Martes 23/02/2016
08:09 horas
Shinji se despertó demasiado temprano, pasadas las ocho de la mañana, y se encontró literalmente debajo de la mujer que ama, durmiendo a espaldas planas mientras la abrazaba de la cintura, con el lado derecho de su rostro a la altura del seno izquierdo de aquella mujer que se aferraba a una almohada. Ya ni siquiera se ponía nervioso, y es que conocía aquella anatomía de memoria, tanto a nivel mental como dactilar, así que le empezó a dar pequeños besos en el costado del abdomen que tenía a su alcance.
Ambos estaban desnudos desde el torso hacia arriba, y por lo menos Shinji, estaba lo suficientemente adaptado mentalmente a aquella mujer para no colapsar al verla así. Sentía algo de ardor en la espalda y estaba adolorido allí abajo, pero esas cosas iban a pasar. Lo que iba a quedar era la imagen que tenía de ella durmiendo plácidamente, viéndose tan hermosa como cuando sonríe, o incluso cuando está triste.
Unos pocos minutos más tarde ella despertó en las mismas condiciones que su muchacho, adolorida y feliz. El dolor iba a pasar, pero lo que iba a quedar era la felicidad de su Shinji de verla, sana y salva. Luego de la sesión de amor de la noche anterior, ambos se dieron varias vueltas en la cama, y ella inconscientemente terminó en esa posición, recibiendo amor con una dulzura de la que no lo creía capaz. No en ese momento al menos. Había algo que la inquietaba en todo caso, y es que ella, teniendo mentalmente el doble de experiencia y edad, siempre estaba en los brazos de aquel muchacho que disfrutaba sus posiciones corporales.
Ninguna de aquellas veces él estuvo consciente… no, ayer hicimos cucharita y yo lo abrazaba, pero siento que me estoy resguardando demasiado en él. Al ritmo que vamos lo puedo terminar arruinando… Bueno, si lo arruino, lo recupero, me haré cargo de aquel desastre. Como sea… Creo que si se lo voy a preguntar, es ahora.
-Shin-chan… Buenos días [beso]… ¿Cómo estás?
-Ah… Buen día… Estoy feliz, ¿y tú?
-Como nunca, gracias a ti… -ella se le puso encima de forma completa, dejando caer su ligera figura sobre él- Quiero preguntarte algo…
-¿Sí?
-Después de la guerra ¿Quieres casarte conmigo?
Shinji no la había abrazado, y no quedó catatónico, sino que de repente sintió que Misato lo rodeaba de una gran forma. No quería, pero si hubiese querido escapar sentía que no tenía escapatoria, y por otro lado… su sonrisa era tan linda… No podía decir que no. Es más, no quería decir que no. Total, él le pertenecía a ella, y viceversa.
El 3er niño no le habló. Le volvió el alma al cuerpo y de repente ya no era un ser pequeño a su lado, sino que vio a la mujer sobre él de igual a igual, y esto lo confirmó abrazándola con todo el amor del mundo, como si entendiera realmente lo que iban a hacer cuando terminaran de pelear. Ese toque cálido y cariñoso que estaba empezando a disfrutar, quizás iba a poder vivirlo hasta el último de sus días.
Inevitablemente el abrazo mutó a un beso y a él se lo comieron las hormonas, por lo que tomó el control quedando por encima, besándola en todas las partes de su humanidad. Ella no cedió porque sí, sino que lo hizo porque en Shinji era una demostración más del amor que sentía, otra prueba más de la devoción que mostraba cada vez que tenía la oportunidad. Podría repetir con él aquellos cinco días que tuvo con su ex, porque no se sentía sucia con Shinji, sino que al revés. Se tomaron el uno al otro, como si fuesen a perderse si se soltaban, poseyéndose mutuamente, omitiendo el dolor matutino y despertando de la mejor manera posible.
Misato tenía en cuenta que él podría decir que no, y que era bastante posible que recibiera una negativa, pero ya se lo imaginaba saliendo del registro civil como Shinji Katsuragi, siendo rescatado de las garras de lo que significa llevar el apellido Ikari.
08:45 horas
El 4to Niño se encontraba sentado en su pupitre con una expresión de impotencia, sabiendo que su día escolar iba a durar poco y nada ya que tenía la prueba de armónicos esa misma mañana. Fue a la escuela obligado por su padre, a pesar de que era casi un ejercicio inútil ya que solo iría a escuchar hablar sobre el 2do Impacto y cómo todo era mejor antes de ese fatídico día del año 2000.
Ya había ignorado las quejas de Kensuke respecto del bochorno del día anterior y había ignorado a Hikari callarlo, que no sabía realmente el contexto de aquello, pero el problema no iba a ser ese, y lo sabía. Llegó Asuka tirando sus cosas, mostrando una molestia evidente que no tenía la intención de ocultar, diciendo groserías varias en alemán, hasta que finalmente habló en japonés.
-… Y encima tengo que soportar a estos mocosos…
-La única mocosa aquí fuiste tú, el sábado –respondió Toji, sin voluntad de aguantar la verborrea por mucho tiempo.
-¡Callate! ¡Tú no eres nadie!
-Ni lo intentes, Asuka. Sabes que si hablo perderás, y feo.
-¡No podría perder a alguien como tú…!
-Lo hiciste el sábado, cuando maté a un monstruo cojo y casi me matas a mí para intentar matar a uno…
-Asuka… -Esto era nuevo para Hikari, que no tenía conocimiento sobre detalles de la pelea del fin de semana anterior y le dolía pensar que su amiga realmente fuera capaz de ser así.
-Se desesperó porque yo maté un monstruo, Rei a otro y Shinji al Ángel. Asuka me intentó matar para poder matar a un monstruo…
-¡CALLATE…!
-¿Quieres que siga?
La pelirroja odió su vida, porque se dio cuenta que ni siquiera contó la peor de las humillaciones que sufrió ese día, por lo que con mucho odio procedió a sentarse en su silla sin seguir hablando. Era mejor la humillación tal y como estaba en comparación a la que sufriría si el Stooge soltaba que Shinji la rechazó frente a la gente importante de NERV.
Quería golpearlo, pero eso le daría la razón al que la estaba mosqueando, así que hizo lo único que creía podría hacer: haciendo mucho ruido se sentó en aquella silla, tirando sus propias cosas al piso. Toji miró el espectáculo, molesto por lo que considera cinismo por parte de su colega piloto, haciendo algo que no tenía ningún sentido. ¿Por qué alguien que había sufrido una humillación tal un par de días antes era capaz de mostrarse tan intimidante y superior al resto? ¿Aún sabiendo que una de las personas que puede echar abajo tu relato está justo ahí, esperando para hacerlo?
Cuando al deportista le llegó la hora de irse a la prueba de armónicos, lamentó que Rei estuviera de turno, por lo que no podría intentar hablar con ella camino a la base. La albina era un enigma en sus ojos y era inocente en muchas más cosas que él, pero era una niña claramente comprensiva que intentaba ayudar cada vez que podía, y que además era certera en ello. Bueno, debería encontrármela en NERV…
09:15 horas
Se estaban aprovechando del cansancio y del dolor de la noche anterior para hacer nada, acurrucados en el sofá mientras tenían la televisora prendida para tener ruido de fondo. Les costaba separarse del agarre del otro ahora que dieron un paso más allá. Componiéndose del cansancio se levantaron a desayunar, y Shinji, algo aburguesado, decidió invitar a su amor a una pizza para almorzar, con el delivery de rigor.
Tenían demasiada energía y felicidad emocionales como para dormir, pero estaban demasiado cansados y adoloridos como para pasear, o algo de ese estilo, por lo que el 3er Niño decidió poner una película de fondo. Una al azar, que pudieran omitir para besarse o mimarse cuando se pusiera demasiado aburrida. Para esto eligió un título que sonaba aburrido: 'Apocalypse Now'.
Falló rotundamente.
Estaban en posición de cucharita mientras veían varios helicópteros, con el enfoque en el personaje de Robert Duvall que estaba disfrutando la masacre que estaban por hacerle a los civiles vietnamitas con 'La Marcha de las Valkirias' de fondo, con la mítica frase "huele a victoria", destruyendo edificaciones sólidas y otras débiles cuyo valor monetario combinado era inferior a uno solo de esos helicópteros.
Era una escena cautivante y sorpresiva para ambos, porque a pesar de que era totalmente magistral y los tenía hipnotizados al televisor, la idea no era ver la película en absoluto, sino que más bien era una innecesaria excusa ante alguien que pudiera llegar, cosa que no iba a suceder a esa hora. Al final terminaron ganando porque descubrieron varias cosas. Una de ellas fue que les encantaba ese tipo de cine, y con la ridícula cantidad de películas que compraron deberían tener al menos dos películas similares a esa. Mínimo otra del mismo director.
