Capítulo 5: La propuesta del rey.
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Por un momento Lupa creyó que le hablaban a ella pero vio que los ojos de todo el grupo estaban puestos sobre su prima, que ese tipo mandara a llamar a alguien en especifico era muy extraño, generalmente no le importaba nada ni nadie que no fuera él.
—¿Tu jefe quiere verme? ¿hay algún motivo para eso o solo le picó la curiosidad? —preguntó Ling bostezando, el hombro de Lupa era muy cómodo, sentía que se dormiría en cualquier momento.
—Y yo que mierda voy a saber solo estoy siguiendo ordenes, por alguna razón está muy interesado en conocerte —contestó el chico.
—Ling no tiene porque cumplir las demandas de ese idiota, si quiere hablar con ella que venga él mismo ¿o se siente más seguro enviando a sus perras en su lugar? —se burló la gótica.
—Oh parece que la bruja albina esta preocupada por su amiga, no te asustes, no seremos malos con esta preciosura —El castaño se comía con la mirada a Ling.
Cuando Lupa iba a abalanzarse sobre el chico Ling la detuvo, no quería que la situación se saliera de control, ya tenía suficientes problemas como para tratar con una prima enojada y un chico hormonal.
—Esta bien, también tengo algunas cosas que quiero decirle a ese jefe tuyo —Ling se puso de pie—. Prima Lupa quedate aquí, iré a ver que quiere ese sujeto.
—No Ling, iré contigo. Tu no conoces a ese tipo, seguramente que vayas sola es justo lo que él quiere, si te acompaño él…
Ling la hizo callar poniendo un dedo sobre sus suaves labios, ella sabía que lo que decía Lupa puede resultar ser cierto y que sea una trampa o algo por el estilo, pero era precisamente por eso que no podía dejar que la acompañase.
—Escucha, si algo sucede será complicado defenderme y protegerte al mismo tiempo, así que favor hazme caso y quedate aquí —pidió Ling.
Lupa la miró por unos segundos y bajo su mirada molesta, ella no podía pelear como su prima, si esa situación se complicaba solo sería una carga para Ling.
—De acuerdo, me quedaré aquí, pero si no vuelves en quince minutos le avisare al director —dijo golpeándole levemente el pecho.
—Que sean veinte, si Liby y Lacy aparecen preguntales si quieren dormir en mi casa también, me gustaría tener una pijamada con ustedes —Le dio una palmaditas en la cabeza a Lupa y se dirigió al castaño—. Okey amigo, te sigo.
—Bien andando —
En el camino Ling intento averiguar un poco más sobre este "jefe", sin embargo ninguno quiso decirle nada, sus preguntas fueron ignoradas y cuando insistió el castaño le ordenó guardar silencio.
Entraron a la secundaría y la llevaron a unas escaleras que daban acceso al piso inferior del edificio, según le contaron sus amigos antes habían aulas ahí también pero cuando remodelaron lo convirtieron en un almacén, al bajar un par portones al final de un corto pasillo bloqueaban la entrada.
La cadena y el candado que aseguraban los portones fueron removidas con mucha facilidad por sus escoltas, abrieron de par en par las puertas metálicas y se hicieron a un lado, Ling bufó molesta, el poco respeto que tenían esos tipos por la propiedad del gobierno dejaría indignado a cualquiera.
—Adelante, el jefe te está esperando adentro —le informó el castaño.
—¿Y ustedes que harán? —preguntó Ling.
—Nos quedaremos aquí para asegurarnos de que nadie los interrumpa, ahora entra, esta muy ansioso por conocerte —
—Esto no me gusta nada —murmuró entrando al almacén, rápidamente le envió un mensaje a Lupa con su posición.
Por dentro la luz del pasillo apenas le servia para ver parte del suelo, los portones detrás de ella fueron cerrados nuevamente pero Ling se mantuvo calmada, había visto lo mismo en muchas películas de acción y casi se pone a reír por ese pensamiento.
—Los tipos malos bloquean la única salida del héroe, un poco cliché pero sigue siendo un clásico —comentó Ling sonriendo levemente, trato de ver más allá de la oscuridad sin mucho éxito.
De repente todas las luces del almacén se encendieron cegándola por unos segundos.
