Capítulo 6: buen ciudadano


Las clases estaban por comenzar, Yagi salía de su cuarto con mochila en la espalda y vestido con playera, pantalón, tenis y sudadera de color negro, mientras cerraba su puerta, Tetsu, quien hacía lo mismo a la derecha del joven, y Enzo, quien esperaba a Sukai recargado en la pared aún más a la derecha, se percataron de la presencia de Midoriya.

- ¡Yagi! ¿¡Ya estás listo!? - preguntó con alegría Tetsu, haciendo que el serio y desprevenido Midoriya se sorprendiera y asustara un poco al escuchar a su amigo.

- Sí, ya lo estoy… pero ¿Ustedes lo están? ¿Tan temprano? - el semblante de Yagi de sorpresa cambió a uno de extrañeza al formular las preguntas.

- Siempre hay una primera vez, aunque tampoco es que lleguemos tarde siempre - respondió Enzo con una sonrisa.

Yagi se limitó a sonreír de vuelta y los tres amigos se dirigieron hacia su respectivo salón. Durante el camino se encontraron Kobayashi, quien flotaba sin ninguna preocupación, con una pose como si estuviera acostada, con los ojos cerrados y las manos en la nuca, hacia el edificio de los salones.

- ¡Kobayashi! - gritó Tetsu llamando la atención de la chica, esta última abrió un ojo para ver quién la llamaba. Al ver al trío de amigos se "levantó" con alegría y sorpresa.

- ¡Hola! - expresó con una sonrisa la chica.

- ¿Esta vez no vas a asustarnos? - preguntó Enzo con sarcasmo.

- ¿Quieres que lo haga? - respondió con el mismo tono la chica con una sonrisa burlona en el rostro, molestando así a Enzo.

- ¿Quieres acompañarnos? - interrumpió Tetsu obteniendo un asentimiento de la cabeza de la chica.

Ya con Kobayashi incorporada, los cuatro jóvenes siguieron su camino, todo estaba bastante tranquilo, pero en el momento de atravesar la puerta del edificio, Mia, quien estaba en la puerta esperando por alguien, se alegró de ver a Yagi y fue caminando hacia él.

- Hola - saludó la chica con una gran sonrisa.

- Hola - respondió con duda el muchacho, provocando un silencio incómodo para ambas partes, pero Mia seguía con su sonrisa.

- ¿¡Solo me va a decir eso!? - pensó la chica con furia - ¿Qué sucede con él? Tranquilizarse Mia, simplemente es alguien introvertido - tras la línea de pensamiento de la chica los amigos de Yagi se metieron al salón sin decir nada.

- Bueno… ¿Qué tal tu mañana? - preguntó la chica balanceándose de atrás hacia adelante con las manos en la espalda.

- Tranquila, agradable - respondía el chico mientras rodeaba a la chica sin quitarle la mirada hasta estar de espaldas de la entrada - ¿Podríamos entrar al salón? - señaló con su pulgar izquierdo hacia la puerta.

- Si, claro, vamos - contestó la chica con felicidad esperando que Yagi diera el primer paso, el joven rápidamente se dio media vuelta y comenzó a caminar, en el corto trayecto los jóvenes no se dirigieron ni una sola palabra. Iida rápidamente se dio cuenta de que Yagi estaba entrando.

- ¿Por qué estás llegando tarde Yagi? - preguntó la muchacha con un tono tranquilo pero inquisitivo, sentada desde su asiento de primera fila en la columna de en medio.

- Siempre hay una primera vez - respondió el chico con un tono sarcástico y de broma, pero la chica no se lo tomó bien y en su rostro placible se veía la inconformidad y molestia que le generaba aquella respuesta, lo que puso un poco nerviosos al joven - Está bien, no tengo excusas, intentaré llegar temprano - las palabras de Yagi lograron que Iida sonriera; Mia había observado todo en silencio.

- ¿¡Qué!? ¡Ella tiene control total sobre Midoriya! - pensó molesta.

- ¡Oye! Esa no es manera de tratar a las personas - le reclamó Mia a Iida mientras caminaba hacia donde se encontraba sentada esta última. Iida solo observó a su oposición sin perder la compostura, pero este acto llamó la atención de todos sus compañeros, quienes se preparaban para lo peor - ¿Crees que puedes tratarlo así solo porque son amigos? - Mia mostraba su enojo sin levantar la voz, pero cada palabra que decía transmitía mucha fuerza y furia, pero antes de que la chica pudiera continuar una mano en su hombro izquierdo la hizo voltear.

- Bialke, para, por favor - le suplicó Yagi con un tono tranquilo pero avergonzado.

- Pero Midoriya, ella no tiene… - las palabras de Mia eran más tranquilas, pero aún se notaba la molestia de la chica.

- Tranquila, esos son mis problemas, aunque no me molesta en lo absoluto, ella es así y me ayuda - explicó el joven soltando el hombro de la muchacha.

- ¿Por qué no te molesta? - preguntó muy confundida.

- Porque... ella es como una hermana mayor para mí, quiere que mejore y cumpla con las reglas para ser una persona mejor - explicó el joven con un tono nostálgico, Mia se quedó observando a Yagi.

- Mi… Midoriya… - pensó la chica con el corazón un poco acelerado.

- Buenas tardes clase - expresó procedente de la entrada. Todo el salón volteó a ver hacia la puerta, Midoriya y Mia se separaron y se dirigieron hacia sus lugares de manera rápida, la maestra entraba al salón con una carpeta y unos libros en el brazo derecho, la maestra era algo mayor, de unos 40, 50 años, vestía un chaleco verde oscuro con una camisa blanca debajo y unos pantalones y zapatos de vestir negros, usaba lentes y el cabello lo tenía recogido en un chongo, no era muy alta, su estatura entraba dentro de la promedio para una persona de su edad y el tono de su piel era morena, su caminar era bastante formal, al llegar al escritorio dejo sus cosas sobre él, volteó a ver toda la clase y rompiendo el hielo habló.

- Buenas tardes, soy Ibarazaki Rei - dijo la maestra con un tono serio pero alegre, con un acento sureño que confirmaba su lugar de procedencia, mientras cruzaba los brazos - Seré su maestra de Genética y Biología… ¿Alguna pregunta? - el silencio continuaba en el salón a pesar de las palabras de la señora, pero alguien se atrevió a levantar la mano y hacer la pregunta - Antes de hablar dime tú nombre - expresó la maestra.

- Yamamoto Takeshi y me gustaría saber ¿En qué nos sirve esta materia para nuestra formación como héroes? - el joven se paró en su lugar y adoptó una pose firme, la maestra sonrió, pero sin dejar de expresar seriedad.

- Buena pregunta y su primera tarea - las palabras de la señora conmocionaron a la mayoría de alumnos expresando su sorpresa e inconformidad por qué les dejarán tarea, los otros, Iida, Bialke, Bakugo, Midoriya, Chitoge y Edo, por mencionar algunos, solo se quedaron en silencio.

- ¿¡En serio se van a quejar por eso? por favor ya estamos en la universidad, maduren - pensó Yagi un poco molesto.

- Pasemos a lo importante - expresó la maestra dándose media vuelta para agarrar un plumón y comenzar a escribir en el pintarrón las palabras biología y genética - ¿Qué se imaginan que veremos en esta materia? - los alumnos se quedaron callados durante un momento hasta que Iida habló.

- Abarcaremos temas relacionado sobre nuestros lazos sanguíneos y la herencia de las particularidades - la seguridad en las palabras de la chica le resultó interesante a la maestra, quien se volteó para ver quién había hablado.

- Correcto, aunque también se verán temas sobre el funcionamiento físico y, obviamente, biológico de las particularidades - respondió con la misma seguridad y seriedad que Iida

- ¿A qué se refiere con eso? – preguntó Tetsu.

