Uraraka miraba preocupada al muchacho.

- No te preocupes, linda- le dijo la mujer- a tu novio solo le falta un poco de descanso y autoconservación. Estoy segura de que si se lo toma con calma en poco tiempo volverá a tener la energía de antes.

- Eso espero- dijo Uraraka con anhelo, luego reconsidero las palabras de la mujer, mientras se sonrojaba levemente- ¿Qué? ¿Cómo supo…?

- A All Might se le salió el otro día- la mujer se encogió de hombros- A esta altura todos los maestros lo saben.

Uraraka maldijo a All Might en su mente.

- Es irónico que ese hombre no pueda guardar un secreto- rio la mujer- De todos modos, deberías volver a clases, querida. Puedes venir a ver como esta más tarde.

Uraraka obedeció a la mujer, llego tarde a clases, pero al explicarle a All Might y Aizawa lo que había pasado se ahorro un sermón. La preocupación por el estado de Midoriya distrajo al resto de sus compañeros de la conversación que habían tenido antes, así que no fue bombardeada de preguntas. Cuando terminaron las clases, Uraraka corrió a la enfermería donde Midoriya ya estaba consciente, aunque aún con una leve fiebre. Sin embargo, fue autorizado por recovery girl para regresar a los dormitorios. Aún poseía la autorización para asistir a clases al día siguiente, aunque con la advertencia de retirarse si empezaba asentirse somnoliento, en lugar de forzarse a permanecer despierto.

El viaje de camino a los dormitorios fue lúgubre. Midoriya se veía cabizbajo y Uraraka se mantenía alerta en caso de otro colapso.

- Lamento haberte preocupado- dijo Midoriya en un susurro.

- Esta bien- le dijo Uraraka amablemente- Solo recuerda mencionar antes si te sientes mal

- No me sentía mal- respondió Midoriya. La chica le dio una mirada de "no te creo", así que Midoriya suspiro y prosiguió- Quiero decir, estaba bien y luego me dio mucho sueño… desde que desperté después de la batalla me ha pasado mucho eso… estoy bien y de pronto me quedo dormido, en medio de una conversación o cuando estoy haciendo algo… es molesto y…

- ¿Y? - le pregunto Uraraka incentivándolo a continuar

- Me asusta- dijo Midoriya deteniendo su caminata. Uraraka también dejo de caminar y le miro con atención. El chico miraba al suelo mientras sujetaba fuertemente las correas de su mochila- Pensé que podía detenerlo… intentar permanecer despierto… y todo lo que logre fue causarme una fiebre…

- Deku-kun… está bien, tu cuerpo solo necesita un poco más de tiempo para sanar, ¡Eso es todo! – trato de animarlo la chica. Midoriya la miro a los ojos y Uraraka se sorprendió al verlo llorando.

- He sido paciente… estuve en el hospital semanas… pero esto no para y… ¿Qué pasa si siempre es así? ¿Cómo voy a ser un héroe si estoy demasiado débil para salvar a alguien?... solo… solo me estoy quedando atrás de todos y yo…

- ¡Eres un héroe! - lo interrumpió Uraraka colocando sus manos en las mejillas del chico para llamar su atención- La razón por la que ahora pasas por esto es porque diste todo de ti en la batalla para poder salvar a miles de personas ¡Ya eres un héroe! ¡No te estas quedando atrás! Y se que… aunque debas detenerte un poco para poder recuperarte, darás todo de ti para volver a levantarte, porque ¡Eres el Deku que hace su mayor esfuerzo! ¿No?

Deku abrió los ojos con sorpresa mientras miraba directamente a la chica que aún sujetaba su rostro, aún seguía llorando levemente.

- Pero…- comenzó a decir el

- No hay peros- le dijo la chica con el ceño fruncido, para luego darle una cálida sonrisa, mientras pasaba las manos por las mejillas del chico para secarle las lagrimas (y de paso también tocar aquellas pecas que adoraba)- Por ahora vas a seguir haciendo caso a lo que dice Recovery girl, vas a llegar a los dormitorios, vas a comer algo y vas a ir a dormir hasta que te baje esa fiebre. Y debes estar seguro de que mañana todos vamos a tener un ojo atento sobre ti si intentas hacer más de lo que puedes. Estoy segura de que con el apoyo de todos, vas a poder recuperarte y antes de que te des cuenta, vas a estar pateando traseros de villanos nuevamente.

