Jugando con fuego

Sunset dio un largo bostezo mientras se dirigía a la escuela.

― Vaya, te ves terrible ― dijo Rainbow Dash. ― ¿Acaso te desvelaste?

― Sí, con todo esto me di cuenta que con toda esa locura al final todavía no había usado mi nueva consola Hinobi para jugar y me la pasé toda la noche con los clásicos.

― ¿No te has desecho todavía de esa cosa? ― Protestó Applejack. ― ¿Después de todos los problemas que pasamos por culpa de ellos no sería mejor tirar esa consola?
― Pagué buen dinero por ella, además, ya quedó claro que fue un malentendido. Siempre y cuando no use mi magia mientras juegue, no habrá problemas.

― Sunset tiene razón Applejack ― se unió Twilight. ― Lo más que puede pasar es que aparezca un glitch y tengan que intervenir los Glitch Techs, no es la gran cosa.

Entonces vieron cómo llegaba el autobús escolar. Snips estaba ocupado jugando con su S(H)Witch cuando de pronto la pantalla se puso negra. El niño pudo cara de confusión.

― ¿Olvidaste cargarlo? ― Preguntó Snails, que estaba viendo a su amigo jugar.

― ¡Tenía la mitad de la carga! No puede ser, ¿por qué no funciona? Estaba a punto de vencer al jefe. ¡No puede terminar así! ¡Vamos reacciona de una buena vez!

En el asiento trasero se escuchó una protesta. ― ¿Qué le pasa al Candy Smash? ¿Por qué de pronto dejó de funcionar? Vamos, reacciona, reacciona de una vez.

Las chicas no pudieron evitar reírse un poco, pero ya pronto se acostumbrarían.

Y no solo en el autobús, Rumble y Pipsqueak estaban aprovechando a jugar a un juego de atrapar de una serie de videojuegos y anime dentro de sus teléfonos, cuando de pronto la pantalla se puso negra y la aplicación se cerró de golpe.

― ¡NOOO! Era un shiny, ¡UN SHINY! ¿Por qué? ¿Por qué la vida tiene que ser tan dura?

― ¿De veras te tocó un shiny? Ahora no me siento tan mal, pero aun así… ¿qué pasa?

Trataron de abrir la aplicación otra vez pero en vez de la música característica del juego les salió una notificación: "Esta aplicacióin no está respondiendo, intenta de nuevo más tarde o visita nuestro portal /help /mobile para ser atendido por uno de nuestros especialistas."

Los dos amigos se miraron. ― ¿Entonces, borramos la aplicación y la instalamos de nuevo?

― Sí… eso casi siempre funciona. Digo, no perdemos nada solo uno o dos minutos, ¿no?

Pero entonces llegó Sunset Shimmer y posó sus manos en sus hombros.

― Lo siento chicos. Toda la escuela ha sido perbaneada por Hinobi. Su jueguito de atrapar criaturas volverá a funcionar apenas dejen el campus ― dijo Sunset.

― ¿Perbaneada? ¿Te refieres a, perbaneada-perbaneada? ¿Pero por qué? ¿Qué pasó?

― Empezando porque no se supone que jueguen videojuegos en la escuela ― dijo la directora Celestia aproximándose. ― Entonces Sunset, ¿tienes una idea por qué la corporación Hinobi decidió perbanear toda la escuela? ¿Tiene que ver con ustedes?

― Verá directora, descubrimos por accidente que magia de ya-sabe-dónde y la tecnología Hinobi no se mezclan. Tuvimos unos problemas y para no hacer larga la historia la corporación Hinobi decidió que lo mejor era convertir la escuela en una zona libre de Hinobi. Ni consolas ni aplicaciones. Hinobi está muerto.

La directora asintió. ― Bueno, no lo más extraño que ha ocurrido con ustedes. Quiero un informe de cada una en mi escritorio para el viernes.

― Ya nos adelantamos ― dijo Sunset sacando siete informes de su mochila. Siempre que ocurría un incidente con magia la directora les pedía un informe escrito.

― Gracias, los revisaré más tarde ― dijo la directora.

Con eso Sunset fue a reunirse con sus amigas y la directora a su despacho.

