Shinji estuvo una hora viendo a su padre hacer cosas en general, básicamente porque no sabía que iban a instalar cámaras para saber qué hacía en qué momento, por lo que presenció momentos inútiles, como esperarlo mientras estaba en el baño orinando, ver cómo hablaba por teléfono con algunas personas, leyendo el periódico, comer… Todo hasta que llegada esa hora el Rey lo llevara hasta el camarín de hombres para que se pusiera sus ropas de batalla.

Ahora resulta que tenía tres mudas de ropa, pero sus tres Plug Suit llevaban unas bandas en los hombros y unas medallas ubicadas en la zona del corazón, haciendo que quedara claro que en todo NERV sólo está por debajo de su padre y su mano derecha, solamente ellos pueden darle órdenes. No iba a tener que lidiar con nadie más, porque todos están varios grados por debajo de él y resulta que son muy poca cosa para darle órdenes, por muy precisas que sean.

También indicaba que está por arriba de sus compañeros pilotos, siendo casi una especie de líder supremo en comparación a ellos. Lo único que lamentaba el Ángel era no tener el poder para ir a asesinar a Asuka en ese instante, y ahí había otro conflicto, porque quizás no iba a poder darle a Shinji otro trauma en sus ámbitos racionales y emocionales.

Pasó algo más de hora y media más donde el Ángel mantuvo el control del cerebro del muchacho, en silencio esperando el momento en que pudiera quedar solo para retirarse y que las imágenes mentales empezaran a dominar al joven, para poder ver hasta qué punto lo carcomía la culpa e iniciar otro juego mental. Que haya utilizado a esa mujer unos días antes lo salvó una vez, no lo iba a salvar dos. Ya no.

Cuando llegó el momento de volver a la Ready Room, fue un camino más largo de lo normal, porque la poca carga de energía física que tenía el muchacho el Ángel la utilizó en cometer la masacre, y a pesar de que aún dominaba a placer aquella psiquis, la energía física no tenía cómo dominarla, por lo que también sufría de aquellas dolencias recientes al corazón, dañado como ninguna otra parte del recipiente que ocupaba el Ángel.

Acercándose al lugar vio que era mucho más grande que antes, fácilmente tres veces más grande, notó que había un guardia vestido de traje negro completo y lentes negros, aunque se veía bastante angustiado para ser de la Sección 2. Era delgado, no muy fornido y tenía el pelo corto, y a través del kanji de la plaquita donde estaba su nombre supo que el apellido de aquel hombre es Misawa, y aquella placa decía Misawa M.

Sin mucha parafernalia, el 3er Niño entró en lo que iban a ser sus dominios por lo que se suponía fuese el resto de su vida, y detrás de él entró su padre, quién lo tomó de un hombro para hablarle.

"Piloto Ikari, déjeme mostrarle algo".

El niño, arrastrado por el adulto, se adentró en el pasillo que ahora tenía tres puertas y era más corto. Gendo abrió la primera puerta a su izquierda y le dijo "este es tu dormitorio", mostrándole una cama de dos cuerpos con un ropero en una esquina, para luego cerrar la puerta y avanzar otros pocos pasos para abrir la otra puerta en ese lado del pasillo para decirle "este es el baño". Sí, cambiaron la estructura de la Ready Room en su ausencia, y con una genuina curiosidad el ente se dejó guiar hasta la puerta que quedaba a la derecha, y era casi un gimnasio.

Había un saco de boxeo con unos guantes de boxeo y otros de artes marciales a un lado, así como una pera clavada al cielo del cuarto y una cuerda colgada de la pared, la máquina de pesas que compró el joven con Misato unos días antes así como la de correr, e incluso había un ring hecho para entrenar. ¿Por qué? No lo sabía. Era demasiado para una sola persona, y no se le ocurría qué uso podría darle.

"Descanse, piloto, desde mañana tendrá una nueva vida". Dicho eso, el Comandante se fue de la habitación dejando solo a Shinji, y apenas se cerró la puerta, el Ángel se retiró de la conciencia del muchacho de golpe, haciendo que se desmaye y chocando con el marco de la puerta de su gimnasio personal, en calidad de noqueado por varios minutos, lo que se transformó en sueño y lo hizo dormir…

16:00 horas

Después del impacto de unos pocos minutos antes, Chiron volvió a la oficina de su Comandante con los otros cinco agentes libres de polvo y paja, Nakamura, Misawa, Okada, Tanahashi y Kobashi. Ahora la Sección 2 está compuesta solamente por aquellas seis personas, y se iban a limitar a resguardar a los pilotos de la Unidad 01. Luego de que les explicaran que se iban a repartir las custodias en turnos de ocho horas, salieron del lugar para comenzar.

El primer turno que tomará uno de ellos será el de su General de Brigada, Mitsuharu Misawa tendrá la responsabilidad de velar por la seguridad del inestable Shinji Ikari, y claramente la guardia, al menor los primeros días será muy jodida en caso que el muchacho recién ascendido tenga alguna especie de colapso.

Turnos de vigilancia – General de Brigada/Piloto Shinji Ikari

Shinsuke Nakamura

09:00 a 17:00 horas

Mitsuharu Misawa

17:00 a 01:00 horas

Kenta Kobashi

01:00 a 09:00 horas

Turnos de vigilancia – Mayor Misato Katsuragi

Kazuchika Okada

09:00 a 17:00 horas

Michael Chiron

17:00 a 01:00 horas

Hiroshi Tanahashi

01:00 a 09:00 horas

Ninguno de aquellos hombres sentía como un privilegio lo que iban a ser sus nuevas funciones, y siendo algo más precisos, se sentía rato estar a la par del que fue su jefe y líder luego de tanto tiempo. Sobre todo el verlo tan atemorizado y pálido.

Ellos mismos supieron del horror de unas horas antes, y tenían todo el contexto que incumbían a los pilotos del Berserker, por lo que tenían claro que esto había sido la peor jugada estratégica concebible, pero por sobre todo, que el trabajo que iban a tener estaría lleno de una tensión constante, y que no podían hacer nada para adelantarse.

A ella le estaban creando un espacio para tenerla en custodia permanente en NERV, y Okada sabía que estaría a cargo de él su seguridad en las sesiones venideras con los profesionales que Akagi estaba testeando, más que nada por los horarios de las mismas, aunque iba a tener unas pocas horas de descanso más que los protectores del nuevo General de Brigada. Ahora iban saliendo de la reunión con el Rey, y ya alejados varias decenas de metros del lugar, decidieron saber un par de cosas.

-Capitán Chi…

-No lo intentes, Nakamura. No soy capitán ahora, soy uno más de ustedes, pero pregúntame lo que quieres saber.

-¿Qué tan terrible fue?

-Vaya, así que sin rodeos, ¿no?

-No vale la pena darle más vueltas, creo que más que lástima por mis ex compañeros, me siento traicionado por ellos. O sea, puedo entender las motivaciones detrás de crear a los Caídos, pero ¿era necesario un tinglado tan complejo como el que hicieron?

-Al parecer sí. Lorenz no es quién gobierna, pero es el tipo más poderoso en Japón, así que creo que hasta cierto, sí. Hubiese preferido no enterarme… no, que no se supiese, pero haremos algo, muchachos. A las cinco tengo una reunión con dos personeros importantes de NERV…

-¿Y en qué nos afecta a nosotros, ca-digo, Chiron? –Preguntó Misawa, adaptándose a la dinámica.

-Quizás en todo, pero les diré por separado. Además, tendré acceso especial a ciertas cosas, pero tengamos calma, muchachos…

-Pero Chiron, disculpa la insistencia… ¿Cómo fue? –Preguntó Tanahashi.

-N-no te disculpes, sólo que… debe ser lo más grotesco que he visto en mi vida, mucho más que haber visto a Katsuragi ser violada. La verdad, es que si no hubiese visto ese hilo de sangre saliendo de la vagina de ella, nos hubiésemos ido… Mierda, fue asqueroso, lo del martes y lo de hoy…

-¿Fue tan brutal como se dice? –Cuestionó Okada.

