-Vamos despierta, se te va hacer tarde.
-Cinco minutos más.
-¡Qué cinco minutos! si no te apuras llegaras tarde a tus clases.
La noche anterior Hanji se la paso estudiando y haciendo su tarea, su tarde se consumió en su partido de práctica y en su trabajo así que se decidió estudiar por las noches, aunque siempre terminaba en la madrugada.
Hanji se levantó de su pequeña cama y tan solo se cepillo su cabello para recogerlo en una colecta. Se quitó la camisa holgada que se había puesto y se puso una playera blanca un poco más grande de su talla, un pans de color gris y sus vans.
Recogió sus cosas y salió de su cuarto para irse a la cocina donde ya se encontraban todos desayunando.
-Buenos días.
-Buenos días hija.
La familia ya se había acostumbrado a la manera de vestir de la castaña así que después de una pequeña charla y despedirse de su padre ambas hermanas se encaminaron a la escuela.
-Bueno yo aquí te dejo.-Amelia se despidió con un beso y se fue por otra calle.
-Cuídate loca.
Hanji seguía su camino cuando escucho que alguien la gritaba.
-¡Pervertido! ¡Hola! -decía saludándolo mientras el chico corría detrás de ella.
-¿Pervertido? Creo que ya aclaramos eso.
-Lo siento pero es de cariño y he decidido llamarte así –la sonrisa no se quitaba de su rostro.
-Jajaja no importa, entiendo.
-¿Vas a correr?-miraba al chico de pies a cabeza con un atuendo deportivo.
-Sí, correré un poco.
-¿Esa mochila es lo que creo?-Moblit señalo la mochila detrás de la espalda de la castaña. Empezaron su camino hacia la escuela de la chica.
-Oh sí, es mi raqueta ¿juegas?
-Sí, he estado practicando durante un tiempo.
-¡Vaya eso es genial! Ya tengo con quien practicar.-decía alegre y con la sonrisa que la caracterizaba.
-Por supuesto, estaría encantado de ayudarte.
A pesar que ambos llevaban poco tiempo conociéndose parecían congeniar bien.
...
Kuchel estaba en el comedor de su casa cuando su celular comenzó a sonar, su padre lo llamaba.
-¿Cuál fue el problema de esta vez? ¿Cutículas? ¿Piel muerta? ¿Cerumen? ¡¿Qué pasa?!
Kuchel solo cerraba los ojos, al parecer su padre ya se había enterado del rechazo de Levi.
-Vamos padre ya le dije que él no quiere conocer a nadie.
-Eso no es cierto, no es que no quiera simplemente no puede ¿Tienes idea de lo difícil que fue acordar esa fecha? Ya no tengo a nadie más, ya le he presentado desde modelos a reconocidas empresarias.
El ya había buscado más de veinte pretendientes para su hijo, pero todas fueron rechazadas más rápido de lo que tardaron en encontrarlas. Edmond Ackerman era su padre y no quería que su nieto saliera a la luz y tomara el control de la empresa al menos que hiciera algo asombroso y sobre todo que le dé más renombre a la empresa. No quería que la empresa lo manejara alguien de bajo nombre a pesar de ser su nieto, pero Kuchel sabía que lo hacía por ser hijo producto de un abandono que por hacerlo sobresalir, él no quería manchar el apellido. Por supuesto Levi no sabía nada de esto.
-¿Y me hechas la culpa a mí? ¿Quién fue para que tenga esta condición? Si no hubieras renegado de tu nieto esto no estaría pasando.
-¡No me hables así! No fui yo quien se acostó con un mujeriego que la dejo después de dos días.-Kuchel abrió los ojos al oírlo decir eso.- y por cierto vi que te tomaron una foto los de la prensa entrando a una tienda de ropa con él, espero que esto no siga pasando.
-Estoy cansada, habla otro día.-colgó, a este paso su hijo seria infeliz si le seguían buscando pretendiente.
-Vaya sí que se enojó el viejo.-Kenny entraba al comedor.
-Hay que buscar una manera que el pare.
-El siempre hace lo que él quiere.-Kenny se posicionaba frente a ella sobre la barra.- ¿Y ya lo fuiste a ver?
