Capítulo 2: La decisión


Habían pasado ya varios días, la elección de una universidad estaba muy cerca, y los exámenes de admisión eran dentro de una semana. Midoriya había seguido con sus salidas nocturnas, donde las misiones más importantes que hizo fue detener a carteristas que estaban solos y ayudar a reparar algunos daños que los edificios habían sufrido por la pelea que tuvo en su primera misión. También ayudaba a bajar gatos o ayudar a cruzar la calle a los ancianos, pero esto último lo hacía con su particularidad y mientras iba a la escuela, lo hacía de esa manera debido a que ejecutar su particularidad no conlleva a que de ninguna manera lo descubran, así que las personas a las que ayuda no saben quién o cómo es que las ayudan. El primer caso similar que hizo fue unos dos días después de su aventura con los ladrones, donde y mientras se dirigía a la escuela, Midoriya vio como una niña intentaba bajar a su gato de un árbol en donde se quedó atrapado, el joven mientras se acercaba observó que nadie ayudaba a la niña, así que él se armó de valor de usar su particularidad, aunque una vez más un flashback lo aterrorizó, esta vez era una imagen de él siendo un niño con un montón de sangre en su ropa y mientras se veía las manos llenas de sangre estaba gritando, Midoriya al volver en si se dio cuenta que se había parado en seco y la gente caminaba alrededor evitando chocar con él, entonces se decidió a moverse a un pequeño callejón que estaba cerca - Otra vez no, esta vez tengo que ayudar, pero no quiero que me vean, no lo soportaría - pensó el joven con miedo en su cuerpo y manos temblorosas - Vamos, lo tengo que hacer, sé que puedo, yo sé que puedo- armándose de valor y soltando un respiro, el gato empezó a flotar lentamente hasta llegar al suelo, donde la niña, un poco confusa pero feliz agarró a su amigo. Midoriya, con una sonrisa en la cara se fue de ese lugar y continuó con su camino.

- Que haya salido bien ahora no significa que siempre vaya bien, en cualquier momento puedo arruinar todo- pensó el muchacho siguiendo su camino.

Regresando al día donde solo queda una semana para los exámenes de admisión, Midoriya y Shinsho estaban otra vez en el tejado mientras era receso - Entonces ¿Ya elegiste una carrera a la que dedicarte y una escuela? - le pregunto Shinsho a su amigo.

- No me presiones.

- ¿Qué no te presione? Por si no lo sabes ya queda poco para que empiecen los exámenes de admisión de muchas universidades, especialmente de U.A.

- ¡Lo sé! Lo sé muy bien, pero no estoy seguro, no sé si quiero ser héroe.

- ¿Quién no quiere ser héroe? Aparte, claro, de ti, pero a lo que me refiero es que todos quieren ser héroes.

- Solo que ellos no tienen la presión de sus padres héroes, además, si eso fuera cierto ¿Por qué no hay más héroes?

Shinsho comenzó a pensar intentando responder a la pregunta –Creo... que no lo sé, quizás porque no tienen una particularidad tan genial y asombro como la tuya, o la de tu padre, o la de los mejores héroes.

- Ja... tienes razón- Yagi se expresó intentando alegrase y acabar con su nostalgia y tristeza.

- Además, ¿no habías estado entrenando desde hace medio año para el examen?

- ¿Cómo sabes eso? - preguntó sorprendido el joven.

- Cuando hablaste por última vez con Asuna, yo...- Shinsho se mostró avergonzado – estaba escuchando un poco. - Yagi mostraba una expresión furiosa en su rostro – ¡Perdón! - exclamó Shinsho agachando la cabeza, juntando las manos e hincado de ambas rodillas - fue la única vez que lo hice. - Midoriya habia cambiado su semblante enojado por una más tranquilo.

- Esta bien, te perdono, solo no vuelvas a mencionarla... y dime ¿A cuál universidad quieres ir tú?

- Yo quiero ir a U.A. y ser un héroe, el mejor, superar a tu padre- Aseguraba el muchacho con mucha confianza

- ¿Porqué?

- Me gustaría ayudar a los demás con algo que solo yo tengo, darle una utilidad a mí particularidad más allá de ser una buena licuadora y ser famoso, admirado... y tener una estatua como la de All Might, quiero que la gente este inspirada a usar su particularidad para ser héroes, que no teman enfrentarse a las injusticias y maldad, que todas las paredes y limitaciones que da el gobierno y sociedad no los detengan.

- Vaya, sí que tienes muy seguro tu futuro…- Midoriya volvió a estar triste, pensando que él no tenía esto así.

Inmediatamente después de esta conversación sonó el timbre para que los estudiantes regresarán a clases, los amigos se pararon y se dirigieron a su salón.

- Creo que ya me he decidido, haré el examen de admisión a U.A., para el curso de héroes y si lo repruebo entonces iré a una universidad normal y tomaré otro curso- pensó Midoriya mientras se sentaba en su pupitre; las clases pasaron con normalidad, hasta que, en clase de matemáticas, después de resolver los problemas Midoriya pensó: ¿Realmente debo ser un héroe? Se me dan bien las matemáticas, quizás debería ir por alguna ciencia, aunque ya llevo varios días saliendo en la noche ayudando a la gente - Un suspiro de cansancio le siguió a sus pensamientos, haciendo que Shinsho lo volteara a ver.

- ¿Todo bien Mighty? - le pregunto su amigo preocupado.

- Sí, todo bien Shinsho, solo estoy pensando- Respondió el joven con seriedad.

-Te la pasas todo el día pensando ¿No?

- Perdón, pero se me da muy bien- Midoriya respondió con sarcasmo, pero todavía serio.

- Guarden silencio por favor- les dijo su maestro a los jóvenes

- Perdón profesor- respondió Shinsho regresando la mirada a su cuaderno

- ¿Y si la carrera no es lo que espero? ¿Si solo desperdicio mí tiempo en algo que no quiero? - se preguntó Midoriya - sé que he intentado ser un héroe durante todo este tiempo, y parece que sí ayudó a los demás, pero y ¿si el sistema es muy duro y no cumplo con las expectativas? Me tendría que convertir en uno de esos "Falsos Héroes" - se preguntaba Midoriya mientras exhalaba un aire de preocupación.

Al término de la clase el maestro salió del salón dirigiéndose hacia la oficina del director, puesto que lo habían llamado, cuando regreso informo a los estudiantes de que las clases serían terminadas debido a que cerca de allí se había producido una explosión de bomba y para que los estudiantes no corrieran peligro decidieron que se fueran a casa.

Midoriya y Shinsho llegaron a la estación de metro, donde había mucha gente, la mayoría preocupados por el suceso, Midoriya miraba la televisión que se encontraba en la estación.

- Aunque no se sabe aún quien puso la bomba en el edificio, los héroes ya se encuentran en el lugar del accidente, está totalmente prohibido acercarse a la zona, debido a que ni las autoridades ni los héroes han confirmado si se encuentra otra u otras bombas, en cualquier caso, los mantendremos informados- Midoriya alcanzó a escuchar esto de la televisión antes de que le metro llegara.