Estaban impactados de lo que acababan de ver, impactados e impresionados. Sin hablarse, Shinji soltó el agarre y ella se levantó a buscar otro título del mismo autor, y lo encontró. El Padrino, de Mario Puzo.
-Shinji, escuché hablar de esta película, y… es muy larga. ¿Quieres verla?
-¿Sabes de qué se trata?
-Creo que de mafiosos, pero dicen que es la mejor película de la historia. ¿Qué dices?
-… -Son muchas las expectativas- Está bien. Déjame pedir la pizza antes de verla…
Mientras comían sentados, tomaron cada situación posible con pinzas, analizando el filme. La fiesta de matrimonio de Connie, la ética flexible de Don Vito, el ímpetu de Santino que lo llevó a la muerte, la mentalidad fría de Michael que no quería ser parte del mundo de la mafia, la inocencia de Kay, la idiotez de Fredo, el bautismo de sangre de Don Michael cerca del final y la sangre fría con la que le mintió a su esposa respecto del asesinato de Carlo, comprado por otra 'familia' para engañar a Santino y deshacerse de él.
Todo era impresionante y nuevo para ellos, a pesar de que esa película estaba cerca de cumplir 45 años de vida. Estaban maravillados por lo que acababan de ver, aunque no olvidaban la idea de lo que querían hacer, por lo que Shinji se levantó y buscó una película mala, para mimarse de una buena vez.
Era una costumbre inerte, vivían solos en ese edificio.
Cuando encontró la película que estaba buscando, el filme empezó a correr, y la mujer a su lado lo abrazó, dejándolo a espaldas planas contra el sofá mientras lo miraba con ternura.
-Shin-chan… No quiero que mates por mí, jamás te pediría aquello, pero…
-Lo sé. Tú eres mi familia, Misato, eres todo para mí.
-Gracias, Shinji-kun…
Ella lo 'llevó' a su lado para mimarlo como quería debido a la irritación y dolor, pero estaban donde el otro quería: en los brazos del otro.
10:50 horas
Cerca de una hora después el 4to Niño llegó al camarín de hombres, con algo de esperanza de poder toparse a Rei, y falló cuando se enteró que ella estaba en su Unidad a la hora que él llegaba al camarín, y también falló cuando él intentó acercarse a la 1er Niño luego de una imprevista prueba de sincronización, por la que fue felicitado por Maya que los recibió con una sonrisa en el rostro.
-Felicidades, Niños. Rei, bajaste una fracción en tu sincronización, pero estás con un 63,9%. Firme como siempre.
-Muchas gracias, Teniente.
-Toji, subiste seis puntos y fracción hoy. Tienes un 61,6%. Felicidades.
-Gracias, Maya…
-A menos que tengan alguna duda, pueden irse. ¿Rei? ¿Toji?
-¿Dónde está la Dra. Akagi? –Preguntó la albina.
-Se tomó el día con autorización de los altos mandos. Debe estar descansando. ¿Alguna otra duda, Rei?
-No, Teniente.
-Bien, puedes retirarte a la Ready Room. ¿Toji? –Preguntó la técnico mientras Rei se retiraba.
-Bueno… No es una duda con respecto a esto, pero quiero preguntarte algo, si no te molesta.
-Obvio, Toji-kun. ¿Quieres tomarte un café? Yo invito.
-E-está bien, gracias.
-Genial –respondió animosa Maya mientras le guiñaba un ojo al 4to Niño en señal de amistad-, acompáñame.
Llegando a la máquina expendedora de café más cercana, el dúo se puso a conversar sobre lo sucedido con Hikari por parte del deportista, que aún no entendía qué sucedió en la escuela.
-… ¿Hice mal en darle a entender que se debía disculpar? Ni siquiera esperaba que hiciera eso, solo que entendiera que me molestó esa sensación. En cambio me gritó mientras le temblaba todo el cuerpo…
-Nunca había escuchado algo así… –respondió la petisa mientras buscaba una solución- Dices que se confesaron que se gustan, ¿no?
-Exacto…
-Debes volver a hablar con ella, las veces que sean necesarias. Sólo se puso nerviosa. Así que con confianza, Toji, porque lograrás que sea tu novia en poco tiempo. Ambos se gustan y lo saben, así que solo ten calma.
-Gracias, Maya. Aprecio que te tomes el…
-¡Oye! No hay problema. Me gusta ayudar a la gente mientras pueda, sobre todo si eso los hará felices…
-Disculpa que me vaya, pero le dije a Shinji que iría hoy a verlo, y…
-¡No te preocupes, ve! Ayer me enteré del fiasco con tu amigo, así que anda. Nos vemos, Toji –dijo Maya dirigiéndose ya a su lugar de trabajo- ¡Cuídate!
-Tu igual, Maya…
Shinji lo podría ayudar un poco más, pero la naturalidad y experiencia de Maya le dieron una idea de cómo tenía que hacer las cosas si quería resultados positivos. Su futuro era auspicioso, y tenía ganas de que llegara el mañana.
13:30 horas
Era la hora de almuerzo y Hikari estaba algo nerviosa, porque ahora no sabía cómo abordar a su amiga. Lo de la mañana y lo que escuchó de Shinji el día anterior era algo que no se esperaba de alguien con la preparación de Asuka, tan adelantada respecto a cualquier otro piloto. Maldición, era graduada universitaria con honores, pero era como si no sirviera, y que cada vez que intentaba algo, sólo quedaba en una peor condición que la vez anterior, física y/o moralmente.
Ese martes era una de esas veces, pero ahora… ahora era diferente, y no sabía cómo intentar ayudarla, en caso de que eso sea lo que se requiera. Hasta sólo hablarle le daba algo de miedo, pero era la única forma en que podría saber qué sucedía. Estaban tan cerca de la otra y a la vez tan lejos…
-Asuka… Tú sabes que puedes hablar conmigo, ¿cierto?
-¿Y de qué quieres hablar, Hikari? ¿De lo genial que es el Gran Shinji Ikari?
-¿Qué…? No, quiero saber qué te pasa, para ver si te puedo ayudar. Nada más…
-… -La pelirroja estaba evitando ser realmente desagradable, porque ahora se trataba de su mejor amiga- No tienes cómo ayudarme con lo que de verdad quiero hacer, Hikari. Nos vemos…
-¿A-adónde vas?
-A otro lugar. Tú no te mereces mi mal humor, Hikari…
-Pero…
La pecosa quedó sola y en una mala posición. No estaba de ánimo para buscar a Aida, peleó con Toji y encima su mejor amiga nuevamente prefirió alejarse antes de buscar consejo… como siempre.
Maldición… No sé cómo ayudarla…
15:40 horas
El Rey estaba en su guarida, contemplando el mundo que dominaba con una expresión de determinación en su rostro, aunque estaba pensativo más que determinado. Le llegaron los informes preliminares de las pruebas extra que le encargó a la mujer que llevaba un tiempo evitando ir a la cama con él, siempre en el mayor de los secretismos posibles, y su plan podría no tener futuro.
Además que parecía literalmente imposible que la Mayor aceptara al espía, este último se encontraba ebrio en un restaurante del centro comercial, lo que haría que su misión especial estuviera muy cerca del fracaso si ese día en particular su Dir. de Operaciones decidía salir del apartamento que estaba compartiendo con su hijo, haciendo quizás quién sabe qué.
Las únicas cosas que sabía Gendo Ikari respecto a esa relación es que no le importaría en lo más mínimo si no es porque está interrumpiendo su escenario con respecto a su hijo, básicamente porque comprende que si hay alguien que no puede criticar la ética de alguien más, es precisamente él. Es capaz de entender eso. Pero más importante, es que quizás no conocía tan bien a la mujer que dice y cree amar. No al menos como él creía.
Yui… lo único que sé, es que si yo estuviera en tu posición… No. Definitivamente no haría algo así…
No hacía este cuestionamiento con lástima, sino que más bien con curiosidad. ¿Por qué 'garantizar' la felicidad de su hijo si sabe de las intenciones de SEELE? No parecía correcto por parte de una madre 'condenar' a su propio hijo a ser feliz sólo al lado de una persona. Era una idea llena de errores y defectos, pero así mismo el hombre que usaba lentes oscuros dijo en voz alta: "Bueno, no tengo derecho a cuestionar la lógica ni ética de la gente…"
Pasó un rato, y la postura siguió siendo la misma, aunque decidió algo clave esa tarde: si era hoy que podía intentar completar su plan, lo haría sin reparos, y si había alguna consecuencia no deseada, en esta oportunidad se haría responsable con lo que sea necesario, porque no es personal.
Tenía descartado deshacerse de la Mayor bajo toda circunstancia, ya que estaba bien considerada por los viejos de SEELE y por él mismo, además de que tenía claro de que su hijo podría ser de todo menos tonto. Si desaparece la mujer que ama, incluso si no es por su obra, será el culpable en los ojos de Shinji, y lo último que necesita es tener a su hijo totalmente en contra.
