Martes
Núcleo de la Unidad 01
Misato se recuperó sobresaltada, sus ojos se abrieron repentinamente cuando sintió un viento cálido y suave que le llevó el olor del océano. Jadeando por la sorpresa, se sentó y miró a su alrededor, solo para que sus ojos se salieran cuando se encontró tumbada en la playa. El océano estaba a su derecha, pequeñas mareas lamían cerca de donde estaba sentada, y un bosque de cerezos a su izquierda. Los árboles estaban en plena floración, sus flores flotaban lentamente por el área, llenando su nariz con un aroma fresco y limpio. El cielo de arriba era como un perfecto día de verano, con solo unas pocas nubes blancas hinchadas que salpican el mar de azul sobre ella.
¿Qué...? Misato comenzó con incredulidad, atormentada por la confusión mientras se ponía de pie lentamente y examinaba cuidadosamente sus alrededores. Su confusión sólo aumentó cuando sucedió algo extraño en el cielo. De la nada, apareció una nube oscura y turbulenta que crepitaba con un rayo. Por unos segundos, Misato miró fijamente la nube, que parecía una rasgadura en el hermoso cielo azul. Entonces, tan repentinamente como había aparecido, la nube se desvaneció, dejando solo un cielo de verano normal.
"¿Qué demonios...?" Misato lo intentó de nuevo, solo para encontrarse completamente perdida para explicar lo que estaba sucediendo. "¡¿Dónde estoy?!"
Misato frunció el ceño intensamente y consideró la situación. Lo último que recordaba era estar en el Entry Plug de la Unidad 01 después de que su amiga la fuera a dejar allí. Y ahora estaba en un lugar que nunca había visto en toda su vida, y...
"Entonces... ¡espera un minuto!" Misato se quedó boquiabierta cuando algo más la golpeó; ella no tenía dolor. Mirando su cuerpo, revisó ligeramente su sexo y cara, para encontrarse con que no tenía marcas de la experiencia traumática que acababa de vivir. No sintió nada de la debilidad causada por la penetración forzada o por los múltiples golpes que la noquearon en poco tiempo. No había rastro alguno en su humanidad que indicara que acababa de ser violada.
Más confundida que nunca, Misato se clavó las uñas en la cabeza, como si estuviera tratando de forzar a su cerebro a producir algún tipo de respuesta mágica para explicar lo que estaba sucediendo, pero recordó por qué la llevaron allí en primer lugar: querían que Yui supiese de esto, que ella sea el respaldo en caso de que Shinji no le crea a ella misma o al resto de la gente en NERV que había sido violada, que lo seguía amando al punto de querer casarse con él, por lo tanto había alguien allí con quién debía encontrarse.
Una mujer de cabello castaño que aparentemente es similar a Rei en sus facciones pero que expresaba las emociones de su muchacho, se le acercó corriendo mientras lloraba, queriendo llegar lo antes posible a aquella mujer que ahora tenía una cicatriz emocional abierta del mismo tamaño que lo era la muerte de su padre, y que no sabía por qué Shinji no estaba con Toji.
Misato colapsó en sus rodillas antes de que Yui llegara, y esta atinó solamente a arrodillarse junto a la peli morada para acunarla de la mejor manera que podía. La científica prefirió no hablar del infarto sufrido por su hijo, ya que no valía la pena en ese momento, y tampoco quiso hablar porque nada de lo que ella pudiera decir iba a valer la pena, porque todo lo iba a olvidar apenas recuperara la conciencia. Lo único que definió era cómo iba a manejar ella esta situación, considerando que su objetivo final era la Instrumentalización y que el cómo se dieron las cosas podrían estropear su propio escenario final.
Pasaron varias horas donde Yui sólo la apoyó contra su pecho, ante la falta de mejores ideas, y ella sabía que a pesar de no haber una actividad ruidosa fuera del Eva, podía detectar a alguien que estaba fuera del núcleo esperando por la Mayor, que por lo menos estuviera bien físicamente para que la experiencia posterior a esto no fuese tanto más terrible, así que decidió mandarla de vuelta. No servía de nada que lo hiciera en diez minutos o 30 días, porque ella ya había hecho lo que podría hacer por Misato.
-Mi niña, te mandaré de vuelta.
-No, Yui no… -respondió Misato, actuando como la niña de 14 años que nunca fue realmente.
-Escúchame… –respondió Yui, su voz dulce y tranquilizadora- Trágate el veneno, porque te prometo que al final todo se va a equilibrar. Te lo juro.
Misato la miró de vuelta extremadamente confundida en un principio, pero con los segundos entendió a qué se refería, por lo que la soltó, se levantó y fue enviada nuevamente al mundo de los mortales donde iba a tener que vivir con las consecuencias de sufrir uno de los actos más imperdonables que puede cometer alguien.
Miércoles 24/02/2016
09:16 horas
Shinji despertó en una habitación que conocía demasiado bien para la edad que tenía, mirando hacia arriba a un techo que también conocía. Se sentía agotado, desgastado, algo demacrado incluso… pero no demacrado como luego de una pelea, sino que la emoción que lo invadía era demasiado fuerte para ser ignorada.
Misato, la mujer que con honestas lágrimas en los ojos le dijo que lo ama, que lo cuidó, lo consoló, que se le entregó y luego lo hizo suyo en cuerpo y alma, lo engañó con dos de las personas que más odia, y tuvo la cara de hacerlo en un lugar donde él mismo se dirigía, como si ella quisiera que él viese quién es realmente y de lo que es capaz. De tomar su corazón, acariciarlo un poco y luego martillarlo hasta destruirlo.
No tenía la fuerza física para intentar levantarse, no aún. Le dolían mucho el pecho y la espalda, y no sabía por qué seguía vivo. Estuvo, creyó, mucho tiempo sin respirar luego de ver la traumática imagen que casi lo lleva a la tumba, y lo último que recuerda es la imagen de Toji preguntándole qué sucede, y su propia incapacidad de responder lo que vio, ni siquiera alcanzó a decirle lo que sabía. Que la perdió.
No tenía ganas de llorar, solo quería saber qué sucedió. Quería saber por qué tuvo la necesidad de hacerle eso. ¿No sería más fácil y menos doloroso decirle que no lo amaba de la misma forma? ¿No era más sencillo no hacer todo lo que hicieron juntos en vez de jugar con su corazón y aplastarlo? Necesitaba saber qué fue aquello que Misato le hizo tres días antes, donde llorando le suplicó hacerlo suyo y llorando lo hizo.
Quizás todo lo vivido del día anterior sólo fue el peor sueño, era demasiado terrible para ser verdad, así que se pellizcó la piel de la mano. Cuando sintió el dolor, se preguntó cuál era su misión realmente y por qué no murió, y pensó lo peor cuando escuchó la voz de la otra persona a la que odiaba con el alma.
-Ha despertado, piloto Ikari.
-Lo que me faltaba… Comandante. ¿Sucedió algo?
-Necesito hacerle unas preguntas, piloto. ¿Qué recuerda haber visto ayer?
-Este… ¿Es necesario hablar de eso?
-Sí, lo es. Tuvo un ataque cardiaco y debemos intentar identificar la o las causas.
-¿Debemos…? –Finalmente Shinji se sentó en la cama, lentamente, mientras veía que junto a él estaba el Fuyutsuki, Shigeru, Hyuga y un par de médicos del Ala Médica- Este…
-Shinji, tómate tu tiempo –dijo Hyuga comprensivamente-, con tranquilidad.
-Hyuga tiene razón. –Complementó Shigeru en la misma frecuencia- Nos alegra que hayas sobrevivido, así que hazlo con calma.
-Este… -Shinji no podía hablar porque se sentía humillado, y le daba vergüenza tener que hablar de esto con tanta gente- Recuerdo haber llegado al apartamento de Misato junto a Toji, y… estaba la puerta abierta del apartamento. No sé qué… qué creyó él, pero yo creía que sólo dejó la puerta abierta para que entráramos porque yo… yo no tengo llave de allí. Cuando escuchamos los gemidos de Asuka…
-¿G-gimiendo? –Respondieron al unísono los dos técnicos, sin saber esta parte.
-S-sí, ella estaba allí… La cosa es que… es que no sabía que los gemidos eran de ella, y… poco a poco me acerqué hasta el dormitorio de Misato, y… ella estaba haciendo el amor con Kaji –Shinji bajó la mirada y Gendo miró a los Tenientes, dejándoles en claro que ahora no iban a poder intervenir más-, y le hacía sexo oral a Asuka. Después, yo… me acerqué donde estaba Toji… Me preguntó qué pasaba, y caí sin poder responderle. Yo… no recuerdo nada más hasta ahora…
Mientras los médicos se encontraban estoicos ya que no tenían permitido hablar, sino solo escuchar, Shigeru y Hyuga quedaron completamente impotentes al ver que no había algo que pudieran hacer en ese instante. Al menos en ese momento, tenían prohibido decirle a ese triste muchacho la verdad, que es una víctima. Mucho menos victima que Misato, pero una al fin y al cabo. Intentaron observar a Fuyutsuki, pero el viejo estaba más triste y desgastado que ellos.
-Piloto Ikari –empezó nuevamente Gendo-, apenas reciba el alta del Ala Médica, usted quedará como el piloto designado en la Ready Room de manera permanente. Ya se comenzó a remodelar para reacondicionarla a lo que serán sus nuevas funciones, así como su nuevo régimen de entrenamiento obligatorias. No tendrá contacto con nadie a menos que yo esté presente, y yo mismo guiaré sus actividades. ¿Entendido?
-Sí… por qué no… -no era una pregunta, sino una reafirmación. Solo le quedaba una opción para no quedar solo, y era recuperar a su madre. Para ello debía seguir peleando.
-Perfecto. Ahora nosotros nos iremos para que pueda seguir descansando, piloto.
Los trabajadores de NERV se fueron dejando a los médicos hacer diagnósticos, mirando indicadores y lo que sea que pueda significar un mal número y/o indicio que pueda comprometer a Shinji y su salud, todo en silencio, anotando todo en una tabla médica y alzando la voz en pequeños niveles solo para ayudarse mentalmente con el apunte de turno, pero eso le daba lo mismo al muchacho.
Notó los rostros de Fuyutsuki y los técnicos cuando Gendo dio la orden de dejarlo solo. Era evidente que no querían que esto sucediera, que se estaban poniendo en su lugar, y eso también le dio un poco de pena. Ahora iba a quedar solo, y era una orden. No iba a poder ver ni hablar con Rei o Toji, no iba a poder recibir visitas, si veía a la Dra. Ritsuko no iba a poder preguntarle cómo estaba… Por primera vez, luego de sentir el peso del cariño del entorno, realmente sintió lo que significaba la soledad, y duele.
-Comandante –empezó Hyuga mientras se alejaban de la pieza de hospital-, ¿cree que es una buena idea que no le digamos a Shinji lo que sucedió realmente?
-No es una buena idea que lo expongamos ante este hecho aún –respondió-, ya que está muy débil en este momento y los médicos no saben cómo podría reaccionar. No se preocupe, Teniente. Yo mismo me encargaré de que sepa cuando llegue el momento.
-¿Y esa orden de que no puede hablar con nadie? –Preguntó Shigeru, mostrando mucha más molestia que su compañero- Con todo respeto, pero no se entiende.
-Yo me estoy haciendo cargo. Es nuestro mejor piloto y lo necesitamos concentrado, no se preocupen ustedes.
El aire de dudas era muy amplio en los técnicos, pero no iban a obtener mejores respuestas aún. Quizás nunca lo harían.
Cuando los jóvenes separaron caminos con el Comandante y su mano derecha, los hombres mayores continuaron su caminata camino a sus oficinas, y ante el asco que sentía, Fuyutsuki habló.
-Te harás cargo, pero recuperaste a tu hijo…
-El fin justifica los medios, Sensei.
-¿Lo hace, Ikari?
-… Sí. Lo hace.
10:30 horas
Hay momentos en donde la inercia es demasiado fuerte. La costumbre de hacer ciertas cosas simplemente era demasiado potente, y para Toji el haber ido a la escuela ese día era la mayor prueba de ello. Llegó tarde, sin desayunar, sin almuerzo ni dinero para comprarse algo, sin bañarse y casi sin dormir. Se durmió con la misma ropa con la que estuvo el martes… ni siquiera se cambió los calzoncillos y los calcetines.
Antes de entrar al salón llamó tanto a Ritsuko como a Maya, y no las culpaba por no contestarle, ya que las imaginaba en NERV intentando arreglar algo del desastre, de alguna forma, pero cuando pensó en rendirse, habló con Shigeru. Si había algo aún compuesto dentro de él, se rompió cuando supo que no iba a poder hablar ni interactuar con su hermano, al menos por un tiempo.
Cuando llegó a la escuela pensó que Kensuke le habló, pero ni siquiera fue capaz de contestarle porque no le entendió nada, a Hikari, que cuando llegó, lo vio y mostró preocupación, tampoco. No pudo ser capaz de identificar algo de lo que le decían porque no era capaz de hacerlo en esas condiciones. Antes del receso no fue capaz de gesticular palabras ni gestos que no fuesen propios de alguien en su estado.
Hikari y Kensuke se fueron en la puerta del salón, casi cuales tácticos para buscar una forma de acercarse al deportista.
-… Ken, por favor déjame a mí. Ayer peleé con él, permíteme que me haga cargo esta vez.