-No he oído los rumores, pero… a nuestros compañeros los acribilló sin dudarlo, y a Kaji lo mató lentamente. Lo masacró por fuera y creo que lo reventó por dentro, casi sabiendo lo que hacía… da igual, tendré más detalles en una hora, porque lo que escuché es que para peor, está envenenado. Yo… me separaré aquí, muchachos. Buena suerte hoy, Misawa. Estaremos en contacto, no se apresuren cuando les de la información que sepa hoy, se las diré yo mismo uno a uno. Cuídense.

Los cinco guardaespaldas se alejaron de su ex capitán luego de despedirse, mientras el hombre se fue a los confines de NERV para cobrar la plata que apostó y ganó. Dinero sucio que lo iba a gastar en alcohol para pasar las penas, el susto y lo que sea que tuviese extra, iba a estar tres días sin trabajar, y no existe una resaca que sea eterna.

Caminó durante varios minutos solo por aquellos pasillos, obligatoriamente reconfigurando su visión de vida y la realidad. Su fuesen carneros, chocaría cuernos con Katsuragi a toda hora, todo el día, peleando para dejar por el piso al otro de la manera más contundente posible, pero ¿de qué servía aquello ahora? Sólo tres días antes tenía todo para eso, su rival (hasta donde él sabía) corrompió al muchacho que debió proteger, no había nada más fuerte que ello, pero resulta que ni siquiera fue su culpa aquello, sino una víctima.

Aquel muchacho le dio lo mismo siempre, su existencia no le interesaba más allá de si piloteaba bien y lo salvaba hasta la siguiente pelea, pero resulta que es casi tan víctima como aquella mujer, entonces, ¿cómo encaraba su vida de ahora en adelante sabiendo que tendrá un rol vital en que Misato siga sana y salva? No se iba a disculpar con ella, pero ahora estaba mucho más que dispuesto a dar su vida por la Mayor.

Llegó finalmente al encuentro con aquel hombre que le iba a dar ese mal habido dinero, y fue un encuentro horriblemente incómodo. Esas apuestas ya rozaban lo ridículo desde el inicio, pero para ese día jugaron con algo que no debiese haber sucedido. Las consecuencias estaban a la vista. Los rumores no se alejaban tanto de la realidad, porque aquellos que decían que al ex espía le reventaron sus órganos, lo comentaban como una suposición a lo que hizo el muchacho, apuñalándolo varias veces con los putos pies.

Se miraron y el traspaso de dinero fue asquerosamente incómodo, poniéndose nerviosos, colorados ante algo que no querían ni debieron hacer en primer lugar. "Chiron, no volveremos a apostar más, pero si quieres… mañana en la noche usaremos el dinero que restó para beber algo. De aquí saldremos a buscar un bar, a eso de las siete, en caso que quieras acompañarnos".

El ex capitán lo miró sorprendido, pero tenía sentido que el dinero lo gastaran para y entre ellos mismos. Quizás el 80% de la gente que fuese a ver aquel viernes se irían al día siguiente, y para aquellos que no, ahora venía lo más intenso, por lo que un momento de relajo iba a caer como anillo a un dedo. Se limitó a sonreírle a ese hombre y a asentirle con la cabeza, y la respuesta que recibió fue una sonrisa muda.

Su vida iba a ser extremadamente diferente ahora, quizás más compleja incluso.

17:00 horas

Aquella reunión era crucial, y si demoró, no fue para que Akagi y Fuyutsuki se pusieran recomponer anímicamente, sino que demoró porque ella comenzó el movimiento apenas terminó su chequeo con Shinji, el real objetivo detrás de la abominación hecha contra su mejor amiga, y había novedades ya.

El viejo aún no llegaba, ocupado en su propia misión, pero la oficina de la doctora ya estaba ocupada por varias personas, todas clave. Obviamente estaba Maya, quién resultó ser la primera confidente de la rubia durante el proceso de sabotaje, que llegó acompañada por Chiron, Hyuga y Shigeru.

Antes de ellos llegó Toji, primero, a las cuatro de la tarde. Dentro de todo, necesitaba estar en un lugar donde se pudiera sentir cómodo (en la medida de lo posible), y con la rubia estaba en su sitio. El Bastardo no lo dejó ir a ver a su padre porque este estaba obligado a seguir con su labor, y sentía que ir a buscar consuelo con Hikari era sólo envenenarla, sin contar que ya odiaba todo lo relacionado con NERV debido a la renovada Unidad 03.

No es que se haya desvivido hablando con Ritsuko, pero lo que necesitaba era un lugar silencioso, y la calma que transmitía el sonido de las teclas era lo que necesitaba en ese momento. No hubieron ruidos afuera ni tránsito de personas, sólo la profesional trabajando, pero la sorpresa llegó en forma de una muchacha de cabello celeste. Rei llegó al lugar de la reunión sin saber que iba a haber una.

-R-Rei… e-espera, ¿e-estás llorando? –Titubeó Toji, obligando a Ritsuko a voltear a mirarla.

-Sí, y no sé por qué lo hago, Suzuhara-kun.

-… -La doctora dejó de apretar botones un momento y se volteó a la muchacha- ¿Cómo te sientes, Rei? ¿Qué sientes ahora?

-Creo… que me he sentido mal, doctora. No he dejado de sentirme mal desde lo que le sucedió a la Mayor, y luego de ver a Ikari-kun matar a esas personas, me siento mucho peor.

-… -Ritsuko tuvo que girarse, moralmente no podía mirarla a la cara- Eso se llama tristeza. Tú estás triste, Rei, estás triste porque quieres tanto a Misato como a Shinji, y en estos días sólo les han sucedido cosas en las que ninguno de nosotros podemos ayudarlos.

-¿Cómo se encuentra la Mayor, doctora?

-… No me han dicho nada más sobre su estado, asumo que está bien, así que mañana en la mañana iremos a verla. Seré yo quien le digo cómo están las cosas, y lo que haremos para salir vivos de aquí.

-P-pero, doc… -intervino Toji en un estado totalmente demacrado- ¿Qué sucedió con Sh-Shinji?

-Ay… discúlpame, Toji, pero prefiero decirlo cuando comencemos con la reunión. No quiero decirlo más veces de las necesarias.

La conversación de momento murió allí porque Ritsuko consideró que era una mejor idea dejar que las emociones de Rei fluyeran, por lo que no le ofreció un pañuelo para limpiarse ni café, que era lo que tenía para beber. No se trataba de querer verla llorar, pero siempre se le dio el trato de una muñeca inerte, por lo que incluso pensando en el futuro, era bueno que mostrara sus emociones de esa forma. Tanto el líquido como el pañuelo iban a esperar.

Con todo eso, y después de un par de minutos, el silencio se rompió.

-Tengo una pregunta –comenzó Rei, ya sin lágrimas-, ¿alguno sabe hace cuanto tiempo la Mayor e Ikari-kun están juntos?

-¡¿QUÉ?! –Dijeron los otros dos al unísono, la rubia girándose en su silla-.

-¡¿De qué estás hablando Rei?! –gritó Ritsuko, pálida por la pregunta tan repentina.

-De lo que dijo el Comandante y la piloto Sohryu el sábado.

-Rei, ¿qué sabes tú de esto? –Preguntó Toji con una pequeña inyección de energía debido a la sorpresa.

-El día que descubrieron la Sincronización Cruzada con la Unidad 01 -¡La puta madre, ni siquiera he tomado eso en cuenta! Se recriminó Akagi en su mente- ellos me invitaron a cenar, y yo les escuché besarse y después decir que iban a protegernos a todos. Hace pocos días yo le pregunté a ella sobre si lo amaba, y me dijo que sí, entonces ¿hace cuanto que están juntos?

-Mierda, eso fue antes de lo que me dijo Misato respecto a ellos… -Recriminó al aire la rubia- Por lo que yo sé, Rei, desde hace dos viernes atrás que están juntos… espera, ¿el Comandante realmente no sabía de ellos? ¿No le dijiste nada?

