SpringOwls: he is always there

Invited: I'm glad you like it

SugamDewan: Actually I'm still not

completely clear, maybe Harem, maybe not, I'll let time decide

dayandroz: Thank you for enjoying my story.

gaby11: Espero y leas los siguientes.

genjuki: Nice.

Invited: I like doing it, thanks for reading

𖣘~𖣘~𖣘~𖣘~𖣘

Capítulo 3 - Mineral.

~𖧷~𖧷~𖧷~𖧷~𖧷~

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Una máscara tan blanca como el mármol más puro resaltaba entre la niebla del piso 12 de la mazmorra, además de que la gruesa armadura de un rojo oscuro añadía un toque de misterio.

En su mano izquierda estaba su fiel compañero...

Un Chokutō que lo acompaña desde las naciones elementales.

El ruido de pesados pasos se escuchó por el pasillo en el que se encontraba.

Un Orc apareció con una espada rota y ensangrentada en su mano, muy probablemente de algún aventurero muerto.

El corte hecho por el Orc fue esquivado sin que Naruto detuviera sus pasos, los siguientes golpes fueros repelidos con su Chokutō.

Y de un corte el Orc desapareció.

Sin ningún grito, ninguna resistencia, simplemente desapareció.

La piedra mágica cayó al suelo, el rubio la tomó y la metió en su mochila, al caer dentro se pudo escuchar el golpear de varias más.

Naruto siguió su camino después de este ligero enfrentamiento.

Actualmente estaba en busca de Blood Onyx, un mineral que se podía encontrar en los pisos intermedios, algo necesario para el trato con Hephaestus.

-Minutos Después-

Había llegado al piso 14 con pocos problemas, los Infant Dragons eran algo molestos ya que no tenía nada para atacar a distancia, el Ninjutsu estaba fuera de discusión por el momento, no quería causar problemas a algún otro aventurero por los primeros pisos.

Aunque... en estos pisos intermedios podría tener un poco más de libertad.

El rubio caminó por los pasillos con sumo cuidado, aún si el verdadero problema empezaba con el Goliat que era probablemente el único en estos pisos que podría herirlo o incluso matarlo no quería caer en algún tipo de trampa o emboscada.

Sus pasos se detuvieron cuando vio algo brillar a su derecha.

Una Mena negra con líneas de un rojo cobrizo que nacía prácticamente desde el techo.

-"Blood Onyx"- la sonrisa el rubio creció cuando vio en metal, tenía un par de horas buscándolo así que encontrarlo fue un alivio.

Su mochila cayó al suelo, su espada se elevó hasta quedar justo al lado del mineral, el chirriar del viento chocando contra el metal de la espada llegó a los oídos del rubio.

-"y... ¡Ahora!"- chispas volaron cuando su espada hizo un corte irregular, la mena había caído al suelo dejando ver su tamaño que no era mayor a un puño.

Su espada había tomado un color rojizo, incluso al ser puro chakra del viento la fricción calentó el metal de su Chokutō, su mano se estiró lo suficiente como para tomar el Blood Onyx del suelo.

Una vez en su mano calculó su peso aproximado, era bastante poco en comparación a otras veces, tendría que buscar unas 5 menas iguales para que Hephaestus este contenta.

El ojo azul del rubio recorrió la superficie del pasillo en busca de más metal, sus pasos lo guiaron sin despegar la mirada de la pared.

Su máscara reflejó un brillo que el notó rápidamente, su cabeza giró para verlo.

Una pequeña mota de Adamantita.

Los ojos del rubio se abrieron cuando se dió cuenta, aún si su estado no era completamente puro, ni siquiera acercándose al 20% seguía siendo Adamantita.

El rubio se acercó a la mena grisácea, su mano tocó ligeramente el metal mismo en el que se podía sentir su dureza, esto no sería para nada fácil.

