Las cosas se había puesto bastante mal, la razón fue simple podía ver a Rías hechar humo por todos lados, la razón fue simple y era que su padre estaba al tanto de las cosas, pero aún así el no rompió el compromiso sino que lo adelanto para el próximo mes, realmente tiene mala suerte en la mayoría de las cosas, por otro lado Ise lo único que hace es su trabajo lo más rápido posible, eso debido que la pelea con Kuroka quien fue sacada de la casa y con ello también las pocas esperanzas de vida de su hermana y de la de Ise, el chico está bastante estresado y como todo resultó un total fracasó pues no hemos hecho otra cosa más que lamentar nos - Rías me permites - pregunto la voz de su madre detrás de la puerta, ella abrió y la dejó pasar para preguntarle - Tines alguna forma de matarlo - la señora no dijo nada solo suspiro - La hay, pero hay una cosa que debo de decirles - por el tono de ella sonaba más difícil de decir que nada - Que es - pregunté con miedo - Las dos chicas enfermas han muerto - eso me dejó helada, Asia y Koneko habían muerto.
Estamos en el funeral, solamente Venerana-sama, Greyfia-sama, Rías, Ise y yo; la verdad Zenocitius-sama quería venir pero la madre de Rías le dijo que él había Sido el causante de eso, por ello sería mejor que se mantuviera alejado del funeral, ya le había hecho mucho daño a Ise - Lo siento - susurré al estar a su altura en el pasto del panteón, Rías de igual forma se dejó caer junto a nosotros - Ellas eran bastante animadas, la gente acepto su orientación sexual debido a esa alegría que desbordaban, pero ahora sea ido como el viento - las palabras de mi amigo eran bastante amargas, sin contar el mar de lágrimas que se distinguían entre la lluvia, nos quedamos en silencio un rato más hasta que se secó las lágrimas - Muy bien díganme el plan para matar a Zenocitius y de paso al bastardo rubio - sus voz era de una fuerte determinación y una furia vengativa que asustaría al mismo diablo - El plan es un asesinato por medio de un paro cardíaco - eso llamo la atención de los tres - El como lo aremos, es fácil le haremos tomar un brebaje que le baje la presión y utilizaremos un reanimador para enviar ondas electromagnéticas al corazón y matarlo como si tuviera un paro, pero en cuanto al rubio lo único que diré es…Ise matalo como más te parezca, luego irá a incineración para borrar la cualquier evidencia - no sabía cómo pero de algún modo el plan sonaba más simple de lo que creía, pero para eso tendríamos que esperar unos meses para que no sospechara de nosotros, o que lo atribuyera a nuestro odio por la muerte de dos inocentes, le daríamos el golpe final.
Era fin de semana y Rías se encontraba en el jardín viendo me hacer mis labores - Debe de ser difícil, ser Ise - hablo como tema de conversación - Lo se, pero debemos de recordar que el es será quién los preñe, así que debemos de agradecer esa habilidad para sobre ponerse al dolor - mis palabras sean bastante sinceras lo que causo que Rías me sonriera - Eres una loca sabias - sonreí antes de poder besarla, cosa que ella correspondió casi al instante; pero el sonido de aplausos se hizo presente.
Ante nosotros estábamos nada más y nada menos que Kiba, quien aplaudía con una sonrisa petulante - Muy bien, muy bien ahora que por fin las he atrapado creo que lo ideal sería decirle a Zenocitius, haber que podremos hacer con ustedes - un escalofrío recorrió nuestra columna, dándonos una señal de peligro tan intensa que podría quemar - Tu no haras nada - detrás de él apareció Ise con lo que parecía una llave inglesa que dejó caer en la cabeza de el rubio varias veces - Esto fue por mis hermanas, pero también fue por todo el daño que les causaría a Rías y Akeno - sus palabras de Ise eran más sinceras al cadáver del que una vez fue el prometido de Rías.