-¿Estás segura, Hikari? Porque…
-Sí, lo estoy. Si fallo, lo intentaremos juntos en el siguiente receso, ¿está bien?
-Bien –le sonrió el de anteojos-, que tengas suerte.
Kensuke se alejó y Hikari quedó sola, lista para enfrentarse a sus problemas y a los que pudiera tener el chico que le gusta. De por sí tenía que pedirle disculpas por lo sucedido el día anterior, por haber perdido el control de la forma que lo hizo, debía saber qué lo tenía tan mal trecho y además, faltaba Asuka. Sintió de un momento a otro que tenía muchos problemas, pero que los solucionaría todos si lograba acercarse de buena manera al chico que parecía un zombie, demasiado blanco para lo moreno que es.
Suavemente, algo asustada también, al acercarse omitió lo que claramente era un olor algo malo en el deportista, que estaba a punto de pararse para irse de la escuela con la excusa de que lo necesitaban en NERV. De hecho, pensaba en bañarse e intentar ir allí para ver si podía ayudar en algo, eso siempre y cuando tuviese las fuerzas suficientes.
-… ji. Toji… ¿Estás bien? ¿Te ocurre algo?
-Este… -Inevitablemente el 4to Niño no quería bajar la guardia, eso iba con él. Ni ante ella ni ante nadie, nunca- S-sí, la verdad es que… es que sí…
-… ¿Se puede saber? ¿E-es confidencial? –Empezó tanteando ella- O sea, al menos para saber…
-Misato… Ella… -Toji no pudo más. No podía aguantar su guardia alta- ayer fui a su a-apartamento para… para ver a Shinji, y… cuando llegamos habían… -Mierda, ni siquiera puedo delatar a Asuka- la violó Kaji.
-¡¿QUÉ?! Toji, estás…
-Shinji… Shinji la vio y le dio un… infarto por el asombro. C-casi se muere...
No era su idea, pero cuando empezó a llorar, Toji terminó dejando que esta información se hundiera en la mente de Hikari. Que se imaginara lo que le acababan de contar porque no era capaz de seguir hablando, que asumiera lo que sucedió y que entendiera las implicancias de todo esto.
-E-el Comandante dio co-como orden no acercarse a Shinji, para nada. Estará de turno permanente en la Ready Room, aislado de todos a excepción de él mismo. Mi hermano estará solo, y no sabe que a Misato la violaron…
-Toji…
La propia pecosa comenzó a llorar, anonadada por esto. Su amigo casi se muere como si nada y con una pena inigualable como último recuerdo.
Ella misma atinó a llorar lanzándose contra el 4to Niño, en un acto de inercia propio de alguien que necesita un abrazo desesperado y rápido, pero también lo quería recomponer. No era capaz siquiera de imaginarse la impotencia que pudo sufrir Toji al presenciar todo esto y no poder hacer nada. Tampoco tuvo la idea de preguntarle qué sucedió y cómo fue que él se enteró de la verdad, a pesar de que ahora también quería que Shinji pudiera volver con Misato.
Hikari también terminó perdiendo el sentido de la lógica, a pesar de no saber las reales circunstancias detrás de esto y menos saber que su mejor amiga tuvo una participación activa en todo ese desastre.
El deportista no pudo atinar a mucho tampoco. No le causó sorpresa el repentino abrazo que sintió porque no era capaz de asimilar nada, ni emociones ni contactos. No estaba echado en su silla como de costumbre, sino que de manera chueca hacia adelante, hundiéndose en su propia miseria ante la impotencia de no haber podido hacer nada ante las desgracias que vivió la gente que ama.
En aquella primera batalla, Sakura se le escurrió un momento y lo siguiente que sucedió fue que iba a quedar inválida. Luego, ante sus ojos metieron a su hermana a la maldita máquina con la que tenía que pelear para sobrevivir al introducirla allí, eliminando lo que es su cuerpo que iba a sanar, y ahora se estaba recriminando el no haber sido más asertivo aquel martes.
Pude… pude ir yo, y… pude ir y salvarla. Tuve la oportunidad pero… ¡Mierda! ¡¿En qué mundo se supone que la iban a violar?! Mi hermano casi se muere y no pude hacer nada… ¡MIERDA! ¡¿CÓMO QUIEREN QUE LLEGUE AL FINAL DE LAS GUERRAS SI NO PUEDO HACER NADA FUERA DEL EVA?! ¡ESTO ES IGUAL QUE CUANDO LA UNIDAD 03 PELEÓ CONTRA LA 01 Y SHINJI NO HIZO NADA! ¡¿CÓMO CARAJO QUIEREN QUE LOGRE ALGO SI ME ACOBARDÉ TAL COMO LO HIZO ÉL ESE DÍA?!
-Hi-Hikari, yo… yo me iré a casa. Gracias por preguntarme, creo…
-Espera –le dijo ella limpiándose las lágrimas-, yo me iré contigo.
-Pero…
-Vas a casa, ¿cierto?
-S-sí, ni siquiera me he bañado, y no he comido, ni…
-¡Toji!, Por favor, déjame ayudarte, no es problema, de verdad…
-C-creo que está bien…
Hikari le explicó la situación a su padre por teléfono, al que no vio cuando llegó del trabajo por lo tarde que llegó. El hombre, comprensivo con su hija y sobre todo con Toji, le dio la venia para que ayudase al muchacho. No podía dar a conocer detalles aún, pero vio en primera persona el estado de ánimo de este pobre joven que, al igual que incluso él mismo, eran víctimas colaterales de esta situación.
12:50 horas
Kaji llevaba varias horas llorando debido a lo estúpido que fue el día anterior. Primero no podía creer haber sido capaz de embriagarse un martes con whisky. Segundo, no entendía qué lo hizo olvidar que la idea detrás de abordarla era precisamente en que podría fallar y que no querían daños colaterales para la Mayor. Tercero, estaba jodido. La violó y lo descubrieron en el acto, y no solo eso, sino que le mandaron a decir que este hecho le provocó a Shinji un ataque cardiaco.
Incapacitó a los mejores pilotos de Eva disponibles por una considerable cantidad de tiempo, y todo debido a la inaudita e inexplicable acción que realizó. Debió decírselo, pero él amaba a Misato. Debió pelear por ella cuando terminó con él, y cerca de diez años después hizo todo mal a la hora de acercársele, tanto así que de alguna forma ella terminó acostándose con un niño…
Misato con un niño… No supo qué pensar cuando le dijeron que esto era real, que estaban juntos como pareja y que se defendían como una. En varios niveles se compadeció de Shinji, ya que vivió en carne propia la intensidad ante la desesperación que puede llegar a expresar aquella mujer, el mismo Kaji fue usado con este fin luego de los treinta y tres días que el 3er Niño estuvo en su Unidad.
Ese fue otro error, se dio cuenta. Fue demasiado cobarde para jugarse por Misato desde que se reencontraron en el 'Over the Rainbow', y luego lo fue para ser honesto con ella desde el primer momento y decirle la verdad: lo de ellos no iba a poder ser porque la posición que él tenía lo iba a llevar a una muerte horrible y repentina. Debió decirle que la iba a querer siempre y que le estaba agradecido, no coquetear con ella ni provocarle celos con otras mujeres, como lo intentó con Maya en su momento.
El resultado era inevitable, pensó mientras seguía llorando. Ella iba a estar con alguien más, fuese uno menor, un hombre de su edad o uno mayor. A consciencia jugó un juego ambiguo y peligroso, y no tendría por qué haber aspirado a ganarlo. No solo perdió, sino que lo hizo de una forma muy horrible, hipotecando su vida por una estupidez.
¿Pero por qué no me matan y ya? Tienen todos los argumentos para hacerlo, ya deberían haberlo hecho. Lo que hice es imperdonable… un momento, ¿qué harán con Asuka? Sé que es orgullosa y todo, y sé que lo que sucedió el sábado casi se arruina por ella, pero… ¿Quería arruinar a Misato o a Shinji? Mocosa orgullosa, esto supera todos los límites, al menos yo… No, no me puedo engañar así. Es imperdonable de mi parte y de Asuka.
Su celda era una común. Tres muros de ladrillo reforzado con cemento y encerrado con barrotes de fierro, una litera con un colchón duro y los componentes del baño, a la vista de quién pase por allí. Los guardias indicados para resguardar su celda eran seis, repartidos en tres turnos, y no hacían contacto visual con él tanto porque era una orden y luego por el asco que les generaba ese hombre. Él, vestido completamente de blanco como ropas de prisionero.
Era un pasillo largo donde no había nadie más, por lo que cualquier caminata que pudiese romper con el silencio era muy evidente, y ese fue el caso cuando sintió pasos caminar hacia donde estaba ubicado. Eran lentos, casi reposados y que bajaban de a poco su velocidad cuando se acercaban a su celda. Era una sola persona que no iba con un carrito, por lo tanto, no lo iban a alimentar.
Finalmente el rostro que se le presentó fue el del viejo Kozo Fuyutsuki, que parecía haber perdido años de vida ante el desgaste de esta situación. Aparentaba más canas, menos pelo y más ojeras de las que realmente tenía, así como mínimo seis años más, y su mirada decía muchas cosas, eran preguntas por las que iba a buscar respuestas inmediatas. Resultaba imperativo para el mayor en NERV hacer esto, por su propia salud mental.
El viejo mostró su credencial y sin palabra alguna los guardias le abrieron la puerta, deliberadamente evitando el contacto visual con el hombre de la cola de caballo, como si mirarlo los contagiase de lepra o diese ataques de epilepsia. En cambio, Fuyutsuki entró buscando sus ojos, que lo mirara cara a cara, que no sea un cobarde y responda lo que sea que deba responder, y para esto, se le posicionó de frente con los brazos cruzados, no como siempre lo hace, que es con las manos en su espalda.
-Te teníamos por un hombre confiable, Ryoji…
-…
-Confiábamos en tu criterio y te dimos trabajos complicados precisamente porque creíamos que tu ibas a poder sacar los trabajos de manera prolija.
-…
-Ikari te dio este último trabajo a ti precisamente porque no la ibas a lastimar…
-…
-¡Mierda! ¡Responde algo!
-¿Qué le puedo responder, profesor? ¿Cree que la verdad de por qué hice eso arreglará algo?
-Debo saberlo, a final de cuentas vengo por mí, no por una orden de Ikari.
-… Cuando me embriagué, olvidé la primera parte y me quedé con lo que me dijo Gendo, que Shinji me tenía que ver follándomela.
-¡LA VIOLASTE, ANIMAL!
El Sub Comandante no pudo evitar perder el control. Ya había expuesto lo que significaba Misato para él, incluso lo que significaba Shinji, y ahora ambos estarán perdidos de sus cabales por un tiempo por culpa de un incompetente que no supo hacer su trabajo.
-Y arrastraste a la 2do niño a…
-Yo… yo no la arrastré, profesor. Ella entró en la habitación, le dije… le dije que Shinji me tenía que ver follándome a Misato y… este… unos segundos después le pegó a Misato una patada en la cabeza.
-¿Cómo…?
-Después… Después de eso ella… ella apareció desnuda y se sentó en su pecho. La insultó un poco y… y luego me dijo "Kaji, sólo hazlo. Son órdenes, ¿no?"
-Pero… ¿Y todos los golpes que ella tenía?
-Sacando las patadas… fueron todos accidentales. No le di ningún golpe a propósito. Si no hubiese sido por eso, ella me hubiese asesinado antes. Yo no… no tenía control sobre mi cuerpo como para dominarla.
-¿Dices que la 2do Niño actuó por su propia cuenta?
-… Sí. No sé si quería arruinar a Misato o a Shinji. Quizás a ambos, no lo sé…
El viejo se dio media vuelta y se fue, sin dejar hablar al prisionero que se encontraba deliberadamente sin ganas de vivir, esperando su muerte. Ambos sabían que lo arruinó de una manera inexplicable e injustificable, pero allí había un detalle que el viejo no sabía, y ahora, por su propia salud, iba a tener que ir a buscar respuestas al otro pasillo. El mayor en NERV ya se estaba arrepintiendo de haber ido a buscar respuestas.
SEELE 11: Eres inexcusable, Ikari. Inventas algo para tener el control sobre tu hijo y destruyes a nuestros mejores pilotos.
Ikari: Tengo el control absoluto sobre el piloto. Cuando lo den de alta empezaré a trabajar en su desarrollo.
SEELE 08: ¿Y la Mayor? Su labor había sido casi impecable hasta ahora, ¿cómo dejas que la hayan introducido a la Unidad 01 luego de lo que le hicieron? Eso sólo nos hace perder tiempo…
SEELE 02: No culpes a Akagi por eso, ¿qué esperabas que hiciera? Buscó una solución para su amiga y la encontró, además, Katsuragi es la principal víctima. Lo que me sorprendió es que te hicieras responsable, Ikari…
Ikari: Ustedes saben tan bien como yo que esto es momentáneo. Precisamente trabajaré con el 3er Niño de manera personal para garantizar su desempeño y que la Instrumentalización mantenga su rumbo.
SEELE 06: ¿O sea que el fin justifica los medios?
Ikari: Sí, lo hace. Además, tenemos gente que cumplirá con su labor cuando sea necesario en caso de que no esté la Mayor Katsuragi.
SEELE 05: Nos preocupamos porque tu displicencia no permite más errores. Has perdido el control sobre cosas que deberías tener manejadas, así que no permitiremos más errores, Ikari.