-No, doctora. La Mayor me explicó que a Ikari-kun le harían mucho daño si es que la gente sabía de ellos…

-P-pero… l-la violaron a ella… Doc, ¿querían joder a Shinji? –Preguntó Toji, dolido por su propia conclusión.

-Sí. Él era el objetivo realmente –respondió secamente la rubia-, pero hablaré de ello en la reunión… Rei, tú no dijiste nada porque no querías que lo lastimaran, ¿no es así?

-Así es, doctora, yo no quería que lo lastimaran.

-Rei… tengo una formula en la que nosotros podremos salvarnos a todos, incluyéndote –dijo Akagi jugándose el todo por el todo, porque si Rei le decía algo al Comandante, era game over-. Tendremos una reunión sobre ello ahora, y quiero que estés presente, pero con una sola condición.

-Dígame, doctora.

-Realmente no puede saber el Comandante que estamos haciendo esto, porque no solamente saldrán perjudicados Shinji y Misato, sino que todos nosotros. ¿Te parece?

-Sí, doctora, de esta forma no saldrá dañado aún más Ikari-kun…

-Así es, Rei… Pero será peligroso, eso deben saberlo desde ahora, niños. Es quizás el mayor peligro en el que estaremos.

-Lo sabemos, doctora, pero ¿Qué hay de mi propósito?

-Tendrás uno nuevo, Rei. De eso nos encargaremos cuando ganemos, no antes.

-¿Por qué, doctora?

-Porque todos tendremos nuevos propósitos, no solo tú. Eso es algo que veremos al final –después de decirle esto, Akagi sonrió y giró su silla-, nuestro deber será aguantar un poco más, cada uno en su posición.

-D-doc, ¿ha llorado?

-No aún. Lo haré llegando a casa, Toji.

Ese tono fúnebre decía todo. Si la rubia no había llorado no era porque estaba escapando de lo que siente, sino porque no tenía tiempo aún. Ya había hecho avances y encriptado todos los archivos correspondientes, por lo que debía seguir negociando y ofreciendo cosas. Lo logrado ya era bastante para las pocas horas de labor, y considerando la visual de Shinji apuñalando a ese hombre variadas veces, era digno para sentirse orgullosa.

Pudo seguir un par de minutos más cuando escuchó abrirse la puerta de su oficina para que entraran los otros integrantes del cónclave. Maya, su nueva confidente quizás por plazo indeterminado, Hyuga y Aoba por ser quienes mejor manipulan los sistemas de las Unidades de Eva, el ex capitán Chiron, que solo iba para recibir lineamientos sobre él mismo y los otros guardaespaldas de los Pilotos de la Unidad 01 y el Sub Comandante Fuyutsuki, claramente demacrado, aparentando unos cuatro años más de los que ya tenía.

Cada uno en su lugar, Akagi se dispuso a hacer el último esfuerzo del día, antes de ir a casa a llorar y recargar fuerzas para confrontar a su mejor amiga.

-Bien, espero que estén mucho mejor en comparación a hace algunas horas. Chiron, ¿cómo estás?

-He estado peor, Akagi, ¿y tú?

-Bueno… -empezó ella mirando a una esquina- he estado peor. Sub Comandante, ¿ha tenido alguna novedad?

-Sí, si quieres podemos hablar de ello ahora, pero…

-Si es posible que lo hagamos luego, se lo agradecería.

-Entonces hablaremos de esto más tarde.

-Bien. Con eso listo, hay muchas cosas que debo comentar, para empezar, respecto al estado de Shinji. Las MAGI demoraron un poco más de lo normal en dar con el diagnóstico porque nunca habíamos lidiado con una situación como esta, pero podemos determinar que lo que pasó con él el sábado no fue una contaminación mental simple, sino que gran parte de la conciencia del Ángel entró en Shinji, por lo que a esta altura puedo asumir en un 95% que en realidad fue el Ángel quién cometió la masacre de un rato atrás…

-Una consulta, Akagi –interrumpió Chiron-, todos aquí sabemos que los Ángeles vienen sólo aquí, a pesar de que NERV tiene bases en otras partes del mundo. ¿Se puede saber por qué? ¿Tiene que ver con que el último Ángel haya contaminado al 3er Niño?

-…

-Creo que es mejor que sepan todo, Ritsuko –dijo Fuyutsuki, comprometido a más no poder con la situación.

-Está bien, profesor…

15 minutos después

-…Ahora bien, hay algo que deben saber respecto a Shinji y a Misato antes de proseguir. Él la rescató luego del ataque del 1er Caído llevándola al núcleo de la Unidad 01. El sábado pasado les hice unos chequeos a ambos respecto a la Sincronización Cruzada, y las MAGI, después de un par de confirmaciones, pudimos determinar que de alguna forma, Yui dentro del núcleo logró algo en sus cerebros, y ahora no son capaces de concebir la felicidad sin el otro.

-… Eso no tiene sentido –dijo Shigeru de brazos cruzados, apoyado contra un muro y creyendo que sí sabía lo que significaban esas palabras-, se supone que ella es su madre y sigue siendo un ser consciente dentro del núcleo, ¿por qué haría algo así? Todos aquí lo hemos visto actuar y desenvolverse, y supongo que todos aquí estamos de acuerdo con que no tiene el más mínimo sentido "obligarlo" a enamorarse de una persona tan mayor, y así mismo al revés. Que le haya generado una necesidad así a la Mayor es igual de imperdonable, si no es porque aprobaron esta ley, hubiese caído en prisión.

-No lo sé, Aoba. O sea, estoy más que de acuerdo contigo, pero no sé por qué Yui Ikari fue capaz de hacer algo como eso.

-D-doc, disculpe –interrumpió suavemente Toji-, pero ¿a qué se refiere con eso de concebir la felicidad?

-A que si no están junto al otro de la manera en la que estaban hace un par de días, no serán capaces de sentir felicidad. Podrán tener momentos, pero no podrán ser felices… me explico, no sé si es que dejarán de hacer amigos o cosas de ese estilo, pero sé que sin el otro no serán capaces de ser felices. Ese es el diagnóstico al que llegaron las MAGI, con una posibilidad lógica de suceder a un 78%.

Dios mío, Yui… No entiendo cómo es que fuiste tan brillante para algunas cosas y en otras cometes errores tan imperdonables e inconcebibles como este. Hiciste cualquier cosa menos garantizarle ese brillante futuro del cuál te jactaste, pensó Fuyutsuki.

-El problema con esto, a corto plazo, es que no sabemos a ciencia cierta cuánto tiempo estaremos en esta situación. Shinji no tendrá permitido hablar con nadie más que Gendo y estará aislado en la Ready Room, y a Misato la tendrán bajo vigilancia en uno de los pisos superiores del GeoFrente, y es aquí donde entran ustedes, Chiron. Gendo instaló cámaras con audio en todas partes, incluidos los baños. Yo tendré personas específicas para supervisar lo que hagan, y si tanto Shinji como Misato se exponen a alguna crisis, a ustedes se les avisará y podrán entrar a las habitaciones.

-A ver… puedo incluso medio justificar que pongan cámaras en los baños, pero ¿para qué las cámaras tienen audio?

-Para saber qué cosa dijo quién. Yo quiero que ustedes sepan todo esto, pero es por eso mismo que no quiero que les digan nada, porque quedarán expuestos y sus vidas correrán peligro, y luego de hoy, es mejor no darle motivos a Gendo para sospechar de más.

-… Lo entiendo perfectamente.

-Pasando a otro tema –continuó Akagi-, ya tengo novedades respecto a nuestro "exilio" cuando ganemos todo esto. A excepción de Alemania, que están excluidos de esto, la Zona Euro quiere hacerse partícipe de este proceso con todo. Los ingleses no quisieron guardar el secreto y avisaron de esto a todos sus aliados, así que no podremos quedarnos todos en el mismo lugar.

-Sempai –intervino Maya-, pensando en la mejor de las situaciones, ¿podremos elegir donde nos podremos quedar? ¿O eso es algo que decidirían los países?