- Que veremos los límites de tu cuerpo al usar particularidades y cómo es que él mismo se las arregla para que pueda existir tu particularidad - la maestra volteó a ver al muchacho rápidamente para volver su mirada y cuerpo hacia el pintarrón - Para que sea más claro, usaré a uno de ustedes como ejemplo… - las palabras de la maestra generaron intriga entre los jóvenes que especulaban sobre quién iba a ser elegido; Iida, Bialke, Bakugo, Edo y Chitoge se mostraban tranquilos y casi ajenos a la situación, Midoriya los observaba, Iida estaba sentada recta y con un semblante serio, Bialke recargaba su cabeza en su mano derecha, la cual tenía sobre su pupitre, Bakugo estaba un poco recostada en su asiento y se mostraba muy relajada, Edo miraba hacia su derecha, hacia la pared, evitando todo contacto visual y Chitoge se encontraba igual que Iida, tranquilo y sereno.

- ¿Por qué están tan tranquilos? ¿No les genera cierta duda? o por lo menos curiosidad - pensó el joven con curiosidad en el rostro y mirando a cada uno de ellos, entonces la maestra volvió a hablar.

- Estuve revisando la lista de estudiantes de este salón y hay una persona que me llamó la atención, más específicamente, su nombre es lo que lo hizo - lo que había dicho la maestra puso a Midoriya nervioso.

- ¿Seré yo? No, no puedo ser, aquí también está Iida y Bakugo, pero si son nombres raros Bialke también cuenta, yo no puedo ser, por favor que yo no sea - pensó el joven asustándose aún más y poniéndose más nervioso, aunque en su cara se veía serio.

- Bakugo Chiaki, pasa al frente por favor - expresó la maestra dándose la vuelta de nuevo y observando a cada alumno esperando encontrar a la persona que había mencionado, la chica rápidamente rompió su pose, se paró de su asiento y camino hacia la maestra, Midoriya se mostraba extrañamente feliz, con una pequeña sonrisa en su rostro. Al llegar hasta la maestra, esta le invitó a pararse a su lado con la mano, la chica hizo caso y con ella enfrente de todos, la mujer volvió a hablar - Como sabrán, o espero que sepan, Bakugo tiene una combinación muy curiosa de particularidades, heredada de su padre: puede generar explosiones y heredada del legado de su madre: tiene saliva curativa, entonces les pregunto ¿Cómo puede ser posible? ¿Por qué ella tiene dos particularidades? O mejor dicho tres particularidades - la afirmación de la maestra sorprendió a todos los presentes, excepto a quien se estaba refiriendo y se encontraba enfrente de todos - Se preguntarán- volvió a hablar la maestra, pero está comenzó a caminar lentamente de izquierda a derecha - ¿Tres particularidades? ¿Eso es posible? Pues sí, y Bakugo no me dejará mentir, su particularidad de crear explosiones originalmente es el resultado de combinar dos particularidades, proveniente de sus abuelos paternos.

- Vaya, está muy bien informada, maestra - pensó la chica mientras observaba caminar y hablar a la mujer.

- Pero ella no es la única que tiene una particularidad resultada de combinar perfectamente otras dos - la maestra se paró y volteó a ver a sus alumnos para poder terminar la frase.

- ¡Oh no! ¿Se referirá a mí? - pensó Midoriya asustándose de nuevo.

- ¡Edo Ryu! - exclamó la maestra, el joven Midoriya soltó un suspiro de alivio agachando un poco la cabeza y cerrando los ojos, pero no duró mucho su estado - ¡Midoriya Yagi! - continuó la maestra, el joven, en su posición actual, abrió los ojos en sorpresa y su expresión cambió a una de preocupación y nerviosismo - Pasen al frente - los jóvenes se pararon de su asiento, Midoriya lo hizo torpemente y ocasionando mucho ruido por lo nervioso que estaba, pero que en su rostro lograba mostrar una expresión más tranquila. Al posicionarse al frente, Yagi se colocó en medio de Chiaki y Ryu

- ¿En serio? - pensaba la chica un poco sorprendida mientras observaba al joven posicionarse a su lado - ¿La particularidad de Midoriya es producto de una combinación? Ja, así será más satisfactoria su derrota - Yagi tragó saliva y volteó a ver a la chica, la cual le dirigió una mirada fría, ocasionando que dirigiera su mirada hacia Ryu, pero con miedo y lentamente, éste se encontraba con una expresión tranquila, firme y mirada fija hacia enfrente, entonces Yagi decidió copiarle.

- ¿Por qué me tuve que parar al lado de ella? ¿Qué me sucede? Sé que quiero morir, pero no quiero que sea una ejecución publica – pensó irónicamente el joven manteniendo la mirada fija hacia la pared del fondo evitando el contacto visual con cualquier compañero.

- Midoriya Yagi tiene una particularidad que resultó de combinar la de su madre, gravedad cero, con la de su abuela paterna, atracción; mientras que Edo Ryu es el producto de las particularidades de ambos padres - explicaba la maestra volviendo a caminar de un lado al otro, pero cuando mencionaba el nombre de alguno de ellos los señalaba con la mano abierta, como si los estuviera promocionando - Pero ahora quiero que me respondan ¿Qué diferencia hay entre las tres combinación y cuáles son semejantes? - Rei se paró en medio de los jóvenes, justo enfrente de Yagi, para hacer la pregunta, la cual generó un silencio pensativo entre sus alumnos, hasta que una mano se alzó, específicamente la mano de Mia, la maestra le cedió la palabra y la chica se paró para responder.

- Fácil, los genes heredados son de diferente generación, por lo mismo Bakugo y Midoriya son los más similares - Mía respondía alegremente, pero sus palabras hicieron que Chiaki expresará una mueca de asco y molestia.

- ¿Yo ser igual que ese debilucho? Por favor, puede que me haya ganado una vez, pero solo fue suerte, sí nos volvemos a enfrentar seguro gano - pensaba la joven mientras su rostro hacia un cambio de asco a alegría y seguridad.

- Correcto, en cuanto a Edo, sus genes son de segunda generación, tomando a sus abuelos como primera generación - la maestra explicó con alegría pero seriedad el tema, mientras que Mia se sentía satisfecha por haber acertado en su respuesta mientras se volvía a sentar - De hecho hay un caso curiosos en las particularidades - las palabras de la mujer, con un tono más misterioso, llamaron la atención de los alumnos - Como sabrán, o espero que sepan, las particularidades son un gen recesivo de un conjunto específico de genes pero cuando una particularidad nace de la combinación de otras dos se convierte en un gen dominante, razón por la cual todavía se puede encontrar gente sin particularidad pero al mismo tiempo va disminuyendo el número de éstos - una mano se alzó entre los jóvenes, la maestra cedió la palabra y Fuyuki habló.

- ¿Por eso Bakugo heredó la particularidad combinada de su padre?

- Sí, la joven Bakugo en si es un caso especial en cuanto a genética se refiere, diría que es un "milagro", de hecho si Bakugo y… - la maestra volteó a ver a los otros dos alumnos que estaban parados junto a Chiaki - Por ejemplo, Midoriya, tuvieran un hijo - está última palabra hizo que algunos alumnos se rieran, mientras que a los mencionados les generó un sentimiento diferente, Chiaki se mostraba sorprendida y furiosa de esa idea, mientras que Midoriya mostraba una sonrisa nerviosa y estaba asustado - Sí, todos sabemos sobre el enfrentamiento que hay entre sus padres, pero es solo un ejemplo - Rei hablo tranquilamente intentando volver a un ambiente tranquilo.

- No solo eso maestra, yo NUNCA me enamora de alguien como él - pensó la chica mientras volteaba a ver a Yagi con furia, el joven nerviosamente volteó a ver hacia la chica, esperando no encontrarse con su mirada, Midoriya se llevó un susto al ver que la Bakugo lo miraba con enojo y rápidamente volteo hacia enfrente.

- No, NUNCA podría acercarme a ella, ni física, ni emocionalmente, o al menos no con mi cabeza pegada a mí cuerpo - pensó el joven dirigiendo su mirada al suelo evitando cualquier contacto visual.