Midoriya parpadeaba lentamente mientras miraba a la chica, luego resoplo y comenzó a reír. Uraraka también rio junto a él, no muy segura de porque, pero feliz viéndolo feliz.

- Gracias- le dijo el chico

- No hay de que- le dijo la chica riendo

- Siempre encuentras la manera de evitar que me estrelle contra el suelo… en mas de un sentido- le dijo Midoriya sonriendo cálidamente, lo que sorprendió a Uraraka, asiéndola sonrojar levemente. De pronto, se dio cuenta de lo cerca que estaban sus rostros y la manera en la que aún sujetaba sus mejillas. Midoriya parecía haberlo notado también, porque dejo de reír y la miraba fijamente, también levemente sonrojado, ya sea por la fiebre o la vergüenza.

Se quedaron mirándose fijamente, Uraraka de vez en cuando moviendo el pulgar para acariciar la mejilla del chico, lo que hacia que las mariposas revolotearan en los estómagos de ambos. Después, sin pensar mucho en lo que estaban haciendo, comenzaron a acercarse mientras cerraban lentamente los ojos. Estaban a centímetros de dar un nuevo paso en su relación, cuando una voz los interrumpió.

- ¡No necesito ver esa mierda! ¡Si van a hacer eso mejor consigan un cuarto! - dijo la molesta voz de Bakugou.

Midoriya y Uraraka abrieron los ojos con sorpresa y ambos saltaron hacia atrás separándose lo más posible uno de otro mientras sus rostros se volvían tan rojos como un tomate. Miraron hacia donde provenía la voz, para encontrarse con el rostro molesto de Bakugou, los rostros sonrojados de Iida y kirishima, la cara de felicidad de Ashido y las miradas asesinas de Kaminari y Mineta. Por el arrebato de Midoriya no se habían dado cuenta de que se habían detenido en mitad de camino a los dormitorios, en donde cualquiera de sus compañeros podía verlos si tomaban la misma ruta.

- ¡Bakugou! ¡Arruinaste el momento! - lo reprendió Mina- ¡Iban a besarse!

- ¡¿Besarnos?!- preguntaron Uraraka y Midoriya entrando en pánico, pues hasta ese momento, no se habían dado cuenta de lo que estuvieron por hacer.

Al ver la reacción de la joven pareja, notaron de inmediato que no habían hecho eso antes.

- Emm…- comenzó Kirishima nervioso mientras se rascaba la cabeza- No acabamos de interrumpir su primer beso… ¿O sí?

Uraraka y Midoriya se miraron de reojo, lo que solo les genero más vergüenza. Uraraka se cubrió la boca con las manos, mientras que Midoriya se tapaba todo el rostro. Casi se podía ver el humo saliendo de sus cabezas.

- Me importa una mierda, dejen de bloquear el camino- dijo Bakugou comenzando a caminar y dejando atrás la escena. Kirishima lo siguió mientras se disculpaba por la interrupción. Iida también siguió caminando, lanzando una disculpa, pero sermoneándolos de estar más conscientes de su entorno para la próxima. Mina siguió regañando a Bakugou por interrumpir el momento mientras lo seguía, y Kaminari y Mineta lanzaron un "parece que ya te sientes mejor, eh, Midoriya" en tono de burla mientras lloraban internamente, pues no había nada más que quisieran que estar en ese lugar.

Fue así como Midoriya y Uraraka volvieron a quedar solos, pero incapaces de mirarse a los ojos. Siguieron caminando a los dormitorios a una distancia considerable el uno del otro. Cuando llegaron, notaron como en la sala común Mina chismeaba con las demás chicas del salón, las que les dieron una mirada de reojo a los recién llegados. Se despidieron incómodamente, y cada uno se fue a su respectiva habitación, listos para gritar en sus almohadas. Definitivamente Midoriya no podría descansar ahora, y solo sentía como su fiebre iba aumentando, o tal vez era el rostro rojo por la vergüenza, era difícil saberlo.