RUUSH

Al tratar de repetir su acción pasada con el Blood Onyx su Chokutō salió volando, presumiblemente con varios rasguños en la punta de su hoja.

-"Mierda..."- lo había olvidado, la última vez que extrajo Adamantita que fue hace 8 meses lo había hecho con varios Kunai.

Si, sonaba estúpido que lo que no pudo hacer el filo de un Chokutō lo puedan hacen varios Kunai.

Aunque en realidad no era cosa de poder crudo, o en este caso filo, si no de estrategia... y de algo extra.

El colocar varios kunai en puntos específicos hacia que su estructura se debilitara hasta que pudiera golpearlo con su Chokutō partiendo la unión debilitada.

Y eso fue lo que comenzó a hacer.

Quitó la placa de su armadura cercana a su pecho para meter su mano y sacar seis Kunai.

La Mena de Adamantita recibió una fuerte corriente eléctrica que le creó un ligero brillo azulado, la corriente eléctrica saliente de su mano fue guiada por un alambre que conectaba cada Kunai.

Cuando el cable fue llevado hasta el color rojo vivo la corriente eléctrica se detuvo.

Los Kunai habían perforado unos pocos centímetros de la mena, suficiente para proseguir.

El rubio tuvo que dar un vistazo en todas las direcciones, sería peligroso hacerlo si alguien lo viera, cuando verificó que no había nadie cerca sus manos fueron al sello de mano que conocía a la perfección.

Kage Bunshin No Jutsu

Dos réplicas exactas de el aparecieron a sus lados, era necesario ayuda para hacer esto.

El mayor problema que enfrentaba era el que todos los herreros que han manejado Adamantita sufrían.

La ridícula dificultad en la que se calienta y la rapidez con la que pierde calor hasta enfriarse.

Así que tenía dos opciones.

La más rápida que es gastar mucho chakra Raiton y Katon.

O también...

Llamar a un Wyvern.

El aliento de fuego que exhala el Wyvern sería suficiente para calentar por unos momentos la Adamantita hasta un punto para que su Chokutō pueda cortarla.

Una sonrisa apareció en sus labios cuando decidió.

-"Es hora de entrar en calor"-.

~~~~~.

El día era como cualquier otro, algunos aventureros salian de la mazmorra cuando otros recién ingresaban, algunos novatos y otros veteranos en el combate contra los monstruos, aunque había alguien especial...

Bell Cranel, aventurero nivel 1, siendo el único hijo de la familia Hestia.

Sus pasos nerviosos lo guiaron hasta la mazmorra.

Sería otro día más consiguiendo dinero para su pequeña familia, así que no sería muy relevante.

O al menos eso pensó el.

Sin saber lo que ocurriría una vez entrase a la mazmorra.

~~~~.

-"¡Mierda!"- Las llamas pasaron a escasos centímetros de la cabeza de Naruto, pensaba en atraer a solo un Wyvern aunque las cosas terminaron complicándose cuando un segundo apareció en su camino.

Se deslizó sobre la roca para evitar un ataque con las enormes garras, su armadura con varios rasguños y un par de mínimas grietas por ataques que no esquivó completamente.

Su Chokutō tuvo que cortar varios monstruos que se ponían en su camino hacia la Mena de Adamantita, tuvo que alejarse una distancia considerable para encontrar a estos monstruos alados.

Aunque la distancia cada vez era menor se le complicaba un poco el hecho de combatir contra grupos de 3 a 6 monstruos con 2 Wyvern sobre su cabeza intentando incinerarlo.

Aunque eso debía cambiar, si realmente quería tomarse encerio la mazmorra tendría que derrotar al Goliat para seguir bajando.

Cosa que sería muy difícil si unos monstruos con un poco de presión se le complicaban.

Esta vez tuvo que crear un muro de tierra para bloquear la llamarada saliente del Wyvern, estaba cerca de la mena así que solo tendría que hacer que le disparasen cuando esté sobre la mena.

