[One-shot]
Perfume de cerezo blanco
—Hinatsuru & T. Kanao—
Alguna vez Kanae le dijo a Kanao que su corazón cambiaría cuando encontrase a un chico que le gustase. ¿Y si su corazón terminaba confundido porque no latía emocionado precisamente por un chico?
Disclaimer:
Kimetsu no Yaiba © Koyoharu Gotōge
Perfume de cerezo blanco © Adilay Fanficker
Advertencias: Inspirado en el anime. / Crack!ship. / Shōjo-Ai.
Notas:
Ya es 1 de junio, y por medio de un filtro en TikTok, una ship Shōjo-Ai, me fue elegida al azar para celebrar el orgullo LGBT.
No tengo nada en contra del yaoi/Shōnen-Ai, pero me aburre un poco el género (lo sé porque ya lo intenté escribir) así que no lo escribo ni lo leo. Por eso me voy más por el Shōjo-Ai.
Espero este pequeño fic les guste.
NO PLAGIEN, NO RESUBAN Y TAMPOCO TRADUZCAN SI YO NO LO HE AUTORIZADO. —Gracias.
•
Kanao llevaba en silencio algunas vendas y gasas a la recámara donde se recibían a los cazadores heridos. Sostenía la canasta con mucho cuidado y sus ojos miraban fijamente al frente, como siempre.
El día de hoy el último cazador herido había sido dado de alta, temprano por la mañana, luego de que su cuervo kasugai le hablase de su próxima misión.
Así que la finca estaba en calma. En silencio.
Shinobu no estaba, Aoi se encontraba a cargo de todo mientras tanto; las tres pequeñas niñas ya se encontraban limpiando las habitaciones y los pasillos. Nadie estaba sin hacer nada.
Incluso ella.
A veces ayudaba lavando las sábanas o sacudiendo las camas; fregando los pisos; comprando los ingredientes que Aoi necesitaría para cocinar; entrenando.
Y finalmente cuando las labores en la finca por fin se terminaban, Kanao miraba las nubes…
—Kanao —la llamó Aoi de pronto, encontrándola en la habitación de las camas para los heridos y enfermos.
Kanao dejó de tender la única cama que había sido ocupada, para verla sin decir nada.
—Por favor, trae agua del pozo —pidió, luego miró a su derecha, afuera en el pasillo—. Pasa, siéntate. Ya vengo y te atiendo.
—Sí, gracias.
Manteniendo su boca cerrada y su mirada impasible, Kanao vio a una mujer entrar a la habitación.
Ya la conocía.
Era una de las esposas del pilar del sonido, mas no recordaba su nombre.
Esa mujer siempre era amable con ella. Por cómo Kanao se sentía cada vez que la veía, a veces sentía que veía a Kanae, pero había algo más que diferenciaba a esa mujer, del pilar de las flores, algo que Kanao todavía no entendía.
—Hola —saludó la mujer hacia Kanao, quien por un segundo se entretuvo viendo sus ojos.
No sabía qué era, pero ese tono de morado la distraía mucho.
—¿Hay problemas si me siento aquí? —preguntó señalando la cama enfrente de Kanao, quien negó con la cabeza—. Tan callada como siempre —sonrió afable, al parecer, no teniendo problemas con eso como casi todos los enfermos y heridos que trataban con Kanao—. Bien, eso me gusta. ¿Sabes? Con Makio y Suma nunca hay silencio, todo el tiempo están peleando —se rio, sentándose, cruzando sus esbeltas piernas.
A punto de deslizar su mirada sobre ambas extremidades, Kanao se giró rápido, sintiéndose extrañamente acalorada de la cara.
Intentó volver a su tarea de acomodar las sábanas.
¿Por qué sus manos temblaban?
—Realmente es lindo ver que hay chicas tranquilas como tú en la organización. En serio no puedo creer que seas una tsuguko, ¿de verdad eres muy fuerte?
Esa pregunta quedó volando.
Kanao estuvo a punto de gritar: "¡sí!", enorgulleciéndose por las habilidades que según Shinobu y Kanae, la harían merecedora de un puesto futuro entre los pilares.
Pero pronto se encontró con esa barrera de timidez que no le permitía ser tan expresiva, así que sólo asintió tensamente con la cabeza.
—¡Asombroso! —dijo ella, suspirando—. Siempre he admirado a las chicas como tú, Kochō y Kanroji, porque a pesar de ser tan fuertes y poderosas, no dejan de verse adorables.
«¿Soy adorable?» Kanao se quedó paralizada cuando oyó eso.
Su corazón latió deprisa.
—Quizás alguna vez quisieras, ya sabes, entrenar con Makio, Suma y conmigo… sé que tal vez no estemos a tu nivel, pero sería interesante medir nuestras habilidades y saber en qué debemos mejorar —propuso como si hablase de tomar un té.