- Me gustaría ayudar de alguna forma - pensaba el joven mientras subía al metro y se imaginaba varias maneras de ayudar a las personas -si tan solo tuviera el valor necesario- el muchacho apretaba los dientes y se sostenía a la agarradera del vagón con fuerza.

- ¿Qué piensas hacer hoy Mighty? - le preguntó Shinsho a su amigo, el cual sin dirigirle la mirada le respondió e intentando ocultar su frustración con un tono algo alegre - No lo sé, quizás me prepare para mí examen de admisión

- Creo que ya vas lo suficientemente preparado, recuerda que eres el hijo de Deku.

- Sí, lo sé, pero no me siento listo.

- Vale, entiendo, lo mejor será no defraudar a tu padre ni manchar el legado que tiene.

- Tienes razón… en cualquier caso ¿Tienes planeado hacer algo?

- Creí que nunca lo preguntarías, y la respuesta es sí, pienso acercarme a la zona donde fue la explosión.

- Pero dijeron que sería peligroso.

- Y eso lo hace más divertido, quiero ver cómo actúan los héroes.

- Vaya… - mientras decía esto, Midoriya no dejaba de culparse por ser tan cobarde, al mismo tiempo que admiraba a su amigo. El camino de regreso a casa fue tranquilo, Midoriya al llegar a la solitaria edificación se resistió a prender la televisión - No, no debo prenderla, solo me hará más daño, vamos Yagi, tú puedes resistir la tentación - se decía a sí mismo en voz alta sin apartar la mirada de la pantalla, inmediatamente se fue de la sala hasta su habitación, donde espero hasta que fuera de noche, no sin antes haber pasado toda la tarde martirizándose por no ayudar cuando se supone que quiere ser un héroe; ya en la noche, Midoriya se puso su traje y sin pensarlo mucho salió de su casa hacia el lugar donde explotó la bomba, esta vez por la puerta principal, ya en el sitio todavía los héroes estaban por allí rescatando a la gente de los edificios que fueron afectados por la explosión.

- ¿Qué se supone que estoy haciendo? ¿Qué voy a hacer cuando llegue allá?- para variar, el joven se preguntaba esto mientras hacía el recorrido para llegar a su destino -Debería hacer un plan, si hay muchos héroes debo mantener la distancia, observar y solo ayudar con mí particularidad, evitando que me vean, aunque debido a los efectos secundarios de mi particularidad, esta interacción tendrá que ser muy limitada; en caso de que queden pocos héroes, entonces saltaré directo a la acción y ayudaré con todo lo que pueda, claro, también existe la posibilidad de que se enteren que no cuento con una licencia de héroe o que simplemente no me dejen ayudar, en cuyo caso solo usaré mí particularidad sin que me vean, solo espero que yo mismo me deje usar mí poder - Al llegar a la zona, Midoriya observó la zona desde lo alto de un edificio cercano que se podía mantener estable, toda el área estaba vigilada por la policía y en el centro se encontraba una gran cantidad de héroes - Bien, entonces tendremos que ejecutar la primera opción… ¿¡Ese es mi padre!?- pensaba sorprendido Midoriya, haciendo que casi se cayera del edificio donde se encontraba - ¡Demonios! ¿Cómo no pensé en ello? Era obvio que él se encontraría aquí ¿Ahora qué hago?, No puedo arriesgarme a que mi padre me descubra - mientras perdía el tiempo pensando en esto, Deku se dirigió a los otros héroes, pero en especial a la policía: necesitamos a más gente, tenemos que acabar hoy y no sé cuántas personas quedan por rescatar.

Entonces los policías empezaron a murmurar sobre a quién llamar, pero sin obtener una respuesta clara, en ese instante de quietud irrumpió una patrulla, que se estacionó justo fuera del perímetro de la policía y de la cual bajó una señorita, de aproximadamente unos 28 años, de complexión delgada, una altura de 1.80, con una expresión seria y un cabello negro que brillaba con las luces intermitentes de la patrulla; la ropa que vestía era parecida a la de cualquier mujer que trabajase en una oficina, pantalones y zapatos negros con una camisa blanca, solo que ella contaba con una gabardina azul cerrada que hacía juego con los uniformes de la policía y en donde se encontraba una placa, lo cual hacia entender que era parte del departamento de policía, la mujer se mostraba imponente y tenía sus manos en los bolsillos de su gabardina – Perdón por la tardanza, había mucho tráfico- argumentó aquella mujer dirigiéndose a todos en la zona.

- ¡General! Llega en buen momento, el héroe Deku necesita de su ayuda- expresaba el oficial a cargo de la zona mientras hacía el tradicional saludo policial y señalaba al susodicho héroe.

-Vaya, un héroe pidiendo ayuda a la policía, no había visto nada así desde que All Might derrotó a All For One y todo ese asunto con Overhaul - con un tono burlesco, pero manteniendo la seriedad, se dirigía a Deku la general, Deku se acercó a ella para preguntar: ¿Quién es usted exactamente?

-Me ofende que no me conozcas, pero es comprensible sabiendo tu posición como héroe número uno, yo soy la encargada de la protección civil y de la policía de todo el país, al igual que soy el más alto cargo dentro la policía, me llamo Kirigiri Kanna- respondió la mujer con seriedad y diligencia.

- ¿Kirigiri Kanna? Vaya, creí que el general Tsurugame seguía a cargo de la policía- pensaba expectante Midoriya desde el techo del edificio.

-Un placer general Kirigiri y debo disculparme por mí desconocimiento de su posición y existencia dentro del cuerpo policial, como sabrá no me suelo relacionar mucho con la policía a menos que sea para dejar a su jurisdicción a los villanos- Deku habló con alegría, una sonrisa en la cara y con su mano derecha estirada.

- Como ya dije, es comprensible su desconocimiento, usted y casi todos los héroes no se relación apenas con la policía, por lo tanto, no se disculpe y pasemos a lo que realmente importa: salvar a la gente ¿porque el oficial dijo que requería de mí?

Deku regreso su brazo a su costado - Necesito rescatar a todos los civiles que se encuentran atrapados antes del amanecer, pero no creo que con los que somos aquí sea suficiente, no quiero dejar a estas personas atrapadas por más tiem…

-Entiendo, Deku, yo tampoco quiero eso, así que déjelo en mis manos- fueron las palabras que le decía al héroe mientras levantaba la mano, la cual tenía un guante largo negro, para indicar que parara de hablar, después de haber dicho eso la mujer se puso en medio de toda la zona, saco su otra mano de su bolsillo, se quitó los guantes que tenía en ambas y estiro sus brazos hacia enfrente, quedándose en esa posición unos 10 segundos aproximadamente.

- ¿Qué está haciendo? - preguntó Deku con curiosidad al oficial que tenía al lado.