16:00 horas
-T-te lo digo muñeca, v-vamos a mi apa-apartamento a p-asarla bien…
-Ugh, estás demasiado ebrio. Adiós…
-E-espera…
Kaji estaba en una espiral descendente, aunque no tan constante como podría parecerlo por el estado en el que estaba en ese momento. Ebrio en un restaurante, sólo, un día martes en la tarde, a pesar de que debía estar alerta a la más mínima señal de vida proveniente de su ex. Lo peor de todo es que sabiendo que su labor era primordial y que de ello podría depender terminar vivo, estaba siendo irresponsable a conciencia. Estaba harto de no tener el reconocimiento que merecía por haber logrado lo imposible, aunque la orden que recibió era algo que debería devolver a Misato al lugar donde para el espía debía estar: para él.
Esta era la tercera chica que lo rechazaba, y encima del mismo grupo de amigas. Un grupo de mujeres jóvenes, recién con 19 años cumplidos que jugaron con él, separándose deliberadamente en el restaurante para que el hombre con la cola de caballo intentara ser galante con ellas, fallando estrepitosamente, y encima el olor a whisky que emanaba de su boca era bastante desagradable.
Cuando las chicas se fueron, riéndose a sus expensas, Kaji quedó totalmente humillado… y ebrio. Pasó a rogarles a los dioses que Misato no saliera de su apartamento y que 'siguiera' cogiéndose al 3er Niño hasta que colapsara, o al menos hasta que estuviera lo suficientemente consciente para poder manejar su auto sin tener algún riesgo de chocar… Ebrio y todo, solo le bastaba sacar su identificación de NERV para no tener consecuencias de tipo vial, y esa la llevaba. …Sí, la llevo, pensó al revisarse el bolsillo delantero izquierdo de su pantalón.
Tengo que comer algo… ni siquiera puedo estar bien erguido en la silla, se dijo al darse cuenta que sus pensamientos eran lo único que podía 'decir' sin llegar a trabarse. Respiró hondo y tartamudeando llamó a un mesero, y ordenó una hamburguesa triple de carne con queso, pensando que así iba a recomponerse, pero falló. Se tomó una botella de whisky barato con 32° de calor, por lo que el sudor era lo que dominaba su camisa.
Cuanto terminó de comer, a los tropiezos se fue a su auto para hacer de guardia en el edificio que estaba casi vacío, nuevamente pidiéndole a los dioses que la mujer a la que debía abordar estuviera haciendo cualquier cosa y que no la obligara a ir a su apartamento, porque sabía que tenía que hacer ese algo sea como sea, y para que resultara bien, debía estar sobrio.
Pasaron varias horas en las que incluso durmieron una pequeña siesta, y al despertar, a Misato se le ocurrió una pequeña idea para matar tiempo en lo que quedaba de tarde y guardarlo para el sábado, y disfrutarse un poco más pensando en que iban a estar el viernes sin estar juntos todo el día, así que pensó en hacer una pequeña llamada a su hombre de confianza en la Sección 2 para saber si en su apartamento no habían monos en la costa. Luego de un minuto, tomó la alegre decisión final.
-Mi amor, ¿me acompañas a mi apartamento? Quiero ir a buscar algo más de ropa ahora. Resulta que Asuka no ha pasado por el apartamento desde ayer en la mañana, así que…
-¿Qué tiene que ver ella? Yo te acompaño, vamos, pero ¿por qué quieres ir ahora?
-Porque no estaremos juntos el viernes, y quiero que recuperemos el mayor tiempo posible apenas podamos…
-Misato… -Shinji se sonrojó. Quizás lo iba a hacer siempre que ella armara planes con él, por pequeños que sean.
-¿Y? ¿Vamos?
-S-sí –respondió Shinji, sonrojado y contento-. Vamos…
-Espera… Toji dijo que quería venir hoy, solo… ¿Le aviso que llegue a mi apartamento?
-¿Vendría solo él?
-Eso me dijo…
-¡Genial! Podré preguntarle sobre cómo están las cosas, ya que ayer…
-Fue incómodo, y no pudiste saber…
-Qué terminó sucediendo.
Cuando terminaron la secuencia, se miraron a los ojos y se dieron un pequeño beso para levantarse y prepararse para salir. Luego de un rato, cada uno fue a buscar lo que creyó necesitar para esa pequeña salida, lo que incluía dinero.
Luego de Misato lograr comunicarse con Toji, que iba en camino al apartamento nuevo, se fueron al apartamento de la Mayor hablando sobre si comprarían algo para cenar o si prepararían ellos mismos la cena, y hacían memoria sobre qué tenían en la despensa para comer para comprarlo cuando volvieran donde Shinji, incluso pensando sobre si invitar a cenar al 4to Niño.
-¡La Mayor salió del apartamento con el 3er Niño, Comandante! ¡Repito! ¡La Mayor y el 3er Niño salieron del apartamento! ¡Cambio!
-Entendido…
El capitán Chiron cortó la radio estando muy molesto. Nunca había tenido un trabajo donde no pudiera llegar a su hogar a dormir, y encima su labor no era fundamental (al menos en lo que él sabía). Había sido obligado a arrastrar a sus tres mejores hombres a este disparate, donde el único hospedaje disponible para trabajar era una van que facilitó NERV. Ahí comían y dormían, y debían hacer turno para buscar un lugar donde bañarse y lavar su ropa.
Era un trabajo demasiado sacrificado el ver los movimientos de una "pedófila y un niño sin amor propio", como comentó esta misión a sus hombres al convocarlos.
Cuando el Capitán hizo su llamado, el Rey empezó a pensar en que esto podría terminar mal, pero no iba a volver atrás.
-Sensei –llamó Gendo desde el intercomunicador en su oficina-, notifíquele a Kaji que esté atento.
-A la orden… -el Sub Comandante, con una muy mala espina, le cortó a su Comandante y llamó al espía- Ryoji, atento. La Mayor salió del apartamento junto al 3er Niño.
Esto dicho, le cortó al hombre sin esperar respuesta, esperando lo mejor sabiendo que eso era casi imposible al conocer el informe de la Dra. Akagi. ¿Acaso tampoco cuentas con otras variables, Yui? ¿De nuevo? Ya lo hiciste una vez, y arruinó su vida…
El espía no alcanzó a responder, pero tenía reparos al hecho de que su misión tuviera que hacerla FRENTE al 3er Niño. Era por algo que le notificaron que estuviera atento a pesar de que Misato no iba sola, pero al mismo tiempo se trataba de la Sección 2… Esos inoperantes quizás vieron mal… ojalá sea así. OJALÁ sea así…
Cuando les faltaban seis calles en el deportivo, se vieron obligados a detenerse al toparse con un semáforo en rojo, donde de milagro se toparon a Toji. Ambos se alegraron, y Shinji con solo mirarla le dio a entender que se quería adelantar a la situación planeada, y Misato devolviendo el gesto, le dio un beso rápido y lo despidió. "Te amo" le dijo, dejando a Shinji bajarse del auto para ponerse al día con su 'hermano'. "Yo también te amo" respondió el 3er Niño antes de irse. Nada nuevo, es más, era lo que querían fuera el resto de sus días.
Con dificultad, Shinji bajó del auto mostrando una gran sonrisa en su rostro, esperanzado con lo que era su vida hasta ese momento, pensando en que todo lo que había sufrido había valido la pena. Claro, esto iba a ser su vida. Iban a salir vivos de la guerra e iban a vivir juntos hasta el final de sus días. Nada iba a interrumpir ese proceso
-¡El 3er Niño bajó a ver al 4to niño a seis calles del edificio! ¡Katsuragi va sola! ¡Repito! ¡Katsuragi va sola!
-Entendido…
Era lo mismo. Si no es porque le pidieron hacer cada llamada al Comandante con énfasis no haría nada de esto. Ni que la fueran a violar para estar tan encima de esta mujer.
-Sensei –habló Gendo por su intercomunicador-, la Mayor va sola. Notifíquele esto a Ryoji.
-A la orden… Ryoji, la Mayor ahora va sola.
Nuevamente el espía no pudo replicar, y estaba en la posición de un soldado. Estaba obligado a ir e intentar jugarse su opción. Era el todo o nada, su posibilidad de cumplir lo que le comentó al mismo Shinji el día en el que el 3er Niño quedó absorto en su Unidad: la posibilidad de morir en los brazos de la peli morada.
"Nada personal, n-niño. N-nada personal" dijo el espía en voz alta, mientras en su posición esperaba que Misato entrara al edificio. De ahí, esperaría un minuto para ir y abordarla, esperando lo mejor.
-¡Toji!
-¿Ah…? ¡Shin-man! ¿Qué haces aquí?