No podía creer lo que mis ojos estaban viendo, no solo habiamos matado a Kiba si no que también a Zenocitius, quien para desgracia suya se hallaba en el lugar equivocado, recuerdo que después del ataque de Ise a Kiba el señor salió y Rías entró en pánico, al igual que yo pero en cambio nuestro castaño levantó el arma volver a golpearle la cabeza hasta la muerte.
No podía creer lo que mis ojos estaban viendo, no solo habiamos matado a Kiba si no que también a Zenocitius, quien para desgracia suya se hallaba en el lugar equivocado, recuerdo que después del ataque de Ise a Kiba el señor salió y Rías entró en pánico, al igual que yo pero en cambio nuestro castaño levantó el arma volver a golpearle la cabeza hasta la muerte.
Venerana se paseaba por el cuarto algo hiperventilada por las acciones del castaño - No te voy a decir que hiciste mal, pero tampoco estubo bien; debiste de esperar un poco pero en fin ya está hecho ahora debemos de ver como encubrimos esto - decía mientras daba más vueltas en la habitación - Cobertizo - susurro Rías ante una posible idea - De que hablas - pregunto su madre - Podemos decir que se quemaron en el cobertizo, solo debemos de ponerlos hay y dejar que ardan como si no hubiera un mañana - sentí escalofríos por la idea de mi amada pero al ver las caras de los otros tres supe que estaba decidido, que así sería.
Veíamos arder el cobertizo dese hace unas cuantas horas, lo bueno de ser millonarios es que nadie te pregunta qué haces y los vecinos viven trescientas hectáreas más lejos que cualquier otro - Deberíamos de llamar a lo bomberos ahora - pregunté al ver a Rías suspirar - No, esto se quedará en familia les avisaremos hasta mañana, será mejor que vallamos a dormir - todos asentimos a las palabras de nuestra ama y nos dirigimos a la cama.
Me deje caer ante las cosas que se venían, habíamos planeado que después de dar la noticia y de que el funeral terminara comenzaría la temporada de apareamiento, en donde no saldríamos de una habitación en semanas inclusive meses, por ello los demás empleados exceptuando a Ise y yo serían por así decir removidos con salario, en pocas palabras les darán unos cuantos meses de vacaciones para que nadie sospeche, ya que el señor Zenocitius no era tan fanático de las vacaciones pero será una forma de pago por sus servicios en si - Las cosas no podrían estar más locas, acabo de ser participe de dos asesinatos y un encubrición de estos, participaré en un funeral y en una farsa sobre la muerte de ellos, además parece una temporada fornicando como perra para poder quedará embarazada, sin dudas mi vida a sido una montaña rusa - me dije antes de caer dormida en los brazos de Morfeo.
A la mañana siguiente se dió el aviso a las autoridades del incendio por uno de los jardineros quien descubrió el cobertizo quemado, las autoridades vinieron y nos interrogaron cada quien relató lo que hacía en un día normal como cualquier otro y que tras varias horas de trabajo caímos rendidos y no nos percatamos del incendio; sorprendentemente funcionó ya que a los dos días se dió a conocer que había pasado por un descuido en la tubería de gas algo de lo que no era mentira, aún así en el funeral todos fingimos estar muy devastados por la muerte del señor Zenocitius, también se anunció que como la siguiente en la dirección de la empresa Gremory, Rías debía de ascender a la silla; pero Venerana lo arruinó diciendo que las responsabilidades caerían en ella y su nuevo esposó quién era Ise, estos se casaron a los dos días de que el funeral terminará, cosa que el padre no pudo negarse ya que Zenocitius no fue precisamente un buen marido.
Actualmente estoy viendo salir a la servidumbre de la casa felices por sus vacaciones que se merecían - Te da envidia - pregunto una voz detrás de mí la cual reconocí de inmediato - Claro que no amo Ise lo que pasará aquí no podrá darme más felicidad que otra cosa - me burle de él al saber que odia que le digan amo - En fin una vez que termine el último ven a la habitación, Rías y las otras dos nos están esperando - susurro mientras me tocaba el trasero, era curioso pero el que Ise me tocará me encendía creo que muy en el fondo era bisexual.
