Contenido: Oneshot, yaoi, romance, drama, angst, mención de uso de drogas, universo alterno de estudiantes sin quirks, etc. Parte de la serie #Angstruary propuesto por la página "Es de fanfics".
Pareja: EndeHawks (Todoroki Enji x Takami Keigo). Mención leve de Dabi/Touya.
Disclaimer:
Hikari: ¡Hola! ¡Hola! Vengo de regreso al fandom con un drabble, otra vez de mi OTP xD. En fin, seguro no están aquí para mis parloteos, de por si el fic es chiquito así que solo diré lo de siempre, BnHA no me pertenece, la obra original así como los personajes son de Kohei Horikoshi, por lo que este fanfic fue únicamente escrito por ocio y sin fines de lucro.
o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o
#Angstruary 2022, 13 – Drugs (Drogas)
-¡Takami Keigo!- gritó, con su fuerte y estridente voz, luego de que, aun cuando tocó múltiples veces el timbre y golpeara otras más (y con bastante fuerza) la puerta con su puño, jamás obtuviera la respuesta esperada por quien, obviamente, se encontraba dentro de aquel maltrecho departamento.
Cuando logró escuchar algunos pasos desde adentro, volvió a relajar su brazo, irguiendo su espalda y tratando de mantenerse paciente para que el joven abriera la puerta. Cuando lo hizo, no pudo evitar hacer el ademán con su mano por la pesada nube de humo que salió al exterior.
-Oh, Todoroki-sensei.- un chico de mucha menor estatura que él, fue quien lo recibió en la entrada. Su cabello rubio teñido descuidado, su prematura barba que comenzaba a crecer con lentitud en su aun joven rostro, así como su ropa desalineada no le dio la mejor imagen de presentación de todas.- Bienvenido, ¿qué está haciendo aquí?
Todoroki Enji sintió un tic en su ceja al notar el lamentable estado del joven. Sostenía entre sus labios un cigarrillo de lo que probablemente no era tabaco, pero lo peor no era eso, si no la manera en que ambas pupilas estaban dilatas, su semblante pálido y su andar parecía tambalear con cada paso, además, que la forma en que articulaba las palabras era más bien un inútil esfuerzo por unir silabas de manera coherente.
-¿Puedo pasar, Takami?- preguntó, aunque no tenía la intención de que le negaran la entrada. Afortunadamente no tuvo que hacer uso de su fuerza, ya que el chico se hizo a un lado para dejarlo pasar.
La habitación se encontraba completamente en penumbras, siendo iluminada únicamente por el brillo de un televisor encendido en la sala de estar. Arrugó de manera pronunciada su nariz, al sentirse mareado por el penetrante olor a cigarrillos y probablemente otras substancias concentrándose en el aire de aquel departamento. Las botellas de cerveza vacías y los envases de comida instantánea por doquier, le hizo una rápida idea de cómo era el estilo de vida descuidado que se podría tener entre esas paredes.
-¿Dónde están tus padres?- preguntó, una vez adentro, cuando se percató que el chico lo había seguido por el pasillo, mientras se recargaba en una pared cercana para no terminar con la cara en el suelo.
-Que estúpida pregunta, profesor.- rio de manera tétrica mientras se echaba los mechones de cabello hacia atrás con ayuda de su mano.- ¿Mi padre? encarcelado en alguna correccional del país y mi madre…- los ojos desorbitados de Keigo inspeccionaron el lugar y finalmente dejó caer su cabeza hacia atrás, dejando salir algo parecido a un suspiro divertido.- ni idea, tal vez en algún motel barato. No la veo desde hace… ¿tres días? Tal vez cuatro.
Como si alguien hubiese dicho el mejor chiste del mundo el chico comenzó a reírse escandalosamente, tanto que un escalofrío recorrió el cuerpo del profesor cuando, de un momento a otro, solo cerró la boca, cortando tajante sus carcajadas.
Enji volvió a inspeccionar el lugar, un poco más acostumbrado a la oscuridad. Tronó los dientes al notar los diferentes objetos que había pasado por alto, entre ellos, una jeringa claramente vacía y previamente usada, olvidada sobre el suelo de madera.
Como si fuese una reacción en cadena, también notó la liga elástica que aun traía anudada en una parte del brazo.
-¿Qué mierdas hiciste? ¿Qué te metiste?- sin poder controlar su propia fuerza, Todoroki tomó con fuerza el brazo que había estado observando. Keigo reaccionó con un gesto de dolor pero ni siquiera tuvo la intención para distanciarse. Su mirada, pasaba de la gran mano que lo sostenía al rostro enfadado de su profesor.
-No lo sé… ni siquiera lo recuerdo.- dio otra pequeña risita antes de terminar de dejarse caer, aunque antes de que pudiese tocar el suelo, la mano libre del profesor alcanzó a sostenerlo del hombro contrario.- Solo sé que me siento taaaaan bien…
-¿Se puede saber por qué mierda estás haciendo estas tonterías?- el cuerpo juvenil parecía ser más bien algún tipo de muñeco, sin poner resistencia, dejándose zarandear por el pelirrojo.- ¿Dónde carajos quedaron tus tonterías sobre… sobre conquistarme y esos sueños infantiles?- ciertamente, Enji se sonrojó al tener que poner bajo su propia boca palabras que Keigo le había dedicado meses atrás.
Los ojos de Keigo parecieron querer enfocarse al escucharlo, es más, sintió como las piernas querían volver a sostener por si mismas su cuerpo, pero solamente lograba dar pequeños pataleos inútiles.