Mientras, se corrió la voz de que los juegos de Hinobi no funcionarían dentro de la escuela nunca más y el día pasó sin incidentes.

Lo único digo de mención fue que en cierto punto del día, después de subir las notas a la base de datos de la superintendencia, Celestia decidió relajarse con una partida de solitario pero el juego no cargaba. ¿Qué sería? Pero entonces recordó.

― Ah, claro. Hinobi.

Y como le daba flojera descargar una versión del juego que no fuera de Hinobi así que mejor se puso a revisar los informes de Sunset y las chicas.

― Oye Luna, ayúdame con esto.

Su hermana asintió y se puso a revisar los informes con ella.

Cuando terminaron de leer el primer informe, las dos intercambiaron una mirada significativa.

― ¿Glitch Techs? ― Preguntaron al unísono.

Se encogieron de hombros.

― No es lo más raro que hemos visto o escuchado.

― Supongo que tienes razón. Si ya se solucionó no le demos más vueltas.

Residencia Kubota:

― ¡Aw, pero no es justo! ― Se quejó Miko. ― Tooooodo un fin de semana sin videojuegos. Trabajo en una tienda de videojuegos, ¿por qué tenemos que a hacer lo opuesto de jugar videojuegos?

― ¿Te refieres a actividad física? ― Se burló su hermana Lexi mientras leía una revista de deportes. ― De todos modos te has estado quejando desde ayer. Si tanto te molesta ir a ese campamento-taller entonces no vayas y ya.

― Es que es obligatorio. Ya me lo imagino, sin señal ni nada en el bosque sin nada que hacer excepto… ¡admirar la naturaleza!
― ¿No siempre te las arreglas para esconder un videojuego entre tus cosas? ― Preguntó Lexi. Tienes un montón de consolas viejas.

― ¡Clásicas, el nombre es clásicas! ― Dijo Miko.

― Como sea, tienes un montón de 'clásicos' con los que no tienes que conectarte. Llévate uno de esos como siempre lo hacías cuando mamá y papá te mandaban de campamento.

― No es tan simple, esta vez la zona está perbaneada por Hinobi. Ninguna consola va a funcionar.

Lexi levantó la mirada de la revista.

― ¿Perbaneada?

Miko se tapó la boca. ― Creo que ya dije demasiado.

― Déjalo, igual no me importa.

Miko suspiró de alivio, cuando su madre tocó la puerta.

― Miko, ¿ya estás lista?

― Sí, supongo que sí ― dijo Miko resignada mientras tomaba su mochila.

― No pongas esa cara, ya ves cómo un campamento será una experiencia positiva para ti ― dijo su madre. ― ¿No traes algún videojuego escondido verdad?

― No, esta vez no va a funcionar ― dijo Miko.

Miyami Kubota levantó una ceja, pero al final no dijo nada.

Entonces llevó a Miko a una estación de servicio al lado de la carretera donde ya la esperaban sus compañeros de Hinobi que estaban charlando entre ellos y bromeando, con la excepción de Mitch que estaba apollado en una esquina con una 3HS.

― Adiós Miko, diviértete en el campamento ― dijo Miyami Kubota. ― ¡Nos vemos el domingo!

― Está bien mamá. ¡Hasta pronto!

Cuando su madre se fue, Miko fue a reunirse con sus compañeros.

― ¡Hola chicos! ¿Qué hay?

― Hola Miko ― dijo Zahra con un bostezo. ― ¿Ya lista para el campamento de fin de semana?

― Sí, eso creo. No puedo creer que nos hagan ir a un fin de semana en el medio de la nada para 'promover el equilibrio entre el ejercicio y los videojuegos'. Ugg… la peor campaña de la historia.

― Vamos, todas las tiendas tenemos que hacer uno de estos y subir nuestras fotos y no se ve tan mal ― dijo Han. ― Además, sabes que es solo una pantalla para mantener protegido el ya-sabes-qué, ¿verdad?

― Sí, justo cuando pensábamos que todo había terminado, esa dimensión de caballos parlantes nos crea más problemas ― dijo Miko con un puchero.