Al día siguiente, la fiebre de Midoriya no disminuyó y tuvo que quedarse en cama. El día siguiente a ese su fiebre desapareció, pero decidió guardar reposo, un día despues asistió a clases, pero se quedó solo durante los dos primeros bloques y así, poco a poco, la recuperación de Midoriya iba avanzando hasta que pudo asistir a clases durante el día completo sin consecuencias para su cuerpo, pero con la constante advertencia de no esforzarse más de lo debido.

Finalmente, cuando ya hubieron pasado algunos días sin ningún percance, Midoriya reunió valor y le pregunto a Uraraka si quería salir con él durante la tarde a comer crepas como ambos habían acordado. Esto se lo pregunto cuando caminaban solos hacia clase durante la mañana y durante la tarde solicitaron permiso a Aizawa para salir del campus. Es así como se dirigieron juntos hacia un puesto de crepas que había en un parque cercano a UA.

Ambos chicos caminaban en silencio, uno junto a otro, sin hacer contacto visual, con el corazón martillando rápidamente. Claro que ambos hubieran querido hacer algo más grande como su primera cita, como salir un sábado e ir a un parque de diversiones o algo así, pero la ciudad aún no se había recuperado lo suficiente después de la guerra y tenían suerte de que los hubieran dejado salir del campus durante un rato, siendo ambos participantes importantes de la pasada batalla y probable blanco de los villanos rencorosos que recorrían las calles.

Sin embargo, nada de eso importaba en aquel momento, no había guerra, no había villanos ni héroes luchando, no había heridas que aún necesitaban sanar, solo eran dos adolescentes que se gustaban mutuamente, con cero experiencia en el amor, que recorrían un parque para comer unas crepas.

Cuando llegaron al puesto, tuvieron una leve discusión sobre quien pagaría por los bocadillos, ya que Uraraka es la que había preguntado primero, pero técnicamente fue Midoriya quien la invito a salir aquel día. Llegaron al consenso, de que como Uraraka fue la que lo invito primero, ella pagaría, pero Midoriya invitaría la próxima vez.

Con las crepas ya en la mano, buscaron un lugar para sentarse, encontrando una solitaria banca en un lado del parque. Se instalaron un poco separados uno de otro, debido a la incomodidad del momento, pero muy felices de compartir aquel tiempo.

En un intento de generar un tema de conversación, Midoriya comenzó a divagar sobre la clase de héroes del día, pero como estaba nervioso, termino convirtiéndose en una tormenta de murmullos sobre quien sabe qué. Sin embargo, esto resulto ser la decisión correcta, porque verlo nervioso a él le quito el nerviosismo a Uraraka quien lo alentó a seguir conversando. Al ver que ella no se veía aburrida o molesta con sus divagación animo a Midoriya, quien comenzó a charlar más animadamente, pasando de ser una tormenta de murmullos a la divagación de un fanboy típico sobre héroes.

Escucharlo hablar tan animadamente alegro a Uraraka, quien había extrañado ese lado nerd de él, que no veía desde antes de que él de fuera de UA, a su vez Midoriya se sentía muy feliz de tener a alguien escuchando su parloteo, pero él no quería ser el único que hablara. Fua así como la conversación se desvió a Uraraka, quien charlo un poco sobre la heroína 13 y el espacio.

La tarde era agradable, las crepas casi desaparecidas (por lo menos la de Uraraka, pues Midoriya hablaba tanto, que aún tenia la mitad de la suya con el helado derretido, pero eso no pareció preocuparle mientras narraba la vez que vio a Kamui Woods pelear contra un villano gigante), la incomodidad inicial había desaparecido, así como el nerviosismo, siendo reemplazado por una agradable sensación, al estar con esa persona especial.

- Deku-kun, tengo curiosidad… ¿Cómo fue que All Might te dio su peculiaridad? ¿Lo conociste antes de UA?

