-Si sigue esto así, el niño se va a enojar.
-Lo sé pero los reporteros están de tras de mí.
Kenny miraba su tableta, otro artículo diciendo que la gran empresaria Kuchel Arkerman estaba ocultando la existencia de un hijo.
-Sabes creo que ya es hora que lo enfrentes, el niño ya está bastante grandecito para que pueda saber que esto no puede seguir así.
-Lo sé pero ya sabes la condición de Levi.
Kenny suspiro, sabía que no podía con ella, su hermana amaba tanto a su hijo que no pondría en riesgo la vida de él.
-Por dios ya ha tenido varias terapias.
-Lo sé y ha mejorado pero aun no creo que este bien del todo.
-Está bien, sé que no cambiaras de opinión.-se levantó del sofá de la gran oficina de su hermana -ya me tengo que ir, tengo que ver a los publicistas.
-De acuerdo, te veo en casa.-kenny se despidió con un beso y salió.
Kuchel miro la tableta, no era la primera vez donde un artículo especulaban que la dueña de unas de las empresas del deporte más grande del mundo estaba ocultando un hijo, no era que ella lo ocultara si fuera por ella hace demasiado tiempo lo había gritado a los cuatro vientos simplemente le hacía un favor a su hijo, la razón, sabiendo de la posición en la que se encuentra, las cámaras y reporteros estarían sobre él, cosa que él no aguantaría, pero también tenía la idea de sacarlo a la luz aunque eso estaba aún en discusión.
La familia Ackerman había creado una empresa familiar la cual se dedicaba a los deportes, la empresa ACKER se dedicaba al desarrollo de calzado, ropa, artículos y balones deportivos pero por lo que más era conocida era por el apoyo hacia los atletas, eran conocidos por sacar adelante a excelentes deportistas desde abajo, sus patrocinios eran tan sorprendentes que muchos luchaban por tener uno, incluso los atletas de renombre querían pertenecer bajo su cuidado.
Miro su celular que había empezado a sonar, sonrió al ver el nombre en la pantalla.
-¿Que pasa Levi?-dijo al descolgar-Farlan me dijo que me planeaste otra cita ¿es cierto?-sonaba molesto.
-Pensé que ya lo sabias, te lo comente la otra vez.
-No pensé que irías enserio.
-Oh vamos, trata con ella tal vez te llegue a gustar, conocer gente no te hará malo.
-Sabes lo que opino acerca de eso.
-Sé que has dicho que encontraras a una persona en el momento indicado pero vamos ella es hermosa, por favor hazlo por mi.-se escuchó un suspiro en la otra línea a lo que ella sonrió.
-De acuerdo, adiós madre.-colgó.
Hace unas semanas le comento que conocer gente le haría bien, así que le arreglo una cita con unas de las presentadoras más bellas de toda Francia, su cadena televisiva era la mejor y por supuesto ella había aparecido en varias revistas como una persona increíble que realizaba varios trabajos, Historia Reiss era su nombre.
-¿Esta bien señor?
-Ya te he dicho que no me llames así.-miro a ver al chico frente a él. Farlan era su asistente desde que empezó pero aun así seguía llamándolo señor.
-Lo siento, pero dime ¿va ir a su encuentro?-ambos estaban en la oficina de Levi y mientras revisaba su actividades del día estaba esa cita.
-Tengo que hacerlo, mi madre ya ha acordado no puedo dejarla plantada.-no era la primera vez que su madre le hacía esto, coloco su saco y se dirigió hacia la puerta pasando por un pasillo donde las paredes soltaban rociadores desinfectantes, Farla siguió por detrás a Levi, estos se activaban cada vez que salían y entraban a la oficina era algo que el mismo había mandado a colocar, el pasillo terminaba frente a un elevador.
Al bajar se encontraron con el corazón de la empresa, el lugar era grande y había muchas personas, en el lugar resaltaba lo ordena y limpia que es, no había ni un solo día que estuviera sucio y si se demarraba algo como café o algún otro suceso que terminará en suciedad tenían que limpiarlo de inmediato o recibían un aviso no muy agradable, los empleados habían firmado las condiciones en el contrato pero aun así no saben la razón exacta del porque tanto orden y limpieza, incluso en él se establecía que tenían una revisión semanal por cada departamento y el que estuviera más sucio recibía castigo, era algo que incluso llamaba la atención a periodistas y revistas.