-Este… -el deportivo derrapó fuerte apenas la luz cambió a verde- Íbamos camino hacia el departamento de Misato, y bueno… Quiero aprovechar de hablar mientras vamos camino hacia allá. ¿Vamos?
-¡Vamos…!
Los 'hermanos' empezaron a caminar, saliendo de un negocio donde compraron papas en bolsa y comían de ella en la calle, cuando el 4to Niño vio algo que le llamó la atención.
-¡Shin-man…! ¿Qué tienes en el cuello?
-¿Ah? ¿De qué hablas?
-Tienes tres marcas moradas en la nuca… ¿Alguien te golpeó? ¡Porque si fue así…!
-No, no… No te preocupes, en serio –respondió Shinji con una sonrisa de oreja a oreja, algo avergonzado de haber quedado en evidencia.
-… -Su hermano no entendió, pero la sonrisa de Shinji era demasiado amplia para contradecirlo, así que cambió el tema- Oye, no me creerías lo que me pasó hoy…
-¿Qué pasó, Toji?
-Peleé con Hikari…
-¿Eh? ¿Y por qué?
-Bueno…
FLASHBACK
Ese día…
-Toji, ¿puedo hablar contigo?
-Sí, claro.
-No es por ofender, Aida, pero si no te molesta acompañarme un momento, Toji…
-No te preocupes, Hikari –respondió el deportista-, vamos.
Era el primer receso, y era el único momento en el que Hikari podría hacer esto. La pecosa no lo sabía, pero el 4to Niño iba a tener una prueba de armónicos y se iba a ir de la escuela en cuarenta minutos, por lo que esta era su oportunidad de hacer lo que quería hacer.
Se acercaron al salón, con la intención de hablar rápido porque en la mente de la dirigente escolar esto era coser y cantar, algo rápido que traería los resultados que ella quería en poco tiempo.
-Toji… -la pecosa estaba nerviosa- ¿Por qué le gritaste a Aida fuera del apartamento de Shinji?
-Porque estaban molestos de lo que sucedió con ese chiste de los 'activos de NERV' que Ken hizo en el salón el otro día, se vengaron. Fue incómodo, por eso lo eché… Espera… ¿Qué escuchaste?
-Bueno, que yo… Que yo te gusto, y… la cosa es que… tú me gustas.
Él lo sabía. Ella lo sabía. Era algo muy evidente y que no tenían la intención de negar, pero se sonrojaron profundamente ante esto porque es la reacción natural ante algo así, y la pecosa lo sabía. 'Coser y cantar', pero este era el momento donde Toji debía sacarse lo que tenía en el pecho. No quería estar con alguien que sentía lo había tratado a menos.
-Hikari, antes de decirte cualquier cosa –empezó el 4to Niño, tratando de seguir los consejos de su padre al pie de la letra- debo hablar de algo contigo, y es importante.
-¿Sí? ¿Qué pasa?
-Es que sí, me gustas, pero tengo algo que necesito aclarar contigo, y es el cómo siento que me trataste mientras estuve lisiado.
-¿…Qué?
-El único que me intentó tratar como alguien que iba a recuperar sus extremidades fueron mi padre, Sakura y Shinji. El resto de ustedes me trató como un lisiado sin remedio.
-Pero…
-No me malentiendas, cuando llegue el momento hablaré con todas esas personas, pero debo decirte esto si vamos a estar juntos.
-… ¿Juntos?
-Me sentí muy incómodo en esos momentos. Fijabas mucho la vista en mi pierna y brazo izquierdo, y me recordabas mucho lo que me faltaba.
-Pero… Yo te intentaba ayudar…
-No es que no esté agradecido, Hikari… -Su calma era real, pero estaba nervioso y se graficó en profundizar lo rojo que estaba- Pero no puedo evitar sentirme así, Hikari.
La pecosa analizó esto, y la solución era ridículamente simple. El niño que le gusta le presentó un problema legítimo y le demostró agradecimiento por la compañía en su peor momento. Si le pedía disculpas podrían volver a clases incluso como novios, pero se puso nerviosa, y esos nervios se la comieron viva.
-N-no sé de qu-qué hablas, T-Toji…
-Hikari… -El 4to Niño notó que la niña frente a él de repente se puso muy roja, cruzó los brazos y temblaba desde las rodillas.
-T-te traté c-como me n-nació, no puedo c-creer que te m-moleste.
-Hikari, solo dije que…
-¡Y yo d-digo que n-no está b-bien que te m-moleste!
-Pero…
Sonó la campana que marcó el regreso al salón, y la dirigente tomó su rol para sacarse de encima la situación, a tal nivel que Toji fue empujado por Asuka con su hombro izquierdo mientras la 2do Niño entraba, y Hikari observó esto y fingió ignorancia. Toji hizo lo que le aconsejaron hacer, de la manera que debía hacerlo, y no funcionó porque ella se puso nerviosa de dar el siguiente paso, que no era disculparse, sino empezar a estar juntos. ¿Por qué? Le era inexplicable.
Con tristeza entró al salón, con la idea de matar la próxima media hora. Quizás podría toparse a Rei y consultarle sobre esto.
FIN DEL FLASHBACK
-… Y nunca pude hablar con Rei porque está haciendo turno, y cuando fui a verla no respondió. Lo más probable es que haya estado en el baño…
-Maldita sea… Hikari me dijo el viernes pasado que me iba a hablar para ayudarla contigo.
-Pero ni siquiera sé si se queda en la ciudad…
-¿Cómo, no te dijo? Misato arregló eso… Mira, yo hablaré con ella llegando a casa para que hable contigo. Lamento que haya sido así, me imagino que se puso nerviosa, o algo por el estilo…
-Espero que solo sea eso…
-Un momento… ¿Por qué Rei estaba de turno de nuevo?
-No lo sé…
En la escuela, 16:00 horas
Sonó la campana, y Asuka fue la última en irse del salón debido al poco ánimo que tiene. Quiere ver al Baka y herirlo de verdad, desfigurarlo y marcarlo de por vida, y el muy cobarde no se aparece por ninguna parte y nadie dice nada, como si fuese lo más normal del mundo que el Gran Shinji Ikari no esté en ningún lado.
A esta altura está dispuesta a lo que sea con tal de verlo destruido, y con eso en mente las opciones son múltiples, y una a una las contempla intentando ver en sí misma hasta donde está dispuesta a llegar, en un estado de furia enceguecida pero contenida que espera a la primera oportunidad para soltar, y de repente sus pensamientos fueron interceptada por una voz familiar.
-Asuka…
-Hikari, en serio no hablaré contigo aún. Gracias por preocuparte, pero no me puedes ayudar esta vez. Nos vemos mañana.
La pelirroja nuevamente dejó a su amiga atrás por dos motivos. El primero es que ya asumió que se irá de la ciudad, y quiere evitar tenerla demasiado cerca, y el segundo, es que su presencia no iba a ayudar realmente con el problema que la aquejaba: la soledad. El día miércoles tenía su prueba de sincronización semanal, y tres días luego de aquello iba a irse a otro apartamento, tan sola como ya lo estaba ese martes de sol donde decidió caminar al lugar donde aún vivía.
Misato estaba sacando unas pocas cosas de la cajonera que venía con el apartamento que oficialmente ocuparía hasta el sábado, con una gran sonrisa en el rostro, solamente metiéndolas en una bolsa grande. Su vestido y chaqueta de trabajo, la minifalda que usa a veces cuando trabaja, su par de botas y su par de zapatos de vestir, los que usó en su cita de hace unos pocos días.
De repente todas estas cosas agarraron un valor sentimental distinto porque eran las pruebas de su transformación como persona, cada prenda de ropa y calzado fueron una especie de testigo del cambio para mejor de la mujer que ahora esperaba a su amor para unos diez, quizás quince minutos más, mientras pensaba en lo feliz que era.
Shinji no llevaba nueve meses en su vida y a pesar de que no todo ha sido color de rosas, ya es totalmente incapaz de imaginarse el ser feliz sin él cerca suyo. Es más, no estaba interesada en dejar de tomar las pastillas que compró, pero incluso estaba pensando en cómo podrían ser sus hijos. ¿Qué sacarían de ella, sus ojos, su pelo, su personalidad? ¿Tendría el pelo morado y los ojos celestes, o los ojos y pelo color castaño? ¿Lo podrían hacer bien y romper el círculo de abandono y maltrato sufrido por ambos?
Se iban a casar apenas termine la guerra, y no quería tener hijos hasta varios años más, pero si los tenía, serían de su amor. Todo estaría bien y sería perfecto.
[Toc – toc –toc]
-La Mayor está siendo abordada por Ryoji Kaji…
-Entendido…
-… -El capitán esperó un poco para que se cortara la señal con el Comandante- Bien chicos… con algo de suerte él se la follará y terminará este chiste…
"Más te vale que hagas esto bien, Ryoji. Eres el hombre más importante en el mundo en este momento, y estás ebrio…"
"¿Eh? ¿Quién es?"
No tenía lógica que tocaran la puerta, a menos que se tratara de Rei. Shinji estaba aún a varios minutos de llegar, Asuka aún tenía su llave y la gente de su entorno sabe que se está quedando con su amor… Literalmente no se le ocurría nadie que pudiera ser a esa hora pudiera estar necesitando de algún viviente de ese lugar, por lo que muy extrañada, soltó su chaqueta para ir a abrir la puerta.
-¿Sí…? Ah, eres tú.
-H-hola mu-muñeca…
-¡Carajo, Kaji! Estás ebrio… ¿Qué bebiste?
-¿E-eh? Whi-whisky…
-Agh… ni siquiera yo en mi peor momento tuve la indignidad de ponerme ebria tan temprano un martes. ¿Qué te pasa? –Preguntó Misato, molesta por la presencia de un hombre del que ya prescindió en su vida y que encima tenía un olor horrible.
-¿Q-qué? ¿N-no puedo ve-venir a ver a… a mi chica?
-¿Tu chica? ¡JA! Ni lo intentes, Casanova…
-E-es p-por Shinji, ¿n-no es así?
-Sí. Es por él. ¿Quién te lo dijo? –Preguntó ella de manera desafiante, ya que en ese instante no le importaba nada más.
-U-una de m-mis fuentes…
-Siempre con secretos, Kaji. Me impresiona cómo no eres capaz de cambiar a pesar de que lo mío con Shinji no es confidencial, ni secreto para el caso, pero…
-¿Q-Qué tiene e-él?
-¿De verdad quieres hacer esto estando ebrio? –Preguntó ella dándole una oportunidad de conservar su dignidad, aunque vio una abertura que podría hacer que ese hombre desapareciera definitivamente de su vida.
-S-sí…
-Está bien, te lo diré. Es cierto que no tiene tu encanto, pero es todo lo cariñoso que nunca fuiste ni podrías ser. A él le gusta estar conmigo por ser yo, y me lo dijo varias veces, demostrándomelo, y me sucede exactamente lo mismo con él. Es alguien con quién puedo ir a cenar o ir al cine sin la necesidad de pensar en que me intentará llevar a la cama o que quiere algo de mí más allá de mi compañía, y sobre todo, porque me di cuenta que es el primer hombre al que he amado como tal –dijo ella demasiado suelta de cuerpo para lo que era la realidad-, y no aceptaré un sermón ni tuyo ni de nadie porque es legal…
A Misato le faltaba por decir y hablar, y Kaji había olvidado completamente la intención por la cual lo convocaron para una misión tan importante como aquella, quedándose solo con lo primero y ya lamentando lo que iba a tener que hacer, odiándose por adelantado de estar en la posición de un soldado que se estaba jugando el seguir vivo y que no iba a poder cumplir su deseo de morir en los brazos de la mujer que estaba enumerando punto por punto los atributos de un niño depresivo que tiene dieciséis años menos que ella (en lo que a él le cabía) y que parecía haber encontrado la clave para llegar realmente a la fibra de la Dir. de Operaciones.
-… Tú sabes de todos mis problemas, y la gran diferencia entre tú y él es que contigo yo los ahondé, mientras que con él los he ido superando, casi uno a uno… Ah, y lo otro, él es honesto conmigo –Misato aprovechó de cachetearlo por la falsa información clave que le entregó-, ¿o crees que no sé que lo que está en el Dogma Terminal en realidad es Lilith y no Adán?
-… -Kaji no podía creer lo que le acababan de decir- ¿Y-y cómo s-supiste que…?
-Recordó lo que vivió cuando estuvo en el Eva. Su madre está allí adentro y ha estado a punto de detener esto varias veces desde la Unidad 01, y no me preguntes por tu chip porque ni lo necesité, además que…
-¿T-te puedo p-preguntar algo m-más?
-Ahh… Está bien. ¿Qué quieres?
-¿Y… y en l-la c-cama? ¿C-cómo es él?
-Eres asqueroso… ¿La verdad? Le falta experiencia, obviamente, pero con él hago el amor. Me hace sentir la reina del mundo estando con él, pero no solo en la cama, sino que en todas partes. Me ha dado todo lo que soñé y estoy trabajando en intentar darle lo mismo, porque no se merece menos que ello. Así que si me disculpas…
-E-espera… -El espía lo estaba omitiendo de buena manera, pero estaba conteniendo el llanto ante lo que 'tenía' que hacer- ¿Él viene en camino?
-Sí, viene en… espera, ¿quién te dijo…?
Ella no alcanzó a terminar de preguntar cuando Kaji de un momento a otro ingresó al apartamento a la fuerza, tropezándose y cayendo sobre ella que impactó su cabeza contra el piso, quedando aturdida y sin capacidad de movimiento. Él estaba tan ebrio que no se dio cuenta de aquello, pero se le hizo más fácil intentar entrar a la ropa de Misato que aún no tenía la capacidad motora de defenderse ante el hombre que bruscamente le besó la boca, le levantó la remera y le empezó a chupar los pezones por sobre los sostenes.
Entre su mareo, Misato no entendía qué estaba pasando. Sentía mucho peso encima, una boca que le mordía los pezones de manera brusca y unas manos que bruscamente la empezaban a manosear por donde sea que podían llegar. Esa dinámica se repitió por un par de minutos que fue cuando ella pudo empezar a moverse con algo más de facilidad, que fue cuando él se levantó y ella amagó a erguir el torso, solo para encontrarse con que su ex nuevamente tropezó y le metió un rodillazo en un pómulo derecho, noqueándola en el instante.
Asuka iba a dos minutos del apartamento cuando su línea de pensamientos había sido una sola durante todo el día: maneras de vengarse del mimado hijo de puta que estaba escondido en alguna parte, pero el problema era hasta donde estaba dispuesta a llegar. No sabía cuál sería su límite porque en el fondo la pregunta que le hizo Misato unas semanas atrás, pero con Hikari, hasta cierto punto era casi un invalidante, un condicional. ¿Si ella tuviera que salvar a alguien sin gloria de por medio, lo haría? Eso es porque si quisiera hacerle daño de manera indirecta al Baka, la víctima lógica tendría que ser su Mayor en combate.
Esto le abrió otra pregunta. ¿Era con Misato siquiera? No, no lo es. Es sólo con el hijo de puta, pero si lo quiero joder de verdad, debo joderla a ella de alguna forma. ¿Estaba dispuesta a ello? En el fondo sí, aunque ya ni siquiera fuera personal, pero pasaba a ser la misma pregunta que antes. ¿Hasta qué punto? ¿Qué estaba dispuesta a hacerle?
Si lo desfiguraba y aún así ella lo seguía queriendo, tendría el mismo efecto inútil que si lo hacía al revés, porque lo que quería era demostrar que nadie se mete con su orgullo. Si su acción resulta en intentar separarlos, por ejemplo, tiene que hacer algo que inevitablemente los separe para siempre. Algo que el otro no pueda perdonar. El problema con ello es que no podría intentar algo con Shinji porque eso no parecía posible a esa altura del partido. Con Misato menos, por motivos variados.
¿Entonces? No le importaba ser castigada mientras el resultado fuese lo que ella realmente quería, pero entre que no se le ocurría nada y que no sabía hasta donde estaba dispuesta a llegar realmente…
-Comandante, La 2do Niño está entrando al edificio. Cambio.
-… -Gendo sabía que esta era la hora de la verdad. Si su cálculo era correcto y se alineaban los planetas, ella ayudaría a Ryoji. Siempre pensando en que él lo haría bien…- Afirmativo, Capitán. Manténgame informado ante cualquier movimiento.
-… -Su Comandante cortó, y Chirón se molestó- ¡CARAJO! ¡Se supone que nuestra misión se acababa en un par de horas! Mocosa hija de…
Asuka llegó a su piso y se extrañó mucho de que la puerta estuviese abierta, y si bien se sintió emputecida de asumir que Misato estuviera en el lugar (ojalá con el Baka para cargar con él en ese instante), no era normal de su superior en combate ser tan descuidada. Ninguna sola vez, ni en el tiempo que Misato fue su oficial en Alemania ni los meses que ella fue su guardiana allí en Japón que su Comandante directo dejó la puerta principal abierta.
La alemana rápidamente entendió que algo sucedió fuera de lo normal para que la puerta estuviese abierta. Perfectamente podrían haberse metido a robar dentro del apartamento, aunque era un riesgo muy estúpido meterse a robar las pertenencias de alguien en NERV, por lo que descartó esa idea, aunque con mucho miedo, poco a poco se empezó a acercar al domicilio con la… ¿preocupación? de que algo muy grave estaba sucediendo.
Apenas entró, la 2do Niño se sacó los zapatos ya que siempre andaba a pies descalzos en casa, pero ahora podría aprovechar para ver qué sucedía, y apenas se acercó al pasillo escuchó unos balbuceos femeninos…
Misato despertó en su dormitorio, en el piso, mareada a varios niveles y con el cuerpo sin su capacidad motora funcionando siquiera a un quinto de máquina. Tenía mucho dolor en el rostro y se dio cuenta que tenía humedad en él, no tenía su remera puesta, y escuchó un golpe en el suelo. Pudo girar los ojos hacia el 'frente' respecto a su posición, y se encontró con Kaji que se estaba levantando para quedar de rodillas y sacarle el short que estaba usando.
La Mayor no podía entender qué carajo estaba sucediendo y por qué su ex la estaba intentando violar, pero de momento no podía hacer mucho porque se podía mover muy poco. En el estado que el ebrio hombre se encontraba y al ritmo que estaba actuando, había dos opciones posibles. O ella se recuperaba a tiempo y le metía un par de tiros con la pistola que estaba en su chaqueta, o Shinji llegaba con Toji y, al verla en el estado en el que se encontraba, lo golpeaban de alguna forma y lo sacaban de ahí.
Era más posible la segunda, pero se sintió tranquila. Su amor iba a llegar, la iba a defender y todo iba a estar bien. De repente Kaji se volvió a caer poniéndole un codazo en la boca del estómago, quitándole aún más movimiento y la respiración. Parecía un mal chiste, un gag aburrido que, para peor, podría tener el peor final.
Asuka escuchó el golpe en el piso de la habitación de la Mayor y a alguien tosiendo, ciertamente una mujer. Algo raro estaba sucediendo allí.
Poco a poco se acercó, sin generar sombra propia en el pasillo donde todas las puertas estaban cerradas menos la de su tutora. Delicadamente abrió la de Shinji, que estaba tan vacía como lo estaba esa misma mañana, estaba cerrado su dormitorio y el baño, y cuando giró su cabeza nuevamente al frente, vio un par de calzones rojos que salieron volando por la puerta del pasillo. Se relajó.
Yo sabía que esta puta no iba a aguantar, no es más que su naturaleza. Mierda, si tan solo tuviera una cámara podría sacar una foto y mandársela al Baka, así lo podría arruinar para siempre…
Pensó en volver a su dormitorio, pero luego dedujo que esta conducta era igual de extraña. ¿Por qué Misato iba a dejar la puerta abierta si iba a tener sexo? No se la imaginaba siendo tan descarada. A final de cuentas, en teoría Asuka seguía viviendo allí y esa era su hora de llegada. Volvió a caminar de puntillas y empezó a escuchar leves susurros cubiertos de llanto.
-Por favor, Kaji, no… No… no lo hagas…
-¡¿Qué carajo ocurre aquí?! –Exigió la pelirroja mientras decididamente se ponía frente a la puerta, viendo una imagen grotesca.
Kaji estaba con el miembro lo suficientemente estimulado, al aire, tomando a Misato muy torpemente de las piernas, mientras que ella yacía en el piso claramente media inconsciente, con el pómulo derecho sangrando, desnuda y apenas moviendo los brazos en señal de protesta, girando su cabeza muy lentamente hacia la posición de la pelirroja. El espía miró a su ex pupila y le salieron lágrimas por distintos motivos.
El primero era que fue totalmente descubierto. El segundo es que en su calidad de ebrio, apenas había notado que su ex estaba sangrando de un pómulo, por lo que aunque llegara Shinji sería descubierto. El tercero, es que se sabía hombre muerto, y esa condición la alcanzaría en cualquier circunstancia menos en las que él quería.
-¿M-Misato? ¿K-Kaji? ¿Q-Qué está…?
-Asuka… -habló el ebrio- L-lo siento, pero… me están o-obligando a…
-¿T-t-te están obligando? –Respondió Misato espantada, recuperando el habla- pero…
-S-Shinji n-nos tiene que-que ver… teniendo sexo…
-Pero… -alcanzó a articular la alemana, espantada y al borde del vómito.
-Asuka, por favor… ayúdame, o… o anda a buscar a Shinji. Debe estar por llegar. Viene con Toji, y…
Ahora su pregunta iba a tener respuesta, se dio cuenta la 2do Niño.
Esta era su oportunidad de intentar arruinar al hijo de puta, que resultaba justo iba hacia allí, pero a costa de arruinarle la vida a una mujer a la que estaban a punto de violar. La chance de ayudar a alguien sin gloria de por medio, sólo ella y alguien más, y a ese alguien más la estaban por violar, por un hombre que estaba en malas condiciones. O sea, además era manejable ayudarla y salir ilesa al mismo tiempo, o, al menos ir a buscar a Shinji y que…
Shinji…
Shinji.
Esta era su oportunidad. Ahora o nunca.
Misato no alcanzó a procesar nada cuando vio a su ex pupila pegarle una patada en la cabeza, haciéndole una pequeña herida con una uña del pie, y a los segundos que pasaron, lo siguiente que sucedió fue que la pelirroja, en un estado totalmente colérico le puso el calzón blanco que estaba usando en la boca, introduciéndolo completo. Acto seguido, Asuka se desnudó completamente, se le sentó encima del pecho y le afirmó los brazos.
-Kaji, sólo hazlo. Son órdenes, ¿no?
-Eh…
El espía confundido, sólo atinó a ver cómo la pelirroja cambiaba de asiento yéndose a la cara de la mujer bajo ambos. De alguna forma racionalizó que esta era su oportunidad de no morir apenas termine, y mientras hiciera su trabajo entonces iba a ser suficiente, aunque…
El espía se preparó para lo que debía hacer con lágrimas en los ojos, recordando la primera parte de las ordenes de su Comandante. Apenas Shinji los viera, un par de minutos después iría a su oficina, para notificarle en persona que logró con su cometido, creyendo que podría tener opciones de salirse con la suya.
Lo único que no entendía y que no tenía la fuerza de preguntar en voz alta era el por qué Asuka lo estaba ayudando a cometer uno de los mayores crímenes existentes.
Para el momento en el que el dúo de hermanos llegó al edificio donde aún vivía la Mayor, habían pasado otro par de minutos donde hablaron del diagnóstico de Ritsuko respecto a la batalla contra el Ángel. Me intenta ayudar, y lo hace, pero es como si sus problemas siempre fueran más grandes que los míos, y no puedo hacer nada para ayudarlo, pensó con lástima el deportista.
Apenas llegaron al piso donde iban, se encontraron con la puerta abierta. Algo que les llamó la atención a ambos por igual.
-¿Misato dejó la puerta abierta?
-Lo sé. Lo más descuidado que hacía era dejar sin llave –respondió Shinji-, pero esto es extraño…
De repente, mientras más se acercaban, se empezaron a escuchar gemidos. Toji pensó que eran fingidos porque era algo más similar a lo que uno escucha en la pornografía, pero mientras más se acercaban eran más y más audibles. Shinji se extrañó en demasía, porque sabía que no era Misato, y sin embargo, al entrar se dio cuenta que precisamente los gemidos venían de su dormitorio.
Ambos, consumidos por la curiosidad se quedaron un momento a la entrada del pasillo, donde había una camisa tirada en el piso, y el silencio entre los Niños de Eva de un momento se hizo profundo. Shinji, sin susto porque sabía que no se podía tratar de Misato, decidió ir primero a ver qué pasaba, haciéndole una seña a Toji con el brazo izquierdo para que se quedaran ahí, y lentamente empezó a caminar hacia el lugar origen de los gemidos, a puntillas para no pisar la camisa.
Cuando llegó allí, lo que vio lo hizo derrumbarse por lo que era una pesadilla que no había contemplado jamás ni en sus momentos más pesimistas: Misato estaba siendo penetrada por Kaji, a un ritmo desenfrenado y violento mientras Asuka era quién gritaba, sentada sobre la cara de Misato mientras le sostenía los brazos. Cuando bajó la vista, vio unos calzones rojos. Son los de la mujer que ama.
Dos de las tres personas que más odia estaban follando a la mujer que ama.
Sin el cuidado que tuvo cuando se acercó al cuarto, empezó a caminar cabeza gacha hacia la sala de estar al encuentro de su hermano, que no se atrevía a preguntarle en voz alta qué carajo estaba sucediendo en ese cuarto, y cuando se toparon tampoco alcanzó a formular nada ya que Shinji colapsó en el hombro del deportista, casi haciendo que este caiga.
-¿Shin-man? ¿Qué viste allí? ¿Shinji…?
Shinji se volvió físicamente más pesado de un momento a otro, y Toji que aún no se atrevía a preguntar en voz alta qué pasaba, se dio cuenta que su hermano estaba dejando de respirar.
Mierda, Shinji… ¿Qué viste allí? ¡Carajo, respira hermano!
Nada. No respiraba y estaba empezando a poner los ojos blancos, y ante el susto hizo lo primero que se le vino a la mente, no sin antes sentar a Shinji en el sofá.