-Así que… realmente lo recuerda, Todoroki-sensei- aquel tono ya no sonaba rebosante de alegría como momentos antes, a pesar de seguir arrastrando las palabras, era claro que había cambiado por completo su estado de humor.- Imagine que su vida de mierda, ser criado por dos estúpidos que jamás debieron ser padres junto con una infancia y pubertad robando las drogas de mi madre, de repente sea iluminada por un estúpido amor adolescente.- alzó los brazos con dramatismo, solamente para poder entrelazar ambas manos por la nuca de su profesor, obligando a que ambos rostros se acercasen.- Como una bonita y cursi historia de amor, hasta podríamos agregar el dramatismo de que se trata de un amor unilateral imposible entre un profesor y un alumno.
-Déjate de estupideces.- contestó, sosteniendo firme el agarre al cuerpo de Keigo, dispuesto a mantener la distancia entre ambos aun si el joven trataba de acercársele aún mas.- Sabes a lo que me refiero. ¿No me comentaste que ya habías salido del consumo de drogas? ¿Tan frágil fue tu abstinencia de meterte porquerías al sistema?- Enji frunció con rudeza el ceño, pero en lugar de ocasionar temor o vergüenza, Keigo pareció divertido por escucharlo.
-¿Qué bonita premisa de amor no te parece? O al menos así lo era hasta que descubres que tu platónico amor es en verdad platónico ya que es casado y, además, tiene hijos de tan solo un par de años menores que yo. ¡Oh, seguro que cualquier novelista de best sellers para adolescentes hormonales estaría dispuesto a escribir libros enteros de estos!- gritó, esta vez, soltando nuevamente al profesor y encorvando su espalda hacia atrás. De no ser por la fuerza del adulto, seguramente su cuerpo hubiese caído con fuerza al suelo.- ¡Y lo peor es que ahí no acaba todo! Descubres que su hijo mayor, que por cierto ya se encuentra varios metros bajo tierra, ¡es nada más ni menos que el tipo que te acompañó en el camino de la depresión hace varios años! ¡Y murió! ¡Murió por una sobredosis la misma noche que decidiste dejar de consumir esta montaña de porquerías!
Los ojos azulados de Enji se abrieron con sorpresa al escuchar esa última parte de la historia, con todo menos cuidado, tomó de las muñecas a Keigo, haciendo que este se moridera la lengua cuando estaba a la mitad de un ataque de risas estridentes, su cuerpo se contusionó al punto de casi caer sobre el suelo, pero estaba siendo sujetado fuertemente por sus muñecas para evitarlo.
-¿Que acabas de…?- sin comprenderlo, Enji sacudió a Keigo, quien ya parecía no poder ni siquiera levantar el mentón para verlo directamente.
-Dabi… o bueno, su nombre real era Touya ¿no? Ese hijo de puta me sacó del cuchitril en donde vivía, justo cuando empecé la secundaria… ¿de quien crees que aprendí a inhalar cocaína, profesor? Su hijo era realmente bueno en eso.- dispuesto a volver a sonreír, Keigo tuvo que aguantar un grito de dolor cuando el mayor estampó su puño contra su mejilla.
Al fin, el cuerpo de Takami caía en el piso y, aunque el dolor punzante en su cara era de gravedad, no supo otra cosa más que sonreír con cinismo, disfrutando con cada fibra de su ser ver el pálido rostro de su profesor, quien comenzó a jadear fuertemente, como si estuviese al borde de un ataque de ira.
-¿Cómo crees que fue aquella noche? El muy idiota sabía lo que hacía… o bueno, eso imagino. No te inyectas tanta mierda en una sola dosis… no a menos que no quieras volver a despertar.- parecía querer intentar sentarse sobre el suelo, pero sus extremidades mal coordinadas solo hacían que resbalara sobre la superficie lisa. Rendido, dejó de moverse y miró con algo parecido a melancolía a su profesor.- ¿Que mierda tienen los genes Todoroki que los hacen tan atractivos? Joder, tanto padre como hijo son realmente…
-Cierra la puta boca.- levantó a Keigo del cuello de su camisa, claro, sintió una breve presión de asfixia pero no pareció importarle ni siquiera eso.- Vine con claras intenciones de hacerte regresar a la escuela. Vine como tu maldito profesor encargado para ayudarte, porque está claro que tienes una familia de mierda que no sabe valorar tu intelecto.- Keigo, por primera vez en toda la plática, dejó de sonreír, adoptando una expresión de seriedad, por no decir, indiferencia.- Pero… puede que realmente ya estés tú también podrido por dentro.
Soltó con brusquedad la ropa del adolescente, quien soltó un quejido cuando nuevamente cayó. No volvió a dirigirle palabra alguna, sin mirar atrás, Todoroki se dirigió a paso firme hacia la puerta. No había comenzado a ponerse sus zapatos en el recibidor cuando el murmullo de otra risa se coló hasta los oídos.
-¿Quieres que le pase algún mensaje de tu parte?- preguntó, rodando su cuerpo para quedar boca abajo, tratando de, al menos, sentarse con ayuda de la pared.- A Touya.
Tronó los dientes nuevamente al comprender el doble significado de esas palabras.
-Que son tal para cual.- dijo, con voz ronca antes de tomar la perilla de la puerta. Keigo asintió con simpleza antes de arrastrarse hacia el cuarto de baño, realmente se sintió como una sabandija mientras lo hacía.
Todoroki escuchó desde afuera el ruido de objetos pequeños caerse en alguno de los cuartos. Probablemente botellas o frascos de plástico.
Ni siquiera tuvo que imaginar lo que seguramente Takami Keigo estaba planeando hacer en esos momentos.
o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o
Hikari: Les dije que fue muy cortito y en realidad uno de los que mas trabajo me costó escribir del reto. Espero que haya quedado aunque sea un poco aceptable jajajaja. Mil gracias por haber leído y espero que nos volvamos a leer muy pronto. ¡Bye bye-perowna!