- Así que regresando a mí ejemplo, si ellos tuvieran un hijo, su progenitor tendría que "elegir" entre la particularidad de Bakugo o la de Midoriya, pues sus particularidades no se combinan ni complementan - dijo la maestra con su tono serio, les pidió a los jóvenes que regresarán a sus lugares, Midoriya regreso caminando rígido y todavía con la mirada hacia suelo, pero decidió levantarla cuando llegó a su lugar, con la mala suerte de encontrarse con la mirada de Chiaki, la cual estaba más relajada pero cuando se percató que Midoriya y ella se habían encontrado en los ojos, se mostró furiosa y enojada, haciendo que Yagi rápidamente volteara hacia abajo.

- Gracias padre, por regalarme el odio de alguien que no conozco - pensó el joven mientras se sentaba en su silla, se relajó un poco y volteó a ver hacia su derecha, encontrándose con un Tetsu que lo miraba de forma pícara, Yagi se extrañó por esto y su cara lo expresaba.

- ¿Qué sucede? - le preguntó Midoriya a su amigo temiendo por la respuesta.

- Un hijo con Bakugo ¿Eh? - respondió el joven dándole codazos a Yagi, el cual mostraba inconformidad y seriedad en su rostro mientras su mirada observaba un poco más enfrente de Tetsu.

- Si sabes que ella me odia ¿Verdad? Quiere ver mí cabeza clavada en una pica - respondió Yagi tranquilo pero un poco molesto mientras alejaba el codo de su amigo de su persona - además, deja de emparejarme con cualquier persona con la que entabló una conversación, es molesto - Yagi dirigió su mirada hacia enfrente y Tetsu se mostraba indiferente de la situación, solo sonrió y también miró hacia enfrente.

- Está bien - dijo Tetsu aún con el tono pícaro.

La maestra procedió a darles el temario y lo que queda de clase se acabó con esa explicación, la maestra se despidió, salió del salón y con 10 minutos de tiempo libre antes de que empezará la siguiente clase los alumnos se juntaron a platicar en sus grupos. Tetsu y Enzo estaban al lado de Yagi así que no hizo falta que se movieran, pero Kobayashi se acercó a ellos flotando.

- Hola Kobayashi - expresó Midoriya observando a la chica flotar encima de ellos.

- Si ya nos vimos antes de iniciar las clases ¿Por qué saludas? - preguntó la chica mientras flotaba en círculos alrededor de los tres jóvenes.

- Modales, creo - las palabras de Yagi expresaban su duda hacia sus acciones.

- Bueno ¿Vienes a asustarnos o a hablar? - pregunto Enzo curioso.

- Aunque suena tentador asustarlos, tranquilos no vengo a eso, vengo a decirles de lo que me enteré hace un momento sobre Midoriya - respondió la chica parando de dar vueltas y deteniéndose enfrente de Yagi.

- ¿Midoriya? - preguntó Tetsu confuso mientras volteaba a ver a su amigo.

- ¿De qué te enteraste? - expresó Midoriya nervioso.

- ¿No será sobre mí particularidad o sobre All Might? No, no puede ser eso, eso solo lo sabe la enfermera ¿Quizás ella le dijo algo? No, se supone que hizo un voto de silencio, ella sabe que es un decreto o peros, sobre mis pequeñas hazañas como aquel héroe misterioso - pensaba el joven Yagi llevándose llevar por su nerviosismo y miedo hasta que Kobayashi habló.

- Sobre tu pequeña riña con Yamamoto en la mañana - respondió algo pícara la chica, la sorpresa de Enzo y Tetsu salió en un suspiro de ambos jóvenes, Midoriya también expresó sorpresa, pero realmente se sentía aliviado por la respuesta de la chica.

- ¿¡Cual riña!? - pregunto algo enojada una voz proveniente de detrás de Kobayashi, los cuatro jóvenes dirigieron su mirada hacia la voz, encontrándose con Iida, quien venía caminando enojada - ¿¡Te peleaste en la escuela Yagi!?

- ¡No! - respondió el joven nervioso - No fue una pelea… más bien fue una paliza, hacia mí - el joven miraba hacia el suelo esperando que no le hicieran más preguntas.

- ¿Por qué se pelearon? - preguntó preocupada Iida.

- Sí, dinos ¿Por qué? - Kobayashi mostraba su curiosidad y Enzo y Tetsu hacían lo mismo, Yagi se mostraba nerviosos y con miedo, pero cuando iba a abrir la boca para hablar, el siguiente educador entró al salón.

- Buenos días clase- expresó la voz andrógina y proveniente de dentro de un casco cerrado del educar, el cual caminaba alegremente hacia el escritorio, mientras que los alumnos observaban al docente trazar su camino. El educador vestía un traje de astronauta, pero con la peculiaridad de que el vidrio del casco era muy opaco y le cubría toda la cabeza, por lo que no se le podía ver su cara y ninguna parte de su traje permitía saber cuál era el sexo del educador. Yagi se mostraba sorprendido, Enzo y Tetsu se dieron cuenta de esto.

- Yagi ¿Estás bien? - preguntó Tetsu poniéndole su mano sobre el hombro derecho del joven, Iida al escuchar esto volteó a ver al muchacho con preocupación.

- Si, estoy bien- respondió Yagi con un tono tranquilo pero que no iba acordé a su sorpresiva expresión - Es solo que no me esperaba encontrar a alguien de esas características aquí.

- ¿Alguien de esas características? - preguntó Enzo muy confundido. El docente había llegado hasta el escritorio, dirigió su casco y cuerpo hacia los jóvenes y habló.

- Muy bien jóvenes, yo seré su guía en el aprendizaje de rescate y salvamento de civiles ante cualquier desastre, mi nombre es No. 13 - exclamó con alegría y emoción mientras miraba a varios alumnos durante su discurso.

- ¿No. 13?... - pensó Yagi por un momento para inmediatamente tener un momento de lucidez y acordarse de un momento de su vida, de un momento donde se encontraba en la sala con su madre, Yagi estaba en una computadora que tenían allí, pegada a la pared y posada en un escritorio blanco, mientras que Ochako se encontraba sentada en un sillón viendo la televisión esperando ver a Deku, vestía con ropa casual al igual que su hijo, en determinado omento a Yagi le dio por mirar la televisión y saber que estaba haciendo su madre, dedujo que estaba asegurándose que su padre no resultaba gravemente herido, de repente una línea de pensamiento de le atrevo: ¿Cuál sería el héroe que mi madre admira?, Pensó el joven llevándolo a la realidad y haciéndole esa pregunta a la mujer.

- ¿El héroe que más admiro? - repitió la señora la pregunta intentando encontrar una respuesta a la misma - Podría ser No. 13 o Gunhead pero claro, no me olvido de la admiración que tengo por tu padre, el héroe número uno – respondió con una sonrisa.

Yagi volvió a la realidad y la sorpresa seguía aumentando en su ser, tenía los ojos como platos y la boca abierta por la sorpresa, entonces Iida, quien estaba sentada enfrente de él y lo estaba viendo le pasó la mano enfrente de su cara intentando que volviera en sí.

- ¿Está bien Yagi? - preguntó su amiga preocupada.

- Parece como si acabarás de descubrir el significado de la vida - exclamó Enzo intentando aligerar la situación. Yagi se mostraba confuso por las palabras de su amigo.

-Sí, estoy bien y Enzo, eso es 42 - respondió el joven dirigiendo una mirada algo severa y seria a su amigo, dejándolo un poco confundido por su respuesta - Es solo que mi madre admira a este héroe.

