LOS PERSONAJES DE NARUTO, NO SOY MIOS, SON DE kISHI.


CAPITULO 2: INTERROGATORIO PARTE 1.


Un mes había transcurrido desde la desafortunada noche y desde entonces no había podido conciliar el sueño. Cuando intentaba dormir inmediatamente su mente recreaba la escena, siempre era lo mismo, ella tirada en el suelo boca abajo, sintiendo las embestidas del hombre, el dolor de sus dientes clavarse en su carne y sobre todo el final que trataba de olvidar a toda costa; sentir su fluido dentro de su vagina.

Muchas de esas noches se había despertado gritando, pidiendo por auxilio, implorando que la soltase, haciendo que medio clan se levantase por el escándalo.

Hiashi Hyuga muchas veces se había acercado a su hija, para preguntarle ¿Qué le había sucedido?, pero ella siempre salía con la misma respuesta "Nada, es que tuve una pesadilla". Por supuesto que su padre no le creía, pero poco podía hacer si ella no confesaba.

No fue hasta dos meses después que sin más remedio tuvo que confesar a pesar de la vergüenza que sentía "Fui violada por un Akatsuki " había dicho causando la indignación de todo el consejo de ancianos, el hokage y sobre todo su padre, quien de inmediato ordenó una cacería.

—Quiero a todos los Akatsuki frente a mí y cuando descubra… ¿Quién de ellos fue?, juró que lo primero que haré será mandarle a cortar el miembro, como castigo a su cobardía— el consejo no tuvo más que aceptar su confesión, pues Hinata Hyuga había sido atacada por uno de ellos cuando se encontraba en una misión a la cual ellos mismos habían enviado.

Tras seis meses de cacería, mucho esfuerzo y unas cuantas bajas, por fin habían logrado confinar a todos los miembros de Akatsuki. El torturador mayor Ibiki Morino, se encargaría de obtener la información necesaria.

Los principales sospechosos eran sobre todo los miembros más jóvenes (menores de 30) pues según los oficiales, eran los que más deseaban un encuentro íntimo tenían las hormonas más alborotadas, seguido de los adultos mayores de 40 y al final los adultos menores de 35, siendo estos los de mayor experiencia y por ende los menos "necesitados"

Entonces pues, dentro de aquella habitación se encontraban:

Deidara: un hombre rubio que tapaba la mitad de su rostro izquierdo con un mechón, según el libro bingo era un terrorista que se hacía llamar fiel admirador e J solf Kimblee, el famoso alquimista carmesí que había vivido hace más de 50 años.

Dentro de sus principales delitos se encontraban el haber volado toda una nación, haciendo que miles de personas muriesen al instante, fuera de sus ataques terroristas y de haber robado el jutsu secreto de su aldea, no había nada más relevante, sin embargo el no tener delitos de índole sexual no lo excluían de culpa. Después de él estaba…

Itachi Uchiha: el hombre del sharingan y de cabellos negros, el perverso hermano de Sasuke Uchiha, el propio genocida de su clan. Un hombre aparentemente sin escrúpulos, pero sumamente educado. Había aceptado desde un principio ir con los ninjas de la hoja, sin siquiera oponerse. Algo demasiado extraño para un asesino como él.

Acusado únicamente por haber asesinado a su familia. Tampoco tenía antecedentes de índole sexual, sin embargo hasta el momento era incluso más sospechoso que el terrorista, pues si había matado a toda su gente sin remordimientos, muy bien pudo haber sido quien atara a la Hyuga e ir por la vida sin sentir culpa.

El siguiente era Hidan: un chico de cabellos plateados, bastante apuesto, que se la pasaba hablando del Jashinismo. A simple vista parecía solo un fanático religioso cegado por ideales estúpidos y sin sentido sobre la inmortalidad y el sacrificio humano. Acusado por asesinar a miles de personas como parte de un culto. Era junto a Itachi uno de los principales sospechosos, ganándole por un pelín, pues su estado mental no era exactamente el mejor; deliraba a menudo y se autoflagelaba. De los cuatro que estaba ahí era quien más se quejaba y el más escandaloso. Sin embargo tampoco tenía antecedentes de agresión sexual. No solo era admirador de Jashin, si no del conde Vladimir Draculea

Y por último Kisame Hoshigaki; un ninja de la niebla bastante sanguinario, era un asesino por naturaleza, pensaron al instante que de haber sido él, quizá la hubiese matado y desaparecido el cuerpo. Acusado principalmente por asesinar a su superior y traicionar a la aldea. Tampoco tenía antecedentes de agresión sexual. Caracterizado principalmente por destazar a sus víctimas. Curiosamente de los tres era el menos sospechoso.

El interrogatorio no se demoró mucho en esperar. Ibiki Morino apareció frente a ellos, con esa cara intimidante. Ninguno de los Akatsuki se asustó, pues habían hecho incluso más los que él.