SEELE 01: Debes prepararte para la llegada del 5to Niño. Él llegará el jueves y su Unidad el día lunes… Por cierto, ¿qué harás con Kaji?
Ikari: Me encargaré de él el viernes.
SEELE 01: ¿Y la 2do Niño?
Ikari: Necesitamos que siga peleando, sigue siendo un elemento con el cuál contar…
SEELE 08: ¿O sea que no recibirá castigo?
Ikari: Eso dependerá de ella solamente y de su capacidad de no jodernos nuevamente.
SEELE 07: Tú propiciaste esto último, debes hacerte cargo…
Ikari: Y lo haré. Kaji logró recolectar toda la información necesaria respecto a los Caídos, lo que hizo ayer resulta ser la escusa perfecta para eliminarlo. Ahora, con su permiso, debo ir a interrogar a la 2do Niño.
Por primera vez en todos los años que llevaba encarándose con aquellos monolitos, Gendo escapó. Su error era uno digno de perder su cabeza, y ese ataque podría venir de cualquier parte, fácilmente podrían poner a una marioneta de ellos a cargo de NERV en el poco tiempo que les quedaba peleando, y con esa marioneta los viejos tendrían de sobra para completar su escenario, y el problema que tenía con ello era que eso anulaba el escenario en el que llevaba trabajando durante más de diez años.
Era consciente de la cantidad de vidas arruinadas por su parte en esa cantidad de tiempo, y en distintos niveles. Partiendo por su propio hijo, su sangre, al que jode constantemente por sus propios fines… Pero… yo no hubiese sido capaz de hacerme cargo. Ni aunque lo hubiese intentado habría podido evitar el daño que le hecho. Misato Katsuragi, víctima colateral de la manipulación a su padre y del plan que ejecutó su espía personal… Naoko y Ritsuko Akagi en el mismo plano: el amoroso. Una muerta y la otra viva, sabe que las cicatrices emocionales hechas como consecuencia de relacionarse con él son únicamente su culpa… y eso sólo para empezar.
Iba a tener que estar atento de ahora en adelante, aprovecharse de que ante tanto suceso extraño generado por los Caídos, que tuvo como consecuencia que Los Escritos del Mar Muerto se alteraran en sus propias fechas para agachar la cabeza con los viejos al menos por un tiempo. Llevaba mucho tiempo haciendo sus propios planes, pero si quería ejecutarlos, iba a tener que adoptar una actitud algo más conservadora ante sus jefes y empezar a aplicar soluciones que los dejaran contentos.
Iba a poder trabajar a Shinji de la forma que él necesita, y sabía que la Mayor estaría incapacitada por un tiempo, y pensaba en ellos, quizás sus dos víctimas más grandes mientras se dirigía personalmente a interrogar a la persona que terminó consumando el desastre de aquel martes. Le interesaba saber sus motivaciones, y sabía que él las iba a conseguir bajo la premisa de que el único en la existencia de NERV que tuvo el coraje de plantarle cara y no morir luego de ello fue su propio hijo.
Se encontró con su 2do al mando al llegar a aquel pasillo, y hubiese preferido no hacerle preguntas sino es porque no debería estar ahí. Así como su autoridad era inequívoca, al único que le permitía cuestionamientos era a ese hombre que de repente vio mucho más viejo, siempre desde una base razonable, y sabía del desgaste que ese hombre había vivido debido al lazo implícito con la Mayor. Debido a su relación con Yui, quizás el mismo Shinji. Tampoco tenía la voluntad de interrumpir la pena de aquel hombre.
-¿De dónde viene, Sensei?
-De la celda de Ryoji…
-¿Logró saber lo que quería?
-No, pero respecto a la 2do Niño me dijo que […]
-Yo le haré las preguntas a la 2do Niño, Sensei. Yo me encargo.
Fue todo lo que le dijo mientras caminaban a la celda de la Piloto Sohryu, como quitándole más presión de la que ya sentía a ese hombre que ya estaba dudando si seguir. Realmente no iba allí por órdenes de Gendo, pero había algo dentro de él que le hacía necesitar escuchar lo que sucedió, no que se lo contaran.
Cuando llegaron a la celda en cuestión, Fuyutsuki no pudo evitar el ponerse de espaldas a la pelirroja, por lo que no vio la actitud que tenía hasta que se dio cuenta que quién estaba allí. Parecía aburrida de estar allí, a punto de pedir que la soltaran, ya había defendido varias veces a Kaji con un relato inconsistente, comentando a sus guardias de turno que ellos la dejaron unirse porque "vamos, mírenme. Ni ustedes pueden negar que quieren follarme, ¿no?"
Era patético y denigrante, pero le daba lo mismo porque logró lo que quería. Tuvo razón al pensar que lo que iba a romper al Baka era romper a Misato, y con las horas supo que mató dos pájaros de un tiro. Sabe que Shinji cree que Misato le fue infiel, sabe que casi muere, y esto la tenía muy feliz consigo misma hasta que apareció el Comandante con un semblante diferente al que mostraba siempre. Ahora iba realmente molesto.
-Piloto Sohryu…
-Comandante… -respondió ella con una actitud algo desafiante, vestida con las mismas ropas que su ex tutor.
-Vengo a que usted me venga a dar su versión de los hechos sucedidos ayer en el apartamento de la Mayor Katsuragi.
-No hay mucho que decir, Comandante. Cuando yo llegué de la escuela Kaji se estaba follando a Misato, y no pude evitar pedir unirme. Kaji no quería, pero la muy puta me dijo que quería mamarme la vagina. Fue una delicia…
No tenía ningún sentido, era una burla casi.
-Ayer cuando la Sección 2 le hizo a Kaji la alcoholemia de rigor –respondió Gendo- encontraron que tenía un 1.73% de alcohol en la sangre. ¿Usted sabe lo que eso significa?
-…No…
-Significa que ese hombre apenas podía mantenerse en pie y que de milagro no perdió su memoria. La Mayor tenía un golpe en el cráneo y en el pómulo derecho, además de dos heridas que parecen rasguños en la mejilla derecha.
-Bueno, a la muy puta le gusta duro…
-Kaji confirmó que usted entró, pudo salvarla y que prefirió unírsele para violarla, Piloto Sohryu.
M-m-¡me delató! Maldito…
-Se quedará confinada hasta el día viernes a las doce del día. Por cierto…
-…¿Sí?... –Respondió ella nuevamente de forma desafiante.
-Ayer a la Mayor la introdujeron en la Unidad 01 y fue absorbida. Volvió ayer sin marcas corporales, y al Piloto Ikari lo estabilizaron y estará de alta a la misma hora que usted será liberada. Ese día usted pasará por mi oficina y conocerá su castigo, Piloto.
La verdad es que Gendo tampoco quería saber mucho más, ni menos verla, pero logró lo que quería de manera anticipada. Tenía cuatro causas por las cuales iba a juzgarla: encubrimiento de violación, violación, daño y perjuicio de dos pilotos de Eva y obstrucción a la investigación.
Llegando al apartamento de Toji, Hikari llamó al padre de este para avisarle de la situación. El Sr. Suzuhara, tan desgastado por esto como todo NERV, le dio las gracias a la dirigente por haber ayudado a su hijo sin condicionamientos, mandándole a decir a su hijo que no iba a ir a la escuela por toda esa semana. Él, viejo sabio, entendió que para Toji esto era más difícil porque no es la primera vez que suceden estas cosas y él no puede hacer algo para evitarlo.
Con esto hecho, ella se dispuso a ir a la cocina para darle de comer algo rápido al muchacho que caminaba como un zombie por los pasillos de su casa, totalmente descuidado en con el hecho de que iba desnudo. Sin embargo, nada más ocupaba la mente de Hikari, que comprensivamente empezó a picar unos trozos de carne de cerdo que estaban en el refrigerador, para saltearlos en la sartén y luego encargarse del arroz.
A la media hora la comida estaba lista, y Toji recién venía saliendo del baño, bañado y semi vestido, usando sólo unos pantalones cortos rojos. Ella, prefería que su comida estuviera caliente.
-Toji, está lista la comida. Por favor, ven.
-S-sí, ya voy…
El muchacho apareció en el comedor. Goteaba agua desde su cuerpo, mojando el pantalón recién puesto y dejando un rastro de gotas en el piso. Apenas mirando su plato, se sentó en la silla casi sin fuerza para empezar a comer, y Hikari, notando todas estas cosas, pidió las disculpas de rigor y se fue por una toalla al baño para secarlo a él primero y luego parte del piso.
Toji la decidió esperar durante un momento. Se sentía casi muerto, pero no era inconsciente de su entorno. Hikari lo abrazó mucho camino a casa, sobre todo en el metro, y él mismo fue el primero en enterarse que no olía bien. Por eso llegó a ducharse antes de comer, a pesar de que su hambre era muy grande, porque intentando pensar en cómo estaba actuando ella iba a buscar abrazarlo de nuevo, y no tenía la energía para negársele.
Eso sí, no esperó a que Hikari dijese "buen provecho", porque iba a terminar atrasando su comida, por lo que simplemente comenzó a comer. Está muy bueno… pensó mientras empezó a comer más rápido, finalmente consciente del hambre que tenía, ante una mirada compasiva de la chica que lo estaba alimentando, que inconscientemente no sabía si estaba más triste por Misato, Shinji o Toji. La víctima aquí es Misato, pero sabe que inherentemente hay víctimas colaterales, como el muchacho frente a ella.
Maldita sea, Shinji me dijo que se iba a meter en problemas si la gente sabía de ellos, y… no, no lo creo… es imposible que realmente sea él la víctima. La violaron a ella, entonces ¿cómo puede ser la víctima él? ¡Maldita sea!
-Yo…
-¿Sí, Toji? Dime –respondió la pecosa cuando el muchacho interrumpió su línea de pensamientos.
-… Yo pude hacer algo más. Pude…
-Toji, no te culpes. No-
-Pude ir a su cuarto y salvarla. Dejé que Shinji fuera y…
-… ¿y qué?
-…Mi hermano estaría bien, y… -Toji volvió a llorar en ese momento, emputecido consigo mismo y por no poder contar la historia como realmente es- podría hablarle a Shinji…
-Toji…
Hikari se levantó casi corriendo para abrazarlo y contenerlo, ante una emocionalidad que la estaba consumiendo a ella también. De un momento a otro se sintió como una víctima colateral de esto, maldiciendo el haberse ido a acostar temprano la noche anterior, pensando en lo que tuvo que vivir su propio padre ante esto, y que estuvo solo. Nadie que lo esperara para poder echarse a llorar como quizás lo seguía necesitando.
Ella se sentó en su regazo y lo apoyó contra su pecho en un acto profundamente instintivo, mientras que Toji se aferró a ella como si fuese una lámpara en una cueva. No había nada más que sus penas y miedos en ese lugar, los de ambos, que inconscientemente quedaron en una posición que anhelaron durante un tiempo largo ante la necesidad de ese momento en particular, solo que el contexto era demasiado terrible para intentar algo más.
No había espacio para las hipotéticas disculpas de Hikari siquiera, fue como si aquello hubiese quedado totalmente olvidado ante la anulación de los sentidos de los dos adolescentes. Sólo era ella consolándolo a él. No se sintió húmeda por el cuerpo mojado del muchacho, ni Toji sintió el ligero aroma a colonia que llevaba ella, y para el caso, ambos dejaron de oler la comida recién hecha durante largos minutos.
El 4to niño con los minutos dejó de llorar, y al sentir ambas manos en su cabeza se dio por enterado en la situación en la que estaban, y realmente no esperaba nada más, pero estuvo dispuesto a ceder…
-Hi-Hikari…
-¿…Eh? Dime, Toji.
-L-lamento por intentar hacer que te d-disculparas ayer. Fui injusto contigo. Siempre me ayudas, y…
-Toji…
-…con lo que intenté hacer ayer… discúlpame.
-N-no pasa nada. Tranquilo.
Volvieron los aromas y las sensaciones, poco a poco, y a pesar de que en vez de espantarse prefirieron adaptarse a ellas, el muchacho prefirió contar con esa chica tan responsable y confiable.
"Hikari, hay algo que te contaré, pero es confidencial de NERV. Tiene que ver con mi hermana pequeña…"
Maya Ibuki era una persona mañanera por excelencia. Siempre al pie del cañón para lo que necesitaran en NERV, se dormía temprano para despertar temprano con energías y poder trabajar, se alimentaba bien en el desayuno para no sufrir de sueño en las primeras horas laborales y siempre intenta contagiar el buen ánimo a quién sea que esté cerca de ella, pero también es muy emocional, y su emocionalidad fue la que la arrastró a un sueño incluso más profundo y tedioso que de costumbre. Cuando pudo dormir, claro.
Tal como le había confesado a Asuka, ella ya tenía pesadillas con la Unidad 01 en su estado más primitivo y enloquecido, pero ahora lo que llenaba su cabeza eran las imágenes mentales de lo que sea que le hayan hecho a Misato Katsuragi.
Al despertar casi al borde del llanto, en la soledad, se dio cuenta que la situación y su causa de origen era tan horribles que ahora deseaba con el alma encontrar la manera de mostrarle pruebas a Shinji de que esa mujer de cabello púrpura lo seguía amando tal y como lo hacía hasta una noche antes, le quería explicar la verdad sobre el por qué ama a esa mujer.
Ni siquiera se sintió culpable de ser dominada por este pensamiento. Todo servía para arruinar los planes e intenciones del Rey.