-Por supuesto que no, sabes que no le gusta que entren a su casa.
-Al menos debería dejar entrar a su madre.
-Déjalo no quiero causarle problemas.
Kenny suspiro, su hermana era tan buena que no merecía pasar por esto.
-Por cierto ya ha llegado esa temporada.-Kenny comento mientras tomaba su café, su hermana lo miro, todas las escuelas universitarias estarían participando para los torneos interescolares de tenis, una gran oportunidad para la empresa y sobre todo a los chicos quienes participaban, hace año y medio lograron buscar una tenista quien por dedicación y sobre todo amor al deporte sobresalió y ahora juega como profesional y sobre todo traía ganancias a la empresa. Kuchel analizo la situación, son muchas universidades del país, siempre Kenny y ella se dividían para ver los jugadores personalmente y esta vez iba a ser diferente... o al menos un poco.
-Hermano se me ocurrió una idea.
-¿Y ahora qué mujer? -decía con desagrado por que estaba a punto de comer su sándwich.
-Como sabes cada año vamos a las universidades de incognito.
-Sí ¿Y?
-Planeo que este año vaya Levi con nosotros.
-¡Estás loca mujer si ese niño aparece en otra foto contigo el viejo reventara! -decía casi escupiendo su cena.
-No lo hará si se encarga de buscar un buen jugador, además no ira conmigo, el año pasado no lo pudo hacer por que no se encontraba aquí.
-Ah entonces quieres hacer lo que quiere el viejo.
-Aunque quisiera no busco una mejor solución a esto, no quiero que Levi termine casándose con una persona que le desagrada por completo solo por ser aceptado, prefiero esto a eso, además creo que interactuar con gente le ayudara en su tratamiento.
…
Levi bebía un poco de su termo con té negro mientras escuchaba como su tío Kenny le decía por enésima vez:
-Vamos enano ya es tiempo que salgas de tu zona de confort y empieces a hacer esto.
-No quiero ver un montón de mocosos derramando agua sucia por sus cuerpos.
Kenny junto con su hermana habían planeado sacar a Levi para buscar nuevos talentos pero como era de esperarse no quería. Los dos se había puesto de acuerdo para que esto funcionara pero había inconvenientes.
-Enano solo tienes que observarlos y llevarles un control, nadie te conoce eso es más que suficiente para que nadie te moleste.
-Vamos Levi ayúdame, cada año nosotros dos somos los únicos que nos esforzamos para ver todos los partidos, serias de gran ayuda si fueras esta vez. -Las miradas que le lanzaba su madre no ayudaba mucho en su decisión.
-De acuerdo, que debo hacer.-decía después de un gran suspiro.
-¡Eso es! Gracias Levi.-Sentía que la energía regresaba a su cuerpo después de horas batallar con él.
-Dime de que se trata.
-Solo tendrás que asistir a los partidos de algunas escuelas las cuales te daremos una lista, tienes que buscar a alguien comprometedor y cuando al fin lo busques nos traerás la información.
-¿Solo es eso? Es fácil.
-Si lo escuchas así por supuesto que es fácil pero hay montones de personas que aunque sean buenas no valen nada, tendrás que ser muy observador.
-Sé que lo harás bien.-Su madre le sonreía.
Aunque Levi no estaba de acuerdo con esto acepto, ¿Para qué sobresalir cuando todo este tiempo estaba en las sombras?
Sin más que decir salió, aunque no lo demostrara estaba más que ansioso por salir de ese lugar, ni siquiera se había sentado, había permanecido parado luego de haber visto lo que parecía ser polvo en el escritorio de su tío.
-Señor Levi.
-Me haces sentir viejo.
-Lo siento Levi.-Farlan caminaba de tras de él.-solo quería recordarle que tiene que ir con el señor Smith hasta el centro de entrenamiento, tiene que ver su informe.
-¿Que no lo manda a la empresa?
-La cosa es que él es práctico y no suele hacer eso.-miro su reloj de muñeca.
-Otra cosa, su nueva residencia ya está lista.
-Bien, después iré y sobre ese centro pásame la dirección.-con un pañuelo en mano abrió la puerta del auto y se adentró para luego irse.