Ritsuko estaba teniendo su mejor día en años, se sentía una mujer renovada que había recuperado más que un par de años al dormir bien una noche. Era increíble el efecto generado en su sistema el haber dormido hasta casi las doce, sin preocupaciones ni prisa, solo su calidad de sueño. Perfectamente iba a poder recuperar otro par de años si se dormía temprano para ir a trabajar al otro día, e hizo cosas para aquel fin.
Salió a caminar, fue sola a un restaurante, luego se tomó un café helado y ahora estaba pensando en llamar a Shinji o a Misato, quién le conteste primero para pedirle 'permiso' e ir a usar la caminadora. Solo gastar energía para dormir ocho horas más y así sentirse una mujer de 34 años, como mínimo, pero no quería hacerlo aún. Se perdió en un programa que estaba 'rememorando' proezas exportado desde occidente, donde Jackass, era el recurrente.
Se estaba riendo de las imbecilidades de Steve-O cuando sonó su celular, y estuvo a punto de hacer una mueca si no es porque el número que llamaba era el de Toji. Su llamada siempre sería bienvenida.
-Hola Toji, ¿cómo…?
-Doc… -empezó susurrando el deportista- tengo una urgencia en el departamento de Misato.
-¿Toji? ¿Pasó algo?
-Algo sucede en la habitación de Misato, y Shinji lo vio y ahora no respira. Lo tengo en el sofá. Por favor, venga a atenderlo, no sé qué hacer… -finalizó Toji, aguantando el llanto del miedo de lo que sea que pudiera haber hecho que su amigo no respirara.
-¡VOY PARA ALLÁ!
Ritsuko puso la mente en blanco mientras salía rápidamente de su apartamento, con su celular en mano marcando el teléfono del Ala Médica. Shinji vio algo y ahora no respiraba, era muy posible que sea un infarto, y ella sola no podría siquiera amagar a recuperarlo.
-¡NECESITO QUE ALGUIEN VAYA A LA RESIDENCIA KATSURAGI AHORA. EL 3er NIÑO ESTÁ TENIENDO PROBLEMAS RESPIRATORIOS EN ESTE INSTANTE, INTENTEN REANIMARLO COMO PUEDAN!
-¡ENTENDIDO!
La doctora cortó emputecida, asumiendo lo peor, pero con esto habían dos opciones igual de viables: o las MAGI se equivocaron de diagnóstico, o su amiga era una descarada sin remedio. No era posible otra cosa.
Toji quedó anulado mentalmente en el apartamento, no sabía qué podría estar pasando en aquel dormitorio, pero sea lo que sea que estuviera sucediendo literalmente estaba matando a su hermano. Otra vez alguien que quiere con el alma estaba sufriendo frente a él y no sabía qué hacer para evitar que Shinji se muriese, llevaba un par de minutos sin respirar y ahora tenía los ojos blancos.
El deportista estaba al borde del llanto cuando de repente entraron los mismos tipos que obligaron a su hermana a subir a la Unidad 03, y raudamente entraron a la habitación de la Mayor, quedando catatónicos por un par de segundos.
-¡Salgan de aquí, hijos de puta! –gritó Cuirón al ver que en efecto, habían violado a aquella mujer.
-S-son órdenes de…
Kaji no pude replicar porque otro de los agentes le pegó en la cabeza con la pistola de servicio, y los otros dos asistentes tomaron a Asuka de sus brazos y la llevaron a su cuarto para que se vistiera y así llevársela, a diferencia del espía que se lo estaban llevando tal cual estaba: ebrio y desnudo.
Omitiendo su presencia, Toji se levantó y lentamente, ya asumiendo que perdió a su hermano, empezó a caminar hacia aquel cuarto de donde salieron 'detenidos' su colega y Kaji, y cayó como imbécil en sus rodillas cuando vio a su Mayor en combate. Sangrando de dos heridas en la cara, en posición fetal y con su vagina sangrando. Su amigo se iba a morir por esto, pero él quizás vio otra cosa, entonces…
"Shinji… ¡Shinji!"
-¿Estás feliz, Ikari?
-No, Sensei. No lo estoy. Esto es mi culpa, de nadie más. Yo ordené seguir con esto cuando era obvio que no iba a funcionar. Se supone que no la iba a violar.
-Estaba ebrio, es posible que haya omitido toda la orden…
-Vaya a su oficina, Sensei. Me haré responsable.
-¿Y si el 3er Niño muere, que harás?
-Haremos el intercambio, y si llega a sobrevivir…
-Habrás logrado tu cometido igual, Ikari, muera o viva –respondió con asco Fuyutsuki.
-Tiene todo el derecho a no creerme, Sensei, pero realmente lamento cómo se dieron las cosas.
-¿Qué harás con Kaji y la 2do Niño?
-Con Ryoji, dependerá si el 1er Niño llega a sobrevivir, y con la 2do Niño… Necesitamos toda la ayuda posible contra el Niño de SEELE, pero pagará las consecuencias cuando llegue el momento.
-El 4to Niño está allí ahora, ¿qué harás con él?
-Le diré que cuando terminemos con los Ángeles la 2do Niño pagará, y hasta que yo lo decida, su participación será ultra confidencial.
-¿Y con Misato?
-… -Gendo notó la informalidad de su Sensei al referirse a la Mayor- Hablaré con la Dra. Akagi para darle las órdenes y lineamientos para que la Mayor entre en tratamiento, Sensei. Se lo dije, me haré responsable. Cuando quiera puede retirarse.
Fuyutsuki se fue sin decir palabra alguna, y apenas salió de la oficina empezó a llorar, aunque en un silencio sepulcral. Tanto Misato como Shinji significaban mucho para él, independiente que no pudiera decirlo en voz alta o demostrarlo en público. Ambos han sufrido mucho en sus vidas, y ahora el muchacho se debatía entre la vida y la muerte, y dependiendo en cómo salga aquello, quizás la Mayor también.
Jamás se imaginó que la mente de su Comandante pudiera idear un plan tan estúpido para recuperar el control sobre su hijo, y aunque dijera que se haría responsable, lo iba a lograr.
Entró a su oficina e intentó comunicarse con Ritsuko, y fracasó. Con algo de suerte iba camino a salvar a Shinji, esperando que se haya enterado por obra divina.
Maya estaba en el apartamento de la Mayor liderando el equipo del Ala Médica que fue a ver a Shinji cuando llegó su sempai, yendo a ver con sus propios ojos qué diantres estaba sucediendo sólo para ver cómo a Shinji se lo llevaban rápidamente a la ambulancia para intentar recuperarlo.
-Maya, ¿qué fue lo que tuvo?
-Dicen que le dio un ataque cardiaco, pero no saben qué pudo provocarlo…
-¡MAYA! ¡DOC…! –Gritó Toji, por fin dándose cuenta de que había alguien que lo podía ayudar- ¡VENGAN AQUÍ POR FAVOR!
-… -La rubia doctora empezó a caminar, adentrándose en el pasillo, notando que Toji había estado llorando totalmente agachado en una esquina del final del pasillo- ¿Qué estaba…? ¡M-MISATO!... ¡Toji, ¿qué pasó?!
-A-A-Asuka y Kaji la-la violaron, doc. De n-no sé donde vino gente de la Sección 2 y los… los detuvieron…
Ritsuko fue llorando donde su amiga al verla en la misma posición en la que Toji la encontró, para acunarla en sus brazos y acariciarle la cabeza, ambas queriendo morirse en ese mismo instante. Misato, por razones obvias, y Ritsuko porque ya creyó haber encontrado a la mente maestra detrás de todo esto. No podía entender lo miserable que podría llegar a ser su ex amante, todo esto mientras Toji no era capaz de cambiar su posición corporal y Maya se incorporaba a ellos, colapsando en sus rodillas al lado del 4to Niño, abrazándolo por inercia para llorar.
Había muchas preguntas antes de poder encontrar respuestas, y claramente ninguna de ellas iba a poder responderse antes del miércoles por las condiciones en las que estaba sucediendo todo. ¿Qué tan resentida podría estar Asuka para ayudar a Kaji a violar a Misato? ¿En qué estado estaba el espía para violar a Misato, de toda la gente? ¿Shinji sufrió aquel infarto debido a la imagen de Misato siendo violada o pensó que le estaban siendo infiel?
Era una discusión irrisoria generada por una situación totalmente insalubre.
Pasaron varios minutos, donde de alguna forma los cuatro seres se pudieron calmar un poco, y Maya tuvo una idea que resultaría siendo clave para el desarrollo de lo que iba a ser la guerra.
-S-Sempai…
-Dime, Maya…
-S-si la sincronización con-con la Unidad 01 funciona como… como dice Shinji, entonces lo mejor sería que… que llevemos a la Mayor allí antes de hospitalizarla, ¿no cree?