Se levantó mirando la hora, eran casi la una. Durmió con una muy mala postura, por lo que despertó con dolor en la espalda baja, pero… Observó con claridad la sala donde estaba, y no era su dormitorio. Había unas latas de cerveza en el piso y dos vasos grandes de vidrio, así como unas bolsas de papas tiradas. Ah, es cierto… la doctora está durmiendo en mi habitación. ¿Debería despertarla? No… mejor cocino algo, y cuando esté listo la despierto.
Dentro de todo, era bueno que no tuviera resaca. Tampoco es que hubiese bebido tanto, todo lo contrario. De hecho, su sempai se tomó quince de las dieciocho latas que compró mientras habló toda la noche, y llorando bastante. De lo que odiaba a Gendo, de cómo quería morir, de lo que sentía por su madre, del odio casi irracional a Yui… Luego estaba lo que intentó hacer en su desesperado intento por dejar atrás esa sensación de mierda que cargaba Ritsuko, y no pudo evitar sentirse orgullosa.
No le molestaba la idea de tener algo más allá con su sempai en un futuro, no es que sea lesbiana tampoco, pero si lo hacían la noche anterior hubiese sido un abuso… no, derechamente la hubiese violado. No tenía conocimiento sobre si realmente la doctora bebía tanto, por lo que si no es de tener tanta resistencia, entonces podría no saber donde está cuando se despierte. Podría no recordar nada de lo que dijo, por lo tanto sí. Hubiese sido violación, y se sintió muy orgullosa de sí misma cuando notó eso. Tristemente orgullosa de algo que es sentido común.
Cuando tuviera haciéndose el arroz iba a llamar a Hyuga para pedir novedades, porque le causaba mala espina que a pesar de la gravedad de lo que sufrió Shinji y la misma Mayor, no tengan a la Dra. Akagi como el médico de cabecera y la tengan "descansando". La faux blonde era la única a la cuál Gendo no podía manejar como se le antojaba, no en ese plano, por lo tanto esto era una excusa para hacer y deshacer. Ahora… ¿Por qué ella también tenía descanso?
Quizás le estoy dando demasiadas vueltas a esto… O sea, no es como que yo pueda hacer mucho, ¿no es así?
El arroz quedó haciéndose en la olla de cerámica, por lo que fue a su teléfono en la sala para de una vez tener novedades.
-¿Aló, Makoto?
-…
-Hola… ¿cómo están por allá? ¿Hay alguna novedad?
-…
-¡¿Cómo?! Pero…
-…
-¡Ahh! Maldita sea, ni siquiera lo esconde…
-…
-Lo sé, lo sé… ¿Y sabes qué sucederá con la información que debe entregar el innombrable?
-…
-Ya veo. Creo que tiene lógica.
-…
-Vino a mi casa. Está durmiendo en mi cuarto aún.
-…
-¿Cómo crees? Dormí en mi sofá. Estoy haciendo el almuerzo ahora.
-…
-Creo que para ella es como lo fue para la Mayor cuando casi perdemos a Shinji dentro de ese Ángel. Hay que ser comprensivos y apoyarlas dentro de lo posible, en su justa medida, claro…
-…
-Bien, Makoto… Por favor salúdame a los chicos del puente cuando los veas. Nos vemos el viernes.
-…
El joven de lentes colgó su teléfono y la joven petisa aprovechó de hablar en voz alta.
-Ay, mierda… Esto se nos pone cuesta arriba.
-¿Qué se nos pone cuesta arriba? –Preguntó una mujer de manera pausada, claramente acusando los efectos de la resaca.
-¿Eh? Oh, buenas tardes, sempai… Es que hablé con Hyuga recién, y me dio las novedades del día…
-Discúlpame, ¿pero tienes aspirinas?
-Sí, en la gaveta del baño. Tómese un par, el almuerzo estará listo en diez minutos.
-Gracias.
El dúo estaba comiendo arroz con pollo agridulce y sopa de miso, esto para ayudar a Ritsuko a superar su resaca.
-¿Y bien? ¿Qué hay de nuevo?
-Shinji está estable y vivirá, aunque es posible que sufra deficiencias cardiacas en el futuro. Al parecer la causa del infarto fue que pensó que la Mayor lo estaba engañando… ¿Esa es causal de un infarto?
-Uno puede sufrir un ataque cardiaco al ver un hecho demasiado sorprendente de golpe… Bueno, supongo que podremos clarificarle esto con el tiempo…
-Ese es el gran problema, sempai. El Comandante prohibió que Shinji tenga contacto con cualquier persona que no sea él mismo.
-¡¿QUÉ?! –La faux blonde incluso perdió parte de su resaca ante ese disparate.
-E-están remodelando la Ready Room para que Shinji empiece a ejecutar sus "nuevas funciones" para cuando lo den de alta. Sólo él podrá hablarle a Shinji, y al parecer sus actividades las guiará él mismo… Y tampoco puede recibir visitas ahora. Hyuga me comentó que lo vio muy triste por esto.
-… Me lo imagino. Maldita sea… ¿Y qué hay de Misato?
-La Mayor debiese despertar entre el jueves en la noche y la madrugada del viernes. Están haciéndole diagnósticos para ver si es posible que la puedan inducir al coma hasta el viernes en la tarde.
-¿Y eso por qué?
-Tiene que ver con los planes de Gendo para el viernes. Si no pueden lograr inducir al coma a la Mayor, entonces estará presente cuando Kaji de su informe final respecto al origen de los Caídos.
-¿Quieren evitar que se encuentren?
-No, quieren evitar que deba ver lo que sucederá después…
-Conociendo a mi amiga, querrá verlo.
-No es eso, sino quién lo hará. Se los comentó el Sub Comandante hace unos minutos […]
18:00 horas
Por primera vez en años Shinji iba a tener que realmente enfrentar a sus demonios, ante la soledad de la habitación del Ala Médica, sin nadie con quién hablar y sin su equipo SDAT, para preguntarse el por qué. Él, para bien o mal, la conocía como a la palma de su mano cortesía de la Unidad 01, entonces Shinji tenía claro en ese instante que todo lo sucedido entre ellos fue honesto.
Comprendió que ella, al intentar rechazarlo, estaba haciendo lo correcto, pero al no hacerlo y seguir adelante, tenía claro que todo lo que vivieron fue puro. Cada vez que ella lo calmó diciéndole que quería estar con él buscando maneras de no ser descubiertos, cada vez que ella le dijo que lo amaba, sabía el esfuerzo que estaba haciendo ella al deshacerse del chip de Kaji y del collar de su padre para dar paso a ese regalo de cumpleaños que jamás pensó calaría tan hondo, y sobre todo lo que hicieron después de ello, cuando se sintió una sola persona con ella mientras ambos lloraban de alivio, sonriéndose porque estaban felices de poder ser uno con el otro.
Todo eso fue honesto, en el fondo él lo sabe, pero algo no le cuadraba dentro de toda la maraña de mentiras a la que se vio expuesto la tarde anterior, cuando colapsó en los brazos de su autodenominado hermano y casi muere, sintiéndose más cerca de la muerte por esa traición que en todas las veces en las que vio a la muerte cara a cara.
Miraba el techo mientras pensaba. Todas las veces que me abrazó y me dijo 'te amo' fueron honestas. Lo sé, pero… ¿Por qué hizo eso entonces?
-Ella solo te llevó a su apartamento porque no quería seguir sola, y lo sabes. –le habló una voz externa, profunda y tranquilizadora. Conocida, aunque no recuerda de donde.
+Sí, pero… ella con el tiempo me empezó a querer de verdad.
-Hasta que saliste expulsado de ese Ángel nunca te había tocado siquiera…
+Pero esa mañana me abrazó con deseperación, porque me podía perder…
-Hasta que la salvaste hace casi dos meses nunca expresó sentimientos por ti.
+Pero yo tampoco la quería así realmente, además, ella ya me quería. Yo soy de ella.
-¿Y cuando te dieron de alta luego de estar un mes estancado en el Eva? Se fue con él, no contigo…
+Pero se equivocó, y lo reconoció. Casi lo mata por mí. Ella me ama, pero…
-Te engañó con él y se encargó de que la vieses, y encima viste a Asuka disfrutando de su lengua. Esos tres malagradecidos por todas las veces que los salvaste, te arruinaron…
+Pero…
-¿Y los rostros de Aoba y Hyuga? ¿Crees que eran honestos o solo se están lamentando porque estarás un tiempo fuera? ¡Madura! Tienes la situación a tu favor, así y todo. Eres más que esto, así que apenas te den el alta trabajarás duro por salvarlos, a cada uno. Acabarás con los Eva en Serie y con todo lo que pongan a tu alcance, sólo si es necesario, sacrificando a quién sea que se interponga en tu camino, para que no sean capaces de verte a la cara cuando se den cuenta de que si no es por ti, ellos mueren.
+… Tienes razón. Todos menos Toji y Rei…
-Bien… ahora podrás madurar.
Apenas pudiera le iba a preguntar a Misato el por qué, pero esa conversación interna le 'aclaró' la mente. Todos son ingratos porque saben que preferiría hacer cualquier cosa antes que estar rodeado por ellos, así que ahora iba a dejarles claro quién era realmente. Desde su padre hasta quién no lo haya visto nunca antes. Todos se iban a arrepentir de usarlo cuando él los salvara, porque iba a convertirse en el dueño de sus vidas.
La pena pasó a ser enojo, y ya quería ser dado de alta para ponerse al día en soledad y así dejarlos atrás. Misato ya no tenía su custodia, por lo que ahora iba a ser mucho más sencillo simplemente poder irse apenas termine con todo esto.
18:30 horas
En la tranquilidad de su apartamento, con media cajetilla de cigarros consumida, descansada a niveles normales y con la mente clara en los pasos que deberá tomar dependiendo lo que sepa el día de mañana, Ritsuko Akagi tomó el teléfono para pedir las novedades del día, ya con varios planes distintos así como maneras de llevarlos a cabo, dependiendo de los escenarios que el 'mal nacido' pudiese revelar en menos de 24 horas.
No quería entender qué es lo que pasó por la cabeza de un hombre al que consideraba un amigo hasta hace dos días, porque incluso Gendo estaba hastiado por lo que evidente era una orden mal ejecutada. Quería verlo muerto de una manera miserable, pero…
Es imposible esto… tengo que confirmarlo.
Prefirió salir a buscar un teléfono público para evitar la intervención de su teléfono, sin saber realmente si eso iba a funcionar.
18:42 horas
-¿Sub Comandante? Soy yo, Ritsuko.
-¿Sucede algo?
-¿Es cierto que quién matará a Kaji es Shinji?
-Sí.
-Pero eso es imposible. Entiendo que Shinji pueda estar dolido… un momento, ¿le dirán la verdad?
-No. Gendo a Shinji le inventará que cometió alta traición o algo así, pero no la verdad…
-Shinji fuera de su Unidad no mata una mosca, usted lo sabe.
-No sé cómo van a manejar esto, doctora, pero Gendo quiere que el Piloto Ikari sea el encargado de su ejecución. Y antes de que lo pregunte, es por eso mismo que inducirán al coma a la Mayor Katsuragi, para que no esté presente.
-¿Y qué harán con Asuka?
-Seguirá pilotando, pero no sé cómo lo manejará Gendo, ni sé si la piloto Sohryu tendrá un castigo cuando acabemos con esto…
-En su mente no será necesario castigar a Asuka, por su escenario… Maldito. No se preocupe, Sensei, nos encargaremos de que sea castigada.
-¿Has pensado tú en algo? Este hecho altera nuestros propios planes.
-Cuando Misato vaya a despertar, iremos varias personas para hablar con ella sobre lo que sucederá, y cómo lo manejaremos. Ya pensé en varios escenarios, dependiendo lo que nos digan mañana, por lo tanto el sábado comenzaré a llamar personas para lograr un acuerdo que nos sirva a todas y a todos.
-Vaya a su casa a descansar, doctora. Mañana será un día largo e intenso.
-Lo haré, Sensei. Hasta mañana.
-Hasta mañana…
Esto no tiene ningún sentido. Ahora resulta que no podemos preguntarle a Shinji sobre nada, y menos podremos contarle sobre lo que sucedió. Pobre, casi muere con esa última imagen en su mente… No te preocupes, Shinji, nosotros nos encargaremos de que el equilibrio que esto tenga sea el que corresponde, pensó la doctora mientras se subía al auto para echarlo a andar e irse a su hogar a seguir recargando fuerzas, porque antes de almorzar iba a presenciar un hecho totalmente improbable.
Jueves 25/02/2016
11:00 horas
La voz en la cabeza de Shinji estaba siendo algo diferente a lo que estaba acostumbrado. Uno, cuando piensa algo, es capaz de "identificar" su propia voz en su mente, pero para el muchacho en cuestión esto estaba siendo diferente. Esa voz lo convenció de que todos lo iban a desechar apenas terminasen las guerras, y su intención era totalmente distinta a lo que era lo normal en él.
Supo identificar que esa no fue la voz que actuó cuando humilló a Asuka frente a todos los presentes en esa reunión post batalla de hace cinco días atrás. Ese fue él, sin dudas, pero era otra voz la que le estaba dando guerra ahora, una que estaba seguro de haber escuchado antes, pero no sabía de dónde. Sólo sabía que era casi seductora y profunda, agradable al oído y sobre todo tranquilizadora.
