Todo empezó con el cumpleaños de Tristán, desde ese día mi mundo se abrió a la verdad de la guerra de hace diez años. Admiraba a mi padre (Ban) como nada en el mundo mi sueño era ser como él pero al parecer tener su ahora vida tranquila junto a mamá(Elaine) le había vuelto algo perezoso como el tío King.

Sali al bosque como era costumbre en mis días, no era extraño los saludos de las hadas y el acercamiento de animales hacia mi. Todos sabían que no era tan inocente como aparentaba con mi singular apariencia que adoraba mamá, aun así me valoraban. cada día ayudaba "lancelot hace esto..." "Lancelot me ayudas..." "Lancelot..." además de escucharlos en mi cabeza me volvió loco sacando frustraciones en mi soledad.

—Pero miren a quien me encontre...

Una voz familiar me atrapo de repente, a veces girarme no era necesario para saber quien era aun así me gustaba verla. Jericho era un tipo tutora para mi, venia una o dos veces al mes, era mas alta que mamá, su cabello largo y esa sonrisa tan especial la hacían única en el bosque (además de su físico envidiable). Desde niño que venia a visitar el bosque pero cuando pase los 8 años su estadías eran mayores.

—¡Maestra!

mi cara de felicidad no tenia limites, ella era como un ángel con alma salvaje, me encantaban sus visitas, podía ser yo mismo, pero para ella siempre seria un niño. Baje la mirada recordando algo curioso sobre ella, en una época estuvo enamorada de Papá, apreté los puños... quería crecer y que Jericho-sama me viera como un hombre ¿que tenia papá en la cabeza para no enamorarse de ella? Amaba a mi madre igual que papá pero perdía los estribos en pensar que si yo fuera mi padre podría estar con Jericho-sama.

—¿Qué sucede? lancelot...— se acerco a mi revisándome.— ¿alguien te hizo algo? no tienes heridas, tu nunca actúas así de desanimado.

Jericho es tan amable conmigo, levante la mirada topándome con los ojos preocupados de ella ¿debería decirle lo que paso en Liones?

—Maestra sucedió algo en Liones.

Le hable con aquella comodidad que me otorgaba solo ella "Me pregunto si es por la herida que quedara en su frente" escuche los pensamientos desolados de mi maestra en cabeza, yo aun tapaba la herida con un leve vendaje "Ojala no se desanime...si hubiera ido a verle luchar aquel dia" sonreia mirándome pero por dentro sentia su tristeza.

—NO DEBERIAS ATORMENTARTE MAESTRA.

solte a todo pulmon a lo que ella se alarmo, sentia su corazón palpitar, escucharlos a todos seria un infierno de por vida. suspire y ella tambien.

—Maestra ¿te gusta mi padre?

—Claro que no.— empezó a reír a la vez que se inclinaba a mi altura.— ¿De donde sacas esas cosas? aja, ya entiendo el tonto de Ban te conto alguna cosa.— golpeo mi cabeza levemente. —Admiro a Ban y Elaine, además sin ellos no tendría a un chiquillo tan lindo y mimado como mi alumno.

Podia sentir el ardor en mis mejillas, ambos sonreimos esa vez, deseaba crecer y protegerla.

-o-

La lluvia nos empapaba mientras mirabamos aquel vacio, un vacio donde ni las aguas entraban. Una voz me llamaba con fuerza al parecer era el ruido de un corazon dentro de aquel vacio ya no solo queria imprecionarle a papá, queria ir a ver al dueño de esa voz. me apresure a entrar siendo detenido por Jericho-sama, a veces creia que ella era la unica que comprendia aquel sentimiento de vacio en mi. se gano a mi lado sosteniendo mi mano, nos miramos a la vez que entrabamos en ese vacio. Junte valor antes de sentir algo extraño en mi cuerpo sin importar que deseaba que ella supiera que jamas nos separariamos.

—Oye maestra... Yo quiero...

Hola soy nueva espero no me maten, aqui no hay nada de pedofilia o cosas asi, mas bien el amor de un niño inocente. el final obviamente se conecta con la trama del oneshot de Lancelot 3