Naruto corrió en dirección a la Adamantita, su quería hacerlo sería ahora.

Los Wyvern no tardaron en centrarse en el, el vapor surgió de sus bocas llenas de dientes, el rubio sabía exactamente qué vendría después así que se preparó.

Las enormes llamaradas que llegaban a temperaturas superiores a los 1500 grados inundaron el aire cuándo fueron disparadas hacia el Uzumaki.

Mismo que simplemente explotó en una nube de humo.

Otro Naruto enmascarado salió del muro de tierra, en sus manos la electricidad corría de una manera increíble, el chakra Raiton estaba tan centrado que era posible verlo.

Estaba gastando muchísimo menos chakra a lo que usaría si no hubiera atraído a los Wyvern.

Los dos monstruos alados intentaron disparar nuevamente aunque una lluvia de Kunai llegó a ellos, solo tres Kunai fueron disparados aunque en una nube de humo se multiplicaron hasta ser docenas.

Los Wyvern recibieron de lleno todos los ataques sin tiempo a defenderse así que no tardaron en desaparecer dejando caer su piedra mágica al suelo.

Ls importancia de las piedras era mínima para Naruto, ahora mismo tenía que concentrase en la Adamantita.

Su mano repleta de chakra Raiton golpeó con velocidad tres lugares de la grisácea mena, el color rojo vivo invadió prácticamente toda la Adamantita.

La base de la mena se derritió, el líquido rojo brillante le indicó al rubio dónde golpear.

Su Chokutō salió de su funda con velocidad para asestar un profundo corte en una fracción de segundo.

El viento de movió en una andanada cuando el filo de la espada cortó con facilidad la Adamantita, solo para que en cuestión de segundos perdiera el color rojo, y finalmente se enfriara en su totalidad.

El rubio vio con detenimiento la roca del mineral frente a el, era verdaderamente enorme, tal vez más grande que su mochila.

En este momento no tenía sellos de almacenamiento con el, todos estaban en la estantería de su casa, una decisión idiota, después de todo el sabía que estaría llendo a la mazmorra en busca de minerales para Hephaestus.

Suspiró cuándo supo la forma en la que la debería llevar a la superficie.

-"Esto será pesado..."- sus brazos fueron a ambos lados de la enorme Mena de Adamantita, con algo de trabajo la roca subió hasta su hombro.

-Una hora después-

Había estado caminado hasta la salida, hace tiempo que salió de los pisos intermedios y había llegado a los pisos superiores, el cargar una roca de aproximadamente 50 kilogramos sobre su hombro le había complicado mínimamente combatir contra los monstruos.

Los monstruos de estos pisos superiores eran bastante más débiles en comparación a los del piso 15 en adelante.

Era bastante fácil para el continuar por estos pisos hasta la salida.

¡Rrwaaar!.

-"¿Eh?"- apenas y tuvo tiempo de arrojar la Mena de Adamantita y tomar su Chokutō cuando un Minotauro lo embistió.

El minotauro corrió hacía el con su cornamenta de frente, el rubio saltó al monstruo cayendo en sus espaldas, con un corte rápido intentó hacer desaparecer al monstruo aunque falló cuando el minotauro se movió con la suficiente velocidad como para esquivar su corte.

El arma rústica del minotauro hizo un tajo para intentar partir al enmascarado de armadura aunque el Chokutō detuvo el corte sin problemas.

-"¿Que hace un puto Minotauro aquí?"- El rubio preguntó al aire, los minotauros deberían estar hasta el piso 15, ¿Que mierda hacia uno en el piso 5?.

Eran diez jodidos pisos de diferencia.

El rubio saltó más de metro y medio para que en el aire patear al minotauro en la nariz, empujó al monstruo unos metros suficiente para tejer varios sellos con una sola mano y tomar su Chokutō con ambas manos.