Sí, seguía pensando que los dejaría atrás a todos apenas esto termine, pero había algo que aún le carcomía la mente, y este tópico era nuevo respecto a lo que terminó sintiendo dos días antes: el rencor que tenía con Asuka y Kaji eran casi del nivel que sentía por Gendo en ese punto, tenía las mismas ganas de acabar con los tres a golpes, pero quería abrazar a Misato. Esa voz no pudo alterarle ese tópico, el amor que sentía por su superior en combate era exactamente el mismo que tenía antes del infarto.
A esa altura no le importaba ser sometido emocionalmente por ella, sólo quería ser capaz de abrazarle y decirle que mientras le deje tocarla, no le importaba que tuviera aventuras con medio mundo si quisiese, no le importaba mientras ella fuera feliz.
No era la otra voz, sino la parte racional de su mente la que le imploraba que no pensara así porque era humillante, y eso es cierto. Tenía todos los argumentos para dejarla atrás tal como lo iba a hacer con todos aquellos que lo estaban usando, pero su lado emocional no le estaba permitiendo esto último porque la seguía amando de la misma forma que lo hacía cuando se separaron con un beso en plena calle, cuando vieron a Toji.
Toji… no él. No puedo hacerle eso a él, es… es mi hermano. Debo pensar en algo porque no quiero dejarlo atrás… Pero al resto sí. Se pudrirán cuando los salve, me encargaré de ellos, hi… hijos de puta.
Pensar así era totalmente novedoso para este muchacho, poco acostumbrado al rencor directo con la gente, pero esa voz profunda y comprensiva logró llegar a las profundidades de su cerebro en su lado racional, porque su emocionalidad no logró salir del lugar que debió salir por lógica: lo único que quería realmente era poder abrazar y decirle todo lo que quería a Misato. Él era propiedad de ella, y su lado emocional le dictaba que podía confiar aún en ella, a pesar de todo.
+No seas idiota –contrastó la voz profunda-, ella te traicionó y es peor que los otros. Debes salvarlos y luego deshacerte de ellos… de todos ellos.
#Shinji, despierta –intervino su propia voz racional-. Ella no te quiere, y ya está. Lo viste con tus propios ojos. Ganemos estas guerras y vámonos de aquí, nunca más sepamos nada de NERV…
-No, yo… sé que debo confiar. Lo que hicimos fue… fue honesto, y…
#Por favor, despierta. Vimos lo mismo que tú.
-Pero… hay algo que no cuadra, y…
-Piloto Ikari –interrumpió una voz horriblemente conocida-, esta enfermera ha traído su ropa. Por favor cámbiese, está de alta.
-Está bien, Comandante…
-Apúrese, lo estaré esperando. Deberá ir a mi oficina antes de volver a la Ready Room.
Era una enfermera como cualquier otra en NERV la que entró a la habitación con cara de lástima, aunque para Shinji su expresión era más genérica de lo que resultó ser. Evitó mirarla con desprecio, el mismo que su lado emocional estaba sintiendo por cada alma que no fuese su Misato, y pensando en aquello fue que volvió a su uniforme de combate para salir de esa habitación que tristemente conocía muy bien, para volver a las sombras de la habitación de espera, esperando poder ver la luz del sol lo antes posible en combate.
Al mismo tiempo
El Capitán Quiron en persona fue a liberar a Ryoji Kaji, sabiendo que iba a exponerlo a una muerte a todas luces lenta y tediosa. Todos sabían en NERV qué iba a suceder con el espía, y lo único que discutían era sobre si Shinji iba a poder asestarle al menos un golpe. En las plantas bajas de NERV había apuestas al respecto, la misma gente que apostó contra Asuka ahora lo hacía por Shinji, y ante la repetición de apostar, aprendieron a calcular probabilidades de apuestas, haciendo que ahora hubiese un "fondo" para pagar como corresponde en caso de que alguna improbabilidad resultara ganadora.
Que el 3er Niño asesinara brutalmente a Kaji pagaba 10 a 1 sólo porque no tenían tanto dinero para costear un 100 a 1, mientras que el tópico "no le dará un solo golpe" pagaba sólo un 1.14 a 1. Mucha gente apostó mucha plata a esta posibilidad, pero Quirón, sabiendo que jugar de vez en cuando no mata a nadie, apostó ¥2.000 a que Shinji iba a ser brutal ante el hombre que estaba a punto de ver. Iba a estar en primera fila, por lo que no lo iban a joder, ¥2.000 menos no lo iban a matar en caso de perder, y si llegaba a ganar, iba a llevarse ¥20.000. A nivel monetario sería ganancia total.
Sin embargo, mientras se acercaba a la habitación en cuestión, su pensamiento cambió de dirección al lado humano. Sí, había tenido muchos problemas con la mujer que estaba en coma inducido, y la aborreció por el hecho de que se involucrara amorosamente con un muchacho perturbado al que tendría que proteger de precisamente gente mayor intentando tomar ventaja de él, entre otras cosas, pero ahora era diferente.
Primero fue el hecho de encontrarla violada, un hecho que al principio descartó por completo que pudiese suceder, incluso haciendo un chiste al respecto, pero luego Akagi tuvo la brillante idea de ponerlo al corriente de todo. Ahora sentía lástima y empatía por esa mujer y el niño porque son las víctimas en todo este asunto, y un odio irracional por su Comandante, la piloto involucrada y el hombre al que se estaba acercando con sus ropas.
Llegó a la celda, sin escolta y liberando a los guardias de turno de sus funciones. Mirando a aquel hombre, derrotado y sin asear, no sabía si hablar siquiera. Podría cargarlo, pero sería cínico de su parte ponerse del lado defensor respecto a la Mayor considerando todos los problemas y ninguneos que han hecho al otro en el contexto laboral. No es que fuese mucho o muy bueno para dejarlo libre de polvo y paja, pero ese hombre iba a morir. Molestarlo de alguna forma era inherente.
-Kaji.
-¿Ah? Ah, eres tú, Quirón…
-Ten –el capitán extendió sus manos para pasarle sus ropas-, te vengo a liberar. Cámbiate ropa, debes ir a dar el informe respecto a los Caídos.
-Oh, si… Se adelantaron un día, por lo que veo.
Kaji se empezó a cambiar ropa, pensando que su destino iba a ser dar su informe a solas con el Comandante, ser despachado y trasladado a algún baldío donde algún agente de SEELE se encargaría de que lo ejecutasen.
-¿Te puedo hacer una pregunta?
-¿Qué? –Respondió Quirón, algo sorprendido- Ah, sí, claro.
-¿Cómo están?
-¿Acaso te importa?
-…
-Vivirán. A Ikari lo están dando de alta en este momento aunque parece que quedó con una insuficiencia cardiaca, y Katsuragi está en coma inducido en el Ala Médica.
-¿Por… por qué?
-Porque no quieren que te vea.
-… Sé que no te importa, pero… hice todo mal con ella. No fui lo suficientemente fuerte para intentar ser un aporte real en su vida, y tampoco fui honesto con ella como era debido, pero…
-Apúrate y cállate. No quiero escuchar a un violador más de lo necesario.
No lo cargó de más el capitán, sólo le dio una orden. Realmente no quería escucharlo de más, de hecho, se dio cuenta de lo que odiaba su día por tener que verlo siquiera.
A los pocos minutos partieron a la oficina del Comandante, a presenciar la crónica de una muerte anunciada.
12:00 horas
Se sabe que la oficina del Comandante Gendo Ikari es espaciosa, y por primera vez en todos los años que aquel hombre llevaba trabajando allí sintió que le faltaba espacio. No por la gente que estaba allí, que se reducía a los jefes de secciones a excepción de la Mayor Katsuragi y al Capitán Quiron, a punto de llegar, y que incluía a la Dra. Akagi, quién pidió estar allí porque sabía de una de las cosas que iba a suceder, aunque le preocupaba que Shinji era el mandatado a hacerlo.
Eran varios los escenarios posibles que iban a descartarse en masa en unos pocos instantes, aunque el Rey estaba listo para lo que él creía, eran todos. En su mente todos podían ser los traidores, desde su mano derecha hasta el guardia que ni siquiera ha visto las instalaciones interiores, aunque tenía un nombre descartado: Misato Katsuragi. No valía la pena el estrés físico y emocional por el que estaba pasando cada vez que había una pelea, sobre todo considerando lo que vio cuando su mejor piloto estuvo en peligro y el evidente estrés que ella mostró.
Mientras caminaba con su hijo al lado, pensaba en las contraindicaciones que iba a recibir respecto de lo que quería hacer con ese muchacho. Tenía planes para él, y los iba a llevar a cabo sin dudarlo, pero el infarto iba a hacer que aquellas intenciones no tuvieran los resultados que esperaba.
-C-Comandante… -sonó una voz casi desconocida para el hombre, la de un joven- La Ready Room ha quedado lista según sus órdenes. El 1er Niño podrá hacer uso de ellas apenas usted lo ordene.
-Perfecto. –El joven quedó atrás- Piloto Ikari, deberá esperar en la oficina de Fuyutsuki antes de pasar a mi oficina. Lo mandaré a buscar.
-Como no… -Respondió el piloto con un evidente tono de molestia.
Shinji entró a la mencionada oficina y el Comandante siguió su camino hasta la propia, donde se encontró con casi las mismas personas que estaban en la reunión anterior, donde notificó que Tokio-3 como ciudad había muerto. Faltaba gente, y varios de ellos harían ingreso en unos pocos minutos, aunque iban atrasados, y eso le causaba molestia porque siempre ha sido un hombre de una línea ligada a la puntualidad.
Con los minutos, apareció Quiron con Ryoji Kaji y Asuka Langley Sohryu, ambos esposados desde los tobillos y con ropas de civil. Él, con su característica ropa de trabajo y unos papeles, y ella con su ropa de escolar y una mirada desafiante a un entorno que derechamente la quería matar.
A ambos, siendo justos.
No eran vistos como seres humanos por la muchedumbre, sino como animales salvajes a los que hay que hacer desaparecer lo antes posible, y todos sabían que a al menos uno de ellos lo iban a matar. El problema con esto no era que lo fueran a matar, sino que lo ven poco y nada. Algunos de ellos lo veían por primera vez. El problema era la piloto, alguien a quién ven todos los días.
Había un nivel de expectación bastante grande, más que en ningún otro día, y este se extendió cuando Gendo llamó a Kaji para leer él mismo los papeles antes que el resto, y luego de unos diez minutos, decidió qué hacer antes de que se tuviera que leer el informe completo, esto antes que llegaran Toji Suzuhara y Rei Ayanami.
-Capitán Quiron.
-Dígame, Comandante.
-Quiero que mande a llamar a todos sus agentes, menos los agentes Nakamura, Misawa, Okada, Kobashi y Takahashi.
-A la orden, señor… -El agente hizo cumplir la orden y llamó rápidamente a sus subalternos, menos los mencionados- Estarán todos aquí en cuarenta minutos, Comandante.
-Bien. En lo que llegue la doctora Akagi con los 1er y 4to Niño, el agente Kaji dará a conocer su informe respecto a los Caídos.
-… y ese es el asunto, Rei. Por eso veremos al Comandante y estará toda esa gente allí, y no podremos hablar con Shinji en un tiempo largo.
-¿Ninguno de nosotros, doctora?
-Ninguno, sólo el Comandante. Es más, creo que si le tengo que hacer un chequeo médico, ni siquiera podré hacerle yo las preguntas. Esto será muy difícil para todos.
-Doc –preguntó Toji que ya sabía de antemano mucho de esto-, ¿cómo está Misato?
-Estará despierta a eso de las 5 y media, quizás 6 de la tarde. Iré con varias personas a verificar su estado, creemos que es mejor que sepa de nosotros mismos cómo serán las cosas, además de que nos turnamos para poder acompañarla y poder asegurarnos que siga bien…
-Yo… me gustaría ir con ustedes, doc. Si no… si no puedo estar con Shinji, quiero al menos apoyar a Misato como pueda.
-… -Ritsuko no pudo aflojar un poco el paso ante esta humilde propuesta- Me gustaría tenerte allí, Toji. Gracias por tener esa consideración. Ahora bien, Toji, Rei, luego de esto tendremos una reunión en mi oficina para explicarles el plan que ejecutaremos a partir de mañana. Toji, preferiría que vayas a tu casa a comer algo antes de ver a Misato en el Ala Médica, y Rei, quiero que te queden es mi oficina para que puedas comer allí. Te explicaré varias cosas. Toji, cálmate…
Sorprendido, el 4to Niño tuvo que respirar hondo porque esto la doctora lo dijo sin mirarlo. Siempre creyó tener la misma expresión, o al menos una similar, pero quizás en esta oportunidad era demasiado evidente lo que sentía respecto al lugar al que iban a ir. El premio que iba a recibir no le importaba en lo más mínimo, sólo quería verlos muertos, a ambos, y con todo lo sucedido lo emputecía en demasía el no poder hacer algo para lograr aquello.
Finalmente entraron a la oficina del Comandante, y para la doctora el ambiente era casi inimaginable. Jamás había estado en un lugar cuyo ambiente fuese tan denso y pesado como aquel día, había muy poca gente, todos con una evidente cara de preocupación y una anticipación que solo crecía ante lo que podría suceder con las únicas dos personas que no recibían miradas.
En todo caso, no había nada del otro mundo realmente, a excepción de algo que estaba cubierto por un telón de color azul en el costado derecho del escritorio del Rey, que ya estaba posicionado en su trono listo para manejar los hilos de lo que iba a ocurrir, a espera de los agentes de la Sección 2 que aún no llegaban, pero, que no iba a ser un impedimento para comenzar.
