La rutina antes del viaje a Inazuma envolvió nuevamente a Xingqiu por completo tras dos semanas de su regreso. No había esperado lo contrario, pero a veces sentía que necesitaba un descanso y por eso optaba el escapar de sus responsabilidades por un par de horas.

Como ahora.

Xingqiu había logrado exitosamente evitar los hombres de su padre y ahora caminaba libremente por las calles de Liyue.

Como normalmente lo hacía, buscaría algún lugar tranquilo y algo apartado de las ajetreadas calles para leer con calma el nuevo libro que había adquirido en el festival Irodori, pero no había podido leer en ningún momento.

Con eso en mente, se dirigió al jardín que quedaba rumbo a la farmacia Bubu.

El lugar, como siempre, estaba lleno de gente que iba a dar un agradable paseo en familia o en pareja, admirando a los peces que nadaban en el estanque, y también había personas que solo iban de paso, pero, a pesar de eso, el lugar mantenía una tranquilidad que no podías encontrar en otra parte de la ciudad.

Xingqiu no tenía planeado quedarse ahí, su intención era irse a la cascada que quedaba un poco retirado del jardín. La tranquilidad combinada con el sonido del agua cayendo era el tipo de lugar que estaba buscando.

Casi al llegar a su destino, Xingqiu pudo reconocer tres tipos de cabellera que estaban sentadas debajo de un árbol. Una peliceleste, una rubia y una blanca.

Eran Chongyun, Lumine y Paimon quienes estaban sentados en círculo, concentrados en lo que sea que tuvieran en medio de ellos.

Al acercarse más, pudo distinguirlo. Era un libro y lo estaba sosteniendo Lumine, quien lo estaba leyendo en voz alta.

Sus ojos brillaron y un pensamiento se le vino a la cabeza. Adiós su momento a solas con su libro, acababa de encontrar un entretenimiento mejor.

-Hola, chicos — saludó una vez que se había acercado lo suficiente para hacerse notar, interrumpiendo la lectura. No le pasó desapercibido como el cuerpo de Chongyun se tensó ante su voz.

-Hola, Xingqiu — saludó Lumine y Paimon casi al unísono.

-¿Qué hacen?

-Leemos el libro que le regalaste a Chongyun — dijo Lumine con una leve sonrisa.

-Sí — confirmó Paimon — Nos invitó aquí y, después de enseñarnos su libro, nos pidió que—

-Que hiciéramos una sesión de lectura — interrumpió Chongyun, haciendo que el pequeño ser se enojara con él, pero fue ignorara. Xingqiu podía ver un leve nerviosismo recorrer los ojos de Chongyun que en ningún momento lo había mirado. Eso era extraño.

Lumine lo miró extrañada, pero no dijo nada al respecto, antes de regresar su mirada a Xingqiu. — No tenemos mucho que empezamos.

Xingqiu se le iluminaron los ojos y no escondió su entusiasmo, de hecho lo mostró con una sonrisa.

-Vaya, una sesión de lectura en voz alta ¡Que maravilla! Espero que no les moleste que los acompañe.

-Claro que no — respondió Paimon, ignorando por completo la mirada que Lumine le había lanzado a Chongyun, como si esperaba que fuera él quien respondiera la pregunta.

Ante la falta de otra respuesta que no fuera la de Paimon, Xingqiu decidió sentarse entre Lumine y Chongyun, más cerca de él que de ella.

Por el rabillo del ojo observó que en ningún momento Chongyun había levantado la cabeza y no había relajado su postura, de hecho se había tensado más.

Xingqiu se empezó a preocupar por su amigo, pero decidió no decir nada para no incomodar más las cosas. Tal vez una vez que empezara la lectura, se tranquilizara.

Miró a Lumine y con una sonrisa, le indicó a la viajera que reanudara la lectura.

La rubia asintió y empezó a leer.

Xingqiu tenía que reconocer que Lumine tenía una bonita voz y su fluidez era buena a pesar de ser una extranjera, hasta parecía que era nativa.

En una de las pausas que hizo la rubia para al fin poder dar la vuelta a la página, Xingqiu la interrumpió.

-Para que no hagas todo el trabajo ¿Qué tal si leemos por turnos?

-Por mí no hay problema... — dijo Lumine, dejando la frase al aire. Xingqiu sabía que ahí le seguía un "pero" sin embargo Lumine decidió callar, en cambio dirigió su mirada a Chongyun, como buscando algo.

Para este punto Xingqiu se estaba empezando a sentir mal por las miradas discretas de Lumine hacia Chongyun y la actitud fría -más de lo usual- de este. Todo era sospechoso y no le agradaba que en ningún momento le dirigiera la palabra o alguna mirada.

No era que le gustaba tener toda la atención, normalmente no le daba importancia al estar acostumbrado ser el centro de atención por simplemente ser el hijo del jefe del gremio de aventureros, pero... había una mirada que le gustaba sentir sobre él.

Mirada que actualmente se rehusaba a verlo.

Frunciendo levemente su ceño, dijo: -Entonces seré el siguiente en leer.

Extendió su mano hacia Lumine, quien le dio el libro. Se aclaró la garganta y retomó la lectura justo donde la viajera lo había dejado.

De vez en cuando, Xingqiu miraba hacia Chongyun, esperando encontrar su mirada puesta en él. Al principio se frustró porque el exorcista se negaba a mirarlo, pero al paso de los minutos, logró que Chongyun lo volteara a ver.

Casi quiso leer todo el libro él solo si eso le aseguraba tener la atención del exorcista puesta en su persona, pero una mejor idea le pasó por la mente.

Terminó el capítulo un poco cansado al usar tanto su voz, y miró hacia Chongyun, quien se volvía a tensar al encontrarse observado.

-Creo que es momento de cambiar — dijo — Chongyun, es tu turno.

Le extendió el libro con una sonrisa. Nunca había escuchado a Chongyun leer nada en voz alta, pero si resitar sus mantras y sabía que tenía una voz bonita, por eso quería escucharlo.

Chongyun se puso nervioso, desviando nuevamente su mirada. No estaba entendiendo el comportamiento tan extraño de su amigo ¿Por qué lo evitaba y se ponía así?

Pero no tuvo tiempo para preguntarle al ver como Chongyun se levantaba y tomaba el libro para cerrarlo.

-S-será para la próxima vez — dijo — Ya es tarde y no recordaba que tengo algo que hacer. Adiós.

Y sin mirar a ninguno de los presentes, se fue.

-Vaya y lo bien que nos la estábamos pasando — dijo Paimon, desilusionada, así justo como Xingqiu se sentía — ¿Creen que ese "algo" sea importante?

-Si no lo fuera, no se hubiera ido tan de repente — le contestó Lumine.

Xingqiu sentía que algo no estaba bien, pero no tenía pruebas. Pensó en preguntarle a Lumine y Paimon al respecto, pero no quería preocuparlas. Tal vez y solo era algo pasajero y él simplemente se estaba haciendo un lío en la cabeza.

Con un leve suspiro, se levantó también de su asiento, atrayendo la atención de las chicas.

-Creo que también es momento que me vaya — informó, sacudiendo sus ropas — He estado suficiente tiempo evadiendo mis responsabilidades.

El intercambio de palabras no duró mucho y Xingqiu se puso en camino hacia el gremio. Ya no tenía ánimos de leer.