- Espero que al menos uno de ustedes se pregunte porqué imparto esta materia en un salón de clases convencional si en UA existen los campos de rescate y desastres naturales - continuó No. 13 tranquilamente mientras ponía sus manos en lo que se podía decidir era su cadera, esperaba que alguien le respondiera o levantara la mano, pero la clase se mantuvo en silencio y No. 13 suspiraba en decepción - Veo que nadie se lo pregunta, está bien, responderé de todas formas, esta materia no solo se vale de prácticas en aquel lugar, sino también de un poco teoría médica, más que nada son primeros auxilios y mantener vivo a las víctimas hasta que llegue una ambulancia o llevarlas al hospital - Esta frase de la figura heroica mostraba el interés de algunos compañeros a los que Yagi había observado por curiosidad, curiosidad por saber la reacción de Yamamoto, pero que al ver que éste se mostraba indiferente comenzó a ver el rostro de otros alumnos, encontrándose con algo inesperado en la cara de uno de ellos.

- ¡Fantástico! Esto me ayudará mucho - pensaba la muchacha con el rostro y mirada iluminados, con gran felicidad y entusiasmada por la materia; Yagi no se podía creer que Chiaki estuviera tan feliz en algo como esto, no podía creer que estuviera feliz en general.

- ¿Cómo alguien tan agresiva puede estar feliz por…? - mientras el joven pensaba esto recordó que era hija de una doctora, portadora de una particularidad capaz de sanar a cualquiera y que en su segundo encuentro no dudo en ayudarlo, lo que provocó que su expresión de incredulidad cambiará a una más seria y de vergüenza - Diablos, es verdad… y yo la estoy juzgando ¿Qué pensaría All Might o mí padre de este comportamiento? Un héroe no se comporta así Yagi, NO LO VUELVAS A HACER - los pensamientos severos del joven no se manifestaban de ninguna manera hacia los demás, mantenía una expresión seria y había dejado de observar a sus compañeros, ahora se centraba su atención en No. 13.

- Pero eso tampoco quiere decir que no iremos a esos campos, los viernes les estaré esperando 10 minutos antes del inicio de la clase en la entrada del recinto, una vez ahí tomaremos un autobús que nos llevará hacia ellos, el viaje será de unos 10 minutos por eso mismo quiero que estén todos allí antes del inicio de la clase y no se preocupen por su maestra de la clase anterior, ella ya está informada sobre esto, por lo que no tienen excusa para llegar tarde - explicó No. 13 con su tono alegre y voz característica.

Las palabras del educador generaron diferentes reacciones entre los jóvenes, en su mayoría de felicidad, entonces No. 13 paso a hablar sobre el temario y pasada la hora, la clase acabó, la figura heroica salió del salón y los alumnos se volvieron a juntar en grupos. Yagi decidió parase y mientras Kobayashi se acercaba y Tetsu y Enzo hablaban con Midoriya, este último decidió observar hacia Bakugo; observó que la chica se encontraba sola, nadie se acercaba a ella para hablar, pero ella no se veía disgustada, se veía tranquila e indiferente de la situación mientras observaba hacia la puerta esperando que entrara el siguiente maestro.

- Qué raro - pensó Yagi mientras disimulaba el observar a la chica, observaba solo con la mirada su cara estaba en dirección a sus amigos - ¿Cómo alguien como ella no puede tener amigos? Entiendo que sea alguien agresiva, pero eso solo es conmigo, no he visto que se comporte así con nadie más, excepto con Yamamoto, pero volvemos a lo mismo: yo estaba implicado en esa ocasión, aparte, alguien tan bonita como ella debería tener al menos a un pretendiente - al llegar a esa hipótesis, el joven miró más a su alrededor, dándose cuenta que Bakugo no era la única que estaba sola, todavía había muchas personas que no habían entablado ninguna relación con nadie más.

- Entonces Yagi ¿Por qué se pelearon? - preguntaba Mia, quien se había acercado a Kobayashi preguntando sobre lo que hablaban, Yagi por su parte redirigió su mirada hacia la chica y con asombro respondió.

- ¿Cuándo te acercaste?

-Hace un momento ¿No me viste llegar? - respondió la chica con decepción y sorpresa.

El joven pensaba en una respuesta mientras alargaba innecesariamente la pronunciación de la vocal "a" e intentaba evitar la mirada de la chica como método para encontrarla.

- Bueno, dejemos eso de lado y respondemos Yagi - hablo Kobayashi llamando la atención de todos los presentes, incluido a Iida.

- Bien, nos peleamos porque Yamamoto se enojó conmigo- respondió el joven obteniendo decepción y descontento por parte de sus amigos.

- Eso no nos dice nada Yagi - habló Enzo - Es obvio que se enojó contigo, pero queremos saber ¿Por qué se enojó? - en el momento que Enzo formuló la pregunta el siguiente maestro entró.

La maestra, en este caso, entró en silencio y caminando tranquilamente con unos libros en su mano izquierda hasta el escritorio, la mujer vestía con un saco, falda, zapatos y medias negras, una camisa blanca los libros que llevaba en la mano eran de leyes, estaba un poco maquillada, solo tenía pintalabios y su piel tenía un tono blanco que contrastaba con su cabello de un tono azul bastante oscuro; los jóvenes se sentaban en su lugar de manera tranquila pero nerviosa al intentar no hacer ruido y volverse el centro de atención, en esto último Midoriya falló, pues al intentar sentarse su silla se movió un poco generando mucho ruido, el joven tenía en el rostro una graciosa expresión que intentaba ocultar el nerviosismo y vergüenza que sentía y que al mismo tiempo expresaba la resignación de saber que todos le miraban.

Afortunadamente para el joven nadie dijo nada, la maestra llegó al escritorio, dejo los libros sobre la mesa, en el asfixiante silencio y tensión del salón la mujer se paró enfrente de todos, los observó y comenzó a hablar - Buena tardes jóvenes - expresó con un tono serio y tranquilo - Seré su maestra de Leyes y derecho - la actitud de la maestra generaba un ambiente bastante incómodo y sofocante para los alumnos.

- ¡Genial! Otro maestro de ese estilo - pensó Yagi sin cambiar la expresión seria de su rostro - Solo no hay que enojarla y todo saldrá bien, espero.

La maestra se dio media vuelta y comenzó a escribir en el pintarrón su nombre, Takeuchi Ai, al terminar volvió a darse la vuelta - Este es mi nombre y espero que entiendan porque van a cursar esta materia, porque no sería la primera vez que me lo preguntar - las palabras de la maestra hicieron que algunos alumnos voltees a ver a Yamamoto, incluido Midoriya, el muchacho al percatarse de las miradas de sus compañeros se sintió algo avergonzado. La maestra esperaba la respuesta de alguien, pero a nadie se le había ocurrido una, incluso Iida se quedó callada pensando que decir.

- Me imaginaba que pasaría esto - exclamó la maestra mientras cruzaba los brazos - entiendo que no lo sepan, es una materia que lleva apenas 5 años de haber sido impartida en esta universidad, y me alegro mucho por ello - la maestra separó sus brazos, camino hacia detrás del escritorio y se sentó en la silla del mismo, en todo momento el salón se mantuvo en silencio y los jóvenes no se atrevían a decir ni una sola palabra - Esta materia está dentro de su programa porque es necesario que los héroes sepan de las leyes, para que las defiendan, las sigan y no las rompan a pesar de su desconocimiento de las mismas, no queremos que se conviertan en villanos accidentalmente - explicó la maestra poniendo sus manos sobre los libros que traía y ojeándolos, entonces una mano se alzó entre los jóvenes, la maestra volteó a ver al alumno y le cedió la palabra con la mano.

- ¿Un héroe puede llegar a romper las reglas? - pregunto Mia con genuina curiosidad y duda – o mejor dicho ¿Se puede encarcelar a un héroe? - la pregunta de la joven hizo que la maestra se levantará, con una expresión seria y con ojos cerrados.