- La general Kirigiri puede ver a los seres vivos como si fuera un radar (Kirigiri Kanna, tiene una gran sensibilidad en sus sentidos que puede escuchar, oír, ver y sentir más que el humano promedio, su especialidad es que con la piel puede sentir las pequeñas alteraciones que produce el movimiento y de dónde proveniente, convirtiéndola en un radar humano, solo que hay dos inconvenientes, la piel tiene que estar al descubierto y no puede distinguir entre hombre y mujer, tampoco entre humanos y animales y el alcance de sus sentidos puede llegar hasta 50m) - le respondía el oficial al héroe mientras Kirigiri se acercaba a Deku.

- Bien, quedan tres personas debajo de esos escombros de la derecha, otra más que está muy abajo enfrente de usted y dos encerrados en el edificio de la izquierda- decía aquella mujer mientras señalaba las ubicaciones que había dicho.

-Gracias, empezaremos de inmediato su extracción- Respondió alegremente el héroe.

- ¡Ah! Por cierto, hay alguien observándonos desde el edificio de atrás - Señalo la mujer con su mano detrás de ellos mientras caminaba hacia uno de los edificios anteriormente señalados.

Midoriya, viendo que lo señalaban y que su padre dirigía la mirada hasta donde se encontraba entró en pánico.

- ¡Mierda! Me han descubierto, pero ¿cómo? Bueno eso da igual, solo debo ir hacia ellos - no tuvo más elección que salir a la luz y acercarse a la zona bajando cuidadosamente del edificio, una vez bajó del edificio su padre se le acerco.

- ¿Quién eres tú? - preguntó Deku al joven, el cual se quedó en silencio unos segundos.

-Soy… un joven héroe, vine a ayudarles en lo que pueda- expresó Midoriya fingiendo una voz profunda y con un gran miedo que recorría su cuerpo.

- Niño, deja esto a los adultos y vuelve a tu casa, no necesitamos más héroes aquí - le reprochaba Kirigiri sin dirigirle la mirada.

- Tiene razón la general, deberías irte de aquí, es un lugar peligroso- agregó Deku con un tono más preocupado y amistoso, pero en ese instante unos escombros empezaron a colapsar, justo en esa posición se encontraba un héroe que acababa de sacar a un sobreviviente, el héroe intento salir de allí con la persona, pero el héroe se tropezó con un trozo del edificio ocasionado que soltará a la persona y que el edificio terminará de colapsar, que era una muchacha de unos 16 años, Yagi al ver esto se lanzó de inmediato a su rescate, siendo sepultado en los escombros.

- General Kirigiri ¿Siguen vivos? - preguntaba Deku mientras se acercaba al lugar y sacan escombros frenéticamente.

- Sí, están vivos- respondió aliviada la General mientras mantenía los brazos estirados enfrente suyo.

-Bien- expresaba el héroe veterano mientras bajaba la velocidad a la que sacaba los escombros para no producir otro derrumbe; en cuanto a Midoriya, él había creado una especie de bóveda con su particularidad, ya que los trozos más cercanos al héroe y sobreviviente se mantenía en el aire para evitar que todo se le cayera encima, aunque esta acción provoco que Yagi tuviera visiones de una pequeña niña con coleta y lentes mirándolo con miedo, entonces abrió lentamente los ojos para encontrarse en una situación segura.

- ¿Te encuentras bien? - le preguntaba el joven a la muchacha, la cual respondió afirmativamente con su cabeza, aunque la chica tenía una expresión de incomodidad en su rostro - ¿Qué sucede, todo bien?- Yagi preguntaba preocupado, la chica solo se limitó a señalar su cubre bocas - Vale, entiendo, perdón, ya me lo quito- Midoriya se bajó el cubre bocas - ¿Mejor? - la chica no dejaba de expresar incomodidad e incluso dijo con una voz muy apagada: mejor vuelve a ponértelo, Midoriya con tristeza y vergüenza volvió a ponerse el cubre bocas.

- ¿Hay alguien ahí? - se escuchó una voz que provenía de enfrente de los muchachos, una voz masculina.

- Parece que hay otro más ¿Puedes moverte? - preguntó Midoriya a la muchacha, ella movió su cabeza para responder de manera negativa -entonces no estás del todo bien, déjame cargarte - abriéndose paso cuidadosamente entre los escombros para llegar con la otra persona, Midoriya con la muchacha en brazos, lograron alcanzar el objetivo.

- ¿Están cerca? Puedo escuchar algo acercarse - con esto la persona desconocida le hacía entender a Midoriya que estaban ya allí con él.

- Sí, somos nosotros, no te preocupes, te sacaremos de aquí- gritó Yagi esperando una respuesta.

- Gracias, muchas gracias- respondió el hombre con esperanza y aliviado.

Al hacer un hueco entre los escombros con cuidado y posterior a dejar a la chica en el suelo con prudencia, Midoriya pudo ver al hombre, un hombre normal de pelo blanco pero que tenía la cara tapada con una máscara de motocicleta antipolvo con gafas, el hombre se encontraba en una especie de cuarto subterráneo que tenía el ya derrumbado e inexistente edificio que ahí se erigía pero que actualmente estaba con el suelo mojado por culpa de una tubería que se había roto y de la cual brotaba en pequeña cantidad de agua - ¿Estas bien? ¿Cuál es tu situación? - El joven se mostraba preocupado por la salud de la persona.

-Estoy bien, pero ¿No eres muy joven para ser un héroe? Y ¿Por qué usas un estilo parecido a All Might? - preguntaba la persona curiosa y extrañada por la situación.

- S-sí, eso no importa en estos instantes, vamos a sacarte de aquí- respondió el joven tras volver a cargar a la chica y llevándola a la pared más alejada de donde entraron, Yagi se centró en buscar una salida en la habitación, encontrándose con unas escaleras que daban a más escombros, Yagi uso su codo para comprobar los escombros, los cuales se podían fácilmente mover. Midoriya dejó a la chica en el suelo a su lado y comenzó a pensar en una forma de llevarse a ambos sin que su padre sepa de su particularidad y pueda descubrirlo, Midoriya buscaba por alguna soga o cable para atarlo en su espalda, pero mientras buscaba vio cómo la muchacha sostenía una expresión de sorpresa, apuntaba hacia su espalda y daba un grito ahogado, Midoriya intento voltear, pero no pudo, ya que sintió una descarga eléctrica en su espalda, cayendo encima de la muchacha.

- No eres mi objetivo principal, pero eres un buen calentamiento - expresaba el hombre, Midoriya tirado en el suelo apenas se podía mover, pero aun así expresó una pregunta con dificultad.

- ¿P-por qué?

- ¿Por qué qué? ¿Por qué estoy aquí? O ¿Por qué hice lo que hice? – continuaba el hombre mientras se acercaba a los jóvenes - Porqué es mi trabajo, tengo que asesinar a todos los héroes de esta zona y también civiles, y ya que ustedes están aquí, lo hacen más fácil- respondió el hombre con seriedad.