Midoriya se congelo por el repentino cambio de conversación, Uraraka pareció notar esto.

- Esta bien si no quieres hablar de eso- le aseguró agitando sus manos frente a ella al pensar que había tocado un tema delicado. Midoriya la miro con ternura, negando con la cabeza.

- No te preocupes, solo me sorprendió… después de todo mantuve eso en secreto tanto tiempo que es un poco raro que todos lo sepan- dijo con una sonrisa nerviosa- ¿Qué quieres saber?

- Bueno… si no tienes problema con eso…- dijo la chica algo insegura, pero feliz de que el se abriera a ella- ¿Cómo conociste a All Might?

- Mmm bueno… es una historia algo larga…Aunque ahora que lo pienso, comenzó con lo que te estaba contando antes, la pelea de Kamui Woods y el debut de Mount Lady, fue ese mismo día

- ¿En serio?

- Si, bueno… eso paso en la mañana y lo de All Might paso esa tarde, luego de clases… yo… bueno, digamos que no había tenido un día muy bueno en la escuela…

- ¿Qué paso? - pregunto la chica con preocupación

- Oh… no te preocupes, nada serio, solo… bueno…- Midoriya comenzó a dudar de si contar todo, pero pensó que estaría bien poder contarle a alguien un poco de su horrenda vida escolar, más a alguien que quería escucharlo- Digamos que no era un día muy diferente… solo fue ¿un poco más malo?

- ¿Qué quieres decir?

- Emm… bueno… digamos que yo no tenía muchos amigos en aquel entonces… algo así como ninguno… solo tenía a Kacchan y en aquel entonces el estaba concentrado en hacerme la vida imposible….

Uraraka miro al chico que ahora tenia un semblante de tristeza, pero lo alentó a continuar, tal vez el necesitaba hablar de eso con alguien.

- ¿Tiene que ver con la disculpa de la otra vez?

- Si… digamos que Kacchan y los demás solían molestarme por ser…

- ¿Por no tener un Quirk?

- Si… bueno… por eso nadie hablaba conmigo y se reían cuando decía que quería ser un héroe… ese día el maestro menciono que Kacchan y yo habíamos postulado a UA. A kacchan lo felicitaron y de mi se rieron. Él también se molestó conmigo y después de clases exploto mi cuaderno de análisis de héroes… lo arrojo por una ventana y cayó en un estanque... También me dijo que no postulara a UA y luego….

Midoriya se quedó en silencio.

- ¿Luego? - pregunto Uraraka con curiosidad mientras hacia el enorme esfuerzo de reprimir su irá asesina contra Bakugou mientras se concentraba en la historia al mismo tiempo.

- No… no recuerdo bien- Midoriya desvió el tema. Uraraka lo noto, pero decidió no indagar al respecto en consideración al chico- El punto es que después de eso me encamine hacia mi casa… algo deprimido pero trate de darme ánimos- Uraraka sonrió ante eso- Luego me ataco un villano.

- ¡¿Qué?!

- Fue el villano del lodo

- ¿El del incidente del lodo? ¿El que ataco a Bakugou?

- Si… resulta que ese día me ataco a mí primero, pero fue en ese momento que fui salvado por All Might.

Luego Midoriya le relato lo de su encuentro con All Might, como se sujetó a él para poder hacerle la pregunta debido a lo cual descubrió el secreto de su verdadera forma y él héroe le dijo al muchacho que debía ser realista con sus sueños. Luego le relato sobre lo del incidente del lodo y como sus acciones fueron lo que hicieron que All Might lo buscará y le dijera que sí podía ser un héroe, ofreciéndole su peculiaridad.

- Luego de eso, tuve que entrenarme por diez meses para poder convertirme en un recipiente capaz de almacenar el poder del One for All

- Diez meses entrenado por All Might ¡Eso suena increíble!

- Si… bueno… esos fueron diez meses en el infierno… pero todo salió bien, All Might me dio el One for All a tiempo para poder realizar el examen de ingreso

- Ohhh ¿Y cómo te traspaso su peculiaridad?