- Por supuesto que sí, también son ciudadanos y como tal tienen que seguir las reglas, sé que a los héroes se les perdonan las infracciones cometidas por el beneficio que otorgan a la sociedad, pero es no quiere decir que puedan hacer lo que quieran, son el ejemplo a seguir, así que sean uno bueno - explicó la mujer con un poco de furia en sus palabras pero manteniendo siempre un tono serio, los alumnos se sintieron incómodo por la situación, Yagi observó a sus compañeros esperando encontrar tranquilidad en el rostro de alguno de ellos, cosa que encontró en Zama, quien se mostraba totalmente tranquila e imperturbable y con sus ojos cerrados escuchaba atentamente, de manera similar Fuyuki se encontraba con los brazos cruzados y un poco recostada en su asiento, Chitoge también se veía tranquilo y compartía el punto de vista de la maestra, Yamamoto se mostraba perdido en la pared de la izquierda, y para cuándo Yagi quería volver a centrar su mirada en la mujer se encontró con la figura de Bakugo, volteó de manera rápida para volver a centrarse en ella, la chica se mostraba impasible de la situación, pero no como Yamamoto, ella estaba viendo a la maestra, con las manos sobre su pupitre, sentada recta, parecía que estaba poniendo total atención pero algo en su mirada la mostraba distante, pérdida en sus pensamientos, o al menos eso es a lo que Yagi le hacía entender.

- Y por qué son el ejemplo a seguir - continuó la mujer tranquilizándose un poco y volviendo a su tono serio - Les debo pedir que hagan ciertas actividades culturales - Yagi volvió su mirada hacia la maestra rápidamente y con duda en su rostro, Chiaki volvió en sí y volteó hacia Yagi al sentirse observaba, dándose cuenta que este la observaba, mostró en su rostro un poco de enojo y asco. -Mas que nada serán lecturas, viajar a ciertos lugares y algún que otro largometraje, todo esto con la intención de que desarrollen un punto de vista más crítico, conozcan su país y los otros países - Midoriya se sintió algo incómodo con las palabras de la profesora.

- ¡Genial! Leer y viajar ¡Mis actividades favoritas! - pensó el joven con desagrado manteniendo la neutralidad en su rostro - Si alguien escuchará mis pensamientos, tendría una visión muy negativa sobre mí, pero siendo sincero creo que eso me da igual, no es que este pensamiento me defina en su totalidad, quizás sea una situación parecida a la que tengo con Bakugo, ella no me conoce y si me odia por ello tampoco es que yo vaya a hacerle saber quién soy, no me interesa en lo más mínimo.

- Es necesario que hagan estas actividades, pues los formarán como unas personas con un buen conocimiento del mundo y dignas de admirar, aparte que la materia en si los convertirá en unos buenos ciudadanos - Habló la mujer con su tono serio, la clase se mantuvo en silencio por unos momentos, hasta que la maestra pasó a hablar sobre el temario y debido a que no hubo mucho que decir la clase acaba antes de lo establecido, unos 10 minutos antes para ser exactos. Las clases habían acabado, era ya de noche y Midoriya junto con sus amigos se preparaban para ir a cenar, pero cuando Yagi guardaba sus cosas Mia se les acerco sin hacer apenas ruido.

- ¿Ya estás listo Yagi? - preguntó Enzo alegremente ya con su mochila en la espalda.

-Si, ya casi, solo terminó de guardar mí lápiz… - respondió mientras metía aquel objeto en una bolsa pequeña en la parte de enfrente de la mochila - ¡Listo! Vámonos

- ¿A dónde van? - pregunto Mía, quien ya había estado cerca por unos cuantos minutos, por lo que sorprendió a Yagi, quien volteo rápidamente hacia Mia.

- ¿Cómo lo haces? - pregunto un poco asustado y sorprendido el joven.

- ¿Hacer qué? - pregunto extrañada la chica.

- El acercarte sin hacer ruido.

- No lo sé, yo solo camino.

- Para ser alguien que llama mucho la atención visual, eres muy sigilosa.

-Gracias - respondió con una sonrisa Mia - Pero no me has respondido la pregunta.

- Bueno - Midoriya intentó hablar de manera tranquila, pero el miedo se apoderaba de él y su vista se centraba en sus amigos, esperando que alguien respondiera - Vamos a cenar.

- ¡Bien! ¿Podemos acompañarlos? - expresó alegremente la chica mientras se acercaba un poco su cara a la del joven, Yagi en respuesta se hecho un poco atrás.

- Sí - el miedo y preocupación hicieron que expresará más palabras - Espera ¿Podemos? ¿Tú y quien más? - la chica se alejó un poco dio media vuelta y señaló a otras dos chicas que esperaban un poco más atrás de ella.

- Ellas dos, Sayori y Na… perdón Kuroiwa y Hamada, son mis amigas - expresó alegremente la joven mientras sus amigas saludaban a Yagi y compañía, entonces Kobayashi se acercó a él joven desde su derecha y le hablo al oído sin alejar su vista de Mia.

- ¿Estás seguro que quieres que ellas tres convivan con Enzo y Tetsu?

- ¿Sabes? Yo soy el que está más preocupado, pero si ellas deciden no volverse a acercar debido a la actitud de esos dos entonces no habremos sido descorteces, ellas fueron las que pidieron que las dejáramos ir, así quedamos relativamente bien, o al menos es mejor que simplemente rechazarlas - respondió susurrando el joven.

- ¿Entonces? - pregunto Mía un poco preocupada.

- Sí - respondió alegre el joven, Mia también se alegró y les hizo saber a sus amigas que se acercarán expresándolo con su mano.

Entonces todo el grupo se comenzó a movilizar hacia el comedor, todos con mochila en espalda, excepto Iida y Mía que llevaban una mochila tipo bolso que llevaban sobre su hombro derecho e izquierdo respectivamente. Durante la caminata Tetsu rompió el hielo.

-Por cierto, señoritas ¿Cuál es su nombre? - preguntó con un tono serio y algo seductor, dejando a Yagi observándolo con preocupación, mientras que las chicas se mostraron indiferentes al tono, pero respondieron a la pregunta.

- Kuroiwa Sayori - respondió la chica de piel verde mientras giraba su cabeza 180 grados con ayuda de sus manos para poder ver a Tetsu y terminar con una sonrisa, éste expresó un rostro de sorpresa. Yagi y Enzo también mostraron su sorpresa, Kobayashi se mostraba asombrada e Iida se veía sería, como siempre, al igual que Mia, pero está última también se mostraba feliz, Naegi, por su parte, mantuvo la vista hacia enfrente.

- Hamada Naegi - expresó feliz la chica con cabello de hojas, dejando más tranquilo a Tetsu y a sus amigos, quitándole el mal cuerpo que le había dejado su amiga.

- Me agradan - dijo Kobayashi mientras continuaba con su camino.

-Y ¿Qué tal les pareció la clase? - pregunto Mía cambiando de tema.

- Me agrado la maestra y tiene razón con todo lo que dice - respondió Iida con su característica forma de hablar, seria y un poco diligente.

- Yo creo que exagera un poco - respondió Enzo despreocupado y con las manos en la nuca.

- Concuerdo con él - Kobayashi exclamó en apoyo de su amigo. La mirada inquisitiva de Iida cayó sobre ambos, provocando que estos se detuvieran.

- Yo creo que Iida está en lo cierto, la maestra hizo ver los problemas de los héroes actualmente - dijo Naegi intentando evitar una pelea.

- Pero ¿no crees que también lo dijo con mucho rencor? - expresó Sayori tranquilamente y con algo de duda hacia su amiga, entonces Mia decidió incluirse en la conversación.

- Puede ser, pero también es un tema serio, no es algo que tomarse a la ligera - mientras todos discutían sobre el tema Yagi y Tetsu decidieron quedarse callados, limitándose a escuchar.

- Aunque sí creo que está exagerando - respondió Kobayashi, Iida al escucharla se paró en seco, se dio media vuelta y observó con odio a la chica y a Enzo.

- No está exagerando, hay héroes que solo por serlo creen que pueden ir en contra de las reglas - comenzó a reprocharle a ambos mientras apuntada violentamente hacia ellos - Por ejemplo, ese héroe misterioso de hace unos meses, que creyó que podría hacer uso de justicia por mano propia - las palabras de Iida hicieron que Yagi se sobresaltara, pero se obligaba a mantener una expresión neutra y acordé a la situación.