Caminaron hasta el estacionamiento donde se dirigieron hasta el auto.
-Bueno le deseo suerte.-Farlan le veía subir al auto y cerrar la puerta.- y espero que se comporte.
-Todo dependerá de ella.-arranco el auto y salió del estacionamiento dejando el edificio atrás.
...
-¡Vamos Hanji!
-¡Tú puedes!
-¡Solo un punto más!
Los chicos animaban a la castaña, el marcador estaba 15 - 45, y aunque era un partido de práctica ella estaba muy emocionada.
Hanji había estado practicando duro durante mucho tiempo el tenis, era una de sus paciones y al entrar a la universidad y ver que tenían un club no dudo en entrar.
La castaña dio un fuerte remate hacia la esquina contraria de su oponente que ni siquiera le dio tiempo de ir por ella.
-¡Siiii!- brincaba de la emoción y se acercó a la red para estrechar la mano de su compañera, los chicos bajaron de las gradas y se acercaron hasta ella.
-¡Eso fue increíble!-Nanaba la abrazo.-Eres realmente buena, felicidades.
-Jajaja gracias, pero creo que aún me falta para ser la mejor.
-Tú ya eres la mejor, hermana.
-Jajaja gracias Amelia.-la castaña empezó a mirar a los lados.- ¿y papá? ¿No vino?
-No pudo, a la tienda le llegaron muchos pedidos así que no podía pedir permiso.
-Oh está bien, luego lo veré.-la castaña aunque estaba un poco decepcionada sabía que su padre no podía siempre estar en sus partidos, así que la sonrisa que se le había apagado hace unos momentos regreso.
La familia había pasado por situaciones difíciles, la pérdida de su madre dejo un gran hueco en la familia dejando a Hanji junto con su padre y hermana adoptiva, su madre siempre había sido amantes de los animales y solía trabajar en zoológicos como veterinaria pero un día un incidente con los animales termino con su vida, su padre trabajaba como contador pero desde ese día ya no volvió y termino por perder su trabajo, Amelia era la hermana adoptiva que aviso a todos cuando vio las noticias en la televisión, Hanji estaba en ese entonces en su segundo año de preparatoria y estaba dispuesta a ser una jugadora profesional del tenis pero al pasar el accidente tuvo que abandonarlo hasta que ahora en la universidad ha encontrado un nuevo equipo.
Su padre al perder el trabajo la familia empezó a tener carencias, al término del entierro y los siguientes semanas las cosas se habían puesto difícil, en la casa su madre y padre eran quienes daban entrada de dinero. Su padre trato de volver a su antiguo trabajo pero no se lo permitieron y terminaron despidiéndolo sin paga, desde eso Hanji empezó a buscar trabajo y en la actualidad ella trabaja y estudia su segundo año en la carrera de veterinaria, si su meta de ser una profesional el en el tenis no funcionaba estaba decidida convertirse en una gran veterinaria como su madre.
-Bien hecho Hanji.
-Gracias Erwin.-el rubio se acercó y le dio un abrazo.
-Ustedes deberían ser novios.-dijo con burla Nanaba al ver como la trataba el rubio.
-Qué cosas dices nana, él es mi mejor amigo, además ya sabes quién.-decía mirando a ver hacia un lado.
Ella había conocido a Erwin en su segundo año de preparatoria, el había venido como un alumno de intercambio pero luego de un tiempo su padre termino por venir y quedarse a vivir en el país, el había presenciado todo en la vida de la castaña y era quien le había alentado a seguir adelante y de cumplir sus sueños, incluso la ayuda a entrenar y actualmente estudia para convertirse en un entrenador profesional.
Pero la persona a quien miraba la castaña era Keith Shadis, su entrenador, era quien la había recibido y ayudado a entrar al tenis, era amable con ella y por supuesto sus acciones no dejaban de merodear por la cabeza de la castaña.
-Jaja es cierto se me olvidaba.-Nanaba miraba a su amiga con una sonrisa solo ella sabía lo de su amiga.
-Ya no sé qué se traen entre ustedes dos pero ¿Hanji ya viste la hora?-Erwin le entregaba sus cosas.