― Ya Miko, acampar no es tan malo. Solíamos ir todo el tiempo con mi papá, y luego con Papi y Abuelita. Es genial, y ayuda a relajarte. Un par de días sin notificaciones en tu teléfono es justo lo que necesitas para relajarte ― sonrió Five.

― Si tú lo dices ― gruñó Miko.

― Yo no le veo ningún problema ― Dijo alegremente Bergie. ― Y requerden, si alguien necesita bloqueador, repelente, píldoras para el mareo, vendajes, ¡soy su hombre!

― Es increíble que nos hagan hacer esto ― dijo Mitch, sin apartar la vista de una consola portátil.

― Sabes que no hay señal en el campamento, está en los folletos que nos dieron ― le dijo Han.

― Ya lo sé, estoy jugando offline ― siguió Mitch. ― Aun sin señal, tengo que afinar mis habilidades para defender mi título de campeón. Esa es la diferencia entre ustedes y yo, perdedores. Jamás pierdo la oportunidad de entrenar.

― Pst, ¿es que nadie le dijo? ― Le susurró Five a Han y Zahra.

― No, queremos ver su cara ― respondió Han sonriendo.

Miko y Five aguantaron la risa, cuando un gran autobús amarillo con un banner de Hinobi se estacionó frente a la estación de servicio. El autobús abrió sus puertas y salieron Phil y Barbara.

― Muy bien Techs, como saben este será un fin de semana será para que aprendamos a cooperar y a trabajar mejor en equipo. Unos días en la naturaleza nos harán bien a todos. ― Suspiró. ― Urg… detesto el aire libre tanto como cualquiera de ustedes, pero tenemos que hacer esto como parte de la nueva campaña de Hinobi para promover la actividad física.

Barbara se unió con mucho más entusiasmo que Phil.

― Exacto, y como parte de la campaña, Hinobi patrocina el campamento Everfree y tenemos que aprovechar sus instalaciones. Ahora todos, ¡al autobús!

Después de un murmullo general, los chicos subieron al autobús. Phil suspiró mientras conducía el autobús mientras que Barbara le daba las instrucciones cómo llegar. En cuanto a los techs, todos estaban pendientes de Mitch.

― ¿Qué me ven? Si no trajeron sus consolas es problema suyo. No se las voy a prestar.

― No te preocupes Mitch, disfruta tu juego mientras pueeedas ― se burló Miko.

― Eso haré ― dijo Mitch.

El trayecto siguió por una hora y media cuando vieron un letrero.

"CAMPAMENTO EVERFREE 50 METROS"

Todos prepararon sus teléfonos y efectivamente, después de unos metros, la consola de Mitch murió.

― ¡¿Y ahora qué?! Le puse baterías nuevas antes de salir.

― Por seguridad toda el área está perbaneada ― explicó Barbara. ― Por efectos de este ejercicio de cooperación entre grupos de techs, alentamos la interacción cara a cara. Será un fin de semana libre de pantallas.

― ¡¿Qué?! Oigan, eso nunca fue parte del trato ― se quejó Mitch. ― ¿Tengo que pasar el rato hablando, hablando… hablando con ellos?

― Reglas son reglas Mitch ― dijo Phil.

― ¿Pero llegar tan lejos como perbanear todo el campamento solo por un estúpido ejercicio de cooperación? Aquí está pasando algo más.

Phil suspiró.

― Sí Mitch, pero las órdenes de arriba dicen bien claro que por seguridad solo personal autorizado y los involucrados en el incidente pueden saber del asunto. Solo no le des más vueltas si no quieres ser reseteado.

Mitch cruzó los brazos resignado mientras murmuraba algo entre dientes.

Mientras, todos se pusieron a comparar los videos que tomaron de la rabieta de Mitch.

― Esto vale oro ― se rio Zahra.

Mitch se volvió a verlos.

― Ustedes sabían, ¿no es así?

― Ah, ¿no te llegó el mensaje? ― Preguntó Han fingiendo inocencia.

― ¡NO! ― Protestó Mitch.

― ¿Ah no? Creí que les habíamos avisado a todos ― dijo Zahra. ― Perdona Mitch.

Mitch siguió murmurando entre dientes mientras los demás se reían.