Aunque Farlan era su asistente no era la excepción nadie que no fuera Levi podía entrar al auto y mucho menos tocarla, Farlan tuvo que seguirlo con otro auto.
…
-¡Vamos!
La chica corría de un lado a otro con la intención de pegarle a la pelota.
-¡Tienes que moverte más, la pelota no vendrá a ti!
-¡Lo sé!
Después de haber terminado las clases, Erwin la esperaba en la puerta de la escuela, fue una sorpresa para ella ya que nunca había echo eso.
-¿Porque hay muchas chicas?
Hanji miraban como montones de chicas estaban paradas en la entrada, si bien no habían un revuelo se podía notar que estaban esperando.
Hanji siguió caminando hasta que logro reconocer al hombre que se encontraba al otro lado de la calle.
-¡Hey Erwin! -Hanji le agitaba la mano con emoción, nunca había visto a su amigo venir por ella. Erwin por otro lado al ver a la chica no dudo en ir a su llamada y darle un abrazo.
Las chicas tan solo miraban incrédulas que ese chico guapo y rubio de ojos azules haya venido a ver una chica desalineada. No se pudo no escuchar los comentarios de las chicas celosas.
-¿Que te trae por aquí?
-Bueno me entere que pronto empezaran las competiciones así que te quiero poner en forma.
-Ese es el trabajo del entrenador. -decía con una sonrisa. -gracias, tu nunca me dejaras descansar.-decía haciendo un puchero.
-El éxito cuesta y "tu entrenador" no ve eso ¿Entonces nos vamos?-Erwin le tendía el brazo.
Hanji acepto gustosa de hecho no le molestaba el comentario que hacía a su entrenador Shadis, por alguna razón Erwin siempre había tenido una trato así con él, pero lo dejaba pasar y se alegrada a un más cuando la llevaba al centro de entrenamiento de su padre.
Los amigo se fueron caminando, el padre de Erwin había abierto un centro de entrenamiento, el más grande de Francia y muchos profesionales así como personas del lugar venían de todas partes del país para usar sus instalaciones. Su padre era un entrenador profesional y era el paso que quería seguir su hijo. La cantidad de personas era increíble y no faltaba una que otra donación por parte de atletas que eran agradecidos con los tratos del Sr. Smith.
-¿Cuánto tiempo ya va?-Hanji trataba de ganarle a la máquina.
-Apenas estamos a 10 minutos te falta la mitad ¡vamos!
El entrenamiento que le daba Erwin parecía duro pero sabía que esto le traería frutos, dos veces a la semana ella tenía que entrenar en la sección de playa de voleibol para fortalecer sus piernas y sobre todo la resistencia, apenas llevaban tres clases pero ha estaba viendo los resultados con este ejercicio.
Alcanzar la pelota disparada por la maquina era duro.
-Te comprare esos lentes de contacto que tanto querías si me logras dar al menos a una pelota.
La chica al oír esto una chispa se le prendió, hace unas semanas Hanji había expresado lo incomodo que le era acomodar a cada rato sus anteojos en un partido, y cuando creyó que había juntado lo suficiente resulto que los lentes de contacto costaban un poco más del dinero que tenía. No iba a perder esta oportunidad.
Por otro lado en el estacionamiento, un auto blanco se aparcaba, Levi salió en busca del Sr. Smith y de tras de él Farlan quien estaba llegando en su auto.
-¿Había venido antes?-Farlan se acercaba lo más rápido.
-No.-su cara inexpresiva no permitía saber si mentía o no.
-Bueno, entonces le mostrare el camino.
Recorrieron el estacionamiento, el lugar era tan grande que parecía un mar de autos, se adentraron al centro donde se podía ver a los corredores en los caminos que conectaban con todos los espacios de los diferentes deportes, Levi no podía no esconder un gesto de desagrado cuando un corredor pasaba a su lado, saco uno de sus spray desinfectantes y lo hecho sobre su cara y cuerpo.
Farlan sonreía disimuladamente ante el acto de su jefe.
-No falta mucho es aquí más adelante.
-Eso espero.
Pasaron frente las grandes piscinas y por supuesto se podía ver a los atletas entrenando natación, incluso se podía ver a niños y niñas.
Caminando un poco más se podía ver un edificio donde por nombre decía "Dirección" Farlan llego hasta la puerta y lo abrió para que Levi entre, este se quedó mirando el lugar.
-Se les ofrece algo.-una señorita quien se encontraba como recepcionista vestida con el uniforme azul con el nombre de Smith en su pecho y unos pans negros y tenis los llamo.
-Venimos para ver a Sr. Smith.-Farlan hablo.-somos de ACKER.
-Oh entiendo, en un momento.-La chica marco en el teléfono y luego de unos minutos colgó.-Bien el se encuentra en la sesión de voleibol de playa no debe de tardar en venir, si me disculpan tendré que salir por un tiempo, pero podrán esperarlos en su oficina.
La chica saco una mochila con objetos de primeros auxilios y luego los dirigió hacia la oficina.
Levi se dirigió hacia una de los asientos y después de rociarlo de spray y limpiarlos puso su típico pañuelo y tomo asiento sobre ella.
El lugar se veía moderno y claro tenia los toques deportivos, trofeos en un estante y en otro fotografías, medallas, balones y muchas otras cosas.
La espera no se hizo larga ya que el Sr Smith había venido lo más rápido que pudo.
-Siento hacerlos esperar pero tenía que verificar algunas cosas.-un hombre alto, rubio y con gafas se encontraba rodeando el escritorio, estaba vestido con una deportiva de color azul y al igual que la chica traía pans y tenis.
-No veo la necesidad de venir hasta aquí, ¿Porque no manda un informe como todos los demás? -Levi no perdió ni un tiempo más al aclarar su incomodidad.
-¿Y usted es?
-Siento no haberlo presentado.-Farlan contesto.-Pero él es Levi...
-Levi solo Levi.-interrumpió.
-Y está a cargo de la verificación de la empresa en cuanto a todos los asociados.
El padre de Erwin dio una pequeña sonrisa ante la interrupción del más bajo, él sabía perfectamente quien era pero no quería decir nada.
Por otra parte Levi no quería revelar su apellido, si esto se sucede se empezara a rumorear y el hecho de que aparezca ante la prensa seria verdad y es lo que menos quería es estar rodeado de personas.
El rubio salió de la oficina junto con los chicos, les había enseñado los papeles donde tenía registrado todo acerca de los gastos así que por último se los enseñaría.
-Primero iremos donde esta le sesión de basquetbol que es la más cerca.-el señor caminaba y los atletas quienes lo veían no faltaban por saludarlo.
-Se ve que interactúa mucho con ellos.-comento Farlan.
Levi no dijo nada aunque trataba mucho en no ver a las personas, sabía que estaban sucios y que de seguro traían sudor por todo su cuerpo.
Se pararon frente las canchas, cada una de las sesiones eran divididas por vallas de metal verdes mostrando su limitación y el inicio de cada lugar.
Le mostro la nueva cancha de basquetbol que al igual que las demás contaba con techo para resguardarse del sol, con esa nueva estructura ya llevaba cinco canchas las cuales todas siempre andaban ocupadas ya sea entrenando o compartiendo tiempo de ocio.
-¡Ya mero se termina el tiempo y los lentes se van!-Erwin se mantenía bajo el pequeño techo que lo resguardaba del sol mientras alentaba o apuraba a Hanji. -No te desesperes.
Hanji le hizo caso y paro por unos minutos dejando pasar algunas pelotas de 40k/h tomo aire, bajo los hombros dejándolas descansar, cerro los ojos por un momento y tomo aire de nuevo.
Al abrir los ojos se concentró en la próxima pelota que saldría de la máquina y espero. Erwin tan solo la miraba y dio una sonrisa a lo que iba a hacer, al fin le hacía caso.
La pelota salió, Hanji miro su dirección y sin pensarlo dos veces abanico la raqueta que termino en un impacto.
-¡Erwin lo logre!
La pelota salió volando, aunque le dio no precisamente lo mando al otro lado de la cancha.
-Como ven la cancha de tenis está siendo utilizada.
El rubio seguía con sus explicaciones cuando en un instante solo vio como la pelota pasaba cerca de el para terminar impactando en el rostro de Levi.