-Oh es cierto me tengo que ir.-tomo la bolsa y metió si raqueta.-¡los veo luego!-fue lo último para salir de la cancha y correr para salir de la escuela e irse a su trabajo.
...
Levi estaciono su auto frente el restaurante apago su motor y se quedó viendo un momento el lugar, no le agradaba comer en esos lugares de hecho lo detestaba, el solo pensar en las personas que pudieron comer en el mismo plato agarrando los mismos utensilios que otros y sentarse en la misma silla y mesa le desagradaba.
Reviso por última vez si traía todo consigo, bajo su saco tenia por lo menos cinco guantes esterilizados, cinco servilletas de tela fina de un tamaño considerable para sus asientos bien dobladas y guardadas, cinco pañuelos mas pero de menor tamaño y por ultimo cinco botellitas de spray desinfectante, no importa donde vaya siempre traía consigo lo mismo.
Dio un último suspiro y salió del auto colocándose un par de guantes y tomando su termo y camino hacia la puerta y abrió, al entrar miro el lugar las mesas estaban separadas a una distancia considerable eso un alivio para él, se acercó a una que se encontraba casi al centro, al su alrededor no se encontraba nadie perfecto para él, miro con determinación la mesa, a la vista parecía limpia pero quien sabe con qué trapo la han de limpiar.
Se acercó y con uno de sus dedos paso sobre la mesa miro con delicadeza su dedo y si, lo que tenía en mente era cierto, la mesa no estaba bien limpiada.
Saco un spray de su saco y empezó a rociarlo sobre toda la mesa y asiento, las personas a su alrededor solo lo miraban uno de los meseros se acercó.
-Si quiere puedo limpiarlo por usted.-decía acercándose y sacando una tela de su delantal, pero este se detuvo su paso cuando Levi le hizo una señal de alto.
-No hace falta.-decía de forma natural.-yo lo hago, gracias.
El chico se empezó a alejar lentamente, muchas de las personas ahí lo veían extraño y tal vez hasta loco pero a él no le importaba el siguió con lo suyo, saco un pañuelo y empezó a pasarlos sobre la mesa cuando se asesoró que la mesa estaba limpia tiro el pañuelo y los guantes al bote de basura, roció por última vez la silla y sobre el extendió unos de sus pañuelos más grandes y sobre él se sentó.
El mesero lo veía desconcertado pero aun así tenía que acercarse a pedir su orden.
-¿Algo que quisiera tomar?
-No gracias, estoy bien así.-decía mostrándole su termo.
El mesero se fue y Levi miraba a su alrededor no era de esperarse que muchas chicas lo veían fijamente sin siquiera disimular, no les hizo caso y miro su reloj ya era hora que ella se encontrara ahí. Tomo un poco de su té negro que había traído el mismo en un termo.
Pero los murmullos empezaron a escucharse.
-¿Que no es ella la presentadora de las noticias de la mañana?
-Si es, se ve más hermosa de cerca.-las mujeres y hombres solo se le quedaban viendo a aquella mujer quien había pasado la puerta con un vestido blanco casual dejando ver su hermoso cuerpo.
La chica miro por el lugar hasta cuando su vista se dirigió hasta el hombre bien vestido casi al centro del lugar, quien iba a decir que se encontraría con un hombre realmente guapo, las fotos que su madre le había mandado no se compara con lo que veía en persona.
-Vaya, quien diría que un día te conocería.-Historia tomaba asiento frente a él, Levi la miraba fijamente y se levantó para recibirla.
-Lo mismo digo.-decía con una pequeña sonrisa al ver que ya había tomado asiento él también lo hizo, el mesero se acercó y pidió un café para ella, lo cual le trajeron enseguida.
Solo bastaron un par de segundos para que los dos empezaran a conversar, la chica era muy sociable y se encontraba platicando una de sus tantas experiencias como presentadora.
-Enserio aun no puedo creer que haya tanta gente como ellos en el mundo, rechazándote solo porque eres diferente ni que la homosexualidad se contagiara.
-Hay personas que solamente viven juzgando a los demás.
-Pero bueno, ahora mi amigo ya podido conseguir un trabajo, le recomendé varios lugares y ahora ya es un buen ayudante de cocina.