― Por eso no quería pasar mi precioso tiempo hablando con ustedes ― dijo Mitch de mal humor mientras los otros seguían viendo el video de su rabieta.

Finalmente llegaron a su destino. El campamento Everfree.

Fueron recibidos por una mujer de cabello rojizo, con una corona de flores en la cabeza; y su hermano, un muchacho con el cabello verde con un gorro de lana. Ambos vestían una polera blanca con la H de Hinobi, junto con shorts.

― Sean bienvenidos ― dijo la mujer. ― Me llamo Gloriosa Daisy, y este es mi hermano Timber; y seremos sus consejeros.

― Genial, ya no estamos en la primaria, no necesitamos consejeros o campamentos ― dijo Mitch.

― Perdónenlo, es que sigue molesto porque tiene que separarse de sus preciados videojuegos por tooooooodo un fin de semana.

Los chicos estallaron en una alegre carcajada, pero Mitch solo seguía murmurando.

Florisa sonrió, ignorando su actitud.

― Entiendo, entiendo. Además, sé que 'consejeros' suena mal pero créanme, no pensamos interferir con ustedes. Solo piensen en nosotros como los encargados del campamento.

― Exactamente ― dijo Timber. ― Si necesitan algo, cualquier cosa, estaremos en recepción. Hay una máquina expendedora por si se les antoja algún bocadillo, tambié vendemos papel sanitario, repelente, agua embotellada y medicamentos en recepción.

― Los baños están junto a recepción, en las cabañas, y tenemos vestidores alrededor del lago.

Barbara sacudió la mano de Gloriosa.

― Como siempre un enorme placer trabajar con ustedes, señorita Daisy.

― Cuando quieran, el campamento Everfree agradece su patrocinio. Solo les encargamos que recojan su basura y limiten la cocina y la fogata en el área designada.

― Por supuesto, apreciamos su hospitalidad ― dijo Barbara.

Con eso, los techs se dirigieron a las cabañas.

― Bueno, la cabaña de las chicas queda a la izquierda, la de los chicos a la derecha ― dijo Phil aburrido. Nos reuniremos en quince minutos, vístanse para hacer ejercicio. ― Suspiró. ― Qué alegría.

― Vamos Phil, pon un poco de entusiasmo ― dijo Barbara. ― Al menos te separaste de ese escritorio por un par de días. Hay que relajarnos. Nos vemos en quince minutos chicos.

Entraron en la cabaña y lo primero que hizo Mitch fue arrojar su mochila en una litera.

― Pido la de arriba.

Han y Five arrojaron sus mochilas sobre una litera cada uno también.

― Haz lo que quieras, hay literas de sobra.

Era cierto, la cabaña tenía al menos seis literas. Mientras tanto, Bergie y Phil prefirieron las camas inferiores.

Poco después, todos se reunieron en las canchas deportivas con las poleras de la compañía y shorts.

― Muy bien chicos, vamos a divertirnos ― dijo Barbara. ― Tenemos un día lleno de actividades que realizar. Empezaremos con un encuentro amistoso de baloncesto y seguiremos con un concurso de tirar la cuerda entre chicos y chicas, natación, un partido de soccer y finalmente una fogata.

― ¡Sí, esa es la mejor parte de un campamento! ― Dijo Five.

― Ese es el entusiasmo que me gusta ― dijo Barbara. ― ¡Ahora, vamos a divertirnos sin tecnología!

Barbara recibió una respuesta menos entusiasta de los otros techs, pero al final todos se organizaron y comenzaron las actividades mientras que Barbara y Phil tomaban fotografías para subir a las redes sociales oficiales de Hinobi.

En general fue un día tranquilo y solo Mitch seguía refunfuñando entre dientes hasta que Phil se hartó de él y le dio la cámara.

― Ten, tú toma las fotografías. En serio Mitch, un fin de semana no te matará. De todos modos tenemos un número impar de jugadores.

Mitch aceptó. ― Neh, supongo que puedo hacer esto. Muy bien perdedores, sonrían para la cámara.

Con eso, el día pasó sin incidentes.

― La fogata ya está preparada ― anunció Gloriosa cuando terminaron de cenar.

― Aw, creí que la íbamos a hacer nosotros.