- ¿Qué pensabas hacer con todos esos héroes de afuera? - preguntó Midoriya mientras se intentaba levantar con la ayuda de la chica.

- Lo mismo que a ti, fingir que estoy en peligro y matarlos desprevenidos- explicaba orgulloso.

- ¿Por qué no me mataste de una vez?

- Si solo es un héroe, es demasiado fácil, por lo que así no sería divertido- el tono serio cambio a uno más alegre y psicópata.

- Grave error, no te dejaré tocarla- Al decir esto la chica empezó a flotar hasta llegar el techo, en una posición inalcanzable para el villano, mientras que Yagi se encontraba en cuclillas observando al suelo.

- ¿¡Pero que!? ¿Qué particularidad tienes chico? - preguntó el villano sorprendido mirando a Midoriya, el cual acercaba su mano izquierda hacia su cuchillo derecho - Aun así, si te mato a ti, ella caerá y morirá también.

Midoriya agarró su cuchillo y con una vuelta rápida logro hacer un corte en el brazo del villano, salpicando de manera leve la cara de Midoriya con la sangre - No deberías hablar tanto- le dijo el muchacho al villano que estaba gritando de dolor y caminando hacia atrás con dificultad bajando los pocos escalones libres, mientras éste primero se ponía de pie; el villano había ido a parar a una pared del cuarto, donde observo al suelo encharcado y acerco ambas manos hacia el mismo, comenzando a electrificar la habitación.

- Ahora yo tengo la ventaja- decía aquel tipo con alegría mientras la habitación se iluminaba con los chispazos que generaba el villano, Midoriya sabía que no podía bajar la escalera ni acercarse con su cuchillo al villano.

- Vamos, piensa rápido ¿Cómo lo derroto? - mientras Midoriya pensaba esto el sujeto se abalanzó hacia él para darle otra descarga con sus manos, Midoriya intentó esquivarlo, con éxito pero por poco no lo logra - ¡Ahora!- se dijo así mismo el muchacho al ver lo cerca que tenía al hombre; Yagi dibujo una parábola con su cuchillo hacia los brazos de su atacante, el villano ya se esperaba esto y moviéndose hacia su derecha logro esquivar el ataque, agarrar su cuchillo y destinarle una descarga eléctrica desde la mano que sujetaba el arma, Midoriya volvió a caer en el suelo, casi inconsciente.

- Vamos, levántate - se decía a su mismo el joven mientras que la chica comenzaba a descender lentamente y el villano observaba victorioso esto - No puede acabar aquí, no así, debe de haber una forma de atacarle a distancia- entonces se le ocurrió algo, observó sus cuchillos y lo lanzo con toda la fuerza que podía y permitía su estado; el cuchillo voló hacia el villano logrando impactar en él, en un lugar donde no lo mataría, su pierna derecha, pero este, gritando de dolor, se sacó el cuchillo sin mucho problema.

- Vale, entonces solo queda una opción - pensó el joven desesperado, recobrando la compostura y tomando su cuchillo restante, fue corriendo hacia el villano, donde éste último lo pensaba agarrar, pero Midoriya de tiro al suelo, derrapándose y arriesgándose a electrificarse, para su fortuna el agua ya estaba tranquila y el joven derrapaba bastante gracias a la misma, logrando impactar en su otra pierna con el cuchillo y generando un largo corte; el villano se agacho por el dolor, cayendo sobre su rodilla izquierda, Yagi terminó un poco lejos del hombre, pero al ver como este se encontraba rápidamente se paró, acerco al villano , cerro los ojos y le propicio un puñetazo en la cara, tirando por completo al hombre y dejándolo inconsciente.

La batalla había terminado, el villano ya no se movía y Yagi luchaba por mantenerse de pie. Al estar recuperado miro hacia arriba, la muchacha estaba todavía flotando con una expresión alegre en su rostro, Midoriya regresó la mirada al villano acercándose a él, le movió un poco la máscara, lo que provocó que el hombre comenzara a ahogarse, el joven al ver esto hizo que el villano se elevara; seminconsciente el hombre logró ver como una silueta que se acercaba a él, la silueta era Midoriya, quién, con los chispazos que aún se producían, la sangre en su cara, su cubre bocas y su mirada de odio, lograba tener un aspecto terrorífico frente al villano.

- ¿Q-quién eres? - logró expresar aquel villano con mucho miedo y labios temblorosos, Midoriya al escuchar esto pensó que sería una oportunidad bastante buena para decidir un nombre de héroe.

- Soy Mighty- dicho esto, los cables que el villano había arrancado de la pared fueron totalmente cortados y se elevaron hasta estar puestos como soga para retener al sujeto, cables que Yagi también se amarro al pecho para llevar a ambas personas con los otros héroes.

Con ambas personas, la chica en brazos y el villano a rastras, Midoriya se abrió camino por los escombros del edificio gracias a su particularidad, a pesar de las constantes imágenes de una niña peque que le atormentaban, llegando hasta dónde estaban los otros héroes.

- Bien ya solo nos queda ese joven, la muchacha y la otra persona encerrada en aquel lugar…- exclamaba Deku preocupado mientras volteaba justo por dónde estaba saliendo Midoriya con las otras dos personas, lo que provocó un alivio colectivo y sorpresa por parte de los presentes, todos los héroes se acercaron al lugar y el joven, dejando a la muchacha en los brazos de otro héroe y desamarrándose el cable, cayó de rodillas muy cansado y con la mirada fijada en el suelo -¿Estas bien…?- preguntó Deku al joven Midoriya mientras se agachaba.

- Él es un villano- decía el muchacho mientras recobraba el aliento y apuntaba sin levantar la mirada al sujeto, que aún estaba amarrado e inconsciente - su particularidad es generar electricidad, así que tengan cuidado cuando se lo lleven

- Claro, ¡Komander! Por favor encargarte de ese villano- ordenó el héroe con alegría a la vez que se levantaba y miraba detrás suyo en busca de alguien. Mientras Deku decía esto una persona que parecía ser una especie de lagarto antropomórfico se acercaba a ellos, Midoriya ya se había parado y se disponía a dejar la escena - ¡Espera joven! Necesitamos hacerte unas preguntas - Deku intento llamar la atención de su hijo, pero sin ningún éxito, Midoriya solo levantó su mano para simbolizar su adiós.

- ¿En serio no le diré nada a mí padre? Espero que esto no tenga consecuencias - pensó Midoriya con una expresión de miedo en su rostro. Los héroes solo vieron cómo se alejaba corriendo, un policía intento detenerlo, pero la general lo detuvo y comenzó a hablarle con seriedad - déjalo, no ha hecho nada malo, por el momento… traigan al villano, necesito interrogarlo.

Al día siguiente Midoriya despertaba y sin levantarse de la cama en su mente aparecían dos cosas: el villano y la general.