- ¿Eso cree Iida de mis acciones? Realmente rompí las reglas ¿Verdad? No debí de haber hecho eso, pero bueno, al menos no va a odiarme si ella no se entera que ese héroe misterioso era yo - pensó el joven Midoriya mientras escuchaba atentamente a su amiga.

- Y después de que la comandante le hiciera ver sus errores, aquel tipejo ¡Desapareció! Ni siquiera tuvo el valor de responder por sus acciones - expresó la chica con furia - No sé cómo algunos pudieron verlo como una persona digna de admiración - el tono de Iida cambiaba de uno violento a uno más tranquilo pero melancólico y triste.

- Iida, tranquila - expresó Sayori mientras caminaba hacia ella, Sakura en respuesta bajo la cabeza y siguió caminando, ante esta actitud, todos los demás la siguieron, en silencio.

- Definitivamente no debí de haber hecho eso, no debí jugar a ser un héroe - pensaba Midoriya manteniendo su expresión seria, pero Mia se daba cuenta que Yagi estaba triste, un poco más que todos los demás.

- Oye, no es tu culpa, de hecho, los únicos culpables serían Takeda y Kobayashi, tú no hiciste nada - le susurró la chica a Yagi mientras ponía su mano sobre su hombro derecho. Yagi se espantó un poco por esto, pero al escuchar a Mia se tranquilizó.

- Si, tienes razón, gracias - respondió el chico intentando elevar su moral y mostrando una leve sonrisa.

- Por cierto, Yagi - exclamó Tetsu intentando hacer menos pesado el ambiente - ¿Tu traje no es algo parecido al de ese misterioso héroe? Ambos usan capucha - las palabras de Tetsu llamaron la atención de todos los presentes, Yagi se mostraba tranquilo y despreocupado.

- Bueno, que ambos usemos capucha no quiere decir nada, algunas veces hay similitudes entre dos trajes de héroes - explicaba el joven con total tranquilidad y seriedad – además no te voy a mentir que, si me inspiré un poco en él, me gustan las capuchas, como puedes ver- dijo mientras sujetaba y alzaba la capucha de su sudadera roja. La explicación del joven dejó satisfecho a todos.

- Entiendo - respondió Tetsu continuando su camino y habiendo cumplido su cometido.

- ¡Diablos Tetsu! ¿Cómo se te ocurre sacar el tema justo ahora? No sabía si podía responder, te odio, me agarró desprevenido - pensaba furioso y nervioso Yagi, posteriormente comenzó a gritar mentalmente y a apretar los dientes para intentar calmarse un poco.

- No sé cómo se te podría ocurrir que fueran el mismo - Yagi escuchó a Naegi reclamarle a su amiga - Midoriya no parece ser alguien que se enfrente a villanos - continuo la chica con un tono relajado – Aunque su padre es quien es y que derrotó a Bakugo, eso no quiere decir que tenga la capacidad de enfrentarse a un villano – el joven al escuchar esto recordaba la vez que salió de noche a detener a dos ladrones y terminó estampado contra una tienda de porcelana.

- Si tienes razón - respondió Sayori con resignación – Además, sabiendo quien es su padre, no creo que lo haya dejado en secreto, probablemente lo hubiera expuesto ante todos, nunca hubiera apoyado a tal violación de la ley - Cuando la chica hablaba con entusiasmo y algo de broma Yagi pensaba cuando se despidió de su padre después de salvar a una chica en los escombros de un edificio.

- Quizás no se equivocan, no estoy hecho para esto, todavía me queda mucho que aprender…- Se decía a si mismo mentalmente el joven con tristeza, pero entonces recordó su enfrentamiento con el villano eléctrico, con el jefe de esa rara organización y su examen de admisión - ¡Si! Es verdad, me queda mucho que aprender, pero por eso estoy aquí, para ser mejor, para ser un gran héroe, para superar a Deku, a mí padre ¡Sé que puedo hacerlo! - se dijo con entusiasmo el joven mientras su rostro cambiaba a uno más alegre y lleno de determinación. Pero esta actitud no le duro mucho, pues cuando él estaba a punto de entrar al comedor Bakugo salió del mismo, Yagi se asustó un poco, la chica en cambio de sorprendió, sus miradas se cruzaron y la joven se mostraba enojada y miraba a Yagi por encima del hombro, mientras que el joven se mostraba serio pero desafiante, todos los demás se limitaron a observar y ser invadidos por la tención del momento.

- Aunque no sé si podré vencerla de nuevo - pensaba el joven mientras observaba como se marchaba la chica.

Pero mientras esto sucedía en UA, en el centro de la ciudad, dentro de una comisaría, la comandante sufría al intentar descifrar un misterio en su oficina, Kirigiri observaba con atención unas hojas que había en su escritorio, hojas que contenían información acerca de los últimos villanos atrapados este año, información detallada sobre cada uno de ellos, como su historial delictivo, particularidad, trabajos, etc., la mujer apretaba los dientes y se mostraba estresada por lo que dejo soltar un suspiro dejando caer su cabeza, entonces se escuchó a alguien llamar a la puerta.

- ¡comandante! - gritó la persona del otro lado de la puerta, Kirigiri sin levantar la mirada respondió.

- Entra - inmediatamente después un hombre entró, este hombre era de la misma estatura que Kirigiri, portaba una bata blanca y un cubre bocas, que había bajado a su cuello, su cabello era color negro, lo tenía peinado hacia atrás con demasiado gel; al entrar cerró la puerta de nuevo y colocó sus manos en los bolsillos de su bata.

- Buenas noches, Kanna - expresó el hombre con una voz grave y profunda, pero en un tono alegre, la mujer al escuchar esto levantó la mirada, se enderezó, puso sus manos en los bolsillos de su gabardina y se mostraba muy seria.

- Aunque estamos en el trabajo, recuerda las formalidades y la jerarquía, por favor - dijo Kirigiri mientras acercaba su silla al escritorio y se sentaba - ¿Qué hora es? - la pregunta de la mujer vino acompañada de un tono más preocupado y algo avergonzado.

- Por eso estoy aquí, ya solo quedan los oficiales del turno nocturno - respondió el hombre mientras se acercaba al escritorio, Kanna cerró los ojos con fuerza movió su cabeza hacia arriba y soltó un suspiro.

- Era hoy ¿Verdad? - expresó la comandante algo molesta y preocupada, su compañero mostraba una sonrisa mientras tenía los ojos cerrados en señal de risa, pero algo decepcionado.

- No te preocupes, entiendo, recuerda que desde el principio acordamos que el trabajo era primero - contestó intentando simpatizar con la mujer y haciendo que sufriera menos.

- Pero no te puedo hacer esto Yuu - Kanna se mostraba un poco triste - También eres importante.

- Lo sé, por eso no me preocupo y también eres importante para mí - respondió el hombre caminando hasta estar detrás de su compañera y poniéndome ambas manos sobre sus hombros, Kanna puso su mano derecha sobre la mano derecha de Yuu mientras expresaba una sonrisa - Y ¿Qué estabas haciendo? - preguntó mientras observaba las hojas sobre el escritorio de Kirigiri.

- Estaba atando cabos, encontrando la respuesta a un problema - respondió la mujer con cansancio.

- ¿Cuál problema?

- El reciente auge de villanos y los últimos atentados a edificios, especialmente condominios y viviendas. Debe haber alguna conexión, alguien tiene que estar detrás de ello, no puede ser una simple coincidencia.

- ¿Por qué lo dices? - preguntó extrañado y algo confundido.

- Porqué aquel villano de la particularidad de rayos - respondió Kanna levantando su archivo correspondiente y mostrándoselo a su compañero - Nos confesó que trabaja para una persona.

- Pero eso no tiene que ligar todos los atentados ni mucho menos a la creciente tasa criminal.