-Bien, damas, caballeros… Ahora el señor Ryoji Kaji procederá a leer el informe que logró armar. Ryoji…
-Gracias, Comandante –dijo el hombre que dio un pequeño paso al frente para comenzar a hablar-. Sin querer hacer esto más largo de lo que es, los Caídos son bestias totalmente artificiales producidas por una rama del gobierno de Japón con autorización de la ONU. Están trabajando a espaldas de Keel Lorenz y SEELE, y su intención es intentar detener el Proceso de Instrumentalización Humana. La Doctora en Jefe a cargo de este proyecto es Naoko Akagi, y han logrado hacer entrar a los Caídos a nuestras instalaciones gracias a todos los agentes de la Sección 2 a excepción del Capitán Quiron y los agentes que usted, Comandante, pidió no traer aquí.
-¿Podría explicarnos a todos quién es Naoko Akagi? –pidió Gendo para contextualizar a quienes no entendían la implicancia de este nombre.
-Ella fue la primera doctora en jefe que tuvieron estas instalaciones. Se lanzó desde una de las torres de control en un confuso incidente –dijo el espía de forma genérica- y se le creyó muerta, pero luego de un error de procedimiento de la Sección 2 fue recogida por un equipo de policías que, por orden de su jefe, fue llevada ante el Ministro del Interior, Miyamoto, antes que a su hija, aquí presente. La Dra. Akagi estuvo en coma inducido por un mes, y cuando recuperó el sentido, dijo todo lo que sabía, y desde ahí que están trabajando a las espaldas de SEELE y Lorenz. Su objetivo es acabar con los Evangelion, NERV y acabar ellos con los Ángeles que faltan para que no ocurra la Instrumentalización.
-¿Es necesario que todos acabemos muertos?
-No, señor. La verdad es que solo buscan su cabeza y la de la Unidad 01, sea quién sea el piloto. Es primordial que el resto siga con vida, según el resto de personas que están, y es por eso mismo que me costó mucho más que de costumbre poder conseguir esta información.
-¿Y por qué sucede que la intención de los Caídos es acabar con todo, incluyendo a nuestros otros pilotos y Tokio-3?
-Porque el gobierno tiene todo calculado. Reconstruirían Tokio-3 pero no dejarían que nadie más muera, la doctora sólo es un títere, por lo…
Antes de hablar, Kaji no pudo evitar a aquella mujer que ya no podía considerar amiga intentando ser fuerte, ante unos niños que no pudieron evitar observarla. Decidió seguir hablando cuando la doctora le dirigió una mirada de odio que lo intimidó en demasía.
-…Por lo que si en algún momento los Caídos acaban con la Unidad 01 y con usted, Comandante, asesinarán a la doctora en el acto para que no intenten atacar al resto de la base y la ciudad.
-Entendido. ¿Lograste conseguir los nombres de los trabajadores del gobierno?
-Sí, están en uno de los papeles.
-Fuyutsuki –comenzó Gendo cambiando a su interlocutor por un momento-, le encargo esto. Hablaré con usted cuando terminemos aquí…
Sin mucho aviso, llegaron los agentes encargados de la Unidad 2 con sus características caras desafiantes y de pocos amigos, liderados por un hombre que rápidamente quería ver el espectáculo por el que tenía jugado dinero que ganó con su sudor, de manera honesta sin joder a nadie. Se sentía un hombre éticamente superior respecto a varios de los presentes, no solo el condenado.
-Bien, antes de seguir –dijo Ikari al ver su oficina prácticamente llena con los agentes- me gustaría presentarles a nuestro nuevo piloto. Sensei, por favor haga ingresar al 5to Niño.
-Como gustes…
El canoso de NERV salió por un momento de la oficina para luego entrar con un muchacho que bordeaba la edad de los otros niños, pero que imponía un aura totalmente diferente a cualquier humano de NERV. Cabello gris y alborotado, que estaba usando una camisa y un pantalón de escolar similar a lo que usaba el mismo Shinji, pero con una sonrisa casi cautivadora para quienes alcanzaron a observarlo.
Un momento… ¿tiene los ojos rojos? Es extraño, también Rei los… Fue lo único que alcanzó a pensar el joven Suzuhara antes de observar a su colega que tenía un semblante de sospecha, y luego no pudo subir la mirada para encontrar a la Dra. Akagi mostrar ojos determinados, como si ya estuviera calculando opciones y soluciones, con sus pros y contras, ¿pero de qué?
-Quiero presentarles a Kaworu Nagisa, el 6to Niño –dijo el Comandante, hablándoles a Rei y Toji-, desde hoy es nuestro nuevo piloto y será su compañero en la escuela. Ahora, avanzando, Sensei, por favor traiga al 3er Niño. Yo pondré al corriente a los agentes…
-Como gustes…
-¿Q-quién es el 5to Niño? –Preguntó Toji inevitablemente a quién le pudiera responder.
-Me imagino que Misato –respondió Ritsuko-. Recuerda que ella peleó arriba de la Unidad 01.
Al mismo tiempo
No tenía idea sobre el tiempo que llevaba allí ni sobre qué iba a suceder con él. No tendría por qué haber tanto secretismo si sólo iba a recibir un premio, aunque luego recordó algo que le molestó: si le iban a dar el famoso premio, es porque ese día iban a revelar el origen de los Caídos y después de ello la gente que se hizo llamar su aliado/a iba a empezar a ejecutar un plan para salir ilesos cuando todo esto termine. Se adelantaron un día. Le molestaba no saber qué sucedía allí dentro y le molestaba saber que no tenía cómo enterarse en el futuro.
+El hijo de puta está allí, lo sabes, ¿no?
-Lo sé…
+Debe estar jactándose de haber estado con ella el muy hijo de puta. Lo sabes, ¿no?
-…Lo sé…
+Cuando estemos por acabar con esto debes matarlo. ¿Qué te harán? Serías el héroe de demasiados millones para que se preocupen por un espía triple cara… así es cómo lo llamó ella cuando lo amenazó con la pistola, ¿no es así?
-…Así es…
+Cuando te abrazó y te mintió mientras te tenía en tus brazos.
-Pero… -la voz emocional de Shinji simplemente no daba tregua, él la amaba y sabía que en los rasgos y gestos de aquella mujer había una honestidad inquebrantable- Ella lo decía en serio. Algo no…
#Sólo debemos ganar y asegurarnos de irnos para no volver. Si asegurarán una salida, eso significa dinero para ti también, podremos vivir por nuestra cuenta, no te desenfoques –contrarrestó la voz racional
+Eso es pura mierda, sabes que debes imponerte a todos…
Shinji sabía que conocía esta voz de alguna parte, pero no era capaz de identificar donde. Peleaba a muerte con su 'yo' emocional agarrándose de los argumentos de su 'yo' racional, pero exagerando cada punto, era casi como si ahora tuviese prohibido pensar ya que esa tercera voz lo estaba arruinando de una forma distinta a lo ya vivido, porque se empeñaba en pensar cosas racionales cuando venía un agente externo a su cerebro y arruinaba todo.
Lo peor de todo es que era aquella insistencia la que iba a terminar logrando colapsarlo, porque no bastaba con todo lo que tenía que lidiar, sino que había alguien o algo dispuesto a terminar de arruinarlo. Daba gracias a los dioses que aún no lograba de poner a su racionalidad contra su emocionalidad, tenía miedo de que ello le causara otro tipo de crisis, ya que ahora no sabría cómo lidiar con ella.
Desde aquella infame batalla contra el Ángel que asumió los problemas que tenía con su entorno, de hecho, lo que lo sostuvo alegre en la visita de Ritsuko y Maya al apartamento fue la alegría de su Misato, pero ahora que la perdió, no se sentía obligado en lo más mínimo a mostrarse cortés con nadie, pero ni su racionalidad ni su emocionalidad estaban en el extremo de pasar por arriba de todos con tal de mostrarse superior.
Quería mostrarse como el salvador, sí, era fundamental para justificar su punto, pero sólo eso. Su idea era ganar e irse (sólo, si era posible), nada más.
+Debes dejar claro lo superior que eres, porque…
-Piloto Ikari –intervino la voz del viejo Fuyutsuki, abriendo la puerta-, necesito que me acompañe a la oficina del Comandante.
-…Bien…
Como hayan guardias, estoy perdido, alcanzó a pensar el viejo queriendo decirle a Shinji la verdad en esos pocos pasos de distancia entre una oficina a otra, y sí, los había. Gente que no iba a permitir una sola desobediencia a las órdenes del Rey deshicieron los pocos segundos que tenía de margen el mayor en NERV para decirle a ese muchacho la verdad, verdad que alcanzaba a decirle en esos quince/veinte segundos de distancia entre su oficina y la del Comandante.
El único consuelo que tenía era que su lealtad a aquel hombre desesperado iba a pagar los réditos que necesitaba: dependía casi de él el destino de salvación de ese grupo de almas, porque ya derrotado, la cantidad de veces que un alma fue recuperada de un Eva le abría la esperanza a que Yui volviera en carne y hueso, que era mucho mejor a la posibilidad de verla por unos segundos antes de la Instrumentalización.
El muchacho salió de la oficina y ante la sigilosa distancia de aquellos agentes que, probablemente lo siguieron cuando salió de los dominios de Gendo, se dirigieron al lugar donde el joven no sabía que sucederían muchas cosas, y una de ellas por su propia mano.
Finalmente llegó el momento en que una de las grandes víctimas hiciera acto de presencia, y no pudo evitar sentir el clima de tensión que predominaba el lugar. Con lo grande que es aquella oficina, realmente no podía entender qué podría llegar a suceder o qué pudiera estar sucediendo para que aquella gran oficina estuviera casi llena. Cierto, la gran mayoría fácilmente los reconoció como agentes de la Sección 2 por sus caras intimidantes por naturaleza y atuendos, pero sus caras eran las menos tensas y molestas de todas.
La vorágine de emociones combinadas en aquellos humanos era demasiado evidente, no parecía una reunión normal, eso le quedó claro rápidamente, pero había una persona que se mantenía impoluta ante lo que parecía ser una presión insostenible ante cualquiera, una que odiaba por las veces que hizo que su Misato se preocupara de más o llorara de impotencia ante cosas que no podía manejar. Esa persona, en un acto raro de su parte, lo llamó haciéndole un además con la mano derecha, y hacia allí procedió con un inevitable dolor en el pecho que lo imposibilitaba de llegar al escritorio de su padre a una velocidad normal, lo que hizo que todas las miradas se concentraran en él. Cómo odia eso…
Cuando iba llegando al escritorio del Comandante, este último se levantó de su silla para adelantársele al muchacho, y no es que estuviera compadecido de la evidente falta de velocidad motriz, sino que esto era parte del dramatismo con el que estaba controlando el ambiente de la sala, donde muchos no se imaginaban lo que iba a ocurrir. Apenas el muchacho llegó al encuentro con su padre, este se paró frente a él echando un vistazo a los presentes en la oficina antes de empezar a dar las órdenes.
-Shinji –comenzó Ikari susurrándole a su hijo llamándolo por su nombre, por segunda vez-, yo sé por qué tuviste ese infarto.
-¿…Y…?
-Kaji está involucrado en la llegada de los Caídos e hizo que nuestro mejor piloto casi muera, ¿no crees que Kaji merece un castigo?
-Imposible que sea tan desgraciado… Sí, lo merece.
-Sensei –dijo Gendo alzando la voz para que lo oiga su mano derecha-, por favor, baje el telón…
El mayor en NERV se aprovechó de la pequeña situación para intercambiar una palabra con la doctora, ya considerando las opciones disponibles, por lo que tuvo que caminar un trecho considerablemente largo para cumplir la orden, estando inevitablemente expectante respecto a lo que iba a suceder. Cuando bajó el telón, nadie pudo entender qué diantres estaba sucediendo allí.
El pedazo de tela cubría un mueble de 2 metros de alto por 4 de ancho, algo así, y estaba lleno de armas mortales. Escopetas de perdigones, metralletas, látigos con ganchos en las puntas, katanas, espadas de tipo occidental, pistolas, cuchillas de mano, bototos con puñales en las puntas, unas manoplas con relieves metálicos y otras más, repartidas en tres repisas y que a excepción del Sub Comandante, el Comandante y el mejor piloto, dejaron a todos muy asustados. Esto era un nuevo nivel de manipulación mental.
En la esquina inferior derecha del mueble, en todo caso, se encontraban dos estatuillas y unas medallitas, aunque pasaban completamente desapercibidas en comparación
Claro, nadie esperaba nada realmente, pero el Rey despejó las dudas con unas pocas frases.
-Capitán Chiron, haga que sus agentes se pongan al frente.
-A la orden –dijo angustiado, ya teniendo una idea de donde iba esto-. Chicos…
-Mientras tanto –interrumpió Gendo para hablarle al resto de los presentes-, ustedes aléjense de ellos, dividiéndose en dos grupos […] Bien. Ahora, Capitán, vaya con alguno de los grupos que se separaron.
El capitán apenas vio la oportunidad fue al extremo opuesto que Kaji y Asuka, mientras nuevamente el Comandante le susurraba a su hijo.
-TÚ viste todo el daño que los Caídos te hicieron a ti y sobre todo a ELLA, ¿me equivoco?
-… Sí, así fue.
-Bueno, todos los agentes que están frente a nosotros ayudaron a los Caídos a ingresar. Merecen el peor castigo, ¿no es así?
