Disclaimer: Los personajes de «Tokyo Revengers» pertenecen exclusivamente a Ken Wakui.

Aclaración: Este One-Shot es una precuela de la obra «¿Takemichi se casará con una mujer infiel?» escrita por la talentosa autora Temari05nara_


Dedicado con todo mi amor a mi reina, Temari05nara_


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Encuentro inesperado


Habían salido antes de la hora establecida en el trabajo esa tarde.

Oportunidad perfecta que el azabache aprovechó para proponerle a su novio que lo acompañara a un sitio más privado, en el que ambos pudieran estar solos un par de horas disfrutándose entre candentes caricias y besos apasionados.

Iban en el automóvil conversando, disfrutando del paisaje y escuchando música mientras llegaban al lugar de siempre. Baji manejaba con prisa pues tenía un deseo insano de estrechar el cuerpo de Chifuyu entre sus brazos.

Luego de un trayecto de veinticinco minutos, llegaron al hotel, y en la entrada, se toparon con otro coche que venía saliendo del lugar, nada fuera de lo normal, si se hubiera tratado de personas desconocidas, pero ese no era el caso, la pareja que venía en ese auto era muy conocida por los dos. Matsuno llevaba el vidrio del copiloto arriba y como este era polarizado, no permitía que nadie se diera cuenta de quién se trataba, diferencia muy notoria con el otro vehículo que no dejaba nada a la imaginación. Logrando que el rubio bufara y apretara los puños por la mujer que iba felizmente, junto a ese hombre.

Baji a pesar de ser tan distraído, pudo apreciar a los amantes que salían de disfrutar su encuentro carnal, poniendo especial atención a la chica que iba muy sonriente. Le dio rabia y maldijo para sí mismo al darse cuenta la clase de persona que era esa tipa. No es que a ellos les importara la vida ajena, a decir verdad cada uno podía hacer con ella lo que le pareciera, pero en este caso era diferente, se trataba de la novia de uno de sus amigos más cercanos y bajo ninguna circunstancia dejarían que esa mujer le viera la cara de idiota, al noble y bueno de Takemichi Hanagaki.

La chica obviamente, no se percató quienes eran las personas que acaban de llegar al hotel. Ellos solo vieron como ella salía del parqueadero con un peculiar brillo de felicidad en los ojos al contemplarle el rostro a su amante.

La pareja bajó del vehículo e ingresó al hotel, se acercaron al recepcionista que ya los conocía y después de entregarles las llaves se marcharon a la habitación. Los dos iban tan sorprendidos que no pronunciaron ninguna sola palabra hasta llegar a la alcoba.

Lo primero que Baji hizo luego de entrar fue arrojarse a la cama mientras que, Chifuyu daba vueltas de un lado a otro por la incertidumbre que sentía. ¿Qué diablos tenía esa mujer en la cabeza para engañar de esa manera a su mejor amigo? Definitivamente, esa era la gota que había derramado el vaso. Él no dejaría que Hanagaki se casara con una mujer infiel.

—Chifuyu —musitó Baji con calma al observar a su novio caminando sin rumbo, parecía que deseaba abrirle un hoyo al suelo—. Deja eso y ven acá.

—Baji, ¿cómo puedes estar tan tranquilo? ¡No la viste! ¡Era Hinata! ¡Maldita arpía! —sacó el veneno que tenía en la lengua—. Solo quiere jugar con Take —esbozó molesto, le removía las entrañas una bajeza como esa.

—Gatito, te entiendo —susurró—. A mí también me da coraje la tipa esta con cara de santa, pero en estos momentos lo único que deseo es tenerte entre mis brazos —confesó al ponerse de pie para acercarse a su pareja—. ¿Podríamos hablar de esto después?

—Pero, ¿no te das cuenta que Take está a días de casarse? Mi amor, no podemos dejar que comenta una locura —espetó aturdido, Hanagaki era como su hermano. Él ya había hecho mucho con aceptar apoyarlo en esa demencia de la boda solo por querer olvidarse de Mikey, como para que todavía dejara que hundiera más su vida al lado de una mujer infiel con la que había accedido casarse, simplemente para que ella no se sintiera rechazada—. ¡Tengo que llamarlo para contarle!

Chifuyu no pudo dar ni dos pasos cuando las fuertes manos de su novio lo tomaron por las muñecas y lo tiraron sobre la cama. El rubio apenas y pudo parpadear cuando sintió el tibio aliento de Keisuke acariciarle los labios.

»—Ba-Baji.