Midoriya puso una expresión de asco y desvió la mirada.

- Prefiero no hablar de eso…

- Ummm ok…- dijo Uraraka algo intrigada- Pero espera… ¿Antes del examen? ¿Cuándo fue la primera vez que utilizaste tu peculiaridad?

- Cuando derribe al Puntero Cero- respondió el muchacho.

Uraraka lo miró asombrada.

- La primera vez que lo usaste… ¿fue para salvarme de ese robot gigante?

- Si… -le dijo el muchacho rascándose la cabeza avergonzado

- Y terminaste todo roto- le reprocho la chica en broma, aunque profundamente conmovida.

- ¡¿Eh?!... bueno… si… pero no sabia que iba a pasar eso… y de todos modos… valió la pena para ayudar a la persona que había sido amable conmigo

- No digas eso… no debiste terminar todo roto… ni me imagino lo mucho que debió doler eso.

- Si, bueno… tampoco me gustaba la idea de romperme los huesos, pero lo digo en serio Uraraka, el que fueras amable conmigo me ayudo mucho, evitaste que me cayera en la entrada, lo que de seguro me habría hecho perder la poca confianza que tenia ese día… además… gracias a eso ambos pudimos entrar a UA y te convertiste en la primera amiga que tuve en mucho tiempo…

- ¿Primera amiga? – pregunto Uraraka sorprendida

Midoriya se sonrojo ante esto.

- Emmm si… bueno… como te dije… nadie quería hablar antes conmigo en la secundaria… ni en la primaria…. Ni en el jardín de niños…. Bueno… nadie desde que me declararon sin Quirk.

Uraraka lo miró con tristeza. Midoriya al notar esto intento animarla.

- Es por eso por lo que me hizo muy feliz cuando me hablaste ese día ¡A pesar de que estaba muy nervioso porque creo que nunca había hablado con una chica! Y después de eso seguiste siendo amable conmigo… te volviste mi amiga y me apoyaste muchas veces… como cuando quisiste participar conmigo en el festival deportivo, aquella vez que me ayudaste cuando mi quirk se salió de control… cuando me defendiste frente a toda esa gente… ¡Estoy muy feliz de haberte conocido!

Ante aquellas palabras, Uraraka quedo deslumbrada. Miro al chico que la alagaba tan sinceramente. Midoriya la miraba fijamente a los ojos, con una expresión seria que no dejaba dudas de lo que había dicho, aunque estaba sonrojado, seguramente nervioso por confesar todo aquello. En ese momento, el corazón de la chica salto en su pecho, sin poder contener todos los sentimientos y las emociones que aquel muchacho le provocaban. Sin pensarlo, termino aquel momento que sus amigos habían interrumpido hace unos días y sujeto al chico de las mejillas, acercando su rostro al suyo y así finalmente, juntando sus labios.

Midoriya se congelo ante la repentina acción de la chica y lo que quedaba de su crepa cayo al suelo. Tan rápido como llego, la chica se retiró, sin atreverse a mirar al muchacho, pues ella misma aún estaba procesando lo que acababa de hacer, mientras se llevaba una mano a los labios tímidamente.

Como Midoriya no decía nada, Uraraka se atrevió a verlo. El chico tenia los ojos muy abiertos y el rostro rojo como un tomate mientras la miraba con la boca abierta. Su mano aún estaba en la posición como si sujetara la crepa que descansaba lastimosamente en el suelo.

- ¡L-Lo Siento! - tartamudeo la chica con pánico al ver que, tal vez, pudo ir un poco lejos con sus acciones- ¡No debí hacer eso sin preguntar!

Midoriya abría y cerraba la boca como si quisiera decir algo, pero no le salían las palabras. De pronto, ya no pudo soportar la mirada de Uraraka cobre él y oculto su rostro entre sus manos, lo que permitió que su voz por fin pudiera salir.

- ¡E-está bien! - dijo/grito entre sus dedos. La verdad es que su reacción divertía un poco a Uraraka, al mismo tiempo que la distraía de su propia vergüenza- ¡Esta muy bien! ¡En serio!... ¡Solo me sorprendió!

