Los personajes no me pertenecen son propiedad de Rumiko Takahashi. Sólo los tomo pr diversión

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Deseos

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Capitulo: 2

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-¿Q-quien eres? -Pregunto pegándose a la pared-.

-¿Eh? -Parpadeo- ah, ya veo -Se paró- ese anciano no te explicó nada.

-N-no si me dijo... -Suspiró aliviada de que mencionara al anciano, por un segundo se olvido de lo que dijo- es solo que me asuste.

-Miedosa.

Parpadeo y se defendió por instinto- ¡No soy ninguna miedosa!

-¿Ah no? Entonces eres una gallina.

Ignoro lo dicho y le pregunto tímida- ¿Vas a ayudarme con mi deseo?...

El arqueo una ceja confundido- Por supuesto, es mi trabajo.

-¡Gracias! -junto sus manos ilusionada-.

-¡Ya, ya! -El aparto la mirada- Explicame...

Akane asintio y sentándose en la cama y el en la silla del escritorio comenzó a relatar su situación.

-Cuando tenía catorce años nos habíamos mudado a Tokio y al principio era lindo... pero unos meses después yo estaba de novia con un chico de mi clase -Bajo la mirada apenada- no era nada serio, no nos habíamos ni besado ya que para mi familia eso no es para niñas de mi edad, debía ser un poco mayor. Tenía tres amigas que eran de mi "confianza", o, eso creía... un día después de clase decidi ir a por un helado pero cuando estaba caminando a la heladería... -Pequeñas lágrimas se amontonaron en sus ojos- vi a ese cerdo besando a una de mis mejores amiga y lo peor es que... las otras dos estaban a unos metros de ellos. Viendo todo...

-¿Qué? -Se paró- ¿Que clase de amiga hace eso?

-Ninguna... -Se quitó sus lágrimas- me enfrente a ellos pero me humillaron frente a toda la gente, desde ese día me cuesta confiar en las personas y más en mi misma... -Se abrazo- lo más ridículo de todo esto es que ni siquiera me habia dado cuenta que el chico con el que salía era el más popular de la escuela, ahora entiendo por que ellas se acercaron cuando empecé una relación con... ese tipo.

-Ellas no eran amigas de verdad... -Tocó su hombro- ni ese imbécil un novio leal, se aprovecharon de tu inocencia...

-Luego de eso nos mudamos a Nerima... pero no confío en nadie...

Se quedaron en silencio por largos minutos, Akane lloraba en silencio tapando su rostro. Sintió una mano más grande sobre la suya y abrio sus dedos y ojos. El sonreía y por una razón se tranquilizó devolviendole la sonrisa.

-Me encargaré que ninguna persona se aproveche de ti, cuidaré tu frágil corazón y cumpliré tu deseo -Sonrió más que seguro-.

Akane sonrio ampliamente y estiró su mano- Akane Tendo, un placer.

El también estiró su mano y la estrecharon- Ranma.

-¿Y tu apellido?

-Bueno...

La peliazul noto el semblante triste que ahora mostraba haci que decidió cambiar el tema- ¿Te quedaras en mi cuarto?

-¿Dónde más? ¿En el contenedor de basura? -Bromeó-

-Jeje, buscaré un futon para traertelo -Se levantó-.

-Oye, tengo que pasar tiempo contigo, dentro de tres días solamente podré volverme invisible para los demás -Explico- iré a tocar tu puerta y me haré pasar por un amigo tuyo.

-No creo que se lo crean -Dijo insegura-.

-Dejamelo a mi -Sin darle tiempo saltó por la ventana asustando a la muchacha-.

-¡Espera!

Se asomó a la ventana aterrorizada pero no lo vio por ningún lado. A pocos segundos se escucho la voz de Kasumi dandole la bienvenida a una persona. Respiro profundo y bajo las escaleras.

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Kasumi abrió la puerta para recibir a la persona que tocaba, se sorprendió de ver a un joven de la edad de Akane parado en la puerta como si nada.

-Buenas noches, ¿En que puedo servirle? -Pregunto algo confundida-.

-Hola, soy un amigo de Akane -Respondió confiado-.

-¿Amigo? ¡Akane no tiene ningún amigo! -Exclamó algo enojada, ese tipo tal vez era alguien mas-.