- Es la tercera vez que me enfrento a un villano cara a cara y la primera vez que estoy en una situación de extracción de civiles, pude haberlo arruinado todo, especialmente meterme en problemas con la policía - pensaba el joven mientras se sentaba en el filo de su cama.

En la comisaria, en una sala de interrogatorio típica, con una mesa, dos sillas y un espejo falso en la pared que daba con el costado de la mesa, la general Kanna, sentada en una silla de espaldas a la puerta, interrogaba al villano, el cual estaba esposado a la mesa - Ya pasamos todas las preguntas relacionadas a tu crimen, ahora me gustaría que me respondieras algunas sobre aquel muchacho que te ató - el villano mientras escuchaba lo último su rostro expresaba miedo – Interesante ¿Qué fue lo que pasó haya abajo? - preguntaba intrigada la mujer con seriedad mientras se apoyaba en sus codos en la mesa y juntaba las manos.

- Peleamos…- respondió el hombre de brazos cruzados y descostado en la silla.

- Me imagino que usaron sus particularidades

- Quizás… - el hombre comenzó a mostrarse nervioso, se sentó correctamente en la silla, pero dirigió su mirada hacia la derecha de la mujer y puso sus manos al costado.

- ¿Quizás?

- No lo sé, no sé si el chico la uso.

- ¿Por qué no estás seguro?

- ¿Por qué alguien se disfrazaría como All Might teniendo la habilidad de hacer flotar las cosas? - aquel villano se inclinó hacia enfrente en la mesa, con las manos recargadas en la misma y mirando directamente a los ojos de la mujer.

- Un fan del héroe- Kanna mantuvo la compostura y ahora ella era quien se recostaba en la silla, pero mantenía las manos en la mesa, el villano se incomodó ante la indiferencia de la mujer.

- Pues ya está ¿fue todo? - el villano se mostraba desesperado e impaciente.

- Aun no ¿Por qué le tienes miedo al chico?

- Ese chico… no es normal, su mirada, esa mirada, fría, de odio, con una sonrisa perpetua y sed de sangre- respondió el hombre con miedo e incomodidad.

- ¿Estamos hablando de la misma persona? - Kirigiri se mostraba confundida y escéptica por las declaraciones del sujeto.

- Tenía una capucha que le tapaba el cabello, mostrando solo su mirada inmutable y tenía un estilo parecido al de All Might- La mujer se mostraba pensante ante todo lo que le habían dicho, pero inmediatamente se levantó de silla.

-Bueno, gracias, eso fue todo- dijo Kanna con seriedad mientras acomodaba la silla correctamente, tras decir esto, la general salió de la habitación dejando perplejo y confundido al villano, la mujer se dirigió a un policía - Necesito urgentemente la lista de los héroes a los que se les fue otorgada una licencia, que sea del año pasado y de lo que llevamos de este- ordenó la mujer, a lo cual el policía más cercano salió corriendo en busca de lo he le habían pedido.

Regresando con Midoriya varias horas después, él ya se encontraba en la estación del tren - ¿Mí presencia habrá generado algún impacto? - mientras Midoriya pensaba esto, en la televisión de la estación, como es costumbre, se empezaban a escuchar las noticias.

"Los sucesos de ayer han dejado a varios edificios afectados, gracias a los héroes, no hubo ninguna persona muerta y las que resultaron heridas sanaran en pocos días."

Midoriya expresaba una sonrisa de alivio y de orgullo, pero esa sonrisa fue borrada en cuanto escuchó lo siguiente: relacionado al accidente de ayer, se ha hecho viral un vídeo dónde un héroe desconocido salva a una muchacha; mientras se decía esto se mostraba un vídeo dónde se podía ver algo lejos cómo Midoriya salía de una pila de escombros con la muchacha en brazos y con el villano atado detrás de él; debido a la gran popularidad de este misteriosos nuevo héroe la jefa de la policía fue llenada de preguntas relacionadas con la identidad de este héroe; luego de decir esto se mostró la fachada de la comisaría con un podio, donde se encontraba Kirigiri con dos agentes a cada lado.

- No sabemos bien quien es este supuesto héroe, pero no dejaré que cualquiera pueda tomar este cargo y hacer lo que él quiera, no puedo dejar que las reglas establecidas sean rotas tan fácilmente, por lo cual este nuevo "héroe" será considerado como villano, a menos que se someta a lo establecido y haga validar su particularidad, consiguiendo una licencia de héroe, de lo contrario será un criminal - Con el tono serio y duro de la mujer, Midoriya dejo de ver la televisión y se dispuso a abordar el tren, el cual justo había llegado.

- ¿Soy un criminal, rompí las reglas? ¡Demonios! Yo mismo dije que no debía mostrarme a la multitud, soy un tonto, un estúpido- se repetía para sus adentros Midoriya con gran nerviosismo durante el camino a la escuela. Al llegar a la misma, el joven se encontró con su amigo.

- Mighty ¿Qué opinas sobre el nuevo héroe? - le preguntó entusiasmado Shinsho.

- Primero, déjame llegar bien y segundo, para ser sincero me da igual- respondió con desanimo y desinterés el joven.

- ¿Qué pasa con esa actitud? ¿Acaso no te genera curiosidad? - preguntaba molesto Yamato.

- Me genera más curiosidad saber si fuiste ayer al lugar donde apareció ese misterioso héroe.

- De hecho, si fui, solo que nos mantuvieron muy alejados de la zona donde se estaba desarrollando lo más importante- Midoriya se limitó a mirarlo con una sonrisa burlona riéndose internamente.

- Bueno, ya es igual eso, cambiando de tema, es tranquilizante saber que nadie murió ¿No? - pregunto con alegría Shinsho.

-Sí, si lo es- respondió de igual forma su amigo.

- ¿Acaso no son geniales los héroes?

- Sí, lo son… oye ¿Te he preguntado alguna vez cuál es tu héroe favorito?

- No, creo que no Mighty…

-…

-…

- ¿Entonces?

- ¡Ah! Si ¿Mí héroe favorito? Mmmmm… creo que Deku, tu padre

- Vaya- respondió con genuina sorpresa Yagi.

- ¿Y el tuyo? Mighty

- No lo sé, creo que ninguno

- ¿En serio? - al decir esto ya habían llegado a su salón, donde se sentaron y pasaron las clases con total normalidad; como de costumbre Midoriya dirigió su mirada hacia la ventana de su izquierda, dejándose llevar por sus pensamientos el mismo se preguntó: ¿Debería de hacerlo? ¿Qué pierdo al intentarlo?, Después de preguntarse esto último hizo su postura más recta y llevándose el puño derecho al pecho se dijo así mismo: ¡Hagámoslo!; Su amigo Shinsho se quedó extrañado viendo a su compañero, el cual al voltear hacia Shinsho y ver cómo lo miraba regresó a su postura original.