-Los países. La Zona Euro definió que no quieren que los Eva sigan existiendo cuando esto termine, por lo que pasarán a controlar el ámbito social y económico mundial… tiene que ver con un cálculo político a largo plazo. Los estadounidenses estaban peleando con los chinos los usos militares de esto, pero si sale bien, no habrán Evas que usar…

-Eso sí –interrumpió Fuyutsuki-, antes de ello hay un par de cosas que debemos ser capaces de lograr. Primero que todo, ganar, y la segunda será que tendremos que agotar todas las instancias para recuperar las almas dentro de la Unidad 01 y 03. El muchacho Suzuhara, aquí presente, y el muchacho Ikari han sido víctimas de esta guerra, y lo menos que haremos por ustedes serán recuperar a sus seres queridos…

-Una forma en la que ayudaremos a Toji serán las pruebas más seguidas de sincronización, donde usará los audífonos que inventé para que así Sakura no esté incomunicada con el mundo exterior, mientras que con Shinji será mucho más difícil. No sabemos si podremos recuperar a Yui luego del desastre.

-¿Qué pasará conmigo, doctora? –Preguntó Rei.

-Yo trataré de encargarme que no tengas problemas, estás en mucho riesgo, pero te prometo que trabajaremos en ello, todos –respondió con una sonrisa la rubia-. Dicho esto, hay dos cosas que ya sé, y es que por protocolos de occidente, intentarán condenarán a Misato por estupro contra Shinji, porque no quieren permitir ver una pareja así en la calle, y que como ella no tiene la custodia de él, es muy posible que terminen en países distintos, aunque eso lo podríamos arreglar dependiendo cómo se de la situación. A Shinji se lo están peleando Inglaterra, Italia y Croacia. ¿Hay alguna otra duda?

-S-sí, doc –dijo Toji-, con todo lo que ha sucedido entre ellos, ¿qué haremos si uno de ellos llegara a morir?

-Mierda, es una buena pregunta…

La reunión siguió durante cerca de una hora más, y trataron cosas como la comunicación con Misato, el nuevo rango de Shinji y sus implicancias monetarias a largo plazo, el 5to Niño, la maldición y el conocimiento de la situación completa…

Mientras tanto

Shinji despertó algo mareado, en el piso de aquella sala extraña en la que se encontraba con un ring de boxeo, y las memorias poco a poco empezaron a reaparecer, con el Ángel totalmente escondido en esta oportunidad de la mente de este muchacho que comenzaban a rememorar todo lo que sintió, vio e hizo en ese tramo de unos veinte minutos.

De primeras no entendía donde estaba, miraba aquel espacio gigante con extrañeza al ver la excesiva cantidad de cámaras que componían tanto la habitación como el pasillo, mientras que cada cosa que había hecho en las últimas dos semanas comenzaba a volver a su mente.

La idiotez de creer que la honestidad de ella era una verdad absoluta cuando dos semanas antes cometió el despropósito de decirle que la ama, el llanto desesperado con el que ella tomó sus labios mientras le correspondía lo que siente y luego haber dormido juntos en el sofá, ante un desgaste mutuo del que se recuperaron sólo mirándose a los ojos en esa mañana de sábado, creyendo que todo estaba bien.

Cada defensa mutua, cuando buscó consuelo en él ante el hecho de que debía exponer una vez más a Toji a una Unidad de Eva, la vorágine en la que ella se convirtió al rato de hacerlo, pasando de la pena a la rabia a la adrenalina y luego a una súplica casi ahogada de estar con él, ¿y cómo no? Lo había besado un par de veces sin la chaqueta en la cámara con demasiada intensidad para ser besos cortos, era imposible que no la hayan visto, entonces tenía que preocuparse que no se fuera a meter en problemas… claro, ese día fue muy intenso.

Al ver sus memorias en la Unidad, supo que por él Misato ya había golpeado a Ritsuko, dos veces, su mejor amiga, porque la rubia lo encuentra prescindible. Y Sabía que en esos dos golpes y desesperación no estaba ni por asomo la carga romántica que hubo en esa última cachetada, pero se jugó mucho más que el pellejo por él. Sabía que aquel riesgo lo tomó porque lo ama de una forma que tiene claro no tienen derecho a sentir, pero la desesperación fue mucho más fuerte.

A la mañana siguiente, cuando recuperó sus memorias y el conocimiento de todo lo visto y vivido en la Unidad 01, casi cogen, y no, no se arrepiente de habérsele negado, sobre todo porque luego, cuando lo hicieron, hicieron el amor, y el día fue maravilloso, incluso cuando ella casi le vuela los sesos a Kaji…

Cuando vino ese nombre a su cabeza, se le vino a la mente cada sensación al matarlo. Sus órganos reventarse con cada puñalada, la visual de los pedazos de carne saltando con los golpes del látigo, la sensación de los huesos de costillas rotas… cada músculo, nervio y tendón que desgarró con los zapatos con cuchillas y la satisfacción que recuerda haber sentido.

¿Pero por qué? Esa fue la voz externa, no fue él. Él estaba aterrado, tiene claro que no era capaz de hacer eso a pesar de las ganas que tenía de hacerlo.

Comenzó a vomitar la poca agua que había bebido en el día, y cuando la acabó, comenzó a vomitar bilis, asqueado ante todas las sensaciones que seguían en su cuerpo, como la sangre del mal nacido ese.

Apenas terminó de vomitar, comenzó a llorar desde las entrañas. Le faltaba el aire e incluso las lágrimas mientras lo hacía, desesperado porque no podía olvidarlo. Intentó salir de la Ready Room y estaba cerrada con llave. No tenía como salir y estaba en un lugar casi completamente diferente al que alguna vez conoció. Le comenzó a doler el corazón y se asustó de ello, intentó tomar agua para que el dolor pasara… Como si un poco de agua pudiera recomponerlo.

Shinji empezó a gritar de la desesperación y el susto, pensando que se iba a morir solo en un lugar del que no podía salir. Empezó a golpear las paredes, intentando que el dolor del corazón pasara a los puños, y cuando logró que la rabia pasara, se detuvo, dejando de gritar y con el corazón algo más tranquilo.

Fue ahí donde ella volvió a su mente. Casi podía sentir su piel rozando su cuerpo, le dio un cosquilleo allí abajo cuando revivió la sensación de su interior mientras la besaba, recordó los chupones que le daba, se vio nuevamente a sí mismo metiéndole la lengua en las orejas, y tenía grabado en su mente los dulces gemidos que ella daba. Gemidos honestos, originados por la persona a la que ella necesitaba más que a cualquier cosa, y todavía podía verse en el pasado recibiendo sexo oral, y cómo amaba aquella lengua, porque era la lengua de ella.

Ese era el meollo de todo esto, que así como necesitaba todo eso, necesitaba aún más decirle todo lo que la amaba, sintiéndose idiota por estar dispuesto a arrastrarse así por algo de amor, porque nada de lo que vio hasta que le dio el infarto tenía sentido. Tanto así que había claro que algo no cuadraba, pero daba lo mismo, ya que no iba a tener la respuesta que requería para evitar el colapso emocional.

Le faltó aquello, se dio cuenta al fin. No debió omitir aquellas palabras que desbloquearon lo que sentían por el otro, porque de la misma forma que le dijo "te amo" cuando vio a Toji y se bajó del auto, no lo hizo cuando cuando le propuso matrimonio, o la noche anterior luego de hacerse el amor, o el día anterior a ese…

De un momento a otro se sintió extremadamente cansado, y ante la falta de opciones e ideas prefirió ir al nuevo dormitorio a dormir.

Acostado sobre su derecha, no pudo evitar tomar la otra almohada para abrazarla como lo hacía con Misato, para llorar otro poco hasta ceder al sueño, entibiando la almohada, comenzando con un mal hábito que no fue capaz de dejar a raíz de la desesperación por volver a sostener algo tibio. Pero no, no se compara algo blando sin olor al aroma a lavanda que amada y deseaba, bañando un disfraz de carne y piel que anhelaba volver a tocar y sentir.