Levi miraba a la chica mientras tomaba un poco de su té, el vestido se veía bien sin arrugas y sin ninguna mancha, su uñas se veían limpias parecía que le tomaba bastante arreglarlas, su cara se veía bien sin imperfecciones y se veía con un a piel suave bien cuidada.
"Creo que no tendré problemas con ella, se cuida bien" pensó, pero ella en un movimiento ella movió su cabello y Levi no pudo no fijarse en su cabellera, pequeñas cocitas blancas adornaban su cabello, caspa, Levi no pudo no sorprenderse y termino por escupir y atragantarse con el té que se tomaba.
-Oh estas bien.-Historia trataba de acercarse para calmarlo pero él no le permitió.
-E-estoy bien, no te preocupes.-decía y trataba de concentrarse y no mirar su cabello pero la imagen allí estaba grabada en su mente, saco un pañuelo y limpio su boca Historia volvió a su asiento sin quitar la mirada en el.
-Vaya me diste un susto.
-Si...
-Mira la verdad es que me caíste muy bien que te parece si volvemos estar en contacto.-la chica buscaba en su bolso.
-Si este...-Levi miro su reloj.-sabes recordé que tengo una junta en estos momentos así que será para la próxima.-y sin esperar más el salió lo más rápido que pudo tomando su termo.
Historia al levantar la vista para entregarle su tarjeta vio que el ya no se encontraba, miro a su alrededor pero nada. La chica estaba desconcertada como era posible que desapareciera tan rápido.
Levi se paró afuera del lugar con la respiración agitada, aun no podía creer que esa bella chica no tuviera cuidado con su cabello.
Agarro un nuevo pañuelo y con eso abrió la puerta de su auto, tenía que irse de inmediato, encendió el auto se ajustó el cinturón y dio reversa para irse.
...
Hanji llego toda apurada, trabajaba como mesera, paro antes que pudiera abrir la puerta una chica rubia salía del restaurante toda enojada y diciendo una que otra palabra antisonante, la castaña tan solo la miro y siguió su camino.
-¿Qué ha pasado?-preguntaba a su compañera de trabajo.
-¿Qué no la reconociste? es la presentadora de las noticias.
-Vaya.-decía la castaña mirando el recorrido de la rubia.
-Al parecer el chico con el que vino se le fue.
-Oh vaya, es bonita pobre desafortunado.
-Bueno así son las cosas, pero que esperas para cambiarte ya mero es tu hora.
-Oh es cierto.
La castaña se la paso la tarde atendiendo a diversos clientes quienes se acercaban al lugar, antes por lo general tenía hasta cinco, trabajos pero este año ha estado bastante bien que ha reducido bastante la carga que ahora solo tiene uno, su padre fue de gran ayuda al abrir una panadería en la casa donde ahora era reconocido por el barrio, por eso ha estado mas inmersa en querer convertirse en una jugadora profesional ahora que tenía tiempo.
Al terminar su jornada de trabajo se dirigía a su casa tenía sueño pero tenía que terminar tareas que le habían marcado en la universidad así como el estudiar inglés que era el idioma que más se le estaba dificultando este año.
-¡Hey papá ya llegue!-decía entrando a su casa había pasado frente a la panadería de su padre pero ya la había cerrado, paso la sala de estar y estaba pasando frente al baño para irse a su dormitorio cuando esta se abrió y dejo ver a un chico solo con la toalla de la cintura para abajo.
-¡AHHHHHH!
-¡AHHHHH! ¡¿QUIEN ERES TU?! ¡UN PERVERTIDO SE METIÓ A LA CASA! ¡PAPÁ! ¡PAPÁ!
Hanji iba de tras del chico quien por asustarse corrió hasta la sala de estar.
-¡¿Qué es lo que sucede?!-su padre Alphonse, apareció de la cocina.-¡espera Hanji, cálmate!-miraba como su hija trataba de golpear al hombre con una raqueta que había sacado de su bolsa.
-¡Espera! ¡Espera! -el chico trataba de hablar e intentando que no sea golpeado.
-¡¿Que estabas haciendo allí?!-Hanji intentaba darle con la raqueta.
-¡Espera!