- Lo sé, pero me parece curioso y excepcional que ambos sucesos ocurran a la par, quizás el jefe de ese villano esté intentando crear una nueva liga de villanos e intente afectar de manera directa a los ciudadanos, porque no me negarás que es raro que solo y únicamente se hayan afectado a unidades residenciales - terminando la explicación, Kirigiri volvió a soltar un suspiro, Yuu se limitaba a escuchar - Aunque logre encontrar la prueba definitiva que relacione todo, todavía queda la incógnita de saber quién es el responsable, el jefe de estos villanos - La mujer se mostraba algo decaída y con poca moral.

- Oye, tranquila - expresó Yuu con un tono amable mientras volvía a agarrar los hombros de su compañera - Recuerda que estos casos llevan mucho tiempo, y sinceramente deberías centrarte en detener el siguiente ataque, quizás sí haya algún patrón o algo que los relacione más allá de ser unidades residenciales y complejos de apartamentos - las palabras de Yuu hicieron que Kirigiri pensará y llegará a una conclusión que expresó poniéndose más recta y guardando sus archivos.

- ¡Tienes razón! - exclamó la mujer con felicidad, pero manteniendo una expresión seria mientras se levantaba de la silla y salía de la oficina, Yuu observaba esto un poco confundido - ¿No vas a venir? - Preguntó Kirigiri antes de salir completamente del lugar, Yuu cambió su rostro de confundido a feliz y acompañó a la comandante fuera del lugar.

Ambos llegaron hasta el lugar donde se encontraba el edificio que se había incendiado hace unos meses, este edificio se estaba reconstruyendo y un gran cartel mostraba como se esperaba ver el edificio tras su reconstrucción, un gran edificio blanco con grandes ventanas y con un estilo postmodernista, pero Kirigiri se fijó en algo especial había un sello bastante particular en la esquina inferior derecha, un sello blanco de una mano siendo sujetada por otra en señal de ayuda, Kirigiri observaba el cartel con gran detenimiento.

- ¿Todo está bien Kanna? - preguntó el hombre algo preocupado.

- Sí todo está bien, solo que el sello ¿significa que él tiene algo que ver con esta reconstrucción? - Yuu observó el cartel y el sello, asintió con los ojos cerrados - Se que está no es la cita que te prometí, pero…- Yuu puso su dedo índice en los labios de Kirigiri, la cual se mostraba sería, pero algo nerviosa.

- Está bien, entiendo que esto tiene prioridad y sinceramente no me importa a dónde me lleves, mientras podamos estar juntos - respondió tranquilamente el hombre alejando su dedo del rostro de la comandante, la cual se había sonrojado un poco, pero mantenía una expresión seria - Por cierto ¿Por qué vinimos aquí? - la pregunta hizo que Kanna volviera a su estado natural e introdujo sus manos en los bolsillos de su gabardina.

- Necesito saber porque el edificio fue elegido para incendiarlo - respondía la mujer mientras caminaba hacia las vallas que separan la banqueta de la obra en proceso.

- Por cierto ¿No crees que los responsables sean esa especie de Yakuza que acaba de ser descubierta? - preguntaba Yuu mientras alcanzaba a su compañera.

- Imposible, Deku atrapó a El jefe antes de que el incendio sucediera - respondió Kanna parándose enfrente de las vallas, la mujer observó el edificio de arriba abajo, Yuu hacia lo mismo. En medio del silencio una persona se acercó por detrás de los dos adultos.

- Hola, buenas noches - exclamó la voz masculina de la persona sin identificar, Kirigiri y Yuu voltearon rápidamente para saber quién era la persona que los había saludado, para su fortuna se habían encontrado con Jorge, quien vestía con una camisa blanca, un delantal de cuero café, unos pantalones azules y tenía las manos en sus bolsillos.

- Hola- respondió Yuu, Kanna hizo lo propio y Yuu susurró - ¿Por qué no me advertirte sobre su presencia? - Kanna logró escucharlo gracias a su particularidad, por lo que ella se acercó al oído del hombre.

- Tengo las manos en los bolsillos y el cabello me cubre el cuello, era imposible que sintiera algo - Jorge los observaba con confusión, pero con una expresión algo pícara.

- Yo creo que este no es un buen lugar para tener una cita - las palabras del hombre hicieron que Kanna y Yuu se sonrojaron un poco - Entonces acerté, están en una cita - Jorge decía esto mientras caminaba y se posiciona al lado de los dos miembros de la policía - ah, el amor.

- Dejando eso de lado, nos volvemos a encontrar - dijo Kanna con un tono serio y volviendo a la normalidad, Jorge se sorprendió un poco, pensó un momento y con sorpresa habló.

- Kirigiri, la general de la policía, ¿verdad? - respondió alegremente el extranjero, Kanna asintió - Creo que no nos hemos presentado formalmente - antes de continuar hablando la general levantó su mano para detener a Jorge.

- No es necesario, te conozco, Jorge, y a decir por el sello del cartel, eres el encargado de la reconstrucción ¿O me equivoco? - La mujer hablaba con un tono serio y relajado. Jorge al escuchar todo esto sonrió de manera calmada.

- Veo que no se le escapa ninguna General, era de esperarse para alguien de tan alto rango - la tranquilidad con la que hablaba el hombre hacia el ambiente algo tranquilo y cómodo, Yuu se sentía algo fuera de la conversación, así que miraba fijamente el edificio. - ¿Y el quién es? Aparte de su amante, claro- Jorge señaló a Yuu con la cabeza, la mujer se sorprendió por la cotidianidad con la que hablaba Jorge y un poco sonrojada habló.

- Él es Nishikita Yuu, médico forense, me ayuda con el caso - Jorge expresaba una sonrisa al escuchar a la mujer, pero está sonrisa desapareció cuando Kirigiri terminó de hablar.

- ¿El caso? - preguntó algo triste el hombre - El incendio ¿Verdad? - la general asintió y Jorge soltó un suspiro depresivo - El fuego causó grandes pérdidas - habló mientras bajaba un poco la cabeza y el tono era triste, pero inmediatamente puso una sonrisa y volvió a levantar la mirada -afortunadamente solo fueron pérdidas materiales. Como puede ver y dedujo, me encargo de la reconstrucción del edificio para que las personas que perdieron su hogar puedan tener uno mejor, al mismo precio, yo me hago cargo de todos los gastos.

- Su organización vive de donaciones ¿No? – preguntó Yuu volviendo su mirada hacia Jorge el cual asintió - ¿En serio tiene suficiente dinero como para mantener un edificio? - la pregunta de Nishikita hizo que Jorge sonriera más.

- Doctor, mí fuente de ingresos no es únicamente las donaciones, también soy comerciante - respondió alegremente el extranjero.

- ¿Comerciante? - pregunto Kanna con seriedad.

- Mi esposa y yo hacemos repostería, especialmente ella, se le da muy bien, deberían probar alguna vez sus cupcakes de chocolates, son fascinantes, como de otro mundo - la alegría y felicidad que Jorge mostraba con cada palabra se contagiaba a los otros dos presentes, extrañamente Kirigiri comenzó a percatarse de un olor algo extraño, fétido, un olor químico, pero la felicidad continuaba hasta que la tranquilidad de la noche se vio alterada cuando la cara de Jorge cambio de felicidad a preocupación - ¡Cuidado! - gritó el hombre mientras señalaba detrás de la general, Kirigiri y Yuu voltearon rápidamente encontrándose con dos tipos con máscaras que pusieron rápidamente un trapo en la boca de Kirigiri y Yuu, haciendo que cayeran inconscientes, Kanna cayó primero y Yuu intento gritar para despertarla, un intento en vano, cuando Yuu comenzaba a desvanecerse pudo ver qué otro tipo también se acercó a Jorge y le había hecho lo mismo, los tres habían sido capturados.