—Silencio —masculló a escasos milímetros de su boca—. Lo único que quiero es hacerte el amor.

El azabache estampó su boca sobre los finos labios de su novio y los besó con desesperación. Matsuno respondió intensificando el beso al introducir la lengua en la cavidad bucal de su pareja. Los dos se amaban tanto, que podían deleitarse por horas del dulce sabor de sus besos.

Baji llevó sus dedos hasta el mentón de Chifuyu y lo acarició, acercó su boca y con sus dientes mordisqueó la zona. El rubio pudo apreciar los ojos llenos de lujuria que le dedicaba su amante cuando lo mordía que sin pensarlo, lo hizo retorcerse entre las sábanas.

Keisuke sabía cuánto lo enloquecían ese tipo de caricias.

Dejó la barbilla a un lado para instalarse en su cuello, con la punta de la nariz rozó su blanca piel mientras disfrutaba del dulce aroma de su colonia, nada olía más delicioso que el cuerpo excitado de su novio. Sopló cerca de la clavícula y al verlo cerrar los ojos, clavó sus colmillos en esa parte tan sensible de su ser. Lo escuchó gemir su nombre con tanta desesperación que, sonrió de placer al saber que solo él podía provocar ese tipo de reacciones en su pareja.

Besó una vez más su cuello y lamió el punto exacto en el que su boca lo había marcado. Ese apuesto hombre era solamente suyo y nadie más podría quitar su huella.

Matsuno se levantó de la cama, tomó la mano de su novio para guiarlo hasta un cómodo sillón que se encontraba al fondo de la habitación. No tuvieron que pronunciar palabras, pues sus miradas se entendían por sí solas. Baji se sentó en el sofá mientras miraba a Chifuyu despojarse una a una de sus prendas. El azabache se lamió los labios cuando en un sensual movimiento el chico dejó caer su ropa interior, al mismo tiempo que sus fuertes manos abrían uno a uno los botones de su camisa. Su delicioso miembro estaba expuesto invitándolo a que clavara los dientes en él.

Baji tomó a su novio por la cintura para hacerlo que se sentara sobre él, quería tocar el cuerpo ardiente de ese hombre que lo hacía enloquecer. Chifuyu fue más astuto que su pareja, desprendió el último botón de la camisa de su amante y rápidamente, le desabrochó el pantalón para deslizar sus dedos adentro de su ropa interior.

»—Maldición, Chifuyu, eso… ¡Ah!

—Disfruta, también quiero verte retorciéndote de placer —expresó cuando con rudeza le bajó el pantalón dejando expuesta su muy hinchada hombría.

El rubio se hincó mientras le abría las piernas a su pareja para tener un mayor acceso a su sexo.

Se lamió los labios y enterró toda la boca en la virilidad de su amado, la palpitación desenfrenada que bombeaba su miembro al recibirlo, lo hacían apretar la mandíbula al punto de succionar con mayor fuerza. Nunca se podría cansar de otorgarle placer al ser que más amaba.

Baji tenía los ojos cerrados y las manos apoyadas sobre la cabeza de su novio, la manera en la que el rubio le practicaba sexo oral era indescriptible. Nadie que no fuera el ojiazul tenía el poder de hacerlo descender hasta el mismísimo infierno.

Keisuke sentía que iba explotar y no quería correrse en la boca de Matsuno, pretendía que él también se retorciera entre sus brazos. Aprovechó que el chico lamía la punta de su masculinidad como si se tratara del dulce más delicioso que alguna vez había probado. Lo sujetó por la barbilla y acercó su boca hasta besar sus labios. La mezcla del sabor de su novio anudado al de su cuerpo lo hacía enloquecer.

Lo levantó del suelo y lo sentó de espaldas a él sobre sus piernas. Baji introdujo dos dedos en la boca de su pareja mientras con sus labios hacía un camino de besos por toda su espalda.

Acarició la nívea piel, en el mismo instante en el que frotaba con los dedos humectados la zona en la que se fundiría con su amado. Lo vio retorcerse sobre sus piernas al rozar su sexo encima de sus muslos y supo que estaba listo.

Lo levantó por la cintura y de un solo golpe se enterró en él. Sintió como las uñas de Matsuno se clavaban en sus piernas y sus caderas comenzaban con el vaivén. Keisuke lo guiaba con sus fuertes manos mientras sus dientes se clavaban en su piel.

Chifuyu ardía de placer cada vez que su novio lo mordía y sentía que el ritmo de sus embestidas iban en aumento. Echó la cabeza hacia atrás y la recostó en el hombro de su pareja, con su mano lo tomó por el cuello para intensificar el movimiento.