-'Futon: Kiru no Fubuki (Corte de ventisca)'- la gruesa piel no pudo resistir los profundos cortes del arma así que varias heridas sangrantes se crearon en su cuerpo, antes de que pudiera hacer algún otro intento de ataque el rubio apareció sobre de el rebanando su cuello.

El rubio suspiró cuando la piedra mágica cayó al suelo, debería salir e informar al Gremio sobre esta mierda.

-"¡Wha!"- Aunque un grito le dijo que tal vez no saldría pronto.

Normalmente habría ignorado, algún aventurero desafortunado, aunque esta vez sin pensalo demasiado salió corriendo hacia el grito.

No tardó mucho en verlo a lo lejos del piso, un joven de tal vez unos 15 años, de pelo blanco y ojos rojos similares a los conejos monstruos de la mazmorra había sido acorralado por un Minotauro.

Estaba listo para que en un parpadeo asestar un corte al monstruo, aunque alguien se le adelantó.

Con movimientos elegantes y rápidos una larga cabellera rubia se movió realizando varios cortes finalmente matando al minotauro.

Naruto reconoció esos movimientos de espada sin ningún problema -"Wallenstein..."- la voz del rubio no fue escuchada por nadie.

Aiz Wallenstein, la princesa de la espada, aventurera nivel 5, espadachína de primera clase y miembra muy importante de la familia Loki.

Su largo pelo rubio apenas y se había despeinado después de sus movimientos rápidos, sus ojos amarillos ajenos de cualquier emoción al igual que su rostro miraban al pequeño aventurero que fue cubierto con la sangre del minotauro.

Naruto también estaba con su vista fija en el albino bañado en sangre, su rostro completamente perdido, por un momento Naruto pensó que tal vez su estado metal había decaído aunque cuando se levantó y comenzó a correr esa idea fue descartada.

El peliblanco casi chocaba con el cuando aún manchado de sangre empezó a correr hacia un la superficie, o al menos eso esperaba Naruto.

-"..."- tras la máscara los ojos de Naruto se entrecerraron cuando unió las piezas, la familia Loki había ido de expedición a los pisos inferiores, un minotauro en pisos superiores junto a la princesa de la espada.

Debieron haberse escapado cuando ellos pasaban en los pisos intermedios en dirección a la superficie.

La armadura roja hizo ruidos de metal chocando cuando el rubio regresó por dónde había venido, después lo informaría al gremio, por ahora tenía que subir, no quería tardar más en llevarle los minerales a Hephaestus.

Ais vio por un momento una mancha roja desaparecer en un parpadeo, le habría interesado investigar aunque ahora su meta era subir.

~~~~~~.

Eina Tule, una empleada del Gremio de Aventureros, Mujer de raza medio elfo siendo una mezcla de humano y elfo, sus ojos verdes junto a sus rasgos afilados más su castaño cabello le hacían ver de un porte elegante, su día habría sido tranquilo si no fuera porque acababa de tratar con un aventurero novato bañado en sangre, Bell la haría vieja rápidamente si la sigue preocupando de esa manera.

La tinta que marcaba la firma del gremio manchó el papel cuando la pluma fue de un lado a otro de manera rápida y elegante.

El silencio en la oficina era algo que le daba tranquilidad después de tratar con el aventurero de pelo blanco.

-"Yoh"-

-"¡Hya!"- Eina dió un salto cuando una voz habló detrás de ella, su rostro con una mueca de miedo se volteó con velocidad para ver el origen de la voz.

Naruto sintió una gota de sudor caer por su cuello cuando vio como los afilados rasgos de la elfa frente a el se dañaban por un rostro impregnado en ira.

-"¡Naruto!"- Gritó mientras caminaba hacia el.

El rubio rió nerviosamente cuando sintió que la elfa lo jalaba por la camisa.

Antes de que pudiera gritarle Naruto le puso un dedo sobre los labios.

-"Necesito hablar sobre la mazmorra"-

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