El día transcurrió tranquilamente, justo al llegar a su casa Midoriya se cambió a su traje de héroe y salió directo a la comisaría - Debo, no, ¡Tengo! que evitar que la gente me mire - con estas últimas palabras Midoriya comenzó su viaje hacia la comisaría del centro de la ciudad a través de calles vacías y callejones. Una vez allí Midoriya se quedó plasmado frente al edificio, asustado tragó saliva - Vamos, tú puedes, solo es hacer una petición simple, es lo que debes de hacer como héroe, vamos, si puedes- con estas palabras alentadoras el joven entró en el edificio, ya una vez dentro, el joven héroe se dirigió a un policía.

- dis-disculpe… vengo a hacer él examen para la licencia de héroe- Midoriya lo dijo empezando con voz baja y quebrada, pero volviéndose más seguro entre más hablaba; el policía sorprendido al verlo le respondió que esperara un momento y puso marcha hacia el despacho de la general, Midoriya hizo caso a la orden y se sentó en uno de los bancos que había a su derecha; después de 5 minutos, que para el joven se hicieron eternos, debido a que estaba nervioso y ansioso, la general Kirigiri hizo acto de presencia acercándose hacia Midoriya.

- ¿Crees que puedes hacer todo lo que se te venga en gana? ¿Qué estás por encima de la propia ley? - preguntaba molesta y enojada la General - Pero aun así, debo felicitar tu valor y que hayas hecho caso a lo que dije por la televisión, puede que no seas tan malo como creí, sígueme- dicho esto, Kirigiri dio media vuelta y empezó a andar hacia una pasillo que estaba a su izquierda, el joven al ver esto se paró del banco y la siguió; Kirigiri caminaba de manera tranquila, con un semblante serio que imponía y con las manos metidos en los bolsillos de su gabardina, en cambio Midoriya tenía un andar un poco encorvado, con la mirada hacia abajo que en determinado momento cambió para observar a Kirigiri y darse cuenta de lo anteriormente descrito.

- ¿Debí de haber confiado plenamente en ella? ¿Y si me lleva a una celda? ¿O me hace algo peor…? - después de pensar en esto Midoriya sorprendido se paró en seco, su postura era recta y con una mirada sorprendida, pues se sentía seguro, llevando su mano derecha al pecho sintió los latidos tranquilos de su corazón, de alguna manera sentía que estaban yendo al lugar correcto, pero toda esta tranquilidad se vio opacada por un pensamiento que se le vino a la cabeza, uno donde recordaba la sangre en su rostro y el sabor que tenía al salpicar lo en su cubrebocas, al regresar en si movió la cabeza de un lado al lado y viendo que Kirigiri le llevaba mucha ventaja corrió para alcanzarla.

- ¿Adónde vamos? - preguntó el muchacho, Kirigiri no le dirigió siquiera la mirada y siguió caminando hasta llegar a una puerta doble de metal con un escritorio a su lado.

- Llena estás hojas por favor- expresó la mujer con seriedad agarrando una tabla con varias hojas del escritorio y entregándosela a Yagi, el muchacho las tomo y al hojearlas se dio cuenta que eran unas hojas para poner datos personales, los cuales se pondrían en la licencia; Midoriya respondió todo sin ningún problema excepto la de su dirección y nombre - ¿escribo mí nombre verdadero? No estoy seguro si quiero que esta mujer sepa mí nombre o ¿Si le dice a mí padre? Sería mí perdición… ¡Ya se! - después de pensar esto el muchacho terminó las hojas y se las entregó a Kirigiri.

- ¿¡Toshinori Yagi!? ¿Acaso crees que estoy jugando? - gritaba con odia la mujer asustando al joven, pero este, manteniendo la calma le respondió.

- No, pero tengo mis motivos para mantener en secreto mí nombre, pero cuando consiga la licencia puedo proporcionarle mí nombre completo- Kirigiri soltó un suspiro para tranquilizar su irá y se dio media vuelta.

- Solo entra - esto lo decía moviendo su cabeza para alentar el movimiento del muchacho, el cual sin pensárselo dos veces pasó por la puerta.

El lugar era una especia de campo, solo que sin hierba, únicamente la tierra seca, de un color café claro que brillaba con los rayos del sol, el cual se podía ver por el enorme hueco que había en el techo, era una habitación al aire libre pero que tenía una especie de domo sin terminar, parecido a los que tienen los estudios de fútbol para que en las gradas haya sombra, en las paredes del lugar se encontraban unas puertas gigantesca, puertas que son puestas en los hangares de los aviones, el joven impresionado por la habitación miro de lado a lado, de repente se escuchó la voz de Kirigiri, que decía con seriedad: ¿Entonces quieres conseguir tu licencia? Está bien, solo tienes que demostrar que estás capacitado para tal responsabilidad; mientras decía esto, las puertas, que eran 4, se empezaron a abrir y de ellos salieron 30 robots, robots de un color anaranjado, con una altura aproximada de dos metros, unos con metralletas en vez de brazos y los otros con pinzas en las manos que parecían que aplastarían aquello que atraparan, algunos tenían ruedas estilo tanque y otros tenían 4 patas puestas en X para soportar el peso, conformados por una especia de tubos gruesos que conectaban la cadera con el torso y la cabeza, y otros más delgados que conectaban los brazos al torso.

- Tienes que derrotar a los robots en un minuto, suerte. Por cierto, si logras pasar la prueba solo conseguirás una licencia provisional- dicho con un tono serio, casi robotizado, Kirigiri indicó que tenía que hacer el chico, el cual confuso y sorprendido vio como una pantalla que tenía enfrente y arriba de él empezaban una cuenta numérica hacia atrás de 60 segundos.