Los empleados se habían ido y suspiré caminando rumbo a la habitación, realmente estaba nerviosa, tenía experiencia con su mismo género pero con su opuesto no y eso le aterraba - Tranquila Akeno, nada es muy diferente a hacerlo con tu mismo sexo - le expuso Venerana desde la puerta quien la esperaba, ella asintió y al entra vio a Rías y Greyfia a unos cuantos metros de ellas, ambas se acercaron a ellas y posaron su mirada en el castaño quien parecía preocupado por algo - Ise no me digas que eres virgen - pregunto Venerana - No, es solo que jamás me había tocado hacerlo con cuatro a la vez…solo son nervios - eso solo hizo que las mujeres se le acercarán - Pues bien vamos a tratar de que lo disfrutes tanto como nosotras - le susurró Akeno y pasaron a desnudarse.
La primera en quitarse la ropa fue Venerana quien traía un vestido largo de color perla y el cabello atado, el deleite de Ise con el cuerpo desnudo de la castaña era inhumano, tenía unas tetas aún firmes al igual que su trasero carnoso, luego las caderas anchas y la cintura compacta y por si fuera poco un pequeño triángulo de bello púbico en la zona íntima, la siguiente fue Greyfia quien se quitó su atuendo de Maid y reveló un linda lechería de color azul pastel que luego quitó al ritmo de un pequeño baile que dejó más duro a Ise que antes, la siguiente fue Rías quien me sonrió antes de girase a ver Ise y lentamente se quitaba su uniforme escolar que por los diez mil demonios era caótico para mí e Ise su lencería que consistía en una tanga de hilo dental literalmente y dos pequeños parches para sus pezones que retiró soltando pequeños gemidos; en seguida que terminó me tocó a mí y al igual que Greyfia llevaba mi uniforme de Maid, que empecé a retirar como si de una pequeña tela se trata, ese día llevaba una tanga que se perdía en mis nalgas y dejaba ver gran parte de mi bello en mi zona íntima así como la parte superior de un bikini viejo que reventó apenas movió mi busto - Muy bien Ise empecemos con la diversión - dijo Rías y caminamos a nuestro semental para retirarles sus ropas.
Una vez le quitamos los estorbos las cuatro nos quedamos viendo aquél ser que poseía Ise - Oigan que pasa - pregunto nosotras no respondimos ya que jamás no imaginamos que el pene de un hombre pudiera medir casi cincuenta centímetros y mínimo eran dos y medio de grosor que sumado a las venas palpitantes y su calor y olor abrumador nos están volviendo locas - Eso es más grande que el de Zenocitius, por lo menos el triple - hablo mi suegra a lo que me hizo tragar salival - Bueno tal vez no sea un monstruo o si - pregunto Greyfia viéndolo palpitar nuevamente - Creo que deberíamos de empezar - propuso Rías pero ninguna tenía el valor o mejor dicho la experiencia bueno una si pero tras varios años sin un simple rose la habían hecho una novata en ello - Se empieza besando o algo - pregunté temerosa por la respuesta - Traten de acariciarlo con su mano suavemente - nos indico Ise quien parecía feliz por la situación - Bueno como sé que no saben quién iniciar elijo a Rías para que haga los honores - para desgracia de nosotras, cuando decidimos encerrarnos en esta habitación prometimos dejar que Ise hiciera con nosotros hasta quedar embarazadas por ello no pelirroja trago saliva y se acerco lentamente ao miembro de Ise el cual esperaba ansioso por sentir las manos de nuestra mejor amiga, uno de los mayores tabú, pero también era porque Rías ahora era su hijastra y eso lo hacía más delicioso.