-¡¿Quién eres tú?! ¡¿Porque estas desnudo?!
-¡Puedo explicarlo!
-¡¿Explicar que?! ¡estas en mi casa desnudo pervertido!
-¡Cálmate y escúchame!
-¡Eres un pervertido!
El chico al ver que el señor estaba viendo no dudo en ir de tras de él.
-¡Señor Alphonse!- se colocó de tras de él.
-¡¿Papá quién es este pervertido?!
-Cálmate Hanji, es el nuevo vecino de alado.
-¡¿QUE?!
Al final todos se calmaron y el padre de Hanji los siento a los dos y por supuesto le contó todo a su hija, por supuesto mandaron al chico a ponerse algo de ropa.
-¿por qué no me lo dijiste antes?-se encontraba en el piso, el chico no contaba con el servicio de agua aun.- Incluso te quitaste la ropa.
-¿Te bañas con la ropa puesta?
-Lo que quiero decir es porque no te fuiste a otra parte.
-Lo siento pero estaba acomodando las cosas cuando ya no aguante más y pregunte a tu padre si podría usar su baño y bueno dejo bañarme aquí.-el chico de cabellos castaños le dio una sonrisa como disculpándose por lo ocurrido.-Ya hable con el servicio de agua mañana vendrán a restaurarlo.
-Eso espero.
-¡Hanji!-le regaño su padre.
-Yo soy Amelia Zoe.-la chica quien había presenciado todo se acercó tomando asiento junto a ellos en el suelo.-me disculpo por mi hermana.-decía con una sonrisa.
-No hay que de que, soy yo quien debería de dar una disculpa.
-¡Hola familia!-Nanaba entro como si nada a la casa y pero se cayó enseguida cuando miro a los inquilinos en el suelo.- ¿qué es lo que ocurre? -bajaba las compras que sostenía en la manos, al final la unieron a la conversación y se enteró de todo.
-Bueno ya todo aclarado, yo soy la amiga de la familia Nanaba.
-Es un gusto conocerle.
-Bien y para olvidar todo que tal si comemos un poco he traído la cena.-decía la rubia mostrando sus bolsas, al final terminaron cenando y cuando terminaron hablaron un poco más hasta que llegó la hora de despedirse.
-Bueno creo que ya es hora que me vaya.-Nanaba recogía sus cosas y caminaba hacia la puerta.
-Te acompaño.
-Adiós.-la rubia se despidió de todos.
-Nos vemos.-dijo el padre.-y gracias por la cena.
Las chicas salieron y ambas caminaban hasta la parada de autobuses.
-¿Que te pareció tu vecino?-lo decía con una mirada de mormo.
-¿Moblit? ah nada en especial.
-¿Como que nada? Que no viste su carita era hermoso.
-Jajaja lo siento pero mi cabeza anda en otra cosa además ya sabes quién me gusta.
-Si ya lo sé, en ese viejo.
-¡Oye!
-Entonces ¿Pensando en los torneos de la escuela?
-Sip, hace un año no pude participar porque estábamos más arruinados que ahora y tenía que estar trabajando todo el tiempo pero ahora ya hemos estado avanzando y como ves solo tengo un trabajo, eso me da más tiempo en entrenar.
-Lo habías estado esperando todo un año.
-Sí.
-Te imaginas que te recluten los de ACKER.
-Jajaja eso ya es ir muy lejos.
-Dicen que van a los torneos sin que nadie los vean y que agarran a los chicos más comprometedores, esta puede ser tu oportunidad.
-Gracias Nana pero no sé si pueda.
-Claro que sí, te fascina el tenis esta puede ser tu oportunidad de ser profesional.
Aunque sabía de esa oportunidad que se rumoreaba en la escuela la competencia era dura no solo participaban los de su escuela era todo el país con muchos buenos oponentes, tenía que sobresalir si quiere que sus sueños se cumplan. Ambas chicas caminaban bajo la luna, esa noche era refrescante, Hanji se despidió de ella y vio como subía al autobús.
Aqui el primer capitulo espero que les haya gustado, es mi primera historia por lo que podría tener algunos errores, pero espero mejorar en el progreso.
Y por supuesto lo hago sin ofender a nadie.
¡Hasta la próxima!