Antes pensaba que pensar en ese plano de ella era faltarle el respeto, dentro de su inocencia, pero dejó de importarle porque aprendió a apreciar esas cosas. La necesitaba en todos los planos por igual. Así como necesitaba verla sonreír y hacerle bromas, necesitaba besarla y tocarla y ser tocado por ella, y de esa misma forma necesitaba hacerle el amor.

Lo peor de todo, es que también necesitaba que le respondiera el por qué lo traicionó, y sabía que obtendría respuesta porque los ojos no son capaces de mentirle… no, peor que eso es que sabe que no tendrá acceso a ella, así como a nadie más. Si quería una respuesta, iba a tener que ganar todo y detener los escenarios de SEELE y su padre, quizás matar a este último.

Esa conclusión fue lo único que lo detuvo de ir a la cocina, agarrar un cuchillo y rebanarse el cuello, porque esa necesidad de salir de la duda era más fuerte que las insipientes ganas que tenía de acabar con todo de una vez.

Quizás no debí salir del Eva la primera vez, pensó antes de caer definitivamente a los brazos de Morfeo.

Viernes 26/02/2016

09:45 horas

En ese momento comenzaba el final de una semana objetivamente horrible, un infierno que mucha gente vivió de manera distinta, pero la intensidad de lo vivido en esos días simplemente carcomió a mucha gente. Era un manojo de nervios aquel grupo que se dirigía a ver a Misato, inducida a coma la noche anterior para que despertara de día. Acompañados por Okada, que iniciaba sus labores como guardaespaldas, ese grupo humano iba a exponer la realidad.

El grupo conformado por Akagi, Ibuki, Suzuhara y Ayanami, iban a ofrecerle su apoyo condicional en el posible contexto de un infierno, porque así como era posible que solo llorara, el cuarteto sabía que iba a sospechar de Ritsuko, y todo amago de ayuda iba a parecer inútil si ella no lo quería recibir.

No había cómo encarar esto de buena forma, definitivamente.

El día anterior, durante la reunión, hablaron de tomar muchas decisiones difíciles. Todas malas. Estaban en una posición donde ninguna decisión realmente iba a ser buena, a aquel grupo sólo le quedaba esperar que no sucediese ninguna rareza y que pudiesen aplicar su plan con pocos contratiempos, porque los iban a haber. Lo único que tenían confirmado era la paciencia de la Zona Euro con Shinji, que no iba a tener cómo saber qué estaban intentando hacer para sacarlos vivos a todos.

Llegaron a la habitación 325 del Ala Médica de NERV, con una angustia palpable todos, partiendo por Okada que ya comenzaba a ejercer su labor como el guardaespaldas de la Mayor en la entrada de la habitación. Horaki, Hyuga y Aoba en el puente trabajando para guardar las apariencias, Okada en su puesto, y los otros cuatro dentro de la habitación, viendo a una mujer de pelo morado que tenía un semblante triste mientras dormía, ya sin los efectos del coma inducido.

Ritsuko comparó las imágenes que dejaba su amiga. La primera vez, estaba sudando, al borde del llanto, amarrada para contenerla en su ímpetu adormecido, pero ahora, a pesar de su rostro carente de felicidad, se veía tranquila. Quizás hubiese sido una buena idea grabarse ese rostro, porque esa calma no la iba a volver a presenciar en mucho tiempo.

Cerca de diez minutos después, donde el grupo se mantuvo en silencio, Misato lentamente abrió los ojos, en una escena que Rei comparó con la que presenció de Shinji la última vez que la hicieron esperarlo a que despertara. No había desesperación ni sorpresa, sino que algo similar a la resignación.

La Mayor, sabiendo que estaba despertando luego del salvataje de la Unidad 01, comenzó a sentir las sensaciones lógicas de despertar ante una experiencia así. No pudo evitar sonreír un poco ante el hecho que no sentía nada. No tenía dolor en su rostro, ni en el torso ni la vagina, partes de su cuerpo que supo volvían a estar tan inmaculadas como hasta hace unos días atrás, cuando se le entregó a su…

Aquel muchacho volvió a su memoria, y lentamente se levantó para ver que había cuatro personas que estimaba en distintas medidas, pero no estaba él.

-O-oigan chicos, ¿…Y Shinji?

-Bueno, Misato –respondió Ritsuko que estaba preparándose para ejercer de mala-, creo que debemos ir por partes para explicarte esto.

-¿De qué estás hablando? ¿Dónde está?

-Misato, ¿podrías darme un momento para explicarte todo? Esto se volvió complicado para todos.

-¿…Sí…?

-Bien. Este… -no había forma en la que pudiera contar esto de forma suave, y cuando se dio cuenta, decidió guardar las palabras amables para el final- Shinji y Toji llegaron a tu apartamento, y Shinji te vio bajo…

-E-e-e-él… ¿él me vio?

-Sí, Misato. Él te vio. Pensó que lo estabas engañando y producto de eso le dio un ataque cardiaco…

-¡¿QUÉ?! ¡¿Y QUE MIERDA ESTOY HACIENDO AQUÍ?! ¡¿ESTÁ EN LA READY ROOM?! ¡LLÉVAME CON ÉL…!

-Ese es el gran problema, Misato. No puedo llevarte con él. Nadie puede hablar con él, este plan fue de Gendo para retomar el control de Shinji, y lo logró…

Cuando dijo eso, Ritsuko dejó de hablar un momento porque no pudo evitar hacer un puchero, viendo de pasada cómo la cara de su amiga se convertía en un puzle ante la confusión de lo que acababa de decir.

-¿A-a-a qué te refieres con que na-nadie…?

-A eso mismo, Misato. Si yo le hago un examen médico, él estará allí para ver que no le diga nada de nada. Yo deberé darle el diagnóstico a él, y…

-¿Y-y a qué te refieres con lo del ataque…?

-…Cuando Shinji los vio, pensó que lo engañaste, y ante el impacto sufrió un ataque cardiaco en el momento. Si no es por Toji, él…

-¿T-Toji…?

Allí estaba el muchacho moreno, en sus ropas de civil, con un rostro de impotencia que no era capaz de ocultar o disimular porque no quería. Todo esto era injusto, no debería haber sucedido, pero allí estaban todos igual que él. Tampoco tenía tiempo de lamentarse como si fuese la única víctima colateral.

-Shin-man cayó en mi hombro, y ahí me di cuenta que algo andaba mal, Misato-sama. Yo llamé a la doctora, y…

-¿Cómo está? –Preguntó Misato, por un momento olvidando sus propios problemas.

-Está bien y sano, Misato, es de eso que debo seguir hablando. La contaminación de la que hablamos en tu departamento el lunes será por un tiempo mucho más prolongado, porque fue la conciencia del Ángel la que entró en el cerebro de Shinji, y…

Tuvo que esperar porque el rostro de Misato se demacró mucho más de lo que estuvo cuando le dijo eso el lunes, a tal punto que sabía que la dejó de escuchar. Era una más mala que la anterior.

-¿…Y? ¿Qué más pasó?

-Ejecutaron a Kaji. Fue Shinji.

-¿Q-qué?

-Gendo retomó el control y logró que Shinji matara a casi toda la Secció Kaji.

-Pero… Mi-mi Shinji no mata una mosca…

-Ese fue el Ángel que tuvo en control de la conciencia de Shinji. Él tuvo una crisis nerviosa cuando quedó solo en la Ready Room.

-¿Cómo sabes eso?

-Porque tengo gente especializada viendo las cámaras de la Ready Room.

-¿A-a qué te…?

-A que tenemos acceso a todo lo que hace. Conseguí un grupo de psicólogos y especialistas que ven todo lo que hace, no quiero que se suicide.

-Llévame con él –suplicó suavemente Misato-. Por favor, te lo ruego. Haré lo que sea con tal de que esté mejor. Él me creerá, sabe que no soy capaz de mentirle, por favor…

-N-no puedo, Misato. Perdóname.

El panorama actual, o más bien lo que entendió en su estado, se hundió en el subconsciente de la Mayor, sabiendo que no tenía mucho más por hacer, porque resulta que el Rey retomó su poder, y con todo.

Observó con los ojos vidriosos a lo que era su entorno, que estaban ubicados de derecha a izquierda a los pies de su cama.