Pudo ver el lugar con más detalle; el sótano era enorme, equipo deportivo, televisores, proyectores, repuestos, pizarras y entre otras cosas llenaban grandes estantes de metal, todo estaba ordenado y limpio. También vio lo que parecía ser el resto de la pandilla, pudo contar unas veinte o treinta personas mas o menos, pero con lo espacioso que era el almacén no le sorprendería que más de ellos estuviesen escondidos por ahí.
—¿Dónde está su líder? —Ling miró a los chicos frente a ella.
Como respuesta tres de ellos arrastraron una gran caja roja, la dejaron frente a ella antes de volver con el grupo.
—Escuchen no estoy de humor para…
—¡Aquí estoy! —
Antes de que pudiera terminar un chico pelirrojo saltó de la caja lanzando confeti al aire, un par de chicas sonaron unas ruidosas trompetas de fiesta, su cabello alborotado, traje formal desarreglado y ojeras le daban un aspecto desaliñado.
Ling al sorprenderse tanto lanzó una poderosa y veloz patada al extravagante pelirrojo, para asombro de la albina él detuvo su ataque con suma facilidad, ni siquiera lo movió un poco cuando su pie impacto contra la palma de su mano.
—Buena patada, le falta potencia, pero buena patada —El pelirrojo soltó el pie de Ling—. Bienvenida a nuestro cuartel secreto.
—Entonces tú debes ser ese jefe del que todos hablan y temen —Ling retrocedió un poco.
El chico tenía puesta una sabana vieja a modo de capa y un gorro de papel mal hecho con la forma de una corona sobre su cabeza, ese tipo era extraño pero muy fuerte, Ling podía sentir un hormigueo en su pierna en la parte que el sujetó.
—Obvii~~ creí que era algo evidente al verme —contestó el pelirrojo saliendo torpemente de la caja, una sonrisa dentuda adornaba su rostro todo el tiempo—. Aunque prefiero que me llamen el rey de royal woods, la secundaria no la ciudad, muchos se confunden con eso y no sé por qué.
—Ah ya… por cierto me gustó el detalle del cuarto oscuro y la puerta que se cierra, digno de un villano de película —
—Gracias, me sentía inspirado, después de todo es la primera vez que nos vemos —Se sacudió el confeti sobrante de las manos, se quitó su capa y corona, y tomó asiento en una silla plegable que le pasaron—. Dime chica nueva ¿te gustó el video? Creo que capta muy bien tu esencia.
—Así que el video fue cosa tuya ¿eh? —
—Bueno no fui yo exactamente, la peli es trabajo de mi excelente camarógrafa, saluda a nuestra invitada… amm… lo siento querida olvide tu nombre —dijo el chico luego de unos segundos.
—Por vigésima vez me llamó Katherin —gruñó una chica pelirroja sentada en una pila de llantas, probablemente para el autobús escolar, estaba limpiando una cámara de video.
—Disculpa por la calidad del video, es que Katty no tenía a mano su cámara en ese momento. Enserio ¿qué clase de camarógrafa no lleva su cámara a todas partes? —El pelirrojo intrigado miró a Katherin.
—Una a la que cuya cámara fue aplastada por la estupidez de su jefe —declaró la pelirroja con fastidio—. ¿Sabes cuánto costo reemplazarla?
—¿Qué? Usaste el dinero que recolectamos ¡no me vengas con esas! —refutó el pelirrojo.
—¡Ya vasta! —gritó Ling cansada de esa ridícula discusión—. No me importa quién lo subió, quiero que lo quiten de internet.
—Vamos a todos les gusta un poco de fama en sus vidas —
—Pues a mí no, desparezcan ese estúpido video, ahora —demandó Ling.
—Cielos que amargada, pero no te traje aquí para discutir eso, estás aquí por algo más divertido —reveló el chico aplaudiendo—. Tengo un trato para ti.
—Para empezar no escuche tu nombre —Ling miraba atenta sus alrededores, previniendo cualquier ataque sorpresa.
—¡Es cierto! ¿Dónde están mis modales? Debí dejarlos en casa, mierda —susurró el chico buscando algo en sus bolsillos—. Bueno al carajo con eso, me llamó Todd ¿y tu eres… ?
—Soy tu pero de otra dimensión, se supone que no debías saberlo pero ya fue —bromeó la albina.
—¡Jah! Mi otro yo jajajaja aaah ¡no! —chasqueo los dedos y le pasaron una hoja de papel—. Tu nombre completo es Ling Bo Chang Loud ¿así se pronuncia, Ling Bo? Trece años, tres de tus diez primos estudian aquí ¡y miren esto! Vienes de china, no tienes cara de china.
Ling quedó boquiabierta ¿Cómo consiguió tanta información de ella?
—¿Sorprendida? Tener "amigos" siempre es útil ¿no lo crees? —Hizo una bola de papel con la hoja y la tiró detrás de él.
El tono burlón y esa gran sonrisa en su cara la estaban sacando de quicio, tuvo que pellizcarse la pierna para no abalanzarse sobre él y golpearlo.
—Acabemos con esto ¿Qué quieres de mí? —
—No tan rápido, primero quiero verlo con mis propios ojos —Su sonrisa creció, esto le dio un mal presentimiento.
—¿Qué cosa? —
Otro chasquido de sus dedos basto para que un puñado de chicos empezaran a rodearla, unos tomaron bates de una caja y otros tronaron sus nudillos.
—Creí que solo querías hablar —Ahora tenía a un total de 20 tipos rodeándola.
Intentaba mantener un ojo sobre cada uno de ellos, algo para nada sencillo teniendo en cuenta que no paraban de moverse de un lado a otro.
—Oh y lo haremos, luego de que derrotes a mis amigos —reveló Todd.
—Tengo prohibido pelear dentro de la escuela, es más estoy castigada en estos momentos por romperle la cara a uno de tus amigos, así que si puedes decirle a tus muchachos que se alejen me harías un gran favor —Se puso en guardia pero tenía la esperanza de que Todd la escuchara.
—No tienes de que preocuparte nadie vendrá aquí abajo, tampoco hay cámaras, solo procura no romperle algo a alguien, eso sería problemático para ambos —dijo Todd guiñándole u ojo.
«Por supuesto que no me escucharía, es un maldito»
—Muy bien… que comience el show —chasqueo los dedos y todos se abalanzaron sobre ella.
Rápidamente noqueo a dos chicos que la atacaron de frente con un veloz puñetazo al rostro de cada uno, a un tercero lo pateo en los genitales al esquivar una patada alta y golpeo las costillas de una chica que intentó atacarla por detrás haciendo que esta se hincara por el dolor.
«Nunca he peleado con tantos a la vez, supongo que hay una primera vez para todo», pensó mientras esquivaba los múltiples ataques del grupo.
Ling se defendía y atacaba constantemente sin detenerse asegurándose de que no se volvieran a levantar, no podía permitir que uno de ellos la golpeara así que era rápida y contundente con sus movimientos, cuando la hora libre terminase volvería a clases y no tenía ganas de explicar un ojo morado.
Pero debía admitir que se lo estaba pasando en grande golpeando a todos esos sujetos.
Continuo así por diez minutos hasta que el último de los chicos cayó cuando Ling saltó sobre una mano y le dio una patada en la cabeza desde arriba, tuvo que poner en practica todo lo que sabía para no terminar herida por lo que terminó realmente agotada.
—Listo ¿ahora podemos a hablar? —habló Ling entre jadeos.
—Hahahaha excelente, excelente, excelente ¡de eso estaba hablando! velocidad y poder, las cualidades de un luchador perfecto —Todd aplaudía, muy satisfecho por lo vio.
—¿Podemos comenzar con esto de una vez? Están esperándome —
—Oh claro por supuesto, ven, toma asiento —Todd se levantó y tomó otra silla plegable poniéndola frente a él, ambos se sentaron siendo Ling la primera en hablar.
—¿Y? ¿qué quieres? —
—Como puedes ver nos está yendo muy bien en esta escuela, pero necesitamos expandirnos, salir de estas sucias paredes, y quiero que tu me ayudes a hacer eso —
—¿Ayudarlos? ¿Estás loco? —Todd pensó un segundo e hizo la seña de "un poquito"—. Si lo supuse, entonces lo diré de un modo que cualquiera entendería, la gente como tu me enferma y me complace más golpearlos que ser su amiga.
—Veras es mi último año aquí, cuando me vaya todo lo que he logrado con esfuerzo se acabara —Ling miró al chico, no lucía como uno de último año, su cara y cuerpo aparentaban menos edad—. Por eso quiero crear la pandilla más fuerte, aplastar a las otras y adueñarme de Royal Woods, ahora si estoy hablando de la cuidad no la secundaria.