Al despertarse, Kirigiri se encontraba en una habitación oscura, con todo su atado al respaldo mediante varias cuerdas y sus pies sujetos desde los tobillos a los de la silla, con solo una luz que se encontraba encima de su cabeza, las paredes estaban llenas de moho por la humedad del lugar, ocasionado por una tubería rota, de la cual aún seguía brotando agua; el olor era apestoso, era una combinación de humedad, con perro mojado y alcantarilla; la mujer se sentía bastante mareada y asqueada consecuencia del olor, por lo que intentó de alguna manera tapar su nariz pegándola a su cuerpo, mientras hacía esto su cabello se movía de su cuello y podía sentir el movimiento tranquilo de otras dos personas en la habitación, Kanna observó todo a su alrededor sin encontrarse nada interesante hasta que miró detrás suyo, allí encontró a Jorge y a Yuu, que igual que ella estaban atados a sillas pero seguían dormidos, así que la mujer gritó, lo que no solo ocasionó que despertarán ambos si no que ella misma se generará un pequeño dolor en los oídos que pudo manejar de manera totalmente normal y tranquila. Yuu saltó de sorpresa en su silla, mientras que Jorge se despertó abruptamente.

- ¿Dónde estamos? - preguntó Yuu tranquilo y observando a su alrededor.

- Nos raptaron ¿Verdad? - cuestionó Jorge también tranquilo. Kanna comenzó a moverse y deslizarse hacia abajo.

- Parece que no son ataduras muy fuertes, pueden deslizarse hacia abajo y salir fácilmente de ellas - expresó la mujer mientras se libraba de las cuerdas, Yuu y Jorge rápidamente comenzaron a hacer lo mismo. Una vez liberados Yuu volvió a hablar.

- Entonces ¿nadie sabe dónde estamos? - Yuu insistía en preguntar, pero al ver a Kanna se dio cuenta que está estaba un poco agachada tapándose la boca con la mano derecha y con la mano izquierda se tocaba el estómago, Yuu rápidamente se acercó a ella - ¿Qué pasa? ¿Qué tienes? - preguntó preocupado el hombre, Kanna se alejó la mano derecha un momento y con dificultad respondió.

- el olor… c-creo que voy a vo… - en ese momento la mujer sintió una arcada y volvió a taparse la boca, Yuu buscó alguna salida con desesperación, Jorge la había encontrado y entendiendo la situación la abrió sin demora, Yuu ayudó a salir a Kirigiri, le puso su brazo como sustituto de su mano derecha, entonces Kirigiri pudo oler a su compañero, el olor parecido a tierra mojada, combinado con una sustancia cítrica como de limón hicieron que Kanna se recuperará un poco y el malestar se fuera desvaneciendo.

- ¿Ya estás mejor? - preguntó Yuu aún preocupado, Kanna asintió y se enderezó, pero Jorge se mostraba muy serio.

- Hacer eso fue muy peligroso - el tono del hombre no solo era serio si no también denotaba molestia.

- Entiendo el riesgo de haber salido abruptamente, nos podía haber estado esperando cualquier cosa, especialmente los que nos secuestraron, pero… - la respuesta de Yuu se vio interrumpida por Kirigiri.

- Pero era imposible que sucediera algo así - las palabras de la mujer sorprendieron un poco a Jorge.

- Entonces se dio cuenta - expresó algo feliz el hombre.

- Todos nos dimos cuenta - complemento Yuu.

- Me alegra saber que no fui el único que pensó que era extraño que nadie viniera a amenazarnos, mucho menos después del grito que diste - dijo Jorge acercándose a sus dos acompañantes con una sonrisa, pero Kirigiri se mostraba sería.

- Pero ¿Por qué lo harían? Tenían capturada a la general de la policía, si hubieran intentado algo podrían haber obtenido el poder total de la seguridad nacional.

- Quizás tuvieron miedo de intentar cualquier cosa o solo eran novatos con suerte - replicó Yuu también con tono serio - Que se encontraron de casualidad a la general en un momento de debilidad - Jorge decidió parar los pensamientos de ambos compañeros despegando algo de la puerta y mostrándoselo a los dos.

- Miren, es una nota, quizás ahí encuentren sus respuestas - Kirigiri no se demoró en tomar la hoja de papel y leerla en voz alta.

"General Kirigiri, lamento que nuestra reunión no se haya podido efectuar como me hubiera gustado. Tengo cosas que hacer, planear, y el tiempo es oro, no puedo perderlo con alguien que ni siquiera se imagina quién está escribiendo estas palabras.

Así que para que al menos signifique algún peligro o amenaza menor en mis planes le daré una pista sobre cuál será mí siguiente ataque.

El pasado está perdido, el presente es un caos, pero el futuro brilla más allá de las columnas.

Les deseo suerte a usted y a su equipo, el reloj corre.

Atentamente: Magnum Jack"

- Brilla más allá de las columnas ¿esa es nuestra pista? - preguntó Yuu confundido y molesto.

- Debo admitir que la pista está falta de creatividad - Kirigiri y Yuu observaron a Jorge después de que esté dijera esto - Me refiero a que su pista no está basada en una frase célebre o en verso, es simplemente una frase que se inventó de la nada, muy sosa a mí parecer.

- Eso no importa - respondió Kirigiri - Ahora tengo un nombre y una supuesta pista, que descifrare más tarde - con una actitud más positiva Kirigiri comenzó a andar por el pasillo - ¿No van a venir? - con esta pregunta Yuu y Jorge comenzaron a caminar detrás de la mujer. Salieron del edificio y encontrándose en un callejón oscuro Jorge habló.

- No deberías de tomar el asunto tan a la ligera, General, no sabemos cuál es su potencial destructivo y a juzgar por lo hecho en el incendio no creo que sea una amenaza leve - Jorge hablaba con preocupación, pero Kirigiri se mostraba tranquila, Yuu estaba igual.

- Jorge, no se preocupe, este villano me subestima y tontamente me acaba de dar el mayor avance que pudo, ahora sé cómo llamarlo, solo tengo que esperar su respuesta - las palabras de Kirigiri derramaban confianza y Jorge se mostraba asombrado.

- Está bien, si usted lo dice, confiaré - expresó Jorge con una sonrisa.

- Jorge, tenga por seguro que mientras Kirigiri este investigando el caso no hay nada que temer - complemento Yuu también confiado. Con el asunto zanjado, los presentes salieron del callejón, llegaron al edificio quemado, que se encontraba a dos calles de distancia, Kirigiri y Yuu se despidieron de Jorge.

- ¿Qué opinión tienes de nuestra cita? - preguntó Kirigiri seria mientras caminaba al lado de Yuu, este último sonrió y volteó a ver hacia Kirigiri.

- Que fue muy única y original, no me esperaba lo del secuestro, fue incluso más sorprendente que la última vez - las palabras de Yuu hicieron que Kirigiri se sonrojara y sonriera - Pero bueno, ahora hay que centrarnos en ese tal Magnum Jack y su pista.

- Si, tienes razón Yuu - ambos continuaron caminando por la calle, Kirigiri decidió agarrar la mano de Yuu, lo que ocasionó que este se sobresaltara un poco y se sonrojara - Vamos a casa - dijo la general con un tono alegre, tranquilo y dulce, Yuu sonrió y ambos continuaron su camino.

Desde lo alto de un edificio, el de al lado del que resultó incendiado, un hombre, de altura promedio, con un traje negro con rayas blancas verticales, con zapatos también negros, camisa blanca, una corbata roja, un sombrero fedora y una máscara gris sin aberturas para boca y ojos y con un diseño de vórtice o espiral circular color azul, con guantes blancos que le cubrían hasta la muñeca; observaba a las dos personas.

- Usted también me subestima general - dijo para sí mismo el misterioso sujeto con una voz distorsionada, muy grave y tono serio, la máscara se abría transversalmente en la parte de la boca, mostrando que detrás de esta había licra negra, lo que permitía abrir y cerrar la mandíbula para hablar mientras mantenía en secreto las facciones de su rostro, entonces otra persona se acercó desde atrás del hombre, le tocó el hombro y este misterioso personaje se dio media vuelta, dejando la escena.