Toji, el hermano jurado de su amor parecía estar aguantando todo lo posible el llanto, sin saber que en realidad tenía los nervios tan destrozados que ni siquiera podía llorar. Maya no hacía pucheros ni ruido alguno, pero su llanto era muy profundo y constante. Su única amiga real estaba en condiciones similares, con el maquillaje arruinado y el rostro casi arrugado, y Rei estaba igual, llorando silenciosamente sin cuestionar esas lágrimas que nunca había derramado antes.

Esto no era una pesadilla ni la peor broma posible. Sí, es cierto, la reconstrucción celular por la que pasó fue tan efectiva que ni siquiera era capaz de sentir las penetraciones violentas que le generaron heridas, y no tenía el más mínimo rastro de los variados golpes que sufrió, menos los labios superiores de Asuka en su mentón, pero se sentía sucia.

Sucia, indigna y sin esperanzas, conceptos similares a lo que sentía hasta el día en el que quedó absorta junto a su Shinji hace ya lejanos dos meses, aunque ahora estaban multiplicados a la octava potencia. Sí, sabía que si le decía a su amor la verdad este le iba a creer e iba a estar ahí para ella en lo que fuera necesario, y asimismo sabía que su compañía y tacto la iban a limpiar, dignificar y darle esperanzas.

Aunque estaba tan enfocada a que quizás no iba a verlo nunca más que ni siquiera le tomó el peso a lo que le estaban contando. Era como si le estuvieran hablando de alguien más, por lo que siguió hablando con la tranquilidad de no sentir nada físico y bloqueando los recuerdos ante la urgencia del momento.

-¿Qué harán con Asuka?

-Bueno… estará encarcelada excepto para seguir yendo a la escuela. Gendo quiere mantener las apariencias, por lo que no dejará de ir.

-Y sabrá que ayudó a que me violaran, ¿o no?

-Bueno, eso no es algo que haya decidido Gendo aún.

-¿Y Kaji? Digo, la Sección 2 hizo su trabajo, pero…

-Misato, a él lo mató Shinji ayer. Está muerto.

-Mierda, Rits, estamos hablando en serio. ¿Qué harán con él?

-Lo mató Shinji, amiga. Gendo en su oficina ayer nos juntó a todos para que entregara su informe respecto a los Caídos…

-¿Ese hijo de puta dijo algo que valga la pena?

-Bueno, sí, aunque creo que no es buena idea que te lo comente ahora. No quiero contaminarte más…

-¿Pero qué harán con él?

-Misato –dijo la rubia remarcando cada palabra, diciéndolas lentamente, poniéndose en el papel de mala- ayer Gendo nos juntó a todos para que viéramos cómo Shinji mataba a Kaji. Tenía un puto mueble lleno de armas, el Ángel tomó el control del cerebro de Shinji y lo golpeó con un látigo y una manopla. Lo masacró, le reventó varios órganos y Kaji no existe más. Ya está, esto fue el plan de Gendo para retomar el control sobre Shinji y usó a Kaji para ello, porque se supone que no te iba a violar, pero lo hizo, y Shinji creyó que le fuiste infiel y le dio un infarto. Gendo se iba a deshacer de Kaji como fuera, y lo hizo, te usó a ti para arruinar a Shinji, y los terminó arruinando a ambos. Eso fue lo que sucedió.

Cuando esas palabras fueron dichas, con lentitud y desparpajo, de forma tal que Misato sabe que su amiga no habla, pudo reaccionar y tomarle el peso a lo que sucedió en su ausencia. Mientras comenzaba a derramar lágrimas, Misato quemó su último cartucho.

-Te lo ruego, Ritsuko, llévame con él. No soy nada sin Shinji, yo…

-Escúchame, Misato –comenzó la doctora mientras se acercaba a la pelimorada, que iba a empezar a decirle las palabras amables que quería-, realmente no te puedo llevar con él, pero te juro por mi vida que me aseguraré de que salgamos vivos todos, sobre todo Shinji y tú. Es difícil aceptar las injusticias, amiga, pero escúchame lo que te diré ahora: si todos hacemos nuestra parte, de aquí a que terminen las guerras vamos a tener lo que nos merecemos. Tengo claro que nada te serena, porque tanto tú como Shinji son víctimas de seres humanos horribles. Acepta la injusticia, que todo se equilibra al final. Aún faltan dos Ángeles y ya sabemos cómo acabar con los Caídos sin volver a pelear contra ellos. Si hacemos nuestra parte, que no te quede duda que cuando terminemos con esto recibiremos lo que realmente merecemos. Aunque te resulte imposible, no reclames nada, trágate el veneno, fortalécete, porque siendo como eres, de aquí a que acabemos con todo vas a obtener lo que mereces. Déjalo en mis manos, Misato, te juro que me encargaré que todo se equilibre al final.

En el momento que la faux blonde dejó de hablar, la Mayor racionalizó palabra por palabra, conmovida porque no imaginaba a aquel pseudo robot capaz de ser precisa y emocional.

De la misma forma en la que estaba desesperada de verle el rostro a su muchacho, ya tenía claro que eso no iba a suceder, pero esa mujer que estaba a su derecha, tomando suavemente su mano, estaba siendo todo lo honesta que podía. Luego, miró al resto de su entorno, y cada uno de ellos esbozó una pequeña sonrisa de esperanza, que la tranquilizó lo suficiente.

Tenía ganas de morir, eso era cierto, pero estaba más que dispuesta a aferrarse a ese pequeño rayo de esperanza si es que el resultado era poder tomarle el rostro una vez más para verlo sonreír. No importaba qué es lo que le pidieran, dentro de sus posibilidades lo iba a cumplir, pero el foco de este asunto no era ese, sino que iba a luchar. En otro momento iba a pedir más detalles, pero ahora lo que importaba es que iba a luchar. Luchar por vivir, por ella y por él.

Se emocionó un poco y aquello lo demostró cuando pudo esbozar una pequeña sonrisa. Ya iba a tener tiempo de llorar y de sufrir, pero había un rayo de esperanza al que se iba a aferrar hasta el final, se predispuso a entregar la vida en aquello, cuando de un momento a otro sintió dos manos rodear su mano izquierda, sorprendiéndola, obligándola a girarse para ver a Rei.

La albina no tenía idea sobre cómo debía actuar en un momento como ese, ni siquiera sabía si aquel contacto sería bien recibido, pero al ver la postura que adoptó Akagi, consideró que esa era la manera en la que podría demostrar su humilde apoyo. Le debía mucho a aquella víctima, y no tenía cómo hacerla sentir mejor.

-Chicos… Rei –dijo Misato mirando a la 1er Niño- cuídense.

-No somos solo nosotros, Misato –le recordó su amiga-, somos varias personas más que no están aquí. Ahora nos debemos ir, pero recuerda que estaremos para ti en lo que necesites. ¿Quieres que lleve a Pen-Pen al lugar donde irás?

-… Oh… con todo esto me había olvidado de él… Creo que lo hice ya cuando me fui con Shinji… Por favor, llévalo conmigo.

-Bien, Misato. Ahora sí, chicos. Vamos.

Sin emitir más palabras, el grupo de cuatro personas se retiró del lugar dejando a Okada listo y dispuesto para iniciar a ejercer su labor, con una muela en la oreja donde iba a tener comunicación directa con la gente que veía el estado de la peli morada.

Ella sabía que iba a suceder, pero Misato intentó volver a conciliar el sueño. No iba a permitir que luego de aquellas palabras tan precisas volvieran los recuerdos a su mente, porque ya definió que iba a luchar. Quizás al despertar la cosa iba a cambiar, pero al despertar.

Lunes 29/02/2016 – Post evacuación masiva de Tokio-3

08:34 horas

Era temprano en la mañana y Toji hacía su ingreso al salón, descubriendo que era el tercero en llegar. En el lugar ya estaban Kensuke y Hikari, a quién le esbozó una pequeña sonrisa al momento que se sonrojaban levemente, aunque no tuvieron mucho tiempo ya que el otaku lo buscó en voz alta, recordándole que lo que sucedió entre el jueves y el viernes lo iba a comentar en persona. Se iba a aprovechar del contacto humano. Todavía continuaba muy afectado, pero inevitablemente estaba algo más adaptado a lo que era la nueva realidad.