-¿Hermana? -Kasumi volteó a ver y se encontró a Akane bajando por las escaleras-.

-Akane -Dijo- ¿Conoces a este chico?

La muchacha miro hacia la puerta y no pudo evitar sonreír nerviosa, camino a la entrada y asintió a su hermana.

-Si, es... Ranma -Contestó inseguraz-.

-¿Ranma que? -Pregunto mirándolo desconfiada-.

-Eh... este.

-Saotome -Contestó-.

Kasumi lo volteó a ver- Bien... -De pronto reaccionó y pregunto extrañada- ¿Desde cuando eres amigo de Akane?

Akane se quedo muda sin saber que decir, Ranma había dicho que se encargaría, ¿Pero que dirá?

-Verás... -Ranma comenzó a relatar- Hace un par de días, unos imbéciles la estaban molestando en la escuela al final de clases... -Akane lo miro sorprendida, ¿Como sabía eso?- yo estaba pasando pero escuché risas y eso, me acerqué y vi que la molestaban. Esos imbeciles, debió ver la paliza que les di -Se cruzó de brazos fastidiado- No soporto se se burlen de las mujeres indefensas.

Kasumi miraba maravillada a el chico sonreía contenta, quien defendiera a su hermanita era Bienvenido. Junto sus manos.

-¿De verdad? ¡Te lo agradezco! -Se giró a su hermana- ¿Por que no dijiste nada? ¡Con mucha razón esos chicos aparecieron el otro día malheridos!

-Bueno... no quería preocuparte -Se excusó-.

-Desde aquel día somos amigos.

Kasumi sonrió y le dio paso para que entrara -Vamos a la sala, papá tiene que saberlo.

Akane detuvo a su hermana- N-no hace falta, no molestamos a--

-Claro -La interrumpió Ranma sonriendo- Me gustaría decirle algunas cosas, primera razón por la que estoy aqui.

La mayor sonrió y lo condujo a la sala.

-¿Por que dijiste que si? -Le susurró a Ranma-.

-Es necesario para cumplir tu deseo -Respondió con simpleza-.

La joven se quedo parada en medio del pasillo, ese chico traía algo entre manos, debía entender que era necesario pero... ¡Ese chico la ponía demaciado nerviosa!

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-Akane, estas castigada -Declaró su padre mirándola con enojo-.

-¿Qué? ¡¿Por que?! -Grito escandalizada-.

-Por mentirle a tu padre -Levantó su dedo-.

Akane bufó- que yo sepa te oculte.

-¡Es mentir por igualdad de condiciones! -Se levantó cruzado de brazos- una semana sin helado ni televisión.

-¡Pero...!

-Ni lo intentes -cerró sus ojos-.

Soun Tendo se volteó a Ranma y le sonrió agradecido.

-Gracias por proteger a mi niña de una paliza más grave -puso su mano en su hombro-.

-No es de nada, Señor Tendo -Sonrió-.

-Tal vez pueda ir a tu casa y felicitar a tus padres por tener un hijo tan valiente -Río escandalosamente-.

-... -Miro a Akane-.

El hombre dejo de reír al no recibir respuesta -¿Qué sucede?

-Es que... -Sonrió un poco pero sin ánimo- n-no tengo... padres.

-Pobrecillo -Kasumi posó su mano en su mejilla-.

Akane rápidamente se acercó a el- ¿Qué dices? ¡No me...!

-Calla -Le miro-.

-¡Ay! -Soun se rasco la nuca- lo siento, no lo sabía.

-Descuide -Levantó sus manos- usted no me conocía y es normal.

Tendo suspiro aliviado.

-Pero... -Lo miro confundido- ¿Cómo haces para vivir?

-Pues... -Lo pensó un momento- vivo en el parque, en una carpa... tengo que robar comida para sobrevivir.

-Que vida tan miserable -Kasumi enternecio su rostro-.

-Pues ya no más, Ranma -Soun tomo a Ranma de ambos hombros- desde ahora en adelante vivirás en mi casa, en el cuarto de huéspedes.

-¿Quien vivirá en el cuarto de huéspedes? -Una castaña apareció por la puerta que daba a la sala-.

-Hola de nuevo -Saludo en cuanto vio a la segunda hermana de Akane-.

-¡Oe, ¿Que haces tú aquí?! -Naviki de inmediato lo reconoció-.

-¿Conoces a Ranma? -Kasumi miro a su hermana interrogante-.

-¡Por supuesto! -Lo apuntó acusadora- ¡Ese tipo fue quien estaba cuidando a mi hermana el día que recibió ese golpe en la cabeza! ¡Fue hace ya una semana!

El hombre sólo sonrió.

-Ajá, ya nuestro querido invitado nos lo contó todo -Sonrió- me contó sobre el lugar que dormía y el hambre que pasaba por lo que decidi ofrecerle vivir con nosotros.

-¿Qué? -Naviki fruncio el seño- ¡Papá, acabas de conocerlo!

-Me parece un hombre de confianza -Respondió sin titubear-.

-¡Sigue siendo un extraño! -Grito escandalosa-.

-Kuno sigue siendo un extraño para mi -Comentó con algo de disgustó-.

-Kuno es mi novio -Naviki entrecerro sus ojos- y lo conosco desde hace seis meses y a este hombre de tan sólo unas horas.

-Akane lo conoces desde ya hace... -Miro a Akane-.

-Una semana -Sonrió nerviosa-.

-¡No es ni un mes papá! -Se quejó Naviki-.

-Tú -Apuntó a su hija- no digas nada es mi decisión.

Naviki sólo chasqueo la lengua fastidiada y subio escaleras arriba entre maldiciones y gruñidos. Soun se disculpó con Ranma por el comportamiento de la joven castaña y le pidió a Kasumi dos tazas de té para poder conocer más a el nuevo huésped de la casa. Akane suspiro aliviada y se dedico a escuchar la conversación de los dos hombres.

-Y dime, Ranma -Sonrió- ¿Cuántos años tienes?

-Tengo dieciséis -contestó tomando un poco del té- cumpliré diecisiete el próximo mes.

-Oh, mi hijita cumplirá esa edad en dos meses -Río con humor- ¿Desde cuando vives así?

-¿Así como un vagabundo? -Pregunto arqueando una ceja- hasta que tenía once años, tenía una tía que me cuidaba pero según ella era muy molesto por lo que me echó un somnifero en la bebida y desperté en un bosque -Explicó con pesar- cuando pude salir me encontré en un lugar desconocido pero reconocí que era la ciudad de Kioto.

-¿Y en donde vivias? Si se puede saber.

-En China -Todos lo miraron sorprendidos- Nací en Tokio pero a los siete años me fui a China con mi tía.

-Valla -Akane lo miro sorprendida- ¿Y como era tu tía?

-Una mujer muy quejona -Cerro los ojos- cada cosa que alguien hacia le molestaba, en fin, daba dolor de cabeza.

Kasumi sonrió- ¿Te contaron sobre tus padres?...

Akane le dirijio una mirada de que metió la pata pero Ranma sacó del bolsillo de su camisa una foto.

-Esos son mis padres -La puso en medio de la mesa-.

El patriarca sin pensárselo mucho tomo la foto entre sus manos mirándola fijamente.

-¡Oh cielos! -Exclamó asombrado-.

-¿Señor Tendo?

-¡Son Nodoka y Genma Saotome! -Unas gruesas lagrimas empezaron a correr por sus mejillas- ¡Mi amigo Saotome!

Ranma abrió sus ojos como platos sorprendido, Akane abrió la boca formando una "o" y Kasumi parpadeo confundida.

-¿Amigo? -Ranma tartamudeo nervioso- ¿Acaba de decir amigo?

-Así como escuchaste -Se sacó sus lágrimas y con una gran sonrisa le relató a Ranma como fue que conoció a sus padres- Unos años atrás el Señor Saotome y yo nos conocimos en un viaje de entrenamiento por el mundo, ambos amabamos las Artes Marciales. Cuando terminamos nuestro entrenamiento...

-¿Cuando terminaron su entrenamiento...?

-Hicimos una promesa -Miro melancólico la fotografía- que nos volveríamos a encontrar en seis años. Y así fue como nos volvimos a ver, el ya estaba casado con tu madre, Nodoka Saotome, una mujer muy hermosa y con una avalancha de pretendientes -Río- para ese entonces ella ya tenía seis meses de embarazo... aun no sabían que nombre te pondrían y por eso no te pude reconocer a pesar de tu apellido.