Baji ya no lo podía soportar, estaba por alcanzar la cima y por la forma en la que su amado lo tenía agarrado imaginaba que este se encontraba igual. Con una de sus manos se aferró la virilidad de Chifuyu y con la otra lo sostenía fuertemente por la cintura, mientras sus caderas se elevaban sin desenfreno.

Matsuno cerró los ojos y clavó las uñas en la nuca de su amando en el preciso momento en el que su miembro liberaba todo su ser, y los fluidos de su pareja se corrían dentro de su cuerpo. Los dos habían fundido sus almas para alcanzar el cielo con ambas manos.

—Te amo, gatito —balbuceó Baji con la voz entrecortada.

—Y yo te amo a ti, mi amor —susurró Chifuyu en el oído de su amado.

Estuvieron así, unidos por unos minutos mientras recuperaban la respiración y su ritmo cardíaco estabilizaba su presión.

Chifuyu besó la mejilla de su novio con ternura antes de levantarse de sus piernas y sentarse juntos a él en el sillón.

Baji lo acercó a su cuerpo y acunó el rostro del rubio sobre su pecho. Le acarició el cabello con delicadeza y le sonrió. Amar a Chifuyu, indiscutiblemente, era lo mejor que le había pasado en la vida.

—Gatito —lo nombró por ese particular pseudónimo que él mismo le había puesto—. ¿Piensas todavía en contarle la infidelidad de Hinata a Takemichi?

—Claro. Take no merece esa traición y menos cuando lo que está haciendo es sacrificarse por haberle dado su palabra. Él no la ama, y ella se aprovechó de la vulnerabilidad de Takemichi por su ruptura con Mikey, para que terminara aceptando esta locura. Esa tipa es una manipuladora —expresó, él mejor que nadie conocía los sentimientos de su mejor amigo y le dolía imaginarlo casado por compromiso, y además, engañado—. Tenemos que hacer algo para evitar ese matrimonio.

Baji se rascó la barbilla y una loca idea se instaló en su mente, si su novio quería evitar ese casamiento, él tenía el mejor plan para impedir esa demencia.

—Debemos contarle a Mikey, no a Takemichi —esbozó con tranquilidad mientras veía la confusión en los ojos de su novio—. Nadie mejor que él para lograr que Take no se case.

—Pero se supone que Mikey no tiene que saber del casamiento de Takemichi para…

—…Evitar que se oponga. —Terminó la frase Keisuke observando a su pareja asentir—. Entonces es el plan perfecto. Tú disimuladamente, contarás lo que viste para que Mikey escuche, lo demás, déjamelo a mí.

—Mi amor, ¿cómo puedes estar tan seguro de que Mikey actuará como piensas? —inquirió con curiosidad.

—Lo conozco desde que éramos unos niños y él jamás permitiría que el amor de su vida se case con una arrastrada —le dijo guiñándole un ojo—. Confía en mí.

Chifuyu sonrió y con sus dedos acarició el fornido pecho desnudo de su pareja, ahora que tenía la mente tranquila por el formidable plan de su novio, se le había despertado un insaciable apetito y no precisamente, se trataba de comida.

—Mi amor…

—Ven, gatito, vamos a la cama. Ahora soy yo el que te hará retorcerse y gritar mi nombre de placer —musitó Baji cerca de sus labios.

La noche apenas estaba comenzando y ellos tenían muchas cosas que discutir fundidos entre las sábanas.

FIN.


¡Hola!

¿Cómo están?

Esta historia nace de una obra de arte llamada «¿Takemichi se casará con una mujer infiel?» de la cual estoy completamente enamorada.

Deben leerla para saber de qué hablo, les aseguro que se van a divertir como nunca. Les voy a dejar el link en mi página para que vayan a disfrutarla.

Baji y Chifuyu son fuego que arde día con día, por eso me fue imposible no escribirles algo candente que les dé la antesala para dicha joya. Espero haya sido de su agrado este One-Shot que refleja todo el amor y la pasión que se tiene esta pareja.

Gracias de antemano por sus reviews, son muy importantes para mí.

Y a ti, mi alma gemela, Temari05nara_ espero esta sorpresa te haya hecho sonreír, pues tú y tu maravillosa obra de arte fue lo que me inspiró a escribir este delicioso One-Shot. Te amo, te amo con el alma y siempre estaré contigo sin importar la distancia. Con todo mi amor para ti, mi reina preciosa.

Nos leeremos pronto.

Con amor.

GabyJA