Adivinen quien se tomó el tiempo para traducir todo esto. La verdad es que escribo mucho mejor en inglés que en español pero bueno, yo necesito practicar y tal vez a alguien le agradará leer esta historia.
Les dejaré saber de una vez que tiene un final feliz porque yo lo digo. Estos pobres Hyūgas en verdad merecían algo mejor.
No era raro ver a los jóvenes Hyūgas vestidos con delantales por el mercado, todos con bolsas en mano que contenían la comida del clan para los días siguientes y suministros para mantener el estado prístino de su complejo. Tampoco era inusual ver a los hombres Hyūga vestidos con material simple pero costoso, a las damas Hyūga usando adornos pequeños pero elegantes en su típico cabello sedoso.
Estaba claro para todos con ojos funcionales que el clan Hyūga tenía una especie de sistema de castas. Si alguien notó un patrón entre la estación de un Hyūga y la colocación de su protector de frente, nadie hizo comentarios. ¿Un tatuaje en la frente? Bueno, la mayoría de los clanes shinobi tienen sus excentricidades después de todo.
Cuando Kō, cuya frente estaba desnuda, dejaba y recogía a Hyūga Hinata de la academia de la mano, nadie se dio cuenta. Era solo otro aldeano que trataba a un pariente más joven de la manera en que lo haría cualquier otra persona. Cuando Kō fue llamado para misiones, la tarea de llevar a la heredera fue delegada a Neji. Aun si era solo un niño, estaban dentro de la seguridad de los muros de la aldea.
Si alguien notó la rareza de un niño Hyūga, con tela firmemente envuelta alrededor de su frente, siempre siguiendo dos pasos detrás de la chica Hyūga, no hicieron comentarios. El clan era grande, sólo porque los niños compartían los mismos ojos no significaba que tuvieran que ser mejores amigos.