No era su intención, pero sin esperarlo se convirtió en un jefe de mafia al llamar a sus compañeros con las manos al lugar donde se sentó. No tenía idea cuántos de sus compañeros en efecto se quedaron en la ciudad, pero así como parte de esto no era confidencial, lo otro sí lo era, y no quería darle el más mínimo margen al error.

Veinte minutos después

Con Kensuke hecho un nudo de rabia contenido y Hikari llorando menos, Toji los terminó de poner al corriente.

-…Así que no se encariñen mucho con él si viene a esta clase. Él es el último Ángel. No podemos matarlo hasta cuando ataque, sino, nos iremos al demonio con lo que ha planeado Akagi-san para nosotros.

-T-Toji… -comenzó la pecosa- No me mientes, ¿verdad?

-… Me gustaría hacerlo Hikari. Si no te dije nada hace unos días fue porque era confidencial. Ayer el Bastardo nos autorizó a hacerlo público.

-Pero… ¿Por qué lo hizo?

-No lo sé, Ken… Como sea, no les digo que no le hablen, pero no se encariñen. Cuando llegue el momento tendremos que matarlo, así…

-Disculpen –intervino desde la entrada del salón un muchacho de cabellos grises y ojos rojos, con una suave sonrisa en los labios- yo soy Kaworu Nagisa. ¿Este es el salón 2-A, ¿si?

-S-sí, lo es –respondió Hikari, guardando las apariencias-. Bienvenido. Yo soy Hikari Horaki y el de lentes se llama Kensuke Aida…

-¡Hola!

-Y el de…

-Yo soy Toji Suzuhara –respondió con menos seriedad de lo que quería-, tu colega piloto. Lamento habernos visto por primera vez el jueves. Horrible lo que pasó, ¿no crees?

-¿Eso es algo común?

-No, la verdad es que no…

Incómodamente, esa pequeña charla terminó allí, con los cuatro integrantes presentes del salón mirando hacia cualquier parte menos a otro rostro. El ambiente te era calmo, hasta que ingresó Asuka, escoltada por un trabajador de NERV. Las lágrimas volvieron al rostro de Hikari, que con una furia ciega se acercó a la pelirroja para golpearla.

Manotazos a palma abierta dirigidos a la cabeza de Asuka, ni siquiera iban fuerte, que estaba en shock al ver a la pecosa allí. Se auto convenció de que Misato era una puta sin remedio que estaba jugando con sus sentimientos al decirle que iba a intentar hacer que su amiga se quedara en Tokio-3, pero allí estaba, golpeándola mientras gritaba algunas incoherencias, consumida por la pena.

Así como Tabris estaba allí, sorprendido sin entender que estaba pasando, estaban dos de los Tres Chiflados mirando con desdén y un odio controlado a la 2do Niño siendo golpeada, que ya comenzaba a sacar cuentas.

Doce días antes se atrevió a exponerse ante su ex tutora, pidiéndole como favor que hiciera algo para que Hikari se quedara en la ciudad, y así mismo ella se comprometió a intentarlo. La mega evacuación de la ciudad se desarrolló hace dos días, y allí estaba. Sabía que aquel viernes en el que Shinji y Misato cogieron en el apartamento se toparon con Hikari y su padre, y que en efecto interactuaron. Hace seis días arruinó al que consideraba su némesis ayudando a violar a Misato. Entre aquel viernes y aquel martes no se atrevió a interactuar con su amiga, como si ya se estuviera despidiendo. Desde el martes que estaba recluida en NERV sin saber nada de nadie. Hikari estaba llorando mientras la golpeaba de manera suave y la observaba con odio.

Destrozó a Misato cuando ella le hizo el ÚNICO favor que le había pedido.

Cuando ese hecho terminó por consumarse en su mente, Asuka dejó de cubrirse la cabeza, se alejó y la observó, con una lágrima corriendo por su propio rostro.

"¡ELLA TE HIZO EL FAVOR DE QUE NOS QUEDARAMOS! ¡LO HIZO POR TI! ¡¿CÓMO TE ATREVES A HACER ALGO TAN HORRIBLE?! ¡¿QUÉ TE HA HECHO SHINJI A TI?! ¡RESPÓNDEME!"

No tenía respuesta porque en su mente, valía arruinar a Misato para joder a Shinji, total, la "Vieja Puta" nunca había hecho nada por ella, pero tuvo la brillante ocurrencia de ayudarla con algo tan fundamental en un momento crucial de su existencia. Sólo al ver a Hikari allí se dio cuenta de lo que había hecho, finalmente.

"¡ERES UNA… ERES UNA PERRA SIN CORAZÓN! ¡DEBERÍAS MORIRTE! ¡DEBERÍAS TENER UNA MUERTE HORRIBLE! ¡TE LA MERECES! ¡OJALÁ ALGO PASE EN LA PRÓXIMA BATALLA Y SEA SHINJI QUIÉN TE MATE! ¡NO MERECES SER TRATADA COMO UN HUMANO, ERES MENOS QUE UN ANIMAL SALVAJE…!"

La delegada, a pesar de su posición, nunca ha estado tan acostumbrada a los conflictos, por lo que cuando terminó de sacarse del pecho lo que quería decir, le temblaron las piernas y colapsó en el piso cayendo de rodillas. Toji, sin mirar a su colega, rápidamente se dirigió donde Hikari y la llevó a una silla para que descansara allí.

Kensuke no iba a decir nada, no había nada que decir ni hacer ya que no estaba en posición de hacerlo, pero entendió muchas cosas, y eso lo hizo sentirse extremadamente triste. Su amigo no tenía una vida normal, lo que era evidente, pero casi se muere y se vino a enterar recién luego de días donde Toji no le quiso contestar el teléfono, aunque eso también lo entendió. ¿Por qué querría hablar de lo que sea? Todo esto ha sido terrible, y su último recuerdo con Shinji estuvo a punto de ser uno muy desagradable.

Se demoró mucho menos que varios en entender las implicancias de la famosa maldición, pero resulta que esa es la oportunidad de felicidad que iba a tener su amigo. Esto era más que una lástima, es una tragedia.

Viernes 04/03/2016

Portada de The Guardian

"¡ESCÁNDALO EN TOKIO-3!"

"Quince funcionarios del Gobierno de Japón han pedido asilo político en Gran Bretaña ya que han traicionado a las organizaciones de SEELE, a NERV y al 'Estado de Japón', según el Congresista Keel Lorenz, al trabajar de manera paralela a las organizaciones a cargo de contener los embates alienígenas que han sucedido durante cerca de un año. El avión que trae a los ex funcionarios de Estado llegará a la ciudad de Glasgow durante el día de hoy, y…"

-¿Viste esto, Ritsuko?

-Lo vi en la mañana, Sensei…

El dúo estaba camino al lugar de encuentro en el auto del mayor en NERV, ya tratándose de forma más coloquial. Fue una negociación mucho más rápida de lo que esperaban, y aquella noticia de los funcionarios era sólo la punta del iceberg.

Desde aquel momento en el que Ritsuko le dijo a Misato el nuevo estado de las cosas que dejó de tener control sobre las pocas horas de descanso que tenía. Decidió dar la energía que ni siquiera tenía en ver que su amiga y el 1er Niño estén en buenas condiciones, y era un trabajo arduo. No podía estar allí siempre que su amiga colapsaba en llanto de un momento a otro, que eran varias veces al día, o las dos o tres veces que despertaba por noche producto de una pesadilla.

Todos los días había estado recibiendo visitas de todo tipo, de ella misma, los amigos de la escuela de Shinji, la gente del puente que la acompañaba a almorzar… logró establecer una continuación en la compañía que tenía la Mayor, y sus sesiones psicológicas comenzaban el lunes. Dentro de todo lo horrible, había esperanzas para su amiga. Era Shinji el que estaba solo.