—¿Y eso que tiene que ver conmigo? —Ling inclinó su cabeza, el flequillo ocultaba sus ojos, su sangre empezaba a hervir lentamente con cada palabra.
—El chico que golpeaste me estaba ayudando con eso, pero desde que le hiciste puré la cara el marica se asustó y decidió retirarse —
—¿Y? —
—Es simple, acepta ayudarme y yo le devolveré la paz a esta escuela, eso es lo que la "justiciera" quiere ¿no? Por cierto con justiciera me refiero a ti —Los ojos de Todd brillaban con locura, algo estaba muy mal con ese chico, Ling podía afirmarlo con solo verlo—. Todos podrán vivir sus patéticas y tristes vidas sin miedo, ya no les quitaremos sus cosas o les meteremos la cabeza en los inodoros porque si, por supuesto esto incluye a esas hermosas primas tuyas.
La forma en que Todd se lamió los labios cuando mencionó a sus primas la enfureció y le dejo ir un veloz puñetazo, el pelirrojo inclinó su silla hacía atrás evadiendo el golpe, al caer de espaldas dio un giro y se puso de pie.
—Cielos que temperamental, arruinaras tu bello rostro —
—No voy a ayudarte a hacer nada, debería aplastarte junto con todos tus amigos aquí y ahora —gruñó Ling con sus ojos ardiendo en ira.
—Pero no puedes hacerlo ¿verdad? —dijo Todd en tono burlón.
Ling chasqueó la lengua y se dio la vuelta para irse, pero cuando abrió los portones fue detenida por la voz de Todd.
—Si vuelves a fastidiar a los míos, no puedo prometer la seguridad de tus primas en especial de esa chica gótica, Lupa ¿cierto? —Las rejillas de los portones cedieron bajo las manos de Ling.
—Si tocas a alguien de mi familia… —La albina lo vio por encima del hombro, su mirada era fría y llena de hostilidad… una mirada que emocionó a Todd—. Considerate muerto.
Sin esperar una respuesta Ling salió del almacén.
—Jejejejajajahahahahahaha —Todd rió de forma descontrolada y habló con una enorme sonrisa demente—. La chica nueva es increíble ¡no puedo esperar a enfrentarme a ella! Chicos, si eso pasa crearemos un escenario digno de algo tan épico hahahahaha.
La risa de Todd y los aullidos de sus compañeros hacían eco por todo el almacén.
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—Ya volví, lamento el retraso, hubo algunos inconvenientes —Ling vio a Lacy y Liby junto a Lupa.
—¿Con inconvenientes te refieres a que tuve la razón todo el tiempo? —dijo Lupa.
—Algo así jejeje —
La campana sonó dando por finalizada la hora libre.
Horas después las cuatro ya se encontraban de camino a la casa de Ling, ya habían avisado a sus padres que se quedarían a dormir en la casa de sus tíos.
Al llegar vieron que un costoso auto deportivo estaba estacionado frente a la vivienda, esto extraño a Ling ya que la última vez que revisó no se habían ganado la lotería.
—Cielos este auto debe valer millones —comentó Ling pasando su mano sobre una de las puertas.
—Wow amm… esto será incomodo —dijo Lacy conociendo a la dueña de ese auto.
—Esa estúpida zorra ¿Qué esta haciendo aquí? —dijo Lupa con enojo.
—Espero que esto no nos salga caro jajaja ¿entienden? —Lupa la fulminó con la mirada—. Lo siento, fue un mal momento.
—Bueno mejor entremos que tengo hambre —Ling estaba emocionada por la pijamada.
Pero cuando entró a su hogar esa emoción se convirtió en sorpresa al ver a otra de sus primas sentada en el sofá tomando un vaso de jugo.
—Hola querida, ha pasado tiempo desde la último vez que hablamos —
—Prima Leia —musitó Ling mientras una sonrisa se formaba poco a poco en su rostro—. ¡Esta será la mejor pijamada del mundo!
Pues hasta aquí el cap de hoy espero que les haya gustado, aproveché para describir un poco más al chico pelirrojo que apareció al final del cap anterior, realmente pensé que el cap de hoy quedaría más largo pero al final resultó que no pero estoy satisfecho XD.
Bueno como no tengo más que decir me despido, nos leemos la próxima semana ;)