― De hecho, por seguridad y control de incendios preferimos hacerlo nosotros ― dijo Gloriosa.

― Ah, entiendo ― dijo Five sonriendo.

― Entonces, ¿tú sabes hacer fogatas Five? ― Preguntó Zahra con un leve sonrojo.

― Sí, mi papá me enseñó, pero mi abuelo lo perfeccionó.

― Uh, interesante ― dijo ella. ― ¿Y has acampado mucho?

Five se sonrojó un poco. ― Es nuestra tradición familiar.

Siguieron charlando y después de cenar se fueron a disfrutar de la fogata.

― Por favor no me digan que vamos a cantar canciones como si estuviéramos en primer grado ― Dijo Miko.

― Vamos chicos, es una fogata. Si no quieren cantar, qué quieren hacer? ― Preguntó Barbara.

Todos se miraron incómodos, cuando Five tuvo una idea.

Se puso a tararear el tema de Legend of Link.

― Duuuu… du-du tut tut tuuuuuuut…

Miko se unió.

― Pam-pam, parara pam-papán… parara pam-papán…

― ¡Pam-Pam, pararán! ― Siguió Zahra.

Con eso, los techs no cantaron pero se la pasaron tarareando los temas de los juegos que más les gustaban. Hasta Mitch se terminó uniendo y resultó ser el que recordaba más melodías.

― Caramba Mitch tienes talento. ― Lo felicitó Miko.

― ¿Verdad? Y he de admitir, que esta parte del campamento no fue tan horrible después de todo.

― Ese es el espíritu ― lo felicitó Barbara. ― Ahora, ¿quién quiere malvaviscos?

Y después de asarlos y relajarse un poco, se fueron a dormir.

O al menos eso intentaron. Miko estaba dando vueltas en su cama incapaz de pegar ojo.

― ¿Estás bien? ― Preguntó Zahra desde la litera de abajo.

― Es que siempre juego un poco antes de dormir. No puedo conciliar el sueño sin una buena partida de lo que sea. ¡Pero como aquí nada funciona, no puedo dormir!

Barbara las miró desde su cama.

― Si no puedes dormir, ¿por qué no vas a dar una vuelta?

― ¿Es seguro? ― Preguntó Zahra.

― Sí, el campamento es un área cerrada, y todos los senderos están señalizados. Siempre y cuando no salgan del sendero, no corren peligro.

― ¿Segura? ― Preguntó Miko.

― Claro, no soy su madre y ni siquiera su jefa. Y a Phil no le molestará tampoco.

― ¡Gracias!

Miko y Zahra salieron de la cabaña.

― Oye, ¿aprovechamos esta oportunidad para buscar la fuente de… ya sabes qué? ― Preguntó Miko.

― ¿Qué?

― Claro, ya sabes, la razón por la que perbanearon el campamento.

Zahra sonrió. ― Suena interesante, vamos.

Fueron a la cabaña de los chicos donde los recibió Five.

― Hey chicas, ¿qué hay?

― Pues, no podía dormir así que decidimos ir a caminar. Y de paso buscar la fuente de, ya-sabes-qué. Espera, ¿lo dije muy alto?

― No, tranquila ― dijo Five. ― Mitch acaba de irse al baño, y los ronquidos de Phil no dejan oír nada más.

― De hecho me sorprende que Bergie pueda dormir con todo este escándalo ― dijo Han desde su cama, quitándose sus audífonos. ― ¿Entones, caminata nocturna?

― Siempre y cuando no nos alejemos del sendero no hay problema ― dijo Zahra.

― Supongo que no tenemos nada mejor que hacer, si ya tenemos el permiso de la jefa de Phil, no veo por qué no ― dijo Han. ― Solo voy por mi chaqueta.

Five hizo lo mismo y pronto los cuatro emprendieron camino.

― ¡Alto ahí perdedores! ― Dijo Mitch. ― ¿A dónde creen que van?

― A caminar, sin videojuegos no tenemos nada mejor que hacer, y no podemos dormir ― dijo Miko.

Mitch se encogió de hombros.

― No puedo argumentar nada ante esa lógica. En fin, vamos.

― ¿Tú también? ― Preguntó Miko.

