Fic

Historias de Albert y Candy

Presenta

Sueños de Pasión

Por Mayra Exitosa

Inspirada en imagen de Loren Mont

El siempre la había visto como la hija de un empleado, por lo que no se acercaba si podía evitarlo, su familia al final de cuentas lo educaba para estar con mujeres de su nivel, y ella por mucho que la conociera desde niña, y se hubiese convertido en una bella mujer, no dejaba de ser la hija de un empleado de la mansión, sus padres siempre habían trabajado y ella era igual, pues aunque no trabajaba para la mansión gozaba de vivir en una sección de empleados, salía a las cuatro de mañana de la mansión para irse a trabajar a una fabrica donde todos eran hombres, ella vestía de un traje industrial, se cubría todo su cuerpo, y manejaba la soldadura autógena como otras variedades. Sus estudios se habían restringido a técnicas simples para labores de empleados, desde muy pequeña, fue enviada a estudiar con los trabajadores, y aunque tenía una belleza que sus padres no gozaban, pues no se parecían en nada ni sus rasgos ni su comportamiento, ella siempre procuraba mantenerse en su lugar. Eso no podía evitar que coincidieran sus caminos constantemente y eso que la vista es muy natural los dos habían coincidido en varias ocasiones descubrirse mirándose uno al otro por lo que cuando descansó en su primer año de escuela universitaria, surgió ese rumor de que él había yacido con ella en una lluvia en los bosques alejados de la mansión, ella había llegado a casa hasta la mañana siguiente y él solo se dio un baño y salió de nuevo a la universidad, de ahí jamás se volvió a saber nada.

Candy tenía un hermano al que le llevaba diez años, este era muy diferente a ella, su madre de cabellos castaños era una mujer atractiva en su tiempo y se rumoreaba que había sido infiel a su marido, por o que de esa aventura había nacido James, el hermanito de Candy. A quien su parecido seguía siendo igual que el de su hermana, totalmente desconocido a sus padres.

Candy después de ese rumor que se le hizo cuando tenía diecisiete años se fue a la ciudad de Chicago en un trabajo similar al que tenía cuando estaba cerca de sus padres, por lo que soldaba muy bien los metales y era una mujer entre hombres, escondida en un uniforme industrial donde jamás era vista por nadie. James se fue a trabajar y a tomar las mismas clases que Candy, solo que el se hizo trabajador de obras de construcción, por lo que nunca estaba junto a su hermana. Su madre murió una primavera y fue entonces que reunidos los dos hijos llegaron coincidiendo con el dueño de la propiedad, el hombre que era su empleado en la mansión gozaba de un permiso para despedir a su mujer y ahí estaban ambos hijos de cada lado de su padre, serio viendo el féretro de su mujer, frente a un hombre de la iglesia que despedida con palabras de la biblia su ultima morada en un cementerio público.

- Hijos tengo algo que confesarles, aquí frente a su madre, yo… los amo y ella también los amó, pero ambos fueron adoptados siendo muy pequeños, porque ella y yo jamás tuvimos hijos. Ustedes fueron el amor más grande y la motivación de formar una familia, estoy muy orgulloso de haber sido su padre, ella nunca quiso que supieran la verdad, porque para ella ustedes siempre serían nuestros hijos. Candy lloraba amargamente, las exigencias de trabajar y ser una mujer decente, los malos tratos de su madre para decir que ni siquiera lo era. Mientras que James meditaba lo mismo, ella había sido una madre muy dura, y no deseaba que supieran que no eran suyos, ahora lo comprendía. El viejo siempre había lo que ella decía, con un abrazo fraternal, sus hijos lo sacaron del cementerio y se fueron a un lugar a solas lejos de donde vivieron toda su niñez. James fue el primero en hablar.

- Papá Candy vive en un lugar pequeño, y yo igual lo mejor es que te mudes conmigo, aunque me veas con alguna novia, sé que estarás mejor a mi lado, que con Candy. El viejo asombrado porque pensaba que lo iban a dejar como se lo dijo su esposa si les decía la verdad, lloro asintiendo lo que James le pedía. Candy con una sonrisa agregaba, - Te mandaré dinero para que compres lo que te haga falta y deje de trabajar en la mansión Andrew. - Se molestará mucho el señor Andrew, el deseaba que continuara a su lado. James respondió. - Lo que desee no es lo que haremos, luego de que su hijo se burlo de mi hermana, y se fue, el pueblo no deje de comentar que ella y… Candy interrumpió, - Eso es mentira, el no se burlo de mí, eso no es cierto, a mi no me importa lo que el pueblo crea. Candy soltaba lagrimas sin decir nada, su padre le puso el brazo y con una sonrisa asintió. - Gracias por decirlo, también escuché eso, pero como nunca me dijiste nada, no quise preguntar. James que la miraba asombrado continuó, - Te juro que pensaba tomarlo a golpes ahora que sacáramos a papá de la mansión, yo también creí eso. Candy negó y no aclaraba nada. Al final todo estaba en el pasado.

William Albert el hijo de William Alexander Andrew, regresaba de uno de sus viajes, dándose cuenta de que la familia de empleados ya no trabajaba para su padre. Por lo que un empleado nuevo había y supo que la madre de los dos era adoptiva al igual que Sam. Por lo que Candy y James habían sido adoptados. - Papá, y ¿adonde se fueron? - No lo sé, pero recuerdo que firme la hoja para que adoptaran a esos hijos, fue hace tanto tiempo, extraño a Sam, era un buen empleado, nunca se enfado conmigo, a pesar de que dijeron que violaste a su hija, jamás se revelo ante mí. - ¿violé a su hija? - ¿no lo hiciste? - Por supuesto que no, ¿Quién dijo eso? - hace seis años se rumoreaba eso en el pueblo, por eso la joven se fue de aquí.

Continuará…


Gracias por darle una oportunidad a una más de las historias que se están subiendo. Agradecer la inspiración a la imagen de Loren Mont

Muy agradecida por el respeto a los escritos al no copiar ni adaptar parte o completa de mis historias

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa