No soy dueño de Naruto,
Ni de Danmachi.
𑁍~𑁍~𑁍~𑁍~𑁍
Capítulo 6 – Temari
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La luna que comenzaba a adornar la tierra con su elegante luz blanca al mismo tiempo que el firmamento comenzaba a llenarse de pequeñas pero hermosas estrellas.
Los cristales provenientes de la mazmorra dentro de algunas tiendas comenzaban a brillar cuando la noche cayó.
El ruido de la cuidad variaba a diferencia de el bulliciosa que es durante el día, la mayoría de los comercios cerraban y el silencio inundaba esos lugares,mientras que los sitios guiados hacia los aventureros recién comenzaban a llenarse.
Aunque, por ahora nos centraremos en babel, la gigantesca torre construida sobre la mazmorra.
PLAFH.
El ruido de una bofetada resonó en la oficina de Hephaestus.
-"¿¡Que hiciste que?!"- Gritó la Diosa Herrera con la misma fuerza con la que goleó al rubio.
-"Eh-"- Naruto no pudo hablar porque tuvo que agacharse para evitar recibir otra cachetada.
-"¡Idiota! ¡Te pudiste meter en problemas! ¿¡Lo sabías!?"- Hephaestus se acercó peligrosamente al rubio que solo pudo reír nerviosamente.
-"Hephaestus"- el rubio la llamó alejándose unos pasos, -"¿Por lo menos sabes porque lo hice?"- preguntó viendo el rubí de la Diosa.
La Diosa de cabellera roja se aclaró la garganta cuando su enojo comenzó a dispersarse –"Por los minotauros en la mazmorra"- dijo recordando las palabras de uno de sus herreros.
-"Exactamente"- el rubio se levantó por completo y quedó viendo a los ojos a la Diosa seriamente –"Eso pudo costar la vida de varios aventureros novatos"- dijo el shinobi.
-"¿Desde cuándo te preocupas por la vida de gente que no conoces?"- Preguntó, ella conocía bien a Naruto y su indiferencia sobre la muerte de los aventureros dentro y fuera de la mazmorra.
-"Que sería injusto"- Habló sin despegar su vista del ojo rojo de la deidad –"La muerte dentro de la mazmorra es inevitable cuando es tu propia debilidad, tu miedo o bien tu estupidez la que lo causa."- Su mano fue hasta la venda que cubría su ojo –"Pero que otros interfieran en tu vida, trayendo algo que será tu muerte segura es complemente injusto"-.
Hephaestus guardó silencio, las palabras del rubio tenían cierto sentido si lo pensabas, los novatos iban a su ritmo, el avance no es igual en todos….
-"Ese estúpido lobo tuvo el descaro de reírse sobre un aventurero que pudo morir por su maldita ineptitud"- Escupió el rubio con odio.
La peliroja se acercó al rubio aunque ya tranquila –"Pues su ineptitud te dejó bastante golpeado"- dijo tocando el moretón sobre la mejilla de Naruto.
-"Sigue siendo un aventurero de nivel 5 Hephaestus"- El rubio puso su propia mano sobre la mano de la diosa tomándole por sorpresa –"Además, es muy diferente combatir monstruos dentro de la mazmorra a Hombres Lobo de la superficie"- Dijo soltando a Hephaestus y tomando asiento sobre el escritorio de la deidad.
La peliroja mantuvo la vista sobre el Shinobi frente a ella aunque tuvo que dejar de verlo al acercarse a su escritorio para tomar algunas cosas dentro de los cajones.
Naruto vió como Hephaestus buscaba algo, pasaron unos segundos hasta que la mano de la diosa salió con un pequeño botecito negro que el brillo de su tapa blanca le daba la idea de que era.
-"Acércate"- La Herrera lo llamó abriendo el bote.
Naruto lo pensó unos segundos antes de hacer caso y acercarse hasta estar frente a Hephaestus, hiba a preguntar porque lo quería cerca aunque el tirón del cuello de su camisa se lo impidió.
Hephaestus jaló de la camisa al rubio para acercarlo, después de todo eran casi 1.80 metros de pura idiotez.
Naruto sintió que algo frío tocaba su rostro cuando los dedos cubiertos de crema resbalaban por los moretones en su mejilla y frente.
-"No lo vuelvas a hacer Naruto"- La voz suave de Hephaestus fue escuchada por el shinobi, -"Puedes resultar aún más dañado la próxima"-.
Las manos de Hephaestus tocaron los bigotes sobre las mejillas del rubio, instintivamente los rascó suavemente como si se tratara de un gato.
-"Lo volveré a hacer las veces que sean mientras el idiota siga burlándose"- Naruto escuchó suspirar a la diosa después de que el terminara de hablar.
-"No me gusta que me lastimes"- dijo la diosa quitando sus dedos del rostro de Naruto –"Además, puedes volar tu doble vida"- rió levemente la peliroja –"Debe ser cansado mantener dos fachadas ¿cierto?"- tapó la crema y la volvió a guardar en su escritorio.
El rubio no pudo evitar sonreír por las palabras de Hephaestus.
PUUFH.
-"¿Eh?"- La Diosa parpadeó cuando sintió que fue levantada del suelo, su vista fue hasta su amigo que se mantenía en su lugar aunque con sus manos puestas en un sello de mano.
El rubio rió cuando apareció la cara de confusión en Hephaestus que estaba siendo cargada por la cintura.
La pelirroja tardó unos segundos en reaccionar –"¡Bájame Naruto"- forcejeó contra el clon que la tenía suspendida en el aire, sus movimientos hicieron poco contra la copia del shinobi.
El rubio no pudo contener una buena risa que escapó de sus labios cuando vio a la Diosa Herrera intentar salir del agarre de su clon.
Antes de desaparecer la copia del rubio tomó una sonrisa que no le dio buena espina a Hephaestus, las manos del rubio clon la arrojaron hacia arriba unos metros y finalmente una explosión de humo nació cuando el clon desapareció.
Naruto en un parpadeo llegó justo debajo del la Diosa y la atrapó sin mucha dificultad.
-"Eres bastante ligera"- Bromeó cuando sintió el peso de Hephaestus.
La mirada enojada de la Diosa solo le indicó un par de cosas.
En primera, bajarla.
En segunda, era hora de irse si no quería quedar inconsciente.
PLAFH.
Aunque una cachetada llegó antes de que pudiera bajar a la diosa.
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Entre la espesa neblina dentro del piso 12 de la mortífera mazmorra un Temari voló por los aires hasta impactar contra un Bad Bat haciéndolo desaparecer.
-"Detrás"- el cabello negro con puntas naranjas bailó cuando el brazo de la curandera arrojó uno de sus Temari hacia un Imp que es un pequeño monstruo demonio.
La niebla comenzó a dibujar la figura de un Orc que se acercaba a la aventurera de pelo negro, aunque un corte profundo apareció en su pecho haciéndolo desaparecer.
El Chokutō volvió a su funda cuando cumplió su trabajo, Naruto escuchó el característico ruido de una espada siendo guardada.
-"Siempre atenta a tu espalda"- Habló el rubio, actualmente no tenía ni su armadura ni la máscara puesta, en cambio una armadura ligera compuesta de varias placas metálicas estaba sobre su cuerpo.
-"Lo sé"- El Temari volvió a su mano cuando rebotó en el suelo aunque rápidamente fue lanzado otra vez sobre un Orc que se acercaba por el frente.
El monstruo recibió el golpe de lleno y en su cuerpo se creó una herida similar a la de un mazo, la fuerza con la que eran lanzados los Temari era algo maravilloso por la densa musculatura de Susamaru.
Antes de que el Orc pudiera atacar varios golpes más de Temari llegaron a el, cuando Susamaru arrojaba un Temari ya tenía dos en sus manos, la mejor técnica que conocía era siempre tener uno en el aire.
Cuando el primer Temari impactaba y estaba regresando el otro ya había salido disparado y un tercero estaba preparado en su mano para lanzarlo rápidamente.
Un Hard Armored se vio atraído por el ruido del combate, su armadura le dio una increíble resistencia similar a la de un armadillo gigante, comenzó a acercarse a los aventureros.
Su armadura sacó chispas cuando la placa metálica en un Temari chocó contra el.
Los golpes con los Temari se hacían cada vez más rápidos hasta que los impactos llegaban en menos de un segundo.
La sonrisa en el rostro de Susamaru creció cuando se escuchó el crujir de la gruesa armadura del Hard Armored.
Aún cuando intentó enroscarse para atacar lo hizo tarde ya que justo la placa metálica impactó de lleno en su cabeza haciéndolo desaparecer.
Naruto vió la piedra caer al suelo aunque lo que en realidad le llamó la atención fue el ligero rubor rosa en las mejillas de la Sanadora.
-'Oh…'- el rubio no pudo evitar sentir ligera incomodidad cuando vio que ella era de 'Esas', -"Supongo que es hora de seguir"- Habló Naruto caminando por la niebla hacia Susamaru, que seguía quieta con una respiración agitada, después de todo seguía siendo difícil arrojar los Temari a esa velocidad.
-"Está bien"- Suspiró dejando salir una enorme bocanada de aire para después guardar dos Temari en la bolsa a su lado izquierdo para dejar solo uno en sus manos –"Aunque, ¿No deberías volver con tu Diosa?"- Preguntó refiriéndose a Hephaestus.
Anteriormente en rubio se habría sorprendido por las palabras de la Sanadora, aunque ahora por el emblema en su espalda no era algo raro.
En la placa sobre su espalda se encontraba el emblema de la Familia Hephaestus que son unos martillos cruzados sobre un volcán.
Naruto tardó unos segundos en hablar –"Por el momento no se encuentra, está fuera por el Donatus así que tal vez llegue en unos tres días"- habló sin dejar de caminar.
-"Ah, entonces ¿Quieres seguir o volver?"- Cuestionó viendo las ojeras bajo los ojos del rubio, habían pasado dentro casi 2 días y en ningún momento había visto a Naruto dormir.
-"Las armas requieren mantenimiento, nuestros recursos durarían un día más, aunque tenemos medicinas limitadas…"- dijo viendo la variedad de vendajes sobre los brazos de Susamaru, su crecimiento era constante aunque seguía siendo nivel 1 y se le presentaban constantes problemas en estos pisos, -"Volvamos, intenta acabar sola con todo lo que encontremos de camino a la superficie"-.
Susamaru sintió que el hielo recorrió sus venas cuando se imaginó combatiendo contra todos los monstruos en el camino.
Aún si varios pensaran que su entrenamiento era cruel para el era algo que podría considerar fácil, al fin y al cabo el entrenamiento que el llevó fue algo verdaderamente inhumano.
El rubio tuvo que sacudir su cabeza para quitar los recuerdos de las cientos de veces que termino al borde de la muerte durante su entrenamiento.
-"Puedes quedarte con tres cuartos de las piedras magicas"- Susamaru abrió sus ojos y sus pupilas rasgadas se dilataron cuando escuchó las palabras de Naruto.
-"¿¡Encerio?!"- Preguntó acercándose al rubio –"¿¡Puedo quedarme con más de la mitad?! ¿¡Encerio!?"- su rostro quedó prácticamente pegado al de Naruto.
Naruto tuvo que alejar su rostro para evitar besar a la Sanadora, -"Si, yo no necesito mucho dinero, mi diosa entenderá"- su lado cuerdo le dijo que estaba cometiendo una estupidez, aún tenía una enorme deuda.
-"¡Gracias!"- Naruto intentó esquivar el abrazo de Susamaru aunque la curandera fue más rápida y los fuertes brazos se envolvieron en su espalda.
Naruto se habría intercambiado con algo pero no había nada de su tamaño para cambiara de lugar.
Cuando Susamaru aflojó su agarre el rubio la empujó en los hombros –"Casi…. Me matas…"- Naruto tomó una bocanada de aire intentando hablar.
La chica de pelo negro tardó unos segundos en registrar la información –"¡Perdón!"- se disculpó haciendo una reverencia –"¡No volverá a pasar!"-.
Naruto suspiró y simplemente sacudió el negro cabello de su compañera –"No importa, volvamos"- Dijo comenzando a caminar.
Susamaru asintió y comenzó a seguir al rubio con Temari en mano.
El camino de regreso sería algo lento con solo una persona combatiendo.
-Horas Después-.
Las gotas de sudor mezcladas con sangre caían al suelo de los primeros pisos de la mazmorra.
Antes de que el Temari pudiera salir de su mano con velocidad este cayó al suelo, había perdido total fuerza en su mano derecha, cada músculo de su brazo dolía, cada fibra le pedía, no, le imploraba descanso.
-"Falta poco Susamaru"- Naruto seguía con los brazos cruzados aún cuando los monstruos se acercaba a ellos, su Chokutō prácticamente no había salido de su funda desde que salieron de los pisos intermedios, siendo solo utilizado contra monstruos con los que Susamaru no tendría oportunidad sola.
Un Needle Rabbit saltó hacia ellos, su apariencia de conejo podría hacerlo parecer inofensivo aunque en realidad era un pequeño cabron.
El ataque del Needle Rabbit se vió frustrado cuando un Temari que rebotó en suelo lo golpeó de lleno para después desaparecer.
Susamaru respiraba de manera errática, el dolor en sus brazos era un obstáculo para seguir peleando, las venas sobre sus músculos estaban complemente marcadas por el flujo de sangre que corría en ellos.
Varios conejos monstruo se acercaban por el piso, aún cuando intentó volver a arrojar otro Temari este simplemente cayó nuevamente al suelo, aunque esta vez no solo el, el cuerpo completo de la aventurera fue directo al suelo cayendo boca abajo.
Naruto solo veía como los monstruos hacia ellos, ella lo sabía, desde que empezó como aventurera estaba conciente de que podría perder la vida en cualquier momento.
Los monstruos con sus primitivos cerebros pensaron que la victoria era segura contra un aventurero aparentemente débil.
Menos de un metro era la distancia entre los monstruos, a lo lejos del piso podían verse más monstruos, cualquier aventurero de nivel podría tener una muerte segura en este momento, entre ellos Susamaru.
El cuerpo de la Sanadora seguia sin hacer el más mínimo movimiento, el rubio podía intuir que se había quedado inconsciente.
Todos los monstruos que los rodeaban atacaron al mismo tiempo, más de dos docenas hicieron sus ataquen.
Y el tiempo pareció relentizarse.
Lo único que se vió fue un destello y un fuerte descenso de la temperatura.
Todos los monstruos en un rango de 5 metros habían sido exterminados en un parpadeo.
Clak
Y el Chokutō volvió a su funda.
Aún si Susamaru había aceptado que podría morir, no lo hará, al menos no en su guardia.
Naruto tomó el cuerpo maltrecho de la miembra de la Familia Soma sobre su brazos como quien carga a una princesa, los cortes en su rostro y el sudor mezclado con sangre sobre su frente arruinaban la belleza de su afilado rostro.
Los pasos del rubio lo comenzaron a guiar por los pisos de la mazmorra, debería dárselo a la chica, había resistido subir combatiendo sola por más de 8 pisos.
El rubio llevó su mano derecha sobre su Chokutō, una delgada capa de escarcha blanca cubrió el mango.
Naruto sonrió cuando se dio cuenta de ello –'Realmente funciona…'- pensó el rubio sin detener sus pasos, aún tenía que probarlo con más claridad.
Por el momento su meta era salir y dejar a Susamaru en un lugar seguro
Aunque… había un problema…
¿A dónde la llevaba?