Mientras Midoriya miraba la pantalla los robots con pinzas se abalanzaron hacia él y los de la metralleta empezaron a disparar, Midoriya al voltear a verlos dio media vuelta e intento correr, sin mucho éxito pues se encontraba muy cerca de la pared - Espera ¿Qué estoy haciendo? Se supone que tengo que destruirlos…- mientras Midoriya pensaba esto un robot lo agarro de la cintura con su pinza, lo elevó y lo tiró con gran fuerza hacia el suelo, Midoriya exclamó un grito de dolor que fue silenciado rápidamente por el golpe contundente que otro robot dio hacia donde estaba Midoriya, aunque no le golpeó al joven logró alterar el terreno creando un gran boquete a su lado haciendo que el muchacho entrará al hueco, Yagi al ver esto esquivo rápidamente los otros golpes que los robots de alrededor lanzaban hacia el mediante rodar a los lados, esquivando la mayoría, el muchacho se agarró al brazo de uno, consiguiendo que fuera expulsado del hoyo pero también haciendo que los robots con la metralleta le apuntarán y empezarán a disparar balas de goma; al tener los pies en la tierra de vuelta y aprovechando las armas le apuntaban con lentitud, el joven se abalanzó contra un robot con metralleta, sacando uno de sus cuchillos de la cintura y corriendo en zigzag para evitar la mayoría de los disparos, el muchacho logró alcanzar a su objetivo, provocando también que otros dos robots se disparan entre ellos pues se encontraban cara a cara a los costados de la ruta del Yagi, estando frente al robot objetivo Midoriya salto encima de él con el cuchillo enfrente, perforándole lo que podría ser su cabeza, desactivando al robot - Vale, parece que son más fáciles de lo que me imaginaba- pensó rápidamente Midoriya pues aún le seguían disparando otros robot, mientras que los de la pinza se acercaban velozmente hacia él, el joven sin pensarlo mucho aventó el cuchillo que tenía el mano hacia uno de los robots, parándolo en seco, el muchacho salto del robot donde se encontraba, corrió hacia donde aventó el cuchillo; dos robots se le acercaron por la izquierda y otros dos por la derecha, Midoriya agarró el cuchillo restante y se acercó a los enemigos que tenía a su derecha, cortando el brazo de uno de ellos, el cual intentaba agarrarlo, Midoriya se derrapó en medio de las ruedas de tanque que tenía aquella máquina, al llegar al otro lado del robot saltó dándose la vuelta para apuñalarlo en el pecho y levantar el cuchillo con fuerza, logrando hacerle un corte que lo destruyó por completo, pero el otro que quedaba en ese lado lo agarro con su pinza en la cintura, apretándolo fuertemente, Midoriya apenas se podía mover, pero aun así logro cortar la pinza con su mano derecha, la cual tenía el cuchillo; cayendo al suelo, Midoriya rápidamente se impulsó para atrás, volviendo a pasar por debajo del robot, intentando volver a hacer la misma jugada, pero esta vez el robot se dio la vuelta y logro agarrar a Midoriya en el aire, del brazo, con la pinza que todavía tenía, la maquina aventó al joven héroe hacia los robots con metralleta. Al terminar de revolcarse en el suelo, Midoriya escuchó el sonido de las metralletas empezando a girar por lo que se paró lo más rápido que pudo y fue corriendo velozmente hacia el que tenía más cerca, su capa fue golpeada por los proyectiles ocasionando que el muchacho se ralentizara un poco, pero su cuerpo no se vio tocado por ningún bala, uso el cuchillo que todavía tenía para cortar el brazo metralleta que tenía el robot, aventarla contra otro que tenía a la derecha y correr hacia uno que estaba en la izquierda y repetir el proceso, así lo hizo otras tres veces con un resultado positivo, pero a la cuarta, otro robot con pinza lo había alcanzado y volviéndolo a agarrar por la cintura el joven soltó su cuchillo, este robot comenzó a levantar su pinza con el joven bastante alto para aventarlo con fuerza al suelo, Yagi se movía frenéticamente intentando soltarse de la pinza, pero de repente se escuchó una sirena a la cual le siguió la voz de Kirigiri.

- Se acabó el tiempo- entonces los robots se desactivaron. El robot que tenía a Midoriya abrió la pinza, dejando caer al joven, el cual, al estar en el suelo y reincorporarse expresó su confusión y desilusión.

- ¿Ya se acabó? - Kirigiri respondió afirmativamente a su respuesta con seriedad, pero algo burlesca.

- Sí, así es, mejor suerte la próxima.

- No, no voy a aceptar este resultado, quiero volver a hacer la prueba- exclamó el joven con frustración.

- Esta bien, vamos a volver a hacerlo - dijo Kirigiri con arrogancia y casi burlándose del chico, pero llevando a cabo lo dicho, entonces el reloj volvió a mostrar los segundos y los robots que quedaban volvieron a sus hangares.

Midoriya recogió su cuchillo y esta vez mantuvo una posición de defensa mientras esperaba que salieran los robots. Cuando las puertas de los hangares se abrieron los robots salieron a toda velocidad hacia Midoriya. El tiempo comenzó correr, Midoriya destruía a los robots con certeza, pero le faltaba velocidad, en esos instantes se veían partes de robots volando de un lado al otro, las explosiones y el sonido de la energía saliendo de los cables cortados Enzordecían la situación, el muchacho saltaba de un robot al otro; terminando el tiempo, el muchacho destruyó a los 15 robots con pinza pero no pudo ni acercarse a los de la metralleta, él lo sabía, sabía que no le dio el tiempo suficiente, entonces y antes de que Kirigiri dijera cualquier cosa, el muchacho grito: ¡Quiero volver a hacerlo!, Kirigiri silenciosa y expectante desde su cabina, solo expresó una sonrisa y volvió a iniciar la prueba.

Así se pasó toda la tarde Midoriya, intentando la prueba cuántas veces fueran necesarias, no se iba a rendir, él quería salir de allí con una licencia, se conocía los movimientos de los robots y la razón de que las metralletas no dispararon siempre, sabía que los robots no se atacaban entre sí y que evitaban golpear a sus semejantes, lo que lo ayudó bastante en su último intento; el reloj le quedaban 20 segundos y a Midoriya solo 3 robots, las partes y restos de los otros 27 yacían en la tierra, inmóviles, chorreantes de aceite y con cables a la vista, algunos los cuales todavía se escuchaba electricidad pasar por esos conductores; el joven se abalanzó contra los que quedaban, logró atravesar fácilmente al que tenía justo enfrente y hacerle un tajo con su cuchillo de arriba abajo, el muchacho estaba ya lleno de aceite y tierra, lo mismo se dice de su cuchillo, los dos robots que quedaban, uno de pinza y otro de metralleta, hicieron lo propio al atacar al joven, esto hizo que éste último lanzará su cuchillo y corriera hacia el robot con metralleta, esquivando al de pinza saltando sobre sus ruedas y después sobre la cabeza del mismo, evitando así los disparos del otro robot que aún tenía el cuchillo en el medio, Midoriya alcanzó su objetivo y saltando hacia su cuchillo, lo agarro con firmeza, lo giro e hizo un tajo hacia la derecha, acabando con ese peligro; el muchacho, hiperventilándose, volteó su mirada al robot que quedaba, con cuchillo en mano corrió hacia su objetivo, la máquina hizo lo mismo, al estar lo bastante cerca uno del otro, el joven salto hacia el robot, agarrando su cuchillo con ambas manos, preparándose para perforarle la cabeza y cerro sus ojos, la máquina preparaba su pinza para agarrar a Midoriya en el aire y mientras esta escena se desarrollaba el reloj soltó su alarma, el tiempo se había acabado, Midoriya expresando su sorpresa, con ojos abiertos y quizás frunciendo un poco el ceño en furia, se dejó caer encima del robot, que se había desactivado, cayendo de lleno sobre su pinza, un silencio envolvió el ambiente, Midoriya estaba viendo hacia el suelo.

- Ca… casi lo… logro - pensaba el muchacho en ese silencio asfixiante, Kirigiri estaba totalmente sorprendida en su cabina y volviendo en si le expreso a Midoriya las siguientes palabras con seriedad: Lo siento muchacho, pero ya es muy tarde y no puedo hacer que repitas la prueba - el joven se dejó caer al suelo, cayendo de pie, no dejaba de mirar hacia el suelo.