Estaba vomitando bilis una vez al día y tenía crisis constantes, tanto en el día como en la noche. Tenía problemas para comer y beber agua, y los entrenamientos no le ayudaban para ello, colapsando ya dos veces ante la falta de alimento. Mientras más demorara esto iba a ser peor cuando termine, porque sí, la Zona Euro iba a darle todas las regalías posibles pensando en lo que podría ser la batalla final, pero muchas de las crisis que estaba experimentando eran responsabilidad del Ángel.

Esa tarde era una soleada como casi todas en Japón, con un calor que pegaba durísimo, pero aquella misión era informal. El anciano llevaba un pantalón de jeans negro y una camisa blanca, fuera del pantalón, como si estuviera intentando verse más joven, y ella estaba usando una minifalda con una remera con tirantes. Era una fachada, perfecto que casi parecieran una pareja yendo a un motel. Que no se notara que iban a un encuentro fundamental para el futuro de la humanidad.

No eran capaces de hacer tal cosa con el otro, obviamente, pero con tanta locura ocurriendo en NERV, el estándar dentro del GeoFrente bajó lo suficiente: eran personas mayores de edad.

Tanto secretismo, para el caso, lo estaban planeando para los medios que pudieran llegar a husmear. No había un alma en Tokio-3 que estuviera interesada en lo que hiciera el de al lado, así que nadie vio cuando estacionaron en el mirador de la ciudad para adentrarse en el bosque. Podían hablar porque sabían que no eran espiados con cámaras o micrófonos ocultos.

-Esto será complicado, Ritsuko. Van a decir muchas cosas…

-Pero seremos víctimas, Sensei. La presión internacional podría modificar el escenario con SEELE y NERV antes de tiempo.

-…

-… ¿Sucede algo, Sensei?

-No, pero… ¿estás lista?

-… Creo que sí. Sé que estoy lo suficientemente lista, en todo caso.

-…

-Los líderes de la ofensiva secreta contra SEELE… Quién lo diría…

-…

-¿Irás a pasar la noche con Misato, o…?

-No, no… los muchachos del puente beberán algo, yo de aquí me voy hacia allá. Son buenos jóvenes, quiero ver si me contagio de su espíritu…

-Jajaja…

-¿Qué pasó?

-Nada, es una risa algo triste. Sabes tanto y has hecho tanto que realmente pareciera que tienes al menos quince años más. Sabes que no eres tanto mayor que ellos.

-Me sigue costando esto, la verdad, pero luego de hoy…

-…

-… Tendré algo más de libertad.

Llegaron al punto de encuentro, en silencio, y el dúo se detuvo ante tres personas, dos hombres vestidos de etiqueta y otra persona en silla de ruedas. Su cabeza cubierta por una bolsa de papel café. Había tensión en el aire por partes iguales, porque las dos personas que iban con la incapacitada también debían morir en esa pequeña reunión, y porque entre el Profesor y su ex alumna no había un solo homicidio cometido. Siempre habían sido otros.

Si ellos iban a mancharse las manos no lo harían por gusto, sino más bien por necesidad.

Akagi detuvo a una de las personas de descubrir aquel rostro con la sola mirada, pero habló.

-No es que me incumba, pero ¿por qué ustedes?

-Nos ofrecimos a hacer esto.

-Pero no lo…

-No lo hicimos por ser los líderes de esta operación, sino porque somos solteros. Nuestras familias murieron en el 2do Impacto y no teníamos a nadie más que nuestros compañeros, así que creímos correcto entregarnos a SEELE para expiarlos de culpa. Algunos de ellos ya tienen hijos, así que…

-…Esta era la oportunidad de que el exilio fuese limpio… Lo lamento.

-No, no… Somos adultos, hacemos esto a conciencia –sonrió el agente ante la muestra de compasión-. ¿Traen el arma?

-Sí, lo hacemos –respondió Fuyutsuki, sacándosela de entre el pantalón.

-Bien…

Sin dudarlo, el mismo personaje desenmascaró a la incapacitada, y apenas Ritsuko se encontró con su ojo supo que iba camino a la demencia total. El resto de su rostro, un desastre. Cicatrices notorias que demostraban que había pasado por varias operaciones faciales para reconstruirle la cara. La cuenca del ojo derecho completamente vacía. Notó un pedazo menos en la oreja izquierda.

-¿La pueden levantar, o…?

-No. Está inválida. Se destrozó la columna al intentar suicidarse.

-Ya veo…

No había una sonrisa sínica en aquellos rasgos, sino algo más bien parecido a la rabia, una contenida. Si la Sección 2, reconocida por su ineficiencia, hubiese hecho bien su trabajo (uno demasiado simple para fallar), la Instrumentalización hubiese ocurrido hace casi dos meses. La única batalla hubiese sido para ver qué escenario lograba imponerse, si el del ex amante de ambas mujeres o el de los viejos que financiaban todo aquel tinglado.

Sea cuál sea la situación, Ritsuko no estaba incluida. Naoko, menos.

El viejo analizó su arma para ver cómo se pasaban las balas. Estaba tan nervioso que olvidó por un momento que eran automaticas. Uno de los agentes, al ver que el mayor en NERV estaba dudando, se acercó a él y puso la pistola directo en su frente, nunca con un ánimo desafiante, sino que más bien uno comprensivo. El viejo lo entendió de aquella forma.

-Lo lamento, en serio.

-Ganen –pidió el hombre de etiqueta-, ganen por los inocentes.

Antes de disparar se le acercó el otro agente, con una pequeña sonrisa en el rostro, y sin mirar a su compañero ser asesinado, mantuvo el temple hasta que le volaron los sesos. Creían en el acuerdo, y creían en que la humanidad se iba a salvar. Que sus compañeros iban a poder ser felices.

Cayeron de espalda salpicando sangre desde sus sesos, ante el estupor lógico del dúo de NERV y la apatía de la inválida, que era la persona que buscaban realmente. Naoko miró a su hija con una gran decepción, sintiéndose fracasada al sentir que su hija era tan arrastrada que era capaz de asesinarla a ella misma para complacer al bastardo.

-¿Lo hará usted, profesor? ¿O lo harás tú, hija?

-Siempre fuiste igual, madre. Nunca me buscaste, sobreviviste y terminaste viviendo para destruir a Gendo…

-Y tú para salvarle el culo. ¿No lo ves? Siempre te preocupaste de vivir para lograr las cosas que yo no, y te estancaste en el peor lugar. Fallaste.

-No, madre. Es al revés.

-¿Ah? ¿Por qué?

-Porque no te mataré para que Gendo pueda cumplir su escenario…

-… ¿Y? ¿Entonces por qué lo harás?

-Porque haré lo que tú no serías capaz de hacer: acabaré con Gendo y salvaré a Rei.

-¡JÁ! Sabes muy bien que ese muñeco no tiene futuro. ¿Por qué harías algo así?

-Porque si logré hacer algo que tu no –dijo la rubia mientras con una mano pedía la pistola, recibiéndola en su mano izquierda, cambiando el arma a la mano derecha.

-¿Y eso que sería?

-Superar lo que me lastima. Tu no fuiste capaz de hacer eso y estuviste dispuesta a asesinarme a mí misma, sabiendo que yo no sabía que sobreviviste. Lamento no poder darte un funeral digno.

La mujer se confundió ante esto, sobre todo al ver que su hija levantó el brazo derecho para apuntarle en la frente. Acto seguido: disparó.

Así mismo como Yui Ikari era el origen de muchos males, aunque más relacionados con Shinji y Misato, Naoko Akagi terminó siendo un mal principal para ella misma. En ese disparo, en ese acto, se demostró a ella misma que iba realmente en serio. Ritsuko no esperaba expiar sus culpas, pero iba a hacer lo que su madre, una mujer más que brillante jamás podría haber aspirado a hacer: superar su rencilla imaginaria con la madre del amor forzado de su única amiga, y finalmente dejar atrás a Gendo.

Soltó un par de lágrimas que no se quiso limpiar. Ese era el recordatorio propio de lo importante que acababa de hacer. Ahora, a esperar lo inevitable.