-… Sí, lo merecen.
-Bien. Ahora… elige un arma del mueble
-… ¿Q-quieres que los mate?
-Quiero que me ayudes a matarlos.
-… -de repente, el muchacho sintió que sus voces racionales y emocionales quedaron completamente anuladas por el agente externo- Quiero la metralleta.
-Sensei –dijo Gendo hablando en un tono de voz normal- tráigame dos metralletas, por favor.
Con una cara de poker que no podía permitirse hacer justicia respecto a cómo se sentía, el anciano dio unos pocos pasos hacia el mueble para llevarle dos metralletas, no pudiendo creer que fuera capaz de exponer a su hijo así, aunque de una forma muy distorsionada, lo entendía. En el fondo era un mensaje para los presentes.
Independiente de que el mensaje evidente era que este era un muchacho al que había que temerle, habían varios otros que quería transmitir. A sus colegas Ayanami y Suzuhara, que se olviden de lo que creyeron conocer de Shinji Ikari, un joven que parecía ser muy noble y cariñoso. A Sohryu, que pidiera a los dioses que no la castiguen a ella también porque había alguien más que dispuesto a hacer correr sangre. A su ex espía, que de una maldita vez cambie el semblante de chico malo para que empiece a sudar frío, y a Tabris, que le diga a SEELE el nuevo estado de las cosas: Está garantizado ganarle a los Ángeles, pero NERV tiene el arma más poderosa posible en un preadolescente resentido, trastornado y manipulable que tiene NADA para perder.
Claro, no sabía que Shinji ya había planificado su propio escenario y que tenía todo para llevarlo a cabo, más que SEELE y NERV juntos.
Fuyutsuki les facilita las armas a los Ikari, y cuando observó a Shinji se dio cuenta de que había algo que estaba realmente mal. Definitivamente no era la mirada propia, y tampoco era una que se acercara a ser la de su padre, sino que era otra cosa. Parecían ser los ojos de los francotiradores que estaban por hacer su trabajo, al menos los que salen en las películas.
"Shinji fuera de su Unidad no mata una mosca, usted lo sabe". Mal momento para que esa frase me venga a la mente, ¿no es así? ¿Tan arruinado lo necesitas?
-¡Todos ustedes…! –gritó el Comandante a los agentes que quedaron al medio, antes de susurrarle a su hijo- Shinji, tómate tu tiempo para apuntar. Cuando yo te diga, apunta hacia el medio, estas armas son pesadas.
-Bien…
-Todos ustedes –comenzó Gendo, hablando en un tono normal hacia el lote de agentes- colaboraron en que la misión de NERV fracasara, exponiendo a todos nuestros pilotos y a Tokio-3. Su castigo será lo que buscaron, la muerte.
-¡Pero señor-!
-No lo intente, Capitán. Si usted no está con ellos es porque lo necesitaremos.
-¡¿Le creerá a este violador hijo de puta?!
-El informe lo terminó antes de su crimen. Ahora cállese.
Silencio sepulcral.
-Shinji, ¿estás listo?
-Sí.
-Cuando sientas que pierdes el control del arma, detente… Dispara ahora.
Víctimas del pavor, todos entendieron el mensaje que el Comandante quería transmitir. Tanto Toji como Rei, cada uno mostrando terror de manera diferente, se dieron cuenta que este no era el Shinji que querían, sino que se había transformado en algo más, en ese momento sintieron terror de él porque lograron identificar su rostro de satisfacción mientras llenaba de plomo a los agentes que se encontraban al medio del lote.
El terror de Asuka, durante unos minutos, dejó de ser que la mandaran a Alemania, porque vio la cantidad de armas que había en ese mueble y el rostro de satisfacción de Shinji mientras cometía la masacre. De alguna forma, logró imaginárselo poniéndose los bototos con puñales para patearla hasta la muerte, vengándose en nombre de la mujer que él SI ama.
Ryoji Kaji estaba sudando frio por primera vez en su vida, legítimamente atemorizado por lo que le estaba inspirando aquel joven que hasta hace una semana era uno amable. Esto es su culpa, y posiblemente su destino sea uno similar a lo que estaba viendo, y definitivamente no quería morir. Llevaba tanto tiempo asumiendo que la suya sería una muerte rápida e inadvertida que pensar que iba a morir frente a tanta gente y de forma aparatosa lo tenía aterrorizado.
Tabris, por su parte, sin mostrar terror y sí tener un rostro muy apenado, entendió el mensaje, aunque por su falta de conexión con el muchacho con el arma descargándose pudo ver el bosque y no el árbol. Observó al resto del gentío, observó a Rei, y luego de vuelta a aquel muchacho, y supo que algo andaba mal. No era él realmente quién estaba masacrando gente, ahora con más confianza apuntando a los lados para terminar él el trabajo, sino que había algo más. Quizás alguien…
El tercer agente dentro de la cabeza de Shinji se empoderó con el arma y continuó disparando, vaciando el cartucho, dejando a todos los agentes muertos y con sus cuerpos llenos de hoyos. Disparó sin discriminar, de izquierda a derecha y de arriba a abajo. Sus corazones, sus cráneos, gargantas, genitales, riñones. Disparó donde pudo y eso le dio resultados rápidos, porque estaban todos donde merecían estar. Los Caídos lo obligaron a rescatar a una mujer que jugó con su corazón y luego lo destruyó, y sólo estaba esperando la orden de rigor para elegir otra arma y asesinar a los que consumaron la traición.
Shinji los miró con un odio que caló en las profundidades de sus entrañas, con un miedo tan apabullante que arrasaba con lo que pudiera ser la resignación a la muerte. Estaban aterrorizados de morir en sus manos, y el 3er Niño lo supo. El agente externo no pudo evitar sonreír ante este conocimiento, manteniendo el control sobre una emocionalidad y una racionalidad que no reaparecían, dejando a Shinji a merced de este ente.
Gendo, sin expresar la más mínima emoción, se remitió a facilitarle su arma a su 2do al mando para avanzar con lo que debía pasar. Este era el acontecimiento con el que, para su propia sorpresa, iba a terminar retomando el control que él mismo perdió al arruinar a la Mayor y a su mejor piloto, ese era el primer paso para moldear a aquel joven resentido a lo que iba a necesitar, una máquina de matar. Obviamente debía ofrecerle algo, y ese algo era reformar la familia que tanto Yui como él mismo le quitaron a Shinji.
SU OFERTA iba a ser reunirlo con su madre y actuar como un padre. Con Yui allí, junto a él, a Gendo lo hacía pensar que estaría capacitado para actuar como el progenitor que se negó a ser, pero para ello hacían falta un par de sacrificios, y el primero de ellos era aislarlo de todos excepto de él mismo. No iba a actuar como un padre, pero esta oportunidad la iba a utilizar para moldear a su hijo para que fuera lo que iba a tener que hacer, y el matar gente con tan poca distancia lo iba a ayudar para la guerra que iba a tener con la JSDFF apenas terminen con los Ángeles.
Él y Yui como los reyes, Shinji como el príncipe. Estaba planeando un clan para llevar a cabo la Instrumentalización, y el incluir a su hijo era una muy buena idea, una tan buena que se sorprendió de no tener antes. Esa iba a ser su redención, ya lo tenía decidido.
Con la masacre consumada que dejó varios cuerpos y rostros deformados e irreconocibles, ahora faltaba el plato fuerte, el nombre importante al que debían eliminar en ese momento para llevar a cabo los planes de SEELE, el momento en el que Gendo Ikari iba a aprovechar de retomar el control de la situación y que le iba a consolidar la ventaja por sobre los viejos de los monolitos.
Claro, no sabía que había varios nuevos escenarios desarrollándose, partiendo por el de su propio hijo que corría con ventaja.
-Bien, antes de seguir, hay algo con lo que me comprometí luego de la batalla anterior –comenzó el Rey-, y creo que este es un buen momento para ello. Necesito que por favor se acerquen los pilotos Ayanami y Suzuhara. Sensei, traiga los premios, por favor.
-En seguida, Ikari.
Tanto Rei como Toji comenzaron a acercarse al escritorio de Gendo, e inevitablemente el 4to Niño terminó vomitando al ver cómo quedaron los cadáveres, demorándose algo más de lo normal para llegar a su destino, y no fue capaz de ver cómo Gendo con la sola mirada retuvo a Akagi para que no lo fuera a asistir. Caras y cuerpos llenos de hoyos y un charco gigante de sangre, todo consumado por alguien a quien considera su hermano, alguien que se supone fuera de su Unidad no mata una sola mosca. El martes debí ir yo a ver qué sucedía, sino esto no hubiese pasado, pensó culpándose el muchacho que se sentía casi muerto.
Los dos niños fueron al encuentro con el piloto en su Plug Suit, y notaron que había algo muy mal. Su rostro no parecía el de su padre, y tampoco el propio, sino que algo más… Estaba sonriendo con una sonrisa que no parecía real ni concordante con lo que acababa de suceder, porque no debería estar disfrutando esto ni menos tener ganas de más. Shinji no les dirigió la mirada, concentrado en su próximo objetivo, que lo observaba sudando mientras tiritaba, apenas sosteniendo unos papeles.
Ni Shinji estaba interesado en mirarlos ni hablarles, ni Toji o Rei se atrevieron a decirle algo a aquel muchacho que parecía ido del mundo. Apenas notaron que su Comandante salió del lado de aquel muchacho para dirigirse al escritorio y dar unas ordenes por el comunicador del mismo, pasando solo un par de minutos cuando llegaron unos personeros de NERV a llevarse los cuerpos deformados de casi toda la Sección 2, sin emitir sonido ni hacer algún amago de mueca.
Así llegaron, así trabajaron y así se fueron, en silencio y sin margen a cuestionar nada, tal como casi todos aquellos que trabajan bajo la vigilancia del Rey, que sin estar en su trono, de un momento a otro aprovechó la oportunidad para no solo recuperar su margen de acción, sino que quedó por sobre SEELE, y luego de preparar el camino, iba a reafirmar ese control encima del charco de sangre que su hijo hizo.
-Ryoji Kaji… Sobre el charco de sangre, ahora.
-C-C-Co…
-Ahora. No intentes estirar más esto, Ryoji. Por favor… Shinji –susurró Gendo en el momento que el espía se empezó a acercar al rastro de la masacre-, puedes elegir el arma que quieras. Kaji es tuyo.
En ente en Shinji estaba totalmente descontrolando, campando a sus anchas ya habiendo eliminado cualquier rastro de racionalidad o emocionalidad que le hagan cuestionar lo que estaba por pasar. Era un abanico demasiado amplio, y el ente pensó que era una buena idea hacer que el crimen fuese lento y pausado, como haciéndole un regalo a la psiquis del muchacho que se encontraba en cualquier otra parte.
De repente vio unas cuerdas que estaban sostenidas por un pedazo de palo grueso, y luego de analizarlas, se enamoró de lo que podría llegar a hacer con ellas. Luego de reservar los látigos, buscó una manopla para usar, y se puso la que mejor le quedaba que, coincidentemente, tenía unas puntas en los nudillos. Finalmente, el calzado: Una punta de cuchilla por cada zapato que, a pesar de quedarle grande, le cabía lo suficiente como para caminar en él.
En ente comenzó a caminar con los látigos, la manopla puesta en su mano derecha y los zapatos especiales, con una sonrisa aún más irrisoria que aquella que esbozó en la batalla previa a quedar absorto en su Unidad por primera vez. El ente iba a hacer realidad lo que ese muchacho complejo quería hacer, al menos en parte: torturar lentamente al hombre que le arrebató la felicidad para luego matarlo. Mientras más lento fuera, mejor.
Cinco días antes tuvo un cálculo simple: podía perder la batalla, pero no iban a perder la guerra porque se le presentó una oportunidad única de lograr lo que quieren.
Ante la atenta mirada de todos, aunque sin fijarse en ello, Shinji se posicionó a unos seis metros del espía que sudaba frio, de pie sobre un charco de sangre compuesto por varios litros de la misma, consciente de que su muerte será lenta, arrepentido por cómo llevó su vida, cómo se manejó en el trabajo y en el amor. Cada trabajo en el cuál arriesgó la vida iba a ser invalidado ante el peso de la oscura y amarga realidad: fue un cobarde cada vez que necesitó realmente imponer cómo se sentía. Maldición, esa mujer fue a entregársele luego de clamar por aquel muchacho que iba a tomar su vida con un placer extremo, ella era casi de su propiedad, y cuando pensó aquello, finalmente notó algo: pensar así está mal.
Está mal creer que puedes poseer a una persona, y sobre todo creer que eres capaz de manejarle sus sentimientos como cuál basquetbolista hace girar el balón sobre uno de sus dedos. El miedo a decirle a Misato que la amaba era tan grande como dejarla ir, porque no era capaz de confesarle su verdad ni su situación con SEELE, y al final, sabiendo que de una forma u otra iba a morir, tomó la decisión más cobarde imaginable y arruinó varias vidas en el proceso, porque ni siquiera cumplió con su deber. No lo hizo con Asuka la semana anterior y tampoco lo hizo con Misato y Shinji. No de forma completa, al menos, porque si lo hubiese hecho bien, tendría a la persona que creía amar en sus brazos.
Tanto Rei como Toji observaban la situación, cada uno impávido de una forma distinta, pero así mismo como sabían que algo andaba mal, tenían claro que lo habían perdido. Quizás para siempre. Por su lado, la sonrisa del 3er Niño se extendió cuando vio las puntas de los látigos, pero quería disfrutar esto de verdad.