La forma aguda en la que el chico hablaba, mientras escondía su rostro sonrojado, saco una risita de Uraraka, quien en parte estaba complacida de haber obtenido esa reacción de él.

- ¿No estas molesto? - le pregunto con cautela, tampoco quería pasarse de la raya. Sabia que Midoriya era nervioso por naturaleza y no quería estropear las cosas, sin mencionar que ella misma estaba algo aturdida por lo que acababa de pasar.

- ¡Claro que no! - le chico grito mientras descubría su rostro para mirarla, lo que lo hizo avergonzarse más y se volvió a ocultar- ¡Estoy bien! ¡Estuvo bien! ¡Me gusto!

Esa palabra hizo que Uraraka volviera a avergonzarse y también cubrió su rostro con sus manos mientras reprimía un chillido.

Estuvieron un rato así, hasta que lentamente descubrieron sus rostros y se sentaron tranquilamente uno junto al otro. Con los rostros completamente rojos y sin mirarse a los ojos, en completo silencio.

- Esta anocheciendo- menciono Uraraka tímidamente rompiendo el silencio.

- Si…- le respondió Midoriya- Aizawa sensei nos dijo que volviéramos antes del anochecer… tal vez deberíamos irnos…

- Si…- contesto la chica

Sin embargo, ninguno de ellos se movió. Simplemente se miraron de reojo. Midoriya desvió la mirada y jugo con los pulgares tímidamente.

- ¿Todo bien? - pregunto la chica pensando que el muchacho parecía tener algo en mente.

- Antes de irnos… podemos… podemos…

- ¿Sí?

- ¿Podemos hacerlo de nuevo? -pregunto cerrando los ojos con fuerza.

Uraraka se sorprendió del atrevimiento del muchacho y el color volvió a subir a su rostro mientras se miraba las manos.

- Si… si tú quieres…

Midoriya lentamente se atrevió a mirarla, la chica le devolvió la mirada. Con mucho valor el chico se acerco y tomo una de las manos de Uraraka, lo que hizo que el corazón de esta saltara. Ante la acción del muchacho, la chica cerro los ojos, esperando que Midoriya diera el primer paso. Deku también cerro los ojos con fuerza mientras se acercaba lentamente. Ambos completamente sonrojados, Uraraka se quedo esperando y cuando pensó que el tímido chico finalmente no se atrevería, sintió una presión en sus labios que la hizo soltar un suspiro.

Era un beso simple, inexperto, simplemente sus labios sobre los suyos, pero hizo que ambos sintieran una calidez y una felicidad indescriptibles, mientras sus corazones martillaban incesablemente. También, este beso fue significativamente más largo que el primero, ¿segundos? ¿minutos? Ninguno de los dos lo sabía, pero si sabían que no querían separarse.

Finalmente, Midoriya rompió el beso, pero sin alejarse por completo. Ambos abrieron los ojos, mirándose fijamente a unos centímetros de distancia, con toda la adoración y todo el cariño que sentían el uno por el otro. De pronto, la timidez volvió a ellos, haciendo que se alejaran, nuevamente sin poder verse.

- V-volvamos antes de que Aizawa sensei nos regañe- tartamudeo Midoriya, levantándose de la banca, finalmente mirando su crepa en el suelo. Uraraka siguió su mirada y olvido su vergüenza al ver la crepa en el suelo. Midoriya se sintió un poco indignado por la burla de la chica- ¡No es divertido! ¡Tú me compraste esa crepa!

- Esta bien…. Esta bien- intento tranquilizarlo la chica también levantándose.

- ¡Me aseguraré de no dejarla caer la próxima vez! – dijo el chico serio, lo que hizo que Uraraka siguiera riendo.

Comenzaron a caminar de regreso al campus, mientras las calles ya eran cubiertas por la oscuridad de la noche. Sin embargo, el inminente regaño de Aizawa no podía molestarlos en lo más mínimo, no después de lo que había pasado, y no después de que iban caminando de regreso mientras entrelazaban sus manos.