― Pues claro, ¿o tienen algo que ocultar?

― No nada, pero te has estado quejando todo el día ― señaló Five.

― Sí, preferiría mil veces mi 3HS antes que una caminata en la naturaleza pero es mejor que nada.

Con eso se pusieron a caminar. El campamento Everfree era grande, pero gracias al excelente mantenimiento de Gloriosa y Timber, todos estaban muy tranquilos en el sendero. Además, como gamers que eran, estaban acostumbrados a desvelarse.

― Ya estamos bastante lejos, ¿no? ― Dijo Five al cabo de un tiempo.

― Sí, será mejor que regresmos ― dijo Han con un bostezo. ― No es que no haya estado entretenido, pero fue demasiado ejercicio para alguien sedentario.

― Sí, creo que con esto podré dormir aun con los ronquidos de Phil ― dijo Five estirándose.

― Sí lo que sea ― dijo Mitch aburrido.

Todos iban a dar media vuelta, cuando Miko levantó la mano.

― Un minuto chicos, ¿escuchan eso?

― ¿Escuchar qué? ― Preguntó alguien.

Miko le hizo una seña para que se callaran y pronto lo escucharon todos, se escuchaba que algo grande estaba pasando. Sin pensarlo dos veces, todos corrieron hacia la fuente del ruido.

Era una cueva al pie de una montaña, de donde salía un misterioso resplandor. Y varios carteles de PELIGRO, NO ENTRAR con el logo de Hinobi.

Zahra, Han, Miko y Five sabían lo que estaban viendo. Esa era la fuente de magia que dormía en el campamento Everfree.

― No me digan que esta cosa rara fue la que hizo que perbanearan el campamento… ― murmuró Mitch.

― ¡Escóndanse! ― Dijo Five.

Todos se colocaron detrás de los árboles y arbustos mientras veían a varias personas con el uniforme de Hinobi salir de la cueva llevando cajas de cristales luminosos.

― ¿Qué hacen? ― Dijo Han.

― ¿Es que planean hacer estudios? ¿Es que no saben lo peligroso que puede ser? ― Murmuró Zahra.

Miko miró a Five.

― Tenemos que avisarles a Sunset y a las demás.

― Pero…

― ¡Five, esto es serio! Le dimos nuestra palabra a las Princesas que no nos meteríamos más con la magia, pero Hinobi no está cumpliendo su parte.

― Pero no hay señal en el campamento ― dijo Five.

― Hay un teléfono en la recepción, creo que podemos usarlo ― dijo Han.

Con eso se fueron, tratando de no hacer mucho ruido ni ser vistos. Por suerte era noche cerrada.

― ¿Oigan de qué están hablando? ¿Magia? ¿Ustedes saben qué pasa? ― Preguntó Mitch.

― Cállate Mitch, esto es importante.

Finalmente llegaron a la recepción, pero claro, estaba cerrada.

― ¿Y ahora qué hacemos? ― Dijo Miko.

― ¡Esperen, aquí parece que tengo señal! ― Dijo Five. ― ¡Perfecto!

Todavía tenía el contacto de Sci-Twi de cuando le mandó la ubicación del campamento. La llamó de inmediato.

Sci-Twi estaba ocupada en su laboratorio cuando entró la llamada de Five.

― ¿Hola, Five? ¿Pasó algo?

― Qué bueno que te encuentro despierta. Estoy con mis amigos en el Campamento Everfree. Encontramos la cueva donde está la magia.

― Sí, pero el área ya está perbaneada, solo no se acerquen mucho y estarán bien ― dijo Sci-Twi confundida.

― No entiendes, vimos a personal de Hinobi llevarse unas cajas de cristales. No sé muy bien qué pretenden pero me huele a problemas.

Sci-Twi asintió.

― Gracias Five. Les avisaré a las chicas de inmediato.

Con eso terminó la llamada.

― ¿Sabes? ― Dijo Spike, por eso no confío en las megacorporaciones.


Con eso, la historia continúa después de una larguísima espera. En serio que estuve mucho más ocupado de lo que pensé pero he aquí una actualización por fin. Espero les haya gustado y como siempre,

Chao; nos leemos!