-Sácate la ropa –ordenó.
-¿…Q-qué…?
-Todo menos tu ropa interior. No me interesa verte, pero hazlo rápido. –Kaji comenzó a hacerlo, pero el 3er Niño consideró que se estaba demorando demasiado- ¡¿Qué mierda entiendes por "rápido"?! ¡APÚRATE!
Asuka lo miraba totalmente espantada, porque este no era el escenario que tenía en mente. Bajo ningún concepto esperaba que su acto fuese un estimulante para aquel muchacho que dominaba las emociones del lugar con lo que aparentaba ser sadismo, sobre todo porque parecía que era cuestión de minutos para que matara a quién alguna vez fuera su tutor y, luego de eso, a ella. La posibilidad era ridículamente alta de que sucediese aquello.
Sin embargo, e independiente de lo que pasaba en su mente, la 2do Niño tuvo que limitarse a ver cómo Kaji quedaba casi desnudo. Por lo que alcanzaba a ver, lo que había allí era más o menos lo que esperaba, y a pesar de que en algún momento creyó desear para ella aquel cuerpo, no había una sola pizca de deseo en sus ojos. Después miró a su colega, que mantenía una evidente sonrisa de satisfacción, cambió la vista al escritorio donde estaba Rei y Toji con una angustia obvia, y luego la cambió de vuelta a ver al resto de la gente de la oficina, y a excepción de su Comandante y Sub Comandante, todos sonreían ante lo que iba a suceder.
Sin piedad ni antelación, Shinji lo comenzó a golpear con el látigo, como si se tratara de un esclavista castigando a su esclavo, en una escena grotesca para cualquiera que tuviera estómago. Ante cada azote, el ente ganaba más confianza y aumentaba el ritmo, aprovechándose de la intención de venganza que recorría internamente la psiquis de aquel joven ya corrompido.
De a poco comenzó a salir sangre a gotas del cuerpo del espía, que gritaba de dolor, impotencia y rabia, porque no era de esas situaciones en las que te llega un tiro por la espalda y mueres sin remordimientos. Esto es lento, tanto que era ridículo y que le daba tiempo a pensar, cosa que no quería. Si estaba en esa posición era porque en el fondo no amaba a esa mujer como creía, a fin de cuentas, si la hubiese amado en serio se hubiese negado a hacerle daño y se hubiese alejado cuando lo rechazó dos tardes antes.
Mientras más golpes le daban, la sensación de que su vida fue un fracaso se acrecentaba aún más, porque no importaban todos los riesgos que se tomó la molestia en tener a nombre de su trabajo y la verdad, sino que al revés, se escudó en ello para no dar un siguiente paso con Misato. La noche en la que ella se le entregó, la primera en años, fue la misma en la que a aquel muchacho que lo mataba con satisfacción volvió del Berserker, y eso se le vino a la mente. Hasta el chip por el que tanto arriesgó, que no estaba completo siquiera, quedó anulado porque resulta que ese niño lo sabe todo.
El ente cambió el ritmo de los latigazos, cambiando la rapidez del golpe por la fuerza, y los pequeños trozos de carne (*) que le sacaba a Kaji eran la demostración de la efectividad del látigo. Otro punto más era Shinji. Interactuó con él poco y nada, casi no se veían a la cara y así y todo hizo más por él que su padre. "No es personal", eso pensó cuando subió al apartamento de Misato aquel Martes, pero lo era, porque estaba dispuesto a arruinarlo con tal de recuperar a una mujer que ni siquiera amaba.
Su existencia sólo causó daño, y así mismo como esperaba que su muerte fuese rápida y desapercibida, merecía cada trozo menos de cuerpo que le iba quedando y que lo estaba empezando a dejar sin fuerzas para gritar del dolor, ante un ardor que lo empezó a consumir hasta sus entrañas. Siendo justos, Asuka merecía el mismo destino, al menos en la mente de Kaji.
El ente vio que el espía seguía sin caer, por lo que soltó el látigo y corrió un poco, dándose vuelo para darle una patada en la pantorrilla al adulto, clavándole la cuchilla en el músculo e impactando el hueso, haciéndole caer al charco de sangre.
Shinji siguió pateándole distintas partes del cuerpo, teniendo que hacer un esfuerzo extra para sacar la cuchilla y con cuidado para no caer, aunque esto fue inevitable cuando lo golpeó en las costillas y el zapato quedó atrapado entre los huesos, saliendo mientras aplicaba fuerza bruta y salpicando sangre en su Plug Suit al caer.
¿Eso que era? ¿El pulmón? ¿Era el derecho o el izquierdo? El ente estaba tan ensimismado que sólo se preocupaba por golpear, porque lo que estaba haciendo ahora era algo a largo plazo. Este era el momento en el que iba a dar vuelta toda la situación adversa, porque aquel Ángel que se dejó derrotar el sábado estaba cimentando lo que podría ser la victoria final de los de su raza. No sabía cuánto tiempo iba a poder estar allí, pero esperaba que fuese el suficiente.
Le reventó ambos riñones, el pulmón derecho y el apéndice. De milagro no arruinó el hígado, y eso le dio la oportunidad perfecta para terminar su idea. Ante el espanto de todos y el vómito de varios, se sentó en el pecho de Kaji y lo comenzó a golpear con las manoplas. El hombre, ya inconsciente ante la cantidad de dolor sufrido y daño recibido, llevaba entregado varios minutos, más precisamente cuando le reventaron el apéndice, y la realidad era que lo estaban castigando con una vehemencia que se la ganó a pulso, porque lo estaban castigando por uno de esos crímenes imperdonables, y ni siquiera valía pedir disculpas ya. No lo valía para ninguna de las víctimas, y no pudo evitar preguntarse quién iba a ser más víctima a largo plazo, si Misato o Shinji.
El Ángel, controlando el cuerpo de Shinji a piacere, procedió a sacarse las manoplas para golpear a Kaji a puños descubiertos, golpeando aquellas partes del craneo más desechas y desfiguradas que las otras, y fue cambiando su postura corporal a aquellas posiciones del torso que pudieran estar aún más destrozadas, sobre todo donde faltaran pedazos de carne, para continuar la masacre de manera calculada hasta que sintió una mano tocando su hombro izquierdo.
-Con eso basta, piloto. Ya no respira...
-Está bien, Comandante.
-Acérquese al escritorio, por favor.
En una caminata lenta pero segura, el dúo se dirigió nuevamente al escritorio porque llegaba el final de la reunión. Se actualizó al personal sobre quién estaba jodiendoles la vida y con el apoyo de quienes, murieron quienes debían morir, al menos por ahora, y ahora iban a hacer lo que debería ser una última actualización de los cargos en NERV.
-Estos reconocimientos –comenzó Gendo hablando fuerte, al frente de los tres niños- son por lo que fue el impecable trabajo realizado hace cinco días atrás. Sensei, por favor traiga lo que está en la repisa.
-En seguida, Ikari [...] Aquí están.
-Gracias, sensei. Ayanami, acercate por favor.
La siempre estoica niña se acercó con un semblante que demostraba una pena obvia, pero obviamente cumpliendo con lo que le ordenaban, como siempre, se acercó al escritorio donde estaba el Sub Comandante, mucho mas estoico que ella, con tres medallas sobre la estructura de madera, y sin recibir palabra recibió una de ellas. Era algo pesada y su tono era dorado, quizás era de oro autentico.
Con la sola mirada Gendo obligó a un pálido Toji a acercarse a recibir su reconocimiento, y a diferencia de Rei, pudo ver la pena y desgaste en el rostro del viejo Fuyutsuki, mucho mas triste de lo que su posición le permitía demostrar. Incluso para él era evidente que el anciano estaba conteniendo el llanto. "Lo lamento" le dijo el mayor en NERV son los labios, y el 4to Niño sólo puso seguir acusando el golpe, las lágrimas no le salían por alguna razón que no entendía, porque no estaba haciendose el fuerte en lo más mínimo.
Con la misma mirada, el Comandante obligó ahora a Shinji para que se acercara al Sub Comandante, aunque el Ángel no se fijó en el semblante del viejo. Cubierto en sangre recibió la medalla, tomándola con las manos para luego escuchar de Gendo "tienes prohibido lavar esa medalla". Mientras el Ángel esperaba que su control sobre el muchacho tuviese efecto apenas estuviera en soledad, Gendo iba a aprovechar para afirmar a Shinji donde quería.
-En vista de lo ocurrido en estos días –comenzó Gendo-, hemos decidido ascender al 3er Niño, el piloto Shinji Ikari, a General de Brigada. Los parches que ratifiquen esto serán puestos en el uniforme del piloto cuando este uniforme sea debidamente lavado. Así que, sin más que...
-C-Comandante... –logró interrumpir Ritsuko- Sh-Shinji tiene una evaluación médica agendada para hoy, y me gustaría poder hacerla ahora, de ser posible.
-...Bien, si es capaz de esperar al piloto unos minutos, yo lo llevaré a su evaluación. Chiron –le habló al jefe de la casi desierta Sección 2-, lleve a la piloto Sohryu a su celda. Venga en cuatro horas para decirle sus nuevas funciones, y consigo traiga a los agentes que no mandé a llamar.
-E-e-entendido, C-Comandante.
-Ahora sí, sin más que agregar, todos pueden irse… Piloto Ikari, usted no.
Todos comenzaron a irse, incluyendo a Fuyutsuki, y el Ángel prefirió esperar un poco más para retirarse, al menos por ahora. Al mismo tiempo que el Comandante daba la orden por teléfono de que mandara gente a limpiar el charco de sangre y el cadáver del espía, el ente se dio cuenta de que no era capaz de esperar el momento en que sus lados emocionales y racionales volvieran a escena.
Con ropas de civil, Shinji y el Rey Bastardo estaban ubicados en la oficina que tiene la Dra. Akagi en el Ala Médica, con el adulto ubicado de tal forma que pudiera saber si la rubia siquiera movía los labios de forma sospechosa, en lo que iba a ser el primer de varios momentos en los que el muchacho iba a recibir una vigilancia extrema. Cuando se realizó el chequeo ya acordado, los adultos salieron de la oficina para que ella pudiera darle los detalles definitivos.
-Bien, Comandante. Debo disculparme por la demora de este diagnóstico, pero nunca nos habíamos visto en una situación como esta. Las MAGI actuaron de forma más lenta por lo mismo.
-¿Y? ¿Qué puede decirme usted, doctora?
-Que parte de la conciencia del Ángel está dentro de la mente de Shinji. Al final de la batalla que sostuvo con el Ángel, cuando Shinji superó el 100% de sincronización, nos indicaron que había contaminación mental, pero la realidad es que el Ángel se dejó vencer y parte de él logró entrar en la mente de Shinji –dijo de una manera mucho menos prolija que de costumbre-. Es muy peligroso este estado porque no sabemos a ciencia cierta qué es lo que pasa por su mente, y tampoco podemos entender qué busca, aunque las MAGI dicen que hay un 97.9% de posibilidades que haya sido el Ángel quién haya tomado control de Shinji mientras mataba a todas esas personas…
-Entiendo… Lo llevaré a su dormitorio, por favor encárguese de que vayan…
-D-disculpe la intromisión, Comandante, pero esto es realmente grave. Si fue el Ángel quién tomó control del cuerpo, eso significa que en algún momento su conciencia volverá como tal, por lo que pido que hayan distintas cámaras y vigilancia especial, tanto para él como para la Mayor Katsuragi, cuando despierte.
-¿A qué se refiere?
-Bueno, por lo que ya hablamos de lo que sucede entre ellos, no descarto en lo más mínimo que alguno de ellos se intente suicidar. Yo misma puedo buscar gente que se encargue exclusivamente de vigilar las cámaras, pero creo fundamental que estén en todas partes de sus domicilios, incluyendo los baños. Shinji cree que ella le fue infiel, usted sabe que casi muere por esa imagen, y no sabemos cómo va a reaccionar ella cuando le digamos que no podrá tener acceso a él nunca más.
-… -el Comandante sabía que la doctora tenía razón, y con tanto en su cabeza, olvidó que el control que ganó es mucho más que aquel que tenía, pero era tan frágil como un koala recién nacido- Bien, usted encárguese de ello. Yo ordenaré que construyan una habitación especial para la Mayor Katsuragi con sus respectivas cámaras, y pediré que pongan cámaras en todos los lugares de la Ready Room. También ordenaré los turnos en un rato para que los guardias hagan la vigilancia correspondiente.
-¿La Mayor tendrá acceso a visitas?
-Sí. Es el 3er Niño quién no las tendrá doctora. Así que con su permiso.
La rubia falsa miró con una lástima y un estrés horrible a aquel muchacho que estaba limpio. Había quedado atrás aquella imagen de Shinji ensangrentado en sus ropas, manos, rostro y pelo, toda sangre ajena que derramó con un aparente gusto, pero sabía desde un principio que había algo más, y ese algo más era un maldito Ángel que resultaba iba a controlar a Shinji en momentos claves. Lo acababa de hacer, de hecho.
Lo que venía para ella era una reunión para empezar a planificar el destino posguerra, uno que a esa altura del partido era incierto, porque su esperanza principal para llevar esto a cabo la rompieron en mil pedazos. Iban a tener que planificar todo sabiendo que en algún momento Shinji podría echar todo a perder.