- Gracias por… la oportunidad- decía el muchacho con mucha tristeza mientras se dirigía hacia la salida, en el pasillo Kirigiri alcanzó al muchacho y le agarró el hombro para detenerlo.

- Espera, quiero preguntarte algo- expresó la comandante mientras Midoriya se daba la vuelta - ¿Por qué no usaste tu particularidad? - el joven, aún con la cabeza hacia abajo, le respondió de manera tranquila.

- ¿Cómo estás segura de que no la utilice? - la mujer tenía un semblante serio.

- Conozco cuál es tu particularidad y estoy segura de que no la usaste, quizás si lo hubieras hecho, tendrías ahora tu licencia- Yagi al escuchar esto miro con sorpresa y dolor el suelo.

-… está bien, solo diré que no la uso por razones personales

- … muchacho, deberías de intentarlo el año que viene- decía Kirigiri manteniendo su semblante serio

-…- Midoriya se marchó en silencio. Mientras Kirigiri miraba como el joven se iba, un policía se le acercó - General ¿Dónde había estado? La estuvimos buscando por mucho tiempo ¿A qué se debe este acto de negligencia? - Kirigiri volteo a ver al policía, y con su imponente figura empezó a caminar hacia su oficina - Te ofrezco una disculpa, estaba con aquel muchacho, supervisando su examen para la licencia- el policía le siguió el paso a su General - ¿Pero porque se tardó tanto? El examen solo tiene una duración de 1 minuto, no se puede repetir y no han llegado más aspirantes- Kirigiri solo se limitó a seguir su camino y encerrarse en su oficina, como era su costumbre, el policía aún con dudas decidió que era mejor irse.

Mientras tanto Midoriya, que se dirigía a su casa en autobús, era el único dentro del vehículo aparte del conductor, seguía con la cabeza abajo y aun con el traje puesto, en un acto de pura frustración golpeó el asiento de enfrente, afortunadamente no había nadie enfrente y nadie que lo viera; después de lanzar el golpe volvió a bajar su cabeza recargándola en el asiento de enfrente y empezó a llorar en silencio, sin sollozos solo lágrimas. Sus sentimientos le obligaron a bajarse antes de lo que debía del vehículo exponiéndose a una leve lluvia, se había bajado cerca de una plaza, la misma donde había tenido su primer enfrentamiento, allí se dirigió hacia la estatua de All Might, el joven se arrodilló y apoyo sobre la estatua - ¿Realmente este es mi futuro?... Ni siquiera puedo usar bien mí particularidad- el joven volvió a romper en lágrimas, al igual que en el bus; la oscura noche y la calma de la lluvia evitaron que el joven llamará la atención de los transeúntes.

Pasando por ahí, una mujer y su hija, ambas con paraguas en mano caminaban tranquilamente atravesando la plaza, discutiendo de un tema sencillo y sin mucha importancia; la joven volteó a ver hacia la estatua y pudo diferenciar una extraña figura, la madre, que aún estaba dando sus argumentos no se percató de aquella figura, su hija decidió acercarse un poco llamando la atención de su madre.

- ¿Qué haces? - preguntaba la preocupada señora.

- Solo… quiero investigar algo, va a ser rápido, lo prometo- respondía aquella muchacha con una voz dulce pero algo profunda, mientras caminaba de espaldas hacia Midoriya.

- Está bien, pero rápido, no quiero que te enfermes.

- Vale, gracias mamá- decía la muchacha mientras corría hacia la extraña figura.

Midoriya había terminado de expulsar sus sentimientos y se levantaba lentamente limpiándose las lágrimas y mocos que habían quedado, volteando hacia el cielo, dejando que las gotas golpearan su cara.

- ¡Ey! ¿Qué haces aquí? - expresaba la joven energéticamente provocando que el muchacho saltara del susto.

El joven volteo a ver a quien lo había espantado, encontrándose con una chica aparentemente de su misma edad, un poco más alta que él, con un cabello corto lacio y de color negro que se confundía con la oscuridad de esa noche lluviosa, unos ojos rojos que lo habían hipnotizado y que no podía dejar de ver, vestía con un suéter blanco y unos pantalones simples de color negro, con facciones suaves y delicadas en su rostro, el joven volvió en sí, recuperó su postura y rápidamente volteó a otro lado para evitar que viera su rostro, Midoriya con voz profunda expresó: se supone que nadie pasa por aquí a estas horas.

La chica se rio un poco por el claro falso tono del muchacho por lo que lo imitó- Lo sé, por eso mismo te lo pregunto y lo vuelvo a hacer ¿Qué haces aquí?

- Nada importante - la conversación se desarrollaba en una especie de baile provocado por la curiosidad de la muchacha al intentar ver el rostro de Midoriya y las intenciones de este último en que no se le viera con lágrimas en la cara.

- ¿Por qué no me dejas ver tu rostro? ¿Acaso eres un criminal? - preguntaba la chica con sorpresa fingida y sarcasmo.

- No, no lo soy- respondió velozmente el joven un poco molesto por el comportamiento de la muchacha y por sus preguntas.

- Eres el nuevo héroe misterioso ¿Verdad? - esta vez la joven se mostraba orgullosa, segura y alegre.

-…- Midoriya estaba sorprendido y avergonzado por cómo había caído en la trampa de la muchacha.

- Voy a tomar ese silencio como un si…- expresaba victoriosa y eufórica - Oye ¿Por qué ese aspecto parecido a All Might? - la muchacha señalaba a los dos mechones de pelo que sobresalían de la capucha de el joven, provocando que este rápidamente los aplastada con su mano derecha.

- ¡Chiaki! ¡Ya es hora de regresar! - gritó la madre de la joven al ver que su hija no volvía.

- Bueno, me tengo que ir, All Might Jr. - dicho esto, la joven se dio media vuelta y salió corriendo hacia donde estaba su madre, la cual le preguntó "¿Qué encontraste?" la muchacha respondió de manera negativa diciéndole que no era nada importante. Midoriya volteó hacia donde se encontraba aquella muchacha, asegurándose de que se fueran, al ver que ya se encontraban lejos y observar si alguien más estaba cerca, el joven se llevó su mano derecha a la cara para limpiarse las lágrimas, un esfuerzo inútil pues se habían combinado con las gotas de lluvia que aún caían, el joven suspiro, todavía con la mano en la cara tapándose los ojos.

- No quiero que estos sentimientos se vuelvan algo negativo, quiero que se vuelvan una razón para continuar - Diciendo esto el joven alejaba su mano de la cara, la puso enfrente y formando un puño expresó en su cara todo ese enojo y esperanza que sentía - ¡Voy a hacer ese examen! - se gritaba para sus adentros el muchacho, volvió la mirada hacia enfrente, hizo un gesto con la cabeza de aprobación y dio media vuelta, dirigiéndose hacia su casa.