Levi llevo ambas manos al rostro, los dos hombres a sus costados se acercaron a revisarlo.
-¿Levi? ¿Estás bien? -Farlan se acercó, trato de tocarle el hombro pero se detuvo sabía que eso no le gustaría y solo empeoraría las cosas.
Por supuesto el Sr. Smith no se perdió ese acto.
-Si estoy bien.-al quitar la mano de la cara se podía apreciar mejor como le caía la sangre por la nariz.
Hanji después de lo sucedido no dudo en ir a ver si se encontraba bien, esa pelota le había dado con todo lo que tenía.
-Tienes que poner la cara para atrás.-la chica estaba a punto de tocarlo cuando el protesto.
-No, no, no me toques yo lo hare.-Levi la detuvo había visto a esa chica correr de un lado a otro, eso significaba que estaba llena de sudor y quien sabe que otras cosas.
-Lo siento, de verdad lo siento, no fue mi intención.
Hanji trataba de agarrarle pero este solo se alejaba cada vez más.
-Vamos quiero ayudarte.
-Lo siento, pero creo que yo lo revisare.-Farlan se disculpó con todos y fue tras Levi quien se empezaba a ir.
-¿Qué le pasa?-la castaña estaba confusa.
-Le diste con una pelota en la nariz que quieres que haga.-Erwin se puso de tras de ella y por supuesto saludo a su padre.
-Veo que ya estas mejorando.-El Sr Smith la miro con una sonrisa burlona.
-Fue un accidente.-decía con un puchero en los labios.-Pero aun así...-miro a Erwin.-tu dijiste que si le daba a la pelota tendría mis lentes así que... ¿cuándo vamos de compras?
Erwin iba a protestar pero lo dejo pasar por qué después de todo eso había dicho.
Por otro lado Levi se detuvo frente su auto y se miró en el reflejo de la ventana, su saco se había manchado con la sangre. Hizo un sonido de desagrado y trato de quitar la mancha lo más posible.
-Debería ir al doctor.-sugirió Farlan.
-Iré a mi casa, es todo por hoy ¿no? No le comentes esto a mi madre. Levi se subió a su auto y arranco.
Durante todo el trayecto se sentía molesto pero sobre todo sucio, una pelota lo había tocado, una pelota de dudosa procedencia, quien sabe dónde había estado antes o si los lugares donde se almacenaban estaban limpios, ¿cuantos gérmenes han de estar en esa pelota? Levi sacudió la cabeza no se seguiría torturando el solo.
Después de recorrer la calle principal y doblar adentrándose a uno de los distritos llego hasta la calle donde se encontraba su nueva casa.
Anteriormente había estado con su madre y tío pero siempre resultaba un desastre así que empezó a vivir en un hotel pero la limpieza del lugar era realmente mala, siempre que llagaba del trabajo se encontraba con las cucharas y tenedores con huellas digitales ¿cómo podría comer con eso? Así que después de estar buscando al fin encontró una casa solo para él.
Se estaciono afuera y espero que la cochera se abriera, una reja oscura ocultaba la parte baja de la casa. La casa era grande, de dos pisos de ladrillos blancos y un enorme ventanal de cristal se podía ver en la segunda planta.
Al dejar su auto en el garaje camino por un pasillo que lo llevaba a la puerta principal, y de sus bolsillos saco una llave.
El había venido hace unos días por motivo de revisión de sus cosas, por lo que al adentrarse se dirigió de una vez al cuarto de baño, era único, en la entrada se encontraba un pasillo donde se podía ver un pequeño armario donde saco una zapatillas y coloco sus zapatos negros dentro, el baño a su izquierda empezar con un enorme espejo donde tenía colocado tres lavamanos con los cuales cada uno contaba con jabón líquido y unas tres toallas, y del lado derecho se encontraba su armario de ropa perfectamente ordenado por lo que buscar su ropa no fue difícil. Ya teniendo todo esto se dirigió al final del pasillo donde se encontraba la regadera detrás de un vidrio, coloco su ropa nueva en el parche y se quitó la ropa para depositarla en la cesta de ropa sucia.
Esa vez se llevó 2 horas bañando.