-Ah... ¿Como eran ellos? -Pregunto Ranma mirándolo con curiosidad-.

-Te seré honesto -Suspiró- Saotome era un aprovechado... en parte agradezco que no lo conocieras porque nunca te habría dado afecto por su orgullosa personalidad... -Se rasco la cabeza- siempre encontraba cualquier oportunidad para robar, estafar o engañar. Tu madre era todo lo contrario, una mujer muy amable y dulce, tambien algo pertubadora porque cargaba con ella una catana, reliquia de su familia.

-Nunca me dijeron como... -Trago en seco- murieron.

-En un accidente de tráfico -Dijo- un camión los chocó.

Ranma sólo asintió mirando la nada, Akane en un acto de valentía apoyo su mano sobre su hombro comprensiva. Minutos después Soun le enseñó su habitación para que comenzará a descansar, aunque eran las ocho de la noche, temprano.

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Akane decidió quedarse un rato con Ranma en su habitación para "platicar".

-¿En verdad eran tus padres? -Le pregunto intrigada-.

-Si... te diré algo... -Se recosto en su futon- era un niño normal, todo lo que dije es verdad. Pero hace unos años atrás cuando tenía 12 años unos hombres me tomaron y me llevaron al bosque donde me asesinaron -Cerro sus ojos- también sabía Artes Marciales, pero no era lo suficientemente fuerte para enfrentarme a ellos...-La muchacha escuchaba con atención su relato- Antes de morir prometí que desde el más allá protegeria a los más débiles y a los necesitados, fue así como termine con el viejo.

-Que terrible -Bajo los ojos-.

-No es nada -Se incorporó y la miro curioso- ¿Y tú? ¿Por que nunca te defiendes?

-La violencia simplemente no me parece una mejor solución -Declaró segura-.

-Pero es necesaria -Sonrió burlón- a menos que quieras que un Príncipe Azul te salve.

-¡No necesito ningún príncipe! -Grito enojada- esos son sólo para miedosas y niñas tontas -Se cruzó de brazos-.

-No puedes negar que te salve de una paliza -Se sentó en modo indio-.

-Ahora que lo dices -Lo mira- ¿Cómo sabes eso?

-Simple -Se encogió de hombros- antes de que te desmayaras, ¿escuchaste un "Desgraciados dejenlan" no es verdad?

-Si... pero creí que fue mi imaginación -Se llevó el puño a la boca-.

-No, no lo fue -Sonrió feliz- era yo, les di una paliza bien merecida a esos imbéciles, abusones, brabucones, necios y feos tipos.

Akane río por los insultos y en ese momento Ranma creyó que era una risa muy cantarina- ¿En verdad? ¡Que gracioso! -Le sonrió tierna- ¿Desde cuando lo sabes?

-Verás, antes de que las personas nos elijan para cumplir sus deseos. Nosotros aparecemos una semana antes y nos encargamos de cuidarlos hasta que llegue el día en que nos elijan.

-¿Sabes quiénes eran tus compañeros? -Pregunto muy curiosa-.

-Sip -Miro con atención los ojos de Akane- ¿Quieres que te diga más? -Cuando asintio emocionada sonrió divertido- uno de mis compañeros, Ryoga. O como le apodo, cerdo, es un amigo mío, no sólo porque estamos en esta misión, nos habíamos conocido antes. También el cegaton de Mousse, de la imagen del pato. Y por último, el de la imagen de un mountruo, Pantimedias Taro.

-¿P-patimedias? -Se acercó con una ceja arqueada- Es broma ¿Verdad?

-Un viejo pervertido lo bautizó así.

-Eso lo explica, sería mejor que se llamará Taro, solamente Taro.

-Naa, Patimedias le queda -Sonrió burlón- Per-fec-to-

-Bobo.

La menor bostezo antes de despedirse de su "Genio de la lampara" para ir a descansar. Con pereza salió y entró a su cuarto para tirarse en la cama entregandose a los brazos de Morfeo.

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¡Hola de nuevo! Espero les haya gustado el capitulo, antes de publicarlo escribi algunas partes porque tengo la mala costumbre de publicar una historia pero despues dejarla ahi no mas (pobrecillas) porque se me ocurren ideas, que se amontonan.

En fin.

¡HASTA LA PROXIMA!