—Muy bien basuras, quiero saber que estaban haciendo la madrugada del primero de Julio — pronuncio haciendo entrar a la víctima para que se encararan. Todos los Akatsuki abrieron los ojos ante la sorpresa de ver a la chica frente a ellos; de cabello azul, piel blanca, rostro hermoso que denotaba mucha tristeza y un bulto en su vientre de ocho meses de embarazo. Los hombres se vieron entre sí y tragaron saliva sin siquiera saber el motivo por el que estaban ahí.

—Veo la culpa en sus rostros, uno de ustedes violó a la chica presente y como pueden ver las consecuencias saltan a la vista— dijo Morino, viéndolos fijamente, en espera de algún acto involuntario que lo delatara.

—No entiendo— habló el terrorista — ¿ y yo que tengo que ver? — preguntó con la voz temblorosa.

— ¿Seguro que no lo sabes? — le interrogo sin dejar de verlo, dejando que sus negros ojos penetraran los azules del rubio. Deidara se intimidó y se lamió los labios— responde, ¿en dónde estuviste el primero de julio en la madrugada?

—Duuu, estaba durmiendo. ¿Que no es obvio? — respondió con burla. Esa era la típica actitud de un hombre que intentaba pasar desapercibido, mostrando desinterés. El Morino sonrió.

—¿Y tú?...Uchiha Itachi, ¿en dónde estuviste? — el Uchiha suspiró, la pregunta era absurda, pero para su desgracia era exactamente la misma que la de Deidara

— Estaba durmiendo— exclamó haciendo que Ibiki arqueara una ceja

— Mientes— insistió haciendo que el Uchiha sonriera.

— Está bien— respondió— estaba violando a la chica— respondió con sarcasmo. Hinata se tensó ante la confesión, pero la voz del sujeto no era la misma, Hinata jamás olvidaría esas palabras ni su voz "eres preciosa", ni mucho menos ese "eres deliciosa". Ibiki apretó los puños, pues sabía que el Uchiha se estaba burlando de él, además había volteado a ver a la chica y de inmediato la vio negar. Hasta el momento Itachi Uchiha, estaba descartado, pero solo por el momento.

—Tú, el de la cascada, habla— Hidan sonrió de medio lado.

— Lo mismo de siempre, estaba rindiéndole culto a Jashin— dijo clavándose un clavo en la mano— ¡ahhhh, siiii, me siento vivo! — Ibiki lo miró entrecerrando los ojos, ¿valía la pena interrogarlo?.

—Mientes— le respondió haciendo que se incendiara de inmediato

—¡Mira maldito hijo de puta, Jashin no me permite decir mentiras, así que más te vale que me creas o esta noche te meteré un palo tan profundo por el culo que te saldrá por la boca!— respondió haciendo que la Hyuga se asustara todavía más, solo de imaginarse que ese pudo haber sido su destino le generaba un terror abrumador; él era Hidan el empalador.

—No me importa si le rezas a tu abuela, igual eres sospechoso, si te gusta empalar a la gente, muy bien pudiste empalarle otra cosa a la señorita— respondió, Hinata enrojeció sin poder creer lo que Ibiki decía — ¿y tú? — se dirigió ahora hacia el hombre de color azul.

La cara de Hinata palideció con solo pensar que ese sujeto la había… violado y peor aún era que si ése hombre resultaba ser el culpable, su hijo naciera con branquias. La chica tembló y entrelazó sus manos, rogándole a kami sama que no fuese él. Un rayo de esperanza se abrió entre todas aquellas nubes de dudas y cuando Hinata acomodó sus ideas, se dio cuenta que no podía ser él; era demasiado alto y se miraba bastante pesado, seguramente ni siquiera hubiese podido respirar si un hombre como él se le tirase encima.

—Estaba nadando en un lago…. — exclamó, haciendo que los peores miedos de la Hyuga se hiciesen realidad, ella había sido violada precisamente en la orilla de un lago. Llevó ambas manos a su boca, intentando contener sus lágrimas— que está cerca del país del viento— terminó y la Hyuga respiró aliviada, el acto se había llevado a cabo en el país del fuego.

Ibiki miró a los criminales con superioridad— créanme que… investigaremos si su coartada coincide con las declaraciones de las personas que los vieron— En ese momento todos levantaron una ceja.

Las cosas eran sumamente confusas; Itachi y Deidara tenía la complexión perfecta y el peso necesario para ser los culpables, ninguno de los dos era tan alto y se miraba tan pesado como para aplastarla, sin embargo el rubio no había demostrado interés en ella (aunque tampoco lo descartaba por eso) y la voz del hermano de Sasuke no coincidía con la del agresor, Kisame era demasiado grande para ella y la hubiese aplastado y Hidan, aunque estuviese la misma complexión de los dos primeros, estaba lo suficientemente loco como para sacrificarla por su dios y ella había salido ilesa dentro de lo que cabe .

Hinata suspiró reconociendo que hasta el momento de los cuatro Deidara y Hidan eran los principales sospechosos. Aunque todavía faltaba cotejar las pruebas con sus coartadas.

Las cosas eran aún mucho más confusas y todavía habían otros seis.

CONTINUARÁ


Hasta el momento ¿De ellos cuatro, quién crees que fue?