-P-pero Maya, eso es…
-Si Shinji… -La petisa consideró que decir, porque decir tan alto que Shinji sufrió un infarto podría acabar con la misma Misato- sube al Eva antes que la Mayor, entonces…
-… Yui podría llegar a pensar otra cosa –empezó a complementar la doctora, ante la incredulidad de Toji-, pero si subimos primero a Misato…
-… El Eva incluso podría absorber a la Mayor, regenerándola al menos físicamente.
-¡¿Qué?! –Ritsuko no había pensado en aquella posibilidad, pero podría llegar a ser un buen primer paso para la sanidad mental de su amiga- Ti-tienes razón. Vamos, yo los llevo. Solo… solo déjenme vestir a mi amiga.
A duras penas Maya y Toji se levantaron del piso, llorando ambos, mientras Ritsuko volvía a llorar con Misato aferrada a ella, sin lágrimas que expulsar, solo incredulidad ante todo lo que acababa de vivir. En esa pieza faltaba alguien, y ese alguien era quién podría estarla abrazando y preparándose para vestirla, pero no tenía la fuerza para preguntar.
Diez minutos después, los cuatro trabajadores de NERV partieron raudamente a las instalaciones para intentar que Yui hiciese el reconocimiento de los hechos antes que cualquier otro, que sepa de primera mano todo lo que sucedió y que en el mejor de los casos Shinji pueda ver exactamente esto mismo, que realmente se entere sobre lo que sucedió para que pueda estar ahí para ella, que Misato esté acompañada por quién ama.
La doctora, la asistente y el 4to Niño tenían un acuerdo no verbal sobre no hablar de Shinji. No tenían novedades de él, e iban a pedirlas solo cuando Misato, que apenas iba vestida, tenía un pequeño parche en su pómulo derecho y una bolsa de hielo sostenida por Maya, estuviese arriba del infame Berserker púrpura u hospitalizada. Recién así iban a pedir un mejor diagnóstico del 3er Niño, ya que ante la posibilidad de que haya muerto, era preferible esperar para poder absorber primero ellos el golpe, antes que terminar de arruinar a la mujer que parecía tener más de cuarenta años.
Sin pausas, la Dra. Akagi decidió que lo mejor era estacionar cerca de la Ready Room para tener un acceso más expedito al Eva que necesitaban, porque esto podría ser una cuestión de vida o muerte. Más que complacer a Yui, lo que querían tanto la doctora como su asistente era amagar a garantizar la felicidad de Misato, que cada tanto expulsaba una lágrima de sus ojos, unos que ahora estaban tan apagados…
Camino al auto, Maya se adelantó al lote y llamó a Hyuga para explicarle el desastre que había y le ordenó organizar todo para una 'prueba de sincronización', y siendo un pequeño maquillaje (aunque probablemente inútil) era que habían citado a Rei a su Eva, para que no se notara tanto el pequeño amago a salvataje por parte de la doctora en jefe y sobre todo, Maya, quién tuvo la idea.
Finalmente llegaron al área de la Ready Room, y raudamente Maya llevó a Toji al salón de pruebas donde ella misma iba a monitorear el transcurso de las mismas, y esperó a asegurarse de que no la pudiera escuchar el dúo que a duras penas iba camino a la bestia púrpura.
-Shigeru, ¿cuál es el estado de Shinji?
-… -el trabajador de pelo largo logró esbozar una sonrisa- Lo estabilizaron. Debiera mejorar, aunque…
-¡¿Qué?! ¡Por favor, dinos!
-Es posible que tenga secuelas a futuro. No fue un pre infarto, así que quizás sufra otro u otros con los años… ah, y quizás tenga una insuficiencia cardiaca de ahora en adelante, pero vivirá.
"Me intenta ayudar, y lo hace, pero es como si sus problemas siempre fueran más grandes que los míos, y no puedo hacer nada para ayudarlo". Eso el deportista no lo había pensado dos horas antes siquiera, y ahora lo podía confirmar. Ni siquiera la pérdida de su hermana parecía tan grave al lado de esto, porque estuvo a punto de perder a su hermano y no podría haber hecho nada para evitarlo. Durante un momento se sintió inútil, y eso lo puso aún más triste.
Las amigas universitarias llegaron a la Jaula de la Unidad 01 casi a rastras, debido a la energía nula de Misato, que no tenía la energía para preguntar por Shinji, el por qué no estaba ahí, si debería haber llegado con Toji quién sí estaba en el apartamento.
En sandalias, pantalones cortos y su top amarillo, Misato estaba siendo llevada para tener una coartada, y eso lo sabía. Ya entendía cómo funcionaba la Unidad 01, y lo único que esperaba era que sea cuando sea que apareciera su Shinji, su madre le muestre las imágenes mentales que iba a terminar proyectando, para que la vuelva a buscar y a abrazar. Que su contacto cálido y puro le ayude a limpiar su alma, aunque sea un poco.
Con dos agentes de la Sección 2 listos para ayudar a la peli morada, Ritsuko antes de soltar a su amiga, le tomó suavemente el rostro y le dijo "trágate el veneno, que todo se equilibrará. Te lo prometo". Luego de ello, le dio un pequeño beso en la frente y se encargó de que los agentes subieran a Misato a la Unidad, pensando en cómo quería matar a esos tres seres despreciables que le arruinaron la vida a dos personas buenas. Dos víctimas
A los dos minutos de iniciada la prueba, La Unidad 01 absorbió a la Mayor Misato Katsuragi. Era lo mejor a lo que podrían aspirar ya que iba a volver sin el daño físico generado por la violación, y ahora sólo faltaba que Shinji se pudiese recuperar para intentar juntarlos de nuevo, porque esa iba a ser la mejor forma de arruinar las intenciones del Rey y sus vasallos más viles.
Esto era un nuevo límite, y la conclusión alcanzada por todos los presentes en el puente, incluido Hyuga, se logró ya que no había lugar para la lógica.
Habían seis personas allí, contando a Tanaka Horaki que de un momento a otro pasó a ser parte de la conspiración final para hacer caer al Rey, y entre todos intercambiaron números de teléfono para mantenerse en contacto ante cualquier avance, mejora o cambio de estado tanto de Misato como de Shinji, porque ahora el salir vivos de esto tomó el matiz más oscuro e ilógico posible. Ahora todo sirve para arruinar a Gendo.
18:45 horas
-¿Quería verme, Comandante?
-Así es, piloto Suzuhara. Necesito explicarle algo. La participación de la 2do Niño en el crimen cometido hoy será confidencial hasta que yo lo diga. No se preocupe, cuando llegue el momento, pagará como es debido.
Toji quedó en shock. Se esperaba muchas cosas, no esto.
-Lo que le sucedió a la Mayor Katsuragi, por otro lado, no lo es. Tampoco lo que le sucedió al 3er Niño. No quiero que sea algo publicado en la prensa porque afectará nuestra imagen pública, pero no será tratado como algo confidencial. Siéntase libre de hablarlo con quién necesite, me imagino que lo que tuvo que vivir hoy es algo muy difícil.
-G-g-gracias…
-Puede retirarse.
El 4to Niño salió de la misma forma que entró: triste. Era demasiado lo que había tenido que vivir desde que terminó por recuperar sus extremidades, y quería que esto parase. Cada vez estaba más convencido de que no iba a llegar al final.
20:00 horas
Ritsuko no podía creer lo agotada que estaba debido a esto, y esto la hizo perder fuerzas mientras iba a la oficina del Comandante. Shinji ya estaba estable aunque en coma inducido y acababa de verificar el estado de Misato que había vuelto de la Unidad 01 a las 7 de la tarde, tal y como había estado esa mañana: sin heridas y con la edad biológica de alguien de 17 años.
No podía entrar desafiante a los dominios del Rey debido al cansancio, pero necesitaba ir allí ya que estaba citada para entregar el diagnóstico de sus pacientes, así que muerta en vida se dirigió a encarar al maldito que planeó todo esto, aunque al entrar se encontró con algo que no esperaba. Gendo la esperaba de frente con los brazos cruzados, y ella, conociéndolo más que muchos, detectó que estaba hastiado y cansado.
-Dra. Akagi, antes que me diga nada –empezó Gendo, agotado como nunca antes-, quiero que consiga un psicólogo y un psiquiatra personales a la Mayor Katsuragi. Empezará su tratamiento apenas tenga el alta del Ala Médica. Además, usted y la Teniente Ibuki tendrá libre el día de mañana, para que puedan recuperarse de lo que debieron vivir.
-¿Qué…?
-Nunca ha sido personal, Ritsuko. Nunca lo ha sido, y esto resultó mal por mi culpa. Así que ahora actuaremos de la siguiente forma…
Gendo habló y la faux blonde no pudo evitar sonreír al terminar de escuchar a su ex amante, ya que una de las cosas que quería hacer la iba a poder presenciar en unos días.