Estar tan cerca de ella hacía que Kanao pudiese oler sin problemas un dulce perfume de cerezo blanco. Y la sola idea de tenerla aún más cerca en medio de un amistoso combate… la ponía tan… torpe y el doble de callada que de costumbre… ¡debía alejarse y ordenar sus pensamientos!
—¿Te parece bien?
—Sí —musitó sin pensar.
La mujer y Kanao hicieron muecas de sorpresa, aunque no pudieron verse.
¿Acaso Kanao había hablado?
—Tienes una voz muy linda —elogió la mujer.
Sin que Kanao lo viese venir, ella se levantó y puso su mano izquierda sobre su cabeza, quien saltó sobre sí misma.
—Tranquila, no te haré daño —bromeó.
La joven tsuguko, ida, giró lentamente su cabeza sólo para encontrarse con los ojos de aquella mujer mirándola con ternura. Por otro lado, el cabello que siempre iba amarrado en una coleta alta, ahora se hallaba suelto, cayendo elegante y grácilmente sobre aquellos delgados hombros.
—Deberías hablar más a menudo, aunque es cierto que a veces el silencio de una chica tan linda atrae mucho a un chico —susurró coqueta, guiñándole un ojo.
Un tono rojizo cubrió por completo la cara de Kanao quien salió corriendo del cuarto creyendo que había dicho: "debo ir por agua al pozo", cuando en realidad lo que salió de su boca fue:
—¡Agua ir el por el pozo al!
La mujer se rio un poco considerando adorable esa actitud, sin siquiera imaginar nada además de eso.
—Ay, qué tierna —cubrió sus labios con su mano izquierda, ignorando el dolor que había en la derecha.
En el camino, Kanao casi atropelló a Aoi, quien miró a la tsuguko con una ceja arqueada, luego entró al cuarto para encontrarse con Hinatsuru, que se encontraba sentada sonriendo, todavía divertida.
—Disculpa la tardanza —Aoi se paró enfrente de Hinatsuru—. Por favor, déjame ver tu mano.
—Claro.
Aoi revisó la mano derecha herida de Hinatsuru, una vez que se aseguró de que no fuese tan profunda, buscó una venda y un poco de alcohol.
—En cuanto Kanao llegue con el agua, lavaremos eso.
—Mmm, no me gusta molestar —dijo Hinatsuru, apenada—, hubiese preferido hacerlo por mí misma. Pero el señor Tengen insistió.
—Se preocupa por ti, eso es bueno, después de todo, es tu esposo.
Hinatsuru asintió.
Mientras tanto Kanao sacó sin problemas agua del pozo hasta llenar una cubeta, luego, por alguna razón, las palabras de Kanae volvieron a su mente: "Nuestro corazón se abre cuando ve la oportunidad. Seguro que un día, Kanao se enamorará de un chico y cambiará".
Del bolsillo de su falda sacó su moneda y la miró.
Su corazón latía fuerte y su cara se sentía caliente todavía.
Pero había dos detalles que Kanae no mencionó.
1.- Kanao no sabía qué significaba eso de "un corazón abriéndose".
2.- Hasta ahora, su corazón se había sentido "extraño", y no había sido por un chico, sino por una mujer que, no sólo era mayor que ella sino que además, estaba felizmente casada.
Entonces, un nuevo sentimiento se agregó a ese mar de emociones, hasta entonces, cálidos: una fría sensación de desánimo.
¿Tristeza?
—Kanao, ¿todo bien? —Aoi llegó—, te estabas tardando demasiado.
Mirándola, Kanao guardó su moneda.
—Me llevo el agua, por favor, vigila la comida, no quiero que se queme.
Asintiendo por inercia, caminando hacia la cocina, Kanao trató de borrar de su cabeza esa bonita sonrisa, pero no pudo hacerlo.
Al final de la tarde, Aoi terminó molestándose con Kanao por permitir que el platillo de esa tarde se quemara. Pero ella tenía otras cosas en qué pensar, como por ejemplo, en cómo lidiar con ese pinchazo de celos hacia un hombre que ni siquiera conocía bien.
Tengen Uzui…
Más le valiese saber lo afortunado que era por tener a una mujer tan amable y linda como lo era…
«Hinatsuru» por fin recordó su nombre en la soledad de su alcoba, acostada sobre su cama, sin embargo, no fue capaz de decirlo en voz alta. Cerró sus ojos, atrayendo hacía ella el dulce recuerdo de aquel aroma a cerezo blanco.
—FIN—
Desconozco si Hinatsuru usa o usaría perfume, pero me agrada la idea de que usase el cerezo blanco.
Francamente me gusta escribir shojo-ai, es una pena que no haya tantos fanfics de este género como del yaoi, así que me alegra hacer una pequeña contribución no maliciosa xD.
Gracias por leer.
Saludos.
Reviews?
Si quieres saber más de este y/u otros fics, eres cordialmente invitado(a) a seguirme en mi página oficial de Facebook: "Adilay Ackatery" (link en mi perfil). Información sobre las próximas actualizaciones, memes, vídeos usando mi voz y mi poca carisma y muchas otras cosas más. ;)
