Hola mundo, he vuelto para traeres un coso del 14 de febrero uwu
Tengo dos mensajes:
Sky:Te agradezco que sigas aquí después de tanto. Leer tus comentarios siempre me hace feliz.
Mary sempai: Solo espero que te guste uwu
Cinco pasos para San Valentín
[1]
Comprar el chocolate
Sasuke ha aprendido muy bien la agenda de Itachi.
Por supuesto sus padres todavía consideran que es demasiado pequeño para tener un iPhone. No obstante, el niño se las arregla con la libretita que su hermano le compró el año pasado en la feria.
1. Comprar cacao en polvo y chocolate amargo para derretir. A Sasori no le gustan las cosas muy dulces. Cuesta 500 yenes.
Itachi fue muy específico en sus anotaciones. Sasuke, sin embargo, observa con el ceño fruncido su letra infantil:
1. Comprar un chocolate. A Gaara le gustan los chocolates que saben a chocolate. Usar la mesada de la semana.
Sasuke levanta una mirada decidida la mujer que atiende la dulcería.
—Deme chocolate para derretir, por favor. Que sea dulce—pide, dejando un billete arrugado frente al mostrador—. Tengo 20 yenes.
—El más barato cuesta 100 yenes.
1.1 Pedirle a nii-san que me regale un poco de su chocolate.
[2]
Preparar el chocolate
Itachi se ha levantado demasiado temprano este día. Cualquiera le hubiera sugerido dejar todo listo desde el día anterior, pero él cree que mientras más fresco está un alimento, más puede llegar al corazón del otro.
Pasa las próximas dos horas en la cocina. Y cuando el reloj marca las 9 de la mañana, él pone una palomita en la segunda tarea.
2. Preparar el chocolate para Sasori. Utilizar los moldes de escorpión que compré en Amazon la semana pasada.
Sasuke, en la esquina de la puerta, observa a su hermano. ¿Logrará convencer al mayor si pone carita de perrito atropellado?
(¡Sí, por supuesto que sí!).
2. Pedirle a mi nii-san que me ayude a prepararle a Gaara un chocolate en forma de oso. A Gaara le gustan los osos de felpa.
—¿Tienes otros moldes, nii-san? —pregunta Sasuke, mientras sigue las instrucciones de su hermano mayor en el gran arte de la repostería de San Valentín.
—¡Oh, sí! —exclama el mayor—. Tengo unos de mapache.
[3]
Escribir una carta
No por nada Itachi ha ganando varios premios en literatura durante su trayectoria escolar, especialmente en poesía.
Con su delicada caligrafía, acaba de escribir un pequeño verso para el pelirrojo que ocupa sus pensamientos.
Rojo, rojo es tu cabello en mis noches de insomnio.
Rojo, rojo el sentimiento que floreció en las lunas de capricornio.
Rojos mis latidos. Rojo mi corazón.
Rojo cuando te pienso en palabras de amor.
3. Escribir un verso haciendo alusión a una de las cosas que más me gustan de Sasori. La otra vez lo vi con el cabello alborotado y me dieron ganas de besarlo.
Sasuke, husmeando las cursilerías de su hermano por sobre el hombro de Itachi, se pregunta si algún día llegará a tener el talento del mayor (aunque lo único que entiende de aquello es que Sasori tiene el pelo rojo).
3. Escribirle una frase a Gaara donde le diga que él también es pelirrojo.
Gaara.
Tu pelo es rojo como los tomates.
Me gustan mucho los tomates.
Y me gustan tus ojos que parecen limones, pero eso no rima.
[4]
Entregar la carta y los chocolates
Hay cosas en donde menos es más, y para este punto, Itachi ha decidido ser pragmático. Se acerca a la fuente donde citó a su novio y se pone frente a él. Su sonrisa es alimento para el alma; sigue robando suspiros a todas las chicas que ha rechazado por su relación con el taheño.
—Sé que no es ninguna sorpresa para ti—exclama—. Pero de todas maneras te traje chocolates—se inclina para besar la mejilla de Akasuna—. Espero que te gusten.
4. Entregar los chocolates con la mayor naturalidad posible. Invitarlo a ver una película en mi casa.
Por otro lado, Sasuke siente un revoltijo de sentimientos acumulándose en su garganta. Naruto está hablando con Gaara. Naruto le dio un chocolate envuelto al pelirrojo (exactamente igual a los que ha repartido con todos sus amigos) y eso pone de malas al pequeño Uchiha.
Cuando el rubio se aleja, Sasuke cruza el salón y se detiene frente a Gaara.
4. Darle los chocolates a Gaara cuando Naruto no esté cerca.
Abre la boca y la cierra. Todavía siente un poquito de celos.
—Te traje esto—deja la bolsa de chocolates y la carta sobre el pupitre de Gaara. El pelirrojo bate sus pestañas, ligeramente sorprendido. Sasuke no es capaz de notar el rubor en las mejillas del Sabaku porque está demasiado ocupado acomodando la siguiente petición en su mente—: Mi hermano invitó a tu primo a ver películas a la casa. Igual puedes venir. Si quieres.
[5]
Uno sabe lo que quiere y espera conseguirlo
Itachi escribió esa simple frase porque no tuvo necesidad de dar más explicaciones.
Fue sencillo. Pusieron una película bonita y una cena romántica en la sala de la casa. Ahora que cae en cuenta, la película ha llegado a su clímax, pero a él ya no le importa. Los besos de su novio lo mantienen absorto. La textura de su cabello entre sus dedos lo han vuelto loco.
Se pregunta si sería buena idea llevar a Sasori a su habitación, pero no quiere dar un mal ejemplo a su hermano menor.
Sé lo que quiero. Lo quiero a él.
De todas formas, no es que Sasuke esté muy al pendiente de lo que hace Itachi. Bueno, al menos no ahora. Él le ha dado un significado propio a esa frase. Es decir, ¿no es obvio? Está en su cuarto con Sabaku no Gaara. Su hermano les ha puesto Spider Man No Way Home. Están comiendo una pizza deliciosa y las comisuras de Gaara están llenas de salsa de tomate.
Se lo que quiero, piensa Sasuke, dejando caer los labios sobre la piel de un taheño completamente sorprendido.
Quiero besarlo.
¡Oh, pero qué excelente idea fue seguir los pasos de su hermano mayor!
Vivo de headcanons de mis ships gays. ¿Que Sasuke chikito le copia a Itachi los pasos de Romeo para conquistar a Gaara? Claro que sí, jaja
¡Gracias por leer!
